Un instituto distinto
¿Qué es eso? ¡Escuché un ruido! ¡Juro que escuche un ruido y no estoy paranoico!
Camine entre los arbustos para encontrar al intruso, si era un animal dispararía al cielo para que se largara, si era algún compañero estúpido lo amenazaría con dispararle (después de todo quien los manda salir cuando se les ordeno resguardarse) y si era el fantasma entonces lo capturaría de alguna manera y me iría a reclamar una recompensa, que esperaba que fuera en efectivo.
-¡Te encontré! –Grité cuando aparte las plantas para ver al creador del ruido, menuda decepción…. - ¿Tú?
Alfred F. Jones estaba allí tragándose una hamburguesa y mirándome a través de unos binoculares, pareció sorprendido de que lo hubiera encontrado.
-¡Vash! ¿Cómo esta todo por acá?
-¡Vete a vigilar tu parte, idiota! –Hice lo que tenía que hacer, amenazarlo con mi escopeta caza-fantasmas (y humanos).
-Solo quería ver si estabas haciendo bien tu trabajo o si necesitabas apoyo –Me miro sonriente.
-Serás imbécil, lárgate ya.
Vi como el americano tenía toda intención de seguir con esto como si fuera una platica de amigos pero se vio interrumpido por un grito proveniente del colegio.
-¡CHIGIIIIIIIIIIIIIIII!
-¿Ese fue…? –Miré raro hacia el tercer piso.
-¡El fantasma! ¡Vamos! ¡La comunidad esta en problemas!
Sin dejarme replicar Alfred me jalo por el brazo y no me quedo de otra que correr con el hacia dentro del edificio.
El primer piso parecía desierto así que fuimos a ver al elevador. El estadounidense oprimió el botón para que bajara, no pasaron ni dos segundos cuando…
-Damn it! ¡No baja! ¡Siempre pasa esto en los momentos de acción! –Y me volvió a jalar por el brazo hacia las escaleras justo cuando el elevador se estaba deteniendo en nuestro piso, a veces pienso que Alfred hace todas esas cosas a propósito para que su vida parezca de película, pendejo.
Llegando al segundo piso estaba Arthur sentado en los escalones con la mirada perdida en algún lado, pero cuando nos vio llegar tan estrepitosamente parpadeo un par de veces y se levanto.
-¡Hey! ¿Qué les pasa?
-¿No escuchaste el grito? Iggy, no eres bueno para estas cosas –El americano rió pero no se detuvo y siguió jalándome del brazo, haciéndome sentir ridículo.
-¡Suéltame estúpido! ¡Puedo correr yo solo! –Forcejee un poco, pero pareció no haberme oído, o simplemente le agradaba ignorarme.
-¡Sí quieres ven y se mi apoyo! ¡Te perderás de toda la diversión si te quedas aquí! –Le grito el de lentes a Arthur cuando estábamos subiendo hacia el tercer piso.
El inglés suspiro en su mismo lugar y comenzó a seguirnos como si no quisiera la cosa.
Tercer piso, y todo encajaba para la escena de un crimen, claro, ignorando que no había sangre por ningún lado, ni ningún vidrio roto ni nada… solo un montón de cabezas asomadas, Lovino dejándose abrazar por Antonio y Lukas tratando de abrir la puerta de los baños de chicos.
-¡No se preocupen! ¡Ya llegó el héroe!
-¡Mira Lovi! ¡Ya no llores! ¡Llego un héroe a salvarnos! –El español hablándole al aludido.
-¡Cállate! Che palle…. Es solo Alfred.
-¿Esta allí dentro, Lukas? –El norteamericano fue directo al nórdico.
-Todo da señales de que sí, hace rato vimos un oso que flotaba hacia nosotros y unas huellas casi invisibles con sal –Dio un empujón más a la puerta- Y se fue corriendo justo aquí cuando le amenace y perseguí.
-HaHaHa~ ¡Deja que alguien fuerte se encargué!
Pude percibir una venita de molestia en la sien del noruego mientras dejaba a Alfred patear la puerta.
-¡Fantasma! ¡Sal de ahí! –Alfred.
-¿A-Alfred? –Se escuchó una débil vocecilla del otro lado.
-¡Cómo sabes mi nombre criatura del mal! –El norteamericano parecía escandalizado.
-Tengo miedo, dejen de actuar así –Prosiguió la vocecita.
-¿Eres un alma en pena? –Alfred apegó el oído a la puerta.
-¡S-Soy yo! ¡Tú hermano!
Hubo un momento de silencio con todos observando a Alfred en busca de una respuesta a eso.
-N-No puede ser… -Alfred con cara de susto- ¿M-Mi hermano?
-¡Sí! Sácame de aquí.
-Pero…. –Pensativo- ¡Ah! –Aterrado ahora- ¡No me digas que iba a tener un hermano pero ocurrió una de esas cosas catastróficas y ahora su alma no descansa por deambular en la tierra y ahora quieres que yo haga algo por tu alma!
-Qué triste…. –Antonio conmovido.
-¡Alfred eres un tonto! –La vocecita- ¡Soy yo! ¡Mattew!
Otro momento de silencio con un americano haciendo lo posible porque su rata funcione. La puerta se abrió antes de que nadie pudiera decir nada.
-¿Mattew? –Alfred mirando a través de la puerta.
-¿Entro en trance? Porque yo no veo nada…. –Romano mirando igual que todos hacia la puerta.
-¡No! ¡Esperen! ¡Miren allí hay un chico! –Arthur hablo a mis espaldas sorprendiéndome- ¿Mattew?
De pronto todos lo vimos allí estaba un rubio bastante parecido a Alfred, osea su hermano. Me sentí avergonzado porque no había podido recordarlo, seguramente muchos sintieron lo mismo pues se quedaron en silencio y con miradas apenadas.
El canadiense pasó de todos y se fue a meter a la habitación ciento diez.
-¡Pero esa es mi habi…! –Momento de silencio del español- Ah ya me acordé…
-Bastardo, ¿como pudiste olvidar a tu compañero de habitación?
-Tú también lo olvidaste, Lovi… -Lo mira curioso- ¿Por qué sigues abrazándome? –Rie y luego se pone pensativo- Ah… ya… creo que yo te gustaba y eso…
Si de por si el italiano se sonrojo violentamente cuando se dio cuenta de su posición se sonrojo aún más cuando Antonio dijo aquello, yo gire los ojos, ya no tenía nada que hacer aquí.
-¡Bastardo, te odio! –Fue lo último que escuché antes de meterme a mi habitación donde seguro que estaba Heracles durmiendo ajeno a todo.
/
-No entiendo porque quieres marcharte del instituto –A la mañana siguiente el director me miro con un aire de tristeza.
-Disculpe, no es por usted (Por ahora) ni por el instituto en sí –La decisión estaba tomada, solo había que revisar que me aceptaran en la otra escuela, para eso estaba ahí.
-Ya veo, así que… ¿Tienes problemas con alguien?
-El es el que tiene problemas conmigo –Gruñí- Me marcho para dejarlo hablando solo.
-Tal vez podríamos platicar con tu compañero sobre su actitud –Mencionó Rómulo mientras tecleaba en su ordenador.
-No creo que sirva de nada, disculpe –No vine para que me convenciera, vine para revisar lo que decía el otro instituto.
El director se quedo en silencio como si hubiera leído mi mente, aunque en realidad estaba leyendo minuciosamente la pantalla de su computadora.
-Hm….
-¿Llego el correo?
-Sí… pero… -Ya había terminado de leerlo por lo que no supe porque tardaba tanto en responder, así que me sentí incomodo.
-¿Qué decía?
-Ellos no… aceptaron tu ficha…
-¿Qué? –Me altere, que yo supiera no llevaba malas calificaciones y mi conducta tampoco era un desastre.
-Esque… no les agrado tú, hm, expediente.
-No entiendo que no podría agradarles.
El director giró la pantalla del ordenador para que yo pudiera leerlo. Me salté todas las letras de presentaciones y fui directo al grano:
"Lo sentimos, pero su transferencia fue denegada por motivo de las siguientes causas:
-Sus calificaciones anteriores se encuentran modificadas, revisamos sus exámenes y los puntajes no coinciden.
-Tiene una actitud conflictiva y se dedica a mal influenciar alumnos.
-Las personas que anoto como referencias opinan que el mencionado no es un buen alumno..."
No pude seguir leyendo, aquella cosa era toda una mentira, una verdadera mentira, y alguien estaba detrás de todo esto, aunque probablemente fuera más de una persona, alguien como Gilbert no podría armar todo esto solo.
-Director, le juro que todo esto es una mentira, haré lo necesario para demostrarlo.
-Entiendo Van Dijk, pero supongo que sabrás que por el momento tendrás que seguir aquí si quieres seguir con tus estudios.
-Lo comprendo, gracias por su atención –Me puse en pie y salí por la puerta.
Ese otro instituto era mi único plan, si no entre a ese tendría que seguir en esta cárcel y al parecer así será, o así será hasta que ponga a ese albino en su lugar.
Me marche con todas las ganas de matar a alguien.
/
Las cosas habían vuelto a la normalidad, todo el asunto del fantasma se había aclarado y ahora el director obligo a Mattew a usar un cascabel en la muñeca para que todos supiéramos que allí estaba el o de quien se trataba cuando escucháramos una voz, ve~ el pobre estaba rojo de la vergüenza ante la propuesta pero no le quedo de otra, el director estaba preocupado por que en el periódico se habían enterado de todo y nos habían calificado como 'Un instituto distinto' para que no se escuchara tan mal…
Aunque la verdad es que yo traigo otras cosas en la cabeza, o mejor dicho alguien esta ocupando toda la concentración en mi cabeza.
-Ve~
Ludwig es tan atento conmigo, y es tan macho y fuerte… y también me recuerda a alguien de mi infancia… me hace sentir mariposas en el estomago… creo que estoy enamorado y eso me hace flaquear y temblar cada que escucho su voz.
El problema es que no se mucho sobre los gustos de él… y creo que necesitaré algo de ayuda, ayuda de alguien que lo conozca bien.
Mis ojos de tonos miel se posaron en la cabellera plateada que estaba recostada sobre su libreta detrás mío.
-Ve~ Gilbert… -Lo llame tocándole el hombro despacito, estaba inseguro si decírselo o no.
-Ja? –Levantó la cabeza para mirarme.
-Tengo un asuntito… -Comencé titubeante- Pensé que tal vez tu podrías ayudarme…
-Claro, Ita-chan kesesese dime.
-Esque yo… yo… -Sentí como me sonrojaba y miraba al suelo.
- … -La mirada de Gilbert observaba todos mis movimientos y me ponía más nervioso.
-Quiero saber si… le gusto a … a… -Tragué saliva- a t-tú hermano…
-¿A West? –El albino pareció sorprendido un par de segundos- Ah~ Ita-chan kesesese estoy en una situación parecida.
-¿Te gusta alguien, Gilbert? –No esperaba que el estuviera enamorado.
-¡Para nada! Kesesesese –Olvídenlo- Así que te gusta mi pequeño hermano ¿hm? –Me miró sonriente y yo aparte la mirada.
-N-No es tan pequeño ve~
-No, claro que no… el muy malagradecido creció mas alto que yo y se plago de músculos… pero… ¿Quieres saber si le gustas?
Lo mire con esperanzas de que el supiera la respuesta.
-Ita-chan, te has inscrito automáticamente a las clases de seducción de Ore-sama.
-¿V-Ve~?
Gilbert se acomodo en su silla emocionado ante la idea.
-Número uno, no te convenzas con lo que te digan los demás, si le gustas o no, la respuesta tiene que venir de el.
Parecía saber de lo que hablaba así que me puse rígido como si fuera un cadete escuchando las ordenes de su sargento.
-Número dos, nosotros no tenemos que preguntarle a el, porqué entonces nosotros nos veríamos interesados.
-Ve~ creí que éramos los interesados –Confundido.
-En tú caso sí, pero es más awesome que la otra persona se rompa la cabeza pensando en lo que sientes kesesese
-Ve~ -Asentí con la cabeza sin haber comprendido muy bien.
-Y lo más importante, Ita-chan –Mire a Gilbert con los ojos muy abiertos, por si acaso podría perderme algún detalle de manera visual- Nosotros no queremos enamorarlo.
-¿No? –Super confundido.
-Porque ellos ya deberían estar enamorados, solo haremos que se den cuenta.
-¿Doitsu ya esta enamorado de mí?
-…. Ita-chan, no hagas ninguna de las cosas que te dije que no hicieras, como ir a declararte.
-Ve~ -Asentí con la cabeza despacio mientras trataba de entender el punto de vista de Gilbert.
-Porque, quien sabe tal vez son demasiado orgullosos o tímidos para admitirlo ¿Entiendes?
Volví a asentir.
-Kesesesese otra cosa, no debes cambiar tus gustos ni quien eres por nadie, eso nos hace awesomes.
-¿Pero y si no le gusta mi actitud?
-Le gustará.
-Ve~ -Gilbert parecía estar muy seguro de todo así que lo único que yo haría sería hacerle caso- Quiero que Doitsu me diga que le gusto… ve~
-Con mi riguroso entrenamiento de seducción lo lograras –Me guiña el ojo- El primer punto para comenzar con esto es…
-Creí que ya me habías dado el primer punto…
-Te di la introducción, ahora te estoy dando los pasos a seguir.
-Entendido –Volví a prestarle mucha atención.
-Tienes que asegurarte que lo vas a volver a ver, esto no es un problema para ti porque van en el mismo Instituto –Una sonrisilla curiosa adorno la cara de Gilbert quien al parecer estaba recordando algo- Y si se va a largar del instituto haces un plan para que se quede, así como yo.
-Ve~ ¿Entonces te gusta Vincent? –Recordé que el holandés había faltado a las clases para ver sus asuntos de transferencia con el director.
-¡Ese estúpido no me gusta! –Me sobresalte- ¡Solo voy a hacer que admita que no puede vivir sin mi!
-O-Ok v-ve~ -Temblé al escuchar a Gilbert gritar de ese modo.
-Lo que importa es que ya tenemos lo primero, ahora viene lo bueno –Me relaje un poco para escucharlo- ¿De donde nace el amor, Ita-chan?
-Ve~ del corazón.
-El corazón es solo un órgano que bombea sangre… -A veces Gilbert puede quitarle lo tierno a las cosas con solo una frase- Hablo de los sentidos ¿Vista, gusto, olfato o tacto?
-¡El amor nace en el estomago ve~! –Recordé la frase de que todos querían estar con alguien que supiera cocinar.
-En realidad, Ita-chan, el amor nace conquistando todos ellos, kesesese lo único que cambia es el orden.
-Ve~
-No sabemos muy bien cual es el punto débil de ellos… -Pensativo- ¿Por cual quieres empezar?
-Ve~ ¡Pasta~!
-Ok, ya entendí… -Se acerco más a mi para volver más intrigante la conversación- En recreo, tenemos que hacerles ver nuestro refinado gusto culinario kesese así nunca podrán negarse a una comida de nosotros.
-¡Entendido! –Me lleve la mano a la frente como los militares, ahora tenía mi primera orden.
Gilbert se rió ante mi actitud y despeino mis cabellos.
/
-Mon cher, mirame.
Ese frog no había parado de acosarme apenas me vió, y yo seguiré aplicándole la ley del hielo hasta que logre olvidarme de lo que paso, cuando supere eso, entonces simplemente volveré a insultarlo sin parar.
-Creo que es necesario que hablemos sobre lo que paso –Prosiguió Francis.
Gruñí como respuesta, que se conforme con eso, si lo escucho bien, y si no también.
-No fue la mejor forma de iniciar….
¡No hemos iniciado nada idiota! ¡Y no iniciaremos nada nunca!
-Aunque no quiero olvidarme de tus besos –Murmuró el francés en un tonito que no supe si no quería que yo lo escuchara o simplemente quería provocarme.
Por un golpe de suerte entro el prefecto germano pidiéndome que saliera, cuando salí me di cuenta que en realidad no fue un golpe de suerte… allí estaba el profesor de inglés con cara de pocos amigos.
-¡No tengo idea de cómo se entero! –Me murmuro Alfred que estaba también allí.
-Tengan por seguro que tendrán un castigo –Dijo muy serio el profesor.
/
La campana sonó y vi que mi hermano se levantaba de su lugar para salir rápidamente, sin pensármelo dos veces lo seguí murmurándole como una voz de su inconsciente que se casara conmigo.
Iván parecía temblar, seguro que se ponía nervioso de tener a una chica tan linda como yo cerca, que lindo.
Estaba a punto de abrazarlo románticamente cuando vi como el cabeza de pollo pasaba corriendo con algo en las manos, y como Feliciano lo seguía con otra cosa entre las manos.
Ambos se detuvieron y a parecer Gilbert le dio instrucciones señalando a un lado y luego se señalo a el y señalo otro lado, parecía un buen plan desde distancia, je, plan que voy a arruinar.
-Ahora vuelvo, hermanito.
Me separe de el dejándolo sorprendido y fui sigilosamente tras el alemán, al parecer estaba dirigiéndose a un área del jardín donde plantaban tulipanes, que yo supiera allí era donde pasaba el recreo el sujeto con quien comparte habitación. Siempre se la pasaban peleando, supuse que iba a ir a molestarlo.
Gilbert se detuvo antes de que el holandés se percatara de su presencia, y yo me detuve antes de que ninguno de los dos se diera cuenta. El ojirojo pareció darle una última revisada a todo su plan y camino con paso firme hacia el rubio.
-¡Oe! ¡No sabía que te gustaran estos paisajes afeminados! Kesesesese
-¡Tú! –Apenas lo miro y Vincent se lanzo hacia el como perro rabioso, lo que hizo que diera un paso atrás inconscientemente.
Gilbert dejo caer el topper donde traía su almuerzo para defenderse del ataque neerlandés, entonces yo lo tome para ver que traía.
Eran unas patatas a la holandesa, un platillo peculiar considerando quien las había echo y el nombre de la comida. Mi cerebro trabajo rápido, Gilbert quería darle a probar eso a Vincent para decirle que su receta tenía mejor sazón si la hacia el o algo así.
Sonreí malévolamente mientras tomaba tierra y se la echaba encima, quien dice que la venganza envenena es un maldito cobarde.
-¡Oye! ¡Cálmate imbécil! ¡Estas golpeando una obra de arte, sabías?
-¡Se que fuiste tú el idiota que afecto mi transferencia al otro instituto!
-Soy tan awesome que hasta reconoces mis meritos –Supuse que eso fue lo que estaba haciendo el prusiano cuando junto con sus amigos idiotas llamaron al chico de estonia para que les ayudara con algo en la computadora.
-¡Te mataré!
-Y te meterán a la cárcel sí si como no, mira te pediré una disculpa honesta kesesese –Vi claramente como cruzaba los dedos negando su afirmación a espaldas del ojiverde- Como veo que no traes nada de comer te daré un poco de mi comida kesesese ¿Qué dices?
-Seguro que le echaste algo- Vincent miro con desconfianza como Gilbert tomaba su lonche que yo había vuelto a dejar en su lugar a escondidas.
-¿Le eche algo a mi propio almuerzo? ¿Solo para ti? No te des tanta importancia kesesese además yo lo hice –Se sentó a una distancia prudente por si Vincent trataba de estrangularlo o algo.
Mire desde mi escondite todas sus reacciones, la extraña sorpresa de Vincent ante la mención del platillo y la confusión de Gilbert al verlo escupir un par de piedritas.
La venganza es dulce, muy dulce.
/
*Notitas: xDD ahahah las clases de seducción de Ore-sama son muy buenas, muchos las necesitan, yo lo sé xD hmmmm también me gustaría que me mandaran opiniones, anécdotas, ideas de cómo 'seducir' a alguien, si me convencen van directo a este fic para que Prusia e Italia las realicen xDDD.
Por cierto, pasen a mi perfil para que voten en mi poll~
Orden: Suiza/ Holanda/ Italia/ Inglaterra/ Belarus
¡Hetalia le pertenece a Himaruya!
