Capítulo 10- Hikari Tsukiyomi

Me sentía cansada, había estado entrenando con Dante-san y la verdad es un tirano. Ya entendía porque a veces Tsuna-san se quejaba de los entrenamientos de Reborn-san. La alarma de mi celular sonaba pero no quería moverme de la cama, estaba tan cansada que no quería hacer nada.

-¿Haru-chan, estas bien?- me sorprendí al escuchar a Aki, ¿Cuándo había entrado?.

-Buenos días Aki!-dije somnolienta e incorporándome en la cama.

-Buenos días hermana!- le hice espacio en la cama para que se sentara conmigo- Te encuentras bien?- vuelve a preguntar.

-Claro Aki, no te preocupes- sonrió- Quédate aquí, iré a ver si los gemelos están bien- estaba por levantarme de la cama pero siento que me agarra la mano.

-No tienes que preocuparte hermana, acabo de ir a verlos y están profundamente dormidos- miré a Aki sorprendida, agarré el celular para ver la hora, era las 5:30 am.

-Aki, ¿Qué haces despierto tan temprano?, aún faltan unas horas para que vayas a la escuela- lo abracé y lo arropé con la cobija- Vamos, duerme otro rato- él solo me miraba fijamente- Ocurre algo?-

-¿Hoy entrenarás otra vez hermana?- veo que su rostro esta serio.

- Sí, pero aún faltan unos minutos para eso- respondí

Él hace un puchero y se tapa con la cobija la cara, solo me le quedé viendo, era extraño, estaba por destaparle la cara cuando comenzó a hablar.

-¡No quiero que vayas a entrenar!-

-¿Por qué? Sabes que tengo que ir a entrenar- intentaba destaparlo pero Aki sujetaba fuerte la cobija.

-Porque estás casi todo el día entrenando y no quiero que te pase nada- nos quedamos unos segundos en silencio- Además, últimamente te he notado muy pálida y cansada, y aunque digas que estás bien, sé que mientes!- no sabía que decir- ¡No quiero vivir aquí! No quiero que te enfermes- sus manos apretaron la orilla de la cobija, todo lo que Aki decía era cierto.

-Quiero protegerlos Aki- dije con seguridad- por esa razón me la paso entrenando, quiero que los poderes que aún desconozco no les haga daño, ya que ustedes son lo más importante para mí- le quité la cobija y el me miró con ojos llorosos- Solo…entiéndeme Aki, estaremos mejor aquí. Necesito que me apoyes, por favor- lo abracé y él me correspondió, así nos quedamos por un tiempo.

-Lo entiendo- se separó de mí- pero por favor no dejes de cuidar tu salud, me preocupas- sonreí y le di un beso en la mejilla.

-Ok desu~, vamos a dormir un poco más- nos acostamos y abrazados nos quedamos dormidos.

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En alguna parte de Venecia se encontraba una mujer de cabello negro y ojos color avellana mirándose frente a un espejo mientras acariciaba su vientre un poco abultado. Dejó de acariciarlo y salió de su habitación. Caminaba por los largos pasillos hacia la sala de estudio en donde sabía se encontraba su esposo. Entró a la habitación y como lo suponía su esposo estaba checando unos papeles, se acercó a él y depositó un beso en los labios.

-La mia regina di bellezza! Deberías de estar preparando todo- la mencionada solo sonrío.

-No es necesario il mio amore, la servidumbre se ha encargado de todo, además en mi estado no puedo hacer muchas cosas- él asintió volviendo a los papeles- Qué es lo que haces Dominique?- se posicionó detrás de él abrazándolo y recargando su barbilla en el hombro.

-Hay una familia de mafiosos que me estorban-explica- desde hace tiempo se ha metido en asuntos que no deberían, al parecer tiene personas muy fuertes dentro de su familia.

-Pero no debes de preocuparte por ellos querido, nosotros también tenemos personas muy fuertes y te puedo asegurar que mejores que ellos- dice alejando su cabeza del hombro para luego hacerle un masaje en los mismos.

-Lo sé querida, pero hay una persona que en verdad me molesta-

-Y se puede saber de qué familia estamos hablando- dice la mujer curiosa.

-La arcana famiglia- al escuchar el nombre la mujer muestra cara de sorpresa y deja de masajear los hombros de su marido por unos momentos pero se repone rápidamente.

-Ya veo…no he oído hablar de esa familia, y a quien quieres eliminar querido- el hombre sonríe.

-Dante- ella se separa de su esposo, camina hacia unas sillas y se sienta colocando sus codos en el escritorio juntando sus manos y mirando seriamente al hombre frente a ella.

-Amore supongo que ya lo tienes todo planeado- Dominique sonríe relajándose en su silla.

-Por supuesto, él será el blanco, al parecer es la mano derecha del capo y es exactamente él quien se está metiendo en los negocios sucios que tenemos, claro que él no sospecha de nuestra familia, pero no tarda en hacerlo y eso no nos conviene, entiendes- los dos se miran fijamente.

-Por supuesto que lo entiendo amore, descubrirá nuestros negocios y por ahora no es conveniente, no ahora que estamos a punto de asociarnos con la familia Vongola-muestra una sonrisa transmitiéndole su apoyo a la decisión que había tomado su marido- Supongo que lo mandarás a hacer el trabajo a él.

-Por supuesto, él sabe hacer muy bien los trabajos además que sé que no me decepcionará- la mujer asiente.

-Tengo que irme querido, apenas él llegue le diré que necesitas hablar con él- se levanta del sitio en el que estaba para ir y depositar un beso en la mejilla de su esposo- te espero en la cena.

-Claro querida- ella sonríe y camina hacia la puerta de la sala, al cerrar la puerta y caminar por los pasillos hacia su habitación no puede evitar sonreír.

-"Después de tantos años por fin me desharé de ti Dante, el primero fue Kazuo y ahora sigues tú"- era el pensamiento que tenía esa mujer- "Todo está yendo a la perfección y lo mejor es que tú no sabrás que yo estuve detrás de tu muerte, es perfecto"- salió de sus pensamientos al ver acercarse a una muchacha de la servidumbre.

- Señora Ayumi el detective que usted contrató ha llegado y quiere hablar con usted-

-Está bien, dile que lo espero en el despacho- ella asiente y desaparece, al llegar al despacho ocupa el asiento detrás del escritorio y a los pocos minutos entra el detective.

-Señora buenos días- dice él tomando asiento.

-Qué información has encontrado?- dice ella directo al punto que le interesaba.

-Al parecer han desaparecido, la señorita Haru Miura junto con sus hermanos se encuentran desaparecidos y nadie sabe de ellos- ella muerde su labio frustrada, Haru debe desaparecer, los chiquillos no le interesan, pero Haru, si ella llega a aparecer todos sus planes se vendrían abajo.

-Entiendo, siga buscando, necesito saber en dónde se encuentra, hasta que me traiga la información le depositaré lo acordado en su cuenta y recuerde ninguna palabra de esto a nadie- él asiente y se retira.

-Maldición- dijo enojada. Al rato escuchó como tocaban la puerta- Adelante- de ahí entraba la misma muchacha de la servidumbre haciendo una reverencia.

-Señora él ha llegado-

-Perfecto, en unos minutos bajo a recibirlo- la muchacha asintió y cerró la puerta.

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Haru se encontraba en la biblioteca de la mansión ayudando a Aki con su tarea, los gemelos se encontraban con la señora Sumire de paseo.

Le daba gracia la cara que Aki ponía cuando no le entendía a algo. Hace un rato que el profesor de Aki se fue y aprovechando que tenía algo de tiempo libre decidió ayudarle.

-Aki tienes mal esta…- no pudo terminar porque Aki la miró con fastidio.

-Yo puedo!- Haru iba a decir algo más pero Aki lo miró decidido así que decidió no molestarlo hasta que acabara la operación matemática que estaba haciendo.

Se levantó del suelo en donde estaba sentada y decidió ver los libros que había en la biblioteca.

-"En verdad que es enorme"-pensó.

Desde hace mucho que no leía un libro, con los entrenamientos no tenía tiempo, lo único que quería hacer en la noche era dormir. Tenía muchas ganas de leer un buen libro.

Miraba cada uno pero ninguno se me hacía interesante, voltee para ver cómo estaba Aki con la tarea y de reojo vi un libro que me interesó, este era de color rojo con líneas doradas. Me acerqué al libro y no tenía el título por lo cual lo abrí para encontrarlo en las primeras hojas.

-Qué extraño?- dije al notar que no tenía título, las primeras páginas estaban en blanco y en la tercera página empezaba el primer capítulo- Misterioso desu~- no evité sonrojarme al decir eso, me expresé como hace tiempo atrás.

-Haru!- por la puerta entraba Libertá, cerré el libro y con el en manos me acerqué a él.

-Hola Libertá! Cuando llegaste?- pregunté ya que había salido a una misión con Dante-san.

-Acabo de llegar, de hecho Dante te está buscando- dijo acariciando mi cabeza, sonreí, en esos días lo había extrañado.

-Malditas matemáticas!- exclamó Aki.

-Aki!- le reclamé haciendo que su rostro se tornara rojo y Libertá se empezó a reír por eso- Libertá puedes quedarte con Aki, por favor?- él asintió mientras yo me dirigía a la puerta pero antes de salir- Y no le enseñes esas expresiones- él solo sonrió nervioso.

Caminando por los pasillos saludaba a la servidumbre, ya no me sentía intimidada por vivir en este lugar, se podía decir que lo estaba considerando un hogar, al llegar al despacho de Dante toqué la puerta y después de escuchar un "Adelante" entré.

-Buenos días Dante-san, como le fue en la misión?- me senté en unas sillas frente a su escritorio, por los entrenamientos había logrado tenerle confianza a Dante-san y creo que era recíproco.

-No tan bien como esperaba Haru- eso hizo que lo mirara con duda- Encontramos una banda de mafiosos que hacen cierto trabajo que no son de nuestro agrado- sabía a lo que se refería- Al parecer hay una agencia que hace trata de personas y con engaños hace que jóvenes se prostituyan- mis manos se cerraron en un puño, eso era horrible, ninguna persona debía de pasar por eso- logramos inmiscuirnos y rescatar a algunas jóvenes pero al parecer hay más.

-Ya veo- estaba seria, aunque no había tenido una misión seria, Dante-san me informaba de cualquier tipos de trabajos que están relacionados con la mafia.

-Ni Libertá, Felicita o Nova saben acerca de eso, es la primera vez que hablo de este tipo de misiones con alguien- eso me sorprendió, a comparación de los otros, yo era nueva en esta familia- Aunque no lo creas en este tiempo he empezado a tomarte confianza, además tú ya habías tenido relación con la mafia anteriormente.

- Ellos nunca me hablaron de sus trabajos, lo único que hacía era esperar- él me miro serio.

-Entiendo por qué lo hicieron, el mundo de la mafia es realmente oscuro Haru- lo sabía, a pesar de que nunca me contaban nada, las actitudes y expresiones de Tsuna-san y los demás los delataban- Podría tenerte alejada de esto…- "¿otra vez engañada?, ¿otra vez dejándome de lado?" pensé, sentía dolor, no quería que me despreciaran por ser débil, quería ayudar, ser de utilidad, proteger a mis hermanos y proteger a la que estaba considerando como mi nueva familia- pero sé que eres fuerte e inteligente y sé que eres capaz de proteger a tu nueva familia.

-Dante-san- estaba agradecida, él confiaba en mí y no quería defraudarlo.

-Es por eso que quiero que junto con Felicitá vayas a Londres a estudiar modelaje- eso me sorprendió, que tenía que ver el modelaje con lo que me estaba contando.

-Eh…Dante-san que tiene que ver?- pregunté.

-Al parecer ellos esconden sus negocios con una agencia de modelaje, esa agencia está relacionada con una familia pero no sabemos más, solo el nombre de la empresa- asentí, planeaba que nos infiltremos- tanto la existencia tuya y de Felicitá está oculta, los únicos que saben de Felicitá son familias mafiosas de entera confianza, pero nadie sabe sobre ti, seguirán su entrenamiento, no planeo dejarlas indefensas-

-Entiendo el punto pero…¿Qué pasará con Aki y los niños?, yo quiero ayudar pero no quiero alejarme de ellos- mi mirada bajó, y cerré mis ojos de frustración, quería ayudar, pero no quería dejar a las personas más importantes para mí. Sentí como una mano se posó en mi hombro y dirigí mi mirada a Dante-san, él me miraba de forma cálida.

-No estarán mucho tiempo en parís, se quedarán por un mes aprendiendo lo básico y luego regresarán, Luca las acompañará, además sabes que Sumire-san adora a Natsu y Yuuto y estaría encantada de cuidar de ellos, junto con las chicas de servicio- era verdad, Sumire-san cada día veía por ellos y le compraba cosas, y ni hablar de las trabajadoras domésticas, ellas me ayudan mucho- y Aki tiene confianza con Libertá, él lo cuidará, pero como te digo, no estarán mucho tiempo allá- no estaba 100% segura pero quería ayudar.

-Está bien-suspiré- cuando viajaremos?-

-En unos días- dice volviendo a su silla- quiero que tengas tiempo para hablar bien con Aki- asentí y pensé que era todo lo que tenía que decirme.

-Entiendo, me alegro ser de ayuda- le dedico una sonrisa y me levanto para salir cuando escucho la voz de Dante-san.

-Hablando de otra cosa, haz sido capaz de contactar con ella?- me pregunta de forma seria y yo niego con la cabeza.

-No he hablado con ella desde hace mucho, eso está mal?- estaba preocupada, desde hace mucho que no hablaba con La Papesse, la última vez fue en Japón cuando me enteré de todo.

-No, es normal, de hecho es extraño que tuvieras la oportunidad de hablar con tu poder cuando no estás en peligro, por lo general eres capaz de mostrar tu verdadera fuerza en situaciones peligrosas-dijo haciendo que me tranquilizara, aunque dentro de mí quería hablar con ella.

-Está bien, en ese caso me retiró Dante-san- él me sonrió y yo salí del despacho.

-"¿Por qué no podré contactarme con ella?"- Quería saber de ella, que me explicara muchas cosas pero no podía oírla, inconscientemente mis ojos voltearon a ver el libro que aún tenía en mis manos.


En la mansión Vongola un hombre de cabello negro y sombrero del mismo color caminaba por los pasillos en dirección a la oficina del Décimo Vongola. Como era costumbre entró sin avisar y observó a dame-Tsuna junto con sus guardianes, el dame-pelirrojo, dame-Dino, Xanxus y Byakuyan que extrañamente no estaba comiendo malvaviscos.

-Reborn- dice su alumno, él lo ignoró completamente, caminó hacia Tsuna y aventó la carpeta que tenía en sus manos a escritorio, todos lo miraban extrañado.

-La encontramos- dijo serio, aún no podía creer lo que había leído en esos informes.

-Haru- suspiró el nombre de ella y rápidamente leyó los papeles que estaban en la carpeta. La mirada de Tsuna mostraba un dolor que nadie jamás pensó ver en él, dejó caer los papeles en el escritorio.

-¿Qué es lo que sucede décimo?- dijo Gokudera, todos los demás se mantenían expectantes a lo que dame-Tsuna diría.

-Ella está…ella está…- se notaba que la voz su voz se estaba quebrando…

-Ella está muerta- interrumpe a su alumno- Ella y sus hermanos están muertos, al parecer tuvieron un accidente de avión, encontraron sus cuerpos y encontraron también la identificación de Haru- todos estaban sorprendidos, ni él podía creerlo, ¿Qué hacía Haru en un avión?, ¿cómo diablos había sucedido eso?.

-Eso no es posible, no puede ser posible- murmuraba la peli-índigo mientras lloraba y se abrazaba a Mukuro- Haru no puede estar muerta, ella no-

Enma salió del despacho dando un portazo, todos los demás se mantenían en silencio escuchando solo los sollozos de Chrome.

-Al parecer los cuerpos estaban irreconocibles y fueron calcinados, una vecina de ellos decidió arrojar las cenizas al mar, eso ya hace unas semanas- seguían en silencio- Queríamos protegerla, alejarla del mundo de la mafia y lo conseguimos, ya no la volveremos a ver nunca- salió de la oficina, caminando hacia su recamará y no pudo evitar que una lágrima recorriera su mejilla, él siendo el mejor asesino de la mafia estaba llorando por una chiquilla-Patético- se dijo pero eso no borraba el dolor que estaba sintiendo.


-Señorita Ayumi el detective busca hablar con usted- dice el mayordomo, ella se encontraba en el comedor junto con su esposo y él.

-Entiendo, páselo al despacho- el hombre asiente y se marcha- Lo siento querido pero tengo que hablar con él- dice en tono meloso besando la mejilla de su esposo.

-¿Has contratado a un detective?- le pregunta Dominique con curiosidad.

-Si querido, quiero saber la información de una modelo con la que tengo algunas cuentas pendientes- él asintió y ella se retiró hacia el despacho, ahí ya sentado se encontraba el detective.

-¿Que noticias ha encontrado?- dijo dirigiéndose a la silla detrás de su escritorio, el detective sacó una carpeta la cual le entregó y ella empezó a leer el informe- Así que está muerta, junto con los otros engendros-

-Exacto, al parecer murieron en el accidente de avión el cual se dirigía a Estados Unidos, ningún pasajero ha sobrevivido y sus cuerpos estaban irreconocibles por lo cual fueron identificados por sus pertenencias, su nombre estaba en la lista de ese vuelo- ella asintió "Esto es perfecto" pensó.

-Excelente, es lo que quería saber, muchas gracias detective- se despidieron y ella se dirigió a la cocina donde su esposo se encontraba tomando una copa de vino.

-¿Todo bien querida?- ella sonrió, se acercó a él y le dio un beso en los labios.

-No podía estar mejor, querido-

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La Arcana Familia se encontraba en el aeropuerto despidiéndose de tres de sus integrantes.

-Aki quiero que te portes bien, trata de cuidar a tus hermanos, aunque confió en Sumire-san y los demás, trata de no molestarlos- dice la castaña al pequeño Aki mientras él asiente abrazado a la cintura de ella.

-Lo haré hermana, cuídate- ella sonríe y le da un beso en la frente, se acerca a Natsu y Yuuto los cuales estaban dormidos en la carreola, no quería separarse de ellos pero tenía que hacerlo, se agachó y al igual que con Aki los besó en la frente.

-Ya debemos irnos- decía una fastidiada Felicitá, aunque por dentro sabía que extrañaría a toda su familia aunque estuviera lejos por un mes.

-Hija cuídate mucho- le dijo Sumire a su hija y le dio un beso en la frente- tú también Haru- la castaña se sorprendió al recibir un beso en la frente de Sumire, "se siente cálido" es lo que pensaba, le recordó a cuando Kazumi se despedía de ella para irse a la escuela.

-Cuídense mucho- es lo único que dijo Mondo pero acariciando el cabello de las dos haciendo que se sonrojaran.

-Te extrañare mucho mia bella primavera- dijo Libertá abrazando a Haru, haciendo que sonriera de manera cálida.

-Recuerda, Haru Miura está muerta, desde hoy eres ….- dijo Dante pero no terminó de hablar.

-…..Hikari Tsukiyomi- terminó la castaña, despidiéndose de todos para ir a abordar el avión.

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Una chica de mediana estatura, menuda figura y un largo cabello largo se paseaba por su jardín lleno de rosas, se encontraba leyendo un libro mientras tomaba el té, inmediatamente sintió una presencia y al voltear a ver sus rosas una de ellas floreció de una manera hermosa, mostraba su hermoso color violeta.

-Extraño- dijo esta acercándose a dicha rosa, la acaricio y se quedó un rato observándola hasta que uno de sus subordinados se acerca a ella.

-Señorita, ha llegado un joven junto con otras personas y solicitan verla-

-Ya veo, por favor tráelos aquí- el joven asiente y se marcha. Mientras espera decide seguir con su lectura hasta que escucha una hermosa voz.

-Lamento interrumpirla Señorita- la joven envía su atención a la persona con tan hermosa voz y encuentra a un joven aproximadamente de su edad, de cabello de un color dorado y ojos color naranja "Él muestra una aura muy cálida" es lo que pensó, aunque también pensó que era muy atractivo y estaba acompañado de 7 jóvenes más.

-No hay problema- mostró una sonrisa cálida- ¿En que puedo ayudarles?-

-Venimos a presentarnos, somos la familia Vongola y estamos en la búsqueda de familias que nos puedan apoyar- dice el pelidorado, la joven muestra una actitud seria al escucharlo.

-Lo siento, pero mi familia no está asociada a la mafia- el joven se sorprendió.

-¿Cómo se enteró que somos mafiosos?-

-Por favor tomen asiento- les indicó la joven y los jóvenes obedecieron- La familia Vongola últimamente ha tenido una gran atención en familias tanto mafiosas como familias que no lo son, por lo tanto es normal que haya escuchado de ustedes- explicó- lo que me intriga es ¿Por qué nuestra familia? Nosotros solo nos dedicamos a la comercialización de una gran variedad de rosas, no somos mafiosos ni nos interesa serlo, es por eso que rechazo su ofrecimiento- el pelidorado la miraba fijamente mientras la joven tomaba tranquilamente una taza de té.

-Kukukukukuku ni siquiera ha escuchado lo que Giotto tiene que decir- dijo el pelimorado.

-Ni me interesa y si eso es todo los invito a retirarse- la joven les mostró una sonrisa.

Los 7 jóvenes estaban entre sorprendidos y molestos (especialmente el pelirrojo y pelimorado), estaban a punto de hablar cuando Giotto se levanta de la silla- Entiendo, un gusto haberla conocido señorita- agarra la mano de la joven y posa sus labios en esta. Los dos se quedaron viendo fijamente por unos segundos; Giotto se separa de la joven y se dirige a sus guardianes y a su amigo- Nos retiramos, con su permiso- la joven se despide con una sonrisa y ve a los jóvenes marcharse. Dirige una mano a su cuello y se quita el collar que tenía, mira fijamente el dije y de este un leve resplandor color plateado se observa.

-Será acaso que…- susurra la joven, no puede olvidar la calidez que sintió al momento en que el joven besó su mano- Ahh que debo hacer?- se pregunta mientras se deja caer en la silla- ¿Debo confiar en ellos? Apenas los acabo de conocer pero su aura, nunca había sentido un aura así- Su mirada la dirigió a la rosa color violeta que había observado con anterioridad- es la misma aura, esa rosa emana la misma aura que el jefe Vongola…-

-Señorita- la joven dirige su atención al mayordomo- el joven ha llegado-

-¿Enserio ha llegado?- pregunta ella con felicidad.

-Así es señorita, en estos momentos el joven está en su habitación- la joven asiente y se dirige a la habitación del recién llegado, al llegar abre la puerta y al ver al joven se lanzó a sus brazos sorprendiendo al joven.

-Has regresado- dice la joven feliz-Te he extrañado mucho-

-Yo también- contesta el joven- Te he traído algo que sé que te gustará- el joven se separa de ella y se dirige a un maletín que tenía arriba de la cama, lo abre y saca un libro con la pasta de color rojo y unas líneas doradas, la joven se acerca a el libro y lo toma en sus manos- coloca tu mano en la portada y dirige un poco de tu aura- ella hace lo que el joven le dice y de la portada una mariposa dorada se formó, la joven estaba maravillada- Es realmente…hermoso- dice ella, separa la mano de la portada del libro e inmediatamente la mariposa dorada desaparece- Es un diario, puedes escribir y leerlo por medio de tu aura, solo tu podrás hacerlo o alguien con el mismo aura que tú- explica el joven- fue muy difícil de conseguir, dime que te gustó- la joven le sonríe y lo vuelve a abrazar.

-Por supuesto que sí, es hermoso, Muchas gracias!- el joven lleva su mano a la cabeza de la joven y acaricia su cabello plateado.

-Me alegro que te haya gustado…Fiorella-

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Nota de la Autora

Primero que nada...perdón por tardarme un año y un mes para actualizar u.u pasaron muchas cosas en el 2015 pero lo más importante es que tuve un bloqueo para escribir...las ideas las tenía en la cabeza pero no podía escribirlas, este capítulo es el más difícil que he escrito y tal vez pensarán que esta bien equis, como puede ser el más difícil...no lo sé! jajajaa simplemente lo es, me tarde un año en escribirlo, tengo mas de tres libretas en donde escribía el inicio de este capitulo y en todas es diferente y de la nada hace una semana agarre la compu, borre lo que tenía escrito del capítulo y lo escribí por millonésima vez, pero lo avancé tanto que solo me faltaba lo último.

De hecho este iba a ser el último capitulo del primer arco, pero decidí dividirlo :D

Espero les guste el capítulo, que ha pesar de escribirlo muchas veces ;_; me gustó como quedó :D aunque como había dicho anteriormente, cuando lo escribo no lo leo así que espero que esté todo bien jajajajajaja

De nuevo mil disculpas u.u y espero que ha pesar de dejarlo inactivo mucho tiempo siga habiendo personas que lo lea :D espero los reviews y opiniones de este capítulo.

Y para las personas que esperan amor...jajajaja creo que me matarán en el próximo capítulo.

Saludos! :D