La historía es mía y es alternativa.
No todos los personajes son míos.
Recomendación: Escuchar ''Dead meat'' de Sean lennon.
Caminando con la bolsa del mandado que fue a comprar, pasó por las bibliotecas dónde solía estar y George llegaba siempre detrás sorprendiéndola. Parecía ver la escena desde lejos, cómo si eso hubiese sido real. No pudo evitar lo curioso que eran los días, cómo comprobar lo que ha pasado ayer o hace 2 minutos, ayer estaba él y de repente no. Era un pensamiento que parecía querer divagar por su cabeza por un buen rato. Siguió caminando pensando en lo mismo hasta que sin darse cuenta, llegó a su casa. Entró notando que no había nadie en casa aún. Dejó la bolsa de mandado sobre la pequeña mesa y su abrigo en la entrada, se lavó las manos en el fregadero y comenzó a sacar las verduras para lavarlas.
-¡Pero qué día va!- Escuchó Adabelle a Pip quién iba entrando de aquella forma escandalosa que siempre lo hacía, abriendo abruptamente la puerta y tirando casi todo a su alrededor.
-Y va empezando- Molestó la rubia sabiendo que él se estaba quejando sin dejar de lavar y lo escuchó bufar mientras se sentaba en la mesa.
-Y que lo digas, estaba pasando un gran rato con Seras y de repente quiso irse sin razón alguna- Comentó algo desanimado el francés, recargándose en la silla.
-Qué extraño…- Dijo la rubia mientras sacaba la tabla para picar.- Yo vi que se la estaban pasando bastante bien- añadió vagamente mientras sacaba el cuchillo.
-Sí, pero después de que te fuiste se puso medio extraña y a los minutos dijo que tenía que irse pero más bien huyó de ahí- Se quejaba Pip confundido haciendo que la rubia volteara a verlo con una ceja levantada.
-Pip ¿A caso Seras sabe qué vivimos bajo el mismo techo?- Le preguntó Adabelle temiendo saber la respuesta. El francés sólo abrió los ojos abruptamente.
-¡Cielos, no! Y comentamos que íbamos a comer juntos y esas cosas…- Comenzó a entender el pelirrojo preocupado.
-Ajá, además de lo de tu padre- Le recordó Adabelle mientras volvía a picar verduras.
-Demonios, debió haber entendido mal sobre nosotros- Dijo Pip con mortificación mientras se rascaba la nuca. Adabelle solo rió por lo bajo.
-Probablemente- Acordó la rubia sin darle tanta importancia.
-Iré a darme un baño- Avisó Pip levantándose pesadamente y caminando hacia su cuarto.
Adabelle se enjuagó las manos y se las secó con una pequeña toalla para buscar por los pequeños cajones un cuchillo más pequeño. Abrió el primer cajón pasando su mano para encontrarlo sin resultado, lo cerró y abrió inmediatamente el segundo pasando de nuevo su mano tocando algo que le llamó la atención. Arrugó el ceño extrañada de ver un sobre bajo los utensilios de cocina. Escuchó la regadera abrirse sabiendo que Pip ya estaba tomando su baño, además sabía que el padre de Pip no llegaría. Sin poder hacer la curiosidad a un lado, tomó el sobre amarillento y viendo que ya estaba abierto, sacó su contenido. Cuando distendió la hoja para leerla, se quedó en shock.
Era un reporte sobre ataques de ''vampiros'', iba dirigido a la organización Catwright, con el nombre completo del capitán que era el padre de Pip y el de Burton. El padre de George. Adabelle comenzó a caminar hacia atrás conmocionada y se sentó en una silla, mientras seguía leyendo. Fue un ataque en Glasgow en una pequeña iglesia, donde decía el número de muertos y de sobrevivientes. La causa de muerte era un padre poseído que se había convertido en un vampiro, atacando la gente del pueblo. Adabelle bajó la hoja mirando a la nada con el ceño fruncido por la confusión.
-¿Vampiros?- Susurró Adabelle casi escéptica.
Entonces recordó haber leído sobre mitología, donde hablaba sobre estas creaturas llamadas ''Vampiros'' pero era eso, mitología, seres mágicos, no era real. Entonces se acordó de Alucard y abrió los ojos desmesuradamente. Una sombra que se transformaba en un hombre, además de estar en cualquier lugar repentinamente, desaparecer de la nada, además del frío que se siente a su alrededor. Era todo lo que tenía, además de que George nunca quiso contarle sobre Alucard. Empezaba a unir las piezas sobre él. Tenía que saber más, averiguar más sobre él y sobre el trabajo de la organización Catwright.
Walter esperaba a su amo en la puerta del coche para abrirla al momento que él decidiera salir de la mansión. Cuando observó la puerta principal abrirse, pudo ver a su amo Richard bastante malhumorado mientras se cerraba el abrigo y bajaba las pequeñas escaleras para adentrarse al coche. Abrió la puerta dejando que su amo se subiera para cerrarle después, caminó hacia la puerta del chofer subiéndose al vehículo y comenzó a andar el auto.
-Recuérdame que debo comprar otra caja de cigarrillos- Le ordenó Richard a su mayordomo mientras se masajeaba las sienes.
-Cómo usted ordene, amo- Le contestó Walter con calma.
-Por cierto, necesito que me comuniques con George sin que Burton se entere, necesito su localización y su número actual para poder llamarlo- Volvió a ordenar el Hellsing sin dar más explicación.
-Enseguida me encargaré de eso, Señor- Volvió a contestar Walter un tanto extrañado pero sin demostrarlo.
El mayordomo siguió conduciendo hasta llegar a la mansión de los Catwright, Richard y Burton tenían una reunión con la mesa redonda sobre sus planes de la unión de organizaciones. Walter estacionó el auto y se bajó inmediatamente para abrirle a su amo, quién bajo acomodándose la corbata y con un pequeño portafolio. Caminaron hacia la entrada principal.
-Amo, el señor Hellsing ha llegado- Avisó el mayordomo de Burton a este mientras se terminaba de acomodar sus mangas frente al espejo de su habitación.
-Excelente, hazlo pasar a mi oficina de inmediato- Ordenó Burton.
El mayordomo hizo una pequeña reverencia para dirigirse a la entrada dónde se encontraban esperando los Hellsing. Los guió hacia la oficina de Burton, dónde él ya se encontraba sentado en su escritorio para recibirlos.
-Espera aquí afuera, Walter…- Ordenó Richard en un susurro a su mayordomo quién asintió y observó cómo su amo y el mayordomo de Burton entraban a la oficina.
Entonces Walter, se volteó tranquilamente y camino con su paso elegante por los pasillos. Observando cómo iba cambiando la temperatura y la luz. Sonrió con un poco de triunfo. Siguió caminando hacia el final donde se encontraba aún más oscuro, llegó a la última puerta. Abrió con silencio y cerró detrás de él para comenzar a bajar las escaleras llenas de una extraña niebla. Bajó con cuidado y comenzó a caminar el pasillo oscuro que sólo estaba medio alumbrado por los fuegos débiles que colgaban de las paredes. Observó una enorme silla y detrás un ataúd.
-Alucard…- Llamó varias veces el mayordomo esperando una respuesta a pesar de saber que era aún temprano para él.
-Los ancianos ya no suelen tener sentido de las horas en estos días…- Se quejó una voz de barítono bastante ronca y algo malhumorada.
Walter sólo observo tranquilamente como una sombra comenzaba a salir por el ataúd y caminaba hacia la silla. Dónde la figura del hombre comenzó a formarse ya sentado con una pierna cruzada al igual que sus manos.
-Lamento molestarte a estas horas, Alucard- Se disculpó el mayordomo sin mucha importancia.-Pero necesitaré un poco de tu ayuda…- Alucard levantó una ceja.
-¿Y en qué podría exactamente ayudarte a estas horas del día, Walter?- Preguntó con ironía el vampiro. Walter bufó.
-Necesito la localización de tu joven amo, George- Contestó Walter sin rodeos.
-¿Para qué?- Preguntó Alucard esperando una buena explicación.
-Richard la quiere- Contestó con simpleza Walter. Alucard hizo una mueca leve de disgusto.
-¿Y por qué no se la pide a Burton?- Preguntó el vampiro con hastío taciturno.
- No quiere que tu amo se entere…- Le volvió a contestar Walter mirándolo a pesar de que estaba muy oscuro, podía ver sus ojos rojos.
-Eso sería actuar en contra de mi amo, Walter…- Dijo Alucard burlón mientras se recargaba levemente en su silla.
-¿Desde cuando eres tan obediente?- Se burló también Walter sin perder su postura.
-Suelo preferir llamarlo ''firme''- Le contestó el vampiro mientras sus ojos brillaban. Walter recordó a la chica del mercado como flash.
-Cuando te conviene- Soltó Walter aún sarcástico pero hubo un silencio por parte del vampiro, el mayordomo sólo observo como las sombras que lo rodeaban comenzaban a bailar.
-Esa chica de tu cabeza…- Soltó Alucard en un susurro grave, a lo que Walter levantó una ceja.
-¿Entraste en mis pensamientos?- Preguntó sabiendo a qué se refería.
-Tú los soltaste…- Contestó el vampiro.
-¿Qué tiene la chica?- Preguntó de nuevo Walter algo confundido. Alucard sólo rio para él en un sonido grave y divertido.
-Mi querido Walter, la vida es tan pequeña, no sabes cuánto...- Soltó el azabache confundiendo al mayordomo.
-Debe serlo para alguien como tú- Concordó Walter tratando de entenderlo.
-En efecto, pero no tardarás en pensar lo mismo que yo…- Le advirtió el vampiro dejando al mayordomo muy confundido.
-En fin ¿Me darás la localización del muchacho?- Pidió Walter dejando ese tema aun lado.
-No recuerdo servirle a Richard Hellsing, ese es tu trabajo- Contestó el vampiro dando por terminada la conversación para desvanecerse.
Walter bufó resignado, sabía que Alucard podría dársela sin ningún problema, pero a veces era tan envidioso y testarudo que no pudo hacer nada más que aceptarlo. Así que se dio la vuelta para salir del lugar. Al llegar a la puerta, la abrió un poco para cerciorase que nadie lo viera y salió del lugar cerrando la puerta por detrás sin ruido. Comenzó a caminar hacia la oficina de Burton para esperar a su amo, cuando vio salir al mayordomo de Burton de la oficina.
-Muy buenas tardes, Walter- Saludó el mayordomo al verlo.
-Buenas tardes, Phil… ¿Vas a la cocina?- Trató de adivinar Walter mientras lo seguía caminando para bajar las escaleras.
-Así es, iré a preparar el té antes de que los caballeros lleguen- Le contestó Phil mientras terminaban de bajar las escaleras.
-Déjame ayudarte- Ofreció Walter caminando, a lo que Phil asintió con una pequeña sonrisa abriendo la puerta de la cocina.
-Tu amo tiene carácter ¿Eh?- Comentó en modo de broma Phil mientras sacaba la caja de té de la alacena.
-El tuyo no se queda atrás- Le contestó concordando Walter con simpleza mientras buscaba los utensilios para poner a hervir el agua.
-No te preocupes, yo puedo hacer el té ¿Podrías ayudarme buscando las bandejas y las tazas en el comedor? Están detrás de esa puerta- Señaló Phil mientras sacaba la tetera.
-Claro, enseguida los traeré- Accedió Walter mientras pasaba por la puerta que era de va y viene.
El mayordomo del Hellsing observó la sala del comedor, estaba oscuro, tenían una hermosa chimenea con muebles muy elegantes y cafés. Tenían una estantería donde tenían hermosas vajillas y de seguro ahí guardaban los finos manteles. Rodeó el enorme comedor y se dirigió a la estantería. Comenzó a sacar la vajilla completa de té junto unas bandejas y empezó a abrir los cajones buscando pequeños manteles para las bandejas. Abrió los primeros cajones de la derecha y no encontró nada, así que empezó a buscar en los de la izquierda. Cuando abrió el primer cajón, lo primero que vio fue una fotografía que estaba volteada. Levantando levemente la ceja, la tomó por el reverso leyendo en un susurro.
-''Señora y madre: Helena
Hermosa hija: Integra''
Entonces volteó desde su mano la fotografía. Abrió los ojos bastante soprendido. Las dos mujeres que se encontraban en aquella imagen las había visto alguna vez. Conocía a la mujer mayor, era la esposa de Arthur Hellsing pero decía que la muchacha con la que estaba era su hija.
-Pero está niña es la misma del mercado, si mal no recuerdo me dijo que su nombre era Adabelle…- Susurró bastante extrañado Walter tratando de encontrar una explicación.
Conoció una vez a Arthur y a su esposa Helena en un baile que había organizado la reina cuando Arthur comenzaba a ascender en su organización, puesto que Arthur había invitado a Richard y por lo tanto, él asistió y que él supiera no tenían una hija o al menos no la había sacado a la luz. ''En todo caso, si esta niña es la hija de Arthur, eso quiere decir que… es la heredera de la organización Hellsing'' Unió en su pensamiento Walter la situación con conmoción.
-¿Pero entonces por qué esta niña me dijo un nombre diferente? Hay algo muy extraño aquí…- Susurró Walter ya entrado.
-Walter ¿Encontraste lo que te pedí?- Escuchó Walter desde el otro lado de la puerta y dio un respingo por estar tan concentrado en sus pensamientos.
-Sí, lo acabo de encontrar, enseguida voy, Phil- Contestó Walter alzando un poco la voz algo nervioso pero calmado, guardó la fotografía dentro de su chaleco y tomó las bandejas con el juego de té para dirigirse a la cocina.
''Maldito Alucard'' pensó en su trayecto.
Ahora entendió lo que quiso decir y si lo que él pensaba era cierto… Vaya que la vida sí era pequeña.
Ya estaba anocheciendo pero Adabelle aún se encontraba en la librería con ya algunos libros en su brazo izquierdo, mientras seguía buscando otros más. Tenía puros temas de mitología, algunos sólo de vampiros, así que siguió buscando sin saber nada de nada pero con la fuerte idea en su cabeza. Hasta que encontró un libro que le llamó la atención.
-Drácula de Bram Stoker…- Se leyó Adabelle mientras volteaba el libro para ver su sinopsis y al leerla, inmediatamente lo acomodó en su brazo izquierdo y se dirigió a pagarlos. En cuanto lo hizo, salió de la librería casi corriendo a su casa, esperando que no se encontrara Pip para que no la cuestionara.
Al llegar, abrió la puerta rápidamente y la cerró por detrás, caminando en paso acelerado al cuarto y sabiendo que no había nadie, se encerró. Soltó los libros en su cama mientras se sentaba e inmediatamente tomó el de ''Drácula''. Comenzó a hojearlo y hacer su lectura.
-¿Ansiosa?- Escuchó Adabelle detrás de ella haciéndola voltear abruptamente con el corazón en la garganta.
-¿Qué demonios haces aquí?- Casi gritó Adabelle por el susto mientras cerraba el libro sin dejar de verlo. El azabache sólo sonrió desde la esquina.
-¿Me preguntas eso cuando estás tan desesperada por saber de mí?- Se burló el hombre con su voz grave pero suave.
Adabelle se levantó dejando el libro a un lado.
-No deberías estar aquí…- Dijo Adabelle en un tono neutral. El azabache sólo alzo levemente sus hombros.
-Tú no deberías estar buscando de mí, pero ya vez, la curiosidad es más grande que la voluntad…- Contestó Alucard en forma burlona como solía hacer siempre.
-Respóndeme entonces, Alucard…- Casi ordeno Adabelle al verlo más cerca con los brazos cruzados.- ¿Por qué George no quería contarme de ti?- Preguntó la rubia sabiendo que él entendería a que se refería.
-George, siempre tan elocuente…- Se burló Alucard sonriendo de lado mientras rodaba los ojos con mofa.
-¿Entonces es cierto?- Preguntó Adabelle mientras recuperaba su postura conmocionada.
-¿Asustada?- Aceptó el azabache con su voz resonante de barítono.
Adabelle sonrió de lado sorprendida. Pensó un momento las cosas mientras volteaba a ver los libros que había comprado, con su respiración un poco agitada volteó a verlo de nuevo.
-Demuéstramelo…- Desafió la rubia con la misma postura de ansiedad.
Alucard clavó sus ojos aún más en ella, haciéndolos encender como el mismo infierno. Su petición era tan abierta y de algún modo, la encontraba tan excitante, qué sabía que tendría que contenerse de morderla allí mismo, sobre su cama, pero sólo rio por lo bajo descruzando sus brazos lentamente.
-Hay una particular forma en que deseo demostrártelo…- Respondió el vampiro con mofa sabiendo que ella no lo entendería o tan siquiera no del todo.- Sin embargo; me agradecerás la forma en que lo haré… o tal vez no- Jugó Alucard con ella mientras comenzaba a desvanecerse, dejándola en interrogativa.
En la mansión Hellsing, los dos hombres ya habían llegado desde hace rato de la junta con la mesa redonda. Walter se dedicaba a poner la mesa para la cena de su amo, quién había entrado al comedor en ese momento para sentarse con un libro en su mano, comenzando a leer mientras esperaba que su mayordomo le sirviera la cena. Walter lo observó de reojo mientras comenzaba a servirle en el plato a su amo desde la bandeja que estaba en la mesa, cuando terminó, destapó el vino para servirle elegantemente en su copa.
-Puedes retirarte- Le corrió Richard a Walter sin dejar de leer su libro.
-Si me lo permite, quisiera hacerle una petición- Llamó la atención del Hellsing quién lo volteaba a ver con hastío esperando a que hablara.
-Es sobre el sótano que usted tiene bajo llave, he escuchado varios ruidos desde hace días y me temo que puedan ser ratas- Informó astutamente el mayordomo sin perder su postura. Richard levantó una ceja.
-Puede ser, desde que murió mi hermano no he abierto ese sótano…- Reflexionó Richard frotándose la barbilla.
-Si me lo permite, quisiera limpiarlo para evitar alguna plaga- Pidió Walter con normalidad, a lo que Richard sólo levantó sus hombros despreocupado.
-Sí, sí como sea- Accedió el Hellsing mientras sacaba un llavero de su bolsillo, para darle la llave.- No tires nada a la basura- Ordenó Richard mientras cerraba su libro para comenzar a cenar.
-Como usted ordene, Amo…- Dio una pequeña reverencia Walter tomando la llave para marcharse de la sala del comedor.
Él nunca tuvo algún problema con servir, sea quien fuera su amo, él siempre había sido leal pero en esta situación, había un problema. Conocía a su amo, demasiado para su gusto. Conocía hasta donde era capaz de llegar con tal de obtener lo que quería, conocía su soberbia, su envidia, sus ambiciones. Incluso tenía la leve sospecha de que él había sido quién mató a su hermano, pero era algo sin cimientos. Además, no podía ignorar lo que Alucard le había dicho, él tenía un presentimiento sobre esa chica, lo sabía. No podía ignorar aquello. Normalmente Alucard nunca le daba importancia a muchas cosas, pero cuando llegaba a hacerlo, era por qué algo importante iba a suceder o estaba sucediendo. Solía ser un gran impacto. Sea lo que sea que encontrara en el sótano en la cosas de Arthur Hellsing… tenía que volver a hablar con aquella chica.
Y mañana mismo se encargaría de eso.
Hola, tal vez tardé en actualizar pero ya no tanto!
Bueno, este capitulo en lo personal para mi es algo lento, pero está bien, creo que algunos serán así por que tengo que aclarar muchas cosas, no se me desesperen!
Pero les adelanto que el siguiente capitulo, veremos bastante AxI! O eso espero... Hahahaha.
Casi no las oigo! Manden reviews por favor! Necesito saber de ustedes, qué piensan, sus gustos y disgustos, qué creen que va a pasar y que no, cosas así!
LOS ESPERO!
Peace Out!
