Viernes 29 de mayo de 2015

No podía dejar de pensar en muchas cosas. Una de ellas, en que mi admiradora secreta, al saber que no era Melissa… dios… también me apenaba.

Pero ella me comenzó a mandar más mensajes diciéndome que…

Melissa – 8:30pm

"Boomer, te extraño y no me avergüenzo de decirlo".

Boomer – 8:39pm

"Sí, yo también"

Esos fueron los de ayer.

Pero hoy en la escuela, ella sí daba exámenes, pero en los descansos estábamos juntos, hablando de cualquier tontera, incluso de nuestros planes a futuro… no juntos, claro.

Me enteré que ella quería ser abogada, lo que contrastaba algo conmigo, porque yo quería estudiar astronomía o filosofía.

A la hora de salida, me pidió que la acompañara a casa.

No me negué, pero le dije que primero me acompañara a mí a mi casillero.

Ese día, encontré otra nota, pero no la leí en frente de ella, tuve que camuflarla entre las páginas del libro de literatura.

No me voy a arriesgar.

Con Melissa comenzamos a recordar los lindos momentos de nuestra relación pasada. Ella me dijo que extrañaba las veces en las que íbamos al muelle, nos sentábamos en él –porque a fin de cuentas ya estaba en desuso – y conversábamos de nuestro futuro… como pareja.

Nos proyectábamos bastante bien.

Pero ahora, ella no me daba ningún indicio de querer volver a retomar la relación que ella misma había roto.

Una vez estuvo en la puerta de su casa, se despidió de mí dándome un beso en la mejilla.

Un sonoro y pegajoso beso, por la presencia de un labial rosa en sus labios.

Camino a casa, estuve pensando nuevamente en las ventajas y desventajas de volver con Melissa.

Ventaja, nuestra relación era bonita.

Desventaja, podría cortarme las alas como ya lo había hecho.

Ventaja, volveríamos a delirar con conocer juntos Italia.

Desventaja, mis hermanos me recriminarían de por vida.

No sé qué más pensar.

Cuando llegué a casa, Brick me esperó en mi habitación junto a Butch.

Ambos estaban preocupados por mí y por mi estado de ánimo. Les expliqué tranquilamente que solo fui un caballero, que no estaba ilusionado en volver con ella –aunque eso fuera una mentira, porque sigo pensando en que quizás sería lindo retomar nuestra relación – y que hablamos de cosas de la escuela.

Ellos comprendieron y me dejaron tranquilo.

Estuve viendo vídeos musicales de A Day To Remember toda la tarde, y de vez en cuando variando a The Fray.

… había olvidado que me había llegado una nota y que no la había leído.

Dejando mi laptop en mi cama con Have faith in me reproduciéndose, saqué el libro de literatura y de ella, la nota.

Si supiera quién es la persona que me manda notas, no perdería el tiempo tratando de volver con Melissa.

La única opción amorosa que veo en estos momentos… es volver con mi ex, aunque sea la decisión más errónea que haya tomado.

Me gustaría verte sonreír a ti también, admiradora secreta.