Buenos días, buenas tardes o buenas noches tengan todos ustedes mis dulces conejitos.

Pensaron que los había olvidado ¿no es cierto?, pues se equivocan ya que uno de mis propósitos de año nuevo ha sido terminar todas mis historias y sip, eso incluye esta.

Como ya saben ni digimon ni sus personajes me pertenecen pues de ser así habría muchas más cosas en el anime, cosas buenas, cosas malas, y un poquito de las dos.

También si acaso no han leído capitulo anterior les recomiendo que lo lean y estén al pendiente puesto que las actualizaciones van a ser un poco más constantes a partir de ahora.

Les recuerdo que este fic está dedicado a Ahiru-san y que si les gustan los chocolates, las galletas y las crepas dulces no duden dejr un sensual review.


L'éternité d'un instant.

11. Secret Garden

Una vez más Jenrya se sentía frustrado, con el destino, con la idiotez de Hirokazu y Kenta pero sobretodo con él mismo. En el Digimundo, donde las noches llegan sin atardecer, donde no existe un puente mágico que atraviesa un rio, donde la posibilidad de encontrar a alguien perdido es similar a la de encontrar una aguja en pajar. Jenrya no se podía sentir peor.

Si bien habían tenido suerte al reunirse con Hirokazu y Kenta a los pocos días de separes, aun no podía estar tranquilo, no con Ruki extraviada en algún lugar de ese extraño mundo con peligros que jamás ninguno pensó en experimentar. Se sintió un estúpido. Pues aun cuando sabía que la zorra dorada nunca dejaría que nada malo le pasara a su compañera y tamer, no dejaba de preocuparse.

— Maldición — pronuncio, escondiendo su rostro entre sus brazos, reprochándose internamente una y otra vez esa constante preocupación que le impedía concentrarse incluso en tareas tan sencillas como lo era la vigilancia que en ese momento le tocaba.

— ¿Estas bien Jen? — sacado de su improvisado escondite por la chillona voz de su compañero. Jenrya noto, con cierto disgusto, que el torbellino de emociones no solo le afectaba a él si no también a su querido amigo quien desde una altura menor le miraba con similar preocupación que él mismo sentía en aquel momento.

— Si, no te preocupes Terriermon, solo estoy un poco cansado eso es todo — respondió, tratando de fingir una sonrisa que si no lo engañaba a él mucho menos a su orejón amigo.

— Jen… — pronuncio el pequeño intranquilo para en seguida escalar la espalda del peliazulado y tomar su lugar en la cabeza de este, en su peculiar pero cálido abrazo ya característico de la pequeña creatura — ¡Momantai!

Jenrya sonrió, no con la sonrisa fingida que anteriormente había usado, no, esta vez lo hacía de verdad complacido de que sin importar que Terriermon estaba dispuesto a apoyarlo y recordarle que todo saldría bien. — Gracias Terriermon.

Observando a lo lejos aquel lejano mundo del cual los tamers provenían, y a pesar de no dejar de sentirse en ningún momento intranquilo con respecto a su compañera perdida, Jenrya tomo una decisión; confiaría en Ruki, de la misma forma en la cual ella confio en sus palabras aquella última noche en su puente.

.

.

.

Desde el momento en que la había conocido Ruki Makino, y las emociones que esta provocaba habían resultado un misterio inexplicable para él joven Jenrya Lee, sin embargo, al reencontrarse luego de varios días y recordándose en más de una ocasión que debía confiar en ella, por primera vez Jenrya no sintió la necesidad de sobre analizar todo, para él, las cosas parecían sencillas, Ruki había regresado con ellos y lo único que podía sentir por ello era alivio de verla sana y a salvo.

Si tan solo aquel momento hubiera podido durar y los Devas no los hubieran obligado a separarse una vez más.


N*: sabían que... los títulos de cada momento/capitulo, son en realidad nombres de canciones, esto también se aplica en el fic "There's too much love", pero a diferencia de ese cada canción inspiro de alguna forma a Mariniti para escribir este fic.