Último capítulo.

Se trata de un cap. extremadamente corto pero plagado de emociones intensas :)

Espero que disfrutéis, dentro de unas horas subiré el Epílogo, para dar por terminada ya la historia.

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Harry logró salir de Hogwarts con vida, los Mortífagos se habían interpuesto en su camino pero gracias a la ayuda de los profesores y a su propia fortaleza había logrado salir. La imagen de Hagrid con el rostro bañado en sangre debido a una explosión que se había producido cerca de él explicándole que Hermione se encontraba fuera cuando la mayor parte de la acción estaba transcurriendo allí hizo que Harry sacara fuerzas de donde jamás pensó que tendría.

De todas maneras, se encontraba algo confuso. No podía comprender por qué Voldemort no había aparecido en su busca. Como bien decía la profecía: Uno no podría vivir mientras que el otro siguiera con vida. Y Harry estaba seguro de que Voldemort conocía a la perfección aquellas palabras.

Caminó entre las batallas que se libraban entre Mortífagos y Aurores con cuidado, esquivando los hechizos y maldiciones lanzadas por parte de un bando y otro. Vio a Tonks encarada en un duelo contra su prima Bellatrix, a Lupin y Bill blandiendo sus varitas contra Greyback. Pero fue otro duelo el que atrajo su atención: la inconfundible presencia de Voldemort se alzaba sobre dos personas enjauladas, desde aquella distancia no pudo comprobar de quiénes se trataba pero no dudó en acercarse a grandes zancadas.

Era hora de enfrentarse a aquel que había asesinado a sus padres y había tratado arrebatar su vida y la de sus amigos. Su valor alcanzó límites desconocidos cuando comprobó que una de las personas enjauladas era Hermione. Ver a Malfoy abrazándola a su lado provocó que se detuviera durante unos segundos, sus teorías eran ciertas: Draco Malfoy era la persona que Hermione amaba, por la cual no había aceptado su petición meses atrás, en San Valentín.

No pudo negar que se sentía impresionado, Malfoy, con el cuerpo semidesnudo, protegía a Hermione con su cuerpo, alejándola lo máximo que le permitía la jaula de Voldemort. Su mirada gris era fiera, desafiante. Miraba a Voldemort sin titubear, con el valor y la desesperación escrita en el rostro. Harry supo que Malfoy haría cualquier cosa por Hermione, lo supo por su evidente amor hacia ella, por como la mantenía alejada del peligro inminente, por cómo estaba dispuesto a matar a cualquiera que se acercara a ella para herirla. Harry supo que si él era derrotado frente a Voldemort, Hermione estaría en buenas manos.

En un alarde de generosidad y valentía, cogió una piedra del suelo y golpeó a Voldemort con ella, provocando que éste girara y que los dos enjaulados los miraran con sorpresa.

- ¡Harry! – gritó Hermione.

- Supongo que podré condenar la traición de Malfoy más tarde – sonrió Voldemort -. Antes puedo ocuparme de ti.

Hermione trataba de hacer reaccionar su cerebro para buscar una escapatoria, el horror que sintió al ver a Harry con el brazo sangrando encarándose con Voldemort la devolvió a la realidad.

De pronto, advirtió que con la distracción que Harry les había proporcionado, tenían una posibilidad.

- ¡Accio trasladador! – susurró tan bajo como pudo.

Un libro flotó desde la torre más alta de Hogwarts pasando por la batalla que se cernía a sus alrededores. Draco se dio cuenta de las intenciones de Hermione y se puso en pie de un salto, agarrándola para incorporarla, ella le abrazó sin apartar la mirada del duelo que se estaba librando entre Voldemort y Harry: destellos de todos los colores salían disparados desde la punta de cada varita, Hermione no pudo adivinar cuál de los dos enemigos llevaba ventaja en el combate.

Draco estiró la mano sobrepasando los barrotes de la jaula, una descarga de electricidad lo inundó pero permaneció en silencio y estático para que Voldemort no fuera consciente de que estaban huyendo.

En cuanto el libro de encantamientos rozó su mano, abrazó a Hermione con más fuerza y ambos se encontraron en un remolino de oscuridad. Cuando volvieron a abrir los ojos, se encontraban frente a una humilde casa en el campo, Río de Janeiro, Brasil.

- ¡Lo hemos logrado! – sonrió Draco abrazando a Hermione con fuerza.

Ésta trató de mostrar el entusiasmo que debía ante la situación, pero sólo logró abrazarse a Draco y sollozar.

- ¿Qué ocurre? – inquirió él apartándola de él con dulzura.

- Harry…

- No podíamos hacer nada por él.

- Si nos hubiéramos quedado…

- Habríamos muerto – puntualizó Draco secando con cuidado una lágrima que recorría la mejilla de Hermione.

Ella suspiró, Draco tenía razón. Si hubieran permanecido allí por más tiempo sólo habrían empeorado las cosas. Lo único que podía hacer era rezar para que Harry viviera.

- Enséñame la casa – dijo de pronto, ansiosa por pensar en otra cosa.

Draco sonrió y la cogió de la mano, llevándola al interior de la casita, había pocos muebles y pertenencias pero el hogar resultaba acogedor y reconfortante. Chimenea, cocina antigua, cama con dosel… cada detalle de la estancia agradaba a Hermione.

- Me imaginé que éste sería el tipo de hogar que te gustaría – comentó él casi con vergüenza cuando llegaron a su dormitorio.

- Has acertado – sonrió -. Me encanta.

Draco se acercó a ella y apartó con delicadeza un mechón de pelo colocándolo detrás de la oreja, luego la besó con toda la dulzura y el amor que le permitía el cuerpo, ella respondió al beso con la misma intensidad y pasión. Dejándose embriagar por lo maravilloso de aquel contacto.

Pasaron los minutos así, besándose con ternura. Más tarde, se sentaron en el regazo de la cama.

- ¿Cómo sabremos qué ha ocurrido? – inquirió Hermione.

- Si esta cosa… cuando esta cosa desaparezca – se corrigió señalándose la Marca Tenebrosa – sabremos que Potter venció. Y entonces podré tocarte como te mereces.

Hermione lo miró sin comprender. Draco suspiró.

- No me gusta que el tatuaje entre en contacto con tu piel – reconoció -. Éste es un símbolo de maldad, una marca de Mortífago, la clase de mago que terminaría contigo sin dudarlo. No quiero ponerte la mano encima con esto en el brazo.

Ella se mostró sorprendida durante unos segundos, la consideración y el respeto de Draco hacia ella era algo digno de admirar.

Sin vacilar acarició la Marca Tenebrosa.

- Recuerda que gracias a esto estamos aquí. Si no te hubieras convertido en Mortífago, estaríamos en cualquier lugar, ocultándonos de nuestros enemigos… tal vez incluso estaríamos en Hogwarts, ambos habríamos muerto.

Draco asintió, precisamente por aquella razón lo había hecho, con la única intención de protegerla.

Hermione se acercó a él lentamente y colocó el brazo tatuado de Draco en su espalda, forzándolo a tocarla. Él quiso resistirse, pero el cuerpo caliente de Hermione no le dejó opción, finalmente cedió y dejó que ella llevara el mando. La ropa se deslizó entre los cuerpos con suavidad, el roce de sus caricias fue exquisitamente dulce, los besos se volvieron lentos y apasionados. Como la primera vez.

Cuando ambos yacían desnudos el uno junto al otro en la cama, Draco la besó, era tal la felicidad que sentía que creía que iba a estallarle el corazón. Quería hacerle saber a Hermione todos y cada uno de sus sentimientos, pero en lugar de ello, resumió todo en la frase con la que todo había empezado.

- Eres mía.

Hermione sonrió.

- Soy tuya – repuso -. Siempre tuya.

Draco la acarició con su brazo izquierdo cuando ambos repararon en que la Marca Tenebrosa había desaparecido. Sonrieron.

El Señor Oscuro había sido derrotado.

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Ohh! Así es como oficialmente termina ERES MÍA ^^

Me hubiera gustado elegir otro final, haber matado a los personajes o incluso haberles hecho sufrir más… pero no he sido capaz. No logro crear una historia que no tenga final feliz, puedo hacerles de todo a los personajes, puedo matar a todos los amigos de los protagonistas, puedo hacerles sufrir como nunca antes… pero siempre tiene que triunfar el amor, a pesar del sufrimiento y el dolor que han sufrido para llegar a él. Supongo que la prueba de ello es esta historia.

Una disputa tras otra, el amor y el odio entremezclado, mucha angustia de por medio… pero finalmente Draco y Hermione tenían que estar juntos.

Pero… ¿qué ha ocurrido en la guerra? Saben que Voldemort ha sido derrotado pero… ¿qué ha pasado con Harry? ¿Y Hagrid? ¿Los Weasly, profesores, Luna, Tonks, Lupin, etc?

Dentro de unas horas subiré el Epílogo, en el que sabremos qué ha ocurrido en la guerra :)

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Ya que este cap. es bastante corto, me gustaría poner aquí unos agradecimientos.

En primer lugar a Leire, que me animó a subir la historia a FanFiction y que me ha ayudado y aconsejado en este pequeño mundo :)

También un agradecimiento especial a mí AMIGO Wings of Hope-T.K. por su mensaje de apoyo incondicional y ánimo.

Cómo no, dar gracias a todas aquellas personas que se han molestado en dejar un review, sus comentarios han alimentado la historia, me han instado a subir capítulos más seguido: Miss Voss, mimismalfoy14, Arundhel Snape, aiko amitie, sheka, , luna-maga, princesaartemisa, sophienovels y flor666. Gracias, gracias, gracias :)

Dar gracias a aquellos que han puesto mi historia en sus favoritos, así como en Alert. Espero que si realmente os ha gustado el fic, dejéis vuestros comentarios haciéndomelo saber, así como si os ha parecido algo vomitivo xD. Las críticas constructivas siempre son bienvenidas. Así gracias a: rigel5, Victoria Malfoy, LupisprincesS, zzamantha, monse-dark hunter, Lunática Chofis, deborajurnet, JasminJas, yequita, sury, Marze2403, yaiza granger y Giambonne.

Espero vuestros reviews!

Mil gracias por vuestro apoyo y ánimo, seguiremos en contacto ^^