SnK no me pertenece, hago esto sin fines de lucro, solo diversión…hmmm posible OoC
Eridan
Capítulo 11
Eren tomó una gran bocanada de aire y abrió los ojos de golpe, sintiendo que le ardían los pulmones por la reacción tan brusca y por la falta de aire. Su respiración buscaba regularse, tenía la visión borrosa, costándole más trabajo distinguir las siluetas que estaban a su alrededor.
-¿Cómo te sientes?-escuchó la voz de Eridan tan lejana que no pudo asegurar que estuviese junto a ella
-Me…-dejó escapar un jadeo, por la falta de oxígeno-Yo…-
-Está bien-distinguió la voz del sargento-No hables, recupera energías-
-He…heichou…-dijo con la voz sofocada
-No hables-repitió él, y la chica sintió la áspera y tibia mano sobre la suya
-Yo…me…gusta…heichou-
-Maldita mocosa-se quejó él, haciendo sonreír a los presentes-¿Incluso ahora tienes que recordármelo?-
Una débil sonrisa se asomó en los labios de la castaña que les hizo saber que se encontraba bien. Loki tomo en brazos a la diosa inconsciente y Kol se adelantó a la salida, para verificar que no hubiera nadie por los alrededores. Ambos salieron a paso apresurado para dejar a Freya en su habitación.
Eri revisó el pulso de la chica y dejó que el aura medicinal cubriera el cuerpo cansado y apenas vivo de la castaña. Comenzó a sentirse recuperada por aquello y trató de sentarse, aún tenía los oídos tapados y la visión borrosa, pero iban mejorando de a poco.
-En cuanto lleguemos a casa te terminare de tratar, por ahora esto será suficiente para que lleguemos a casa-le pelinegra le sonrió, ayudándola a quedarse sentada y de inmediato sintió la presencia del Heichou a su lado
-Ayúdame a subirla a mi espalda-le dijo a su hija que asintió
Sintió como le cargaban y la acomodaban en la tibia espalda del sargento, la puerta volvió a abrirse y por ella entraron de forma precipitada Loki y Kol, la de orbes aguamarina les vio confusa.
-¿Qué pasa?-
-Tenemos que irnos-anunció el castaño de prisa-Freyr nos vio-
-¿Qué?-la chica parecía alterada
-Nos topamos con Thor en el camino, se encargará de distraer a Freyr mientras nos vamos-contó Kol-Y nos ayudarán unos amigos a pasar desapercibidos-
Por la puerta una muchacha asomó la cabeza y les sonrió…Eridan estuvo a punto de desmayarse de la emoción.
-¡Petra!-dijo contenta casi brincando sobre la chica, la mujer hizo una seña pidiendo que bajara la voz
-A mí también me alegra verlos de nuevo-sonrió-Pero ahora no hay tiempo para reuniones, hay que correr-les apremió-Erd y Gunther han despejado el camino para que puedan llegar al byfrost sin problemas-abrió la puerta de par en par y les indicó el camino
Comenzaron a andar fuera de la habitación, Levi tenía la mirada fija en la mujer que les guiaba sin problemas por el castillo. Traía el cabello adornado con una corona de flores, y un vestido blanco que resaltaba su figura, se veía muy hermosa pero ya no sentía lo mismo que hacía poco, ahora su preocupación más grande, era la chica de 15 años que llevaba en la espalda.
-¿Ha estado bien heichou?-preguntó Petra, cuando él llegó a su lado
-Si-
-Los chicos y yo le mandamos un mensaje con Eridan, ¿Lo recibió?-el hombre asintió-Espero que ahora le vaya mejor con Eren-comentó y vio las mejillas del mayor teñirse de rosa
-No sé de qué hablas-Ral rió y dobló en la esquina
-Ambos sabemos de qué hablo-se toparon con Erd y Gunther que les esperaban en ese pasillo, cerca de la salida-Y realmente le deseo lo mejor de corazón-
-Petra-san-escucharon la voz sorprendida y cansada de la castaña, que había levantado ligeramente la cabeza-Erd-san, Gunther-san-parecía emocionada por verles
-¿Cómo te encuentras?-pregunto Gin, revolviendo sus cabellos, en cuanto llegaron a la salida
-Cansada-aseguró con una sonrisa
-Ya pronto estarán en casa, solo les falta cruzar el puente-señaló la mujer sonriéndole a la de orbes esmeralda
Auruo apareció jalando tres caballos con él, se veían fuertes y sanos, su pelaje brillaba, demostrando lo finos que eran.
-Úsenlos, Thor-san lo ha permitido y me ha pedido que les dé un mensaje-Bossard vio a los presentes y ayudo al Heichou a subir a su caballo y pasarle a Eren, Gunther ayudó a Eridan a subir detrás de Kol-El sueño de Odín comenzará en una semana, los titanes se debilitarán y el objeto causante de todo eso surgirá…en cuanto lo descubran deben destruirlo-
-¿El objeto?-preguntó Eridan, confundida, pero Loki parecía saber de lo que el hombre hablaba
-Ya sé a qué se refiere, gracias por el dato-Auruo asintió
-¿Así de fácil?-pregunto Levi, incrédulo
-Eso parece-
-Será sencillo-animó Loki y volteó al frente-Vámonos de una vez-
Los demás asintieron y el antiguo equipo Levi les hizo el saludo militar en cuanto comenzaron a alejarse. Eridan se sintió contenta de verles de nuevo, y que estuvieran bien, Levi, se sintió aliviado, de verlos contentos y por saber que a pesar de todo le ayudarían.
Apuraron el galope de los caballos para llegar más rápido con Heimdall, acortando el tiempo de camino a unos simples 5 minutos. Cuando llegaron con el guardián, la puerta ya estaba lista para abrirse.
-El padre de todo sabe que están aquí-anunció y les entregó la llave-Váyanse de una vez antes de que llegue aquí-
-Gracias-
-No importa, somos viejos amigos-el guardián le sonrió al Dios de las travesuras y colocó una mano en su hombro
-Lamento lo de tu ojo-se disculpó y el otro hizo un gesto con la mano, para restarle importancia
-Sé que no fue tu culpa, yo debería disculparme por creer tantos años lo que Odín me conto…Thor me dijo la verdad-
-Thor es un buen hermano-el guardián sonrió y asintió
-Aunque a veces es bastante estúpido-ambos rieron y Loki finalmente cruzó por la puerta, cerrando tras de si
Erwin y Hanji les vieron sorprendidos, apenas hacía 5 minutos que se habían ido.
-Eso fue rápido-comento la científica con una sonrisa, Rivaille arqueó una ceja, habían tardado por lo menos unas 3 horas
-El tiempo aquí y allá puede variar-explicó Kol, siendo notado hasta entonces por los otros dos
-¿Qué hace él aquí?-pregunto Erwin, a la defensiva, ¿Si fue Kol el que se la llevó…por qué estaba allí?
-Lamento mucho lo que hice, señor-se inclinó, arrepentido-Prometo hacer lo prudente para enmendar mi error-los ojos azules del comandante vieron a Eridan y al sargento, ambos hicieron un gesto con la cabeza, indicando que podían confiar en él
-Bien, será mejor que volvamos al cuartel-Zoe sonrió y se ajustó su equipo, Fenrir ya tenía forma humana de nuevo
-Permítame, Hanji-san-Kol reunió a todos y pronunció algunas palabras que les costó entender, un círculo de luz les rodeo y una sensación de vértigo les invadió, cuando vieron a su alrededor…se encontraban a las afueras del cuartel
-0-
Tocaron a la puerta y dio permiso para que entraran. Le gustaba la habitación que el comandante le había otorgado, era bastante amplia y cómoda, y lo mejor, es que era para ella sola.
Vió a Kol entrar, a paso lento, se veía afligido y traía la mirada baja.
-¿Puedo sentarme?-preguntó, cerrando tras de sí, señalando los pies de la cama
-Claro-asintió
El rubio se sentó y miró a la castaña, quería decirle…muchas cosas, pero nos sabía cómo comenzar.
-Lo…lamento-dijo, después de un rato-No quise…ponerte en riesgo, realmente…me agradas-tenía la mirada fija en las cobijas y se sentía realmente incómodo
-Está bien-Eren sonrió comprensiva y se enderezó un poco, para alcanzarle, colocando una mano sobre las de él-Lo entiendo, Eri ya me contó todo-
-Entonces… ¿Sí me perdonas?-la chica asintió, con una gran sonrisa-Gracias-
-¿Y bien? ¿Qué tal va todo con Eri?-
-Ah…bueno-se rascó la cabeza, inseguro e hizo una mueca-No hemos podido charlar…ha estado ocupada, instruyendo a todos sobre nuevas tácticas para matar titanes, el sueño de Odín será en dos días, así que hay que apresurarse-
-Bueno, te ha dejado venir con ella…y eso ya es una ganancia, hablando de ella-Kol sonrió y asintió-Yo creo…que también debería ponerme en pie y retomar mi entrenamiento, o a la hora de la hora no estaré en forma-
-No, Eren, quédate aquí, tu cuerpo está débil, por lo menos hasta mañana podrás moverte bien, además…-miró la puerta y se puso de pie, despacio-Si el heichou entra y no te encuentra aquí, es capaz de poner de cabeza el cuartel entero para encontrarte y atarte a la cama-ella bajó la mirada, sintiendo un escalofrío en la columna y asintió
-Tienes razón, será mejor que me quede aquí-
-Me voy-hizo una especie de reverencia-Vendré a visitarte después haré algo par que te recuperes más rápido-
-Gracias Kol-hizo un gesto con la mano, restándole importancia y salió rápidamente
Cuando se quedó sola, se recostó nuevamente y cerró los ojos. La verdad es que aún se sentía bastante cansada, a pesar de las energías que Eri le había pasado para que se repusiera. Los recuerdos de lo sucedido hicieron un remolino en su mente, mareándola por la rapidez en la que pasaban por su cabeza.
Lanzó un suspiro y se acomodó mejor en la cama, menos mal que estaba ahí y ahora…no quería ni imaginar lo que hubiese pasado de no ser así. Escuchó que se sentaban a su lado, pero se negó a moverse para saber quién era, pensaba que podía ser Mikasa o Armin. Como los días anteriores que iban a cuidarle mientras dormía…pero se sorprendió a sobremanera al escuchar la voz del visitante.
-Sé que estás despierta-la voz grave de Levi le hizo abrir los ojos-Acabo de toparme con el mocoso…Kol…y me dijo que recién había hablado contigo, así que no finjas dormir-la chica se sonrojó y termino por sentarse de nuevo en la cama
-¿Pasa algo…heichou?-preguntó, mirándole de reojo
-¿Cómo te sientes?-pregunto, con su expresión facial de siempre y los brazos cruzados
-Aún cansada, pero mejor, ya para mañana estaré completamente repuesta-
-Pues más te vale, tienes que retomar el entrenamiento-ella asintió y bajo la mirada a sus manos, que sostenían con fuerza las cobijas-¿Qué…? ¿Qué sentiste entonces?-
-¿A qué se refiere?-preguntó confusa
-Cuando…Freya despertó… ¿Qué sentiste?-
-Oh-parpadeó un par de veces, pensando en su respuesta-Bueno, me sentía adormilada, pero no podía dormir, y no veía nada…como si estuviese flotando en algún lugar, pero podía escuchar todo…cuando fueron a buscarme quise gritarles que ahí estaba pero…no se escuchaba mi voz-pensó un poco más y añadió-Cuando le sacaron de mi cuerpo…me sentí débil, como si me fuese a dormir por un largo tiempo, pero luego escuche a Eri…lejana, hablándome de Mikasa, Armin, de mis amigos…y luego le escuché-sus ojos viajaron momentáneamente al sargento que le miraba atentamente-El saber que estaba ahí…por mí…me hizo querer abrir los ojos para verle-se sonrojó y volvió a bajar la mirada
Se quedaron en silencio…era un poco incómodo para Eren, porque a pesar de las muchas veces en las que le había confesado sus sentimientos al sargento, aún le apenaba que le mirara así después de que se lo dijera. Por otra parte, Levi pensaba cuidadosamente en lo que diría a continuación, tenía muchas cosas en mente pero no quería externar la mayoría de ellas…simplemente, quería dar fin a aquel asunto de una vez.
-No vuelvas a darme un susto así, mocosa-dijo, firme, sorprendiéndola-Preocupaste a todo mundo, a Erwin, a Hanji, a tu hermana, a tus amigos, a Eridan…a mí-lanzó un suspiro de cansancio y relajó un poco su postura en la silla-Espero que esto no se vuelva a repetir-la castaña parpadeó un par de veces, analizando las palabras del mayor
-¿Usted estaba preocupado por mí?-pregunto, sintiendo una especie de fiesta en su estómago y su pecho
-Sí-dijo, en un suspiro, poniéndose de pie-Y como vuelva a pasar, no voy a buscarte, tendrás que arreglártelas sola-
-Sí, heichou-dijo contenta, la idea de que Rivaille se hubiese preocupado por ella le gustaba-Heichou…-le llamó antes de que él saliera del cuarto
-Sí, ya se, te gusto, eres bastante irritable cuando te lo propones-se quejó girando para encaminarse a la puerta
-Solo me aseguro de que no lo olvide-sonrió ampliamente y su presencia pareció iluminar la habitación
-Lo tengo presente todo el tiempo-aseguró, sonrojándola, mientras salía a paso lento, no, definitivamente no iba a ser fácil confesarse…
-0-
Se sentía completamente repuesta, no sabía qué demonios le había dado a beber Kol pero ahora tenía todas las energías de vuelta. Entrenó un día y una noche entera con Eri, y sentía que progresaba rápidamente. El comandante Erwin había trazado un plan junto a Loki, quien parecía saber a lo que Auruo se refería en Asgard, y por lo mismo Eridan y Kol se habían encargado de instruir a los soldados con nuevas tácticas de combate, y en menos de dos días, estaban listos para partir fuera de las murallas para comenzar la expedición.
-No se molesten en utilizar lo que aprendieron contra los titanes-instruyó el comandante, sobre su caballo-Loki, Fenrir, Eridan y Kol se encargarán de que lleguemos a nuestro destino a salvo, una vez que consigamos nuestro objetivo habremos ganado la guerra-anunció, Erwin con voz autoritaria
-¿Vas a quedarte atrás?-le preguntó Levi en voz baja a su hija, que portaba una ropa muy extraña y una capa color verde, ambas, con las alas de la libertad en la espalda, el broche dorado de hoja estaba atorando la capa
-Voy a protegerte-sonrió ampliamente mientras las puertas se abrían-Y a todos, como debí haber hecho desde un principio-
-Sé que eres lo suficientemente fuerte como para hacerlo-dijo, comenzando a avanzar-Pero no me gusta que lo vayas a hacer-
-Estaré bien, me regenero como titán-comento divertida
-No hagas ese tipo de bromas-reprendió Eren, a su lado, igual parecía preocupada, Eridan puso le mejor sonrisa que tenía para tranquilizar a ambos
-Soy mucho más fuerte de lo que imaginan, yo soy la que debería estar preocupada, pero si me necesitan, estaré ahí de inmediato-acarició las orejas de Fenrir, en quien estaba montada-Volveremos, ya verán que si-sus ojos se cruzaron con los preocupados de la castaña-Y entonces te llevaré a conocer muchos lugares…empezando por el mar-
-¿Es una promesa?-preguntó, queriendo asegurar el volver a ver a la pelinegra
-Te lo prometo-sonrió contenta-Podremos ir los tres…como familia-dijo ilusionada, sintiendo como el lobo comenzaba a avanzar, su corazón aumento su ritmo-Será genial-
-Que así sea-declaro Rivaille y se adelantó, seguido de Eren, para alcanzar a Erwin y Hanji
La tropa comenzó a avanzar, sentían miedo por lo que pudiesen encontrarse en el camino pero decidieron confiar y ser valientes en todo momento. Les parecía poco creíble que dos personas y un lobo pudieran protegerlos a todos pero no externaban sus quejas, lo único que quedaba en ese momento, era la fe en ellos.
Cruzaron los restos de edificios que quedaban de aquella ciudad abandonada, ignorando y esquivando la mayor cantidad de titanes que podían, Kol iba por delante, limpiando el camino, de alguna manera hacía que los titanes se desvanecieran en el aire como si fuesen polvo.
Las alas volvieron a salir en la espalda de Eridan, dejando libre a Fenrir para tomar la forma del gran can que era, abalanzándose sobre el monstruo que venía hacia la tropa, lo único que los soldados escucharon fue el audible gruñido proveniente del lobo.
Eridan, por su parte, hizo que de su sangre surgiera un par de relucientes espadas color rojo, usándolas para cortar la parte de la nuca de las enormes criaturas, por cada aleteo del par de magnificas alas en su espalda unas cuantas plumas caían al suelo, creía que era divertido usar el equipo de maniobras pero se sentía más libre así.
Loki iba junto a Erwin, dirigiéndolos para llevarles a donde el tan mencionado objeto estaba, procurando igual, evitar lo más posible a los titanes que les rodeaban. Un grupo comenzó a rodear a la pelinegra que se había quedado atrás, e inevitablemente Eren termino por voltear, de lo preocupada que estaba y se sentía.
-Eri-casi gritó, sintiendo que le estaba costando librarse de todos, a punto de detener el andar de su caballo
El audible grito de la castaña hizo que el sargento volteara, sintiendo pánico por un momento de lo que podía pasar, por la mente del castaño, las imágenes de cuando perdió a sus compañeros del escuadrón Levi le invadieron y sintió la imperiosa necesidad de transformarse para ayudarle.
-No lo hagas-dijo firme, la voz de Kol, a su lado, a comparación de la chica, sus alas eran de un color enteramente blanco-Tú tienes otras cosas de las que encargarte, Fenrir y yo le ayudaremos-y dicho y hecho el lobo se abalanzo sobre un par de titanes, comenzando a arrancar partes de ellos con su hocico-Sigan adelante, y no miren atrás…no importa lo que escuchen-
Se alejó de ellos y Levi obligó a la chica a regresar su mirada al frente, a ambos les dolía hacer aquello, pero confiaban en que todo terminaría bien.
Escucharon algunos gritos entre la pelinegra y el rubio, comunicándose, los gruñidos de Fenrir y algunas cuantas quejas de dolor por parte de los dos adolescentes, Eren sentía que los ojos le escocían por la impotencia, de verdad quería ayudarles…
-0-
Se detuvieron en una especie de entrada a un subterráneo, no había titanes a los alrededores por lo que no se preocuparon en demasía, aunque no dejaban de cuidar sus espaldas mientras todos entraban. Loki, al frente, bajaba las escaleras con rapidez, como si conociera el lugar y cuando llegó al pie de la escalera chaqueó los dedos. Una hilera de bolas de fuego se prendió pegadas a la pared, que parecía ser de piedra tallada.
El lugar parecía ser un templo antiguo por la estructura, demasiado antiguo, pues estaba enterrado bajo tierra. Las esculturas de las paredes estaban desechas en partes, solo pocas estaban casi intactas. El pasillo era largo, bastante para el gusto de cualquiera, al fondo, se escuchaba el sonido de una gotera golpear con el piso, y conforme avanzaban, el sonido se hacía más claro, más fuerte. Eso le estaba poniendo de los nervios a la pobre castaña.
Después de un rato de andar, divisaron el final, donde un resplandor de color azul alumbraba el fondo, donde se doblaba para continuar el camino. Loki no se detuvo en ningún momento y en cuanto llegó al fondo giró a la izquierda para seguir, Erwin le siguió, junto con Hanji, y detrás Rivaille y Eren.
-Desenfunden sus cuchillas-escucharon la voz del Dios hacer eco en el lugar y el resto de los soldados no dudo en hacer caso, tanto silencio les ponía aún más tensos
Cuando el pequeño grupo pudo entrar en aquel lugar notaron lo grande que era, mucho más de lo que podían imaginar. A diferencia del resto del pasillo, era una caverna, sin ningún tipo de adorno o piedra labrada. Una simple caverna, con una especie de estalagmita sin punta al centro, completamente rodeada de agua, un pequeño haz de luz iluminaba el líquido cristalino, que parecía bastante hondo, pues si te asomabas solo se veía de color negro.
Había una especie de puente que conectaba el lugar donde estaban con la meseta al centro. A Hanji se le hizo bastante sencillo y, aún a pesar de todo lo que su cerebro y su instinto le decía, dio un par de pasos hacia el frente, con la clara y firme intención de cruzarlo, de inmediato, Loki la jaló hacia atrás, impidiéndole avanzar más de lo debido.
-¿Qué pasa?-preguntó confundida y sintieron el suelo temblar bajo ellos
-Observa-le indico y tiró una piedra por el pequeño sendero, esperando un poco hasta que el suelo volvió a temblar, el agua, antes tranquila, comenzó a moverse y una criatura enorme surgió, por sobre el puente, los ojos de Zoe se abrieron sorprendidos al ver a aquella serpiente surgir de repente-Estas cosas siempre tienen trampa-
-¿Qué mierda es eso?-pregunto Rivaille, viendo como la enorme serpiente se sumergía por completo en el agua
-La serpiente capaz de rodear el mundo entero con su cuerpo, que se supone debería vivir en el fondo del mar-analizó el lugar con la mirada, buscando la manera de llegar a la mitad-Odín debió traerle aquí para custodiar el amuleto-señaló las paredes-¿Creen que puedan llegar allá escalando las paredes con el equipo?-
-Seguro que sí, pero ir todos juntos supondría un problema para la estructura-la científica estudió el techo
-Rivaille, Ackerman, Eren, Armin y Jean cruzarán-ordenó el comandante, autoritario
-Los demás no deben moverse de aquí, un solo movimiento y podría volver a salir, procuren no dejar caer nada al agua-advirtió Loki retrocediendo, haciendo espacio para que pudiesen subir
Sin problema de ningún tipo los ganchos se atoraron en la piedra de techo y los seleccionados subieron rápido, avanzando despacio. Las miradas de todos iban de sus compañeros al agua, esperando que el monstruo aquel no volviera a salir.
Despacio comenzaron a avanzar, hasta que el equipo de Jean falló. Irremediablemente cayó en dirección al enorme lago y el agua comenzó a agitarse, la enorme serpiente, al parecer sentía todos los movimientos por encima de su habitad. La cabeza de la serpiente surgió, levantándose para llegar al techo.
-¡No dejen que les alcancé!-el grito de Erwin hizo que todos se movilizaran, saltando de pared a pared, para usarse como una especie de carnada y distraer al monstruo que parecía listo para devorar al chico
Armin miró a todos lados, trazando con rapidez una forma de salvar al chico que pendía de uno solo de los ganchos del equipo.
-¡¿Y si le dejamos ciega?!-sugirió, viendo a aquellos que intentaban distraerla, acercándose a Jean, despacio
-¡No funcionara!-respondió Loki-¡Igual podrá sentirnos!-
-¡Tendremos que matarle para poder avanzar!-gritó Erwin, haciendo que el gancho de su equipo se atorara en la pared
-¡¿Y cómo mierda pretende que matemos a esa cosa?!-se quejó Kirchstein que intentaba recuperar el manejo de su equipo
-¡Habrá que volarle la cabeza!-Hanji señalo una parte en específica, detrás de la cabeza de la serpiente
Loki miró con desesperación a todos, buscando otra manera de dejarla quieta, su salvación llegó cuando notó aquel pedazo de piedra que se estaba partiendo. Utilizó el equipo que se le había prestado para aquella misión y apunto en dirección al techo, derecho a aquella grieta.
Cuando llegó junto a Jean, le ayudó, dándole un empujón para que llegara con Armin, quien de inmediato le ayudo a subir. Cuando estuvo más cerca le hizo un par de gesto al rubio para que avanzaran y no se lastimaran. En un par de segundos ya estaban alcanzando a los otros 3 que estaban más cerca de su objetivo. La serpiente se sumergía y emergía de repente, buscando la manera de alcanzarles para devorarlos.
El gancho del equipo del castaño se incrusto en donde quería, comenzando a abrir más el techo, y mientras los demás intentaban rebanar la cabeza del monstruo, él intentaba derribar las rocas y estalactitas de ahí. Escuchó un enorme estruendo y sintió como comenzó a bajar, con lentitud, sonrió satisfecho por ver su cometido logrado, debido a quien era la serpiente, eso no le dañaría.
-¡Bajen del techo!-fue su último grito, haciendo malabares para alejarse de allí, y todo comenzó a colapsarse en donde él estaba, recién los designados habían bajado a donde estaba su objetivo, a duras penas el Dios consiguió llegar
Ayudado por Eren y Mikasa, subió a la roca, viendo como todo aquello se caía sobre la cabeza de la serpiente, sabía que eso no le mataría, pero sería suficiente para destruir aquella estúpida piedra que había comenzado toda esa desgracia. Levi y Armin ya la estaban examinando.
-Solo hay que…romperla ¿No?-preguntó Rivaille tomándola entre manos
Era una piedra, inusualmente con forma de cubo, color verde esmeralda, que brillaba, como si tuviese alguna especie de líquido dentro.
-No creo que sea tan fácil-inquirió el chico rubio, tomándola esta vez, él-Debe tener truco-
-Lo tiene-dijo, dejando escapar un suspiro, el castaño que se acercaba a ellos-No se acerquen a la orilla, no está muerta-señaló la pila de escombros, tomó una pequeña daga y miró a Eren, pidiéndole que se acercara a él-Préstame tu mano-la chica obedeció y se sorprendió cuando de repente el color rojo comenzó a salir de su palma
Loki le hizo apretar la daga, con fuerza, haciendo que su sangre corriera por el filo de la hoja de acero, comenzando a gotear y sin más, la enterró en aquella piedra que parecía tan dura como el cristal en el que se había encerrado Annie. Enterró la daga con tal fuerza que toda la cuchilla se hundió en la roca, del centro comenzó a salir el líquido verdoso y el brillo fue en aumento, en reflejo, taparon sus ojos para que no les lastimase y una fuerte sacudida les hizo caer al suelo. ¿Qué demonios había pasado?
-¿Ya…?-Jean no supo que decir cuando al abrir los ojos, la cueva parecía haber vuelto a la normalidad, como si nada de lo que había pasado hubiese ocurrido-¿Fue todo?-no recibió respuesta de nadie, de inmediato Loki hecho a correr, bajando hacia el puente, en dirección a donde antes estaban los escombros…
La serpiente no emergió en ningún momento, en cambio, en vez de todas aquellas rocas, que ahora estaban en su lugar, y el cuerpo de aquel monstruo, estaba un chico de cabello negro inconsciente. Nadie entendió como es que había llegado allí, ni de donde había salido, o como es que había terminado así, pues al parecer, no pertenecía a la legión.
-Yamino*, háblame, háblame, háblame-suplicó el castaño, cuando llegó junto al muchacho, levantando su cabeza para revisarle, se vio aliviado al ver que respiraba, lento, pero lo hacía
-Mi cabeza-se quejó, apretando los parpados con fuerza y llevando una mano a su frente-¿Papá?-preguntó confundido-¿Qué rayos paso?… ¿Y en dónde estoy?-
-Está bien…ahora no hay tiempo de respuestas, hay que volver-
El eco les hizo saber que alguien más estaba allí, acercándose a paso apresurado, voltearon a ver a aquella puertita por donde habían entrado y por ella apareció Eridan, acompañada por Fenrir y Kol.
-¡Lo hicieron!-dijo sorprendida entrando apresurada y con una sonrisa, quería llorar de felicidad
-¿Se…fueron?-pregunto Eren, apretando su mano para que no sangrara más, acercándose a ella, terminando de cruzar el puente
-Se esfumaron…prácticamente…se evaporaron-el rubio paso una mano por su cabello-Los…extinguieron-
-Ya no hay más titanes-pudo decir contenta la pelinegra, con una enorme sonrisa, tomando las manos de la castaña entre las suyas, una sonrisa de alivio se formó en los labios de la chica y sintió que los ojos le escocían
-Lo hicimos-abrazó a Eri, eufórica-Lo hicimos, lo hicimos-celebró
-Me parece…casi irreal-
-Deberían ir…y disfrutar de su nueva libertad-sugirió Fenrir con una sonrisa mientras agitaba la cola de un lado a otro, contento
Los soldados dudaron un poco pero comenzaron a salir, cada vez más rápido, ansiosos por sentir la luz del sol en su piel y tirarse al pasto de la felicidad. Eren en cambio, no paraba de llorar abrazada a la pelinegra, ambas sabían que al inicio era de alegría, pero que un sentimiento nuevo había embargado su pecho. Angustia.
La castaña sabía lo que venía, y tenía miedo, estaba completamente segura de lo que tendría que pasar a continuación en cuanto volvieran a las murallas. Sería enjuiciada y sentenciada a muerte, por el poder de transformarse en titán. No quería, ella no quería morir.
-Debemos volver y…dar la noticia-anunció Erwin…su voz hizo eco en la caverna pero ninguno se movió, porque todos sabían lo que venía, intercambiaron miradas fugaces
-Vamos-invitó la de orbes aguamarina, comenzando a caminar, jalando a Eren con ella-Volvamos-sonrió, para confortar a la quinceañera y le llevó fuera…de una forma u otra tendrían que volver
-0-
Los muros habían caído cuando la piedra fue destruida, al ser hechos con mismos titanes, ya no tenía caso que existieran. Al volver a casa, y dar la noticia de su victoria, la legión de reconocimiento fue elogiada y admirada con más razón…gracias a ellos ya no habría de que temer. Y sin embargo, a pesar de los esfuerzos del comandante, del sargento, de la líder de escuadrón, de los soldados…Eren estaba siendo enjuiciada de nuevo.
-Tu existencia es un peligro, Eren Jaeger-dijo, serio, Zacklay, mirando fijamente a la chica que estaba encadenada, de nuevo, sus ojos, detrás de los lentes, estudiaron al resto de la legión que parecía a punto de saltar para sacar a la chica de ahí-Sin mencionar el hecho de que mentiste a la milicia, diciendo que eras hombre-
Tenía los ojos clavados en el suelo, sentía su cuerpo entero extremadamente frío y comenzaba a temblar, sabía cómo terminaría aquello, a pesar de que Eridan le había prometido que nada le pasaría, estaba comenzando a perder las esperanzas…tomarían su vida ahí…sin miramientos. Escuchaba como la audiencia alegaba y reclamaba su cabeza, eso era…tan deprimente.
-Ha destruido las murallas que nuestro Dios nos ha dado, ¿Y si los titanes no están extintos en realidad? ¡No ha quitado nuestro único método de protección!-se quejó el Pastor Nick
-Bien, no hay más que decir-interrumpió Dallis los alegatos del pastor-Ya he tomado mi decisión-
Las puertas del lugar se abrieron y por ella entraron u par de jóvenes, una chica de cabello negro y largo, y un chico rubio de ojos azules. Sin problemas, quitaron a los guardias y se acercaron a paso lento a la castaña que estaba arrodillada, la chica se hincó, cubriendo el cuerpo de Jaeger con una manta y el rubio se paró en frente de ellas dos para hacerle frente al hombre. La de orbes esmeraldas le dirigió una mirada confundida a Eridan que le sonrió ampliamente.
-Le gusta jugar con su papel en momentos como este-le susurró rodando los ojos, intentando tranquilizarla
-¿Quiénes son ustedes y qué hacen aquí?-pregunto serio, el que hacía de juez, a la defensiva
-He venido a interceder hoy por esta chica, que va a recibir injustamente la pena de muerte-habló, Kol, con voz serena y firme, los cuchicheos no hicieron falta
-¿Quién eres tú para poder interceder?-
-Eso no importa ahora, lo que importa es que están siendo malagradecidos con aquella a quien le deben la libertad-
-¿Es a ella a quien la debemos?-pregunto serio, Zacklay-Creí que se la debíamos a toda la tropa de exploración-
-De no ser por ella, señor, aunque hubiesen encontrado la fuente del problema, no hubiesen podido eliminarla-
-¡No podemos estar seguros de que todos hayan desaparecido!-grito el pastor-Aun puede haber…-
-Es seguro, señor-le interrumpió, alzando una mano-Yo puedo asegurarle que no hay más titanes-
-¿Qué hay de ella?-señaló Dwak, el líder de la policía Militar-Ella es un titán-
-Ya no lo es-declaro, volviendo a ponerse entre el dedo acusador del hombre y Eren
-¿Cómo puedes estar tan seguro?-pregunto Dallis
-Al eliminar la fuente de vida de aquellas criaturas, todas, y me refiero a todas-le miró a los ojos-Desaparecieron-
-Nadie puede asegurar nada, jovencito-comentó Pixis, sereno
-Yo lo puedo asegurar-
-¿Y cómo?-el pastor parecía desesperado, las alas blancas surgieron de la espalda del chico, haciendo que algunas plumas volaran en todas direcciones, todos los presentes—con excepción de la legión de reconocimiento, que ya le habían visto—se sintieron asombrados, maravillados y asustados al mismo tiempo
-Porque yo soy su Dios-las alas cubrían por completo a las dos chicas arrodilladas, Eridan estaba a punto de rodar en el suelo de la risa, Kol era demasiado bueno en eso para impresionar a los humanos…y convencerlos
-E-eso es imposible-se negó Nick, asombrado, moviendo la cabeza de un lado a otro
-Yo fui el que le dio el poder a esta niña para poder defenderlos, pero ¿Qué han hecho ustedes? Juzgarla por temor a que les haga daño, y ahora que ya no le ven utilidad, quieren desecharla como un simple pañuelo…como todo lo que han hecho con lo que les he dado-hizo una pausa y miró acusadoramente al pastor-Yo no los cree para que se convirtieran en seres egoístas y temerosos…ni tampoco para que me utilizaran de excusa para su propio bien-lanzó un suspiro y volteo hacia Eren, con un chasquido le liberó de las esposas y le ayudo a ponerse en pie, junto con Eri-Tu poder de titán se ha ido-le tomó las manos, y ella se sorprendió de lo cálidas que estaban-Puedes hacer con tu vida lo que desees, eres libre-volteó y lanzó una mirada fiera a aquellos que pedían su cabeza, por los ventanales donde antes entraba luz ahora se oscurecía y un trueno hizo que la sala temblara-Y aquel que ose ponerte una mano encima para lastimarte será castigado-la luz del sol volvió a alumbrar por los vidrios
Un haz de luz envolvió al chico y a la pelinegra, haciéndolos desaparecer en el acto, Eren se cubrió con la manta, aún tenía frío y su cuerpo temblaba. El juez lanzó un suspiro, un poco confundido aún por los recientes hechos y dejó los papeles sobre la mesa, acomodándose los lentes.
-¿Bajo qué clase de estrella has nacido, Eren Jaeger?-la mención de su nombre le hizo levantar la vista hacia Zacklay-Bien, quedas libre de cargo…y de hacer lo que desees…pero seguirás bajo la vigilancia del sargento Rivaille…solo por las dudas-sentenció y dio por terminado el juicio, poniéndose de pie para salir de allí
-0-
Vio a Eridan quitarse los zapatos y botarlos por ahí, corriendo descalza por aquella tierra blanca y fina, sintió curiosidad por saber si dolía o si era suave, tenía muchas dudas de acercarse a la orilla, donde aquella vasta extensión del cuerpo líquido iba y venía, rompiendo en la orilla. Sintió las manos de Armin tomar las suyas y jalarla hacia el agua, alegando que se sentía muy bien, él también había quedado descalzo. Mikasa le obligó a quitarse las botas del uniforme de la legión y ayudo a su rubio amigo a acercarla a su tan anhelado sueño.
-¡Amo el océano!-se regocijó la pelinegra, quien ya tenía medio cuerpo adentro y jugaba, salpicándose con Kol y Fenrir, Yamino, en la orilla, inhalaba el aroma de la brisa, con una sonrisa
-Había olvidado lo bien que se siente esta humedad en el ambiente-comento Loki, sentado junto a Yamino, quien también parecía querer entrar-Ve con tus hermanos-le apremió con una sonrisa y asintió entrando al agua de inmediato, comenzando a jugar con los otros tres
-Parecen críos-se quejó Rivaille, de brazos cruzados, sentándose junto a Loki
-Es la primera vez que venimos a este lugar, Levi, anímate un poco-comentó el comandante y señaló a Hanji que también se había unido a la diversión-Todos parecen contentos-comentó, viendo como Eren parecía asombrada por algo-Creo que iré a ver-se animó finalmente, acercándose a donde Zoe creía haber descubierto algo interesante
-Gracias-dijo de repente el castaño cuando el rubio se había ido
-¿Por qué?-pregunto simplemente
-Por cuidar de mi Eri-sonrió ligeramente, sin perder de vista a sus hijos
-No importa-se quitó las botas y la chaqueta, comenzaba a morirse de calor-Pero hay algo que no me queda claro-
-¿Qué pasa?-
-¿No se supone que es hija de la Diosa del Inframundo? ¿Entonces no sería tu…nieta?-el Dios rió divertido y negó con la cabeza
-En realidad es mi hija, la más pequeña-suspiró-Cuando nació, su madre murió y los primeros años la cuidamos entre todos…pero por la profecía del Ragnarok y los temores de Odín me separaron de todos mis hijos…Hela, afortunadamente, se hizo cargo como de ella como si fuese su madre, y en serio se lo agradezco-
-Ya-bajó la mirada, incómodo, no sabía que decir
-Ella…te quiere mucho-el castaño sonrió-Te envidio-
-¿Ah?-
-¡Papá!-ambos, inevitablemente, voltearon a ver a la chica, traía el cabello completamente húmedo y la ropa pegada al cuerpo por lo mojada, sonreía ampliamente-¿Qué haces aquí?-puso sus brazos en jarras, fingiendo estar molesta, Levi se sintió ajeno a la conversación…hasta que sintió las manos de la chica sobre las suyas, y entonces supo que le hablaba a él-¡Vamos!-le jaló con ella hasta donde estaba Eren
-Esta salada-dijo sorprendida y escuchó la risa armoniosa de Eri
-¿Creíste acaso que te mentí?-preguntó, haciéndose la ofendida, la castaña sonrió y negó con la cabeza
-Se me hacía difícil de creer-soltó una risita, acompañando a Eridan
-Esto es incómodo-se quejó el sargento, haciendo una mueca, lo que provoco más risas en las otras dos
-Escuchen-dijo, sonriente, la diosa-Esta noche…mi padre, Kol, mis hermanos y yo volveremos a Asgard-No queremos despedirnos porque nos hemos encariñado mucho con ustedes, pero yo no podía irme sin dejar de agradecerles a los dos por…todo-se le hizo un nudo en la garganta y sintió las lágrimas caer…que se confundían con el agua que escurría de su cabello-No quiero irme…pero aún tenemos cosas que hacer allá-tragó saliva y volvió a sonreír-Pero les prometo que volveré en cuanto termine con todo-
-¿Y cuánto crees que eso tarde?-pregunto Jaeger, se sentía triste por la noticia
-No lo sé, pero me esforzare por hacer que no pase mucho tiempo-volteó hacia Levi, quien estaba de brazos cruzados y el ceño ligeramente fruncido-Papá, me iré pero volveré pronto…y seré una niña malcriada para que puedas regañarme ¿Sí?-el hombre suspiró, ante aquella mirada y se pasó una mano por el cabello
-Promete que te cuidaras-
-Te lo prometo-sonrió y se abalanzó sobre él, abrazándolo con fuerza-Te quiero mucho-sintió unas palmaditas en su espalda y como correspondía al gesto
-Yo también…aunque seas una mocosa desobediente-la pelinegra soltó una risita, soltándole, pero tomando su mano y la de Eren, uniéndolas, entrelazando sus dedos
-Se tienen el uno al otro-la castaña se sonrojó por la acción y la frase-Ustedes están destinados a estar juntos…puedo ver su hilo rojo del destino-pasó su dedo índice por el dedo meñique de Eren y por el de Rivaille, simbolizando una unión-Así que espero encontrarlos juntos cuando regrese-amenazó y la quinceañera se puso más roja de lo que estaba, en especial al sentir que el mayor apretaba el agarre
-Así será-prometió él-Siempre-
Su hija se sintió satisfecha y asintió, contenta. Eren se dedicó a observar sus manos unidas…emocionada, las palabras de Rivaille…le supieron a gloria.
Owari
Awwww se que me tarde mucho, muchiiiiisimo con este cap…la verdad es q me estaba haciendo tonta porq no lo quería terminar xD, en fin, espero que les haya gustado, que lo hayan disfrutado tanto como yo, y que…si quieren epilogo me digan para ponerme a escribir xD en fin~, ya tengo idea nueva que reemplazara a este fic, será riren (si, será yaoi) peeeero, lo subiré el lunes :) vale? En serio, muchisisisisisimas gracias por tomarse el tiempo para leerlo, por dejarme review, por ponerlo en favorite o darle click en follow, me sentía especial con cada uno de ellos :') en fin, me voy, pero volveré con algo mejor :D es una promesa!
Gracias por todo!
Ja ne!
Rave-chan
