Hello! Y nuevamente, Gomenasai x demorarme tanto (Cuándo será el día que suba un ep de este fic y no tenga q disculparme?-gota-) en fin, les aseguro q me voy a demorar para el proximo capa si q me disculpo x adelantado (va estar un poco difícil xq ocurren bastantes peleas… y no soy buena en eso ¬¬ demo, Ganbatte!)

En fin aki les dejo de molestar y lean, disfruten y no olvidar el review!



Ep XI: El amo de las bestias

Hikari caminaba con Yuusuke, Kuwabara y Genkai. Y esto es un decir, puesto que prácticamente corría.

"Si sigues así vas a cansarte antes de encontrarla" le sugirió Genkai.

"Pero es que... yo... no puedo evitar pensar que..."

"Relájate" Yuusuke trató de calmarla "Ella no es débil y lo sabes"

"Lo sé pero... si algo malo le sucede..."

"Es cierto hay algo que he estado queriendo preguntarles" interrumpió Kuwabara "¿Cómo es que ustedes dos son hermanas si no se parecen en nada? Ni siquiera son de la misma raza... ¿o sí?"

Hikari se sonrió a sí misma "Eso es porque... Bueno todo empezó cuando era pequeña. Mi padre fue asesinado por un demonio, el cual deseaba apoderarse del territorio que gobernaba, una región al sudeste del Makai. Yo había logrado escapar con mi madre, sin embargo, aquel horrible ser nos alcanzó..."

Flash Back

"¡Hikari vete¡Te juro que si no te vas ahora mismo tendré una verdadera razón para odiarte!"

"¡Pero mamá no quiero perderte!" una pequeña de cabello castaño y ojos azules lloraba desconsoladamente, aferrándose a la vestimenta de su madre.

"Ese sujeto era muy aburrido..."

Ambas se pusieron pálidas al oír tal serena pero tenebrosa voz.

"Espero que ustedes sean más entretenidas" el hombre se sonrió.

Fin del Flash Back

"...En ese momento asesinó a mi madre, pero por alguna razón, me dejó con vida. Lo último que recuerdo de ese lugar son... llamas de fuego negro. Estaba muy malherida, y apenas y podía caminar, por lo que me arrastré todo lo que pude hacia un árbol para descansar. En ese momento, pude desahogarme y llorar cuanto necesité. Fue entonces, cuando más sola y destrozada me sentía, que Kiyumi me encontró. Ella cuidó de mí hasta que estuve completamente curada y fue como mi hermana desde entonces. Crecí junto con ella y prácticamente fui adoptada por su padre. Es por eso que nos tratamos como hermanas verdaderas"

Kuwabara estaba con un brazo cubriéndose los ojos mientras le chorreaba el moco (agh... XP)

"¡Es la historia más conmovedora y triste que he escuchado en toda mi vida!"

"¿Más triste que la novela de la tarde Kuwabara?" le preguntó Yuusuke.

"¡Siii! Más que… ¡Oye espera, yo no veo novelas!"

"Sí, claro..." Yuusuke se rascaba la oreja.

"Grr... URAME…"

"¡Ya cállense!" una voz se oyó a lo lejos "¿No ven que molestan a los animales?"

Hikari volteó y señaló por entre unos árboles "¡Allí!"

Había alguien allí, apoyado en un árbol.

Se sonrió "Gusto en conocerles"

"¡Y tú quien diablos eres?" Yuusuke comenzaba a ponerse agresivo.

"Mi nombre es Kabuki, señor Urameshi" finalmente, su silueta salió a la luz: Era una joven alta, de largo cabello marrón, el cual llevaba desordenadamente amarrado en una cola alta. Tenía hermosos ojos grises y su piel era algo morena. Vestía pantalones negros, ajustados hasta la mitad de su pantorrilla; un polo grande de mangas cortas, el cual dejaba al descubierto sus hombros y encima de éste, un chaleco también negro. Por zapatos, llevaba unos negros, estilo chino. (Tipo Youko Kurama)

"Soy Kabuki, el amo de las bestias"

:Silencio:

"Chst, pero que descorteses, mira que ni un 'gusto en conocerte' o algo así. Por lo menos preséntense ¿No? Mis animales son mucho más educados que ustedes" dijo la joven, acariciando a un ave que se había posado sobre su hombro. Un águila.

"E-espera, creo que escuchamos mal... nos pareció que dijiste 'EL amO' de las bestias" se rió Kuwabara.

"¡Eso fue lo que dije idiota!"

"Eres... ¿hombre?" Hikari preguntó con algo de timidez.

"Desgraciadamente" Entonces sintió que algo lo tocaba "Ge..."

"Hmm... sí, confirmado. Es hombre" señaló el joven detective.

"¡QUIÉN TE DIJO QUE PODÍAS TOCARME?" de un solo golpe, Kabuki lo mandó a volar a través de uno, dos, tres, cuatro... cinco árboles.

"Eres un idiota Yuusuke Urameshi" Hikari afirmó, mientras Kuwabara asentía.

"Parece que eres bastante fuerte" Le dijo Genkai al amo de las bestias.

"Sólo un poco" respondió, acomodándose el cabello "Y bien ¿quién de ustedes va a ser mi primera víctima? Upss, diré ¿Contrincante?"

:Silencio:

"Yo..." Hikari dio un paso adelante, pero Genkai la detuvo.

"Ustedes niños, vayan a buscar a Kiyumi. Yo me haré cargo del resto"

"Genkai-san..."

"Lástima, a mi sólo me gusta pelear con gente joven y bella. Para tal caso, hubiera preferido luchar con la joven de ahí" Kabuki se preparó para pelear.

"¿Y qué hay de mí? Apuesto que..."

"Tu eres feo cabeza de zanahoria, no me interesas. Si tuviera que tomar en cuenta a alguien más, sería al pervertidillo que mandé a volar" Kabuki miró a Kuwabara con desprecio.

"¡Cállate maldito idiota! Ojalá la maestra Genkai te patee el trasero y te haga tragar tus palabras"

"¡A quién le dices pervertidillo?" Yuusuke apareció por entre los árboles, muy sucio "No me gusta nada como suena eso"

"Pues es lo que eres" le sonrió Kabuki.

"Ge... me enfermas" le dijo el detective algo nervioso, pues obviamente, no le gustaba el nuevo apelativo que él le había puesto.

"Eso debería decirlo yo" Kabuki le miró molesto "En fin¿Vas a pelear conmigo?"

"¡Por supuesto que sí!"

"¡Claro que no!" Genkai le llamó la atención.

"¡No te metas en esto anciana!"

"¡Cierra la boca mocoso estúpido¡Ustedes tienen una misión más importante y no deben distraerse por pequeñeces!"

Yuusuke seguía molesto, pero sabía que Genkai tenía la razón.

"¿Qué esperan¡Váyanse ya!"

"Maestra... realmente creo que yo debería pelear contra él" Hikari se abrió paso de entre Yuusuke y Kuwabara "Por favor... Usted adelántese con los muchachos"

Por un momento, Genkai y Hikari se quedaron viendo, casi como si estuvieran hablando mentalmente. La vieja maestra cerró los ojos y suspiró.

"Entiendo" Genkai se dirigió hacia Yuusuke y Kuwabara "Bien, es hora de irnos"

"Claro, con ella sí cede..." el detective murmuró mientras se cruzaba de brazos molesto, ganándose un golpe por parte de su maestra.

"¡Cállate y camina!"

Ambos chicos la siguieron a través del siguiente corte dimensional.

"Hm, me alegra que te hayas quedado" Su águila emprendió vuelo "Pero no creas que no sé lo que planeas. Piensas vencerme y luego obligarme a señalarte el camino más corto hacia el señor Yatsune ¿no es así?"

"Pues si ya lo sabes entonces dejemos de perder el tiempo ¿si?" Hikari extendió su mano y de ella salió una espada de luz.

"No creas que soy tan fácil de vencer" Kabuki colocó sus dedos en la boca y emitió un silbido bastante fuerte. El ruido alcanzaría a un radio de 500 metros, dedujo Hikari.

El ruido de diversos animales se oía a la distancia.

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Kurama caminaba impaciente detrás de Kagami. Se mostraba tranquilo, pero estaba realmente preocupado. No quería que aquella chica volviera a pasar lo mismo... esta vez sí la iba a salvar. Desde que recuperó todos esos recuerdos de su vida como el bandido Youko Kurama, desde que descubrió lo que había sucedido hace 15 años, desde entonces, decidió que la protegería de su hermano, fuera como fuera. Sentía que se lo debía. La protegería con su vida. Kurama sabía que ella aún sentía algo por él, pero... Ahora que lo pensaba... En ningún momento él se había detenido a pensar lo que él sentía por ella. Realmente la quería cuando aún era Youko Kurama, pero ahora... ahora... Lo que sentía... ¿Era sólo un sentimiento de culpa?

"…entonces es eso... ¡Esa es la única razón por la que te importo?"

La voz de Kiyumi resonaba en su cabeza al recordar esas palabras. Ella estaba molesta esa vez. Por alguna razón, eso lo hacía sentir mal. No era como las otras veces en las que todo terminaba con ella ignorándolo por unos minutos. Esa vez, ella se sentía herida, porque por un momento, pensó que él se había vuelto a enamorar de ella. Es cierto que, cuando estaban en su casa, se daban ciertas situaciones en las que él o ella se sonrojaban al verse, hablaban –o más bien discutían- sobre cosas del mundo humano, y siempre, de alguna manera, terminaban haciendo todo juntos -aunque Kiyumi fingiera que no le agradaba su compañía-. Tenía que admitir que, a pesar de su carácter especial, le agradaba estar con ella. Pero ¿Le gustaba¿Se sentía atraído hacia ella¿La amaba? No sabía cómo sentirse. Por ahora, sólo pensaría en protegerla... sí, ya tendría tiempo para aclarar sus sentimientos cuando esto terminara...

"Aquí es..."

Ambos se detuvieron frente a una cabaña, un poco más grande que las normales, pero una cabaña a fin de cuentas.

Kagami abrió la puerta frente a ellos.

Sus ojos no podían dar crédito a lo que veían.

Kiyumi estaba ahí, de una sola pieza, a salvo y... bastante bien vestida. Sin embargo, parecía... una muñeca. Sus ojos habían perdido toda emoción, no tenían ese brillo único y característico de sus ojos.

"Bienvenido, hermanito" Un hombre rubio vino de detrás de Kiyumi y situó un brazo alrededor de la kitsune.

Los ojos de Kurama no podían evitar expresar el odio, la frustración y la tristeza, mezcladas en un solo sentimiento "¡Qué fue lo que le hiciste?"

"Nada" le respondió su hermano mayor "Sólo saqué a flote sus verdaderas emociones ¿No es así pequeña?" el rubio le sonrió dulcemente mientras ella mostraba una sonrisa triste pero amable.

"¿Por qué...?" el pelirrojo murmuraba.

"¿eh?"

"¿Por qué ella¿Por qué insistes en hacerle daño¿¡No es de mí de quien te quieres vengar?"

Yatsune le quedó mirando fijamente y no pudo evitar el estallar de risa.

"¡Qué es tan gracioso?"

"¿Realmente piensas que yo vendría al mundo humano y me metería en este cuerpo humano sólo por una venganza contra ti? No te hagas el importante..."

"¡Entonces por qué?"

"¿No te lo dije antes cariño?" Kagami se cruzó de brazos "El hecho de que tú estés enamorado de ella es un bono extra. Lo que el señor Yatsune deseaba desde el principio no era una venganza, sino a esa mujer"

Kurama se quedó estático. Ahora lo entendía todo. Era tan simple: Su hermano mayor se había 'Enamorado' de Kiyumi.

"Yo la conocí mucho antes de que tú. Era igual que ahora; agresiva y rebelde, pero a la vez tan amable y frágil... sin embargo, ella te prefirió a ti. Aún cuando lo intenté muchas veces, haciéndome pasar por diferentes personas, ella siempre me decía que no le interesaba ningún tipo de relación amorosa... fue entonces cuando me di cuenta que ella sólo estaba interesada en ti. A pesar de todos tus defectos, a pesar de que le hice creer aquella vez que tú la habías engañado con otra mujer... ella no dejaba de pensar en ti. Hasta aceptó acostarse contigo... eso no pude soportarlo" El cuerpo de Yatsune comenzó a cambiar. Su cabello creció y se oscureció hasta volverse negro como el ébano. Sus ojos se volvieron dorados y le crecieron colas y orejas. Había vuelto a su forma demoníaca.

"Desde el comienzo debí haberme presentado a ella tal y como soy. Bueno, ahora todo es diferente... Ahora ella es mía... y ya no puede recordarte gracias al veneno que mi sirviente introdujo en su cuerpo. Ahora que te ha olvidado pensará en mí... sólo en mi..." Sus brazos rodearon a la joven peliazul que sólo se limitó a aferrarse a ellos.

"Entiendo..." El rojo cabello del zorro cubría sus ojos "Estabas tan obsesionado con ella y me repudiabas tanto que te volviste completamente loco..."

"No me hables como si fueras el inocente en todo esto..." Yatsune soltó a la chica y retrocedió "Después de todo, Lo que ha sucedió hasta ahora... todo es tu culpa. Es tu culpa que ella sufra ahora. Si no te hubiera conocido, ella sería feliz conmigo. Si no te hubiera conocido, no habría tenido que morir... al final, la única persona que se benefició de su relación fuiste tú"

"¡Eso no es...!"

"Oh, sí que es cierto... Kiyumi siempre estuvo contigo para cualquier cosa. Dime ¿Quién fue la que se quedó a tu lado y te comprendió, aún cuando no querías aceptar que la muerte de tu compañero te dolía¿Quién te curaba las heridas y se encargó de ti cuando enfermaste¿Quién hizo el amor contigo sólo para complacerte¿Quién soportó tus celos irracionales y los celos que le hacías sentir¿Quién intentó salvarte aún cuando le habías hecho tanto daño?"

"..."

Podía recordar sus regaños...

Sus sonrisas...

Su amabilidad...

Sus lágrimas...

Todo...

Y comenzó a pensar que tal vez... todo esto era cierto. Pero...

"¿Y realmente crees que ella hubiera sido feliz contigo? Si su convivencia conmigo fue tan terrible como dices, entonces ¿Por qué permanecía a mi lado? No creo que alguien soporte tanto tiempo todo eso sin abandonar"

"Realmente eres idiota. No sabes nada de ella. Lo que Kiyumi buscaba era enamorarse de un demonio que tuviera conciencia de lo que era el amor. Pero tú la engañaste con palabras bonitas para que te amara y cayó en tu trampa. Una vez que comenzó a amarte, prácticamente te entregó su vida sin saberlo, y tú ni siquiera lo notaste. La sedujiste para que se enamorara de un demonio frío y cruel como tú sólo porque la deseabas"

"¡Ahora me acusas de ser Frío y cruel¿Me vas a decir que tú eras diferente¿Tú, el que la ultrajó y la llevó al suicidio luego de un año de confinamiento? No tienes ningún derecho de reprocharme nada"

"¿Derecho? Créeme que tengo más derecho de tenerla que tú. Yo la amaba más de lo que tú alguna vez la quisiste, y aún así la desperdiciaste. Ya perdiste tu oportunidad"

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La pelea entre Kabuki y Hikari había comenzado no hace mucho. Miles de animales se habían reunido alrededor de Kabuki, mientras que Hikari no veía el cómo atacarlo sin dañar gravemente a esos animales, después de todo, ellos no tenían la culpa de ser controlados con alguien como él.

Fue entonces cuando decidió usar eso. Una de las técnicas que habían pasado de generación en generación en su familia y que sabía sería muy útil en una situación como esta.

"Me estás aburriendo niña" Kabuki chaqueó sus dedos. Al instante una jauría de lobos salió de la nada y se lanzaron a atacarla.

Hikari liberó con un grito la energía que había estado reuniendo en su cuerpo. Esta salió como una luz cegadora, la cual noqueo a los animales de alrededor y causó un buen daño al chico frente a ella.

"Esta luz no sólo te lastima la vista" La joven demonio apareció tras el amo de las bestias "sino que también daña tus órganos internos. Esta es una técnica que ha pasado en mi clan de generación en generación... muy efectiva ¿no crees?"

El chico intentó golpearla, pero no lo logró, pues ella se había movido mucho antes.

"Hm, entonces ¿Así lo quieres eh?"

Un sonido extraño comenzó a oírse en el lugar. Era un sonido muy agudo y realmente molesto, tanto así que Hikari tuvo que cubrirse los oídos, y aún así, esto no era suficiente "¡Qué es ese sonido tan horrible?"

"¿Te refieres a esta hermosa melodía? Es un sonido que he aprendido a emitir para casos como este. No creas que me dicen el amo de las bestias por nada. No sólo controlo animales, sino que también poseo las características de ellos. Adivina que cualidad estoy usando ahora..."

Kabuki logró tomarla desprevenida y darle un golpe certero en el estómago. Ella era rápida, pero por alguna razón, él se le adelantaba y lograba atacarla sin problemas. Es como si sintiera cada uno de sus movimientos. Y ese sonido tan horrible que no se detenía... era tan molesto. Esperen... el sonido... un animal que necesite del sonido... ¿No será?

"¿Aún no lo adivinas? El animal que emite un chillido para saber donde esta, pues es ciego a la luz del día..."

Un murciélago. Las ondas del sonido que emite el murciélago rebotan contra las cosas de alrededor e indica al animal la forma del lugar, además de cualquier otro ser viviente que se halle allí en ese momento.

"Murciélago"

"Exacto"

La pelea resultó ponerse más difícil. El manto de la derrota cubría lentamente a la youkai. Aquel silbido le resultaba muy molesto, pues le imposibilitaba el anticipar los movimientos de su contrincante, quien la rodeaba una y otra vez, adoptando la pose de un mortífero lobo antes de abalanzarse sobre su víctima.

"One... san... esta vez, te salvaré. Te lo juro..." La chica se había sumido en sus pensamientos. "No perderé... ¡No perderé!" Se repetía una y otra vez.

De pronto, Kabuki utiliza una certera patada en dirección al rostro de la chica, quien casi de forma innata, se sobrepone al ataque, tomando la pierna de su contrincante con ambas manos, azotándolo contra el suelo.

"Estás mejorando, pequeña" Murmuraba el amo de las bestias en sus adentros.

Haciendo alarde de una gran velocidad, Kabuki se arroja violentamente al frente, tomando a la chica desprevenida. El silbido había cesado. En su lugar, el misterioso personaje había adoptado la cualidad de una de las bestias más terribles en el bosque.

"Es un... oso" Dijo Hikari, mientras sentía como su cuerpo era oprimido con bastante fuerza. La situación había empeorado, pues Kabuki no la soltaba a pesar de la resistencia que ponía su oponente.

"¿Te das por vencida?" Preguntó con sarcasmo aquel chico, más cercano a los animales que a los mismos humanos. "¿O prefieres seguir sufriendo?"

La sangre se escurría a través de la piel de Hikari. Tal era la presión ejercida por aquella técnica. Por un momento, sintió su cuerpo desfallecerse en los brazos de su contrincante. Sin embargo, aún era muy pronto para perder.

"Ughhh... No, esto apenas comienza"

Instantes después, una luz cegadora recorre el cuerpo de Hikari. De sus manos se desprende un poderoso rayo de energía que cubre completamente el cuerpo de Kabuki, quien se suelta por unas milésimas de segundo para frotar sus ojos rápidamente. De pronto, los abre de par en par, sólo para darse cuenta que su pequeña, pero letal contrincante, se había liberado de la presión a la que él la había sometido, mientras saltaba de rama en rama.

"No escaparás" Hablo entre dientes el rey de los animales. De su espalda se habían manifestado un par de alas tan blancas como la nieve. "Ya lo verás".

De inmediato, Kabuki sale despedido del suelo, dejando unas pequeñas plumas en el trayecto, las cuales vuelan en todas direcciones, debido al viento que azotaba el bosque.

"¡No me des la espalda, niña!" La intensa voz proferida estalla a lo largo del bosque. A pesar del dolor que Hikari resiente en sus oídos a lo lejos, no se detiene ni un segundo. En aquellas condiciones, eso sería muy arriesgado, por no decir mortal.

Cuando menos se da cuenta, Kabuki había interceptado su recorrido, posicionándose encima de ella con gran ímpetu, envolviéndola en sus alas. Esto la confunde por unos instantes, pero justo cuando escapa del abrigo cegador, la figura del amo de las bestias se planta frente a ella, para abofetearla con fiereza.

"Ahhh" La chica cae al suelo con una expresión de dolor dibujada en su rostro. Terror, podía ser el único adjetivo para calificar la pelea que la había consumido desde un principio.

"Si te arrodillas ante mí y juras servirme con fidelidad, puede que sea piadoso contigo, niña"

Al escuchar esas palabras, Hikari se levanta desafiante, propinando una serie de golpes justo en el estomago de su contrincante, quien ni siquiera se inmuta. Es ella quien recibe un dolor justo en la palma de su mano. La piel de Kabuki se había endurecido completamente.

"Yare, Yare... veo que escoges la muerte. Lástima, perder a una sirvienta tan mona"

"Preferiría ser violada, torturada y morir mil veces antes que ser tu sirvienta"

"No me dejas otra opción..."

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"¿Por qué... estoy aquí?"

"Eres una estúpida"

"¿Quién eres?"

"Yo soy tú"

Su lado demoníaco, la original Youko Kiyumi, se hallaba frente a su lado humano; el que había olvidado. La chica demonio se acercó y golpeó a su parte humana en el rostro.

"¿Por qué te dejas engañar tan fácilmente¿No sabes lo mucho que me costó escapar de él?"

"¿D-De qué hablas?"

"Se me olvidaba que no recordabas nada. Debido a que nos quitaron el anillo, tú perdiste la memoria, pero yo continuaba recordando. Poco a poco fuiste capaz de recordar todo, pero debido a aquel veneno con poder demoníaco que se introdujo en tu cuerpo, no pudiste recuperar los recuerdos de Kurama o de nuestros últimos momentos"

"¿Por qué... cómo sabes eso?"

"Porque yo soy la parte de tu conciencia que pertenece a tu corazón. Algo así como la otra mitad de tu personalidad. Bueno, no hay tiempo para eso ahora, lo que debemos hacer es lograr salir de aquí cuanto antes, de otra forma, ese sujeto tendrá control total sobre nuestro cuerpo... y no quiero que eso vuelva a pasar..."

"¿De quién hablas?"

"Me refiero a Yatsune"

"Yat...sune..." Recuerdos falsos venían a su memoria. Ella recordaba ahora lo que su captor quería que recordara "Pero él... él es..."

"Él es nuestro enemigo. De quien he buscado vengarme durante más de 16 años. Él nos quitó todo. Nuestro padre, Nuestra vida y sobre todo... nuestro amor"

"¡Eso no es verdad¡Él es...!"

"¡Maldita sea reacciona¿Vas a creerle a los falsos recuerdos que él te dio o a tu propio corazón?"

"¿Y qué me asegura que tú seas yo?"

"¿No puedes sentirlo?"

"Yo..."

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Una sonrisa se formó en el rostro del youkai de cabello negro "Es hora de devolverte todo lo que le hiciste" volvió su mirada hacia la joven youko "Mátalo"

Kiyumi movió su brazo verticalmente hacia arriba, formándose una estela de agua por donde su mano había pasado. Esta estela se cristalizó, formando un arco, el cual sostuvo firmemente mientras tensaba una flecha imaginaria, la cual se materializó como agua. Kurama no podía hacer más que ver como la chica frente a él, la chica que lo había amado durante tanto tiempo, ahora amenazaba con quitarle la vida.

"Mátalo"


NUUU jamás mataría a mi Kuramichi otra vez ToT (o sí?)

Agradecimientos especiales a Libr Ymi-sensei por ayudarme con la escena de pelea de Hikari ToT no pude haberlo hecho sin ti!

Tmb agradezco los reviews de: Dark-Hotaru-Tomoe, cotylovehiei, Mai15kh, hitoki-chan, Kagome1013, Ashiba Fujimiya, Ms. Mitzi May, Misato Takahashi, CristalJaganshi, karlyta, Yaozihuatl (q tal nombre o.o)...

ARIGATOU GOZAIMASHITA!

Ja-ne!

.:P.D:. Están en negrita aquellas lectors que han dejado de dos reviews a más n.n