¡Hola a todos! Hoy les comento mis justificaciones por las que retrase la actualización de esta historia (tan bien que íbamos en ritmo, ¿no?):

Primero: Mi abuela sufrió de una caída la cual le causó una fractura en el fémur izquierdo y por ello tuve que cuidar a mi abuelo por unos días ya que él no es de esos que les gusta vivir solo. Demasiado tierno (Por cierto, hoy cumple 90 años).

Segundo: Las visitas al hospital no me cayeron muy bien que digamos, permanecí en cama varios días. Me sentía resfriada pero no presentaba síntomas… en fin. La abuelita y yo ya nos encontramos bien y el abuelito feliz porque ya pronto no estará solo en casa.

Tercero: Es la primera vez que les comento mi problema y espero lo entiendan: Siempre tengo conflicto a la hora de narrar como Abel, siempre cambio las situaciones que vive y al final no me convencen del todo. Tengo que presentarles un personaje interesante, a fin de cuentas.

Cuarto: Debido a mi problema con el señor Abel, cambié casi todo el capítulo y eliminé una parte esencial para la historia. SIN EMBARGO, no todo está perdido pues esa parte será incluida en capítulos posteriores. No quise adelantarme demasiado, una disculpa.


Agradezco de todo corazón a:

HikariTailmon: ¡Hey, que sorpresa ver tu review! Recuerdo cuando no llevaba mucho publicando mi primer fic me puse a investigar fics rivamika y si mal no recuerdo "Escalofríos" fue uno de los primeros que leí y me encantó. Me siento sumamente alagada y feliz de verte por aquí.

Respecto a tu situación en tu facultad… ¡Esfuérzate mucho y manda al demonio a ese profesor tuyo! Casi siempre funciona B)

FlorenciaNightmare: Supongo que fui predecible, es que ese nombre puedes decirlo de muchas formas. ¿Cuál lime? Aquí solo arte sensual.

helga g pataki: Así es, Pimpollo Eren. Saludos al cabeza de balón xD

Renkouha: Calma, ya vendrán más sospechosos. Ya estoy preparando el interrogatorio de Connie, será mas concreto que el de Sasha.

Guest: ¡Anda! Creo que ya he dado muchas pistas, piénsele más. Abel no es tonto, sabe que Reiner está como quiere y si viera como está en la actualidad, si le entra B)

Karlin-Zeldi: Mmm bueno, ahí te va… este capitulo puede que ayude/confirme/rechace algo que mencionaste en tu review. Si llegases a descubrir que, guárdeselo en secreto (No sé que pueda ser). Respecto a las manos, si es lo mas recomendable tomarlas en cuenta. He llegado a conocer una persona que le gustan las manos femeninas y sabe reconocerlas aun si ver los rostros de las chicas. Puede que eso ayude ;)


*No olvidemos a:

Desde el grupo de Facebook…

Angela Denisse: Querida, ame tu comentario en el grupo. Te lo agradezco mucho y espero que disfrutes este capítulo. Ya no tardo en actualizar el otro fic ;)

Zutara Huerta: Oiga, tenga su actualización antes de que entre a clases. Lamento la demora.

Karlin Avila: Lo sé, ya te agradecí pero déjese querer. Me mató el meme de las personalidades. xD


Y a los acosadores del mal y lectores de Wattpad que andan también por aquí. Muchas gracias.

¡Comenzamos!


ADVERTENCIA: Este capítulo contiene una escena lime. Se recomienda discreción.


Cada vez soy más opaco y me transformo en alguien quien no quiero ser., Tan opaco que mis verdaderos colores se van y pasan desapercibidos. No me reconozco a mí mismo ni soy lo que era al principio y ahora represento lo que los demás quieren que sea.


Actualidad

- ¿Annie que? - preguntó irritada Rico.

-Solo dijo eso, "Annie"- le aclaró la mujer. –Créame que si hubiese mencionado otro nombre o el apellido de esa chica…- al ver que Rico no le prestaba atención prefirió callar.

Una vez tranquila, Rico volvió a repetir el procedimiento para tratar de imaginarse aquella ultima parte del ultimo interrogatorio de Mikasa. No puede dejar inconclusa una regresión pues puede olvidarla después cuando más necesita información sobre ella.

Mikasa de nueva cuenta volvió a aparecer frente a ella, pero ahora con una botella de limonada en mano.

-Una última cosa antes de ponernos a trabajar, necesito saber qué piensas hacer cuando estés con Abel para ganar tiempo- comentó Rico mientras veía como Mikasa se mostraba incomoda.

-Principalmente, agradecerle por todo- respondió Mikasa.

- ¿Por qué agradecerle?

Mikasa tardó en responder.

-Puede que Abel sea peligroso hoy en día, pero cuando lo trataba era más que un amigo para mí. Oficial, créame que esto es difícil para mí…

- ¿Difícil en qué modo? ¿Acaso tuviste sentimientos hacia él?

Ackerman asistió con la cabeza.

-Él me enseñó bastante. Ambos nos apoyamos mutuamente y me fue imposible no quererlo… le quiero, pero no románticamente como Abel espera.

Rico recuerda dudar sobre ese comentario, sabe perfectamente que Mikasa ocultó ciertos detalles tal vez no tan "importantes" para la investigación, pero el hecho de quererlo de una manera fraternal… nunca se tragó ese cuento.

Lo supo desde un principio, Mikasa era víctima de acoso por parte de alguien cercano y no por alguien desconocido en otro caso, pero el caso era particular… ella conocía a Abel mas no físicamente. No puede decir que Ackerman cavó su propia tumba pues no fue así, estas cosas pueden pasar.

-Mikasa, en cuanto lo atrapemos me gustaría aclarar unas cosas contigo, pero prometo que no serán incluidas en el caso. ¿Te parece tener una charla más informal en cuanto terminemos? - le propuso a la víctima.

- ¿Aún más informal que esta y otras? - preguntó inocentemente.

Rico se limitó a sonreír, Mikasa fue la primera víctima que interrogó varias veces fuera de la estación, pero no fue tonta, toda aquella realizada en el departamento de Ackerman, facultad, etc., están grabadas.

-Aún más informal, una visita al café de tu preferencia- le aclaró.

Mikasa sonrió levemente y aceptó la idea.

-Le prometo sobrevivir a esto para que llegue ese día.

Rico abrió sus ojos después de sentir un ligero dolor de cabeza. Su propósito sobre ayudar a Ackerman aclarar sus sentimientos por Abel no fue cumplido. Mikasa desapareció esa misma noche y posiblemente esté muerta.

La oficial se mantuvo quieta y comenzó a analizar lo que acababa de hablar con la encargada.

-Eren Jaeger no mencionó a ninguna Annie…- comenzó a susurrar para ella misma. –Ni tampoco un nombre que comenzara con "L". Según recuerdo solo nos comentó sobre Sasha y Connie Springer.

Ella comenzó a darle toquecitos a la mesa con la punta del lápiz que tenía en la mano.

-No hay que olvidar que sugirió que interrogáramos a Armin Arlert, el mejor amigo de él y Mikasa.

La encargada al ver que no la necesitaba, volvió a la suyo y mientras limpiaba miró de reojo la silla que ocupó Mikasa. Al solo verla sintió remordimiento, si hubiera sabido que esa chica desaparecería esa misma noche hubiera puesto más atención en ella.

Lamentablemente y como podía apreciar, Mikasa Ackerman ya no estaba entre ellos.

-Jaeger soltó información muy interesante pero no del todo necesaria. Lo mejor es volver a interrogarlo para comparar su declaración- escuchó que Rico aún seguía en lo suyo.

Tal vez pasaran varios minutos para que la oficial vuelva en sí. No hay que interrumpirla.


Mike respiró hondo y mantuvo el aire unos segundos mientras escuchaba la voz del novato más terco del grupo. Son unos ignorantes de pacotilla y puede jurar que ninguno huele bien, ahora entiende el por qué lo llamaron. Aunque solo sean cuatro novatos no significa que la tendrá fácil.

-Y por ello sigo comentado que la grafología no será mucha ayuda en este caso- terminó de dar su discurso el terco.

Mike suspiró y negó con la cabeza mientras sonreía. Era de esperarse que alguna miembro del equipo no quisiese cambiar el perfil creado al igual que dejarse guiar por un veterano en el área.

- ¿Tu nombre? - le fijó la mirada.

-Ian Dietrich- respondió rápidamente.

-Escucha Ian, ¿Acaso tú y tu equipo aseguran conocer todas las posibles actitudes o seguridad de este sujeto? - no hubo respuesta y eso lo alivió un poco, debería continuar, pero primero tenía que aclarar un asunto que le llamó la atención. –Como podemos ver, las cartas dirigidas a la víctima fueron escritas en hoja rayada. No es necesario decir que es un material escolar que está al alcance de cualquiera y si observamos con más atención…- señaló la proyección. –Podemos apreciar que las evidencias no muestran signos de haber sido arrancadas a lo que es más seguro que estas no provienen de un cuaderno cosido, empastado ni de espiral.

- ¿Por qué llega a la conclusión que no es un cuaderno cosido? - interrumpió Ian. –Abel simplemente pudo arrancarla y recortar la orilla.

Una chica rápidamente alzó la mano y automáticamente Mike le dio la palabra.

-Todo cuaderno de hoja rayada tiene márgenes y eso se puede apreciar en la proyección- afirmó segura. –Los márgenes ayudan a separar y ordenar el texto fuera del alcance del empastado, el espiral, etc. Si se llegase a recortar el extremo donde evidencia que se arrancó la hoja, el ancho externo al margen no mediría lo mismo a comparación con el "recortado".

-Sabionda…- susurró Ian.

-Mucha explicación y con solo comentar sobre los márgenes hubiésemos entendido- añadió Mike. –Pero está en lo correcto.

- ¡Pero señor! - levantó la mano un chico de anteojos. –Si la hoja no proviene de cuaderno eso significa que proviene de algún paquete de hojas rayadas para carpeta de argollas.

-No tan rápido- interfirió Ian. –Fíjate otra vez, esas hojas no tienen los orificios para las argollas.

-En efecto, no los tiene- lo apoyó Mike.

-Eso quiere decir que Abel escribe sobre hojas para empastado "casero"- añadió rápidamente una chica morena.

- ¿Qué rayos es eso de empastado casero? - preguntó la sabionda.

-Mi familia tiene un negocio que se encarga de empastar tesis y esas hojas anteriormente eran muy usadas para la creación de cuadernos más económicos y personalizados- le explicó orgullosa.

Mike se llevó una mano al mentón y asistió con la cabeza. Esto era interesante.

-Señor…- lo llamó la morena. –Esto quiere decir que nuestro sujeto compró ese paquete de hojas exclusivamente para la víctima.

- ¿Y cómo llegas a esa conclusión? - interfirió Ya sabionda. A Mike le quedó algo muy claro, ambas no se llevan bien.

-Por qué nosotros mismo lo dijimos, Abel quería lo mejor de lo mejor para la víctima y con esto supongamos que hasta en cosas materiales. ¿Por qué darle una carta de un cuaderno o para carpeta si su "novia" podía tener un paquete exclusivo de hojas sin defecto alguno? - concluyó Ian seriamente y después volteó a ver a Mike. –Por eso quiere analizar su escritura, porque después de tanto perfeccionismo puede que ahí sea donde sinceró.

Mike asistió orgulloso con la cabeza. De todos los miembros del equipo, Ian aún era quien lo sorprendía. Lo ha decidido, será él quien lo acompañe en la junta con Hanji.

-Exacto, ese es el punto- finalizó Mike. - ¿Podemos comenzar?


Hace dos años...

Noche

Abel

Abrí los ojos y me sorprendí un poco al descubrir que ya ha anochecido. Me senté sobre la cama mientras veía alrededor. Sigo algo dormido, ¿Qué día estamos? ¿Qué hora es?

Rasqué mis ojos al recordar ese reloj digital que está en el escritorio de enfrente, forcé un poco la vista y descubrí que ya eran las 8:37 p.m.

Carajo, no recuerdo nada. Me dejé caer para volver a acostarme. Mientras suspiro, llevo un brazo hasta mi frente y trato de reorganizarme. Creo que recuerdo la biblioteca… ¿Aun es lunes?

Tengo que encontrar ese maldito celular. Olvídenlo ya lo encontré. Si, aun es lunes. ¡Mierda! ¡Mi puta cara! Odio cuando se me cae esa maldita cosa y justamente en la nariz.

Joder, Joder, Joder, creo que estoy sangrando. Siento algo caliente saliendo de mi nariz. Salí corriendo de mi cuarto y entré al baño. Odio la sangre, no la tolero. Es tan sucia, huele a metal y me trae malos recuerdos.

Limpié mi nariz lo mejor que pude. Corté y tiré demasiados trozos del rollo higiénico, voy a tardar en olvidar ese bote de basura repleto de papeles ensangrentados.

¿Ya se detuvo el sangrado? Cuando froté mis dedos debajo y dentro de mi nariz para comprobarlo llegó la tranquilidad. Se detuvo el sangrado. Maldita sangre.

Me miré al espejo y deseé no haberlo hecho. Mirar esa cara tan patética, esos ojos mirarme fijamente, esa nariz tan enrojecida… ¿Por qué? ¿Por qué yo?

Pegué mi mano al espejo y la miré con atención. Es como si mi reflejo y yo nos conectáramos. Sí, mi reflejo, el otro detrás del espejo, el chico idéntico a mi… Creo que no he despertado aun, ya estoy pendejeando.

- ¿Por qué esa cara tan larga? - le pregunté al reflejo.

Cerré mis ojos y por una extraña razón la recordé. Esa mirada tan seria, su pálida piel, sus ojos grises tan hermosos y sin brillo. Sé que mañana la olvidaré como a las demás, pero a comparación de ellas… la chica bonita me dejó un buen sabor de boca.

- ¿Y tú por qué tan serio? - lo escuché.


Mikasa

No me reconozco al verme al espejo, no me siento yo. Me costó valor, pero a fin de cuentas pasé la prueba. Mientras veo trozos de mi cabello sobre el lavamanos y me apoyo en este, trato de hacerme la idea que ahora luzco mejor.

Fijo la mirada en las tijeras que aún siguen sobre la tapa del retrete. Creo que siento un ligero remordimiento, pero ya pasará. Eren me ha hecho un gran favor, ya no sufriré de calor y mi cabello no estará maltratado.

Volví a mirarme en el espejo y con una mano peino mis (ahora cortos) cabellos. Luzco mejor, estoy segura. Eren aprobará mi nuevo corte y ya no lo avergonzaré.

- ¿Mikasa? - escuché que Eren me llamaba mientras tocaba la puerta. - ¿Está todo bien?

-Sí, ¿Necesitas algo? - pregunté mientras me apresuraba en tirar todos los cabellos al basurero y limpiaba lo mejor que podía el lavamanos.

-Llevas casi la hora ahí adentro y como no escuché la ducha me preocupé- me detuve al escucharlo. ¿Se preocupó? ¿Por mí?

No puedo evitar sentir como la temperatura de mi rostro se eleva. Eren…

-Lo lamento- me disculpé, pero él no me respondió, creo que ya no está esperándome en la puerta.

Ahora que lo pienso, debería tomarle la palabra. Siento algo de picazón en todo el cuerpo por culpa de los cabellos que corté. Después de limpiar el baño y comprobar que no dejé ni un solo cabello por ahí proseguí en quitarme la ropa para después bañarme.

Tengo antojo de cenar una sopa instantánea después de a ducha y cuando termine, comenzar a leer antes de dormir. Quiero darme un tiempo para mí.


Levi

-Te agradezco el aventón, Levi- comentó aliviado Erd mientras ocupaba el lugar del copiloto en nuestro recorrido. –No comprendo en verdad a las mujeres, un día dicen que te quieren y el otro dicen que quieren tu auto.

- ¿Te molesta que ella te pidiera el auto? - pregunté mientras trato de recordar donde queda su casa. ¿Era en la calle 14 o en la 15?

-En realidad puede pedirme lo que sea pero que comprenda la situación. Yo estoy en el turno de la tarde, es lógico que termino al anochecer. Es peligroso tomar el autobús a estas horas. ¿Comprendes?

¿14 o 15? Ya estoy en la calle 12. ¿Debería preguntarle o dejar que me corrija?

-Sí, comprendo- respondí obligatoriamente, no me interesa del todo sus quejas. Ya recordé, era en la 16.

- ¿Cómo puedes comprender si tienes a la mujer casi perfecta? - lo miré de reojo, odio cuando le dan ese término a Petra. –Ella es guapa, paciente, comprende tu horario pesado, cocina excelente y no olvidemos que fue maestra por lo que tiene puntos extra.

-Pero caga como todos nosotros.

Erd soltó una carcajada muy molesta para mí. Si estuviera realmente de malas, lo hubiese obligado a bajar en este mismo instante.

- ¡Pero qué cosas dices, Levi! - permanece quieto, simio. Una vez tranquilo, volvió a la seriedad. - ¿Cómo van las cosas con ella?

No soy muy bueno expresándome y mucho menos si se trata de Petra. Erd es buen compañero y me ha confiado demasiadas cosas respecto a su relación, tal vez pueda orientarme.

-Bien- ¡Genial, Levi! ¡Pudiste obtener orientación y solo respondes: "bien"!

- ¿Seguro? - no quise responder y así permanecí hasta dejarlo.


Mikasa

Mientras vacío agua caliente en los dos vasos con sopa instantánea, escucho como Eren habla por teléfono con sus padres. No se escucha muy contento, supongo que le están llamando la atención. Tienen todo el derecho, son familia y no dudo que se preocupen por su actitud violenta en los deportes.

Les prometí el fin de semana que yo me encargaría, pero no creo que tomaran bien el hecho que una chica proteja a su hijo. Soy más fuerte de lo que piensan, pero entiendo toda la preocupación.

De acuerdo, se supone que en cinco minutos la sopa estará lista. Escuché el tono de un nuevo mensaje de WhatsApp y al abrirlo me di cuenta que era una imagen que mandó Armin. Sonreí al verla, un meme sobre comer en clases. Una referencia a Sasha.

Por cierto, Sasha… ¿Será adecuado contactarla para hablar todo lo que sucedió hoy? Creo que le gustará saber que intercambié algunas palabras con el profesor Levi. Es su amor imposible o eso entiendo.

Si no escuchara los gritos de Eren, podría jurar que sonreiría mientras pienso en mi compañera. Es la única chica que conozco que no se ha alejado del todo una vez que me conoce. Estoy agradecida, pero creo que aún no se lo estoy demostrando. Apenas está comenzando el semestre, debo ser más paciente.

Tras perder más de los cinco minutos hablando con Armin, Eren llegó furioso a la cocina y al ver la sopa instantánea tomó un vaso, fue por un tenedor y comenzó a comer de pie.

Hoy no fue un buen día para él, debería ayudarlo. Tal vez con el tiempo él se fije en mi nuevo corte y lo apruebe.

- ¿Está todo bien? - pregunté mientras lo imitaba.

- ¿Te parece que lo está? - respondió.

Creo que debería dejarlo solo, está más que molesto.

-Eren, tengo idea que acaba de suceder, pero quiero que sepas que tienes todo mi apoyo…- solté sin pensarlo. Eren, me importas demasiado y quiero expresártelo de la mejor manera.

Él me miró un poco más tranquilo y bajó la mirada.

-Gracias, Mikasa- parece que le fue difícil decir eso. –Disculpa si te incomodo, pero quiero terminar de cenar en mi habitación.

No dije nada, no sabía que responderle. Eren tampoco habló más sobre el tema y se fue a su cuarto. Entré en razón cuando escuché como azotó la puerta.

Creo que debería imitar a Eren, nunca me ha gustado comer sola.


Levi

Petra no ha llegado y eso me preocupa un poco. Tengo un poco más de la media hora esperándola. Normalmente ella siempre es la que me espera en casa, su horario le permite salir dos horas antes que yo.

¿Debería llamarle? Creo que eso no debería dudarlo, tengo que hacerlo. Tomé rápidamente el teléfono fijo y tecleé su número. Mierda, tiene el celular apagado.

Mientras pienso que hacer, tomé asiento y comencé a analizar las cosas. Le pedí a Petra que no hiciese planes esta noche por que tenía que hablar con ella. La conozco, ella respetaría ese favor.

Me impresiona saber que estoy preocupado por Petra, ¿Realmente tengo sentimientos más profundos hacia ella y apenas me doy cuenta de ello?

No puedo evitar pensar en lo que dijo Erd acerca de ella y sentir un ligero remordimiento. Tal vez sea verdad que vive conmigo la mujer perfecta, pero ella no lo es ante mis ojos…

Cerré los ojos mientras trato de visualizarla. Petra es guapa y resalta entre las demás si se trata de clase, siempre parece ser tímida e insegura respecto a temas íntimos entre nosotros (cosa que algunas veces me llega a molestar), admito que cocina mejor que yo, nunca olvida sonreír y aun me trata educa mente como la primera vez que nos conocimos.

Tiene razón Erd, es perfecta y su único defecto es que no me deja escoger libremente los productos de limpieza ni tampoco me deja lavar los platos después de cada comida. Siempre la misma situación y siempre la misma excusa: "Porque eres el hombre de la casa". No estamos casados, debe entenderlo.

Suspiro al pensar que tal vez soy yo el problema y debería tomar iniciativa de todo.

- ¿Levi? - al escuchar su voz, alcé la cabeza y me levanté deprisa. ¿Hace cuánto que llegó?

Viene cargada, lleva más de tres bolsas de plástico a la mano. Le ayudo a cargarlas mientras ella sonríe.

- ¿Tienes mucho esperando? - preguntó mientras me seguía.

-No- mentí mientras dejaba las bolsas sobre la mesa. Parece que aprovechó muy bien la tarjeta del prefecto, aunque a mi parecer debió comprar más artículos de limpieza. Bueno, es lo mínimo que podía hacer después de obligarme a rechazar la cena que nos quería pagar.

Prometo que este fin de semana la invitare a cenar o si ella quiere, al cine. Hace tiempo que no salimos juntos.

Sentí como Petra abrazaba con cariño mi cintura y pegaba su cuerpo con el mío. Ese gesto me ha dejado congelado.

- ¿Sobre qué querías hablar? - susurró.

Mordí mis labios, ya era la hora. Dejé lo que estaba haciendo y puse mis manos sobre las de Petra.

-Escúchame bien, esto es algo delicado- me aferré a sus manos, no quiero darle la cara. –El profesor Pixis lleva tres semanas desaparecido.

Sentí como Petra me abrazaba con fuerza, creo que debo continuar.

-Sé que merecías saberlo en cuanto me enteré, pero no sabía cómo comentártelo…- ella parece tranquila, no escucho algún sollozo ni tampoco alguna dificultad al respirar. Esto es extraño, Petra le tenía demasiado respeto.

-Levi, te lo agradezco mucho, pero eso ya lo sabía- su suspiro me hizo cosquillas en la nuca. Sé que este no es un buen momento, pero quisiera mencionar lo cuanto que desearía que Petra fuera un poco más alta. –Auruo me lo comentó por teléfono hace unos días.

-Ese pendejo fue el que menos le importó la noticia.

- ¿Celoso?

-Petra, esto es serio. Un hombre está desaparecido.

Sentí como ella me soltaba y la dejé libre.

-Levi, tal vez nunca lo supiste, pero te lo comentaré- se hizo a un lado para comenzar a sacar los artículos de las bolsas. –A Pixis le llamaron bastantes veces la atención durante mi periodo como maestra y siempre fue por el hecho de ser alcohólico y por qué se rumoreaba que le fue infiel a su esposa.

- ¿Crees que por ello desapareció?

-No, pero podría ser una de las razones. Ese hombre tiene demasiadas referencias malas y por ello no puede trabajar en otras universidades. He ahí por qué trabaja en varias facultades de la universidad.

Eso no lo sabía, Petra me ha dejado un poco más confundido.

-Quiero ser optimista y por ello pienso que lo encontraran pronto, pero con alguna mujer o familia- continuó. –Auruo ya lo da por muerto, pero creo que exagera.

Ese pendejo cada vez me desagrada más. Creo que hablar con ella me ha tranquilizado un poco pero no me hace olvidarlo.

- ¿Te fue bien en el trabajo? - Petra cambio de tema. - ¿Sucedió algo interesante?

Al escuchar esa pregunta, automáticamente pensé en Mikasa Ackerman. Recordé lo inocente y estúpida que se veía al tenerla enfrente. ¿Será así siempre?

Aunque crucé palabra con ella, no me siento satisfecho del todo. Quisiera volver a verla para aclarar algunas cosas sobre el apellido Ackerman. No lo niego, disfruté nuestra conversación.

No puedo buscarla pues se vería extraño y acosador, esperaré pacientemente el día en que ella vuelva a pasar por mi oficina o simplemente, esperar el día en que me toque brindarle clases.

-Creo que tienes competencia, Anka me ha vuelto a buscar- Petra soltó una carcajada.

No puedo contarle a Petra sobre Mikasa Ackerman, aun no es tiempo. Ella comprenderá después. Solamente esta vez seré cuidadoso, no quiero que se entere por otros como en el caso de Pixis.


Mikasa

Mientras dejo el vaso con sopa en la mesita de noche, tomo uno de los libros que saqué de la biblioteca.

Sangre oscura es mi selección para esta noche. Con las yemas de mis dedos, acaricié la pasta del libro mientras recordaba mi incidente con el profesor Levi. Ese hombre no parece ser afecto a la lectura, pero con el comentario sobre la selección de los libros me demostró lo contrario.

Desde que escuché su nombre por primera vez sentí curiosidad hacia él y con verlo disminuyó un poco, pero con lo que sucedió hoy… ha vuelto y un poco más fuerte.

Al abrirlo una vez más me llama la atención el sobre con el registro de salidas, nunca sabes quién puede estar ahí.

"América V." 03/02/2011

"Ruth D. Kline" 05/04/2013

"Abel" 25/06/2014

Y otra vez vuelvo a ver esos nombres. Al parecer a Ruth y Abel les gusta mucho leer. Está bien, espero que este libro no me decepcione. Profesor Levi… confiaré en usted.


Actualidad

Mientras la encargada decidió proseguir en su trabajo, Rico cruzó sus brazos y se recargó en el respaldo de la silla. Esto se está enredando más de lo que quisiera. ¿Quién es esa tal Annie?

-Lo único que puedo hacer por ahora es construir adecuadamente mi única teoría e ir por las grabaciones de ayer. El detective se molestará bastante al saber que me retiré de mi puesto, si le explico las cosas lo entenderá, pero lo más seguro es que no lo olvide.

Recordó un momento su teoría, aun no se siente segura para escribirla sobre la mesa. Le da asco de solo pensarla. Trató de organizar sus ideas, apretó con fuerza el puño que sostenía el lápiz y después fijó la mirada en la encargada.

-Disculpe…- la llamó y en cuanto se detuvo la otra para ponerle atención, continuó. - ¿Usted es casada?

La mujer dio un paso hacia atrás mientras se sonrojaba, era más que obvio que le sorprendió la pregunta. Ella soltó una carcajada y comenzó a rascarse la nuca.

-Ese siempre fue mi sueño- respondió tiernamente.

Rico llevó a su boca el lápiz y comenzó a morderlo, ¿Esa respuesta significaba que no lo está? Necesita otra taza de café, ya está dudando demasiado. Se retiró el objeto y comenzó a dibujar círculos en el aire mientras formulaba una pregunta en su mente.

-Si usted tuviera un pretendiente detallista, ¿Le brindaría una oportunidad? - preguntó a lo que la mujer mordió sus labios.

-Tal vez si…- respondió avergonzada.

- ¿Por qué?

-Porque es una manera tierna de expresar cariño.

- ¿Eso cree? - la mujer no quiso responder y cuando Rico fijó la mirada en ella, dejó de dibujar en el aire. –Ya veo, eso puede servir.

Rico se levantó de su asiento dejando confundida a la mujer.

-Espere…- la detuvo la encargada. - ¿Podría explicarme en que he ayudado?

Una vez de pie, la oficial acomodó la silla y después le dio la espalda a la mujer.

-Es confidencial- fue lo último que dijo antes de irse.

Mientras dejaba atrás a la encargada molesta por el comentario, Rico frunció el ceño al recordar esa teoría. Teme equivocarse, teme que la respuesta siempre estuvo ante sus ojos.

"Mikasa tal vez tiene una relación íntima con Abel y puede que tenga sentimientos por él, pero "L" está de por medio."


Hace dos años...

Mikasa

Abrí mis ojos y me percato que no tengo el libro en mis manos ni mucho menos estoy en mi habitación. ¿Dónde estoy?

Estoy sentada en medio de una cama con cobertor rojo, estoy confundida. Debo estar soñando.

Siento como unos fuerte brazos me abrazan la cintura y como respiran sobre mi cuello. De acuerdo, estoy con un hombre encima de una cama. Esto no es bueno.

-Mikasa…- susurra mi nombre mientras comienza a besar mi cuello.

Creo que reconozco esa voz, es similar a la de Levi… rayos, sus besos comienzan a excitarme. No puedo concentrarme más. Siento una sensación extraña en mi pecho a la vez que mi corazón comienza a latir rápidamente.

-Pro-Profesor…- susurré mientras dejaba de besarme.

¿Por qué le acabo de llamar así? No estoy segura que sea Levi. Él deja de abrazarme y baja lentamente sus manos hasta mis piernas y las acaricia. Me está torturando, su tacto hace que se me erice la piel. No puedo ni pienso pedirle que pare.

Sus manos me encantan y verlas sobre mis piernas me hace querer dejarme llevar por él. Sea quien sea, me excita sus actos y presencia.

Me muevo un poco al sentir esa exquisita pulsación entre mis piernas mientras me aferro al cobertor, lo quiero dentro de mí. Quiero que me haga suya.

-Te deseo, Mikasa…- vuelve a susurrarme.

No puedo hablar, siento mi garganta cerrarse por completo. Levi tiene una voz tan sensual, tan masculina… tan erótica.

Él dejó de acariciar mis piernas y llevó sus manos hasta mis pechos. Mi corazón se detuvo al ver esas grandes manos sobre mí. Subí mi cabeza al sentir que los manoseaba lentamente.

-Por favor, me duele- solté sin desearlo. En realidad, no siento dolor.

Él soltó una risita mientras se detenía. Cambió de planes, comenzó a desabrocharme la blusa para dejar al descubierto mi sujetador.

-Mikasa…- siempre susurra mi nombre.

Sentí como sus manos se metían debajo del sujetador y comenzaban a acariciar mis pezones de forma delicada.

-No…- cerré lo más que pude mis piernas.

Está orgulloso de su trabajo, le encanta verme tan débil y frágil ante él. Recuerdo está sensación al verlo en su oficina.

Mi amante comentó a incrementar su velocidad brindándome más placer. Este hombre sabe lo que hace.

Bajé la mirada, necesito ver sus manos sobre mis pechos. He dejado de sentir placer al verlas nuevamente, no son las manos de Levi. Reconozco ese reloj.

- ¿Qué? - me pregunté confundida mientras cierro mis ojos.

-Mikasa…- la voz de Levi fue sustituida por la del chico de la biblioteca.

Abrí de golpe los ojos y me senté rápidamente. Mientras trato de recuperar el aire a oscuras, me doy cuenta que estoy en mi habitación. Fue solo un sueño húmedo.

Rayos, ya recordé. Comencé a tener sueño, dejé el libro en paz y apagué las luces. Me dejé caer de nuevo en la cama mientras trato de reconciliar el sueño. ¿Por qué soñé con él profesor? En la vida real no me atrae para nada, pero en mi sueño estaba más que dispuesta a tener relaciones con él.

Además, ese chico de la biblioteca también estaba ahí… siento mucho pudor por esto. Tapé mi rostro mientras vuelvo a sentir como en mis sueños esas palpitaciones entre mis piernas.

No hay duda de ello, estoy excitada por culpa de ese sueño. Quiero tocarme, pero lo creo incorrecto después de soñar con Levi y el chico desconocido. Respira Mikasa, respira. Esa sopa instantánea fue la causante de todo esto.

Dejé pasar algunos minutos y al estar tranquila (y sin excitación) preferí volver a dormir. Tengo que levantarme temprano.

Solo fue un sueño, yo jamás sería capaz de acostarme con Levi ni mucho menos con un chico que apenas conocí hoy. Estas cosas pasan de vez en cuando, supongo.

Por mi bien, trataré de no toparme con Levi y de no ir a la biblioteca mientras olvido esto. Me he tapado hasta la cabeza con una sabana mientras trato de controlar esta vergüenza que siento.

Continuará…

¿Qué? ¿Acaso querían más? Literal les mostré un trio algo extraño. Esa Mikasa quiere algo de Levi y no son buenas notas B)

Por lo poco que he mostrado, quiero confirmar que esta historia tiene muchas escenas sexuales y no porque sea pervertida (Nah). Si no porque en la universidad se ven muchas situaciones de este tipo y, además, Abel le gusta mucho hacer el ritual para invocar bebés (Levi no mucho, como pudieron ver… Petra lo tiene muy seco).

En fin, antes de irme les comento que tal vez este sea el último capítulo antes de mi reingreso a la universidad por lo que tal vez me tarde en actualizar. Ni modo, de vuelta a la realidad.

Otras dos cosas que quiero comentar es que ya está en proceso el One-Shot rivamika y les adelanto que la temática es sobre una mezcla entre amigo imaginario, un fantasma y el mundo canon de SNK ; y será narrado en primera persona. Espérenlo muy pronto, no es tan drogado como parece.

Y por último, el One-Shot inspirado en Abel pero con temática yaoi está casi completado y he decidido convertirlo en un capítulo especial, puede que sea el siguiente o el capítulo 13. Según como vea mi tiempo e inspiración.

Eso es todo por hoy, les agradezco mucho su apoyo y no olviden dejar su review.

-Los ama, Luna-

P.D.: "La boda de mi peor enemiga" pronto será actualizada.