Notas— ¡Es es el especial de San Valentín! Yo confieso que nunca había hecho algo para esta fecha porque se me hacia de lo más ñoño. Pero luego de que salió la canción pensé que podía hacer algo bueno y salió esto.
Aclaraciones— ¡Un kilo de parejas!. De todo un poquito. Intenté meter todas las que pude sin que se notara el atascadero de amor por todos lados (o que todo son medio gays) Así que ¡Diviertanse!
Respuesta a los comentarios anonimos:
Bel Strider— Allo~ Me imagino a Vash diciendole a Lukas "Si un ingrato se acerca a Lilly uso una de estas, sino se asusta lo sufciente la llenas de agua o pintura, así nunca se le acercaran de nuevo ¿qué opinas?", "Me llevo dos". Iba a poner una conversación de ellos rapidamente pero creí que era un poco redundante y ya no hice nada. Pero me agrada que te gustara, la verdad no sabía como abordar el HongIce sin perde el hilo de la historia. Y sí, se mereceía la bofetada, es lindo sí, que se preocupen por ti, pero otra cosa es asfixciarte. Eso no está bien. Pero ¡En fin! Gracias por el comentaio. Un saludote!.
Sin más que agregar; buena lectura~
Random: Magic trio
Spellbound — Lacuna coil
"¿Dime quién eres? Estoy hechizado
No puedes tener este control sobre mí
A dónde quiera que vaya, estoy hechizado,
Romperé este hechizo que has puesto sobre mí"
Alfred era competitivo, Mathias mucho más y a Dimitri le daba igual.
Los 3 habían hecho una apuesta estúpida para ver quien daba el mejor regalo del día de San Valentín. Quien perdiera pagaría las Pizzas esa noche. La casa de Vlad estaría sola y debían de aprovechar que podrían poner a todo volumen el teatro en casa y entonces el San Valentín sangriento cobraría vida.
Sin embargo parecía que toda la escuela se ponía de acuerdo para poder poner en marcha la competencia.
El primero en llegar fue Alfred, meneándose por allí con su chaqueta del equipo de Americano con el parche de campeón en la espalda, porque ahora no solo era el capitán, iba en el último año, sino que era campeón. Saludó a algunas chicas, le giñó el ojo a Lilly y se dirigió a su salón entre la multitud de personas que llevaban de un lado a otro con regalos, globos, osos de peluche y flores. El llevaba una bolsa de tamaño mediado y algo tintineaba en su interior con un eco metálico.
Al hacer una parada en su casillero sacó unos libros y vio a Dimitri a cinco puestos del suyo. Le sonrió.
—¿Listo para perder?
Dimitri alzó los hombros como quien no le da importancia y cerró su casillero.
—¿Y tú regalo?
—Lo traigo en el último periodo. Necesita esta refrigerado.
—¿Refrigerado?— dijo Alfred algo confundido—¿Es comida?
—Algo como eso —sonrió de lado y le esperó a que acabar de sacar sus cosas para poder irse juntos al salón.
—¿Asaltaste un banco de sangre?
—Algo así
—¡Oso pasando! —Exclamó Francis estrellándose apropósito con Alfred— ¡Lo siento Alfredo!~
Y allí estaba el fantuche que se había fijado en su hermano gemelo. Francis le restregó el Oso blanco en la cara, como queriéndole dar un abrazo.
—¿Qué opinas, crees que te guste a Matt?
Alfred apretó la boca con una fina línea en sus labios. Se negaba a responder porque sabía que su hermano de una forma u otra correspondía al francés a pesar de estar haciendo el difícil. Muy el difícil.
—Tio, un peluche, qué original — Los tres voltearon y vieron a Antonio con una cosa amorfa y roja en sus brazos. La abrazó y luego se las mostro— ¿A qué no es genial? ¡Yo mismo lo hice!
—… ¿y eso es…?
—¡Un tomate! — dijo meneándolo.
—No parece un tomate.
—¡Lo es!— le dio un par de vueltas —Miren, aquí está la raíz.
Dicen que la intención en lo que cuenta, pero a Lovino no le iba a gustar. Lo sabían.
Despidieron a Francis en el pasillo quien se encaminó al salón de al lado dónde estaba la mitad de sus compañeros. Al entra, Alfred percibió el delicioso olor de la pasta recién cocida, la salsa preparada y las hierbas italianas. Feliciano se había lucido porque Ludwing estaba más rojo que el aborto de Antonio tenía en manos. Feliciano le daba de comer en la boca y éste recibía los bocados un poco avergonzado de que toda la clase lo viera.
—¡Abran paso al regalo más asombroso del mundo!
Gilbert se paseó por el salón alzando una cajita pequeña. Anunciándola como si en ella estuviera la más grande maravilla del mundo. Dio unas vueltas al salón y luego la bajó para que todos pudieran ver el contenido.
—¡Ella es la ASOMBROSA Gilberta!
Un pollito se revolvía inquiero en un improvisad nido de retazos de tela y algunas semillas.
—¿Gilberta?
—Es que es pollita— rió Gilbert—. Será una asombrosa gallina cuando crezca. ¡Eli me la regalo! Eso es amor verdadero.
—Un pollo — dijo Iván—. ¿La cocinaras?
—¡Claro que no, malvado! — Abrazó la cajita y la pollita emitió unos ruiditos— ¡Aléjate, ve a esparcir el comunismo a otro lado!
—¡Ai, ya! ¡Otra vez con lo del comunismo! —Yao llegó al salón cargando un gran ramo de Girasoles, le hecho una rápida mirada a todos y luego le dio el ramo a Iván con un empujón—Toma y cállate, aru.
Salió rápidamente hacia su propia clase.
Iván formó una pequeña sonrisa y se alejó del grupo tranquilamente. La competencia de regalos seguía.
Arthur entró un poco molesto con todo el alboroto, se abrió pasó entre el barullo de Gilbert y su asombrosa pollita y Emma le tendió rápidamente una caja que reconoció en casi todos los del salón.
—Cómelo antes de que se enfrié — le dijo con una coqueta sonrisa. ¡Wafles al mero estilo belga! Lo suponía porque solo los preparaba en ocasiones muy especiales. Asintió con una sonrisa y antes de pudiera acercarse sus amigos Kiku le cortó el paso.
—Buen día… —saludó con una reverencia—. Yo quería entregarle esto —volvió a inclinarse y con el rostro rojo como un tomate le extendió una caja de color blanco con la bandera de Reino Unido pintada a mano—, espero le gusten yo los hice.
—Gracias, Kiku —le sonrió y por allí se escuchó un pequeño bufido.
Kiku asintió un par de veces más y se alejó con sus amigos "Los del eje" como les había puesto Alfred.
—¿Qué te regalo Pearl Harbor? —Cuestionó Alfred con el ceño fruncido.
—Corta el rollo Alfred, eso paso el año pasado y ni siquiera cuenta— le dio un golpe en la cabeza y se sentó en su lugar, a lado de él, atrás de Lukas, delante de Vlad. Acomodó sus cosas y le extendió una sesta cubierta con una pequeña servilleta—. Los hice ayer. Más te vale que no acaben en el techo.
Oh si, el incidente de su cumpleaños. Arthur se iba a encargar de nunca hacérselo olvidar. La palabra "Pastel" estaba prohibida en su presencia. El americano miró con curiosidad la cesta y describió el contenido Unos panquecillos con decorado de los Avengers. Alfred sonrió porque sabía que su novio odiaba a sus "hombres con mayas" y aseguró que los preparó con las ganas de quien realiza un examen.
—¡Oh, me encantan! Los voy a guardar —sonrió por mera cortesía.
—Son para comer.
—¡Pero se ven geniales! —mentira, estaba algo deformes y un poco duros. El símbolo del capitán América era más como una master ball porque el color azul era un tono más rozado—. Los pondré de recuerdo en mi habitación…
Arthur frunció el entrecejo.
—Te odio mucho… —espetó lentamente. Postró el regalo de Kiku sobre la mesa y comenzó a abrirlo exagerando sus movimientos para provocar más a Alfred. Abrió la caja y fingió sorpresa por el contenido. Sabía que eran chocolates después de todo. Comió uno y lo saboreó lentamente.
Al poco rato llegó Lukas con cara de molestia.
—Mathias me canceló en la mañana. Tuve que venirme con Emil.
—¿Sigue sin hablarte? — inquirió Dimitri interesado en el tema. Lukas se sentó y dejó salir un suspiro.
—Me habla solo si es necesario.
—¡Ya llegue, perras!— Anunció Vlad alzando los brazos mostrando varias bolsas de color rojo. Las dejó caer en su lugar sin mucho cuidado, tomó a Lukas de la cabeza le plantó un beso en la frente que parecía más como un golpe y repitió lo mismo con Arthur. A Dimitri se le figuró como un espectáculo de la sabana entre tres siervos estrellando sus cuernos ente ellos. Vlad posó los ojos sobre su novio, extendió las manos abriendo y cerrando los dedos.
—¡Regalo!
—No Andrei —dijo tratando de contener la risa— Hoy no hay dulces.
—¡Dimitri!
—Te lo doy en el último periodo.
—¿Lo has olvidado?—hizo un mohín de molestia—¡Cómo mierda!
—Es especial— dijo sin alguna emoción en su rostro. No quería provocar a Vlad—. Lo traeré antes de la última clase.
—Entones no te daré tu regalo —se cruzó de brazos.
—Puedo esperar.
Se había organizado un pequeño convivió para todo el día. Kiku había llevado su Wii con el último número del "Just dance" y entre la mayoría (porque había quienes no pretendían hacer el ridículo social) se pusieron a bailar y a retarse entre ellos.
—¡Nadie se mueva! MI ASOMBROSA POLLITA SE PERDIÓ.
Comieron y compartieron dulces, se rieron y hablaron sobre la fiesta de graduación que estaba muy cerca. Encontraron a Gilberta en un rincón del salón comiendo la pasta que había en el piso.
—¡Puedo pasar! — dijo el Unicornio parado en la puerta.
Todos voltearon porque era la voz de Mathias pero parado en la puerta estaba un unicornio que abarcaba toda la extensión de la puerta. Era de color morado con el cuerno rosa, ojos de cristal color azul y las pesuñas de un material diamantado. Tenía el cabello largo y lacio con algunas trenzas. Era el peluche gigante más impresionante que había visto. De pronto el Tomate en Antonio parecía surrada de Unicornio.
Entró con mucho esfuerzo porque el animal no podía pasar, le dio algunos empujones y lo logró meter. Ahora parecía tan grande como para que el mismo Iván lo montara. ¡Era gigante!
—¡Feliz San Valentín Lukas! — Exclamó Mathias y lo abrazó con el peluche.
Mathias creía que el éxito estaba no en tener el mejor regalo, sino tener el que humillara el de los demás. Lo había logrado porque Feliks había gritado como niña (nada raro) y comenzó a reñir con Toris. A pesar de que Gilbert tenía a su asombrosa pollita no era tan grandiosa como el unicornio y Govert insistía en que era el mejor regalo porque era muy costoso. Emma hubiera querido un novio como Mathias.
Lukas sostuvo el Unicornio entre sus brazos y quedó abrazándolo por largo rato. Temía que si lo soltara todos vieran su sonrisa boba. Porque ¡Era un Unicornio! Un enorme y genial unicornio.
—Más te vale superar eso— mustió Vlad por lo bajo.
—Lo hará — aseguró con un asentimiento de cabeza.
Alfred había quedado de no revelar su regalo hasta que Mathias no apareciera (porque había dicho que sería sorpresa) y ya no tenía muchas ganas. Le había partido el trasero porque no era solo lo cara y grande era el hecho de que Arthur miraba el peluche de forma recelosa. Todo por un maldito poni con cuernos. Un ponicornio.
—Uh… bien — Se acercó a Arthur quien acariciaba el cabello del Ponicornio, le miró por el rabillo del ojo y le entregó la bolsa.
Arthur la abrió y sacó una jaula de color dorado. De metal, ornamentada y algunas flores de cristal cortado.
—Es una- una jaula para hadas —dijo quedito—, le pones miel allí y atrapas al hada. O eso es lo que me dijo el de la tienda.
Arthur quedó sinceramente impresionado, no por el regalo, sino por el hecho de imaginarlo llegar a la tienda y buscar algo lo "suficientemente homosexual" para él
—Gracias, me encanta — sonrió y le dio un rápido beso—. Yo tengo una jaula para hadas —dijo de pronto Arthur para Lukas— ¿Y tú un caballo de peluche?
Bitch slap.
—A menos el mío es real.
Doble bitch slap.
—¿Ya viste lo que hay en el bebedero?— Alfred abrió la jaula y sacó un objeto circular.
Mathias estiró el cuello y miró con terror la expresión de Lukas.
Alfred le colocó el anillo a Arthur en el dedo anular de la mano izquierda. Era de color plateado con una pequeña piedra verde. Ser sonrojo de golpe y miró el anillo en su dedo con cierto encanto.
Finisn him!
—Yo tengo el anillo ¿y tú?
Fatallity!
—Espero que sea mejor eso… — Vlad entrecerró los ojos y Dimitri comenzó a preocuparse.
—Lo será.
Para la última clase de estaba hablando de que Alfred le había dado el anillo a Arthur, y costaba un poco de trabajo aclarar de que solo era un presente y no una petición. Lukas paseaba con su ponicornio cargándolo en los hombros, arrastrándolo con felicidad. En la cafetería vieron otros regalos, como el pianito de juguete de Roderich traía, no se sabía quién pero algunos hablaban de que el genio que se lo dio fue Gilbert. Govert se paseaba con una maseta con un tulipán rojo que al poco rato se lo vieron a Paulo –el alto, bronceado y guapo- primo de Antonio y Tino les mostraba el "Vale por una estrella" que Berwald me había dado. Vash a pesar de la mala (pésima) cara que traía porque a Lilly le habían dado, flores lucia tranquilo con algunas cajas de chocolates y cartas. Eso de estar en el equipo de americano tenía sus puntos de ventaja. Lovino por otro lado no lucia del todo feliz con su tomate de peluche. Eso había desmoralizado a Antonio un montón que ni los waffles de Emma lo habían animado. Kiku y Yao estaban teniendo una pelea a muerte por ver quien tenía a la "Hola gatita" más mona y Yong Soo les decía que ninguna porque no estaban hechas en Korea. Mei iba de un lado a otro repartiendo chocolates como si su vida dependiera de ello, pero el más grande había sido para Kiku. A Heracles parecía no fastidiarle porque el dormía sobre un peluche de gato (qué poco original) Feliks seguía envidando el Unicornio de Lukas.
Al inicio del segundo periodo Dimitri había desaparecido. La convivencia seguía y ahora ambos salones estaban juntos decidiendo cosas para la fiesta de graduación. Ludwing dirigía la junta y algunos hablaban entre ellos. Tocaron la puerta y la cabeza de Emil se asomó, Kiku le hizo una seña para que pasara y fue directo al grupo de su hermano con Xiao atrás de él. Al grupo se habían sumado Francis y Matt.
—Me iré temprano a casa —Anunció en el cabello blanco con una sonrisa en su rostro. Algo había de extraño porque desde el incidente de la pistola no le dirigía la palabra ni para ir al baño.
—¿A causa de?
—Necesito ponerlo en su nueva casa —dijo y abrió la caja de cartón que tenía entre sus manos. Lukas se asomó y vio un pequeño Frailecillo que dormitaba en la esquina.
—Un puffin…
—Mr. Puffin segundo —anunció sonriendo—. Xiao me lo obsequió. Lo amo.
Silencio incómodo. Lukas soltó un suspiro resignado.
—…Y me casaré con él —dijo Emil aun con una sonrisa más amplia.
—No te puedes casar con alguien que acabas de conocer.
—Puedo, si es amor verdadero.
—Emil ¿qué sabes tú de amor verdadero?
—Al parecer más que tú, lo único que haces es tratar mal a tu seudo novio.
Exclamación grupal. Uuuuuuh.
—¡Hey, eso es de Frozen!— Exclamó Alfred.
—¿Qué vas a hacer?— Emil cerró la caja y se la tendió a Xiao —¿Congelar mi corazón reina Elsa?
—¡Oh, si es Frozen!
—Al menos congelado no serias tan insolente.
Xiao tomó a Emil del hombro y lo obligó a salir del salón bajo la mirada extrañada de todos los alumnos de tercer año. Se formó un silencio y Ludwing no sabía cómo proseguir con la junta porque Lukas parecía afectado.
—Lukas ¿En qué momento vas a cantar Let it go?
—¡Llamaron a la policía! Y llegaron a los cinco minutos— rió Vlad —¡Fue el mejor San Valentín de mi vida!
—Vlad… casi se llevan a Dimitri a la cárcel… —espetó Arthur—. No le veo lo gracioso.
—¡Fue el mejor regalo de todos! Fue lo más lindo que han hecho por mí.
—¿Llegar vomitando sangre, fingir que se saca el corazón y luego morir? ¿Es enserio?— Lukas alzó una ceja—. Entró con un cuchillo a la escuela. Me sorprende que solo le dieran una suspensión.
—¡Pero me dio su corazón! —Exclamó Vlad levantando a la cámara el órgano de algún animal aún ensangrentado—¡Es amor verdadero! ¡AMOR VERDADERO!
—Feliciano le vomito encima a Kiku. El amor verdadero no provoca eso.
—¡ES amo verdadero! Me casaré con ese hombre y tendremos hermosos niños vampiros correteando por allí. Matando gente y sembrando el caos en el mundo.
—¿Y la promesa?— Arthur sacó su collar de entre sus ropas.
—Lo prometimos.
—¡Bah! Patrañas, éramos solo unos mocosos. Podemos olvidarlo. ¿Quieren?
—En la antigüedad… —recitó Arthur—, cuando una bruja traicionaba a sus hermanas. La mataban.
—Pero, pero— Vlad se encogió en su lugar— Eso de los sacrificios humanos es taaaan anticuado. ¿Tiene que ser el corazón de la persona que amas? —Abrazó el corazón contra su cara bañándose de sangre—¿No podemos sacrificar borregos?
—Tienen que ser humanos.
—¿A nuestros hermanos?— secundó Arthur.
—No— respondió Lukas de inmediato.
—¡Sí, a Emil, Scott y Andrei! —Exclamó Vlad con ánimo— Igual y si echamos a Ryan y Bryan valga más. Valen el doble. A Emil con todo y Muffin.
—Puffin.
—¡Como sea! No quiero sacrificar a Dimitri.
—¡De que hablan!— de pronto en la pantalla de Lukas se mostró la figura de Mathias con una toalla a medio poner. Saludo a la cámara.
—De cómo los vamos a sacrificar a nuestro Dios— respondió Lukas mirándole de soslayo—. Les arrancaremos el corazón en pleno coito.
—¡Bien, suena divertido! — rio sin darle importancia— ¿Qué tal su noche?
—Scott estuvo todo el día… porque ALGUIEN— miró a la pantalla de Vlad— Decidió cancelar la noche de películas para revolcarse con sangre de borrego.
—Ssssh— dijo Vlad— Dimitri duerme.
—Pase toda la tarde en el maratón de Marvel —bufó Arthur—, estoy esperando a que Scott se vaya con su novia— tono despectivo— para irme con Alfred. Son las once y media aún puedo salvar mi San Valentín.
—¡¿Oye, salimos mañana para comer viseras de niños y hacer hechizos en el caldero?! —Propuso Vlad tratando de compensar lo de ese día— Solo nosotros tres.
Traducción: Salgamos a la tienda de juguetes a ver ponies.
—Bien—asintió Lukas.
—Pero quedamos de ir a-
—¿A las cinco?
—A las cinco— asintió Arthur— ¡La puerta! ¡Se fue! Nos vemos mañana, a las cinco en la torre de reloj como siempre. Yo llevo los deditos de bebé.
Arthur "Knight of the queen" se ha desconectado.
—¡Bien, me toca el caldero! —Asintió Vlad —. Lukas, te toca el corazón de tu ser amado.
Vlad "Lord of the Drakness" se ha desconectado.
—Ese jueguito que juegan entre ustedes se ve que es divertido— dijo Mathias con una sonrisa.
—¿Quién dijo que es un juego?
Lukas "Savange Valkyrie" se ha desconectado.
Notas— Esto pareció más como de Halloween que San Valentin. Pero me puedo esperar todo de ello así que quedó bien.
Toda la semana que pasó estuve escribiendo desde el trabajo de mi madre. Es English Teacher de niños pequeños (de primer o segundo grado) y me tocó estar con los enanos conviviendo y se me ocurrieron varias cosas estilo "chibialia" hacer pequeños especiales de ellos en esa edad. (Aunque no tenga nada que ver con el fic porque la historia se desarrolla con ellos en la preparatoria) Así que lo tomo a consideración del público.
¡En fin! Gracias por leer, gracias por comentar y gracias nos leemos hasta el lunes.
