Una semana más tarde de haber empezado su viaje, Titanium, Amber, Uranium y Iron estaban ya en la ruta 207, lo que significaba que ya se encontraban cerquísima del Monte Corona y solo tenían que escalarlo. Cuando iban a entrar en la cueva se encontraron con un problema:
-No podéis pasar, niños.-dijo un obrero.
-¿¡CÓMOOOO QUE NIÑOS!?-gritó enfadado el chico mayor, pero su hermana ya se lo había esperado y se tapó los oídos.
-Titanium, en teoría no está mintiendo, sí somos niños...-el ojiverde habló en un tono algo bajo.
-¡SILENCIO! YO TENGO 15 AÑOS Y VOSOTROS 14.
-Emmm, yo también tengo 15...-mencionó Iron.
-A ver, ¿cuándo cumples años?
-El 13 de julio.
-¡Cerca del mío, pero yo soy del 8 de julio! Así que yo soy el mayor y por ende tú también eres una niña.
-¿Que yo soy...?-se le marcó una vena del enfado.-Te vas a comer un Hippopotas.
-Si os puedo interrumpir...-el hombre volvió a hablar.-Podéis pasar si sois lo suficientemente fuertes.
-¡Lo somos, o al menos yo! Tengo dos medallas...-el peliazul las mostró orgulloso.
-Lo siento pero necesitas algo más que eso.
-¡Yo tengo esto!-Amber enseñó un donut que se estaba comiendo, lo que hizo que su hermano le diese un golpe.
-Por favor, no pegues a tu hermana...-el comediante intentó calmarlo.
-¿Quién te crees para decirme eso?-amenazó.-Bueno, ¿no podemos pasar por lo menos a Ciudad Corazón para que podamos seguir nuestro viaje?
-Eso os lo puedo permitir, acompañadme.
El obrero les guió a la ruta 208, por lo que bastante decepcionados se digirieron a Ciudad Corazón.
-Vale, yo me voy al gimnasio.-se fue Titanium por su cuenta.
-¡Yo quiero ir a la casa para hacer Pokochos!-la rubia se fue bastante emocionada, pero a su ritmo claro.
-Bueno, supongo que yo iré al Parque Amistad...-Iron fue rumbo hacia el lugar.
-¿Y yo qué hago...?-el pobre de Uranium se había quedado solo.
El primero fue a por su tercera medalla, pero tenía que realizar el puzle antes que consistía en realizar problemas de matemáticas.
-Esto no puede ser tan difícil. Si un Slowpoke va a una velocidad de 4,5 km/h antes de comer yendo en carrito, ¿cuánto tardará si le empuja un Exeggutor a cabezazos?
El chico se quedó en blanco, la que sabía de matemáticas era su hermana.
-¡Ya sé, Amber me dio un papel con fórmulas de matemáticas! A ver, ¿qué pone...? Primero hay que romper un huevo, luego 200 gramos de harina... ¡ESTO ES PARA HACER POKOCHOS!-lanzó el papel al suelo y empezó a pisarlo.-Bueno, elegiré una puerta al azar.
Tras dos horas dando vueltas, se encontró de nuevo en el inicio.
-¡NO PUEDE SER! ESTOY HARTO YA, SHINHIKO ADELANTE.-sacó a un Luxio.-Sé que no puedes ver todavía a través las paredes pero tienes unos grandes sentidos así que confío en que podrás llevarme junto al líder.
Shinhiko asintió y en unos minutos lograron llegar a la última sala.
-¡Bonjour, aspirante! Debes ser muy hábil para haber logrado completar el puz... Espera, ¿has hecho trampas?
-¡NO, NO, QUÉ VA...!-empezó a sudar.
-Bueno... Mi nombre es Fantina, líder de gimnasio de Ciudad Corazón, ¿estás listo?
-Nací preparado.
-¡Duskull!
-Adelante Shinhiko, ¡Triturar!
En unos pocos movimientos, pudo derrotar a su oponente debido a que Luxio posee un ataque excepcional y encima usaba movimientos siniestros.
-No está mal... A ver qué puedes hacer con Mismagius.-sacó a ese Pokémon al combate.
-¡AAAAAAHHHHH!-al chaval le empezó a doler la cabeza demasiado, incluso se hallaba en el suelo.
Su compañero no era la excepción, también estaba sufriendo un dolor increíble.
-¿Y bien? ¿Ya no puedes luchar? Parece que Mismagius ha podido contigo incluso sin realizar un ataque... Psicorrayo.
Tras unos turnos de combate no pudo seguir en pie.
-¿Te rindes ya?
-No... ¡Pienso ganar esto!-se intentó levantar a duras penas.-Starhiko, sé que puedes vencerle.-un Staravia empezó a salir feliz picoteando la nada.-¿Eh...?
-¡Jajajaja! ¿De verdad pretendes vencerme con ese Pokémon que no puede ni atacar al mío?
Esta vez Titanium no respondió, se quedó observando a su amigo. ¿Qué estará haciendo? Se olvidó un momento del dolor de cabeza y empezó a ver todo lleno de dulces, columpios, colores, cosas bonitas...
-¡Ya lo entiendo!
Fue junto a su Pokémon y empezó a disfrutar de la comida, causando que el dolor desapareciese por completo.
-¿Cómo...?
-¡Te he pillado, Fantina! Son ilusiones de tu Mismagius, lo que hay que hacer para derrotarlas es algo que odio, pero... ¡Así he podido vencerlas! Ahora Starhiko, ¡Picoteo!
El Mismagius, ya con su secreto revelado, no tuvo oportunidad debido a que no podía usar ataques de tipo Fantasma ni hacer mucho por su gran velocidad.
-Vaya, ha sido una gran batalla... Aquí tienes mi medalla. ¿Me puedes decir tu nombre?
-Me llamo Titanium.
-¿No serás el hijo de Platinum y de Pearl?
-¿¡Cómo lo has sabido!?
-Soy amiga de ellos, de hecho cuando tu madre a los 12 años tuvo su viaje también me derrotó. Felicidades.-le colocó la medalla en su bufanda.
-¡Gracias!
Mientras tanto en otro lugar, Amber iba a realizar su actividad favorita: comer. Pero antes tenía que prepararla, claro.
-¡Vale!-sacó un papel.-Para hacer Pokochos primero tengo que saber la masa. Para eso tengo que hacer el volumen entre la densidad. Espera... ¿Esto no eran los apuntes que le di a mi hermano para cuando necesitara hacer cosas de matemáticas? Nah, qué tontería. Aquí pone volumen, la comida tiene volumen. Sal, Bui.-sacó a un Buizel.-Ayúdame a hacer Pokochos, por favor, te daré a ti y al resto. Primero debemos llenar este vaso con una densidad de 0,8kg/m.
Buizel no entendió nada, así que solo echó un disparo de agua.
-Vale, muy bien. Ahora toca fuerza por superficie para darle presión. Sí, eso es fácil. ¡Doof!-esta vez salió un Bidoof.-Siéntate encima del vaso para hacer presión.
El Pokémon le miró fatal, pero siguió la orden de su entrenadora e intentó no romperlo.
-Punto de ebullición del agua 100º, bien, tengo que darle calor para que se ponga a sacar burbujitas. Char, Ascuas.-sacó a su Monferno que calentó el agua.
Bidoof estaba sufriendo pero aguantaba como buenamente podía.
-Bueno, ahora que esto está a 100º hay que echarlo en este bol con harina. Vale Char, coge el vaso y ponlo en este bol con harina recién cogida que para nada hemos robado, ¿vale chicos?
Los Pokémon se miraron entre ellos, pero obedecieron.
-Esto está muy calentito, a ver qué toca ahora... Aceleración es velocidad entre tiempo, ¿qué hora es? Vale, son las 4 de la tarde y tenemos un poco de prisa así que vamos a ir a 0,5 km/h, pero como estamos trabajando en el sistema internacional vamos a pasarlo a m/seg, así que factores de conversión... Pero como me da pereza calcular vamos a decir que son 3 m/s. Pues venga Lu, bátelo a 3 m/s.
Salió un Riolu esta vez, pero como no tenía ni idea de qué hacer lo tiró al suelo y se puso a hacer Palmeo intentando removerlo.
-¡Muy bien Lu, seguro que queda rico! Ahora hay que ponerlo en los moldes...-se puso a recoger la masa del suelo.-Mmmm, veo que tiene pelusas, eso debe dar proteínas. A ver a cuánto tiempo y a cuántos grados...Grados Fahrenheit menos 32º entre 1,8. Mmmm, hace 23º por 10º menos 32º por 58 elevado a 15, lo que da... Bueno, no tengo calculadora, así que diremos que 300º en media hora, que tenemos prisa.
La chica giró la rueda que cambiaba el calor dándole 10 vueltas hasta que vio que no podía girarlo más y metió dentro los Pokochos con pelusa.
-Bueno chicos, ¿queréis que juguemos a un Póker o algo?
Sus Pokémon le miraron con una sonrisa forzada, ya que la querían pero era muy tonta. Mientras tanto, Iron se encontraba en el Parque Amistad en un punto muy alejado de la entrada y en un banco.
-Oye Sneasel, ¿te acuerdas de cuando estábamos con el tío Silver?
El Pokémon le dio unas palmaditas en la espalda.
-Ay... ¿Tú no quieres ver al tío? ¿No quieres volver a ver Taurino Omega con él y con Cooper? Qué felices éramos todos... Mis hermanos mirando culos, yo con el tío Silver todo el día, Cooper... Haciendo lo que hiciese... Y tú y yo pensando en lo guay que sería sin vivir en casa de nuestros padres. Nunca esperé que el tío Silver me echase de esa manera por culpa de mis hermanos. Pero me dijo que lo llamase... ¿Crees que sería buena idea?
El Sneasel se encogió de hombros a modo de "quién sabe".
-No sé si tengo las fuerzas suficientes como para hacerlo...
Un Pachirisu salió de entre los arbustos y se acercó a la chica muy curioso.
-Hola pequeño, ¿qué tal?-se agachó a saludarlo, pero el Pokémon le agarró el Pokégear y se fue corriendo.-¡Oye tú, maldita rata! ¡Vuelve aquí!
Y así empezó una persecución muy absurda entre la teñida y el pequeño. Básicamente lo que pasó fue que el Pokémon se subía a sitios altos y ella intentaba trepar, fallando estrepitosamente hasta que Sneasel se cansó de que su entrenadora hiciese el ridículo y se subió sin ninguna dificultad.
-¡Si podías subir desde un principio por qué no lo hiciste!
Él ni siquiera le miró, solo cogió al Pachirisu de la cola y se lo quitó para luego bajar y entregarle de vuelta el Pokégear.
-Ay, muchas gracias Sneasel, luego te daré Pokochos.-encendió el Pokégear.-Uff, no sé si debería llamarle...
El Pachirisu saltó sobre el Pokégear y llamó sin querer a Silver.
-¡AAAAAAAAAAAHHHH! ¡NO PUEDO COLGARLE PORQUE SE PENSARÍA QUE NO QUIERO HABLAR CON ÉL!
-Hola, soy Silver.
-Hola tío Silver.-dijo con una voz de total seriedad.-Emmm... Tío Silver...
-Siento interrumpirte, ¿pero por qué te fuiste sin avisar?
-¿Cómo que sin avisar? Me habías dejado una nota en mi Pokédex de que no me acercase y además de que habías dejado a Weavile vigilando por si íbamos.
-¿Cómo iba a hacer eso yo...? Ah, un momento... Eso explica muchas cosas.
-¿Qué pasa?
-¿Acaso viste mi firma en algún lado?
-Sí.
-Pues muy mal porque yo nunca firmo las cosas, ¿por qué te crees que en mi casa no hay un cartel con mi nombre?
-Maldito viejo...
-A ver, dime en qué parte de Johto estás que voy a recogerte.
-Ah, esto es gracioso... Resulta que estoy en Sinnoh y mis hermanos bueno, no sé nada de ellos desde hace una semana.
-¿Qué? ¿Cómo has acabado en Sinnoh?
-Bueno... Cooper empezó a hacer una barca... Nos subimos los cinco... Apareció un Wailord... Y luego me desperté en una costa con un chico intentando besarme.
-Esta vez sí que se va a enterar Gold... Vale, dime en qué ciudad estás de Sinnoh.
-En Ciudad Corazón...
-Vale, estoy allí en dos días o tres.
-Resulta que estoy viajando con unos amigos así que tal vez ya esté en Ciudad Rocavelo en ese entonces.
-No hay problema, viajaré contigo.
-Eh... Vale. Te espero supongo.-colgó.-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHH EL TÍO SILVER VIENE EL TÍO SILVER VIENE.
Al mismo tiempo, Uranium estaba en el auditorio viendo los concursos Pokémon.
-¡Parece divertido! ¿Queréis participar, chicos?
Un Grotle, Buneary, Bonsly y Shellos que estaban junto a él asintieron. Cuando comenzó el concurso, tenía un minuto para vestir a sus Pokémon con accesorios y ropa, el problema es que no le habían dado un neceser e iba con su ropa normal, sin ningún traje ni nada parecido.
-Vale chicos, vamos a hacer esto. Poneos mi bufanda y os la vais turnando.
Aunque quedó en último lugar de la primera ronda, ganó algunos puntos. El verdadero reto fue bailar, porque Uranium no tenía ni idea y sus Pokémon menos, por lo que hizo un enorme ridículo.
-Ehhh... Lalalalalala...-chasqueaba los dedos y tarareaba mientras sus Pokémon se movían al compás, pero alguno se tropezaba.
Como era de imaginar no ganó ni un mísero punto, de hecho le tiraron cosas. Le sentó muy mal eso y se fue corriendo fuera del recinto.
-Jo... Por qué han sido tan crueles...-suspiraba.
Fue caminando por la ciudad y se encontró con una casa en llamas, donde salió su compañera.
-¡AAAAAAAHH! AMBER, ¿ESTÁS BIEN?
-Perfectamente, ¿quieres probar estos Pokochos?
-¡Pero acabas de salir de una casa en llamas...!
-Bueno, cuando yo entré no estaba en llamas así que da igual, ¿a que no, chicos?
Sus Pokémon le miraron resignados.
-¿Segura que no te has hecho nada...?-se acercó para ver si estaba bien.
-Tranquilo, estoy bien. ¡Vamos, pruébalo!-le puso el "dulce" directamente en la boca.
-¡EJEM!-tosió de forma muy falsa Titanium.-Perdonad si molesto pero creo que podéis estar un poco SEPARADOS.-los apartó de mal humor.
-¡Ah hermano, prueba tú también!-le colocó otro también en la boca.-¿A que está rico?
Los dos chicos se miraron entre ellos asintiendo a la vez dando a entender que no estaba horrible para no herir sus sentimientos.
-¡Qué bien, a partir de ahora yo haré la cena!
El mayor se dio la vuelta escupiendo la comida.
-¡No te molestes...!
-¿Qué estás comiendo?-apareció Iron.
-¡Pokochos! ¿Qué si no?-respondió dulce la niña.
-Pero esos son para Pokémon...
-Menuda tontería, venga va prueba tú también.-se lo metió a la fuerza.
Puso cara de horror y estaba a punto de escupirlo, pero Titanium se lo impidió tapándole la boca con la mano.
-¿A que está rico?-estaba sudando.
Ella asintió, pero seguía dándole asco. Aún así trató de tragarlo de golpe.
-¿Qué es lo que más os ha gustado de mis Pokochos?
Todos se quedaron en silencio, pensando en algo.
-¡Que estaba muy dulce!-la otra chica habló primero.
-¡Que estaba muy salado!-Uranium siguió.
-¡Que estaba muy agrio!-contestó el último.
Los tres se dieron cuenta de que se contradijeron entre ellos, esperando la respuesta de la cocinera en cuestión.
-¡Qué buena soy, he conseguido tres sabores a la vez!
Protagonistas del fanfic.
Uranium: Hijo de Diamond. Tranquilo y calmado, quiere ser comediante como su padre. Tiene ojos verdes y pelo oscuro, embarca un viaje junto a sus dos amigos Titanium y Amber para que puedan hacerse el emblema de su familia.
