Once

Quinn daba vueltas en la silla en el estudio donde estaba trabajando Santana, había interrumpido el trabajo de su amiga solo para ponerla al tanto de lo que ocurrió con Rachel. Por supuesto que Santana no paraba de recordarle cuantas veces ella le dijo que le dijera a Rachel la verdad y así hubieran evitado tantos problemas la noche anterior.

- Estoy feliz por ti - Sonrió la latina - ¿Entonces que está ocurriendo con ustedes?

- Estoy ayudándole a recordar - Respondió deteniendo la silla y mirándola - Tengo algo genial planeado para esta noche.

- ¿Qué es?

- No te voy a decir - Negó sonriendo - Si te digo le dirás a Brittany, y Brittany y los secretos no van de la mano - Su teléfono comenzó a sonar y lo sacó de su bolsillo.

- ¿Rachel?

- No, mi mamá - Giró los ojos y sonrió antes de contestar - Hola, mamá.

- Nada de 'hola, mamá - Respondió y ella giró los ojos - ¿Por qué tengo que enterarme por una revista que mi hija está en una relación seria?

- Mamá…

- Y con Rachel Berry. La Rachel Berry que te rompió el corazón hace muchos años.

- De acuerdo, mamá - Rió - Primero que nada, ¿por qué crees en las cosas que lees en las revistas?

- ¿Entonces es falso? - Preguntó un poco avergonzada.

- No, es real - Rió - Pero deja de leer revistas. Y segundo, estamos intentándolo de nuevo, ella tuvo un accidente hace varios años y perdió la memoria. Ella no quería olvidarme pero sus padres no fueron de mucha ayuda con sus recuerdos sabiendo que ella estaba enamorada de mí. Hicieron de todo para alejarla de mí y aprovecharon el accidente para sacarme de su vida completamente.

- ¿Ella está enamorada de ti? - Preguntó, ella giró los ojos ante lo que único a lo que su madre le hizo caso.

- Estaba - Corrigió - No lo sé ahora, no hemos hablado sobre eso. Estoy enfocada en ayudarla a recordar. Tú enseñas psicología, ¿algún consejo?

- Bueno, cualquier cosa que active sus sentidos puede ayudar, como el aroma de algo familiar y otras cosas como ciertos actos íntimos o…

- ¡Mamá, teníamos trece! - La interrumpió - Y estábamos en un campamento, no bajo las sabanas en nuestras literas

- No me refería al sexo, Quinnie - Rió divertida - Me refería a la cosas intimas que hacían ustedes como amigas. ¿No decías que solían ver las estrellas? Cosas como esas.

- Ah, comprendo - Dijo algo avergonzada por su reacción - Entonces voy un paso adelante, tengo algo planeado para esta noche que espero le haga recordar algo. Como sea, me tengo que ir.

- Pero Quinn…

- Hablamos luego, ¡y deja de leer esas revistas!

- Adiós, cariño.

Finalizó la llamada y se levantó de la silla.

- Rachel debe estar esperando por mí. Nos vemos luego, San.

- Diviértete con tus actos íntimos - Bromeó.

Quinn le lanzó una mirada amenazadora antes de dirigirse a su propio estudio. Cuando se estaba acercando a la puerta se encontró con Will, lo saludó algo incomoda, no había visto a su jefe en un tiempo y esperaba seguir evitándolo. No estaba segura de como se tomaría que ella estuviera saliendo con alguien con quien trabajaba.

- ¿Cómo van las cosas con el disco?

- Genial - Respondió - Estábamos trabajando bastante duro en él.

- De acuerdo. Recuerda, las coloqué juntas porque sabía que harían algo bueno juntas, no me decepciones.

- No lo haré - Le prometió y lo vio marcharse. Entró a su estudio y sonrió al ver a la morena mordiéndose el labios mientras trabajaba en escribir una canción - Hola, tú.

Rachel levantó la mirada y sonrió.

- Hola, hay dos cosas que quiero decirte - Dijo su lapicero a un lado - Una de ellas tal vez haga que voltees una mesa y la otra probablemente te haga esconderte debajo de una.

Quinn levantó una ceja con curiosidad.

- ¿Qué ocurre?

- ¿Cuál quieres escuchar primero? - La rubia lo pensó unos segundos.

- Creo que primero necesitaré una mesa donde esconderme antes de voltearla - Dijo bromeando y la morena sonrió.

- Um… mis padres… hay una cena y… no tienes que ir si no quieres - Aclaró - Ellos solo me pidieron que te llevara, Kurt también irá y… ahora que lo pienso tú probablemente no querrás ir.

- Rachel, si tú quieres que vaya, iré - Se sentó a su lado.

- ¿De verdad? - Preguntó aun dudado y la rubia asintió - Eres la mejor - Se inclinó y la besó rápidamente en los labios - Y no te preocupes, es el próximo sábado, solo quería discutirlo contigo antes, por favor no sientas que tienes que hacer.

- Quiero ir.

No, no quería. Puede que sintiera como si llevaran saliendo por años pero la verdad solo llevaban algo más de un mes y le aterraba la idea de conocer a los padres de Rachel ya que ellos nunca habían estado felices de que la morena tuviera sentimientos por ella. Pero ella sabía que era importante para Rachel, y si era importante para la morena entonces era importante para ella.

- Compraré un chaleco antibalas y estaré bien - Dijo bromeando y la morena rió antes de levantarse de la silla y sentarse en su regazo.

- Gracias.

- Está bien - Le dejó un rápido beso en los labios - Ahora dime que me hará voltear la mesa.

Rachel se levantó de su regazo y comenzó a caminar por el estudio con nerviosismo.

- De acuerdo, sé que hemos estado trabajado muy duro en el álbum y tenemos mucho adelantado pero creo que quiero cambiar la dirección que estamos tomando.

- Y eso sería…

- Quiero deshacerme de las canciones que escribimos y escribir unas nuevas. Sé que trabajaste mucho en la música de unas cuantas y suenan realmente asombrosas. Pero… - Se mordió el labio con nerviosismo - Ahora mismo tengo algo diferente en mente. Lo siento.

- Es tu álbum - Se levantó y se acercó a ella - Y podemos hacer cualquier cosa que quieras, yo no tengo problema con eso - Se inclinó y la besó - ¿Qué dirección quieres tomar?

- Estoy trabajando en algunas canciones que responden esa preguntan y una vez que estén listas te las mostraré.

- Está bien - Sonrió - ¿Entonces qué quieres hace hoy?

- Bueno… - Rachel se acercó a la puerta y colocó el seguro - Podríamos hablar, es bueno hablar - Se sentó sobre la mesa y Quinn se acercó a ella colocándose entre sus piernas.

- ¿O? - Preguntó mientras dejaba un beso en su cuello.

- O podemos hacer exactamente lo que estás pensando - Dijo mientras sentía como la rubia seguía dejando un recorrido de besos sobre su cuello antes de llegar a sus labios.

Aún no había llevado su relación al siguiente nivel, incluso cuando Rachel estaba completamente lista para arrancarle los pantalones cada vez que estaba a solas con Quinn. Pero a ella no le importaba esperar, Quinn quería esperar hasta el momento perfecto y eso derretía su corazón. La rubia era realmente dulce y Rachel estaba feliz de que se hubieran encontrado después de tantos años.

Estaba feliz de tener una segunda oportunidad.


Rachel retiró la mirada de la ventanilla del auto para mirar a Quinn, la rubia le había indicado que preparara una mochila para pasar la noche pero no le había dicho a donde se dirigían. Kurt por otro lado, sí sabía a donde se dirigían porque la rubia le había dado la dirección en caso de emergencia pero sin importar cuantos mensajes amenazadores Rachel le mandara, el chico no revelaría el secreto.

- ¿A dónde vamos? - Preguntó por quinta vez en casi media hora.

- No te lo voy a decir - Sonrió sin quitar la vista de la carretera - Y deja de enviarle mensajes a Kurt, él tampoco te dirá.

- ¿Me das alguna pista?

- No, solo sé paciente.

- Llevamos horas conduciendo - Hizo un puchero - Se me está acabando la paciencia.

- Valdrá la pena, confía en mi - Sonrió.

Rachel solo suspiró y se acomodó en su asiento de manera que pudiera apoyar su cabeza en el hombro de la rubia. Quinn sonrió cuando los ojos de la morena comenzaron a cerrarse, quizás la cantante estaría dormida para cuando llegaran y eso agregaría algo de emoción a su sorpresa.

Los ojos de Rachel se abrieron del golpe cuando escuchó el sonido de la puerta del auto cerrarse, miró a su lado y vio que Quinn no estaba en el auto con ella así que rápidamente se quitó el cinturón de seguridad y salió del auto para mirar a su chica sacando una manta de la cajuela.

- ¿Qué estás haciendo? - Preguntó - ¿Dónde estamos? - Miró a su alrededor y frunció el ceño - Espera… ¿este es el Campamento Creando una Estrella? - Giró los ojos ante lo absurdo del nombre.

- Lo es - Se acercó a ella - Creí que te ayudaría a recordar un poco más si veníamos aquí de nuevo. El campamento no comienza sino hasta dentro de un mes así que no nos descubrirán. Vamos, quiero llevarte a nuestro lugar.

- Espera - Hizo que se detuvieran - Déjame hacerlo, creo que recuerdo donde es.

- Vamos, guíame - Dijo sonriendo mientras hacía un gesto indicándole el camino.

Rachel comenzó a caminar bastante segura de que ella sabía a donde iba, un par de veces Quinn la guió cuando tomó un mal sendero pero luego la morena se empeñó el seguir el camino sin ayuda y dio un salto de emoción una vez que llegaron a su lugar junto al lago.

- ¡Este es! - Quinn sonrió mientras acomodaba la manta en el suelo.

- Solíamos ver las estrellas. Extrañé mucho hacer eso contigo.

- Buscábamos estrellas y las uníamos para que crearan formas divertidas, como hacían los demás con las nubes - Volteó a mirarla - Tú pretendías que lo odiabas pero en el fondo sabía que lo disfrutabas - Se acercó a ella.

Ambas se acostaron en la manta y miraban al cielo con sus manos entrelazadas.

- Hiciste que disfrutara mucho el campamento - Susurró la rubia - El año siguiente volví con la esperanza de verte, pero no fue lo mismo estando sola y a las dos semanas los consejeros llamaron a mi madre para que viniera por mi. Me gustaba mucho estar contigo y odio que hayan tenido que pasar doce años para que nos encontráramos de nuevo pero estoy realmente feliz de que estés aquí conmigo en este momento.

Rachel no respondió y en lugar de eso se volteó de costado para verla haciendo que la rubia comenzara a sentirse incomoda.

- ¿Qué ocurre? - Preguntó con nerviosismo.

- Nada - Respondió la morena antes de estrellar sus labios contra los de la rubia.

Rachel se movió hasta colocarse sobre la rubia sin romper el beso, acomodó su muslo entre las piernas de la chica mientras que con su lengua le trazaba el labio inferior. Quinn permitió la entrada y gimió en el beso cuando sus lenguas se encontraron. Las cosas comenzaron a subir de temperatura rápidamente y la rubia se separó.

- Dios, Rach, espera - Gimió cuando la morena presionó su muslo contra ella.

- No quiero esperar más - La voz de la morena estaba cargada completamente de lujuria y la hizo estremecer.

- R-reservé la habitación de un hotel para n-nosotras, Rach - Dijo con algo de dificultad al sentir la lengua de la morena moverse en su cuello - Y quería enseñarte un poco más el campamento.

- No quiero esperar - Dijo mientras movía su mano entre sus cuerpos y comenzaba a quitarle el cinturón - Ni un segundo más.

- Rach - Fue todo lo que pudo decir antes de que los labios de Rachel estuvieran sobre los suyos de nuevo.


Gracias por sus reviews.

Glee y sus personajes no me pertenecen.