Yo soy la negra noche, sin luces, sin estrellas:
yo soy cielo de sombras, rugiente tempestad;

mi alma negra sombra, la tuya blanca luz.
LUZ Y SOMBRA, Manuel Gutiérrez Nájera (Fragmentos)

Capítulo 10. "El parabatai perdido."

"¿Jonathan?" dijo Gwen, frunciendo el ceño. "¿De qué hablas? Él no se llama así"

"Conozco a éste chico" dijo Magnus, sus brillantes ojos verdes de gato clavados en Jason. "Y debería estar muerto"

"¿Muerto?" repitió Gwen, atónita. "¿Y a qué te refieres con llevarlo al Instituto? Él no es un…"

"Si, sí lo es" la interrumpió Magnus, y luego bostezó. "Prepárate para un drama, todos se van a poner como locos en cuanto lo vean"


Arshya despertó tarde ese día.

La luz matutina se colaba por su ventana y se arrastraba por el suelo, llegando hasta ella y lastimándole los somnolientos ojos. Jaló la sábana, gruñendo, hasta taparse completamente de nuevo con ella.

Ese día, en especial, no tenía nada de ganas ni ánimos para salir de su habitación.

La noche anterior, en cuanto Isabelle y Alec los habían visto –mojados, sucios y en su traje de combate- sus caras se habían puesto blancas. Después, Isabelle había comenzado a gritarles, histérica, mientras Alec, quien parecía hacer esfuerzos por no enfadarse, había intentado calmarla. No tuvo mucho éxito considerando que terminó estampado contra la ventana.

"¡VAN A MORIR Y VAN A MORIR CASTIGADOS!" les había gritado ella, rabiosa. "¡ALEGRENSE DE QUE LA CLAVE HAYA PROHIBIDO DESDE 1940 EL GOLPEAR A CAZADORES DE SOMBRAS MENORES!"

Ella en realidad había parecido querer azotarlos con su látigo. Arshya se había mantenido detrás de Blake, media oculta por su cuerpo, encogida ante la furia de Isabelle.

"Ah, Isabelle, hoy te vez encantadora" fue la respuesta de Blake, quién no pareció en absoluto intimidado ni sorprendido. Luego él se había volteado hacia Luke y Jocelyn y les había sonreído tan encantadoramente que sus dientes parecieron destellar. "¡Abuelos! Estoy tan felices de verlos…"

Y había sido solo por la intervención de los abuelos de Blake y Seraphine —quiénes parecieron los únicos más o menos felices de verlos— que la situación se había calmado.

"Dales un respiro" había dicho Luke con su habitual tono sosegado, aunque tampoco parecía muy contento. "Es muy tarde ya. Déjalos que vayan a dormir y mañana todos hablaremos."

"Oh, no" había dicho Isabelle, señalando a Blake y Arshya con un dedo acusador. "No se escaparan de mí tan fácilmente." Luego había visto a Jocelyn, como buscando apoyo. "Tú sabes perfectamente que tengo razón en ponerme así. Sabes que el demente de…"

"Si, Isabelle, lo sé" había contestado Jocelyn, suspirando. "Pero Luke tiene razón, es muy tarde, todos deberíamos descansar. De todas formas ellos ya están aquí, sanos y salvos."

Ese comentario que pretendía ser neutral no convenció a Arshya. Arshya sabía que Jocelyn adoraba a Blake. Lo adoraba porque, según en palabras de la propia Seraphine, "Blake lucía exactamente como su hijo, Sebastian, el hijo que su mismo padre había convertido en un demonio." Pero Blake no era en parte demonio. Y, para Jocelyn, Blake era la imagen del hijo que había tenido y que le habían arrebatado.

Isabelle, por su parte, se había quedado de pie, respirando con dificultad y ametrallando con la mirada a los dos chicos. Luego se había dado la vuelta, enfurruñada, y había comenzado a recoger los platos de la cena sobre la mesa, azotándolos unos contra otros con furia.

"Muy bien. Como quieran. Así tendré toda la noche para planear, lenta y tortuosamente, su castigo y posterior muerte"

Seraphine y Lex —quiénes habían estado tan callados que los otros chicos ni se habían dado cuenta que estaban ahí— les lanzaron una mirada que decía claramente "Huyan ahora que pueden."

Blake les hizo caso sin rechistar, volteándose de inmediato y tomando por los hombros a una traumatizada Arshya, empujándola fuera de la cocina.

Los dos habían recorrido el pasillo en silencio, sin decir ni una sola palabra. Luego Arshya había llegado a su habitación y se había encerrado en ella sin decirle nada a Blake.

Después de ducharse se había tirado en su cama, con los ojos cerrados, deseando que el día siguiente nunca llegara.

Pero ya había llegado.

Arshya se levantó de su cama justo cuando alguien aporreaba su puerta.

"¡Arriba, Arshya!" gritó la potente y grave voz de Blake al otro lado. "¡El día de nuestra ejecución ha llegado!"

A pesar de todo, Arshya no pudo evitar sonreír.

"¡Me niego a salir!" respondió, volviéndose a tirar en su cama.

"Bueno, tú decides, o sales ahora o Isabelle vendrá por ti y tirara la puerta. Te lo digo porque ya lo hizo con la mía y me sacó a rastras."
Arshya suspiró resignada.

"Vale, ya voy."

Se cambió rápidamente con unos jeans, una blusa azul y sus botas de siempre. Luego abrió la puerta y salió, encontrándose con un impecable Blake. Él la miró de arriba abajo, alzando sus cejas plateadas.

"Dime, ¿en tu cabello viven pájaros? Porque parece un nido"

Arshya rodó los ojos. Del tipo amable que le había acariciado la mejilla el día anterior no había nada, ahora él sólo volvía a ser igual de insoportable que siempre.

"Como si eso ahora me interesara."

Él sonrió. "Ah, cierto. Nos van a matar. Es mejor que nos apresuremos."

Blake se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la biblioteca, con Arshya pisándole los talones.


"Bien, hemos llegado. Hora de despertar al bello durmiente."

Gwen, quién había estado cargado a un atontado y adormilado Jason por todo el camino, dejó caer al chico a un charco de agua.

Jason, soltando un grito, se puso de pie en cuanto entró en contacto con el agua helada.

"¡Qué demonios!" exclamó con un sobresalto, antes de ponerse de pie y girar a todos lados, alarmado. Jason frenó en seco al toparse con los brujos. "¿Gwen? ¿Y el otro quién es? ¿Q-que está pasando aquí?"


En cuanto llegaron a la puerta de la biblioteca, Blake se detuvo y la miró por encima de su hombro.

"Dime, ¿otra vez te vas esconder como un pajarillo asustado tras de mí?" dijo, con voz burlona. "Sólo para estar preparado."

"Cierra el pico" le espetó Arshya, empujándolo.

"Oh, bueno, entonces espero contar contigo cuando crucemos está puerta y nos enfrentemos a nuestro destino contra la fiera número del mundo alías Isabelle Lightwood."

"Abre la puerta de una maldita vez y deja de decir estupideces."
Blake se giró, con una fingida mirada de terror y puso las manos contra la puerta.

"Si algo malo me pasa" dijo, con fingidos sollozos. "Quiero que me entierres en un lugar lleno flores, donde los pajaritos canten y el mar se es…"

Arshya lo silenció de una patada en la pantorrilla y lo hizo a un lado. Él se tiró en el suelo dramáticamente y estiró su mano hacia ella.

"¡No, Arshya, no entres! ¡Corre y sálvate!"

"Ya se me había olvidado lo idiota que puedes llegar a ser a veces" dijo la chica entre dientes, antes de abrir la puerta y entrar.

En cuanto lo hizo, cuatro cabezas se giraron hacia ella. Alec, que estaba aplastado en un sillón, Isabelle, que estaba de pie (y parecía que llevara horas dando vueltas de un lado a otro) y Luke y Jocelyn, que estaban juntos en otro sillón. Al menos ellos dos no la miraban como si quisieran ensartarla en una brocheta y asarla a fuego lento.

"Vaya, al fin han llegado" dijo Isabelle, su voz cargada de tedio. "Me muero por escuchar sus patéticas escusas."

"Si, buenos días a ti también" dijo Blake -que en algún momento se había levantado del suelo- y Arshya pudo sentirlo justo detrás de ella, tan cerca que, de haber sido más alta, hubiera podido sentir su respiración sobre su nunca. "Estoy tan feliz de verte, Isabelle. Eres mi sol de cada día."

Luego bajó su voz, para que sólo Arshya pudiera escucharle:

"Mantente cerca de mí, pequeña y estarás a salvo"

"No me digas pequeña" susurró Arshya, furiosa.

"¿Qué tanto se murmuran?" dijo Alec, desde su asiento. "¿Están tratando de ponerse de acuerdo en contar la misma historia?"

"No" respondió Blake, dirigiendo su vista hacia él. "Estoy diciéndole a Arshya que se mantenga cerca de mí mientras domo a la bestia"

"¿Cómo me has dicho?" siseó Isabelle, con los ojos peligrosamente estrechados.

"Yo nunca te mencioné. Si te has identificado, no es mi problema."

"Blake, cállate" dijo Arshya, hablando por primera vez. "Estás empeorando todo"

"Oh, no importa, de todas formas vamos a morir ¿no?" Blake le sonrió a Isabelle, una sonrisa suave y afilada como un cuchillo.

"Sí" dijo Isabelle, con las mejillas encendidas. "Y tú serás el primero."

"Hey, todos calmados" dijo la voz de Luke, desde su asiento. "Primero va la parte en las que ellos nos dicen que hacían ayer fuera del Instituto y luego va la parte donde nosotros dictamos las amenazas y sentencias ¿está claro?"

"Perfecto" asintió Alec.

Isabelle se derribó en su silla tras el escritorio y los atravesó con su mirada.

"Bueno, ya es hora. Empiecen a cantar."
Blake cambió de postura y Arshya ladeó la cabeza.

"Arshya y yo…"

"No estábamos juntos ayer" dijo de inmediato Arshya, con el corazón latiendo de prisa. Blake le lanzó una mirada rabiosa. No le importaba, no iba a permitir que él la cubriera. Además, tenía un asunto pendiente. "Verán yo… eh…"

Ni siquiera sé cómo empezar, pensó, desesperada.

"Jonathan está vivo" dejó caer, de la nada. Tanto Jocelyn, como Alec, Isabelle y por último, Blake, la miraron estupefactos.

"¿Qué estás diciendo?" logró decir Alec, pasmado.

"Sí ésa es una excusa" dijo Isabelle "Es la más absurda que he escuchado en mi vida."

"No, no" Arshya se estrujó los sesos, tratando de buscar una explicación sin sonar como si hubiera perdido la cabeza. "Verán… yo.. um... yo me había estado escapando estos días y… bueno…"

"¿Puedes hablar bien de una buena vez?" rugió Isabelle y Arshya casi saltó.

Entonces Arshya se encontró a sí misma contando rápidamente todo lo que había pasado esos últimos días; desde que Jason la vio a través de su glamour y había luchado contra un demonio, hasta como se había metido en una escuela mundana para investigarlo y como, por el relato de Seraphine y lo que él propio Jason le había dicho, había descubierto quién era él.

"¿Me estás diciendo que Jason ha estado viviendo como un mundano, sin tener idea de quién era y sin recordar nada de su pasado, todos estos años?" dijo Jocelyn, con las manos en la boca, una vez que ella terminó de hablar ante los rostros atónitos de todos. "Por el Ángel, ¿y cómo, si se puede saber, escapó de la explosión?"

"No lo sé" admitió Arshya. "Él se puso furioso conmigo cuando intenté traerlo aquí y no pude investigar nada más."

La chica se dejó en una silla que había al lado de la puerta y suspiró.

"Con todo lo que has dicho, no hay ninguna duda de que él es Jonathan" dijo Luke, pasándose la mano por el cabello, consternado. "Lo que debemos resolver es qué haremos ahora."

"¿Pero no dijiste que tenía dos amigos submundos?" dijo Alec, quién se negaba a creerlo. "¿Cómo es que ellos no supieron que él era un Cazador de Sombras?"

"La bruja es joven, no creo que pueda aún sentir eso" dijo Arshya, ceñuda. "Y en cuanto al hombre lobo creo que me quedó bien claro que es un idiota por naturaleza…. Aunque, pensándolo bien, yo tampoco pude sentir que lo era la primera vez que lo vi, sino hasta un tiempo después. Es… extraño. Como si su esencia de Cazador de Sombras hubiera estado oculta o enterrada. Y de repente hubiera despertado."

Luke negó con la cabeza.

"Todo esto me da muy mala espina. Eso no es natural, ni siquiera sé si es posible. Algo debió haber, algo después de esa explosión."

"Eso no es todo" dijo Arshya, recordando de pronto la runa en el hombro de Jason. "Él tiene una runa parabatai"

"¿Una runa parabatai?" repitió Alec, irritado. "Nunca supe que Jonathan tuviera uno, pero si lo tuvo, entonces debe estar muerto. De no ser así, su parabatai hubiera sabido fácilmente que Jonathan no había muerto."

"Te equivocas" dijo Blake, y todos lo miraron. Blake había permanecido en silencio desde que Arshya había dicho que Jonathan estaba vivo. Su mirada era tan oscura como las aguas de un mar frío y turbulento. "El parabatai de Jonathan está vivo."

"P-pero eso es imposible" balbuceó Alec. "Simplemente no puede ser…"

"Lo es" dijo Blake, su voz dura y plana. "Porque el parabatai de Jonathan soy yo."

Esta vez fue el turno de Arshya de mirar boquiabierta a Blake, al igual de Isabelle, Luke, Alec y Jocelyn.

"Si estás bromeando" dijo Isabelle, pálida. "Este no es el momento, Blake"

"Es imposible" repitió Alec, sin creérselo. "Es que simplemente no es posible. ¿Cómo…?"

Las puertas de la biblioteca se abrieron entonces, interrumpiéndolo a mitad de la frase. Todos se giraron, sobresaltados.

El recién llegado —un pálido chico de cabellos castaños y ojos verdes— se detuvo en seco al entrar, sintiendo la tensión del ambiente.

"¿Lex?" dijo Isabelle, tratando de recomponerse. "¿Qué haces aquí?"

"No quería interrumpir" se disculpó el chico. "Pero el hermano Zachariah ya está aquí"

"Oh" dijo Isabelle, maldiciéndose por haberlo olvidado. "Claro, dile que pase"

Lex se hizo a un lado y dejó pasar a una figura que hizo que a Arshya se le pusieran los pelos de punta. Sentada junto a la puerta, lo vio pasar con un estremeciendo.

El hermano silencioso iba vestido en una gruesa túnica del color de los pergaminos, las runas grabadas en él con algo que parecía sangre seca. Su rostro estaba oculto tras las sombras de su capucha, taciturno y tenebroso.

La figura casi se deslizó hasta los jóvenes, desprendiendo su olor a tinta, sangre y años. Todos en la estancia parecían haber perdido el habla. Era como si esa figura arrastrara consigo el silencio y el frío.

Luke se aclaró la garganta.

"Hermano Zachariah" saludó. "Queríamos…"

Luke se interrumpió al escuchar los sonidos provenientes del pasillo. Parecía que alguien peleaba. Los gritos y quejas se hacían más fuertes y más cercanos hasta que, de repente, las puertas de la biblioteca se abrieron de golpe.

Tres singulares figuras aparecieron tras ellas. Magnus, tan exótico y extravagante como siempre, acompañado de una chica que ellos conocían, su nueva aprendiz, y quién traía —al parecer, a rastras— a un chico pelirrojo y de semblante huraño.

En cuanto lo vio, Arshya se cayó de la silla.

Y el caos se desató.

Isabelle soltó un grito.

Alec se quedó petrificado, todo color abandonando su cara.

Isabelle soltó otro grito.

Jocelyn y Luke se pusieron de pie.

Isabelle volvió a gritar.

Y Jason sólo miró a todos como si estuvieran locos.

Entonces Blake — quién había estado de espaldas hacia los recién llegados— se dio la vuelta lentamente.

Los dos chicos quedaron frente a frente, apenas separados por unos centímetros. Los dos se miraron. Uno era todo luz, oro y fuego, y el otro todo sombras, plata y hielo.

Los ojos de Jason se ensancharon por un segundo, sorprendidos, antes de volverse oscuros y peligrosos, lanzándole a Blake una mirada de recelo y desagrado.

Blake se mantuvo imperturbable, sin apenas pestañear.

Arshya los miró desde el suelo, súbitamente enmudecida. El silencio se apoderó de la estancia, pesado y denso. Fue Blake quién lo rompió, con voz tácita y hueca:

"Hola, hermano"

Y por primera vez, Arshya no lo vio sonreír.


N/A: Algo corto, pero les prometo que el que viene se los recompensaré con creces! Como es verano, estaré actualizando muy seguido, como hasta ahora he estado haciendo.

MUCHAS gracias a todos los reviews, de verdad, me hace feliz que les guste la historia :) Los que tienen cuentas les contesto por ahí, y los que no, pues por aquí xD

Guest: Si te digo la verdad, yo también me reía como tonta mientras escribía ese capítulo, simplemente me lo imaginaba y no podía parar de reir jaja. En el próximo cap va a ver también algo -o mucha- tensión ahí -hablando del romance-, en fin, muchas gracias por tu reviews y espero que este cap también te haya gustado :)

Mela: Tienes razón con los guiones, de hecho en mi otro fic así lo tengo pero ya me he acostumbrado a las comillas T.T como sea, gracias por comentar :D y en cuanto a Blake, a mi también me gusta *-* jaja

Dany P: Muchas gracias :D espero que este cap y los que vienen te sigan gustando igual :)

REVIEWS? REVIEWS? -cara del gatito del gato con botas-