Muchas gracias!
He conseguido los reviews que normalmente me escribís en dos días ¡en uno solo!
Que feliz estoy, y como se que el capítulo que iba a poner es cortito, lo voy a poner hoy por si me da tiempo a poner el viernes el siguiente.
Bueno pues creo que esta vez tengo que dedicaros el capítulo a todas.
¡todas acertasteis!
Por lo tanto me voy a dejar de rodeos, y os mando a leer!
Por cierto, me encanta ver que vustros nombres ya me son conocidos y me alegro un monton cada vez que os veo escribirme de nuevo.
Esa tarde se formo una gran tormenta, a las chicas les vino justito el llegar a casa antes de que la lluvia comenzara a caer torrencialmente. Eran las 5:30 de la tarde y ya estaba bastante oscuro. Las brujas veían la tele hasta que, tras un trueno, todas las luces se apagaron.
-lumos – dijo Hermione mientras Ginny iba a por unas velas - ¿creéis que durará mucho la tormenta? – preguntó Hermione observando desde dentro del balcón el oscuro cielo.
-tiene toda la pinta de durar bastante – dijo la pelirroja encendiendo las velas alrededor del salón.
-entonces iré a preparar chocolate caliente – dijo Luna feliz - me encantan estas tardes en la que lo único que se puede hacer es hablar con tus amigas.
Luna no se ando con rodeos y calentó el chocolate a punta de varita, acercó una taza a cada una de sus amigas y, extendiendo una mullida manta en el suelo, se tumbó, invitando a sus amigas a hacer lo mismo. Ginny se recostó boca abajo, como luna y Hermione se sentó con las piernas cruzadas.
-tenemos que hablar – dijo la rubia – de chicos.
Hermione rodó los ojos.
-luna, cariño, ya no somos adolescentes… - le dijo Ginny.
-que no seamos adolescentes no quiere decir que no amemos, y desde la otra tarde vosotras estáis mal, lo noto, y sé que hablar de ello puede ayudar.
Las otras dos se hicieron las locas, recreándose en su chocolate. Sabían que su amiga tenía razón pero ¿Cómo hablar del dolor?
-muy bien - continuo Luna – entonces comenzaré yo: creo que me gusta Theodore Nott.
Sus dos amigas sonrieron, Luna nunca se había interesado por ningún chico.
-¿Cómo que crees? – preguntó Ginny.
-nunca he estado enamorada, no sé lo que se siente…
-¿piensas en él continuamente, incluso sin querer hacerlo? – le preguntó Hermione.
-así es, cada vez que me quiero dar cuenta su imagen está en mi cabeza, incluso cuando me acuesto pienso locas historias sobre nosotros…
-¿sientes deseos de pasar más tiempo con él? – le pregunto esta vez ginny.
-tengo que contenerme por no llamar a su puerta ahora mismo.
-quieres tocarle, besarle… - volvió a decir Ginny
-continuamente. – reconoció Luna soñadora. – ¿es lo que vosotras sentíais con ellos? – preguntó la rubia inocentemente.
Las dos chicas perdieron la sonrisa que habían adquirido mientras hablaban con Luna.
-cuando conocí a Ron, conocerlo de verdad quiero decir, me pareció alguien inseguro, que se sentía a la sombra de sus hermanos y eso me producía ternura y empatía – se animó a contar Hermione – con el tiempo me empecé a dar cuenta de que no pensaba en Harry y en Ron de la misma forma. Cualquier cosa que hiciera o dijera Ron me parecía graciosa, podía quedarme mirándolo durante horas en la sala común, rezaba porque me pidiera ayuda para acercarme a él a explicarle cualquier cosa y cuando él me tocaba o me abrazada – la chica suspiró – era el cielo. Entre él y yo siempre hubo una tensión difícil de explicar, yo pensaba que también le gustaba. La primera vez que se declaró a alguien me pareció gracioso, fue Fleur delacoure – sonrió – era imposible. Pero cuando Lavender se lanzó a su cuello solo por ganar un partido y él la aceptó – a Hermione se le escapó una lágrima que dejó caer a la manta – eso me dolió tanto. Fue algo extraño, le odiaba y le quería al mismo tiempo, era un sentimiento muy duro para mí. Después, lo de Lav pasó, y cuando en la guerra me besó yo pensé, pensé… - luchó por que no le temblara la voz y Luna le cogió de la mano mientras Ginny le frotaba el brazo – seguramente pensó que moriríamos todos y yo estaba cerca en ese momento…
-Hermione, mi hermano te quería, y te besó con amor, estoy segura de ello. Pero él es tan influenciable… después de la guerra se dejó llevar por su popularidad, al igual que Harry… estoy segura de que Ron en estos momentos todavía te ama.
-eso es genial ¿verdad Hermione? – le dijo Luna - ¿Por qué no volvéis a intentarlo?
-porque… - contestó la castaña poniéndose erguida de nuevo – porque ahora no soy capaz de sentir por él ni siquiera amistad, y me da mucha pena porque lo quise mucho.
Las otras dos la miraron con tristeza.
-Blaise Zabini me ha besado – soltó de sopetón Ginny.
-¿Qué? – preguntó Hermione olvidándose pronto de su historia. Luna no parecía sorprendida.
-cuando Harry quiso hablar conmigo, me acusó de haber estado fingiendo mi odio hacia él por orgullo ¿Cómo iba a estar cuatro años enfadada solo por orgullo? – Ginny levantó la vista buscando la aprobación de sus amigas ante esa tontería – ante eso yo me derrumbé, pero intenté dejarle claro que todo era cierto, que no quería nada con él, entonces él dijo que iba a besarme. "Por nuestro bien" decía el muy cretino – Ginny no lloraba, pues ya lo había hecho bastante, ahora estaba fuera de sus casillas. – mientras se acercaba a mi pensé en todas las chicas que habrían pasado por esos labios, que esos ojos habrían mirado y me sentí inferior al recordar que él se había olvidado de mi completamente. Entonces un golpe lo derrumbó, arrastrándome a mí también al suelo. Después unas manos me levantaron suavemente y tiraron de mí. Cuando me quise dar cuenta lloraba como una niña sentada en la cama de Blaise Zabini.
-qué bonito – dijo Luna. – y entonces te beso.
-no fue así exactamente. El parecía muy incomodo de que yo estuviera llorando, y me pidió por favor que dejara de hacerlo. Se sentó conmigo y le di las gracias. Cuando se puso a tartamudear excusas sobre cómo había sabido cuando salir y salvarme, le bese en la mejilla. Se había comportado de forma tan caballerosa, él, un Slytherin. Entonces él me miró. Me sentí ridícula, seguramente tenía la cara mojada en lágrimas y los ojos hinchados y rojos. Pero él acercó su cara y cuando me di cuenta, tenía los ojos cerrados y sus labios sobre los míos – Ginny sonreía en esta parte, pero borró su sonrisa – pareció arrepentirse al instante, y para sacarle del paso le pedí que me avisara cuando esos dos se fueran. Lo siguiente que recuerdo es a Luna despertándome.
Las tres se quedaron en silencio después de la charla. La noche y la oscuridad total por la falta de luz en las calles ya se notaban desde el balcón.
-Ginny – dijo Luna rompiendo el silencio – ¿todavía amas a Harry?
-luna, sé que mis palabras sonaran fuertes, pero después de lo del otro día, odio a Harry.
-entonces ¿amas a Blaise Zabini? – volvió a preguntar la rubia.
-no…
Luna asintió, la coraza de Ginny era demasiado fuerte todavía.
Hermione se sentía sofocada después de todo aquello, se acercó al balcón y salió, apoyándose en la pared, en el lugar donde la lluvia no había llegado. Le gustaban las tormentas. El sonido de la lluvia y los truenos comenzó a relajarla, hasta que un relámpago iluminó un cuerpo fantasmal al otro lado.
-¿malfoy?
-hola Granger – hermione no podía verle, todo estaba demasiado oscuro, pero podía sentir su presencia.
-esto, ¿llevas mucho rato ahí? – preguntó temiéndose lo peor.
-si – dijo el rubio sin más
Otro relámpago los ilumino y ambos encontraron los ojos del otro mirándole.
-genial… – dijo Hermione
-no sabía que no seguías saliendo con la comadreja
-y debería seguir siendo así, ¿no sabes que está mal escuchar conversaciones ajenas?
-haber cerrado el balcón antes de hacer una sesión de quinceañeras. – le acusó. Hermione se sintió tonta. – no te llegaba ni a la suela de los zapatos – añadió.
La castaña se sorprendió al escuchar eso. Bajó la mirada al suelo.
-aún así, era más fácil cuando tenía claro que iba a hacer con mi vida y cuando en ella había alguien.
-también era más fácil cuando mi padre me decía todo lo que tenía que hacer o decir, pero no quiere decir que fuera lo correcto.
Hermione reflexionó lo que le acababa de decir el rubio y había tanta verdad en sus palabras. Lo fácil no siempre es lo correcto. Casi nunca lo es. Se hizo un silencio que tardaron en llenar.
-malfoy – comenzó la castaña – lo decías de verdad cuando en el colegio me llamabas… "sangre sucia"
Draco chasqueó la lengua molesto, no quería que el tema siguiera por ahí.
-por supuesto que no, además, yo era un crio influenciable… y mi padre tenía demasiada influencia sobre mí. - Hermione sonrió en la oscuridad, pero un nuevo relámpago la delato.- ¿Por qué sonríes? – preguntó divertido el rubio.
-porque me apetece, Draco Malfoy.
-bueno, al menos ya no lloras como un bebe – se burló el rubio.
-vaya, no he llorado… – dijo ella sintiéndose pillada – cállate – dijo al fin sin saber que más añadir, riendo.
-quien te diría que yo te haría reír y él te haría llorar.
-nadie – admitió ella. – bueno, creo que he de regresar. ¿Nos vemos el sábado?
-mañana – resumió él.
-si – admitió la castaña ubicándose en el día de la semana en que estaban – mañana.
-hasta mañana entonces. – dijo el rubio cortésmente.
-adiós – se despidió ella regresando al interior, donde sus amigas jugaban unos naipes, no sin antes tropezar con la manta que seguía en el suelo.
-estas en las nubes – le dijo Ginny riendo.
-si… - rió bajito Hermione
En el siguiente capítulo Theo se atreve a dar un paso más con luna. ¿Qué hará?
Le regalará una rosa
Le invitará a dar un paseo
Ambas respuestas son correctas.
No tengo tiempo de poner resumen del siguiente, sorry prometo ponerlo en el siguiente.
