Aclaración: Ninguno de los personajes usados aquí me pertenecen. Ellos son propiedad de la magnifica escritora Stephenie Meyer, pero la historia es de mi loca autoría.
EdwardPOV
-Vi…Victoria.-susurro con un tono de sorpresa en su voz.
-Isabella…Bella…mi pequeña, estas bien.-sollozo la mujer mientras se aferraba al cuerpo de Bella, ella levanto su mano y la dejo descansar en su espalda mientras la frotaba de arriba a abajo para tranquilizarla. Decidí salir para darles un poco de privacidad, me quede recargado en la pared frente a su puerta pensando en lo ocurrido, no pude de pensar que hubiera sido si yo no hubiera estado allí, con ella, en estos momentos quizás ella estaría…negué violentamente mi cabeza desechando esos pensamientos, eso no ocurrió y no ocurriría, no ahora que ella me había dado la oportunidad de ayudarla, de estar cerca de ella.
Seguí sumergido en mis pensamientos hasta que escuche la puerta abrirse, mis ojos se enfocaron en ella justo en el momento en el que Victoria-creo que era su nombre- salía de la habitación, su mirada viajo hacia a mi unos minutos cruzándose con la mía, sus ojos me analizaron rápido pero detalladamente. Yo hice lo mismo, un sentimiento que no pude descifrar en ese momento me embargo y no pude evitar mirarla mientras se alejaba por el largo y blanco pasillo, algo había en ella, algo…de familiaridad, pero no sabia el por que.
Camine hacia la puerta cuando dio vuelta en la primera esquina, tenia mi oportunidad de hablar con Bella sin interrupciones ni nada, toque solo un par de veces antes de escuchar su delicada voz al otro lado, metí mi cabeza brindándole una sonrisa, la cual ella me respondió, a pesar de su semblante que aun reflejaba el dolor su sonrisa me pareció encantadora, linda.
-¿Cómo te sientes?-le pregunte sentándome en la silla junto a su cama.
-Bien en lo que cabe.
-¿Quién es ella?-pregunte directamente.
-Victoria, es algo así como la pareja de Brandon
-¿Ella lo sabe?
-No, cuando ella viene Brandon se limita a solo gritarme.
-¿Tampoco tienes conexión con ella?
-No.-su ceño se frunció ligeramente.- ¿Por qué?
Negué con la cabeza restándole importancia, baje mi vista aun analizando las posibilidades, eran pocas, pero aun así posibles…talvez, aunque ella me lo negó no podía sacar esa idea de mi, a simple vista no eran notables, pero lo poco que la analicé las encontré, entre Bella y Victoria había…similitudes, igualdades, pocos, pero las había. Talvez…
-Gracias.-escuche un leve murmullo regresándome a la realidad.
-¿Por qué?-pregunte sorprendido y extrañado.
-Por traerme aquí, no se que hubiera sido de mi estando sola, por…preocuparte por mi- me contesto, mientras jugueteaba con sus dedos, sus mejillas se sonrojaron ligeramente haciéndome sonreír, no podía negarlo se veía tan linda así, inconscientemente lleve mi mano hasta su mejilla acariciándola levemente.
-Siempre estaré allí para ti.-respondí, mi mano se deslizo hasta su barbilla tomándola con delicadeza, obligándola a verme, y al igual que la ultima vez me volví a perder en sus ojos, mi corazón comenzó a latir mas rápido con ese liguero toque, y deduje que el de ella también por que el aparato que la monitoreaba comenzó a sonar un poco mas rápido, alejo sus rostro de mi mientras sus mejillas se volvían de un rojo intenso, solo atine a reír ligeramente.
-¿Quieres que le avise a los demás que estas aquí?
-No, se preocuparían mucho sobre todo Emmett, déjalo así hasta el lunes.- me contesto aun sin verme.
-Como quieras, pero tendremos que inventar una buena escusa
Su semblante se puso pensativo de repente, pero no tardo mucho en que sus labios poco a poco se fueran curvando en una sonrisa antes de mirarme.
-Bien que te parece esto, estabas en mi casa por que teníamos un proyecto para biología, pero cuando fui a la cocina derrame agua, resbale y me caí. Nadie sospechara y con lo torpe que soy lo creerán.
Parpadeé varias veces ante de responderle-Me sorprendes Isabella Swan.-y era verdad, ¡como invento algo tan rápido!
-Años de práctica-se encogió de hombros.
-¿Cómo esta la paciente?-escuche la voz de mi padre detrás de mi, gire para verlo ligeramente dentro de la habitación. Bella le sonrío y asintió en respuesta.
-Me alegro-le dijo-Edward.-se dirigió a mi.-podrías salir un momento, voy a revisar a Bella.
Obedecí rápidamente saliendo del cuarto, al salir me encontré directamente con Victoria justo en el lugar donde yo estaba antes.
-Creo que hace rato no tuvimos la oportunidad de presentarnos.
-Tiene razón, soy Edward…Edward Cullen.-estire mi mano.
-Victoria Swan, soy la mamá de Bella-contesto estrechándola.-Y Edward dime… ¿Qué fue lo que pasó?
-Derramo agua en la cocina y resbalo.-explique.
-Ah ya veo.-musito antes de alejarse un poco de mí. No volvió a dirigirme la palabra hasta que minutos después mi padre salio con noticias. Según el Bella se encontraba bien a excepción de los golpes y su brazo enyesado, pero fuera de eso podría irse de nuevo a su casa. Mire a Victoria quien tenía una sonrisa en su rostro por las palabras escuchadas. Corrió dentro de la habitación y planeaba seguirla pero mi padre me lo impidió.
-Tenemos que hablar-me dijo totalmente serio antes de comenzar a caminar, deseaba estar con Bella, pero conocía a mi padre y ese tono solo lo utilizaba en momentos importantes.
Lo seguí en silencio hasta llegar a su consultorio, tomo asiento en su silla de piel y me indico que hiciera lo mismo frente a el, lo obedecí sin decir nada, esperando a que fuera el quien iniciara esta conversación.
Sus manos se entrelazaron frente a su rostro mirándome fijamente, el silencio se prolongo un largo minuto en el que ni el ni yo emitimos palabras. Cuando fije mis ojos en los de el note que me miraba como buscando respuestas en mi.
-Y bien.-me dijo de repente.
-¿Bien…que?
-Vas a decirme que fue lo que paso.-contesto extendiendo una mano hacia a mi incitándome a contarle todo.
-Resbalo y cayo.-fue todo lo que dije.
Su frente reposo en sus manos que aun estaban entrelazadas frente a el, suspiro sonoramente antes de volver a mirarme.
-Edward soy medico a mi no me engañan, esos golpes no son de una simple caída, la intensidad y el daño es muy fuerte. Bella me dio la misma explicación y esperaba a que tu me dijeras la verdad, pero ya veo que me equivoque.-me contesto negando con la cabeza, no pude soportarlo mas así que baje la mirada, no me gustaba mentirle pero era necesario, mi padre no debía saber la verdad, no hasta que Bella lo decidiera, o encontrara la manera de rescatarla de ese infierno.
-Bueno, ya que no contestaras a mis preguntas, estoy seguro que la señora Swan si lo hará.
-¡NO!-grite de repente.-Papá, no lo hagas.
-Entonces me lo dirás.-volvió a preguntar.
-No puedo…lo…siento, de verdad papá, no puedo.-respondí ahora mirándolo, esperando que mis palabras fueran suficiente para desistirlo de su idea.
Me sonrío ligeramente
-Esta bien hijo, pero recuerda no estas solo…ni tampoco Bella.
-Gracias.-sonreí-Y papa, ¿esta todo bien con ella?-pregunte algo preocupado, como el había dicho los golpes que Bella recibió eran muy fuertes y delicados, tanto así que la habían puesto al borde de la muerte.
-Tendré los resultados un una semana, espero y ese golpe en la cabeza no tenga consecuencias-me explico.
-¿Puedo?-le dije señalando con mi pulgar hacia la puerta, y como si de una broma se tratara comenzó a reírse frente a mi.
-Adelante ve con ella, le acabo de autorizar la salida, estoy seguro de que aun la alcanzaras.-me contesto aun entre risas.
No me tome la molestia de preguntarle que fue lo gracioso, lo único que quería era ir con Bella, corrí hasta su habitación y justo como mi padre dijo ya estaba lista para irse. Me detuve en la puerta en cuanto la vi, su ropa era la misma con la que llego, pero ahora con la diferencia que llevaba un cabestrillo que le ayudaba a sostener su brazo enyesado.
-Veo que ya te vas.
-Si, tu padre me autorizo ya la salida, pero… ¿podrías llevarme a recepción?, Victoria tenia que firmas unos papeles y le dije que la alcanzaría allá.-me dijo mientras sus mejillas adquirían ese adorable color rosa, rápidamente me dirigí a su lado y envolví mi brazo en su cintura, el ligero toque hizo que una corriente eléctrica corriera por mi cuerpo estremeciéndome ligeramente.
Recorrimos lentamente los pasillos hasta llegar a recepción donde ya nos esperaba Victoria, al vernos una ligera sonrisa se poso en sus labios.
-Bien, creo que hasta luego.-me dijo girándose hacia mí.
-Si.-le conteste y por impulso me incline depositando un rápido beso en su mejilla.-Cuídate-y me fui de inmediato.
El resto del fin de semana me pasó muy rápido, en ningún momento pude quitarme a Bella de la mente. Para cuando me di cuenta ya era lunes, de regreso a la escuela y mi oportunidad de verla de nuevo.
Tome mi desayuno lo más rápido que pude, atragantandome con el pan tostada y trago de jugo, mi madre me veía interrogante, mientras Alice solo se reía de mí. La apure a que terminara el suyo y se me hizo extraño que me obedeciera sin oponerse, me dirigí a una velocidad mas rápida de la que ya normalmente conducía, llegue al instituto en tiempo record. Cuando me estacione escuche una respiración bastante agitada a mi lado, me gire para ver a una Alice totalmente asustada, sus blanquecinas manos se aferraban al asiento como si su vida dependiera de ello, y sus pecho subía y bajaba tratando de controlar su respiración.
-Estas…loco… ¡pudiste matarnos!-me grito aun con voz ahogada.
-Lo siento…pero vamos, tú amas la velocidad, de que te quejas.
-Si, pero yo hago 12 minutos ¡No ocho!
No pude evitar soltar una risa ante su enojo, mi hermana solía exagerar las cosas, vamos no pude haber manejado tan deprisa, digo normalmente hago un recorrido de 10 minutos en un trayecto de 15 y…ok creo que esta vez si me sobre pase, aunque ¿ocho minutos? ¡Valla!, nuevo record.
Bajé del auto en dirección a donde ya se encontraban Emmett, al vernos sacudió su brazo sobre su cabeza para que lo viéramos, como si eso no fuera posible.
No tardo mucho para que los gemelos Hale hicieran acto de presencia, pero lo que mas note fue ver que en el convertible solo venia dos personas, una ola de tristeza me invadió al no verla. Mi rostro debió de haber reflejado lo que sentía ya que sentí como Alice le daba un pequeño apretón a mi mano, mientras me brindaba una sonrisa.
-Buenos días.-canturreo mi pequeña hermana.
-Buenos días a todos.-le contesto Rosalie.
-Oiga ¿y la enana?-pregunto Emmett mientras le daba un beso a Rose.
-Victoria dijo que no se sentía bien así que no vino.-explico Jasper mirándome rápidamente.
-¿Victoria?-preguntaron Alice y Emmett al mismo tiempo, me sorprendió mucho al ver que Emmett no sabia de la existencia de Victoria, siendo su amigo desde ya hace tiempo tenia que saber de ella ¿o no?.
-Es la mamá de Bella, es una persona estupenda Alice, ya veras que te agradara cuando la conozcas.-le decía Rosalie a Alice con una gran sonrisa en su rostro.
Mi hermana le regreso la sonrisa, cuando escuchamos el timbre todos nos dirigimos a nuestras clases. Las cuatro primeras me pasaron rápidamente a la hora del almuerzo llegue junto con Emmett a la cafetería, por suerte la mesa que ocupábamos siempre aun estaba desocupada ya que éramos los primeros de en llegar, los demás aun no se encontraban ahí.
-Emmett ¿tu no conocías a la mamá de Bella?- pregunte mientras nos sentábamos.
-La verdad no, yo me mude a Forks cuando tenía 5 años y no recuerdo que Bella la haya mencionado o que alguna vez hubiera venido de visita. Me sorprendió mucho que Rose dijera que era su mamá.
-Ah ok.-conteste, decidí dejar hasta ahí la conversación ya que note como los demás se acercaban a nosotros, durante el almuerzo me concentre en escuchar las conversaciones de los que me rodeaban mi mente estaba en otra parte.
Bella POV.
Era la primera vez en mucho tiempo en que me despertaba tan tarde, era un alivio tener a Victoria tan cerca, me sentía protegida y aunque talvez a veces no lo demostraba sabía que Victoria me tenia un cariño especial como yo se lo tenia a ella.
Un toque a mi puerta me hizo levantarme de la cómoda posición en la que estaba, aunque claro teniendo un brazo enyesado no era del todo cómodo, pero aun así me sentía relajada.
-¿Cómo amaneció mi niña?-me pregunto Victoria al entrar a mi cuarto cargando una charola con waffles y un vaso de leche.
-Muy bien gracias, pero no te hubieras molestado.-conteste sentándome en la cama y recargándome en la cabecera.
-Como no, mi pequeña esta lastimada es lo mínimo que puedo hacer.-me dijo poniendo la charola de comida frente a mí y dándome un beso en la frente.
-Gracias.-fue lo único que pude decirle.
-De nada.-se despidió girando sobre sus talones y caminando hacia la puerta.-Oh por casi lo olvido.-se detuvo.-te traje un regalo.
Camino de nuevo hacia mí mientras reburujaba en su bolsillo trasero del pantalón, cuando por fin lo encontró me lo mostró. Ahí en su mano se encontraba una cajetilla de cigarros, me sonrío de manera cómplice mientras me la entregaba.
-Son marlboro, tus favoritos-susurro.-Pero ya sabes, será nuestro secreto.-me guiño el ojo, mientras volvía a la puerta y salía.
Mire la cajetilla en mi mano por unos segundos antes de dejarla sobre mi mesita de noche, me concentre en comer mi desayuno, me sentía relajada un día sin escuela de vez en cuando no caía mal, después de media 20 minutos termine mi desayuno. Decidí ahorrarle el trabajo a Victoria y me las arregle para tomar la charola y bajarla hasta la cocina. Justo cuando llegue la vi terminando una llamada.
-¿Algo para mi?
-Número equivocado pequeña-me informo.
Mire el reloj, las 11:30, normalmente a esta hora teníamos sesión de estudio en la biblioteca, así que tenía la esperanza de que llamaran, de que alguien llamara.
-¿No vino alguien…por mi en la mañana?
-Oh, si claro un amigo tuyo, pero en cuanto le dije que no irias se fue, me pareció extraño que no preguntara tu salud o algo.
-Oh.-fue todo lo que dije-, esta bien estaré en mi cuarto.
Subí las escaleras arrastrando mis pies, cuando llegue a mi habitación me senté al borde de mi cama, me alegraba el hecho de que mis amigos se preocuparan por mi, aunque me dolió el que mis amigos no se acordaran…el que Edward no se acordara, creí que después de lo ocurrido mi relación con el cambiaria, pero veo que me equivoque, talvez ni siquiera se acordó de mi durante el fin, pensé con tristeza.
Mi vista fija en mi regazo se poso sobre mi mesita, ahí reposaba la caja de cigarrillos que Victoria me acababa de regalar, los tome mientras reburujaba en mi cajón buscando un encendedor, que por suerte encontré. Abrí rápidamente la cajetilla, ya hacia un tiempo que no fumaba, así que creo que ya era el momento de retomarlo de nuevo.
Puse el cigarrillo en mi boca y con habilidad lo encendí.
Nadie mas que Victoria sabía sobre mi vicio, ni siquiera Jasper, lo cual me convenía, estaba segura que Jasper me daría un pequeño sermón de los daños que me causaría al igual que Rose y el regaño de Emmett, pero dijeran lo que dijeran no lo iba a dejar, fumar era como una liberación para mi, hacer algo que yo quería sin importarme lo que dijeran.
Me dirigí a la ventana para que el olor no se penetrara en la habitación, estuve tan perdida pensando en trivialidades que no me di cuenta que ya me había fumado casi la mitad de la cajetilla. Camine a mi buró y los deje a la vista, total nadie entraba a mi habitación no los verían, a excepción de Victoria.
No me importaba, era mi vida, triste y algo patética pero mía a fin de cuentas, lo que hiciera o dejara de hacer a nadie le importaba, yo no les importaba.
¡Hola mis Cullencillas!, ah por dio de verdad no saben cuanto me costo este capitulo, no sabía que escribir la inspiración se me fue por completo, tal vez la escuela y el estrés con los trabajos finales me tenían a full totalmente, pero…tranquilas que ya tengo pensados los demás capítulos este era el único que me costo mil escribir jeje (que aun creo que esta mega chafa u.u)…pero bueno decidí hacerlo así para poder concentrarme mas en los otros y actualizar mas rápido...y actualizó a esta hora por que mañana no tendre nada de tiempo, una amiga cumple años y festejaremos todo el día jaja!!
Y como pudieron ver… ¡ya llego Victoria!, Carlisle ya sospecha algo y Bella tiene un pequeño y secreto vicio, ¡horrible!...jaja.
Y bueno chicas ¿ya vieron las imágenes de luna nueva? Aww por dios lo juro me quede en estado de shock y me puse a gritar como loca de la emoción, Robert sale guapísimo, y dios lo digo y lo repito lo ame sin camisa jaja, Taylor no es el único que estuvo trabajando en su físico, O.M.E, O.M.R. O.M.G!! Me encanta el buen y formado abdomen de Robert!!!!.
Jaja, creo ya me excedí con la nota así que ya me voy. Y saben mis queridas y fieles lectoras… ¡sus maravillosos REVIEW`S! mínimo 10 (poniendo carita de perrito triste tipo Alice)
Se cuidan y nos vemos…amm si todo sale bien el próximo fin!
Jazz C.
