Dedicado a mi tia marcela vera, la mejor amiga de mi madre, quien fallecio de cancer el martes pasado, nos enseño a todos una tremenda lección de vida luchando por su vida para poder quedarse junto a su hija de ocho años anais, aun estoy triste pero hay que pensar en los momentos buenos que pasamos junto a ella, tia desde los cielos protege a tus conocidosy esperaremos el dia en que volvamos a reir junto a ti
Camila…
Capitulo 11: Lo mejor para ti soy YO
Cuando sintió que él cerró la puerta que daba al salón, pudo liberar sus emociones, realmente estaba sufriendo por dentro, le sucedió de nuevo, cuando quizo decirle que lo amaba ya era muy tarde, comprendio que debió actuar rapido, ahora no tendria ninguna oportunidad de nuevo, pero Arimi Takahashi era mucho mejor para él y su familia, asi solo podría vivir en tradicion, no lo atormentarían mas y tedría una vida llena de paz, ella no sería una carga.
Lloró, sollozó, pero todo se calmó cuando una tibia mano se posó en su hombro, no sintió miedo, solo se impactó con la belleza de aquella mujer, era la madre de Inuyasha.
No llores, ven – sonrió- hablemos…
Se encontraban en la cocina, tomando ambas una taza de té junto con un un dulce que había preparado kaede, Kagome tenía dificultades aun para tomar la taza de té, por ello Izayoi acercó una bombilla hacia la muchacha.
Haz avanzado mucho… muy pronto volveras a ser la de antes.-
Nno, nnun-ca vvol-vve-re a sser la de ann-tes- miró tristemente la taza de té- ha-bbla-re assi ppor siemm-pre.- la miró.
Eso no importa, me refiero a que volveras a ser aquella chiquilla revoltosa que entrenaba con mi hijo llenandolo de golpes.
La muchacha cerró los ojos llena de vergüenza y sonrió ante el recuerdo de sus combates de Inuyasha el joven no quería lastimarla por ello nunca la golpeaba fuerte, al comienzo, despues ya era otra historia.
Te sientes mejor… - la chica asintió- kagome soy la madre de Inuyasha no la Reina Isabel, asi que mirame como a una tía, se que nunca nos vimos pero yo si se muchas cosas sobre ti.- eso asusto un poco a la muchacha.
Ssa- bbe que yo –ffu-i l-la ca-usa dde que I-nnu-ya-sha dde-ja-ra a Ki-kkyo-
Y fue lo mejor que pudo hacer, lo mejor para ambos… no se querían, desde que tu caiste enferma Inuyasha se dio cuenta de muchas cosas, de su vocasión ademas de donde pertenecía su corazon.- tomó una de las manos de su hija- mi hijo te ama.
Yo ssoy unn es-ttor-bbo, ari-mmi ess u-nna chi-ca re-ffi-nna-dda, dde u-nna bbue-nna fa-mmil-lia.
Pero no ama a mi hijo, y ellos no seran felices, no sirve de nada que sea de una de las familias tradicionales si ambos viviran un infierno- recordando el principio de su matrimonio- tu lo amas, lo se , se te ve en la mirada.
Tenía que hacerle ver a la señora Izayoi que ella era aun muy dependiente, que no podría jamas entrar en las tradiciones de la familia Sohuma, su cuerpo no se lo permitiria sabía muy bien que siempre correría el riesgo de caer nuevamente en aquel estado e Inuyasha sufriria de nuevo, no quería que por culpa de ella viviera lo mismo.
Ttenn-go el ri-ess-go dde ca-er enn ess-tte estta-ddo de –nnue-vvo… a-yer aya-mme - comenzó a lagrimear nuevamente, el susto aun no pasaba, si Sango no hubiera llegado, quizas que hubiera sucedido y ¿si ella lograba tener hijos? Correrian peligro, ante este pensamiento las lagrimas salieron con mas fuerza.
Kagome, tu estabas allí con ayame fuiste capaz de hacer la llamada… no llores hija, me da mucha pena verte así.
Mmis sue-ños – fue lo ultimo que dijo-
Aun puedes cumplirlos, tu decides.
En su corazon, sabia que lo queria recuperar, pero su mente prefirió dejarlo tranquilo
Kagome trata de dar un paso- ginta veia los avances increibles de su paciente, el hijo de miroku se había adelantado un mes, por lo que el hospital le concedio un mes de vacaciones para que ayudara a cuidarlo, veia como la muchacha se esforzaba en cada paso, habían puesto unas pesas en sus tobillos para darle estabilidad, esto le ayudaba demasiado, con dificultad caminaba por la baranda, pero al menos lo hacía. – bien hecho kagome chan- saltaba de felicidad- ahora solo tenemos que practicar y pronto caminarás.
Ssi- las fuerzas le fallaron y calló, comenzando a reir-
Habían pasado dos meses y medio desde que fue la cena en la casa Sohuma, sus padres habían regresado, kikyo había encontrado el amor en Boston, se casaría en algunos meses mas, el noviazgo había sido breve pero el amor de la pareja era como una bomba atomica, el amor les explotaba por los poros.
Sango y Miroku estaban felices con su bebito, se llamaba ryuji,la verdad es que miroku había sentado cabeza, ellos tambien tendrían boda en algunos meses mas, todos estaban formando sus vidas, todos estaban alcanzando lo que seguro querían desde pequeños, en cambio ella estaba aprendiendo a caminar, ella esperaba poder recuperar su cuerpo y encontrar algo que la llenara.
Sus padres, al llegar y ver sus avances en su recuperacion se habían puesto a llorar sintiendose culpables de haberla abandonado, de haberla dejado sola, pero kikyo necesitaba ayuda, a kagome este episodio pareció no importarle, según ellos, pero la verdad era que las chica estaba debastada.
Inuyasha, no había escuchado nada de Inuyasha despues de el día de aquella cena, solo había recibido una invitación para su boda, al principio había tajado no ir, pero despues pensó que no quería perder al unico hombre que habia amado en sus tempranos veintiun años de edad, lo conservaría aunque fuera como un amigo, estaría allí en el día de su boda, todos se alojarían en la gran casona del clan sohuma, mañana por la tarde todos viajarían, todos sus amigos estarían presentes a excepsión de kikyo que estaba en estados unidos.
Despertó de su ensoñación cuando Ginta la animó a seguir practicando.
Una vez en su casa, practicaba su escritura haciendo caligrafias, hace una semana que había comenzado a manejar un lapiz, cuanto costaba. Su madre entró dejandole una taza de té con una bombilla.
Muy bien, tus a cada día estan mejor- miró a su hija quien sonreia, su silla de ruedas color rosa que le habían traido de estados unidos, hacia su posición mas cómoda, quería volver a escribir en su diario, su medio de escape para poder sobrellevar sus dolores.
¿Estas lista para ir al matrimonio de Inuyasha?- su madre apoyo una mano en su hombro, la joven negó.
Ess mmi a-mmi-go tten-g-go que ir- la miró
Pero tu lo amas, kikyo me contó todo- la voz aspera de su madre sono en sus oidos- el amor no se controla lo se, tu no tienes la culpa hija… yo desde hace mucho tiempo sabía lo que pasaba entre ustedes, aunque ninguno de los dos lo notó nunca… una madre siempre sabe lo que sus hijos sienten.
Ppe-ro ¿que ppue-ddo hacer?- la muchacha soltó el lapiz-
Lucha por el si realmente quieres ser feliz, el nunca se separó de tu lado mientras dormias, siempre te cuidó y por mucho que halla sido tu mejor amigo, el actuaba como un joven enamorado- le dio un beso en la mejilla, saliendo de su habitación.
Miró unas fotos que estaban en su escritorio desde que había dejado la casa sohuma, se sentía vacía extrañaba mucho a Kaede, miró un retrato que estaba justo al frente suyo, allí estaba el equipo de karate nacional, Ayame a pesar de practicar este deporte tan rudo parecía toda una señorita, en cambio ella estaba en la fila junto a los hombres, estaba sería, este deporte era un estilo de vida y ella no quería seguirlo.
Miró una foto que tenía junto a Inuyasha ambos se hacian muecas, cuando aun el chico no conocía kikyo, cuando ella era una niña aun que solo quería cumplir sus sueños, enamorada, soñaba con tomarle la mano, tambien soñaba con cantar pero eso ya nunca lo podría hacer.
Llegó el dia en que todos se reunieron en la casa Sohuma, era una gran casona antigua, tipica japonesa, con una gran fuente con un puente en su centro, con hermosos jardines.
Fue instalada en una habitación tradicional se acostaba en un futón, por lo que para ella seía mucho mas facil acostarse y levantarse. Salió de aquella habitación pasando por los largos pasillos de la casona, perdiendose en sus pinturas, en sus detalles, todo era tradicion y cultura, antigüedad, le encantaba aquel ambiente, de pronto vio a una muchacha sentada en uno de los porticos de la casa, estaba perdida quería saber en donde estaba el comedor, decidió ir a preguntarle aunque le costara mucho hablar.
Ddis-cul-ppa-
Estaba inmersa en sus pensamientos, mirando la fuente pensando en lo que el destino le deparaba, no quería casarce con aquel joven, no quería casarce con Inuyasha Sohuma pero faltaba un día para el enlace y a menos de que los dioses le mandaran a alguien que gritara " voy a tener un hijo suyo" " o es gay" en medio de la ceremonia, no se salvaria del enlace.
De repente sintió que alguien le hablaba, una muchacha en silla de ruedas, llamaba su atención.
La chiquilla era hermosa, aun era muy joven, la había visto aquel día en la cena, era la " traidora mas grande de la nación" asi habían dicho sus familiares en la cena, se dio cuenta de que Inuyasha siempre la observaba, siempre estaba pendiente de ella, pensó que sería alguien mas del clan sohuma, hasta que aquel apodo le recordó las noticia, había sido la muchacha que decertó de las olimpiadas, que enojado estaba el pais en aquella epoca, pero luego se enteró de que la muchacha era presa de una enfermedad cruel y ya no se habló mas del tema.
Hola- le respondió de forma seria no estaba de humor para nadie- ¿necesitas algo?
Ssi- le dio un poco de miedo, sabía que por su forma de hablar perderia la paciencia- nne-ce-ssi-tto sa-bber co-mmo lle-gar al co-mme-ddor- un poco agitada, pero de a poco se acostumbraba, quienes no se acostumbraban eran los de su entorno.
Yo te llevo- dijo sin muchas ganas- tu eres Kagome Higurashi- la muchacha de la silla se giró para observarla impresionada- eres famosa en esta familia.- siguió empujandola por los pasillos de la antigua casa.- tienes mucha suerte…
Dde que…-
No te casaras con un completo extraño mañana, eres libre…
Yyo a-mmo a esse ex – tra-ño- dijo tristemente, en forma baja pero nunca pensó que realmente aquella muchacha le escuchara-
Tu eres mi salvación- se puso enfrente de ella- tienes que ayudarme.
Los antiguos, eran las pesonas de mayor edad de clan, obviamente los mas respetados por ser los mas sabios, ellos sabian que era lo mejor para la continuación familiar.
Eran tres antiguos, Mioga, Totosai y Josenky, ellos decidian la vida de los integrantes de la aquella familia de gran linaje, no podían permitir que aquella familia muriera, ellos habían sido uno de los primeros en instalarse en aquella zona de Hokkaido, sus familiares habian resistido a todas las adversidades que sufrió aquel pais, su familia databa de quinientos años atrás, asi que todo en el clan debía ser friamente calculado.
-disculpen- entró Inu no taisho- disculpenme – haciendo una reverencia- mi esposa Izayoi, la prometida de Inuyasha, Arimi , Kagome Higurashi y yo necesitamos decirles algo.
- pasen no tengan miedo- hablo Mioga,el hecho de oir que tantas personas venian a verlos significaba algo de suma importancia.
Los tres ancianos dejaron de jugar cartas y miraron al pequeño grupo que había llegado, todos con una cara seria estudiaron a la muchacha que se encontraba en silla de ruedas, parecía asustada, sus manos tiritaban y no levantaba su mirada. Por que una niña tan joven estaba en aquellas condiciones, ellos ya la conocian, aquella muchacha había desarmado el matrimonio de uno de los herederos, que hacia aquí.
¿Kagome higurashi? – comentó josenky- es la muchacha que esta enferma… por la que Inuyasha perdió la compostura.
Aquel comentario hizo que el valor de kagome se fuera.
Ay calla viejo anticuado- hablo totosai- chiquilla tienes algo que decirnos… hazlo rapido.
Se mas amable…- mioga lo miró de forma ruda- bueno hija si tienes que decir algo, adelante.
Respiró ondamente, tenía que hacerlo bien, quizas fuera su ultima oportunidad.
Yo qqui – e-ro ppe-ddir-l-les qque mme acepp-te-nn co-mmo hi-ja del cla-nn- los miró aguantando las lagrimas.
Los tres antiguos se miraron, sorprendido, nadie había tenido la osadía de venir aquí y pedir semejante cosa, ademas les causó impresión la forma de hablar de la muchacha, era una tristeza.
¿Por que deberiamos acceder a semejante cosa?- trato de sonar autoritario josenky, realmente el anciano no era así-
Ppor- que yo ammo a I-nnu- ya- sha co-nn to-ddo mmi cora-zon- sostuvo la mirada, las personas que la acompañaban les dio un escalofrio en la espalda al escuchar aquellas palabras-
Pero Inuyasha ya tiene a su prometida- hablo totosai- y ya adquirimos un compromiso con el clan Takahashi, con su union lograriamos pureza absoluta en nuestros herederos
Sse- que nno pper-tte-nnez-co a nnin-ggun cla-nn y que- tampo-co soy nna-dda femme-nnina, ess-tta en-fer-mme-ddad se- ha –lleva-ddo –toddas –mmis ilu-ssio-nnes… inn-clu-sso el- he-cho de a-lejar-mme de I-nnu-yasha- respiró estaba agitada.
Si me permiten… yo no creo que pueda ser capaz de casarme con Inuyasha, no lo amo, y seriamos muy infelices…- habló arimi- yo tengo mis propias ambiciones… no estoy preparada aun.
Pero Arimi tu haz sido elegida, incluso desde tu nacimiento- hablo Josenky- lo sentimos pero ya es tarde, nuestro clan necesita herederos fuertes.
"Nuestro clan necesita herederos fuertes" esas palabras rompieron en pedacitos su corazón, antes de su enfermedad no hubiera pensado si quiera en tener bebes o en casarce, pero ahora lo deseaba con todas sus fuerzas, con aquella enfermedad no podría al menos por ahora ir a estudiar o trabajar, necesitaba rehabilitarse primero.
Tenía que demostrar que ella era digna del muchacho, como el había demostrado serlo en todas las ocaciones en las cuales el la ayudo. Con mucho esfuerzo se apoyó en su silla.
Ppor- ffa-vvor- concentró todas las fuerzas en sus brazos, se estabilizó de modo que quedo parada delante de la silla con mucha dificultad, esto era mas dificil sin las pesas- a ppe-sar dde tte-nner ddi-ffi-cul-tta-ddes… se que ppo-ddre ha-cer –le mmuy ffe-l-liz – sus fuerzas disminuyeron y calló de rodillas.
Los presentes se asustaron, pensaron que se había hecho daño pero ella continuó.
Qui-zas nno ssoy ddis-tin-gui-dda ppe-ro mme ess-fforza-re ppa-ra ppo-dder sser ppar-tte de ess-ta fa-mmilia… mme-esffor-za-re ppa-ra ddar-les he-rederos.- sabia bien que podria tenerlos aunque necesitaría ayuda para criarlos.- ju-ro qque ja-mmas de-jare a Innu-ya-sha so-l-lo.
Cuanta decisión al hablar, cuanto amor la muchacha irradiaba al nombrar al miembro del clan, Arimi llegó a llorar por la devocion de la muchacha, kagome merecía a Inuyasha.
Los padres del joven se abrazaron, pensando que ni kikyo, ni Arimi ni ninguna otra mujer podría tener la fuerza como la de la chica al hablar por su hijo ella merecía tener a su hijo.
Esperen afuera mientras hablamos de este asunto- josenky hablo.
Ven kagome- Inu no taisho levantaba a la muchacha y la ponía en su silla de ruedas, tiritaba de nervios, pero lo peor habia pasado, ahora a esperar la decisión de los antiguos
El atardecer se reflejaba en el agua del mar, el sentado en una roca, contemplaba el paisaje y pensaba en su futuro, en su vida, en sus desiciones desde mañana se uniria a alguien que no quería a alguien que solo sería un complemento vago en su vida, no se llevaban ni siquiera se hablaban.
Kagome… cuanto me gustaria que fueras Arimi en estos momentos- y asi el joevn caminó hasta la casa mañana seria un dia muy largo
Continuara….
OJOJOJOJOJO holas muy buenas aquí esta su servidora kira chan ojala les halla gustado mi fic ^^ no podre actualizarlo hasta despues del jueves… tengo pruebas llevo escribiendo todo el dia
xDD
bueno me voy pliss ojala me dejen sus comentarios asi puedo mejorar gracias^ ^
