CAPÍTULO 11
MIRAJANE STRAUSS
CUANDO EL DEMONIO SE ENAMORA.
Mirajane observaba nerviosa a su compañero de equipo pelear contra el GodSlayer de Sabertooth. No dudaba de él, sabía que era posiblemente el mago más fuerte de Fairy Tail rivalizando por el puesto con Erza, aunque sus estilos de pelea eran absolutamente diferentes. Todo el gremio lo sabía y nadie se atrevía a ponerlo en duda. Sin embargo, solo ella sabía lo que le pasaba al DragonSlayer después de utilizar importantes cantidades de magia. Vio la lluvia de golpes sin apenas poder respirar, cuando comenzaron los grandes ataques Mira ya no pudo más. Se disculpó con sus compañeros de equipo y se adentró en una de las salas de descanso.
Le temblaban las manos e incluso los dientes habían comenzado a sonarle a causa de los nervios. No pudo evitarlo, cuando la primera lágrima se precipitó contra su mano en el regazo, ya nada más le importó y se dejó llevar, por una vez, por sus sentimientos.
De la misma manera que a ella siempre se le había dado bien adivinar los verdaderos sentimientos de la gente que le rodeaba, también era muy buena ocultando los suyos propios. En el pasado era conocida por su fuerte y dura personalidad, sin embargo, con la muerte de Lisanna tuvo que dejar atrás esa personalidad y convertirse en esa Mirajane que hoy todo el mundo conocía. Lo había hecho por Elfman, principalmente, él se sentía culpable de la muerte de Lisanna y ella no podía arriesgarse a perder a otro hermano. Tuvo que ser la fuerte de los dos y tirar de su desestructurada familia. Se metió a trabajar de modelo, algo que la Mira del pasado hubiese odiado con todas sus fuerzas, para poder conseguir dinero para alimentarse ella y su hermano. Ya no hacía misiones, y mucho menos con Elfman, le daba miedo, le aterraba el que su magia se descontrolase como le había pasado a su hermano y acabar hiriendo a alguien importante. De pequeña se había sentido muy acomplejada a causa de que la fuente de su magia fuese la demoníaca. Ella había visto en su aldea como cientos de magos pasaban por misiones. Los observaba pasar y veía lo especiales que eran los magos con espíritus estelares, los cuales contaban con la ayuda de sus espíritus, o lo bella que era la magia elemental, a ella le hubiese gustado ser una maga elemental, pero no, ella era un demonio escondido bajo la apariencia de una bella niña.
Cuando llegaron a Fairy Tail después de haber sido expulsados de su aldea, sintió que había encontrado un lugar con gente como ella, un lugar donde no la jugarían. Allí había una maga que utilizaba el rearme para luchar, una maga cuya arma eran cartas, un mago de hielo, uno de fuego, pero de nuevo no había nadie como ella.
Había pasado muchas horas a solas, oculta de la gente del gremio. A pesar de ser magos como ella, sabía que no eran iguales. Para ella, la magia que había visto en sus compañeros era pura, mientras que la suya estaba manchada por la oscuridad. Ella quería ser una maga capaz de crear magia tan bonita como la de Gray, o utilizar armaduras espectaculares como las de Erza, ella no quería convertirse en un monstruo.
Sin embargo, si tenía que admitir que hubo alguien que la ayudó a aceptarse, no podría decir otro nombre que no fuese el de Laxus.
Lo conoció pocas semanas después de haber llegado al gremio. A pesar de ser mayor que ella solo por tres años, ya salía solo de misiones y era capaz de realizarlas sin ningún problema. Ella se encontraba en el parque del río, cerca del gremio. Sus hermanos estaban jugando junto a los demás niños, y al saber que estaban bien y protegidos, le daba la libertad de salir a pasear y de paso pensar. Se sentó a los pies del árbol, oculta por la capa de la que no se separaba. Le servía para ocultar su brazo demoníaco. Fue entonces cuando lo vio por primera vez. Apareció ante ella saltando desde la copa del árbol en cuyo pie estaba ella sentada y las palabras que le dijo fueron unas que nunca la había podido olvidar, incluso a pesar de los años que habían pasado desde entonces.
-Así que tú eres una de las nuevas del gremio- dijo aquel tono de voz orgulloso tan típico de él- me han dicho que eres muy débil y que no sabes utilizar la magia. ¿Qué haces en un gremio de magos si no eres maga? Fairy Tail no es un hogar de acogida.
-Callate- protestó ella- Tú no sabes nada de mi. ¿Además quien se supone que eres?
-Soy Laxus Dreyar, el nieto del maestro Makarov y futuro maestro de Fairy Tail- contestó arrogantemente- Cuando sea maestro echaré a toda la gente débil del gremio, comenzando por una estúpida chica que ni siquiera tiene magia.
-El día que te conviertas en maestro el gremio estará acabado- contestó ella con desdén- Tú no sirves para maestro.
-¿Quién te crees que eres niñata?- exclamó el Dreyar furioso. Se acercó a ella con brusquedad y la agarró del cuello cortándole la respiración- Acabaré contigo y con tus patéticos hermanos, por gente como vosotros Fairy Tail jamás será el gremio fuerte y poderoso que ansío que sea algún día.
-¡NO TE METAS CON MIS HERMANOS!- gritó ella enfadada y poniendo resistencia al ataque del chico.
-Podría acabar contigo en este mismo instante e ir a buscar a tus hermanos- siguió Laxus- te fulminaré con mis rayos.
-En ese caso yo te llevaré conmigo al infierno- contestó ella con una mirada furiosa.
De pronto, un circulo mágico rodeo su cuerpo y una gran fuente de magia la rodeo haciendo que Laxus retrocediera asustado por lo desconocido. Su cabello recogido en una cola se soltó y se quedó subido. Una cicatriz apareció en la parte izquierda de su frente y sus brazos se tornaron garras de un color negro amenazante. Su capa salió volando por los aires a causa de la fuerza del poder mágico, desvelando sus shorts negros cortos y su top fucsia. Unas botas altas militares cubrían sus piernas hasta las rodillas. Sin embargo, el cambió más grande, aparte de las garras, eran el par de alas negras, similares a las de lo murciélagos, y una cola de reptil en su espalda baja.
Se abalanzó sobre el chico de cabellos rubios que seguía sorprendido ante la transformación de aquella chica. Había supuesto que tenia magia Take Over, puesto que sus hermanos menores también la tenían, pero no esperaba una transformación en demonio, ya que los pequeños Strauss solamente conseguían convertirse en pequeños animales. Intentó evitar los golpes de la chica con su velocidad de rayo, sin embargo, una de sus garras cruzó su ojo izquierdo. De esa herida más tarde nacería una cicatriz.
-¡LAXUS! ¡MIRAJANE!- escucharon los dos niños. Su pelea se detuvo, el maestro Makarov se acercaba a ellos con un semblante enfadado- ¿Se puede saber que estabais haciendo? ¡Los compañeros de gremio no deben pelear!-exclamó seriamente.
-¡Dijo que atacaría a mis hermanos!- exclamó Mirajane intentando calmarse.
-¿Qué has hecho qué?- le reprendió Makarov a su nieto, este simplemente se cubría su ojo izquierdo del que había comenzdo a emanar sangre- ¡Ve al gremio a que la mujer de Macao te cure! ¡Ya hablaremos jovencito!- exclamó. El rubio simplemente se encogió de hombros y camino hacia el edificio- Mira parece que has aprendido a utilizar tu magia Take Over- dijo mirando el aspecto de la chica, esta se relajó y poniendo los pies de nuevo sobre el suelo hizo desaparecer las garras, alas y cola de su cuerpo- Esa es tu forma completa de demonio Mirajane. Es tu alma de demonio, el Satan Soul- le explicó.
-¡YO NO QUIERO ESTA MAGIA!- exclamó Mirajane enfadada- ¡NO QUIERO SER UN MONSTRUO!- gritó corriendo hacia el gremio.
Ella no quería ser un demonio, no quería que su alma fuese la de un monstruo. No quería tener garras, alas, ni mucho menos, cola. No quería herir a nadie con su magia, sobre todo no quería herir a sus hermanos cuando su alma de demonio la controlase.
Corrió al gremio y comenzó a recoger sus cosas ante la mirada sorprendida de todos.
-¡Mira-nee! ¿Dónde vas?- preguntó Lisanna preocupada por la extraña actitud de su hermana mayor.
-¿Nos vamos?- preguntó Elfman acercandose también a la mayor de los Strauss- Pensé que Fairy Tail sería nuestra nueva casa.
-Y lo será, será vuestra casa, no la mía- contestó Mira- no puedo seguir aquí.
-¡Pero Mira-nee!- exclamó Lisanna con los ojos llenos de lágrimas- Elf-nichan y yo pensamos que si aprendíamos magia como la tuya ya no te sentirías sola. No te puedes ir, tenemos que estar juntos- añadió Lisanna.
-Si me quedo aquí, algún día os haré daño. No puedo seguir a vuestro lado- contestó Mira. Su tono de voz era angustiado aunque su rostro no demostraba esa agonía que estaba sintiendo por dentro.
-¡No nos harás daño!- exclamó Elfman- ¡Eres nuestra hermana!
-¡Soy un demonio Elfman, Lisanna!- gritó Mirajane asustando a sus hermanos menores.
-¿Y qué? ¿Qué pasa con que seas un demonio?- escuchó a alguien hablar. Era Laxus que salía de la enfermería con su ojo vendado- ¿Acaso eso te hace una mala persona? tú controlas al demonio, no es el demonio el que te controla a ti.
-¿Qué no me llamaste antes inútil sin magia?- preguntó Mira acercándose al rubio en la parte trasera del gremio donde nadie los escuchaba hablar.
-Quizá deba rectificar mis palabras- dijo el rubio- en vez de inútil creo que la palabra más acorde es cobarde.
-¿Cobarde?
-Tienes miedo de tu propia magia, eso es de cobardes- dijo Laxus encogiéndose de hombros- si quieres irte, por mi está bien, en Fairy Tail no hay sitio para los cobardes. Un verdadero mago de Fairy Tail lucharía contra sus miedos y los superaría.
-Pero…- intentó decir Mira pero Laxus la interrumpió cogiéndola de la barbilla y acercando sus rostros.
-La verdad es que sería una pena que te marchases- dijo el rubio haciendo sonrojar a la niña demonio- La verdad es que eres una monada. Podría formar mi Fairy Tail contigo- Mira se sonrojó aún más y se separó con violencia del rubio.
-¡ERES UN IDIOTA!- se escuchó gritar a Mira por toda la ciudad de Magnolia.
Ahora recordaba aquellos días con una sonrisa nostálgica. Después de ese momento, la relación entre ambos fue para mejor en cierto sentido. Peleaban y discutían, en cierta manera se parecían a Gray y Natsu al pelear, sin embargo, en aquel momento ella lo supo, no quería pelear con él para demostrarle quién era más fuerte, lo hacía porque quería tener su atención.
En aquel entonces, Laxus pasaba mucho tiempo fuera del gremio haciendo misiones, y cuando y cuando superó el examen de clase S, aun se le comenzó a ver menos, era por eso que ella esperaba impaciente los días que él volvía para poder ganarse su atención y sus minutos. Él nunca supo cuáles eran sus verdaderas intenciones.
Nadie lo supo nunca, pero cuando Lisanna desapareció, él fue su máximo apoyo. Él la consoló incontables veces, cuando se hundía, cuando ya no podía poner buena cara por su hermano, cuando simplemente ya no podía más. Él siempre estuvo a su lado. De la misma manera que cuando Lisanna volvió de entre los muertos, él la abrazó con fuerza, cuando fue aceptado de nuevo en el gremio. De nuevo nadie lo vio, pero él estuvo allí transmitiéndole su felicidad.
También, nadie lo supo, pero después de su ataque a Fairy Tail, justo antes de marcharse del gremio, la citó. Le pidió perdón. Solo a ella, a nadie más. Le pidió perdón por poner la vida de su hermano en peligro, por haberla hecho tener miedo de perder a otro miembro de su familia.
Lo que Laxus no sabía era que para ella, perder a Lisanna y a Elfman era lo peor que le podría pasar, pero que al mismo nivel estaba su vida. Si algo le llegase a pasar al rubio, ella, de nuevo, se derrumbaría. Porque él había sido la primera persona en hacerle ver que ser un demonio no era malo y que tenía que confiar en su propia magia.
Y ahora estaba allí, en la arena, luchando por su gremio sin importarle cuales sean las consecuencias para su cuerpo, y ella estaba en esa habitación llorando a escondidas por su salud y seguridad.
Entonces escuchó la puerta de la sala abrirse y cerrarse de golpe. Se limpió las lágrimas e intentó controlar sus nervios. Se giró con una sonrisa falsa a aquel que entraba en la sala, pero en cuanto vio de quien se trataba, las lágrimas acudieron de nuevo a ella sin poder refrenarlas.
-Laxus…- susurró temblando al ver al DragonSlayer en ese estado de dolor y agonía. El DragonSlayer abrió los ojos y al ver a la mayor de los Strauss allí dentro gruño.
-¿Maldita sea, qué haces aquí Mira?- preguntó Laxus gruñendo. No pudo seguir con sus protestas puesto que comenzó a tener más convulsiones. Mira se acercó a él cautelosa y cuando se hubo calmado de ese ataque lo ayudó a llegar hasta una de las camas que había al fondo de la habitación.
La temperatura corporal de Laxus había subido mucho a causa de las partículas de barrera. Mira le quitó el abrigo y se deshizo de su camisa negra sin mangas. Con un paño frío y un poco de hielo comenzó a frotar la frente y los pectorales del DragonSlayer de rayo. Poco a poco con los masajes de Mira, la respiración de Laxus se volvió más acompasada y a los pocos minutos las convulsiones habían desaparecido.
Laxus aunque había salido victorioso de la batalla, había recibido varios golpes y magulladuras, después de todo se había enfrentado al GodSlayer del rayo de Sabertooth. Mira acercó el botiquín de primeros auxilios a la cama y con cuidado y cariño comenzó a venderle las partes de su cuerpo afectadas. Laxus protestó al ser cuidado de tal manera, pero se encontraba demasiado débil por las convulsiones y el desgaste de magia que no pudo oponer resistencia.
-Ya te he dicho que te metas en tus propios asuntos Mirajane- gruñó cuando se encontró más descansado- No quiero la lastima de nadie. No quiero que os preocupéis por mí, sé valerme por mi mismo, nunca he necesitado que nadie me cuidase y ahora tampoco lo necesito.
-¿¡Cómo quieres que no me preocupe por ti!?-gritó frustrada Mira mientras dejaba caer más y más lágrimas sobre la sábana blanca que cubría al DragonSlayer- ¿¡Cómo quieres que no me preocupe por la persona a la que más amo sin contar a mis hermanos!?- confesó finalmente.
Laxus la miró sorprendido. Mira seguía llorando de pie al lado de su cama. Se incorporó un poco para poder observarla mejor. La mayor de los Strauss se veía completamente indefensa allí plantada.
-¿Cómo puedes amarme tú a mí?- le preguntó con voz calmada- Soy un monstruo.
-No, no lo eres- negó mira con la mirada brillante a causa de las lágrimas.
-Sí que lo soy Mira- dijo el rubio suspirando- Casi causé la destrucción de Fairy Tail, casi mato a mis camaradas. No soy una buena persona…
-Todo el mundo tiene derecho a equivocarse, Laxus- dijo Mira sonriendole calmadamente- Y tú ya has pagado por tus pecados. Nos salvaste a todos en Tenroujiima, nos salvaste de la amenaza de Raven Tail en los juegos de hace tres años. Sin ti en la guerra muchos de nosotros hubiésemos muerto- le contestó- No eres un monstruo, te necesitamos en Fairy Tail, yo te necesito.
-Aún así- dijo Laxus negando con la cabeza- ¿Amarme? No soy el indicado para ti, Mira. ¿Tiene a miles de hombres a tus pies y tú vas y me eliges a mi?
-La pregunta sería mejor ¿Cómo no elegirte?- dijo la albina apretando sus dos manos en un puño delante de su pecho- ¡Eres una buena persona, Laxus!- exclamó frustrada por la poca autoestima que tenía el DragonSlayer- Tú me salvaste, ¿recuerdas? Has estado a mi lado siempre, sin condiciones, sin expectativas. Sabías lo que era y solo tú me pudiste consolar con lo de Lisanna, solo de tí me importaba la reacción cuando ella volvió. Solo quería que fuese tú el que me mirases en la batalla de los últimos juegos. Si he salido adelante, ha sido únicamente por ti.
-Eres un ángel, Mira- dijo Laxus con una débil pero cálida sonrisa. Alzó uno de sus brazos y acarició la nívea piel de la usuario del Take Over.
-No soy un ángel- negó con la cabeza Mira, dejándose acariciar por la fuerte y grande mano de Laxus. Colocó una de las suyas sobre la del Dragon Slayer- Soy un demonio, ¿recuerdas?- añadió con humor.
-Eres un ángel, un ángel fuerte y guerrero, con su lado oscuro, pero un ángel- le confesó Laxus riendo débilmente ante el mal chiste que había hecho la albina.
-Si soy un ángel, tú eres la causa- dijo Mira, de nuevo algún par de lágrimas se le escaparon de sus bellos ojos- Tú me convertiste en lo que soy hoy.
Laxus tiró de ella para que se acercarse a la cama, y con toda la delicadeza que su robusto cuerpo adolorido se lo permitía, acercó sus rostros y besó los suaves y tibios labios de la mayor de los hermanos Strauss.
El beso al principio fue suave, pero a los pocos minutos, el beso requirió de una necesidad que ambos sentían después de tantos años de conocerle. La mano de Laxus voló a la nuca de Mira para profundizar más el beso. Mira alzó una de sus piernas sobre la cama y se recostó parcialmente sobre el DragonSlayer. La Manos de Mira se encontraban una en el rostro del rubio y la otra se encontraba fijada sobre sus pectorales.
Sin embargo, esa pasión se vio interrumpida debido a que el cuerpo del Dreyar comenzó a sufrir de nuevo leves convulsiones. Mira se apartó y bajó de la cama preocupada.
-Tendremos que esperar- gruñó Laxus.
-No hay prisa- dijo Mira volviendo a su labor de intentar calmar el dolor del rubio- Prométeme una cosa, Laxus. Prometeme que no te someteras a ningún sobreesfuerzo innecesario mientras sigas sufriendo estos ataques. Por favor.
-Mira, estamos en los juegos… no puedo quedarme sin hacer nada- dijo el rubio.
-Somos un gremio, ¿recuerdas?- dijo la albina- Cualquiera puede suplirte. No me importa tanto ganar, como el miedo que tengo a perderte. Prometemelo.
-Te lo prometo- dijo Laxus cerrando los ojos y dejándose llevar por la caricias de su compañera. No la preocuparía. Le dolían los brotes de expulsión de partículas, pero más le dolía ver la mirada de miedo y preocupación de la albina.
¡Bueno! Aquí está el nuevo capítulo, he tardado una semana más de lo normal en subirlo, pero de eso tenéis que culpar a los exámenes finales de la universidad. xD
¿Qué os ha parecido? Primera pareja consolidada, aunque claro, ellos lo tenían mucho más fácil que nuestros Jerza y Gruvia.
Muchos apostabais por una Mira embarazada por la preocupación de Laxus, me hizo mucha gracia leerlo, pues en mi mente jamás se me ocurrió pensar que se podría llegar a interpretar de esa manera, simplemente consideraba que era preocupación por la persona a la que amas.
La semana que viene tendréis nuevo capítulo, ya que estoy de vacaciones por fín, y así recuperar la semana que hemos perdido por culpa de los exámenes.
Muchas gracias a todos por leer y dejar vuestros reviews.
Gabe Logan
Blue-Azul-Acero
Sabastu
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