Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Solo los acontecimientos ocurridos.

Summary: Bella al fin eligió por Jacob, ellos dos ya se han casado y están en su luna de miel… Al principio Bella cae en una enfermedad, pero en verdad no esta enferma


Capitulo 11: Mi Vida Por El Hombre Que Amo


Mi hijo estaba listo y Jacob se estaba muriendo. No sabía a quien salvar de las garras de la muerte primero…

Los segundos eran cruciales, el tiempo no era para nada mi aliado y ahora tenia que tomar una gran decisión entre el hombre al que amo y el ángel que crece en mi vientre y que no me ha dejado caer en la locura en todos estos meses.

-¡Suéltame! – Le grite al cualquiera que me estuviera sosteniendo por la cintura, en verdad no me importaba. Lo único ahora era el hombre que me daba la vida, el aire limpio para que mis pulmones puedan respirar.

Me puse salir de la cárcel de sus brazos y corrí a la habitación de nuevo. Entre de golpe, aun con el dolor en mi vientre de tanta patada tras otra… Mire como Carlisle estaba viendo a mi Jake sobre la cama y con toda la respiración entrecortada. Mire a Jake y me acerque a él, su olor me embriagaba y los latidos de su corazón eran tan lentos que era casi imposibles escucharlos, mi corazón anhelaba que se escucharan a su ritmo de siempre, yo deseaba escuchar los latidos de su corazón en mi oreja, poder vivir tranquila sabiendo que lo escucharía reír todos los días y que al despertar el me besara y pudiera tomar desayuno a su lado.

-¿Qué le pasa, Carlisle? – Le pregunte. Él me miro y en sus ojos pude ver el dolor de los míos.

-Su cuerpo no puede resistir mas la poñoza, lo esta matando, su sangre lo esta matando – Me dijo y tomo un brazo de Jacob, se dirigió a la muñeca y le tomo el pulso – Su corazón no resiste más… Bella, él…va a… - Sabia lo que iba a decir.

-Por favor… no lo digas – Le suplique. Mire a Jake y le acaricie su rostro mientras me sentaba a su lado en la cama – Te amo.

-Te amo, Bella – Me dijo el de vuelta, me di cuenta de toda la fuerza que tuvo que hacer para poder hablar, pues hasta abrir sus ojos para poder verme era un gran esfuerzo. Su cuerpo ahora se convulsionaba un poco más fuerte, sobre todo su pecho descubierto

En eso se me ocurrió una idea. Mire a Carlisle y pude ver como trataba de hacer todo por que Jake se salvara… fue entonces cuando me di cuenta que estábamos en la mansión Cullen, y era por eso el olor tan dulce en el aire y en las sabanas que sentía hace poco. Mi corazón comenzó una marcha rápida al entender que era lo que mi cabeza estaba empezando a planear, mire a Jacob y me acerque a besarlo. Cuando me hube separado de él, mire a Carlisle – A su lado estaba Edward, quien no me di cuenta que estaba – Y le dije.

-¿Cuánto tiempo le queda? – Él me miro y pude ver en su rostro que no era mucho el tiempo. Hice un gesto de dolor involuntario – Carlisle ¿Puede mi cuerpo aguantas la poca poñoza que le queda a Jacob en su cuerpo? – Los dos me quedaron mirando, con los ojos como platos. Yo sonreí. Con las miradas que tenía pude tener en claro que Jacob tenía una oportunidad de seguir con vida.

-Bella… - Murmuro Edward, su rostro contraído de dolor -… No… - Fue lo único capaz de decir. Mire a Jake y pude ver que el trataba también de esquivar mi idea, pero nada salía de su boca, solo quedaba el convulsionar de su cuerpo cobrizo.

-¿No? Edward, yo lo amo, no puedo imaginarme una vida si él no esta – Pude ver como el dolor creció en sus facciones y me regañe por hacerle tanto daño que no se podía expresar, sin embargo seguí – Él es el padre de mi bebé, mi esposo. No va a luchar en vano. Tuvimos que pasar por muchas cosas mas complicadas que estas y se que lo puedo salvar… para mi, mi vida es menos importante que la suya. La de él tiene un precio, la mía no lo vale y… lo necesito, como nunca antes he necesitado a alguien. Lo amo, mas de lo que él me ama, no te puedo explicar en palabras lo que siento cuando el no esta, o cuando el esta a mi lado, simplemente no puedo, por que es un sentimiento tan grande que no se puede controlar – Le explique. Edward no me dijo nada, puede que él sintió lo mismo por mi alguna vez en la vida, y lo sigue sintiendo – Carlisle, necesito que cambies mi sangre con la de Jacob.

-Bella, será muy peligroso, para ti y tu bebé – Me dijo. Mire mi vientre y lo acaricie con ternura, por mi bebé haría todo, lo amo tanto como a su padre… de mi idea para salvarlos a los dos, solo una persona no sobreviviría, o, por lo menos tenia menos posibilidades se sobrevivir… yo.

-Es un riesgo que tomare, pero Carlisle, en cuanto termines de pasarme la sangre de Jacob y la mía a él, quiero que no lo duden y saquen a mi hijo de mi, él esta por nacer, lo siento – Le sonreí. Carlisle se estaba debatiendo.

-No lo se, no es buena idea.

-Carlisle, por favor, yo lo amo ¿No te acuerdas que me contaste como tuviste que soportan no beber mas la sangre de Esme para salvarla? ¿Aun sabiendo que podrías no detenerte? – Le pregunte, vi como agarro mas confianza – Pues yo quiero correr el mismo riesgo con Jacob, no me importa lo que me pase, los quiero vivo, a los dos.

-Esta bien, Bella, lo haré, te pasare tu sangre y la de él a ti, haré lo mejor para que vivan… lo dos, si vamos a salvar una vida, es mejor que salvemos dos. Voy a buscar un par de cables, y usarlos para pasar la sangre, no tardare mucho, ya vuelvo – Y salio de la sala, Edward y yo nos quedamos mirando a los ojos.

Me acerque a él… y lo abrase, pues en sus ojos podía ver el dolor. Mi gran vientre no me permitía abrazarlo bien, sus brazos pasaron por mi cintura y deje que mi cabeza descansara en su pecho. Llore y manche un poco la tela de su camiseta azul. Edward, al darse cuenta, bajo su mano fría a mi mejilla y la dejo seca de gotas de agua salada. Subí mi cabeza para mirarle a los ojos… y le sonreí.

-¿Me perdonas? – Le pregunte.

Edward sonrió y me acaricio mis cabellos, aspiro mi aroma, supe que se lo quería guardar de por vida en la mente.

-No ahí nada que perdonar, Bella, yo haría lo mismo por ti si estuvieras a punto de morir, yo no puedo vivir sin ti. Eres la razón de mi existencia, sin ti estoy perdido, Bella, no sabes cuanto sufrí cuando no te tuve a mi lado, prefiero verte todos los días junto a alguien que te ama en vez de no poder verte nunca mas – La sinceridad de sus palabras me abrumaron. Sus ojos dorados me decían que no mentía, que seria capaz de dar lo último que le quedaba por que yo estuviera bien.

Aun así, no dejaría que él muriera por mi culpa, era demasiado perfecto para dar la vida de una humana como yo. Le sonreí. El me sonrió de vuelta. Bese su mejilla y pude ver la felicidad que le causo el que yo le diera un corto beso.

-Eso es muy lindo, pero no debes dejar que el dolor sea la fuente de todo lo que haces – Bueno, en verdad yo no era la indicada para hablar de esas cosas, pues por no sentir el dolor en mi pecho por perder a la persona que amaba, iba a dar mi vida, pero yo ya lo había dicho antes. Por Jacob daría todo.

Edward me iba a contestar, pero en ese momento entro Carlisle con agujas y los tubos en las manos. Mire las agujas, no me gustaban las agujas, pero en ese momento aquellas cosas eran lo de menos, mi mayor peoridad era perder al hombre de mi corazón para siempre y no poder hacer nada por eso, también estaba perder a mi bebé que tanto me ayudo ha estar en pie estos tiempos y por supuesto a Edward que no merecía morir por mi.

Me acosté en la cama al lado de Jacob. Le mire y pude ver como se convulsionaba mas rápido cada vez. Mire a Carlisle colocar los tubos en una maquina y como se acercaba a mi para colocar las agujas. Yo no mire cuando me las puso, pero igual no sentí nada, solo supe que me las puso cuando sus manos ya no me estaban tocando, luego se las puso a Jacob. Mire a Edward y le sonreí. Luego le indique que se acercara.

-Edward, tienes que salir, no creo que sea conveniente que me veas de esta forma y mucho menos que no se que me pasara ahora que tendré la sangre de vampiro en la mía -Le susurre al oído. Él se puso de acuerdo y salio de la sala. Ahora solo quedábamos tres en la sala – Carlisle – Lo llame, el me atendió al instante – Quiero que en cuanto termine la transfusión de sangre que rescates a mi bebé y, por favor, cuides de Edward, no quiero que sufra.

Carlisle no respondió, simplemente asintió con la cabeza y puso a andar la maquina. Vi los tubos y pude ver como cambiaba la sangre, la sangre de mi esposo envenenad pasaba por la maquina y luego a mi, como la mía pasaba a su cuerpo aun convulsionándose. Yo le mire y le sonreí, a pesar de que Jacob apenas se movía… Yo lo cuidaría, no me importaba si dejaba de respirar.

Los minutos pasaron y la sangre seguía corriendo. No sentía nada en mi cuerpo, absolutamente nada, solo escuchaba el latido de mi corazón y el suyo que estaba a mi lado. No sentía como la sangre me quemaba, como antes me habían explicado, no sentía que quería morirme en ese mismo momento… simplemente nada, ni siquiera la brisa en mi cara o el frió o calor de mi cuerpo.

Calisle a mi lado me revisaba a cada rato, también a Jacob. Su mirada cuando se posaba sobre la mía era preocupada… entonces caí en la cuenta ¿Por qué no escuchaba los latidos de mi bebé? ¿Qué era lo que le pasaba?... No quería pensar que mi bebé estaba muerto, no, no por favor… Quise posar mi mente en mi vientre, pero no pude, solo me quedaba con los latidos del corazón de Jacob, los cuales habían mejorado mientras los míos disminuían.

En un momento las convulsiones de Jacob aminoraron notablemente, podía ver como su pecho subía y bajaba sin moverse o estremecerse de dolor. Trate de hacer una sonrisa, pero no encontraba mi boca… unos segundos mas, tal vez minutos o horas y Jacob se movió mas mientras yo seguía entre la vida y la muerte, pude ver como su mano se movía lentamente hasta que se encontraba con la mía y entrelazaba nuestros dedos. Pude sentir su calor, pude sentir todo de él, pero nada más.

Mire sus ojos y me encontré en ellos ese dolor que hace poco sufrí yo, en como trataba de poder moverse mas y arrancar esos tubos que le devolvían la vida y me la iba arrancando a mi… pude sentir una patada en mi vientre, Jacob también… y supe que mi bebé seguía con vida, sobretodo que deseaba salir al exterior y ver con sus ojos la vida que le esperaba afuera…

…El tubo dejo de pasar sangre. Yo ya ni siquiera sentía el calor de Jacob, su mano sobre la mía… absolutamente nada. Carlisle desconecto la maquina y luego procedió a quitarnos los tubos. En cuanto se los quito a Jacob este puso una mano en su brazo y temí por lo que pudiera estar pasando por su mente, pero solo fue para recordarle lo del bebé. Carlisle solo asintió y abrió la boca, tal vez para llamar a alguien, pero me di cuenta que la única voz que podía escuchar era la de Jacob… al poco rato estaba Edward en la sala y me miraba con un dolor infinito, pero ni siquiera la mitad de lo que podía ver en los ojos de Jacob, quien parecía que le arrancaron el corazón.

Jake tomo una de mis manos y pude notar algo, yo ya no estaba con ropa puesta, si no que desnuda, frente a todos… si hubiera estado en mejor estado, me hubiera avergonzado, pero no, solo mire como trataban de sacar a mi hijo… mi hijo iba a nacer, yo sabia que era su hora. Mire a Jacob de nuevo y pude ver en sus ojos como se reprimía de no llorar… ¿Mi Jacob? ¿Llorando?... No lo permitiría… pero no pude moverme para decirle cuanto era que lo amaba, solo sentía como trataban de sacar a mi bebe de mi interior, pude sentir que mi cuerpo se movía por si solo y se contraía para poder sacarlo.

Fue ahí entonces cuando perdí la noción del tiempo…

Al abrir mis ojos, al principio no pude ver, después de unos segundos todo empezó a hacerse mas claro, la luz, el calor que cubría mi cuerpo y la nueva ropa que Alice Cullen que llevaba puesta encima. Mire a mi alrededor y solo me encontré con la mano de Jacob sobre la mía, seguí el trazo de su brazo hasta su hombro y por ultimo a su cara, la cual me miraba con el dolor mas puro y verdadero que alguna vez pude presenciar en la vida.

-Ja… cob – Logre decir luego de un rato. Jacob me dio una sonrisa triste y acaricio mi mejilla, yo solo cerré los ojos al sentir su calor en mi cara.

-Hola, Bella – Me respondió.

Trate de incorporarme, pero el me lo impidió. Solo me tomo en brazos y me sentó en su regazo, de forma que deje caer mi cabeza en el hueco que había entre su cuello y el hombro. Suspire. Me sentía tan cansada, podía escuchar los lentos latidos de mi corazón, también el ardor del veneno en mi sangre, la cual no era mucha. Pero estaba feliz de poder haber salvado a Jacob y a mi bebé de una muerte segura. Con todas mis fuerzas que me quedaban, acerque un poco mis labios a su cuello y lo bese tiernas mente. Escuche el suspiro de Jacob.

-Te amo – Me dijo. Pude sentir como una lagrima caía en mi hombro – Te amo tanto, no tienes idea de cuanto – Me dijo y sus brazos se ciñeron alrededor de mi cintura. Reí un poco, a pesar del aire pesado, todo me daba vueltas.

-Lo siento por hacerte tanto daño, pero era necesario, no iba a permitir que tu y mi pequeño murieran. Ya te lo dije una vez Jacob "Te amo mas que a mi vida" Y a nuestro bebé de igual forma – Hable contra su cuello - ¿Cómo esta él?

-Querrás decir: Ella. Bella, ha sido una mujer – Suspiro, pude escuchar su desbocado corazón, lo que me relajo mas de lo que ya estaba – Es muy linda.

-Como no, con el papá que tiene, no creo que fuera de otra forma – Le respondí. Aspire su aroma a bosque, pensando que nunca más podría volver a olerlo. Disfrute de cada segundo en el que su corazón latía, por mi. Pude disfrutar de cada movimiento que hacia y de su voz ronca saliendo por su boca.

Él se quedo en silencio. Mi respiración se hacia cada vez mas lenta. No me importaba morir, por que… en verdad no moriría, seguiría viva toda una eternidad, mientras Jacob siguiera respirando, no importaba que mi corazón latiera o no, mi vida seguiría en sus mentes, mi presencia también, yo los amaba, a los dos y sabia que los dos también a mi. MI pequeña bebé, a la cual ya le tenia un nombre y mi esposo, el hombre de mi vida, el sol de me alumbraba, una vez mi novio y ahora padre de mi pequeña… Como pude levante mi cabeza de su pecho y lo mire de frente. Pase mis manos por detrás de su cuello y roce mis labios contra los suyos, solo fue un pequeño toque, un roce que esperaba llevar para siempre en mi mente, la forma en que sus labios creaban cosas inimaginables en mi… me volví a reposar en su pecho.

-La llamare Reneesme – Le dije – Es un lindo nombre ¿no crees?

Él no respondió.

-¿Jake?

Sus brazos me apretaron más y pude ver como trataba de mantenerme en su calor, en que los latidos de mi corazón sigua haciendo su trabajo.

-No me dejes, por favor, no puedo con esto, no sabes lo que sufrí para que te quedaras a mi lado. La vida es injusta, la vida me debe la felicidad, y lo único que quiero es a ti y a nuestra hija, no te puedo perder, no ahora, ni nunca… No se supone que tú debas morir primero.

En ese momento entro Carlisle y miro a Jake. Mi esposo tembló ante la mirada… ¿Qué quería decir esa mirada sosprechosa?

-No, no la dejare.

-Jacob, necesita descansar – Le respondió Carlisle.

-No me iré de su lado – Le respondió en un gruñido Jacob, quien me tenia como si me fueran a quitar de la seguridad de sus brazos – No la dejare, no hasta que… - No pudo seguir con la frase, yo sabia que era lo que iba a venir luego – Por favor, no puedo – Pidió, nunca pensé que Jacob le pidiera algo a un vampiro, pero lo hacia por mi.

Carlisle se fue de la pieza.

Cerré mis ojos… para dormir.


Bueno, lo siento si me demore, pero no estaba en mi casa y tuve que hacer algo de ultimo minuto, solo les pido que digan que tal me quedo, por favor, aun que sean criticas, y bueno, tratare de mejorar la ortografía, pero les pido que escriban algo sobre el fic, si les gusto o no, si quieren aportar con una idea o no, solo… digan.