Holas, me disculpo, por lo que tarde en subir el fic, lo siento mucho de verdad que queria subirlo antes, pero tube una semana de locos, por lo de mi confi, buscar un padrino a ultima hora, xq el anterio renuncio(mentira el padre no lo acepto por no ser casado :c ), vestido, zapatos, me confese, y estube deprimida dos dias, en fin, fue mi peor semana... Basta de mi, aqui les traigo el cap 11 y espero les guste.

Los personajes le pertnecen a Mashima-sama...


Hanna yori dango

Capítulo 11: MI PRIMER PICNIC… ¡NO LO ARRUINARAN F4!

-Gray-sama, ¿qué significa esto?... Juvia, no puede aceptar algo tan caro –declaro Juvia, un tanto apenada.

La risa que soltó Gray, confundió a la chica. Una vez que termino de reír, Gray se concentró en examinar con la mirada a Juvia, quien al sentir la mirada de Gray, sintió como sus mejillas ardían y su corazón se aceleraba.

Juvia llevaba un vestido de tiras, con escote algo revelador, y largo hasta las rodillas. Sencillo, sin extravagancias, pero realmente encantador, con un toque casual. El color de la prenda, resaltaba la blanca piel de Juvia. Además, su cabello estaba suelto, en finas y delicadas hondas, contrastando perfectamente con la forma de su rostro. Sus ojos azules brillaban, sus mejillas coloreadas con un sonrojo natural. Sus labios eran rosas, aun sin necesidad de maquillaje.

Este nuevo peinado resaltaba muchos rasgos faciales de Juvia, rasgos que Gray estaba notando. Su piel blanca la hacía parecer una muñeca de porcelana, una hermosa muñeca para los ojos de Gray. Gray sonrió ligeramente, prometiéndose a sí mismo no olvidar esta imagen de ella… Una imagen difusa se coló en sus pensamientos, la imagen de la chica a la que había pintado Juvia. Gray entrecerró los ojos, aun fijos en Juvia.

"Se parece a la chica de esa pintura", pensó.

Juvia se sonrojo fuertemente, la mirada de Gray se había hecho más profunda, y estaban poniendo mucho más nerviosa a la pobre chica. Juvia bajo la cabeza, ya no pudiendo soportar la intensa mirada de Gray, con cuidado levanto su mano y cogió con delicadeza el collar que llevaba puesto.

Pudo vislumbrar dos dijes, uno era un copo de nieve hecho de diamante, al perecer; y el otro que estaba adjunto era de una letra F, hecha de oro, esta era más pequeña. Juvia frunció levemente los seños, extrañada con dicho regalo.

"¿Por qué Gray-sama regalaría a Juvia algo así? Parece… muy caro", comenzó a pensar preocupada la Loxar.

-Juvia –llamo su atención Gray-. No es un regalo, ese collar significa que a partir de ahora serás mi maid –le informo Gray.

-¿Eh? ¿Qué…? –exclamo sorprendida Juvia-. Juvia no… Gray-sama es… ¡¿Es en serio?! –dijo ahora feliz, y con estrellitas en los ojos.

Gray la miro, sonriendo divertido ante el cambio repentino de la chica, asintió con la cabeza para confirmar su duda. Juvia al ver que afirmaba lo dicho, se sintió más feliz. Sería la maid de Gray, podría pasar más tiempo con él, podría conocerlo más, más de lo que sabía hasta el momento. Juvia comenzó a dejarse llevar por su mundo de imaginación, pero antes se aseguró de decirle a Gray que sería… una niña buena.

-Descuide Gray-sama, Juvia será la mejor maid –dijo segura de si-. Gray-sama, por usted, Juvia dará su mejor esfuerzo, así que no tiene de que preocuparse –alzo un puño al cielo-. ¡Aye!

-¿Eh? –Gray alzo una ceja, pero al instante frunció las dos-. Juvia deja el sama, suena raro –opino serio Gray.

-¡Oh! Entonces… ¿prefieres AMO? –pregunto Juvia.

A Gray le resbalo una gota de sudor ante la pregunta hecha. Él tan solo quería que ella dejara de tratarlo con tanta y exagerada formalidad. Después de la charla que tuvieron el día de ayer, Gray prefería que ella usara su nombre, no que lo llame: amo.

Aunque, normalmente una maid, debe tratarlo así, él quería hacer una excepción con Juvia, pero la chica no se lo iba a poner tan fácil.

-Mejor… quédate con el anterior –dijo Gray, ya resignado.

-¡OH! ¡Gray-sama, le está dando permiso a Juvia de que lo llame Gray-sama! –exclamo Juvia, con corazones en los ojos-. Gray-sama, usted también puede llamar a Juvia como le plazca. Puede decirle Juvi, o si prefiere Juvia-chan, o mejor Juvia…

Juvia se fue acercando peligrosamente a Gray, este al notar la cercanía de la peliazul, se puso nervioso y se sonrojo ligeramente. El corazón le latía a mil por hora, estaba casi seguro que Juvia podía escucharlo. Juvia por su parte se había quedado prendada de sus ojos, no podía quitarle la vista. Se había hipnotizado de esos ojos negros.

Gray, no apartaba la vista de los ojos azules de Juvia, se había hundido en ellos. Era consciente de la cálida respiración que rozaba su mejilla, pero no quería -ni podía- apartarse.

"¿Qué me sucede"?, pensó Gray, a centímetros de los labios de Juvia…

-¡JUVIAAAAAAA… - kya! –se escuchó un grito.

Gray y Juvia, parpadearon confusos. Al darse cuenta de la cercanía, se separaron bruscamente, con el rostro colorado. Gray se repuso rápido, se aclaró la garganta, como deshaciéndose de su nerviosismo. Giro a la derecha y… abrió los ojos grandes.

Juvia, también se recuperó y al alzar la vista, vio que Gray miraba algo sorprendido. Ella curiosa, también giro al mismo lado… sus ojos se desorbitaron en sorpresa.

-No sabía que la flamita…

-Lucy-chan…

Y es que no era para más, ante tal escena, las palabras se les fueron de la boca. Los susurros que habían soltado, era uno de muchos comentarios que se escuchaban de las personas que pasaban por esa vereda.

-¡Pero que degenerados!

-¡Consíganse un cuarto!

-Mario, no mires.

¿Qué veían? Solo veían a Natsu y Lucy (N/A: sarcasmo puro :P) , pero en una situación no muy cómoda. Lucy estaba encima de Natsu, ambos en el suelo. ¿Que qué había pasado? Pues…

Lucy, estaba pensando en una buena excusa para Erza, cuando se percató del repentino acercamiento entre Gray y Juvia. Ella sabía que si ellos se besaban, y si Erza se enteraba de eso, no habría salida alguna. Además, sabia los sentimientos de Juvia, pero no los de Gray, y no quería que al final la lastimaran. Así que sin pensarlo dos veces, bajo del coche y corrió hacia ellos.

Natsu ya estaba fuera, y se encaminaba al par, a paso lento, lo cual Lucy no había notado al estar tan centrada en sus pensamientos. Natsu volteo al oír el cerrar de la puerta tan fuerte, temía que dañaran su coche. Pero se dio con la sorpresa, Lucy corría hacia él, y no podía detenerse, así que chocaron y se cayeron en esa posición en la que se encontraban ahora.

Lucy con las piernas alrededor de la cintura de Natsu, y sus manos en su pecho, tenían los rostros algo cerca. Se miraban intensamente… Gray se aclaró la garganta. Lucy se dio cuenta de su posición, y rápidamente se levantó. Natsu, sintió un atisbo de molestia, cuando Lucy alejó el calor de su cuerpo. Natsu también se puso de pie.

Natsu se acercó a Gray y le propino un coscorrón, sin previo aviso.

-¡Auch! –se quejó Gray, sobándose la cabeza-. ¿Qué rayos te pasa flamita? ¿Por qué…?

-Cierra el pico, cubo de hielo –lo interrumpió Natsu-. El que hace las preguntas soy yo… ¡¿estás loco?! ¿Cómo rayos se te ocurre ponerle el collar a ella? –señalo a Juvia-. ¿Acaso quieres tenerte encima a esa pelirroja?

-No, no quiero eso –respondió.

-Entonces, ¿por qué le pusiste el collar? –pregunto Lucy.

Gray observo detenidamente a Natsu, luego a Lucy. Ellos, a su parecer, los habían estado siguiendo. De Natsu él se lo esperaba, pero de Lucy, no. Además, si quería que Juvia fuese su maid, primero debía librarse de ese monstruo de cabello rojo. E iba a necesitar mucha ayuda.

-Nos han estado siguiendo, ¿verdad?

Lucy se sonrojo, Natsu desvió la mirada y comenzó a silbar desinteresado. Juvia escucho lo que dijo Gray, y se volvió a mirar a Lucy. Una sonrisa se plasmó en su rostro, después de todo ella le importaba mucho a la rubia.

-Lucy-chan, no debes espiar a Juvia, eso es de mala educación –la regaño cariñosamente la Loxar.

-Lo siento, Juvia-chan, estaba realmente preocupada por ti –alzo ambas manos, poniéndolas en modo de rezo-. Te prometo que no volverá a suceder.

-Sí, sí, ya basta de cursilerías. Tienes idea de cómo solucionar el lio en el que nos metió ese pervertido –señalo a Gray.

-¡Ey! ¿A quién le dices pervertido?

-Al tipo que no trae camisa –respondió Natsu indicándole su pecho desnudo.

Gray, al ver su torso desnudo, sin camisa, abrió grandes los ojos. "Pero… si yo ya lo supere, ya había superado mi mal hábito", pensó preocupado.

Juvia, al ver el pecho desnudo de su nuevo amo, se coloreo de un rojo intenso, echando humo. Comenzó a imaginarse millones de situaciones, junto a su amo, sin camisa. Juvia se dio un lapo mental. Se había dado cuenta, que al ser su nueva maid, debía cubrir su cuerpo, antes de que los demás –en especial las chicas– vieran el cuerpo de Gray.

Juvia, comenzó a mirar en el piso, por si lo había votado… Juvia desorbito la mirada. En su mano estaba la camisa y gabardina de Gray, pero ella en ningún momento había cogido ambas prendas. ¿Cómo fue que llegaron hasta ahí?

-Tenga, Gray-sama –extendió las prendas hacia él.

Gray agradeció, las cogió y se las puso. Lucy se percató de la manera en que trataba Juvia a Gray, y en su mirada. Intuyo que Juvia, no iba a desistir de ser la maid del Fullbuster, así que ella debía ayudarla. Si eso hacia feliz a Juvia.

-Juvia-chan, ¿quieres ser la maid de Gray? –pregunto, aun a pesar de saber la respuesta.

Juvia, Gray y Natsu voltearon a ver a Lucy, por la pregunta que le hacía a la peliazul. Juvia asintió con la cabeza, y Lucy suspiro ante la respuesta afirmativa.

-Sí, eso te hace feliz, veré la forma de convencer a Erza –dijo Lucy, Juvia corrió a abrazarla.

-¿Qué tienes en mente? –le pregunto Natsu.

Lucy, sonrió ampliamente. Juvia se separó un poco de ella, para mirarla a los ojos. Pero en ellos encontró un brillo de diversión y malicia, algo se traía entre manos.

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EN LA NOCHE…

-¿QUÉ JUVIA QUÉ?

El grito, casi reventó los tímpanos de los que habitaban en la casa. Jellal, sujeta a Erza de los brazos, para evitar que se abalanza contra Gray. Gray se encontraba a espaldas de Juvia, no por miedo, solo por seguridad. Natsu, que temblaba a espaldas de Lucy, se decía a si mismo que no era cobardía, solo que tenía frio. Gajeel, estaba a un costado de Levy, acercándose disimuladamente a la puerta, por si tenía que salir corriendo.

Los niños, que estaban en su habitación, también escucharon el grito, y es que tan solo hace como cinco minutos, que habían llegado unos tipos extraños, ellos decidieron echar llave a la puerta, por seguridad a un posible desahogo de Erza.

-Erza, cálmate, creo que exageras las cosas –intento calmarla Jellal.

-¿CÓMO QUE EXAGERO? Lo oíste, Juvia es… ella es… -las palabras se fueron de su boca, su vista se cubrió con su flequillo-. ¡SEGURO QUE TE OBLIGO! Yo lo matare, para que seas libre, yo…

-Erza –llamo Juvia, que temblaba ligeramente, se armó de valor para hacerle frente-. N-n-no obligo a Juvia, Juvia a-a-acepto ser la m-ma-maid de Gray-sama.

-¿Gray…sama? –pregunto Erza-. ¿Te hace que lo llames así?

Juvia negó con la cabeza. Erza frunció los ceños, se supone que el sama solo se usa para un dios, o para alguien que se impone. Erza comenzó a pensar lo peor, sus ojos se abrieron como platos, sus mejillas comenzaron a teñirse… Lucy noto el cambio, y la cara que ponía le daba mala espina.

"¿Por qué pregunto por el sama?", se preguntó a sí misma. Lucy, entendió hacia donde se iban las sospechas de Erza, las cuales no tenían nada que ver con el caso. Pero que más podía esperar Lucy, si Erza, no conocía tan bien a Juvia.

-Erza, creo que estas teniendo una idea equivocada –Erza giro a ver a Lucy-. Juvia tiene otro motivo por el cual lo llama así, no por el que estás pensando.

-Entonces Juvia y Gray no t-t-tu-t-tuvi-tuvi… -comenzó a tartamudear.

-¡No Erza-chan, Juvia no haría algo así! –dijo acalorada la Loxar.

-Erza, creo que debes dejar que Juvia sea la que maneje la situación en la que se metió –opino Levy.

Erza, se volteo a verla. Había aceptado que Levy sea la maid de Gajeel, solo porque ella quería solucionar sus problemas... Erza se dio cuenta de que estaba siendo demasiado sobre protectora, ellas ya eran mayores, quizá no lo suficiente para tener enamorado, pero si lo suficiente para tomar sus propias decisiones. Suspiro resignada, se paró rectamente, e hizo un ademan para que Jellal, la soltara.

Jellal la soltó, pero no le quito la vista de encima. Erza dio dos pasos, y Jellal uno, los demás retrocedieron tres.

-Está bien, creo que ustedes ya pueden tomar decisiones propias, pero aun así qué me asegura que no las van a lastimar –fulmino con la mirada a Natsu.

-¡Te doy mi palabra! –gritaron al unísono Gray y Gajeel.

Todas las miradas se posaron en Natsu, que tenía los ojos cerrados y una pose de pensador.

-¿Eso incluye no hacerles bromas? –pregunto.

-Dependiendo de las bromas –comento Erza.

-¡Yosh! Entonces, tienes mi palabra.

Lucy sintió un escalofrió recorrer su cuerpo, la mirada que le dio Natsu, no le gusto para nada.

"Esto es mala idea, Erza pensándolo bien, mata a Natsu", pensó con lagrimitas en los ojos.

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DOS SEMANAS Y 5 DÍAS DESPUÉS…

-¡Al fin descanso! –exclamo Lucy antes de echarse en el sillón.

Juvia y Levy, imitaron a la rubia en los sillones unipersonales de los flancos de la sala, Erza que entraba ultima se encargó de cerrar la puerta. Todas llevaban el uniforme puesto, ya que su traje de maid, debían dejarlo en casa de sus amos. Erza se sentó frente al sillón de Lucy, en la alfombra, apoyando la espalda en el sillón de la rubia.

-Lucy-chan, no hagas mucho ruido los niños deben de estar durmiendo –informo Juvia.

-¡Pero que agotador día! No se imaginan todo lo que me paso –comento Levy.

-No creo que sea peor de lo que me paso a mí –Lucy cerro los ojos, recordando todo lo que le paso esa tarde.

-Chicas, ya van a ser como tres semanas al servició del f4 –opino Erza-. Creo que necesitamos un descansó…

-Saben, Juvia el otro día vio a Lili-kun deprimido –comento pensativa Juvia-. No creen que los hayamos estado descuidando demasiado. Juvia extraña cenar con los niños, bañarnos juntos. Juvia se siente una mala madre al dejar a sus hijos abandonados.

Las tres chicas se incorporaron para ver a Juvia. Y lo que decía era muy cierto. Habían estado más metidas en el trabajo de ser las maids del f4, y estaban descuidando a los niños. Su rutina era levantarse, alistarse, llevarlos al cole, irse al instituto, a la salida recogerlos y dejarles la cena preparada, ellos se quedaban solos en la casa, echados llave.

Incluso habían sido despedidas, ya que su trabajo de maid era a tiempo completo. En conclusión, sí, habían abandonado a los niños. Las chicas llegaron a la misma conclusión, y se abrazaron, diciendo ser malas madres.

-Tenemos que hacer algo –dijo Levy separándose del grupo.

-Juvia no tiene ninguna idea –comentó la peliazul.

-Pues, si los llevamos al zoológico –opino Lucy.

Lo que dijo Lucy, le dio una mejor idea a Erza, una que siempre quiso hacer. Y ahora que tenía la oportunidad, no la iba a dejar pasar.

-Mejor hagamos un picnic –dijo Erza con estrellitas en los ojos.

-Claro, pasado mañana es domingo.

-Podemos ir al parque del norte, es amplio.

-Ahí, podemos jugar con los niños, y Juvia preparara una buena merienda para todos.

-Bien, ese será el plan…

-¿Creen que el f4 nos deje? –pregunto Lucy.

-Es cierto, el anterior domingo nos hicieron trabajar –dijo triste Levy.

-Y… si les pedimos permiso, Juvia podría convencer a Gray-sama que le deje ese día libre.

-No, ellos no deben enterarse del picnic, ya que solo será para nosotras y los niños –declaro Erza.

-Entonces, tenemos que ser discretas e inventar una buena excusa –objeto Levy.

-¿Podemos invitar a Loke? –pregunto Lucy.

Las chicas la miraron. Levy se acercó y la codeó con una sonrisa pícara. Mientras Juvia reía divertida. Erza, asintió con la cabeza, ya que Loke les había ayudado mucho y era un buen amigo de ellas.

-Está decidido –Erza alzo un puño-. El domingo picnic. Lucy encárgate de preparar toda la comida; Juvia, tú te encargaras de las bebidas; Levy, tú de los implementos necesarios, y yo preparare a los niños. ¿Quedo claro?

-¡Aye! –respondieron.

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SÁBADO, 1 DÍA PARA EL PICNIC…

-Y Loke que dices, ¿te vienes o no? –pregunto Lucy.

-Pero por supuesto que sí.

Loke le sonrió ampliamente. Estaban a la salida de los talleres, caminando a las rejas. Lucy le devolvió la sonrisa, y cuando miro de frente, vio a sus amigas esperándola. Se acercaron al trio de chicas.

-Conseguí permiso, Natsu se creyó la historia de que iba a estudiar para un examen importante –informo Lucy a las chicas.

-Yo le dije a Gajeel, que iba a ir a estudiar un libro que me presto sobre metales, para ganarle el debate que le pienso hacer –dijo feliz Levy.

-Juvia se sintió mal al mentirle a su Gary-sama… pero Juvia consiguió permiso, Juvia dijo que tenía que lavar mucha ropa –declaro con una sonrisa.

-Yo solo le dije que me tomaba el día libre, dos coscorrones y me concedió el día libre –dijo Erza sonriendo.

A los presentes les resbalo una gota al estilo anime. Le restaron importancia y comenzaron a caminar, en compañía de Loke, que quiso acompañarlas ya que se dirigiría al centro, y la mitad del trayecto era rumbo a casa de las chicas.

En cuanto desaparecieron por las rejas… un muchacho, alumno de la escuela, y fiel seguidor de los f4, había escuchado toda la conversación, y como leal admirador del f4, les fue a comunicar… ¿esto arruinaría el plan de las chicas?

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DOMINGO, DÍA DEL PICNIC…

-Dinos dónde será o te ira peor –amenazo Natsu.

-Habla de una vez, que no tenemos todo el día –dijo desesperado Gray.

-Será mejor aplicar la tortura Natsu, tal vez así cante –opino Jellal, con una mirada sombría.

-A un lado nenas, dejen que Gajeel, se encargué de esto –dijo Gajeel, mientras se acercaba a… la víctima.

-¡Háganme todo lo que quieran! ¡Pero no se los diré! ¡Prometí a Lucy que no se lo diría a nadie! –argumento la víctima, que solo era Loke.

Natsu al escuchar el nombre de la rubia salir de los labios de Loke, sintió una punzada en el corazón, y algo de cólera-molestia por el chico. Alzo el puño, dispuesto a que se retracte, ya que –según la teoría de Natsu– no tenía derecho a hacer promesas con su maid. Iba a golpearlo, pero fue detenido por la mano de Jellal.

-Lo queremos despierto, dormido no nos sirve –declaro Jellal.

Natsu se soltó, metió las manos al bolsillo y salió de la habitación. El cuarto en el que estaba metido Loke, era un cuarto oscuro, con un pobre fluorescente de iluminación, él se encontraba atado a una silla, el sudor bañaba su frente, y ver a Gajeel acercarse con una sonrisa maliciosa, lo estaba poniendo nervioso.

-Tienes cinco minutos, si no funciona probaremos mi método –dejo en claro Jellal, antes de salir, seguido de Gray.

-Gee-hee, me basta tres –dijo sonriendo como psicópata.

Y tal como lo dijo, en tres minutos salió del cuarto, con una sonrisa de oreja a oreja. Se acercó a sus amigos, y les enseño el pulgar, diciendo que ya tenía la dirección. Los chicos le sonrieron en respuesta. Salieron de ese lugar, y se subieron a una limusina, antes de cerrar la puerta, Natsu dejo un encargo a su sirviente.

Ya que el lugar donde retenían a Loke, era una casa a afueras de Tokio, pequeña, y no muy lujosa, mayormente servía como almacén, o para que Natsu se quede luego de una discusión con su padre.

-Sácalo del sótano luego de tres horas, dale comida y llévalo a una de las habitaciones –dicho eso, cerró la puerta.

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PARQUE NORTE DE TOKIO, ENTRADA…

-Creo que no vendrá –murmuro Lucy.

Llevaban esperando 15 minutos por Loke, pero no aparecía. "Y, ¿si a último momento decidió cancelar?", pensó.

-Lu-chan, mejor entremos y busquemos un buen lugar –recomendó Levy.

Lucy asintió, y se encaminaron a las puertas del parque. Al entrar, Juvia vio que muchas familias salían, pero ninguna entraba. "¿Qué raro?", pensó la Loxar.

Lucy llevaba puesto un short de color café medio, algo diminuto, y una blusa de tiras suelta con un escote en V, su cabello era sujetado por un gancho. De la mano llevaba a Happy, y Charle se sujetaba de él. Además en su otra mano cargaba con las bebidas en una caja térmica.

Juvia iba un poco más delante de ella, en su espalda una mochila, con los instrumentos deportivos que iban a usar. Vestía una falda-short turquesa, con un polo de mangas caídas, color lila, y un top. A su lado estaba Levy cargando el mantel, iba vestida con una pantaloneta por encima de la rodilla, color negro con franjas naranjas, y una blusa a tiras verde hoja.

Erza estaba en la cabeza con un short, también diminuto, palo rosa, y una blusa de tiras naranja, donde decía FIRE, además su cabello iba en una cola alta, y usaba una gorra. Cargaba en su hombro una canasta exageradamente grande, llena de comida, y una sombría en su otra mano.

Se desviaron del camino, donde terminaban los árboles y empezaba la llanura, llena de hierbas verdes. Debajo de la sombra de un árbol, Levy extendió el mantel. Lucy bajo la caja, y Erza coloco encima de ella la sombría para que no le dé la luz solar. La canasta de comida, la ubico a su lado. Juvia, también baja su mochila, suspiro al dejar ese peso.

Hoy hacia un hermoso día, cielo despejado y un brillante sol, perfecto para un picnic. Happy corría en círculos, alegre. Charle, recogía flores de unos arbustos. Lili se hecho en el mantel, sintiendo el aire fresco.

-¿No les parece que está muy silencioso? –pregunto Levy.

Y, es que no se veía a ninguna familia, o a un señor paseando a su perro. Estaba desierto a excepción de ellos.

-Y que, más espacio para nosotras –respondió Erza-. ¡Vamos a jugar!

Saco una pelota de vóley de la mochila de Juvia, y comenzaron a jugar…

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De una limusina, a la entrada del parque, bajaban cuatro chicos, cada uno con ropa casual, polos, pescadores, shores, gafas, etc. Se encaminaron a la entrada.

Justo donde el camino terminaba, se escuchaban risas femeninas, uno que otro grito. Dando la ubicación de las personas que buscaban los cuatro jóvenes.

El f4, había reservado todo el lugar, por eso no se veía a ninguna persona, excepto al grupo de chicas. A medida que se acercaban a ellas, sonreían, todos. Natsu dio un paso, pero algo impacto con su cabeza, haciéndolo caer de bruces al suelo.

Al levantarse, vio que había sido una pelota de beisbol. La cogió y apretó con una mano, mientras una venita se marcaba en su frente.

-Pelota, ¿dónde estás? –llamo un niño.

De los arbustos, salió un pequeño niño de nueve años, con el cabello celeste, ojos cafés, vestido con un short simple y un polo holgado. Natsu al verlo dejo caer la pelota, y se quedó tieso.

El niño, observaba detenidamente a los misteriosos jóvenes. En eso un grupo de chicas se acercan, junto a dos niños más.

-Happy, ¿por qué…? -Lucy cayo al ver al f4.

-¿Qué hacen ustedes acá? –pregunta Erza sorprendida.

Levy y Juvia también estaban sorprendidas, con la repentina aparición. Lili y Charle se acercan Happy, por que el niño no deja de mirar al chico peli rosa. En cuanto se acercan, Gajeel, abre los ojos, y clava su mirada en el pelinegro. Jellal de la misma forma pero este mira a Charle. Sus miradas se encuentran, y se mantienen.

"Es Happy, está vivo", piensa Natsu.

"Lili, Lili no murió", piensa Gajeel.

"Charle, Wendy se va a poner feliz", medio sonríe Jellal.

Las chicas, notan las miradas de los jóvenes hacia los niños. Una mirada intensa, como si…

"Acaso, ¿se conocen?", piensan todas.


Y... ¿que tal? les gusto, espero que si. Bueno, a modo de disculpa y como gradecimiento por sus reviews, les dejare hacerme una pregunta, solo UNA, que se los respondere en un mensaje privado, asi q espero sus reviews con la pregunta...

Ahora los adelantos:

En el siguiente cap, veremos la relacion que existe entre los niños y el f4. Ademas habra una tarde en la piscina, y conoceremos a la mamá d Wendy.

Sayonara minna, nos leemos... :3