Capitulo XI

"Nadar o ahogarse"

Parte nevada de la isla File, en el Digimundo

Abril 2 de 2081

El muchacho castaño se encontraba en medio de la obscuridad volando sobre un sombrío panorama montado en un enorme animal al cual jamás en su vida había visto antes, miraba todos lados tratando de distinguir algo. Parecía estar sobrevolando las montañas de algún desierto por la noche, el viento era salvaje y lo golpeaba sin piedad alguna en el rostro. A lo lejos se lograba distinguir una especie de tétrico castillo sobre el cual parecían volar bestias aladas parecidas a serpientes de color negro. El cielo dejaba caer sobre la tierra relámpagos que pasaban rosándole, y de un momento a otro se desato una tormentosa lluvia que lo empapo a los pocos segundos de iniciar. Su mirada seguía fija en el castillo hasta escuchar que alguien gritaba.

-¡Hermano!- Escucho que dijeron, volteó a ver a la derecha y pudo ver a una chica joven, con el cabello castaño corto y ojos café claro quien montaba una especie de dragón sin alas. Miro nuevamente al frente solo para distinguir una enorme bola de fuego con la cual se estrelló.

-¡AH!- Despertó en ese momento dando un grito y mirando a su alrededor. Se encontraba en una especie de cueva, a su lado a un par de metros de distancia se encontraba su compañero junto a una fogata, quien volteó a mirarlo en cuanto escuchó el grito que el castaño soltó.

-¿Te encuentras bien Tai?- Pregunto el Digimon algo preocupado.

-Sí, no te preocupes Agumon, tan solo creo… Creo que tuve una pesadilla. –El muchacho que se encontraba sentado se levantó y tomo el chaleco que había tenido sobre su cuerpo mientras estaba inconsciente.

-¿Qué fue lo que paso? ¿Dónde estamos? ¿Dónde están los demás?-Cuestionaba el muchacho mientras se ponía el chaleco y luego se comenzaba a frotar los brazos debido al frio que se sentía en ese lugar.

-La isla comenzó dividirse y entonces una piedra te golpeó en la cabeza, quedaste inconsciente y comenzaste a caer por un barranco, yo trate de sujetarte pero resbalamos juntos, por suerte las copas de los árboles fueron reduciendo el impacto de nuestra caída hasta que aterrizamos sobre un montón de nieve. Cuando por fin sentí que la isla dejo de moverse te arrastre hasta encontrar esta cueva, y aquí nos refugié, no he visto ni a Matt, Gabumon, T.K., Patamon, Joe ni Gomamon desde que luchamos contra Devimon, tal vez ellos fueron enviados a diferentes partes de la isla, aunque creo que Matt pudo haber caído en esta parte de la isla, ya que cuando te traía hacia acá, vi unas huellas en la nieve, posiblemente sean de él.

-Entonces debemos buscarlo, maldición, no debí cortar las magas de esta estúpida chaqueta, no tendría tanto frio ahora.- Dijo mientras frotaba sus brazos para tratar de calentarse un poco.

-Tai… ¿Puedo preguntarte algo?

-¿Qué sucede Agumon?

-Bueno, ¿Qué fue lo que soñaste? ¿Por qué gritaste?- El muchacho hiso una mueca pensativa mientras reflexionaba sobre las imágenes de su sueño.

-No estoy seguro Agumon, pero, tengo la ligera sospecha de que no fue algo producto de mi imaginación, espero equivocarme. Pero eso no es lo que importa, lo importante ahora es encontrar a Matt y los demás chicos, vamos amigo, buscaremos por aquí en los alrededores y si tenemos suerte nos toparemos con Matt pronto.

Bosque de la isla File, en el Digimundo

Abril 2 de 2081

-Arg… ¿Dónde estoy? –Se preguntó el muchacho de pelo azul al despertar y mirar a su alrededor. Parecía estar en medio de un bosque, dirigió la mirada a un punto que producía luz para toparse con una fogata, alrededor de la cual estaban T.K., Patamon y Gomamon.

-Al fin despertaste Joe. –Dijo algo aliviado Gomamon mientras se acercaba a él.

-Si… ¿Qué ha pasado?

-Bueno, muchas cosas, primero, caímos por un barranco, te desmayaste, y tal parece que la isla se dividió en varios fragmentos, no sé en donde estemos ni donde estén los demás, pero debemos buscarlos –Le explicó T.K.

-Si no sabes dónde estamos, ¿Cómo quieres encontrar a los demás?, Primero debemos saber en qué punto nos encontramos, tengo un mapa de la isla File, tal vez eso nos ayude.

-No creo que sea tan simple- Dijo Patamon- La isla se está moviendo en este momento.

-¡¿Qué?

-Los fragmentos de la isla se alejan más y más, no creo que sea útil un mapa que nos mostrara solamente el punto en el que se encontraba la isla hace unas horas, mejor sería buscar si existe el modo de volver a unir la isla. –Explicó Gomamon a su compañero.

-¿Y cómo planean hacer eso?

-Gomamon hablo con algunas criaturas marinas, al parecer bajo la isla hay una especie de máquina que es lo que la está moviendo, si encontramos el mecanismo de dicha máquina, tal vez podamos revertir la acción que está tomando y regresar todo a su sitio original.-Planteo T.K. como algo ya decidido entre el grupo.

-¿Pero cómo saben que podrán hacerlo?, existen muchos riesgos seguramente, peligros, retos, suponiendo que lográramos encontrar el mecanismo que controle lo que está moviendo esta isla, no sabemos cómo funciona y cómo hacer que regrese todo a su lugar. Creo que lo más inteligente seria contactar a Charles y pedir ayuda a la agencia, si no, no podemos hacer nada y…

-¿Siempre eres tan pesimista?- Lo interrumpió T.K.

-No tienes ni la menor idea- Dijo Gomamon con tono resignado.

-Escucha, es cierto, nada nos garantiza que podremos, pero sentados aquí no lograremos nada, ya que no existe modo de contactar a HEDM, todo está en nuestras manos, además, tardarían mucho tiempo en encontrar alguno de los fragmentos de la isla, y debemos detener a Devimon cuanto antes, algo trama estoy seguro.

Joe miró durante un rato a T.K., el joven parecía convencido de lo que estaba diciendo.

-De acuerdo, lo haremos a tu modo, solo espero que los demás estén bien.

Parte nevada de la isla File, en el Digimundo

Abril 2 de 2081

El rubio caminaba sin un rumbo fijo, cegado por la preocupación, ni siquiera se detenía al ver la tormenta de nieve que caía sobre ese lugar.

-Matt, por favor detente, con estas condiciones nos será imposible encontrar a los demás, solo nos arriesgamos a…

-¡Puedes irte si quieres Gabumon, yo buscare a mi hermano, no me importa lo que me pase, lo voy a encontrar!- El rubio continuo su camino luego de dirigirle esas duras palabras a su compañero que lo siguió apenas distinguiendo el camino que tomaba, la tormenta era muy fuerte, el helado aire los golpeaba en la cara y casi no les permitía ver. El rubio sentía el enorme cansancio y su ardiente voluntad se enfriaba a cada paso, pero debía seguir, debía encontrar a T.K. costará lo que costara. Más finalmente su voluntad no pudo contra las condiciones climáticas de esa noche y callo rendido.

-¡Matt!- Exclamo Gabumon al verlo caer inconsciente sobre la nieve, víctima del frio y del cansancio. Trató de levantarlo pero su condición era la misma y solo callo rendido junto a él. Antes de perder el conocimiento distinguió una sombra acercándose a donde estaban, no logro distinguir si se trataba de un amigo o algún enemigo, y finalmente perdió el conocimiento.

Gabumon comenzó a despertar después de un largo rato, miro a su alrededor, se encontraba en una especie de cueva, una luz que se originaba de una fogata a una corta distancia de él llamó su atención y al voltear a verla distinguió a dos conocidas personas.

-Tai, Agumon- Susurro, y de inmediato se levantó dejando de lado la fatiga- ¿En dónde está Matt?

-Tranquilo, él está bien- Le dijo Taichi señalando al otro lado de la cueva al chico que permanecía inconsciente., recostado cerca de la fogata para que su cuerpo adquiriera algo de calor.

-¿Se encuentra bien?

-Si, por fortuna los encontramos a tiempo, solo está dormido, despertara en cualquier momento y comenzara a quejarse y a buscar pleito conmigo, ya lo veras.

-Gracias por ayudarnos.

-Para eso están los amigos- Le dijo Agumon sonriendo y el Digimon respondió del mismo modo.

-Ahora, la tormenta sigue tan fuerte como hace rato, lo mejor será permanecer aquí, hasta que amanezca, probablemente entonces haya menos frio y así podremos buscar a los demás.

-De acuerdo- Dijeron los Digimons al unísono y se recostaron para dormir un rato, el castaño hizo lo mismo y al poco tiempo dos de los presentes se quedaron dormidos, pero otro de ellos no tardo en levantarse y salir de la cueva, a enfrentar nuevamente la cruel tormenta.

Mansión Riuga en Odaiba, Japón, En la Tierra

Abril 2 de 2081

-Ishida, Kamiya, alguien conteste por favor, ¿Cuál es el reporte de su situación?, Takaishi, Kido, ¡Alguien conteste de una vez!-Repetía por la radio un hombre tratando de establecer contacto con los Tamers enviados horas atrás al Digimundo, reunidos ahí se encontraban los compañeros de equipo de los desaparecidos y también Charles.-Contesten, ¿Alguien me escucha?- Mimi arrebato el aparato de las manos del hombre que trataba de comunicarse y hablo con decisión.

-¡Matt!, ¡Matt, por favor contéstame! ¡Tai soy Mimi, ¿Dónde están? ¿Se encuentran bien? Por favor contéstenme.- Dijo con voz débil y se dejó caer rendida, vencida por el miedo y la preocupación.

-Tranquila Mimi, estarán bien, los conoces, sabes que pueden defenderse solos.- Trataba de tranquilizarla Sora mientras se arrodillaba junto a ella y la abrazaba por la espalda.

-Hay que ayudarlos.- Susurro a punto de soltar el llanto.

-¡Al demonio, hay que ir por ellos, no podemos permanecer aquí con los brazos cruzados!- Explotó Davis lleno de furia.

-No podemos, la isla se mueve, el portal al digimundo que estaba en la isla file quedo destruido y además no sabemos ni en que fragmento de la isla se encuentran ellos, mandarlos allá sin saber que hacer sería tan productivo como el que se quedaran aquí sin hacer nada.-El castaño apretó los puños lleno de impotencia y coraje hacia sí mismo. Se sentía inútil y estúpido, al no poder hacer nada por su amigo Joe.

-Davis, tranquilízate- Le dijo un Digimon de color azul mirándolo a la cara.

-V-mon.

-Él tiene razón Davis, todo estará bien, ya lo veras- Le dijo con voz suave una chica castaña de la misma edad que él.

-Kari, es que… No es tan fácil, es gracias a Joe que estoy aquí hoy, el me impulso para formar parte de HEDM y además fue el quien me salvo la vida hace un par de años, lo sabes bien.

-Lo sé, pero en estos momentos nada podemos hacer más que aguardar, tener calma y fe en que ellos lograran cuidarse mutuamente.

-Ella tiene razón- Dijo Izzy uniéndose a la plática- Escuchen, tres de los chicos son de mi equipo, y los conozco, dos son muy competitivos, uno es muy engreído y el otro un completo idiota, pero si se esfuerzan pueden demostrar que son hábiles y sobre todo, de fiar, confió en que dejaran de lado sus problemas y hallaran la forma de mantenerse a salvo hasta que podamos ayudarlos, Solo no desesperen.

-Mantengamos la cabeza fría, y no visualicemos malos escenarios- Afirmo Sora.

-Tienen razón, en cuanto nos sea posible actuaremos juntos- Sentenció Hikari.

-Sí, así será.- Dijo para finalizar la conversación un Davis más tranquilo y positivo.

Parte nevada de la isla File, en el Digimundo

Abril 2 de 2081

Aquel necio muchacho se encontraba nuevamente en medio de la tormenta gritando el nombre de su hermano con la esperanza de que este respondiera, ni siquiera daba crédito a que el en ese momento se preocupara más por refugiarse, cosa que el debería hacer, pero su necedad le impedía. Caminaba con dificultad sobre la nieve que le llegaba a cubrir hasta las rodillas y que cada vez lo cubría más amenazándole con enterrarlo vivo.

-¡T.K.!- Pero su voluntad no se doblegaba y continuaba buscando tratando de dar con el muchacho- Debo… Debo… Debo encontrar a T.K.- Intentaba decir mientras temblaba por el frio.- No me puedo rendir, debo hallar a mi hermano… T.K., ¡T.K.!- El último grito del rubio provoco que la nieve que se encontraba sobre la montaña que tenía tan solo unos metros al lado comenzara a resbalar amenazando con caerle encima. Segundos antes de que esto ocurriera el rubio sintió como era tacleado y caía dentro de una pequeña caverna cuya entrada después fue tapada por la nieve.

-¡¿Qué carajo tenías pensado hacer?- Escucho le reclamaba Taichi que parecía estar muy agitado, el castaño tomo de su chaleco una linterna, la encendió y la dejo en el suelo apuntando hacia arriba para poder ver en ese obscuro lugar.

-¿Qué crees… Que haces torpe?- Lo cuestiono el rubio.

-Te salvo la vida… un simple "gracias" no estaría mal por cierto, de no ser porque llegue a tiempo estarías sepultado bajo toda esa nieve ahora mismo.

-¿Y quién te dijo que me salvaras eh?, ¡¿Quién te dijo que necesitaba tu ayuda maldito Kamiya?- Le reclamo mientras lo tomaba por el cuello de la ropa.

-¡Discúlpame!-Dijo y lo empujo con brusquedad derribándolo.- La próxima vez te dejare morir si ese es tu deseo. – Matt se puso de pie y le soltó un golpe a Tai en el rostro derribando al castaño, luego se le echo encima y lo golpeo repetidas veces en la cara, el castaño se impulsó hacia arriba y luego hacia abajo con la fuerza necesaria para quitarse a Matt de encima y hacerlo chocar con la pared de la cueva, mientras este se ponía de pie lo tacleo y teniéndolo contra la pared lo golpeo en la cara y el estómago. Matt logro esquivar uno de los golpes y el castaño estrelló su puño contra la dura roca provocándole dolor y luego sintió en la espalda una patada por parte de Matt, se dobló debido al dolor y sintió a Matt tomarlo del cabello y lo vio preparando su puño para golpearlo más, pero él lo tomo de las piernas y lo derribo para después subírsele para golpearlo en la cara, pero antes de hacerlo se retractó al ver su rostro entre enfurecido y preocupado. Se quitó de encima del rubio y se alejó para tomar asiento recargándose en la pared de la cueva.

-Imbécil.- Dijo algo agitado el castaño.

-Idiota, ¿Por qué me seguiste?

-Porque estaba completamente seguro de que cometerías algún acto estúpido y te matarías tu solo, por lo visto- Señalo el montón de nieve que cubría la entrada- No me equivoque.

-Tan solo un pequeño error, discúlpame señor perfección, no todos podemos cometer actos estúpidos con total precisión y sin fallos.

-Nunca he dicho que yo no me equivoque, solo que deberías consideras las cosas, la temperatura es muy baja y haciendo esto solo arriesgas tu vida, si te mueres, ¿Quién encontrara a T.K.?, si de verdad te preocupas por él, preocúpate primero en conservar la vida hasta verlo a salvo.

-¡¿Tu que sabes Taichi?, ¿Qué es eso que tú conoces y que yo ignoro lo cual te hace tener la razón siempre?

-¡Que él puede cuidarse solo!, Matt, ¿Por qué no entiendes? No es un niñito al que debas proteger siempre, tiene habilidades, más de las que siquiera el cree tener, no necesita que estén cuidándolo y viendo por el todo el tiempo, él sabe lo que hace, sabe cómo hacerlo y créeme, sabe pelear y defenderse.

-Es mi hermano menor, tú eres el que no entiende, y nunca lo harás… Jamás comprenderás lo que es tener un hermano al cual cuida, alguien a quien enseñarle como hacer las cosas, ¡Tu no estuviste con el cuándo aprendía a andar en bicicleta!, A ti nunca te dijo que eras su inspiración ni su héroe, no sabes lo que es tener la responsabilidad de cuidar a alguien y ver que no cometa tus errores y viva los mejores días posibles, jamás sabrás lo que es eso, no lo comprendes ni lo comprenderás. – Tai lo miro serio durante un rato mientras organizaba sus pensamientos hasta que al fin respiro hondo y habló.

-Tienes razón Matt, yo no he tenido un hermanito al cual cuidar, pero sabes algo, Aunque no lo creas, lo comprendo - Matt lo miro con curiosidad mientras Tai mantenía la mirada seria- Yo no tuve un solo hermanito al cual cuidar y proteger, yo tuve varias vidas, de niños humanos y de Digimons en desarrollo en mis manos, yo vele por su seguridad, por que tuvieran un futuro, arriesgue mi vida muchas veces por ellos, y de hecho hoy estoy aquí vistiendo este maldito uniforme por ellos, solo por ellos, por que no tengan que vivir lo que he vivido, porque no sufran las carencias por las que yo he sufrido, se cómo te sientes, sé que se siente cuidar de alguien, verlo crecer y preocuparte por que ese niño te recuerda a ti, por qué piensas casi solo en tus defectos y crees que él pueda tenerlos, quieres avisarle con tiempo que la vida no es como el la imagina, pero tampoco quieres destruir su ilusión, entonces crees que puedes evitar que conozca ese mundo, pero es imposible, debemos caer, para aprender a levantarnos solo para eso, los errores no tiene otra finalidad más que esa. Cuando dejes de ver tus similitudes con T.K., y empieces a ver en lo que se diferencias, lograras ver que él tiene más valor y fuerza de la que puedes imaginar, y entonces, si tú lo crees él lo creerá, creerá en sí mismo porque tú le tienes confianza, déjalo vivir Matt, sobre todo, déjalo fallar, equivocarse, y resolver solo sus problemas, deberá nadar o ahogarse y aunque eso te de miedo, debes aceptarlo, o no lo dejaras crecer y tendrás que vivir con eso.

-Pero el apenas es un niño y…

-Y nosotros apenas unos adolescentes, él es lo suficientemente grande e inteligente para saber qué hacer, no por nada es un Tamer, no por nada es uno de los elegidos, uno de los mejores. Mira, puedes pasarte la vida protegiéndolo y por tanto haciéndolo débil, o puedes dejarlo experimentar, dejar que se queme y así aprenda o a no jugar con fuego, o a soportar el dolor de quemarse.

-Tai- Dijo apenas en un susurro el rubio- Tu no lo conoces.

-No, pero empiezo a hacerlo, y no es tan difícil descifrar que él se siente débil porque su hermano, su héroe, su inspiración lo cree débil, el sí depende de ti, y la mejor forma de ayudarlo es haciéndole ver que es capaz de mucho, o si no, tus miedos se harán realidad.- El castaño guardo silencio al ver que sus palabras lograron hacer reflexionar al rubio, miro la nieve cubriendo la entrada y luego miro al otro lado, la cueva estaba sellada por piedras, no había forma de salir.- Dormiremos aquí, mañana seguramente Agumon y Gabumon nos encontraran, Gabumon tiene un buen olfato así que no tardaran en hallarnos, descansa un poco, o piensa en lo que te dije, y mañana dime que es lo que piensas, ¿Qué es lo mejor para ti y tu hermano?.- Dicho esto el muchacho apago la linterna y se acostó dándole la espalda a Matt quedando de frente a la pared de la cueva. El rubio lo miro por un instante replanteándose las cosas, ¿Estaba en un error? ¿Taichi tendría la razón?, T.K. era su hermano y por ello siempre estaba al pendiente de él, pero quizá si, al hacerlo solo le hacía daño y no lo beneficiaba, pensado en eso sin darse cuenta poco a poco se fue quedando dormido.

Bosque de la isla File, en el Digimundo

Abril 2 de 2081

Con el sol ya iluminando el paisaje los chicos se dispusieron a buscar el mecanismo que hacía que la isla se moviera, con la esperanza que en su búsqueda dieran con los otros dos o al menos poder descubrir algo de lo que sucedía. Los cuatro caminaban adentrándose en el bosque observando a su alrededor, parecía estar desierto, cosa extraña pues se suponía la isla file era un lugar lleno de Digimons, algunos salvajes y otros que siempre habían estado de parte de los humanos y al pendiente de sus necesidades.

-No me explico que demonios es lo que sucede aquí, primero no encontramos nada, absolutamente nada en los laboratorios, y ahora aquí, ni rastro de un Digimon, ni uno solo, hemos estado caminando desde poco antes que saliera el sol y aun nada.- Dijo Joe mientras seguían caminando.

-Tienes razón, es extraño- Dijo T.K. mientras miraba al cielo esperando su compañero regresara con información. Luego de un rato lo vio volar hacia él y aterrizar en su cabeza.- Y bien, ¿Qué encontraste Patamon?

-Nada importante, no hay Digimons ni humanos en toda la isla.

-Esto es alarmante, ni Digimons ni humanos, ¡Algo malo debió haberles pasado!- Exclamó con preocupación Gomamon.

-Tranquilízate, no hay que pensar eso, no sabemos en realidad si están en peligro, ahora lo mejor será buscar el dichoso mecanismo de la máquina, ¿Tienen alguna idea?-Cuestionó Joe al grupo.

-No, no tengo ni idea de dónde buscar, creo que deberíamos buscar un poco más a algún Digimon, seguramente encontraremos al menos a uno que nos pueda ayudar y entonces…- T.K. dejo de hablar al escuchar el sonido de una rama al romperse, volteo a donde el sonido se originó al igual que los demás y pudieron notar que algo se movía entre los árboles.

-¿Qué es eso?- Preguntó Joe tratando de ver a quien se escondía detrás de los árboles.

-No lo sé, ¡Hey, ¿Quién anda ahí?- Exclamo T.K.

-Baja la voz T.K., no sabemos si es un aliado o un enemigo.

-En estos momentos yo creo que más importante es saber si hay alguien en esta isla aparte de nosotros.

-Pero podría hacernos daño.

-No estás seguro de eso, mira, puede que sea alguien que necesita ayuda, siendo así las cosas, no podemos irnos así nada más.

-Pero…- Joe dejo de hablar al ver que de los árboles salía un Digimon de gran tamaño, parecido a un león pero andaba con dos piernas. Llevaba un pantalón negro y en la cintura cargaba una espada.

-¡Leomon!- Gritaron con emoción al unísono los cuatro al ver a un posible aliado.

-Menos mal que se trata de un Digimon bueno y justo como tú, escucha, nos enviaron ayer para investigar lo que pasaba aquí pero, cuando llegamos fuimos atacados y separados del resto de nuestro equipo tu… ¿Nos podrías ayudar a encontrarlos y descubrir lo que sucedió en este lugar?- El Digimon permaneció estático.

-Eso… ¿Eso significa que si?- Le pregunto T.K. acercándose a él aunque con cautela, su instinto le decía que algo no andaba bien.

-Los Tamers…- Dijo con voz ronca el Digimon.

-Ah… Si… Somos Tamers.- Dijo algo confundido Joe.

-HEDM- Dijo con el mismo tono que usó anteriormente.

-Sí, pertenecemos a HEDM, la Organización de humanos y de Digimons. – T.K. retrocedió un paso con mucha lentitud al sentir sobre el la mirada del Digimon, cosa que le hiso pensar que corría peligro.

-Destruir- Leomon tomo de su cintura la espada y la alzo con una mano.- Debo, destruir a los humanos que utilizan a los Digimons.

-¿Qué?... ¿De qué hablas Leomon?- Pregunto Joe con voz temblorosa.

-Destruiré a todos los humanos que usan a los Digimons como mascotas.- Leomon blandió su espada con la intención de cortar a T.K. al cual Joe empujo para evitar que le hiciera daño y ambos se salvaron.

-¡¿Pero qué te pasa?- Le dijo en forma de reclamo Joe mientras veía que el Digimon se disponía a atacar de nuevo.- ¡Detente!- Exclamo con preocupación y en ese momento su Digivice emitió una luz, su compañero también comenzó a brillar y entonces cambio drásticamente su apariencia y su tamaño, convirtiéndose en una enorme bestia de pelaje blanco, colmillos grandes y con un cuerno en la cabeza.

-¡Ikakumon!-Exclamó el Digimon e inmediatamente después envistió a Leomon derribándolo, para después interponerse entre él y los chicos.- ¿Están bien los dos?- Les pregunto Ikakumon y ambos asintieron- Bien, apártense un poco, voy a pelear contra él y no quiero que salgan heridos.

-Muy bien, lo dejamos todo en tus manos Ikakumon.- Lo alentó T.K.

-Destruiré a los Tamers y a las bestias traidoras- Dijo Leomon mientras se ponía de pie sin ningún daño aparente.

-Lo envestí con toda mi fuerza y no logre nada, es muy fuerte, no estoy seguro de poder derrotarlo.- Pensó Ikakumon mientras se lanzaba nuevamente contra el para golpearlo con su cabeza pero Leomon lo detuvo usando sus dos brazos para sujetar sus colmillos y luego empujándolo hacia atrás.

-Golpe del rey bestia.- De su puño salió un destello dorado que golpeo a Ikakumon derribándolo y enviándolo varios metros atrás.

-¡Ikakumon!- Exclamó preocupado su compañero acercándose a él sin importarle el peligro de estar en medio del fuego cruzado.

-Estoy bien Joe, no fue anda.- Dijo con dificultad el enorme Digimon mientras se levantaba. Leomon se acercaba a donde estaban los dos a paso lento hasta que fue golpeado por un ataque de Patamon que le dio en el rostro.

-¡Burbuja de aire!- El Digimon volador lo atacó repetidas veces con esa técnica mientras se mantenía a una prudente distancia aprovechando su habilidad para volar. Leomon recibió directamente todos los ataques pero parecían no hacerle ni el más mínimo daño, mientras que Patamon se agotaba y volaba más bajo cada vez hasta que a Leomon le fue posible tomarlo y aprisionarlo en su mano.

-Te tengo, debo destruir a los Tamers y a las bestias traidoras aliadas de los humanos.-Le dijo mientras levantaba su espada listo para acabar con él.

-¡Déjalo!- Grito T.K. mientras le lanzaba una piedra que lo golpeo en el hombro- ¡Es a nosotros a quienes quieres capturar verdad, pues entonces ven por mí, anda!- Leomon hiso caso a la petición del chico y de inmediato arrojó a Patamon quien se estrelló contra un grueso árbol, comenzó a acercarse a donde estaba el chico preparando su espada para acabarlo cuando fue golpeado por un proyectil de Ikakumon.

-¡Arpón vulcán! – Ikakumon ataco nuevamente al Digimon quien esta vez esquivo el proyectil y se lanzó contra él, golpeándolo con el puño, más sin embargo el imponente Digimon resistió el golpe y le regreso uno con la cabeza mandándolo varios metros al aire dejándolo caer boca abajo algunos metros lejos. T.K. corrió a donde estaba Patamon y luego de tomarlo en brazos observó a Leomon y distinguió algo extraño en su espalda, lo vio ponerse de pie y se alejó tan rápido como pudo cubriéndose detrás de Ikakumon.

-Joe ya viste.- Le dijo al muchacho de pelo azul- En su espalda, tiene, una especie de engrane.

-Sí, lo vi hace un momento, ¿Crees que sea eso por lo que…?- No hizo falta que terminara la pregunta ya que la expresión en el rostro de T.K. fue más que suficiente para ver que sí.

-Joe- Lo llamó su Digimon- Estoy cansado, no puedo pelear contra Leomon solo, es demasiado fuerte para mí.

-Sí, comprendo Ikakumon, lo mejor será retirarnos, pero si tratamos de escapar él nos alcanzará, es más rápido que tú.

-Entonces, ¿Qué hacemos?

-No lo sé… ¡Espera!, tengo una idea.

Leomon se puso de pie y ubico a sus objetivos, tomo su espada del suelo y preparo su puño para atacar a los cuatro

-Listo Ikakumon, ahora- Dijo el muchacho e Ikakumon comenzó a disparar varios arpones al cielo, Leomon observó los proyectiles caer pero ninguno dirigido a él, sino a su alrededor, los cuales al caer provocaban explosiones que dejaban cortinas de humo que le hacían imposible ver, además de que dejaban la tierra suelta y está también le opacaba su visibilidad.

-Funciono, así no podrá vernos, Joe, eres un genio, vámonos antes de que se disipe el humo.- Dijo T.K.

-Sí, vámonos Ikakumon.- Los chicos comenzaron a correr dejando atrás a Ikakumon quien estaba cansado.

-¡Golpe del rey bestia!- Escucharon el grito y luego Ikakumon fue alcanzado por el ataque, cosa que lo mando derribo y después volvió a ser Gomamon.

-¡Gomamon!- Exclamó Joe y fue con su compañero para tomarlo en brazos. Leomon comenzó a salir de la cortina de humo y estaba listo para atacar nuevamente.

-¡Burbuja de aire!- El ataque de Patamon dio en el suelo frente a Leomon lanzando tierra en sus ojos, lo que le impidió ver por un rato, momento que los chicos aprovecharon para escapar. Cuando al fin se recuperó, el Digimon comenzó a buscarlos, pero no dio con ellos, se adentró en el bosque encontrando un cristalino lago cuya agua provenía de una cascada, más el hermoso panorama no le intereso en lo más mínimo y continuo su búsqueda

Mientras que los chicos guardaban silencio detrás de la cortina de agua que caía de varios metros arriba. Su miedo se intensifico al distinguir la silueta de Leomon, el cual se encontraba apenas a unos metros de ellos, y el cual podía atacarlos en cualquier momento, pero este no logro verlos y se alejó deprisa de aquel lugar, con lo cual los cuatro pudieron respirar tranquilos.

-Menos mal que ya se fue- Dijo más relajado Joe.

-Sí, pero ahora nos será más difícil encontrar la máquina, con el rondando ahí afuera, no podremos movernos libremente por el bosque, ¿Qué hacemos?

-No se T.K., pienso que…

-Oigan- Les habló Gomamon- ¿No escuchan algo por ahí?- Dijo señalando más adentro de la cueva, los dos jóvenes pusieron atención y lograron distinguir un ruido como de engranes.

-¿Sera por aquí?- Pregunto T.K. al resto.

-Bueno, más vale averiguarlo.- Dijo Kido, avanzando delante de todos dirigiendo al grupo por primera vez en el día.

-Joe Kido, tu sentido de la aventura está despertando al fin.- Le dijo Gomamon provocando las risas de todos, incluyendo al peli azul.

Parte nevada de la isla File, en el Digimundo

Abril 2 de 2081

Taichi comenzó a abrir los ojos con lentitud, mientras se levantaba para estirarse un poco luego de una larga noche de sueño, miro en su digivice la hora y se sorprendió al percatarse que ya eran las 10:30 AM. Se levantó por completo y miro a Matt dormido, recargado n la pared con la cabeza agachada.

-Hey, bello durmiente- El muchacho reacciono al momento levantando la cabeza con la expresión adormilada.- Ya es tarde, hay que ver si existe el modo de salir de aquí.

-Sí, tienes razón.- Dijo mientras se ponía de pie y se percataba de algo muy extraño- Wow, ¿Soy yo, o aquí hace calor?- El castaño puso atención a su entorno y después le dijo con una expresión curiosa.

-Sí, tienes razón, Qué extraño.

-Mucho, la nieve parece haberse derretido.- Dijo al ver que ya no cubría toda la entrada, sino solamente poco más de la mitad- Creo que podemos salir pero…

-El calor proviene de adentro de la cueva… ¿Deberíamos investigar?- El rubio y el castaño se miraron por un rato, luego a Matt se le ocurrió algo y sin decir nada tomo del suelo un poco encharcado una piedra que le cabía en todo el puño y la arrojo contra la pared de la cueva con todas sus fuerzas, esta se fragmento mostrando que no era tan gruesa como tenían pensado los chicos.- Definitivamente deberíamos investigar- Dijo el Ishida y ambos se acercaron a la agrietada pared. Taichi puso su mano sobre esta y la retiro al sentir la elevada temperatura en la que se encontraba.

-¡AY!, mierda, está muy caliente, ¿Qué demonios hay detrás de esta pared?

-Según se, no hay volcanes en esta isla, por lo que no me explico que puede generar el calor.

-Bueno, sea lo que sea, quizá nos dé una idea de lo que ocurre, hay que investigar Ishida.- Le dijo de manera educada el castaño

-Después de ti Kamiya.- Respondió de forma amigable y con una sonría el rubio.

-No, insisto, primero tú.

-Mejor, que sea al mismo tiempo, ¿Te parece bien?- Kamiya asintió y ambos contaron hasta tres y golpearon con las suelas de sus botas la pared que cedió ante el empuje y les dejo ver el interior de una caverna.

El calor era más intenso ahí y ambos dejaron sus abrigos en la entrada para adentrarse más en ese lugar. Se percataron de inmediato de la existencia de una algún tipo de maquina debido al ruido que se lograba escuchar y que cada vez era más fuerte. Se dejaron guiar por ese sonido llegando hasta un punto amplio de la caverna donde en medio se encontraba una especie de maquina llena de engranes y aspas que se hundían en la tierra.

-¿Qué es esa cosa?- Se preguntó Matt al ver el objeto frente a ellos.

-¡Quizá esto sea lo que mueve la isla!- Exclamó Tai aturdiendo a Matt por el eco que resonó en toda la caverna.

-¿Tú crees que sea por esto por lo que se mueve la isla?

-Bueno, no creo que sea de forma natural, ¿Cuándo has escuchado sobre una isla que se mueve de su sitio como un ser vivo?

-Bien, ya, mi error,supongo que es muy obvio si en una isla móvil encuentras una máquina, esa ha de ser la responsable de por qué se mueva. Matt observó con detenimiento la maquina hasta que por fin pronuncio palabra- La pregunta ahora es, ¿Cómo hacemos para que regrese la isla a su lugar?

-Sera difícil, no soy un genio como Izzy, ni se mucho de maquinaria, tal vez si le pegamos, ¿No crees?- El muchacho lo volteó a ver con una expresión de disgusto en el rostro.

-Tai, las cosas no funcionan a base de golpes.

-Quien, sabe, podría ser nuestro día de suerte.

-Mejor busquemos a ver si encontramos alguna palanca, o controles los cuales usar.- El Castaño estaba a punto de objetar cuando una enorme bola de hielo callo al lado de Matt casi aplastándolo.- ¿Y ahora qué?- Ambos chicos voltearon a ver de dónde venía la bola de nieve y distinguieron a un Digimon, con forma de un muñeco de nieve que preparaba otra bola de hielo.

-Ay, maldición, ¿Tenemos que lidiar con esto ahora?- El Digimon lanzo la bola y ambos chicos se alejaron para no ser aplastados por el ataque.

-¿Quién es ese?- Pregunto Matt y de inmediato Tai sacó su Digivice y apunto en la dirección del Digimon.

-Frigimon es un Digimon de hielo con forma de un muñeco de nieve, es un Digimon amigable que no gusta de pelear o dañar a los demás. Aja- Dijo el chico al ver que el Digimon se aproximaba a donde estaban. Los dos lograron esquivar el puñetazo que lanzo y observaron cómo congelo la parte de la pared que golpeo. Ambos chicos se ocultaron detrás de una enorme roca esperando no ser encontrados por el Digimon.

-¿Qué más dice el Digivice?- Le pregunto Matt mientras vigilaba que Frigimon siguiera a una distancia conveniente.

-veamos… su nivel de poder es de 17, y sus técnicas especiales son, Bola de hielo y Golpe congelante… ¿Te has dado cuenta que muchos ataques llevan la palabra "golpe" o "puño"?, El golpe de rey, el golpe de rey bestia, el golpe congelante, golpe del mal.- Comenzó a enlistar mientras que Matt lo miraba conteniendo su enfado.

-¿De verdad te vas a poner a pensar en eso en un momento como este Taichi Kamiya?

-Solo digo que es algo curioso, ¿o No?- Su discusión termino al ver el puño de Frigimon atravesar la roca con la que se ocultaban y ambos soltaron un fuerte grito debido al pánico, Frigimon levanto el brazo, llevándose consigo la roca para después tratar de estrellársela a Tai pero este la esquivo con un salto quedando en el suelo detrás del Digimon, que no perdió tiempo y se preparó para atacarlo nuevamente con el puño.

-¡Flama Bebé!

-Fuego Azul!- Ambos ataques golpearon a Frigimon de frente haciéndolo perder el equilibrio. Tai volteó atrás para ver al par de Digimons que le habían salvado la vida, se puso de pie y se acercó a los recién llegados junto con Matt.

-Agumon, Gabumon, gracias por salvarme.- Dijo el muchacho mientras se arrodillaba y sujetaba por los hombros a Agumon.

-Para eso están los amigos- Le dijo Gabumon quien luego miro a Matt el cual le dirigía una sonrisa de satisfacción.

-¿Cómo nos encontraron?- Pregunto el rubio.

-Cuando despertamos y vimos que ustedes no estaban, Gabumon siguió su rastro y yo a él, hasta llegar a una cueva por la cual llegamos hasta aquí, escuchamos sus voces y así fue como pudimos encontrarlos.-Explico el Digimon amarillo a los chicos que escuchaban atentos.

-El punto es que estamos de nuevo juntos, ahora, encontrar a T.K. y los demás es prioritario- Sentencio Tai mientras se levantaba. Pero ale escuchar algo detrás de él se percató de que había olvidado por completo una cosa.- Ay no, Frigimon.- Dijo al verlo nuevamente en pie listo para continuar la lucha.

-Pero por que los ataca, se supone que él es un Digimon pasivo.- Argumento Gabumon.

-¿Si?, Explícaselo a él que lleva un buen rato intentando sepultarnos vivos.

-Como sea, es hora de pelear, Gabumon- Dijo Matt tomando su Digivice.

-Si… ¡Gabumon Digivols a… Garurumon!- El Digimon lobo se lanzó sobre Frigimon derribándolo, pero luego este rodo y quedo sobre él y comenzó a golpearlo con el puño.

-¡Garurumon!- Exclamó su compañero alarmado.

-¿Qué le pasa, luce lento y débil a comparación de cómo es normalmente?- Dijo Tai mientras observaba la riña en la cual Garurumon parecía en suma desventaja.

-Debe ser que no ha descansado bien desde ayer, y tampoco ha comido nada, está agotado, y es mi culpa por obsesionarme con encontrar a T.K.

-Tranquilo Matt, no te culpes por eso- vivir en el pasado impide que veas el presente, ahora debemos luchar para regresar con nuestros amigos- Le dijo el castaño animando un poco a su compañero de equipo- Bueno, si Garurumon no puede solo, tendremos que ayudar, Agumon, sé que no somos muy expertos con eso pero, ¿Listo?

-Claro, cuando quieras- El castaño tomo su digivice que comenzó a iluminarse de inmediato.-¡Agumon Digivols a… Greymon!- El dinosaurio naranja lanzo un rugido y de inmediato fue por Frigimon al cual embistió con la cabeza derribándolo.- ¿Estas bien Garurumon?- Le dijo el gigantesco animal prehistórico.

-No te preocupes, no me hiso casi nada- Dijo aunque su voz mostraba todo lo contrario.- Acabemos con esto de una vez- El Digimon se lanzó contra el otro pero fue interceptado por otro nuevo oponente.

-¡¿Ahora qué?- Gritó Tai al ver al nuevo Digimon, y al mismo tiempo tomo su digivice- Mojyamon, es un Digimon completamente cubierto de pelo blanco, que vive en el interior de las montañas cubiertas de nieve, se cree que este Digimon es tan solo un mito, cuentan los relatos que es un alegre y divertido Digimon, nivel de poder: 17- Fuerte adversario no te parece.

-¡Eso no importa!, son dos contra dos, y nuestros Digimons tienen ventaja en cuanto a poder ¡Atácalos Garurumon!- El lobo Digimon se lanzó al ataque pero fue eludido por Frigimon con suma facilidad, quien después le asesto un puñetazo en medio del cuerpo dejándolo adolorido.- ¡Garurumon!

-Greymon, atácalo!- Exclamo el castaño al ver al otro Digimon vencido. Greymon lanzó un rugido que retumbo en toda la cueva y después ataco con una enorme bola de fuego a Mojyamon quien de un salto logro evitar ser alcanzado por la llama y después lo golpeo con el puño, no logro causarle mucho daño, pero después Frigimon lo remató con un golpe en el estómago, que cubrió con una gruesa capa de hielo que Greymon se quitó con facilidad.- Tendremos ventaja en cuanto a poder, pero no en cuanto a energías, míralos, están demasiado débiles para pelear como siempre lo hacen.

-¡Maldición!, ¿Qué hacemos entonces?- Cuestiono el rubio mientras que Tai seguía fijamente mirando la ardiente batalla que se llevaba a cabo en esa amplia caverna. Greymon fue atacado por Mojyamon quien le dio varios golpes, hasta que el dinosaurio naranja pudo reaccionar y lanzo a Mojyamon contra la pared dejándolo dañado en el suelo boca abajo, dejando ver por completo su espalda.

-¡Mira eso!- Dijo Tai al ver un objeto negro incrustado en la espalda del Digimon.- Eso… Parece un engrane.

-¡Y es igual a los de la maquina!- Se percató Matt al distinguir el objeto que señalo su compañero.

-¡Eso debe ser!- Dijo Tai llegando a una conclusión de lo que pasaba, miro a Matt que parecía confundido y de inmediato comenzó con su explicación. –El engrane debe ser lo que los vuelve locos, según el digianalizador, los Frigimons, y Mojyamons, normalmente son tranquilos, pero estos de aquí nos atacan sin razón alguna, los engranes deben hacerles algún daño lo cual hace que se vuelvan violentos.

-Eso… Puede ser verdad, entonces, para vencerlos solo debemos retirar esos engranes, ¿Alguna idea?

-A decir verdad, si, una, ¡Vamos!- Gritó y se lanzó al campo de batalla seguido por el rubio, llegaron hasta donde sus compañeros y Tai explicó su plan.

-Nosotros los distraeremos, ustedes dos, atáquenlos, pero apunten a los engranes que tienen en la espalda.- Ambos cansados Digimons asintieron y lo siguiente fue efectuar el plan. Tai y Matt se aproximaron e forma retadora a los oponentes llamando su atención.

-¡Ey, imbéciles, vengan por aquí!- Les dijo Matt de forma provocadora.

-Oigan, ¿Creen que pueden contra nosotros?, Cavernícola-Le grito a Mojyamon- Vamos, ven si tienes el valor- Le dijo moviendo las manos indicándole que le atacara.

Ambos Digimons no se resistieron a las provocaciones de los muchachos y se lanzaron contra ellos olvidando por completo a sus otros dos oponentes quienes se preparaban para dar el golpe final. Tai se encontraba en esos momentos lidiando con Frigimon quien lanzaba golpes congelantes contra todo en su camino tratando de golpear al castaño que seguía haciendo uso de su agilidad para eludir con éxito cada intento de golpearlo, y por otro lado Matt se mantenía a una distancia considerable de Mojyamon que lanzaba bumerangs de hielo que pasaban rosando al chico. Ambos Digimons estaban demasiado distraídos como para notar que Garurumon y Greymon se disponían a atacarlos, hasta que ya era demasiado tarde.

-¡Aullido explosivo!

-¡Mega Flama!- Ambos ataques dieron justo en el blanco, en la espalda de los Digimons, quienes quedaron debilitados y cayeron rendidos, mientras que de sus cuerpos eran expulsados los engranes negros los cuales se desintegraron después.

-Wow… Termino al fin- Dijo Tai dejándose caer en el suelo de la cueva, al igual que Matt quien observaba a Mojyamon reducir su tamaño.

-Al parecer el engrane no solo lo hiso salvaje, sino también le aumento el tamaño, ¿Qué rayos son esas cosas?

-No lo sé, pero son la calve de todo lo que sucede en esta isla.- mientras los chicos hablaban Agumon y Gabumon regresaron a su forma Rookie, y se acercaron a sus Tamers quienes observaban a Frigimon levantarse, esperando este estuviera, "de un mejor humor".

-¿Qué fue lo que me sucedió?- Dijo el Digimon al ponerse de pie.

-Es lo que nos gustaría saber, nos estabas atacando sin ningún motivo.- Le dijo Agumon al verlo ya un poco mejor.

-¿Yo hice eso?, Oh, les ruego me disculpen, no lo recuerdo la verdad, no recuerdo muchas cosas, solo sé que un día estaba en la montaña y vi unos extraños objetos volar en el cielo y uno de ellos me golpeo, después, todo es confuso.

-Al parecer ese objeto te hacia actuar de manera violenta- Le dijo Gabumon- Pero logramos quitártelo y ahora estas bien.

-Muchísimas gracias amigos. Si hay algo que pudiera hacer por ustedes, solo díganme.

-De echo.- Comenzó Matt- Tal vez haya algo, mira esa máquina, ¿sabes algo de ella? Creemos que es la causa por la que la isla file se dividió y ahora vamos sin rumbo fijo flotando en el mar.- El Digimon miro la extraña máquina y la analizo por un rato con la mirada hasta que pareció, llego a una conclusión, y le golpeo con el puño la máquina que comenzó a trabarse.

-Tal vez eso resuelva las cosas- Dijo alegremente.

-¿Un golpe?- Dijo de forma incrédula el muchacho de ojos azules, mientras que la maquina seguía haciendo extraños ruidos hasta que comenzó a trabajar nuevamente, pero esta vez, los engranes se movían al contrario de como lo hacían anteriormente. Matt miro sin dar crédito al suceso mientras que Tai se le acercaba y le decía al oído.

-Te lo dije, con un golpe era suficiente.

El chico y los demás salieron de la caverna para observar el mundo exterior nuevamente, Frigimon los guió hasta la cima de la montaña desde la cual pudieron observas que se movían, al parecer al contrario de como antes, por lo que confirmaron que ahora se encontraban en buen camino.

-Próxima parada, isla file, podremos ver al resto del grupo una vez que lleguemos ahí.-Dijo Tai.

-Bueno, no sabemos con exactitud eso- Dijo Matt un poco desanimado- El mecanismo que mueve esta parte de la isla, tal vez no esté conectado con el que mueve las demás partes, por lo que creo que T.K. y Joe tendrán que resolver la situación como nosotros acabamos de hacer.

-¿Y eso te preocupa?- Le pregunto el castaño a lo que el rubio sonrió animado y contesto:

-No, T.K. sabrá hacer las cosas bien, es un gran chico, y débil, es la última cosa de la que se le puede acusar, confió en el, y confió en Joe, pronto, nos encontraremos con ellos, estoy seguro…

Bosque de la isla File, en el Digimundo

Abril 2 de 2081

T.K., Joe, Gomamon y Patamon se encontraban caminando en una especie de túnel. A lo lejos lograban escuchar un ruido que parecía ser de alguna máquina, el ruido se haca más fuerte entre más se adentraban en la cueva hasta que lograron observar en ella una extraña maquina con varios engranes de color negro girando haciéndola funcionar, no tardaron en deducir que esa era la cosa que habían estado buscando.

-Bueno, ¿Ahora qué?-inquirió T.K.

-Parece ser que esto es como lo que controla el resto de la máquina- Dijo al ver varias palancas conectadas algunas a la máquina y otras unidas en la tierra.- Si logramos averiguar cómo funciona, tal vez la hagamos regresar a donde estaba antes.- Dijo mientras tocaba las polvorientas palancas preguntándose; ¿Cuánto tiempo llevarían ahí?, ¿Quién las había construido?, y por supuesto también, con qué fin. Mientras pasaba las manos por la maquina sin ver donde tocaba logro retirar el polvo que cubría una especie de pantalla.

-Mira eso- Dijo T.K. al notar en la maquina algo luminoso, sacudió el polvo de la parte que Joe había rozado antes y ambos pudieron ver frente a ellos un radar.- Creo que ese es el lugar donde estaba la isla.- Dijo el más joven señalando el punto que estaba en el centro del radar.

-Y alguno de estos puntos debe ser el fragmento en que nos encontramos.- Dedujo Joe mirando cuatro diferentes objetos en el radar sin contar el punto de en medio.- ¡Uno se mueve en sentido contrario!- Dijo señalando uno de los puntos que en lugar de alejarse del centro, se estaba acercando a él.

-Es verdad, ¿Creen que sea la parte en la que nos encontramos?- Preguntó Patamon que se subió a la cabeza de T.K. para poder observar.

-No lo creo, no hemos cambiado nada como para que ahora se encuentre regresando el fragmento en que estamos. –Dijo Gomamon observando el punto que estaba en movimiento.

-Entonces, si no somos nosotros, ¡Deben ser mi hermano y Tai!

-¡Claro!, eso debe ser, entonces, si ellos lograron poner en movimiento su isla hacia el resto de esta, creo que nosotros igual, veamos, creo que esto funcionara.- Dijo mirando las palancas y decidió mover una al azar. Los engranes siguieron girando sin presentar ningún cambio por lo que sintió que su idea era errada.- No sirvió.- Dijo desanimado.

-No, si está funcionando mira.- Dijo mirando en el radar, otro punto que se encontraba en movimiento.- Alguna de estas moverá nuestra isla, y solo quedan dos así que esto es más fácil de lo que creí que seria.

-Sí, tienes razón T.K., entonces, ahora movamos esta de aquí- Dijo y movió otra de las palancas pero nada cambio nuevamente.

-Esa tampoco era- Dijo Gomamon como reprochándole a Joe.

-Ya lo sé Gomamon, no necesitas decírmelo- Dijo molesto con su compañero antes de disponerse a mover la otra palanca. Pero en ese momento se escuchó un fuerte estruendo que exaltó a los tres.

-¿Y ahora qué hiciste Joe?

-¡¿Qué? ¡Yo no he hecho nada Gomamon!

-¡Tú moviste la palanca!

-¡¿Y crees que eso fue el resultado de hacerlo?

-¡Chicos!- Interrumpió la discusión el chico rubio al ver a un Centarumon aproximarse a donde se encontraban amenazando con pasarles por encima, pero en ese momento el digivice de Joe brillo nuevamente.

-¡Gomamon Digivols a… Ikkakumon!- Ambos Digimons colisionaron con una enorme fuerza por parte de ambos. El Digimon disparo de su ojo un rayo que golpeo a Ikkakumon haciéndolo retroceder, para después lanzar uno de sus arpones que se estrelló con el cuadrúpedo despidiéndolo hacia atrás.

-¡Otro enemigo!, ¡¿Qué es lo que pasa? Se supone que Centarumon es pasivo.- Alegó T.K.

-¡Pues díselo a él, a mí que!- Exclamó aterrorizado Joe. Ikkakumon continuaba su riña contra Centarumon, la cual era muy pareja. Centarumon disparaba su rayo casi golpeando o golpeando al Digimon de blanco pelaje, y este disparaba sus arpones que daban en su mayoría en el blanco.

-Esto no va nada bien, si no logramos vencer a Centarumon, de nada servirá que pongamos esta isla en su lugar.

-Lo se T.K., pero no podemos hacer nada, Ikkakumon no es tan fuerte como para terminar de un golpe con Centarumon.

-No pero tal vez pueda destruir eso- Dijo Patamon mientras con una de sus pequeñas patas señalaba a Centarumon quien en ese momento estaba de espaldas a ellos, y lograron distinguir un engrane enterrado en su lomo.

-¿Qué es eso?- Dijo T.K. y después se percató de que ese objeto era idéntico a los engranes de la maquina.- ¿Crees que…?- No hizo falta que el rubio terminara la pregunta ya que la expresión de Patamon le fue suficiente para entender esta.- Joe, dile a Ikkakumon que lo ataque en la espalda.

-Ah… Si, está bien, ¡Ikkakumon, trata de destruir ese engrane en la espalda de Centarumon!

-Lo que tú digas Joe- El Digimon se dispuso a tratar de golpear con sus arpones la espalda de su enemigo, lo cual era más difícil de lo que pensaban debido a la enorme velocidad de Centarumon el cual esquivaba y embestía a Ikkakumon tan rápido que apenas podían verlo.

-No podrá darle, es mucho más rápido que el.- Dijo T.K. observando atento la batalla.

-Necesitará que le ayuden.- Dijo Patamon para después lanzarse sobre Centarumon antes de que T.K. fuera capaz de decir algo. Patamon comenzó a atacar a Centarumon hasta que captó la atención de este que comenzó a tratar de golpearlo mientras el sobrevolaba sobre él y disparaba bolas de aire que lo golpeaban en la cara.

-Esta distraído ¡Ikkakumon es el momento!- Centarumon seguía con toda su atención en el pequeño Digimon ignorando por completo que su otro oponente disparaba un arpón que dio exactamente sobre el engrane de su espalda. El impacto lo derribo y arrancó el engrane de su espalda el cual voló por el aire y se desvaneció antes de caer.

-Eso… Fue muy extraño…- Dijo T.K. mientras se acercaba a donde estaban Centarumon y Patamon. – Patamon eres genial amigo.

-Gracias T.K.- Fueron las únicas palabras que pronunció el Digimon alado.

-A… Donde… ¿Dónde estoy?, ¿Qué ha pasado?- Centarumon comenzó a despertarse y mirar a los chicos sin tener idea de lo que acababa de ocurrir, Joe se encargó de explicarle todo, lo cual le pareció algo sumamente extraño al Digimon Centauro.

-Yo trabajaba, trabajo con los humanos del laboratorio, recuerdo que estaba haciendo una ronda para verificar que todo estuviera en orden cuando comenzaron a escucharse muchos gritos en el bosque, me dispuse a investigar y después de un rato sentí un horrible dolor en mi espalda, luego de eso no recuerdo nada.

-Al parecer un Devimon tomo la isla, no sabemos qué fue lo que les paso a los Digimons y a los humanos, cuando llegamos el lugar estaba desierto, ni siquiera había cuerpos por lo que no sabemos si están vivos o…- Joe no pudo continuar con su relato al pensar en la posibilidad de un número tan elevado de bajas.

-Entiendo, bueno, ahora lo importante es devolver a su sitio esta isla.

-Sí, tienes razón, Patamon, acciona la palanca que falta.- Dijo T.K. y el Digimon obedeció de inmediato. El radar mostro que la isla se detenía y luego comenzaba a moverse en dirección contraria a donde se dirigía antes.

-Por fin parece que este viaje de locos terminara.- Dijo un aliviado Joe.

-No estés tan seguro Joe.- Dijo T.K. con tono serio- Volver solo significa que tendremos que combatir nuevamente a Devimon, y esta vez será la definitiva, o perdemos, o ganamos, pero ya no habrá más intentos después de este.- Joe dejo su tranquilidad a un lado y mostro la mirada seria convencido con las palabras del rubio.

-Tienes razón, solo espero que podamos tener refuerzos…

Mansión Riuga en Odaiba, Japón, En la Tierra

Abril 2 de 2081

-¡La isla está regresando!- Exclamo un chico al ver en el radar los fragmentos de la isla nuevamente regresando a su lugar. En la sala permanecían únicamente Mimí, Palmon, Sora, Billomon, Izzy y Tentomon.

-¿De verdad?- Cuestionó sora mientras se ponía de pie y se acercaba al joven que miraba la pantalla sorprendido.

-Sí, no puedo equivocarme, están en regresando al lugar de origen, si mis cálculos son correctos, a la velocidad que van, la isla se formara nuevamente en 5 o 7 horas.

-Entonces hay que ir al Digimundo- Dijo Mimí con decisión.

-Espera, Mimí, el problema sigue siendo el mismo de antes, el portal de la isla file esta averiado, no hay forma de que lleguemos a…

-¡Podemos usar Otro!- Exclamo la castaña interrumpiendo a Izzy- ¿Cuál es el portal más cercano a la isla?

-A… bueno pues…- El muchacho comenzó a revisar en la computadora hasta dar con la respuesta-Hay uno, en una isla casi desierta, les tomara llegar desde ese lugar hasta la isla file unas seis horas su vuelan a la velocidad del Kabuterimon de Izzy.

-Entonces iremos ahí, ¿Es posible desde uno de los portales de aquí?

-Sí, pero.

-No perdamos tiempo, vamos.- Insistió Mimí sin poner atención a nada de lo que decían Izzy ni el otro chico.

-Pero…

-Estoy de acuerdo con ella- Dijo Sora interrumpiendo al chico pelirrojo que al ver que su otra compañera estaba de acuerdo con la castaña se resignó y accedió.

-Está bien, vamos pues al Digimundo.

En el próximo capítulo…

-Separados son débiles, inútiles, frágiles, fácilmente puedo encargarme de ellos uno por uno…

-¿Qué alguien me explique qué carajo para aquí?

-Devimon es un adversario fuerte, deben tener cuidado si planean pelear contra el…

-Solo no puedo, quiero que me ayuden

-Yo estoy contigo

-Tamers, este es su final

-T.K., eres mi mejor amigo, sin importar que, recuérdalo, pues yo nunca lo olvidare, ni a ti…