Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, corresponden a Naoko Takeuchi, la historia es mía

.

ஐ..•.¸¸•´¯`•.¸¸. Ƹ̴Ӂ̴Ʒ .•.¸¸•´¯`•.¸¸. ஐ

.

Un Maldito Examen

Por CrimsonMizzle

.
Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

.

—¡NO QUIEROOOOOO MASSSSSS! ¡ESTOY CANSADAAAAA! Darien por favor apiádate de mí y déjame descansar un momento —suplicó con un puchero en sus labios y un brillo muy particular en sus bellos ojos.

—¡NO! ya te dije que no. Así que no insistas —fue tajante en su respuesta— además tú te lo buscaste.

—Pero…

—Pero nada, asume tu responsabilidad y ya cállate de una vez que me desconcentras —el moreno trató de concentrarse nuevamente en su labor.

—Estoy cansada, tengo hambre, me duele la cabeza, no estoy de humor, me duele el culo y tengo las piernas acalambradas…

—¡BAAASTAAAA! ¡CALLATE DE UNA VEZ! —acabó de explotar, tras perder la paciencia— ¡Me estás volviendo loco!

Darien pudo apreciar como el mentón de la rubia comenzaba a tiritar, sus ojos a volverse vidriosos producto de las lágrimas que comenzaban a acumularse y sabía lo que venía a continuación.

—¡NO! no llor…

—BUUUUUUUUUUAAAAAAAAA BUUUUUUUUAAAAAA BUUUUUUAAAAAAAA…

—¡Mierda! demasiado tarde —masculló y cerró los ojos.

—BUUUAAAAA… ¡Eres un insensible! con mi pobre corazoncito… BUUUAAAAA —se dejó caer de rodillas al suelo y se llevó ambas manos a sus ojos.

—Princesa por favor no llores —se acercó lentamente a ella y tiernamente le acarició su cabellera— mi cielito no llores… no me gusta verte llorar —Darien le tendió un pañuelo para que secara sus lágrimas, pero ella se sonó y luego de dejar todos sus desechos en el pañuelo se lo regresó. Darien con cara de wacala, lo tomó con la yema de sus dedos y lo regresó al bolsillo de su pantalón.

—BUUUUAAAAA ¡Eres un mentiroso! —sorbió por la nariz— lo que a ti no te gusta es el escándalo —volvió a sorber por la nariz— del llanto de una tierna, pobre e inocente niña hermosa como yo, por culpa de un bestia tirano como tú.

—¿Cómo que bestia tirano? —señaló ofendido.

—Me tienes sentada resolviendo ejercicios de matemáticas hace media hora ¿acaso eso no es tiranía? —Darien sacudió la cabeza.

—Es por tu bien Serena —dijo en tono quedo

—Pero yo odio las matemáticas —dijo en un puchero, Darien no pudo reprimir una carcajada.

—Odias las matemáticas, literatura, historia, química, física, música… —enumeraba con los dedos y guardó silencio al ver la mirada fulminante de la rubia— lo siento me dejé llevar.

—Me dejé llevar —imitó la voz del pelinegro— ¡idiota! —murmuró bajito.

—¿Dijiste algo?

—¡NO DIJE NADA! —gritó la rubia, eufóricamente de mala gana.

—No me mientas —enarcó una ceja— yo te oí murmurar algo.

—Deberías lavarte las orejas —Darien la miró pero evitó emitir cualquier comentario. De pronto vio a la rubia levantarse y la detuvo con una mano sobre su brazo.

—¿Dónde vas?

—A tomar un poco de aire —él negó con la cabeza.

—No señorita, usted no va a ningún lado hasta que termine de resolver esas ecuaciones —señalando el cuaderno de ejercicios.

—Pero no quiero… no entiendo nada… no puedo encontrar el valor de esa MALDITA "Z"

—¿Cuál Z? —preguntó extrañado.

—Esa.

—Serena, solo ha ¿De dónde rayos sacaste la Z? —la rubia posó el dedo índice sobre su labio inferior y los ojos clavados en el cielo raso.

—Con razón no resolvía el ejercicio —señaló como si nada— Ves, la culpa de todo la tienes tu —Darien se atragantó con su propia saliva.

—¿Yo? ¿Por qué yo?

—Por mandarme a resolver estas estúpidas ecuaciones.

—Si no practicas nunca aprenderás —una pícara sonrisa se curvó en sus labios— por cierto aún tienes otra tarea que practicar.

—Nahhh practícalo solo, yo no tengo ganas ni ánimo —ahora fue Darien quien hizo un puchero.

—Y me vas a dejar con ganitas —murmuró como niño a quien le niegan un caramelo.

—¿Acaso me ves solo como un objeto sexual? —dijo ofendida.

—Eso jamás… objeto nunca —Serena frunció el entrecejo y él comenzó a acercarse lentamente hasta rozar nariz con nariz.

—Jamás podría verte como un objeto sexual —rozó sus labios con los de ella— ¡porque te amo! —Serena sonrió y pasó los brazos por su cuello.

—Repítelo —pidió con sus ojitos brillosos.

—¡Te amo! —bajó su rostro hasta encontrar sus labios con los propios y los besó tiernamente.

—¡DARIEN CHIBA! suelta a esa niña ¡inmediatamente!

Serena pudo oír claramente las groserías murmuradas por el moreno contra sus labios, entrelazó una mano con la de él, a la vez que este se volteaba a mirar a su madre.

—¿Qué estás haciendo aquí?

—Evitando que cometas una estupidez… como dejar embarazada a esa chiquilla malcriada —Serena apretó los dientes para controlarse.

—¡Te prohíbo! que te refieras así de Serena —reprochó molesto el moreno.

(Toma, cachito de goma) —pensó en su mente la rubia, al ver como su príncipe la defendía.

—Y cómo quieres que me refiera a esa mocosa después que me dijo vieja —trató de justificarse la mujer.

—Tiene nombre y se llama Serena y acostúmbrate, porque es mi novia.

—¡NOOO!

—¡SIIIIII! —la rubia imitó el timbre de su suegra.

—¿Y quién le dio maní al mono? Yo estoy hablando con ¡MI HIJO!

—¿Cómo que mono? —miró enfadada a Darien tratando de buscar nuevamente defensa, pero este solo estaba muerto de la risa.

—Mire señora, en primer lugar yo no soy ningún mono… solo soy una dulce, tierna e inocente niña…

—Serena, tú no eres ninguna de esas cosas y no trates de convencerla de lo contrario —señaló a su madre— que no es tonta —la rubia lo fulminó con la mirada.

—Sí eso me queda claro, tu heredaste toda la idiotez de la familia —volvió a mirar a la mujer— en segundo lugar no es culpa mía que no quiera asumir su edad y en tercer lugar sí, no soy todas las cosas que señalé anteriormente es por culpa del pervertido de su hijo.

La mujer dirigió la vista hacia su hijo que al chocar sus miradas, encontró de lo más interesante el suelo y clavó su mirada en este.

—¡Mi hijo, no es ningún pervertido!

—¡Sí lo es!

—¡No lo es! Podrá ser idiota, tarado, ciego, inmaduro… pero no es pervertido.

—No me defiendas tanto madre —señaló mosqueado.

—No tienes derecho a réplica, que la culpa de todo la tienes tú.

—Sí, es verdad… tu madre tiene toda la razón. El culpable de todo eres tú, así que no te quejes Darien —al moreno se le desencajó la mandíbula.

—Pero…

—Nada de peros Chiba —dijeron ambas mujeres al mismo tiempo.

—¡Genial! Ahora son amiguis —murmuró para sí y se cruzó de brazos.

—Que linda, nunca nadie me había dado el favor en contra de este descriteriado —se dirigió a Serena, señalando a Darien.

—Como no lo voy a dar el favor si tiene toda la razón —dio a Darien una sonrisa maliciosa, y él frunció el entrecejo.

—Querida, te gustaría acompañarme a comer un banana split —a Serena se le iluminaron sus bellos ojos.

—¿De verdad? —ella asintió con la cabeza— ¡pero vamos! —se tomó del brazo de su "suegra" y comenzó a caminar por el pasillo.

—¡ALTO AHI TSUKINO! ¿Dónde crees que vas?

—Ya oíste a tu mamacita… vamos por un banana split.

—Yo no te he autorizado —ahora fue él quien sonrió maliciosamente— aún no terminas tus ejercicios.

—Pero —hizo un tierno puchero.

—Nada de peros Tsukino —fue momento de su venganza… ojo por ojo y diente por diente… que bien se sentía— ahora regresa a esa sala.

—Noooooo… no quiero —miró a su suegra con su mejor cara de cordero degollado.

—¡Que malo eres! Cómo le vas a hacer eso a esta niña tan linda —Serena a espaldas de su suegra le sacó la lengua a Darien.

—Pero mamá… que no ves que se está burlando de mi —se quejó como niño chiquito. Su mamá se volteó a mirarla.

—Como dice eso, acaso no ves la cara de sufrimiento de esta pobre pequeña —la cara de sufrimiento hipócrita de la rubia era digna de un óscar a la mejor interpretación, mejor actriz, mejor mentirosa y mejor cínica.

—Ven cielito, no le hagas caso a este pervertido.

—Bueno en qué quedamos… hace un rato atrás dijiste que no era pervertido —señaló ofendido.

—Toda madre quiere tapar el sol con un dedo por sus hijos —acarició su mejilla tiernamente— pero eres hombre… y son todos unos pervertidos de mierda. ¡Vamos querida! —la tomó de su mano y se la llevó por el pasillo dejando a un Darien completamente desconcertado.

Le tomó unos segundos reaccionar hasta que salió de sus cavilaciones y correr hasta las mujeres.

—¡ESPEREN!

.

Ya en la heladería…

—No deberías comer tanto helado… te va a hacer daño.

—Mmjme mmmaz qmmmmmro cmmmmer tmmmmla —con la boca llena no se le entendía absolutamente nada de lo que decía.

—Es de mala educación hablar con la boca llena —reprochó el moreno, al ver que no lo tomaba en cuenta decidió insistir— no quejes si después te sientes mal.

—¡POR LA MIERDA DARIEN, DEJAME COMER EN PAZ! —acabó por explotar y gritar sin importarle atraer la atención de todos los presentes— si me quiero comer cinco banana split es cosa mía, soy bastante mayorcita para tomar mis decisiones y si no te gustan te puedes largar que yo no te invité —Darien pestañaba sin creer la reacción de su madre.

—Después te quejas que mi padre te dice vieja cascarrabias.

—Pues tu padre es un descriteriado, pervertido igual que tú… así que me vale hongo su opinión —comió otra cucharada de helado —Darien dio otro sorbo a su café.

En ese momento regresaba Serena, que había ido al baño. Al ver las caras de pescado de los dos, supuso que algo había sucedido en su ausencia… claro después de cuatro banana split, dos malteadas, un barquillo de chocolate y como un kilo de galletas… era lógico que se había perdido como media hora en el baño de la heladería… de hecho al salir, colocó un letrero en la puerta de este para que no entrara nadie y pudiera ventilarse… "No entrar, arañas gigantes"

—¿Qué ocurre? ¿Por qué tienen esas caras? —preguntó inocentemente.

—Nada —respondió tajante y de mala gana Darien.

—Lo que sucede es que este… malcriado no quiere que siga comiendo helado —señaló su madre haciéndose la víctima.

—Ahhh… y para que le hace caso. A mí también me prohíbe cosas en clases y yo nunca le presto atención —Darien la fulminó con la mirada.

—No te quejes Tsukino… luego no te quejes —balbuceó.

La madre de Darien se levantó y abrazó a la rubia.

—Que linda, nunca había conocido a una niña tan linda, tierna y amable como tu —soltó a Serena lentamente pero no quitó sus brazos de sus hombros, dirigió la mirada hasta su hijo— Bien ¿entonces cuando? —Darien frunció el entrecejo.

—¿Cuándo qué? —Darien dio otro sorbo a su café y cuando iba a coger la última galleta que quedaba Serena se la arrebató de las manos engulléndola completamente— ¡ojalá y te atores por glotona! —masculló molesto el moreno.

—¿Para cuándo es la boda? —Serena se puso morada al atragantarse con la galleta y Darien escupió en café que tenía en su boca, metió la mano en su bolsillo, sacó el pañuelo para limpiarse la boca y…

—¡WTF! —se encontró con todos los mocos de Serena.

.

.

ஐ..•.¸¸•´¯`•.¸¸. Ƹ̴Ӂ̴Ʒ .•.¸¸•´¯`•.¸¸. ஐ

.

Muchísimas gracias a: DANI17 – serenity – Claudia22 – gabitamoonbunny – HyeEun – LetyCK – Dayanna – yesqui2000 – Diivaa – VICO – Gabiusa C – Serena Eternal Star Moon – mayilu – ediebella – BunnYArmando – karinita – VeNuS – Harukatenou19 – crcVENUS – princesnerak – Ameeran – LozanitoBLU – isabel20 – karly15 – Girls 124 emy – laradetracia – AnisMoon – Marie Mademoiselle Chiba – Dms Moon Adap – yazbelltsukinochiba – ShainaOphiuccus – Sere – Romibel1012 – GIGICHIBA – Salma Vidal – sailormoonfan – Serenity Fullmoon – AlezziTA'91 – clauseisedar1 – maring – CONEJA – paolac78 – walkmoon – Ayra-Stark-Wolf – leila95Il – ShainaOphiuccus – EdbEll CuLLen – anon – paola – aleparedes - jessibalgood… a todas las alertas y a todas las que me leen… mil gracias a todas =)

.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

.