Capitulo ¿?
Sueño
La niebla se levantaba por todo el lugar, dificultando la visibilidad. La noche era fría y gélida, mas aun con la ventisca que azotaba el lugar; Julia no sabia a ciencia cierta donde se hallaba, pero extrañamente no sentía frío pese al torrencial que azotaba; la niebla comenzó a decender y la amazona de Sadalsuud pudo vislumbrar un poco donde se encontraba. Árboles lúgubres y secos cubrían todo el lugar, al parecer era una especie de bosque cercano a los Himalayas, ¿Cómo rayos fue a parar allá? ¿y con que motivo? No lo sabia, lo que si sabia era que debía salir de allí a toda costa. Comenzó a caminar. Su fina y delicada tunica se movía suavemente al ritmo del viento gélido, una fuerte ráfaga provoco que la misma se levantara dejando ver sus bien torneadas piernas, la amazona la sostuvo para evitar aquello y acelero el paso, al principio no sentía frío, mas a cada paso que daba comenzaba a sentirse, se abrazo fuertemente y empezó a frotarse los brazos para generar calor; mientras avanzaba, a lo lejos terminando el sendero de aquel lúgubre bosque y comenzado uno mas estrecho, camino a los montes gélidos del Himalaya, pudo vislumbrar dos siluetas en la nieve; una era alta y delgada, al parecer una mujer, de largos cabellos dorados cual rayo de sol y la otra mas pequeña, al parecer una niña muy parecida a la mujer con quien estaba; no pudo haberse sentido mas feliz, al fin encontró a alguien que le diría como salir de aquel extraño lugar; apresuro el paso, en ves de caminar, pareciera como si trotara hacia ellas, mientras avanzaba pudo vislumbrar que otra persona les acompañaba, era un pequeño niño de piel india, mas clara que la canela y largo cabello azul. No sabia porque, pero aquella escena le resultaba tan familiar, esas personas… les resultaban conocidas…
¡disculpen! – grito a todo pulmón mientras avanzaba hacia ellos - ¡por favor esperen! ¡Necesito que me ayuden! – volvió a gritar mientras las tres figuras avanzaban. Súbitamente, la mujer se giro hacia ella y le sonrío, diciéndole algo mas bajo cual susurro por lo que solo pudo ver sus labios moverse y no pudo comprender, lo que aquella mujer dijo, mientras desaparecía tras aquella ventisca, de repente, la amazona de Sadalsuud despertó agitada, causando el sobresalto en sus amigas.
¡Julia, que te pasa?! ¿estas bien? – dijo June preocupada limpiando las gotas de sudor que corrían por su frente
S… si – espeto la rubia ojiazul con respiración entrecortada
Nos diste un buen susto… llevabas tiempo delirando y murmurando cosas, ¿Qué es lo que te pasa? – pregunto Ariadna igual de preocupada que June
No… no es nada, fue solo un extraño sueño… es todo – espeto Julia mas tranquila para no preocupar a sus amigas
Segura? Sabes que puedes confiar en nosotras – replico Ariadna sentándose al lado de June
Pues… - anda, puedes confiar en nosotras – le animo June sonriente – pues… me encontraba en un extraño lugar… eran… unos bosques cercanos a los Himalayas – Himalayas – interrumpió June consternada – y que carajos buscabas tu en los Himalayas? – pregunto Ariadna intrigada – a ciencia cierta no lo se, solo recuerdo haber visto a una hermosa señora, acompañada de dos niños… un niño y una niña… eran tan hermosos que parecían Ángeles… - y?...
la insto June a continuar – parecían guiarme a algún lugar, pero no vi donde era… además… aquella mujer me dijo algo que no entendí… la verdad no se que pueda significar – concluyo la chica suspirando tristemente – la verdad es un sueño muy raro, en serio no sabes que significa? – pregunto Ariadna, levantándose de la cama para abrir las ventanas – si lo supiera no estuviera tan consternada ¿no crees?
replico Julia burlona levantándose de la cama, cayendo en brazos de June, las fuerzas le fallaron – tranquila hermana, tranquila, se ve que aun estas débil, después del combate; ¿por cierto, nos podrías explicar que fue eso del Divine Justice? Es un ataque que nunca había visto – pregunto la amazona del camaleón a su amiga, que también la miraba algo desubicada
Pues… a ciencia cierta no lo se… lo ultimo que recuerdo fue haber elevado mi cosmos y elevar una plegaria a Hecate, después de eso, sentí como nuevas fuerzas invadían mi cuerpo y como un nuevo poder se apoderaba de mi… - un silencio inundo la habitación, mientras ambas amazonas las miraban sorprendidas… - ¡¿puedes hablar con los dioses del olimpo?! – pregunto sobresaltada Ariadna, causando que June, rápidamente le callara la boca para no atraer a sus demás compañeras - ¿puedes explicarnos ese detallito que desconocíamos hasta ahora? – pregunto June muy indignada por la acción de desconfianza de su amiga – pues…es un extraño don que he tenido desde niña, la verdad no entiendo porque, pero… creo que tiene que ver con mi pasado, del cual no recuerdo nada – concluyo la rubia cabizbaja – pues… no te preocupes – dijo Ariadna para animarla – quizás ese don tuyo sea algo bueno, además, no ¿crees que esos sueños tengan que ver con tu pasado? – determino la castaña sonriente- sabes… es la primera ves que te veo sonreír, tienes una bella sonrisa – dijo julia divertida, durante los seis años que llevaba en aquella isla, nunca había visto los rostros de sus amigas, solo una vez que eran niñas y Ariadna sobrio un accidente, tuvieron que quitarle la mascara para curarle las heridas – pues tu tampoco te quedas atrás, eres muy linda, lastima que los caballeros no puedan vernos el rostro, sino tendríamos que matarlos, jeje jeje – replico June burlonamente – no es necesario un rostro lindo para atrapar a un hombre, yo se me unos truquitos quee… - pervertida!! Dijeron al unísono las chicas lanzándole unas almohadas a la cara a la amazona de Sadalsuud – oye volviendo al tema, puedes contarle esos sueños a la matriarca, quizás ella peda ayudarte – le recomendó June mientras se colocaba la mascara – si, quizás lo haga, pero después que volvamos de los entrenamientos finales – si es cierto, partimos en tres días para el santuario - ¡¿tres días!? – dijeron Julia y Ariadna al unísono – si, tres días, así que no se maten mucho en los entrenamientos, hay que llegar frescas y descansadas para un mayor rendimiento, mas tu julia que evidentemente acabas de descubrir un nuevo poder que necesita mucho cosmos y energía vital – espeto la rubia sabiamente – de acuerdo mama, no me extralimitare con los entrenamientos – dijo julia burlona, colocándose su mascara para partir a los aposentos de la matriarca, ella mas que nadie, debía saber que significaban aquellos sueños tan anormales. – odio ponerme esta cosa – dijo la ojiazul una ves con la mascara puesta - pues es raro, pensé que con seis años llevándolas puestas ya te abrías acostumbrado – dijo su amiga castaña burlona – si, pero estas cosas dan calor – dictamino la rubia sacándole la lengua a la castaña que no se dio cuenta del gesto, debido a la mascara – fue buena idea de refrescarnos un poco eso es muy cierto, pero que no se enteren de esto, si se dan cuenta nos sancionaran – dictamino June saliendo de la pequeña cabaña, seguida de Ariadna y Julia – si, lo se, este será nuestro secreto – bien – dijeron ambas chicas riendo animadamente.
Entre tanto, del otro lado del pacifico, Los preparativos para la recepción de las amazonas estaban llegando a su final, el santuario lucia reluciente he impecable, los caballeros dorados y plateados habían hecho un gran trabajo; sin duda alguna quien visitara el santuario después de las batallas santas acontecidas en el, solo vería un montón de casas hechas escombros y una que otra estatua rota, mas no esta vez, Shion convenció a Saori de que debían restaurar todo el santuario, se llevaría su tiempo, pero con ayuda especializada y uno que otro empujoncito de los caballeros se lograría en menos de lo estipulado para el arribo de las amazonas; una vez dicho esto, los caballeros pusieron manos a la obra y fue así que en tres semanas el santuario lucia como nuevo, con todo el esplendor que una vez lo caracterizo n las eras del mito. Una vez terminado los preparativos Shion convoco una reunión con los doce caballeros para poner las reglas del juego un poco mas claras por si acaso alguno no las entendía.
Una vez en el salón de reuniones del gran maestro, los caballeros empezaron a llegar uno por uno, siendo el ultimo en llegar, cosa rara de el, shaka de virgo.
bien, los he convocado a esta reunión, porque deseo explicarles las reglas y estatutos de este torneo – dijo Shion con voz de mando – primero – sea cual sea la amazona que les toque, se les prohíbe terminantemente: besos, abrazos, coqueteos, pensamientos sucios y sobretodo, nada de espiar mientras se están duchando, solo que sea estrictamente necesario y me dejen mirar a mi primero
oye!!! – dijeron todos al unísono menos shaka que aun cavilaba en sus adentros
shaka, se puede saber que te pasa viejo? Anímate, pronto tendrás a una linda chiva a tu lado haciéndote compañía, quien sabe a lo mejor pasa algo y dejas de ser virg…. – shaka dirigió una mirada envenenada a su compañero de armas el león aioria
cálmate shaka, es cierto, eres demasiado serio, deberías tomar las cosas con mas calma, gracias a athena ya no habrán mas batallas santas así que es probable que tengamos unos meses de vacaciones – dictamino Shion divertido a lo que shaka solo le regalo la misma mirada envenenada que al león
por cierto, ¿en que tanto piensas? – pregunto el lemuriano a su compañero virgazo
no lo se… he sentido en estos días una presencia muy poderosa, como si un poder mas aya de lo inigualable se hubiese desatado… estoy un poco preocupado – concluyo el virgazo, cerrando sus celestes ojos azules
¿crees que se avecine otra guerra santa? – pregunto con preocupación el lemuriano, causando tensión en el ambiente
Ha ciencia cierta no puedo asegurarlo, pero hay que mantener los ojos abiertos y ser cautelosos, La señora athena me confirmo anoche mis sospechas, puesto que ella sintió aquel tremendo poder – espeto el rubio tranquilamente
¿Y que ser puede ser tan poderoso que la señora athena haya sentido su cosmos desde tan lejos? Además no se si seria tan poderoso puesto que ninguno de nosotros aparte de ti, lo sintió – sentencio Shion seriamente
La verdad no lo se, lo importante es que hay que dejarse de tonterías y guarrerias y averiguar de quien o que se trata y estar prevenidos, si me disculpan, me retiro a mi casa, no me gusta dejar mi puesto sin vigilancia – concluyo el virgazo marchándose del lugar, dejando a unos santos dorados muy consternados…
En otra parte…..
¿lo sentiste? – pregunto una hermosa mujer, de tez blanca, ojos azules celeste casi blancuzcos, de contextura fina y delicada, ataviada con una larga tunica griega, ceñida al cuerpo, con un abierto pronunciado que dejaba ver su delicada piel
Si, lo sentí, es evidente que su despertar esta cerca ¿Qué crees que debamos hacer madre? – pregunto un joven apuesto, de piel india mas clara que la canela, ojos grises y pelo largo hasta las nalgas color azul cielo
Por el momento nada, dejemos que tu hermana descubra sola su procedencia… además Hecate esta con ella… es seguro que no le pasara nada – culmino la bella mujer alzando la vista al cielo sonriendo torcidamente.
Lo se, pero sigo pensando que seria mejor revelarle quien es ella realmente madre, tarde o temprano tendrá que saber la verdad y el importante rol que juega para el desenvolvimiento del mundo.
No interfieras Apolo, debes dejar que Psique descubra sus verdaderos orígenes sola, además ella es una chica virtuosa he inteligente, digna hija de su padre… si las cosas no salen como lo hemos planeado, pues…. Te dejare actuar – concluyo la diosa regalándole una sonrisa, a lo que Apolo solo respondió con una leve reverencia.
Mientras cavilaba la forma correcta de plantearle aquellos sueños tan extraños a la matriarca, Julia se debatía ferozmente con su parte analítica. A decir verdad aun no había encontrado el significado de aquellos sueños, pero sin duda alguna, algo o alguien quería decirle algo, ¿Qué cosa? No lo sabia, por ello se dirigía a los aposentos de la matriarca, sabia que ella le daría respuestas, mas que nada porque desde que llego a aquella isla, fue la única persona que conocía y entendía su tan extraño pero extraordinario don, de comunicarse con los dioses del olimpo; nadie mas lo sabia, ahora lo conocían sus dos mejores amigas. Se sentía culpable de haberles ocultado tal cosa, pero eran órdenes de la matriarca, quizás por protegerla, quizás para usar su don para su propio beneficio. No. la matriarca jamás haría tal cosa, era una mujer noble, buena, caritativa, que llevaba el pie de la letra el código sagrado de las amazonas de Andrómeda, que estupida fue al pensar aquello. Acelero el paso, estaba ansiosa, deseosa de conocer los mensajes de aquellos sueños, y en especial conocer lo que aquella bella mujer le había susurrado.
Próxima a los aposentos de la matriarca, algo capturo su atención… ¿un niño? ¿Pero como? Los únicos varones que había en la isla, eran ya mayores, ¿Cómo había llegado aquel pequeño a aquel lugar? Se acerco para verle mejor y su sorpresa no fue mas evidente… era el niño de sus sueños… el pequeño le sonrío y hecho a correr - ¡espera! ¡no te vallas, necesito hablar contigo! – grito a todo pulmón la amazona de Sadalsuud mientras corría tratando de alcanzar al pequeño, no podía creer que aquel pequeño fuese tan ágil.
El pequeño se escurría veloz tras los escarpados montes que conducían a los aposentos de la matriarca ¿a caso el pequeño la conocía? ¿Seria familiar de ella? No tenia tiempo para pensar en ello, debía alcanzar al pequeño y preguntarle que significaban esos sueños y porque el estaba en ellos. Acelero el paso. El pequeño solo reía y el eco de su melodiosa risa retumbaba en las pedregosas montañas, una vez en el techo de la ostentosa edificación de roca y mármol, que fungía como hogar de la matriarca, el pequeño se detuvo, justo en frente de Julia dándole la espalda; la amazona cansada, se dirigió hacia el rápidamente y se inclino ante es y le tomo por los hombros, para que el pequeño se girase y le diera la cara. Una vez hecho esto, el pequeño le sonrío y la miro divertido. – pequeño, ¿Quién eres? ¿Qué buscas aquí? ¿Por qué apareces constantemente en mi Sue…? – en ese instante el pequeño, coloco sus dedos en la frente de la amazona de Sadalsuud, transportándola a una parte de su pasado que ni ella misma conocía.
Las columnas imponentes se desplazaban por el lugar, dándole ese toque de elegancia y magnificencia a aquel paraje; varias estatuas se levantaban imponentes, como muestra del poderío de aquellos seres que habitaban en aquel extraordinario paraje. Julia no entendía que pasaba, o donde se encontraba, lo que si entendía era que ya no se encontraba mas en la isla de Andrómeda, se encontraba en algún lugar lejano…¿un palacio? ¿Un templo quizás? Comenzó a caminar y mientras andaba, pudo apreciar mejor el decorado de aquel paraje y llego a la conclusión de que se encontraba en un palacio con toques griegos antiguos. Se encontraba en muy buen estado para estar en pleno siglo veintiuno, los que restauraron este lugar, si que hicieron un buen trabajo, pensó para sus adentros mientras andaba. Al final del corredor vislumbro a aquel pequeño nuevamente y nueva vez comenzó la persecución. El pequeño se escurría entre los múltiples salones del palacio, hasta que condujo a la joven amazona a un enorme salón, decorado con cortinas rojas, una fuente de centro y varios muebles finos, en su interior se encontraban varias personas, su sorpresa no fue mayor al percatarse de quienes eran aquellas personas… eran…. Los doce dioses del olimpo….
