Disclaimer: League of legends y sus personajes no me pertenecen… y ha como van las cosas no voy a salir nunca de plata, pero ¡Hey! No soy bronza :v … fuck me plata es un elo de mierda igual :,,,,v
Consejo de la vida y para la vida:
Esto no tiene nada que ver con la historia pero quizás le sirva a alguien, no lo sé, luego hare un blog y publicare cosas al estilo "Consejos para parejas de Andy" o algo, pero a ver, si les interesa pueden escuchar esta pequeña historia y aprender algo:
Florencia, una de mis mejores amigas, se puso de novia con este chico llamado Mauricio (Si eres Mauricio y tu novia se llama Florencia, es casualidad, no eres tú, es otro Mauricio… seguramente, sí, descuida)
Este chico creo un grupo de wu para "organizar" (nótese las comillas por favor) una fiesta sorpresa de cumpleaños para Florencia. Todo fantástico, me pareció genial la idea, súper copado todo, hasta celos me dio.
Llega el día de hoy, día de la fiesta, y cuando me acerco a su casa a pagarle lo que él había pedido (porque "calculo" todo y solo necesitaba algo de dinero) le pregunte: "Dude ¿Necesitas algo más? Tengo tiempo y puedo comprar lo que te haga falta ¿Necesitas que te ayude?" y él contestó "No, tengo todo perfecto, solo llégate a eso de las 10:30 y listo"
Yo, viéndole la cara nomas, aparte de la forma de hablar y la expresión de dormido (era la primera vez que hablaba con el novio de mi amiga) me daba cuenta que no era la persona más brillante del mundo (De, nuevo, si te llamas Mauricio y tienes una novia llamada Florencia, no eres tu) e insistí "De verdad, tengo tiempo de sobra y tengo dinero conmigo, no me molesta poner un poco más o comprar algo que te falte" y el tipo nuevamente me dice que tenía todo perfecto y se despide de mí.
Llegó yo tarde a la fiesta, una hora tarde de hecho, pero cuando llegó y ya había varios invitados, algunos que conocía, me percato de lo siguiente…
¡Ni un puto globo! ¡Ni un papel pintado en la terraza! ¡Ni la comida hecha! ¡Y solo había comprado 3 gaseosas! ¡TRES! ¿Me entiendes? ¡Tres gaseosas para unas 20 personas que había!
Me tuve que poner a hacer a la velocidad de la luz, un cartel de Feliz cumpleaños con otra amiga que también es buena con las manos (Soy buena con las manos papus) para disimular el cero grado de decoración de la terraza.
El hdp ni servilletas compro, nos limpiábamos las manos con un rollo de papel higiénico que robamos del depósito. No había platos en donde poner la pizza y las empanadas una vez que la sacamos del horno, servimos todo en el mantel de la mesa.
No fui solo yo la que le repitió varias veces si necesitaba algo más, no, las personas en el grupo de wu se lo preguntaron también y él nos dijo que estaba todo perfecto.
Ahora a ver… ¿Qué grado de "quedadez" de distracción, de… emboludamiento… tienes que tener para organizar una fiesta de cumpleaños sorpresa y no comprar la torta?
En fin, nos arreglamos como pudimos, y cuando mi amiga llego, y apagamos las luces y luego comenzamos a cantarle el cumpleaños feliz con el cartel improvisado… ella se puso a llorar… de la felicidad. Porque a pesar de todo (de todo la ctm) la persona que ama tuvo un hermoso gesto con ella.
Y la pasamos bien, las pizzas y las empanadas estuvieron muy ricas y luego compramos más bebidas y tomamos y charlamos y nos reímos… y la pasamos realmente bien, y yo sé que ella la paso bien.
Estoy muy feliz por ella.
Sooo
Consejo numero 1: No importa que tan idiota seas, si amas a alguien demuéstraselo como puedas, aunque quedes como un idiota frente a todos, seguro haces feliz a esa persona. Aunque te sientas inseguro o con miedo o sientas que no puedes, tu solo… solo hazlo.
Consejo numero 2: Si ya te reconociste como un idiota, Joooooder, acepta la ayuda de los demás, coño. Si tienes amigos a los cuales acudir, mierda, acude. Joder. ¿Cómo no vas a comprar una torta de cumpleaños? Hijoeputa
Capitulo 11
Un momento
Lux caminaba a la par del caballo, ya con su máscara puesta, capa había quedado destruida en la parte baja pero aun podía usar la parte de la capucha y los hombros. Katarina en cambio estaba montada al animal mientras la prenda que le habían prestado envolvía su rostro y sus cabellos, dejando ver solo su ojo derecho y uno que otro fleco.
Aun brillaba la luz del día al arribar al pueblo y la maga observaba con atención a sus habitantes. El lugar era notablemente más tranquilo que la isla, parecía un pueblo con gente común y corriente, pero también predominaba cierto tipo de tensión en el aire y varios tipos le pusieron mala cara a su presencia.
-No te distraigas tanto- le recomendó la mayor viendo como la chica seguía sin cuidado, perfilando su máscara, las acciones de los pueblerinos.
-Sí…-dijo está volviendo su vista al suelo- ¿Qué quieres de aquí?
-Abastecernos para seguir el camino, no tenemos nada…
Lux recordó entonces que ninguna de las dos tenía dinero, y aparte de su bolso con algunas prendas, no poseían nada de valor que les ayudara.
-¿Cómo piensas conseguirlo?- pregunto pero la asesina no le contesto.
Siguieron caminando sin rumbo por las calles del pueblo por media hora más hasta que el estómago de la rubia dio un pequeño rugido que espero que su acompañante no notara. La miro de reojo pero la chica arriba del caballo seguía mirando al frente sin inmutarse.
A medida que los minutos seguían pasando, para la demaciana la idea de que Katarina no tenía un plan comenzó a cobrar mas sentido. Y lo que era peor, calculaba que no le quedaban muchas horas antes de que el sol se pusiera. El clima ahora era tolerable, pero no dejaba de ser fresco y dormir nuevamente en la intemperie, con lo cansada que estaba, no le agradaba para nada.
-Ten.
Las palabras la sacaron de sus pensamientos al tiempo que frente suyo un bollito de pan aparecía de la mano de Katarina. La maga lo tomo con confusión y notó la cubierta de azúcar y crema. Era imposible que lo haya estado guardando.
Con eso en mente miro a su alrededor y muy por detrás de ellas un puesto de panadería parecía tener en un stan los mismo bollitos.
-¿Lo robaste?- le preguntó pero nuevamente nadie le contesto- ¿Tu no vas a comer?
-No tengo hambre.
-Imposible, ninguna de las dos comió desde que dejamos el barco.
-Entonces come.
Lux abrió la boca para discutir, pero alguien hablando fuertemente a algunos metros delante de ellas llamo su atención.
-¡¿Quién es el siguiente?! ¡Vamos, vamos! ¿Quién hoza derrotar al increíble Máximo?- gritaba un tipo subido a un cajón.
En una esquina amplia con bastante espacio, un grupo numeroso de gente se había amontonado y prestaba atención al sujeto.
Katarina guio al caballo hasta cerca de la muchedumbre viendo como la maga parecía haber puesto interés en ello y se dirigía allí sin cuidado mientras comía el pan que le había dado.
"Es como una niña pequeña… apuesto a que si luego aparece algo brillando lo va a perseguir" pensaba mientras veía como la chica se hacía lugar entre las personas.
-Llevamos 3 días aquí y todavía nadie en estos dominios han podido derrotarnos ¿Qué les pasa noxianos? ¿Son solo su querido ejercito?- seguía animando el sujeto, que una vez viéndolo más de cerca se podían ver una largas rejas puntiagudas y su piel de un tono verdoso. Al lado suyo un troll bastante grande, se encontraba sentado, aburrido, comiendo de un tazón.
Para sorpresa de Lux, la gente que los rodeaba se reía cuando el tipo se burlaba de los noxianos y su ejército. También notó que a las espaldas del troll un tipo robusto y grande, estaba tirado en el suelo, gravemente herido mientras otro dos sujetos intentaban ayudarle a retirarse.
-¡Ah! ¡Otros valientes caballeros! Bien chicos, ya saben las reglas, primero el oro- anuncio el hombre recibiendo a dos hombres, uno muy flaco y otro enorme y gordo que se tronaba los dedos.
El delgado extendió una bolsa y el hombre verdoso la abrió haciendo mostrar a los presentes que tenía oro adentro, al gente aplaudió.
Esa bolsa fue a parar a la par de una caja con casi la misma cantidad de monedas.
-¡El ganador se lo lleva todo!- grito el tipo y dándole palmadas al troll este se puso de pie y miro fijamente a los dos hombres- y la única regla… ¡Es que no hay ninguna!
"Es mucho dinero" pensó Katarina viendo el pedestal donde se encontraba la bola y la caja cuyo contenido brillaba bajo el sol. "Seria sencillo para mi robarlo… pero creo que hay algún truco en esto" Analizaba mientras veía el extraño pedestal donde se encontraba la recompensa. "Si esta embrujado para cuidar el dinero, Lux podría saberlo" razonó buscando a la rubia entre la gente y la encontró entretenida viendo como el troll, solo, se encargaba de hacer volar por los aires al robusto sujeto.
"¿Qué esperaban que pasaran? Es un troll, por más fuerte que sea un sujeto como ese, no es rival… que gente tan estúpida" siguió pensando ahora viendo como el sujeto flaco temblaba de miedo y la gente pedía que se le golpeara. El troll concedió lo dicho y ya vitoreaban el resultado.
Katarina se bajó del caballo, y busco acercarse a Lux tocando su hombro para que se retirara, ya en su cabeza comenzaba a planear como robar ese dinero cuando la chica se metió mas entre la gente y no la pudo alcanzar.
-¡El gran máximo señores!- volvió a gritar el tipo haciendo que las personas aplaudieran aun asombrada de la fuerza del troll- ¡¿Acaso no hay nadie que pueda hacerle frente?! ¡Vamos, gente, nos aburrimos! ¡Quizás debimos buscar un verdadero desafío en Jonia! ¡Quizás mejor Demacia!
-¡Yo lo hare!- se escuchó una voz entre las risas de las personas.
"Por todos los cielos, por favor, dime que la que acaba de hablar no es…"
-¡Yo acepto el reto!
Las personas dejaron de reír e hicieron un pequeño lugar para que la delgada figura enmascarada se acercara al centro.
-¿Tu?...- preguntó el tipo extrañado- ha… ¿Siquiera mides más de metro y medio niña?- preguntó y la gente comento lo mismo con humor.
-Mido mucho más que eso- contestó Lux cruzando sus brazos.
-De acuerdo, de acuerdo- contesto el sujeto aun con humor- el desafío es libre. ¡Todo aquel que quiera desafiar a Máximo y a mi puede hacerlo!- grito dirigiéndose a la multitud- ¡Inclusive las niñas disfrazadas que salgan!... siempre y cuando… tengan dinero.
-No tengo dinero- contesto con contundencia Lux, pero antes que el tipo riera agrego- pero tengo un equino real de gran valor por apostar.
"¡¿Qué?!" pensó Katarina haciéndose lugar y llegando al lado de Lux.
-¡Claro que no!- le preguntó tirándola del brazo y alejándola del centro-Necesitamos ese caballo, no es uno cualquiera, muy pocos pueden soportar el viaje que debemos hacer ¿Qué demonios haces?
-¡Estoy haciendo algo! Que ya es mucho más de lo que tú estás haciendo ¿Sabes?
-Ya vino la madre a buscar a su crio, que bien, justo a tiempo antes de que se lastimara- comentó el sujeto y la gente rio.
-No tienes dinero, y lo necesitamos ¿Verdad?
-Sí, es verdad, y por eso pienso robarlo sin que nadie lo note, no exhibirme como idiota… ¡Idiota!
-No podrás, el pedestal donde esta tiene un hechizo de honestidad… estoy bastante segura que no fuiste la primera en pensar en eso- dijo con obviedad la maga.
-Sí, ya había pensado en eso y creí que tu podrías bloquearlo.
-No puedo- contesto con contundencia.
-¡Bien! ¡Pensaremos en otra cosa!
-¡Ya pensé en otra cosa!
-¡Perdón!- contesto con sarcasmo la mayor clavándole el ojo descubierto- quise decir "ya pensaremos en algo… ¡Inteligente!"
-Puedo ganarle al troll sin problemas.
-No puedes, la piel de los troll es más resistente a los hechizos.
-Mis hechizos son particularmente fuerte, no soy una maga ordinaria.
-Sí, ya… y no dormiste ni comiste bien en dos días… dime maga extraordinaria ¿Qué tal sientes tus poderes ahora?- pregunto ya de mal humor la asesina y a través de la máscara pudo ver los ojos de Lux y como estaba los desviaba- eso imagine.
Katarina dio por sentado el tema y comenzó a alejarse pero nuevamente escucho como Lux le hablaba al sujeto.
-Tú dices que no hay reglas, y hace rato fueron dos los sujetos que se enfrentaron a ti y máximo ¿No es así?
-Sí, niña así es ¡Nadie nos puede vencer!
-Bien, entonces ¡Mi amiga y yo los venceremos!
La pelirroja se llevó una mano a la cabeza, sosteniéndola con fuerza y maldiciendo internamente.
-Si quieres puedes traer a tu amiga, y a la amiga de tu amiga, y a la amiga de tu amiga la amiga- se siguió burlando el tipo- pero hasta que yo no vea mi recompensa no te daré ningún lugar.
Lux se dirigió al caballo, pasando al lado de la asesina y sin decirle nada se dirigió al tipo tendiéndole las correas.
Katarina aprovecho que el sujeto inspeccionaba el caballo para acercarse a la maga.
-No sabía que tenías una amiga en esta ciudad... una tan buena que le va a hacer frente a tu troll- comento con gracia pese a que su humor era distinto.
-Tú le harás frente al troll, yo te ayudare.
-Niña… ¿Tú crees que nadie de aquí conoce las habilidades de la Daga Siniestra? ¿Crees que puedo pararme frente al Troll con mis características cuchillas, hacer mis característicos movimientos y matarlo como yo se… y nadie se va a dar cuenta? ¿Qué no sospecharan que tengo cubierto casualmente el ojo izquierdo y mis cabellos?
-Entonces no uses tus cuchillas.
-¿Qué quieres que use? ¿Las manos?... o quizás puedan contarle unos chistes y ver si puedo matarlo de risa…
-Ammmm- murmuro viendo a su alrededor, había cerca una herrería y el dueño parecía entretenido con ellos- ¿Me presta eso?- le pregunto señalando un martillo, el herrero sorprendido asintió con duda- gracias- agradeció y le paso a Katarina el martillo- usa eso.
-Olvídate de los chistes, quizás solo deba presentarte a ti y tus brillantes ideas, con eso se reirá bastante de seguro.
-El caballo es de pura sangre, fuerte, y bien cuidado, admirable pelaje… debe valer una fortuna. ¿Dónde lo conseguiste?
-Se lo robe a unos soldados- contesto con rapidez la rubia- ¿Algún problema con eso?
-Ninguno… - anuncio y llevo al equino hasta el pedestal, donde estaba la bolsa de oro, y ato la correa en un gancho que sobresalía de esa piedra- aceptamos su desafío.
Y con esto el troll se puso de pie y la gente se alejó de las dos chicas haciendo aún más grande el círculo.
-¿Recuérdame porque no te he matado aun?- pregunto Katarina poniendo una mano en su cintura mientras miraba con curiosidad el martillo.
-Crees que valgo mucho- le contesto la maga haciendo unos pasos hacia atrás.
-No tanto…
Y ya no pudo decir más, pues la enorme bestia había levantado y dejado caer uno de sus puños en el lugar donde estaba. La gente exclamo asombrada y con temor, pero Lux ya podía ver a Katarina detrás del troll y observar como el daba un certero golpe en la pierna, haciendo que cayera de rodillas.
También, para su desaliento, vio como el mounstro se ponía de pie nuevamente y sin más volvió a largar otro golpe hacia la pelirroja.
Poco a poco, las mismas personas que se habían burlado de las dos chicas, en especial el anfitrión del encuentro habían dejado de sonreír, y miraban confundidos y sorprendidos como el mounstro no dejaba de fallar sus golpes hacia la chica del martillo.
"¿Qué le pasa?" se preguntó Lux luego de algunos segundos viendo la pelea "Sigue siendo muy veloz, pero no tanto como de costumbre… inclusive parece algo cansada o algo así… pero solo lleva algunos minutos, no debería de ser siquiera un desafío"
-No está funcionando- comentó Katarina apenas se pudo acercar al lugar en donde estaba la maga para que solo ella la escuchara, y junto con sus palabras la rubia advirtió también un jadeo profundo.
-Pon más atención- le pidió.
-¿Qué…?- pero no tuvo respuesta al ser nuevamente atacada por el troll.
Esquivo un par de golpes más. La bestia, bruta y fuerte como era, no demostraba ningún signo de agotamiento, quizás un poco de confusión de tener la pelea más larga en semanas frente a alguien que no le llegaba ni a la cintura, pero fuera de eso daba la impresión de que pudiera seguir así por horas.
"Esto va mal" pensó la pelirroja aprovechando los segundos de confusión de su adversario de no tenerla a la vista "No fue una buena idea… ella dijo que pusiera más atención… ¿A qué?"
El troll se dio vuelta al escuchar los gritos de sus compañeros que le indicaba que la chica estaba a sus espaldas, y con eso término los segundos de receso.
Al moverse ágilmente al costado para esquivar la embestida de la bestia, algo le llamo la atención, como si hubiera vista un espejo o algo de vidrio brillando en el suelo.
Se paró a contemplarlo y vio como si fueran pequeñas luces de poco brillo, bailando en un determinado sector, cerca del troll ahora.
"Yo ya he visto eso antes" pensó intentando recordarlo, y cuando la idea finalmente le llego, se paró erguida y espero que el troll la encontrara de nuevo.
Así lo hizo y no tardó en dirigirse con furia a donde estaba. Katarina espero que estuviera justo a la par de las luces que él no notaba y se corrió a un costado, encestándole luego un fuerte golpe con el martillo, que aunque la bestia era grande, logro que diera unos pasos para no caer, pisando justo donde había visto las luces.
El mounstro vio a la chica a su costado y cerca de él, y rápidamente quiso patearla, pero al intentarlo tropezó y cayó al suelo, donde Katarina pudo darle un fuerte golpe en la cabeza, haciendo que la bestia se alejara chillando hacia atrás.
-¡¿Qué haces bestia estúpida?! ¡Vamos! ¡Vamos!- le grito su compañero y embravecido el troll volvió a dirigirse a la pelirroja.
"Poner más atención… dices" volvió a pensar Katarina viendo como nuevamente las luces aparecían estratégicamente en el suelo.
La pelirroja esta vez se paró arriba de los destellos y se cruzó de brazos. La bestia creyendo que la subestimaban ataco con ambas manos a la chica, pero esta ya había desaparecido, y se reía al lado suyo. Con pavor intento golpearla, pero por alguna razón sus manos se trabaron al suelo y recibió un nuevo golpe en la cabeza que lo derribó.
La gente comenzó a mirarse entre ellos, asombrados de como la bestia parecía actuar estúpidamente cada vez que intentaba atacar a la chica, quedándose inmóvil y dejando que lo golpearan como si de a propósito se tratara.
El pobre Troll había recibido tantos martillazos en la cabeza que ya hasta sosteniéndosela, no le era posible caminar en línea hacia su objetivo.
-No es la gran cosa, pero puedo hacer uno que otro hechizo de atadura- comento la maga cuando Katarina cayo lo suficientemente cerca suyo como para hablar- tu tampoco lo estás haciendo tan mal.
-Cállate… presumida.
-Es verdad que no tengo mucha energía, pero estoy acumulando todo la que puedo para un golpe realmente fuerte… solo dame la oportunidad.
-Lo que tú pidas… damita.
Katarina se alejó de Lux y espero que el troll enfocara su mirada en ella, pudo ver que el hombre verde trataba de curarlo y le inyectaba algo, le gritaba cosas en un idioma que no conocía.
Pudo ver nuevamente las luces en el suelo nuevamente esperando porque ella dirigiera a la bestia a la trampa. Espero el momento y el troll ataco, cayendo tontamente de nuevo en el juego, pero al golpearlo con el martillo la bestia parecía estarlo esperando y dando un manotazo logró alejar a la asesina varios metros para esquivar el daño.
Cuando ya no sintió que nada lo ataba se puso de pie y hecho a correr a velocidad hacia donde estaba Lux.
"¿Así que eso planeaban? ¡Se dieron cuenta que ella era la que lo atrapaba!" pensó la pelirroja viendo la enorme espalda de la criatura.
-¡Sal de ahí!- le gritó a Lux corriendo detrás del mounstro, pero sabía que no iba a llegar.
Buscó en sus ropas una de sus dagas, creyendo que sería la única forma de salvar a la maga, pero entonces un enorme rayo atravesó el hombro del troll cuando este había levantado sus brazos para atacar.
Las personas allí, vieron como el rayo desaparecía en el cielo y luego volvieron sus miradas a la criatura, cuyo hombro desprendía humo y un enorme hueco dejaba ver de un lado y de otro. Cayó de rodilla y luego de cara al suelo y no se volvió a mover.
-¿Y me pregunto quién le habrá dicho que era una buena idea atacarme de frente así y sin más?- preguntó Lux cruzándose de brazos algo indignada. Katarina se terminó de acercar a ella caminando- Como si fuera inofensiva o algo así- siguió diciendo no pudiendo creer el poco crédito que se le daba-… ¿Qué?- preguntó al notar como la miraba sin decir nada.
-Creo que ya no me caes tan mal ¿Sabes?- dijo la mayor sonriendo, aunque nadie pudiera verla.
-… ¡Cállate!- gritó totalmente incomoda.
-¡Mi precioso Máximo! ¡¿Qué le hicieron al increíble Máximo?! ¡Lo mataron!- gritaba histérico el hombre verdoso, mientras intentaba levantar inútilmente a su troll- ¡Asesinas! ¡Lo mataron!
-No lo mate- comentó Lux como si no fuera la gran cosa- solo… le saque el hombro, se va recuperar… cálculo.
-Sí, quizás lo haga… o quizás no- agregó Katarina- pero si no nos das el dinero que nos prometiste ahora, me asegurare de sacarte a ti otras cositas que seguro no vas a recuperar.
-¿Y viste su cara cuando le dijiste eso? ¡Seguro se acordó que quería tener descendencia!- comentaba animada la rubia mientras le daba otro gran bocado a su pan.
Ambas estaban subidas al caballo ya y Lux cargaba en su regazo una bolsa llena de bollitos dulces, los mismos que Katarina había robado para ella tiempo atrás. Y dejaba que la asesina guiara al equino a donde ella quisiera.
Tenían dinero, considerablemente más del que necesitaban, y ahora la maga estaba segura de que podría dormir y comer cómodamente en cualquier hostal del lugar.
-¿Y viste la cara de la herrero cuando le devolviste el martillo lleno de sangre de Troll?- volvió a preguntar luego de tragar- ¡Lo miraba como si estuviera embrujado y lo fuera a golpear en cualquier momento!- comentó, riendo al recordarlo.
Katarina detuvo al caballo de repente y luego bajo de él, agarrando las correas y manteniéndose de pie a su lado.
-¿Qué?- preguntó Lux mirándola.
-Solo… caminare un poco- contestó la mayor y así lo hizo. Comenzó a caminar a la par y adelante del caballo, guiándolo con Lux arriba por las calles del pueblo cuando el sol ya se había escondido.
La maga se extrañó del comportamiento, pero no preguntó más. Creyó que había molestado a la pelirroja con sus comentarios y también ceso de hacerlos.
Avanzaron en silencio hacia una zona más alejada del centro, donde predominaban los campos y las casas aislada que los cuidaban, entonces Lux vio lo que aprecia un viejo edificio pequeño de tres pisos, se podía leer "Hostal" en un cartel que colgaba al costado de la entrada.
-¿Aquí?- preguntó la maga sintiéndose de repente muy cansada solo de encontrar el lugar en donde podría dormir.
La pelirroja no contesto. Llevo al caballo al costado del lugar donde un pequeño establo estaba armado a medias y lo ato en el corral. Lux entonces bajo y la siguió.
Un hombre viejo se encontraba en el establo, parecía pulir algo de hierro que Lux no conocía. Vio como la asesina le hablaba y le daba unas monedas de oro y el viejo asintió.
Luego se dirigieron adentro del edificio, donde nuevamente la menor dejo que Katarina se encargara de hablar y arreglar las cosas, y cuando terminó la volvió a seguir hacia arriba de las escaleras.
Llegaron hasta en frente de una puerta, de madera y pintado de un verde muy viejo. Lux espero detrás de la asesina a que esta la abriera, pues había visto una llave en sus manos, pero nada pasaba.
-¿Qué sucede?- quiso saber poniéndose a su lado y pudo contemplar que las manos de la pelirroja sostenían el pomo y la otra la llave, pero lejos de estar en la cerradura estaba apoyada en la madera- ¿Qué tienes?- volvió a preguntar mirando esta vez lo que podía ver del rostro enmascarado.
Podía escuchar la respiración de la mayor, algo agitada, pero esta movió la cabeza en negación rápidamente, como intentando despabilarse y trato de abrir la puerta de nuevo.
La maga notó el esfuerzo que tuvo que hacer para abrir la puerta, y siguió observándola cuando entro tabaleándose a la habitación.
-¿Qué te sucede?- insistió pero nuevamente la mayor negó con la cabeza.
Atinó a prender la luz del lugar y divisar una cama, se acercó a esta como pudo y se dejó caer, escuchaba unas palabras pero cada vez más lejos, y luego todo se volvió oscuro.
Katarina abrió los ojos recibiendo una visión bastante borrosa del techo de la habitación en la que se estaban hospedando. Adivinó que ya era pasada de la mañana pero su visión aún no se aclarecía del todo, lo que es peor, le ardían los ojos y sentía bastante presión en ellos.
Giro su cabeza al costado y con gran esfuerzo de su parte pudo ver a alguien sentado al lado de su cama. Lux la miraba seriamente.
-¿Tu… tienes algo que decirme o me obligaras a adivinar?- le preguntó la maga cruzándose de brazos en la silla que había puesto cerca de donde su captora descansaba desde anoche.
-¿Qué hora es?- pregunto ignorando el tono molesto con el que se le habían dirigido, pero al intentar levantarse un paño mojado cayó desde su frente.
Intentó pensar en el porqué de eso al momento que se daba cuanta de otras cosas, pero al instante sintió un punzante dolor en la cabeza y como su cuerpo dolía en diferentes regiones.
-Las 7 de la tarde- contestó la rubia haciendo que la Katarina abriera grandes los ojos en sorpresa- dormiste bastante, aunque es normal. Ambas estábamos muy cansadas luego de ese viaje que nos mantuvo en vela, también la pelea de ayer, pero…
Mientras Lux hablaba la asesina se volvió a recostar en la cama, sintiéndose nuevamente mareada. Ahora pensando en el paño, también podía notar otras diferencias, estaba segura que tenía una chomba bordo cuando se acostó en la noche, la remera que tenía ahora, aunque también de mangas largas, era blanca.
Con pereza miró alrededor de la habitación, en la mesa de luz al lado de su cabeza había un recipiente del que colgaba otro paño húmedo.
-Tienes mucha fiebre- comenzó a explicar Lux, viendo como la mayor observaba con curiosidad alrededor- ayer, cuando no quisiste montar en el caballo, se debía a que te dolía el cuerpo al hacerlo ¿No es así?- preguntó pero no obtuvo respuesta- durante la noche te costaba respirar y te hervía todo el cuerpo, traspiraste bastante, y pese a que te llame y te moví, no te despertaste. Estas enferma, quizás no de nada grave, quizás una gripe, aunque no estoy segura de que tipo… o talvez es solo un resfrió que cogiste por helarte en el viaje y no cuidarte, no comiste nada y aunque solo parezca un resfrió te está golpeando muy fuerte, no creo que…
-¿Tú me cambiaste de ropa?- la interrumpió abruptamente.
-Como dije, transpiraste bastaste e hizo mucho frio por la noche, si te dejaba así solo empeorarías. Trate de despertarte pero… realmente parecías que la estabas pasando mal.
Lux recordó como por las noches escuchaba a Katarina hacer algunos sonidos de quejas, pensó que al encender a luz esta se despertaría, pero no fue así. Tampoco se despertó cuando la llamó o empujo de su hombro.
La mayor tenía el rostro totalmente estresado con los ojos cerrados todo el tiempo, sus mejillas encendidas y una delgada capa de traspiración cubría toda su cara, Lux tuvo que poner solo un par de segundos la palma en su frente para sentir el terrible calor que esta desprendía.
Le había dado un par de vueltas al asunto y demoro en tomar alguna decisión que respectaba a que hacer, pero terminó por concluir que lo mejor era bajar la fiebre primero.
Con un recipiente que había encontrado en el baño y rompiendo una de sus prendas que llevaba en el bolso, se armó para intentar refrescar la frente de Katarina.
Sin embargo, la fiebre no bajó en las primeras horas, en las que las expresiones de la mayor le hacían ver lo que sufría y su respiración se hacía cada vez más irregular, cada tanto podía escuchar gemir de angustia.
Cuando se había levantado para reponer el agua en el recipiente, también lo había hecho para buscar otra de sus prendas de su bolso, pues había notado como la traspiración había mojado la ropa que llevaba puesta Katarina. Ni siquiera el movimiento que hizo para cambiarla a hizo despertar.
La fiebre comenzó a bajar recién entrada la mañana, tiempo en el cual las facciones de la mayor se relajaron un poco. Seguía respirando de forma extraña pero los lamentos y gemidos habían cesado.
-No te pedí que hicieras nada de esto- comentó secamente sentándose en la cama, pero se sintió fatal con solo eso.
-Pensé que ya habíamos dejado en claro lo mucho que te necesito con vida para mi…
-Nadie se muere de un resfrió.
-Creo que tienes un resfrió, no lo sé, quizás es otra cosa… soy mago… no medico… bueno, sí, se bastante de medicina también, pero en lo referido en el campo de batalla y la utilidad que pueda…
-Por favor, cállate…- refregándose la frente, sintiendo como solo el sonido le hacía tener punzadas.
-¿Te duele la cabeza?
-No, estoy bien.
-No lo estas, no has comido nada en… no se ¿Día y medio? ¿Dos días?
-Eso no es nada. Estoy bien.
-Por favor, anoche no podías poner la llave de la puerta, cuando luchabas estabas tan lenta y te cansaste en unos cuantos segundos… solo el movimiento del caballo era suficiente para...
-Cállate… me molestas…- volvió a pedir, cerrando los ojos, le seguían ardiendo- te estoy diciendo que estoy bien.
-¿De verdad? ¡Bien!- dijo la maga molestándose, y extendiendo una mano hacia la pelirroja- tómala.
-¿Qué?
-Quiero que tomes mi mano y la aprietes lo más fuerte que puedas- pidió y la pelirroja alternaba la mirada entre los ojos de Lux y su mano- vamos, hazlo- insistió pero los ojos verdes terminaron por desviarse a la ventana de la habitación- eso creí.
Escucho como la maga se ponía de pie y se alejaba de la cama en donde estaba, y fue cuando comenzó a analizar el lugar.
Anoche apenas podía recordar cómo había llegado, lo único que tenía era la sensación de tirarse boca abajo en las sabanas, totalmente vestida y la, ya para ella, inconfundible voz de Lux llamándola.
No era una habitación realmente grande, aunque un poco más amplia que el apartamento en la herrería. A su costado podía ver la única ventana del lugar. La pared mal cuidada y predominante de un blanco viejo y los suelos de madera hacían sentir a uno como si estuviera estancado en el tiempo. A la par de la puerta de entrada podía ver que pegada a la pared había otra cama, aunque intacta, no parecía que nadie haya dormido allí todavía. A los pies de su cama, unos metros después, podía ver otra puerta que se podía adivinar era el baño, a la par de ese compartimiento había una pequeña cocina y una mesa para dos con tres sillas.
Ahora los ojos verdes miraban a Lux, quien estaba en la cocina de espalda a ella, la había prendido pero no tardo realmente mucho en apagarla de nuevo y dirigirse al lado de su cama.
-Ten.
Katarina ya había visto desde antes lo que Lux traía en sus manos, y prefirió ignorar en el momento del ofrecimiento la comida.
-¿Qué tienes ahora?- pregunto sin entender porque la pelirroja ni la miraba- debes tener hambre… de no ser así la pérdida del apetito significaría que aun estas muy enferma… aun así debes comer.
Pero por varios nada paso. La noxiana se mantenía distraída viendo la ventana y Lux aun le ofrecía el plato.
-Es caldo de pollo, es muy bueno para reponer energía y ayuda bastante ante la enfermedad como resfríos o gripe, ya dije que no sé muy bien que tienes, pero servirá, estoy segura.
Pero la seguían ignorando. Terminó por suspirar y dejar el recipiente en la mesa de luz al lado de la cama y tomo asiento en la silla que ya había ubicado ahí.
-Mira…- comenzó no sabiendo que decir realmente- ¿Esto tiene que ver con el orgullo noxiano o algo así? Los demacianos también tenemos orgullo, pero no sería esa la razón por no aceptar un plato de comida de un enemigo… la razón sería más bien que esperáramos que este envenenado en realidad. No envenene la comida- aclaro pero la pelirroja parecía igual de indiferente- almorcé lo mismo, de la misma olla. No parecieras que fueras a despertar y fui de nuevo al pueblo a comprar unas cosas, no tarde ni dos horas, compre vegetales, algo de carne, y también algunas prendas, las que yo traía en el bolso no eran muchas para las dos… ¿Sabías que tenemos tanto dinero que de hecho podemos comprar este lugar? No sabía que era tanto…
Lux dejo de mirar a la asesina, quien seguía con su vista perdida en lo que se dejaba ver de afuera. Ahora su vista se centraba en como el contenido del recipiente humeaba. La comida estaba lista para cuando la mayor se despierte y ella solo debía calentarla unos minutos en la cocina.
-Yo creo…- volvió a intentar la rubia- creo que te enfermaste por no comer casi nada, estar luchando y caminando por el frio y no descansar… ya te dije eso, pero… quizás no te hubieras puesto tan mal… si te hubieras quedado con toda tu ropa y la capa durante la anterior noche y… yo estaba realmente muy fría en la cueva y tu dejaste que yo…
-¿Así que es por culpa?- habló la pelirroja ahora si mirándola, aunque con una expresión aburrida- ¿Haces todo esto porque te sientes culpable?
-No dije eso… bueno… no lo sé.
-Tú no eres responsable de las decisiones que yo tomo- contestó abruptamente- tu solo estas aquí porque yo lo decidí ¿Recuerdas? Cuando te caí y te golpee en la cabeza y luego te aleje de tus queridas tierras demacianas ¿Recuerdas eso? Todo lo que paso luego, lo que te hice pasar luego, fueron mis decisiones.
-Ya veo…- contestó con media sonrisa sin enfadarse por las palabras- ¿Estas molesta por eso?- preguntó pero la mayor le dio una mirada de incomprensión- ¿Estas molesta por las decisiones que te llevaron a enfermas?... es decir, ya estarías en Noxus ¿Verdad?
"No estas siendo racional"
Las palabras de Cassiopeia le llegaron al mismo tiempo que contemplaba como Lux la miraba, como si esperara una respuesta grosera por estar indagando en sus pensamientos.
-Entiendo que este molesta porque yo hice que…
-Cállate de una vez ¿Quieres?- comentó con pesadez tocándose la frente y cerrando los ojos. Luego dirigió su vista al recipiente y lo tomó con ambas manos, ya tenía una cuchara adentro así que solo empezó a comer.
Lux observo en silencio como la mayor terminaba su plato y se sorprendió cuando extendiendo su mano se lo ofrecida ya vacío.
-Oh…- exclamó al recibirlo y viendo como Katarina volvía su vista a la ventana- si quieres puedes tomar un baño, eso ayudaría a bajar la temperatura. Compre algo de ropa y…- se detuvo al escuchar una exclamación de fastidio por parte de su compañera- eso ya lo dije, si… bueno.
-Puedes bañarte primero- contesto la mayor aun sin mirarla.
-¿Qué?
-Llevas la misma ropa de ayer- agregó- para ser alguien que gusta de estar siempre limpia aun tienes manchas de sangre de hace días.
-Sí, es verdad- comento revisando su manga y sintiéndose sucia al instante- gracias.
Pero solo recibió otra exclamación molesta de parte de la pelirroja, aunque esta última le hizo gracia.
Katarina había dejado de optar por mirar el cielo desde la ventana y ahora su mirada se distraía observando la calmada respiración de la rubia acompañante en la otra cama de la habitación.
Una lámpara de una luz tenue iluminaba desde la cocina lo que se podía ver de todo el apartamento. La pelirroja recordó escuchar que de ese modo la luz no le molestaría para dormir ni tampoco la oscuridad le impediría moverse si necesitaba algo.
"Tan considerada" pensó la asesina no sabiendo si sus pensamientos iban dirigido con sarcasmo o honestidad.
Su mente se puso en blanco nuevamente viendo a la chica. Se encontraba boca abajo abrazando la almohada mientras dejaba descasar su cabeza allí, sus pestañas cerradas y serena como quien está en un profundo y tranquilo sueño, nuevamente lo único que se movía era su dorso al entrar y salir el aire que tomaba.
Verla le trasmitía cierta calma que al dejaba también somnolienta y alejaba de momentos el dolor en su cabeza y pesar de su cuerpo.
-Mmmm algo está mal- murmuro de repente mientras su mente, a toda velocidad, intentaba adivinar de donde venía el peligro.
Trato de sentarse en al cama pero su cuerpo aún se sentía muy pesado y el cansancio la agobiaba.
-Hey…- murmuro aunque en realidad intentaba hablar de modo que la rubia despertara, su voz no salía como quería- oye…- volvió a tratar pero solo murmuraba, la chica no se movía de la cama- Lux…
Pero alguien toco la puerta con firmeza y su sentido de alerta se disparó como nunca antes. La chica que dormía se movió un poco pero no despertó. Un nuevo llamado a la puerta, golpes contundentes e impacientes, hicieron que la rubia finalmente despertara y se sentara.
Los ojos azules la miraron y Katarina negó con la cabeza. Nuevamente otros golpes sobre la puerta de madera.
-No la abras- volvió a hablar, pero su voz seguía saliendo muy débil, no sabía si la maga la había escuchado.
Vio como Lux se puso de pie y se paró en frente de la puerta, pero no hacía nada, con un nuevo llamado la chica escarmentó y finalmente puso su mano en el pomo.
-No lo hagas- pidió pero no creía que su tono le llegara siquiera- aléjate de la puerta… no la abras.
Pero vio como la maga abria solo un poco la puerta, lo suficiente para poder ver quien estaba del otro lado.
-¿Quién es?- la escucho preguntar, pero quien sea que estaba en el pasillo, empujo con gran fuerza la madera golpeando con ella la frente de la rubia y tirándola hacia el suelo.
-No…- exclamó la pelirroja sintiendo su respiración pesada y exhausta. Podía ver como un grupo de soldados entraban en la habitación, reconocía el color y la forma de los uniformes, eran soldados noxianos.
-Es como nos informaron, la maga está aquí- escucho decir a uno de los hombres mientras miraba a Lux tirada en el piso.
-No se preocupe señorita, está a salvo ahora- dijo otro soldado sacándose el casco y acercándose a la cama donde Katarina se encontraba.
La de ojos verdes solo volvió su vista a la chica en el suelo, esta parecía haberse recuperado del golpe, y apoyando una de sus manos intentaba sentarse. El soldado más cercano a ella saco un arma y golpeo contundentemente la cabeza de la rubia con el mango de esta. La mayor estaba casi segura que había escuchado su cráneo romperse.
-No…- volvió a intentar moviendo una de sus manos, intentando agarrar la manga del soldado cercana a ella para que le escuchara.
-Rápido, antes que despierte de nuevo, si ella quiere nos puede matar a todos en un abrir y cerrar de ojos, no se confíen, matadla inmediatamente- dijo el hombre a la par de su cama alejándose de ella.
-Córtenles las muñecas y los tobillos, se desangrara rápido y no tendrá energía para curarse- dijo uno sacando una daga, podía ver como los hombres cercas obedecia con rapidez la orden.
-Agh, está ensuciando todo.
-Tráiganla aquí- aconsejo otro hombre abriendo la puerta del baño- en la bañera, con agua hasta que termine desangrada, vigílenla bien, no bajen la guardia.
Los hombres arrastraron a Lux hasta el cuarto de baño dejando ver a la pelirroja un rastro abundante de sangre que se perdió cuando cerraron la puerta.
-No…- repitió agitando su mano débilmente y el soldado que se había quedado en la habitación la vio y se dirigió a ella.
-Cálmese, está a salvo ahora, se mejorara mientras la llevamos a Noxus- hablaba pero Katarina lo ignoraba mirando solo la puerta del baño y los sonidos que salían de allí- cálmese.
-No…- volvió a insistir, agarrando con todas sus fuerzas el brazo del soldado cuando de debajo de la puerta del baño la sangre comenzaba a brotar.
-Cálmese…
-…Cálmate- le pidió de nuevo Lux, viendo como los ojos de la pelirroja estaban fuertemente cerrados y respiraba con dificultad mientras todo su cuerpo estaba tenso- cálmate… Kat…
De repente vio como los ojos de la asesina se abrieron de golpe y esta se sentó con rapidez en la cama. Respirando con grandes bocanada de aire y luciendo confundida y exhausta.
-¿Qué tienes?- preguntó la rubia cuando la pelirroja recupero un poco su respiración- ¿Te duele algo?
Pero no obtuvo ninguna respuesta, la mirada, ahora más calmada de la mayor solo estaba clavada al frente. Lux siguió la línea de lo que observaba y solo pudo ver la puerta del compartimiento del baño.
Se reincorporo observando el estado de rigidez de su captora y luego nuevamente la puerta del baño. No tardó mucho en perfilarse hacia allí y dar un par de pasos pero algo tomo su puño y evito que siguiera hasta su destino.
-¿Qué?- preguntó al ver como Katarina la sostenía de la manga y ahora si la miraba fijamente a ella.
La habitación estaba aún bastante oscura, y la luz de la lámpara no alcanzaba a iluminarla bien, pero podía ver esos ojos verdes mirando directo los suyos, como si tratara de adivinar algo, como si quisiera estar segura de que ella estaba allí.
-¿Qué?- volvió a preguntar con suavidad, pero como respuesta la mayor bajo su mirada al tiempo que soltaba su manga.
Lux no supo que hacer, pero finalmente estaba libre y volvió a dirigirse a su destino. Abrió la puerta del baño notando que Katarina volvía a observarla. Una vez adentro miro con atención cada rincón con la luz encendida. No había nada.
Volvió a mirar a la chica en la cama, y levanto la mano señalando el lugar, como queriendo decirle que no había nada, Katarina entonces bajo la mirada de nuevo.
Lux se acercó a ella, la luz que salía de la cámara de baño iluminaba directamente la cama de la enferma y ahora podía ver como la piel del rostro, hasta la clavícula que dejaba ver su chomba holgada, brillaba producto del sudor.
-Estas empapada- comentó tocando su ropa y notándola húmeda, luego puso su mano en su frente- sigues teniendo mucho temperatura también, aunque creo que no es tan alta como la anterior noche ¿Cómo te sientes?
No le contesto y Lux suspiro sabiendo que eso iba a pasar, se sentó en la cama a la par de ella, y miro por la ventana dándole la espalda. Se sentía cansada de nuevo preguntándose qué hora serian al ver la oscuridad de afuera.
Se había despertado por los ruidos al lado suyo y no tardo en ver que la causante era su captora, pero hasta antes de eso recordaba haber caído en un sueño pesado, realmente estaba muy exhausta y ahora se preguntaba si había pasado algo que no notara mientras dormía despreocupadamente.
-¿Te sientes aun mal?- preguntó intentando de nuevo, dándose vuelta para mirarla, la pelirroja asintió finalmente comunicándose con ella- ya veo… ¿Tienes hambre?- ahora negaba- está bien, deberías tomar un baño ¿Sabes? Si te vuelves a dormir y estas empapada en sudor, con el frio que hay, podrías empeorar- la miró con atención y luego de varios segundos de no hacer nada, la mayor asintió.
"Está muy… cooperativa… rara" pensó la maga volviéndose a recriminarse no haber estado más atenta por si algo había sucedido.
Katarina corrió sus frazadas, sentándose de lado en la cama, dándole la espalda también, y se tomó su tiempo para pararse y dirigirse al baño.
Lux escuchó el sonido de la ducha al abrirse y se puso de pie también, miro la habitación por unos momentos, no sabiendo que hacer hasta que la chica saliera de bañarse. Terminó por acercarse a la ventana y ver los campos afuera y a los lejos el pueblo. Aburrida luego de esa posición y viendo como el sueño volvía a ella, se dirigió a la cama al lado de la pared y se recostó a esperar.
Cuando la puerta del baño se abrió ya casi se había quedado dormida, se sentó de nuevo en la cama lista para hablar, pero se quedó en blanco al ver a la asesina desnuda secándose con una toalla sin envolverse en ella.
Desvió la mirada a la cocina al instante y se tragó sus palabras, su vista volvió a la chica con cuidado cuando pensó que ya le había dado tiempo de vestirse. Solo se había puesto la remera que le había preparado en la cama y nada más, luego se tendió en la cama dándole la espalda y se tapó con las frazadas, quedándose apenas inmóvil.
Lux notó que los cabellos rojos que cubrían casi la mayor parte de la cama en la zona de la almohada, no estaban mojados, y eso era una buena señal. Katarina era lo suficientemente consiente de que dormir así la enfermaría, y esto alivio a la maga que también opto por recostarse de nuevo, aunque esta vez, sintiendo el sueño, no fue capaz de conciliarlo.
-Para ser una chica con una familia tan adinerada y acomodada, te manejas mucho en la cocina- comento de repente la pelirroja desde su cama.
Hacía tiempo que se había despertado y ahora con la luz de día entrando en toda la habitación, observaba desde una posición de sentada en su cama, como Lux cocinaba dándole la espalda.
-Oh, teníamos sirvientes y cocineros, si es a lo que te refieres- contesto la rubia sin quitar los ojos de su labor- pero desde que era pequeña me gustaba observar a la cocinera haciendo las comidas, y esta no tardo en preguntarme si quería ayudarla, lo encontré muy divertido desde entonces.
-Ah, era eso…- volvió a agregar poniendo una mano en su quijada, apoyándose y mirando con desinterés la ventana, no tardo en dirigir su mirada a la rubia de nuevo pensando algo en que decir- no es buena idea que salgas al pueblo sola ¿Sabes?
-Solo fui ayer a comprar las cosas que necesitaba, y tuve mucho cuidado, me puse la máscara y la capucha, no hable con nadie que fuera estrictamente necesario y cuide que nadie me siguiera.
-Creí que tenías miedo a andar sola…
-Bueno, este lugar no es esa isla…
-Es igual de peligroso, créeme.
-Supongo que lo es- concordó de inmediato, recordando que el lugar, aunque le resultaba mejor que la isla, tampoco le daba una buena sensación- no me fio tampoco de aquí.
-Haces bien.- terminó diciendo y esta vez se cruzó de brazos, recostándose sobre la pared y al almohada, perdiendo su vista de nuevo hacia afuera.
El silencio solo interrumpido con la labor de Lux y Katarina decidió no interrumpirla, poco a poco la sala se invadió de un exquisito que la pelirroja no pudo ignorar, pero cuando la maga se acercó a la cama Katarina no vio el plato y el vaso que ella traía, sino el rostro de la chica.
-¿No tienes apetito aun?- pregunto la rubia con curiosidad, dejando la comida y la bebida en la mesa de luz, la chica seguía mirándola sin poner atención en nada mas- cuando despertaste tu fiebre ya había bajado, y ya comienzas a tener un mejor aspecto, pero si no tienes apetito es aún una mala señal. Comúnmente cuando una persona va mejorando tiene hambre porque su cuerpo le pide…
-¿Te trenzaste el cabello?- la interrumpió Katarina sin quitarle los ojos de encima.
-¿Eh?- pregunto confundida, pero apenas entendió la pregunta se llevó su mano a la trenza que caía por su hombro- oh… sí. Es más cómodo hacer estas cosas con el cabello recogido… creo, y me lo trence- terminó de contestar ahora tocándose sus cabellos con ambas manos y acomodando su trenza.
-Ya veo… deberías trenzar tu cabello así más seguido- agregó la pelirroja tomando el plato de la mesa, notando como su apetito crecía con solo observar el contenido- te ves linda.
Katarina espero unos segundos para observar de costado el rostro de la chica, sabiendo que sus palabras la molestarían, y viéndola notablemente incomoda sonrió de lado. Al notar el gesto Lux se dio vuelta y volvió a la cocina, sin decir nada, se sirvió un plato y se sentó en la mesa sin volver a mirarla.
Cada una por su lado comió en silencio luego de eso. Pero luego de un buen tiempo, Lux miró de nuevo a Katarina con atención.
-Ahora entiendo- comentó haciendo que la pelirroja la viera con curiosidad- esa fue tu forma de decir "Gracias"
-¿Q…que?- preguntó ahora sintiéndose incomoda ella- ¡No! Si yo quisiera agradecerte diría "Gracias" directamente ¿No crees?
-Oh… ¿No vas a agradecerme por la comida?- preguntó viendo el plato de la pelirroja- supongo que te gustó, comiste todo.
Aunque Lux se la quedo viendo, la mayor no tardó en desviar la mirada molesta a medida que los segundos pasaban. Sabía que estaba esperando una respuesta, pero solo se sentía mas incomoda frente algo tan simple. Ahora era el turno de Lux de sonreír.
-De nada- dijo adivinando que su compañera realmente no era capaz de decirlo.
-Agh…- se quejó la mayor ante la voz burlona de la maga.
-Parece que ya estas mejor, vuelves a tener tu peculiar humor de siempre- volvió a comentar sin poder desaprovechar el momento de victoria que le estaban dando.
-Ya cállate, Dios.
"…maldita niña con su bocota enorme incapaz de callarse aunque sea unos minutos ni siquiera cuando está dormida" pensaba la pelirroja desde su cama al escuchar como Lux murmuraba algo inentendible estando profundamente dormida.
La luz que salía de la ventana ya era débil y de un color anaranjada oscuro, no faltaba nada para que anocheciera.
No recordaba cuando había caído dormida de nuevo, ya se sentía notablemente mejor, pero aún le pesaba el cuerpo y prefería mantenerse en lo cómodo de las frazadas. Diferente a ella, Lux dormía sentada en la silla, apoyando su cabeza en los brazos cruzados sobre la mesa.
Katarina notaba que la posición era mirando hacia la cama donde ella estaba, lo que le daba la sensación de que se había dormido observándola.
"Preocupada quizás. Ella y su estúpida consideración totalmente innecesaria y su expresión de culpa salida del medio de la nada porque esa enorme cabeza rubia y dura que lleva piensa de una forma tan idiota y distorsionada, tan poco practica y lista que yo no puedo… agh" siguió pensando sintiendo como al frustración crecía en ella, cerró los ojos para despejarse, no entendía porque de repente estaba molesta.
-Oye- habló aun con los ojos cerrados, al abrirlo vio que la chica ni se había movido- Hey- dijo con más fuerza- despierta- volvió a intentar, nada, y nuevamente comenzó a sentirse frustrada- ¡Despierta!- le gritó y con eso consiguió que se moviera un poco- ¡Lux!- se apresuró al llamarla viendo cómo se volvía a acomodar para dormir.
Al sentir su nombre la chica se reincorporo un poco y se refregó uno de sus ojos, buscando a quien le hablaba, no tardo en situar sus ojos somnolientos en la pelirroja recostada en la cama.
-Despierta- le repitió la mayor y la vio bostezar.
Su mente recordó velozmente que el aspecto que llevaba la maga había sido el mismo durante estos días. Siempre con ojeras y descuidada, como si nunca hubiera conciliado el sueño realmente o se hubiera tomado unos buenos minutos para ella misma. Al pensar en esto sintió que la frustración volvía a crecer.
-No deberías dormir en la mesa- le dijo molesta- te harás daño, duerme en la cama.
Volvió a observar el rostro de la maga, y esta parecía entre dormida y despierta, más lo primero que lo último, pero terminó por asentir. Perezosamente se levantó de la silla y arrastrando los pies llego hasta la cama vacía, se desplomó arriba de esta y no se movió.
-Tapate, va a helar por la noche- le volvió a ordenar con contundencia y vio como la menor arrastraba su mano buscando la frazada y tapándose, acomodándose luego y dándose vuelta con la cara perfilada a quien le había hablado.
"Todo una terrible hechicera sanguinaria, mírenla por Dios, ahí, con esa expresión desafiante y llena de odio, con ansias de sangre y destrucción" pensaba con sarcasmo y mal humor viendo la cara de Lux totalmente relajada y dormida, suspirando cada tanto.
"¡Que desesperante es esta mujer!"
Pero cada minuto que pasaba viéndola, la calma volvía a ella y se durmió, imitándola.
Lux se acomodó más entre las frazadas, sin ninguna intención de despertar aun. Se sentía tan a gusto que creyó que nada podría levantarla. Perezosamente los recuerdos de donde estaba vinieron a ella, y aun con la idea de seguir en la cama, se giró para comprobar que Katarina también dormía.
No era así.
Dejando totalmente de lado la comodidad que estaba dispuesta a abrazar, se sentó de un tirón observando con más atención la cama, ahora vacía, que ocupaba su compañera. Su vista recorrió la sala y no había señales de la noxiana.
Se levantó y notó la puerta del baño abierta, nadie adentro tampoco.
Abrio la puerta de entrada y observo los pasillos, nadie por ellos. Volvió a la habitación pensando, y busco nuevamente esperando encontrar algún mensaje o señal de la asesina, pero no encontró nada.
Ya se estaba quedando sin opciones y comenzando a preguntar que hacer a continuación cuando escucho el inconfundible sonido de un galopar afuera. Se acercó a la ventana justo a tiempo para ver el equino noxiano y parte de su jinete entrando en el establo del hostal.
Suspiro aliviada, y poniéndose una capa salió de la habitación a encontrarse con Katarina.
-¿A dónde fuiste?- pregunto molesta una vez abajo y viendo como la asesina acomodaba as montura del caballo. Llevaba el rostro cubierto como antes, y tardo unos segundos en descubrirse para mirar a la maga.
-Al pueblo, quería probar como me sentía montando y traje unas cosas- explicó como si nada y dejo descansar una bolsa grande de papel en una mesa al lado suyo.
-¡¿Y no podías esperar a que me despertara?!
-Shhh- exclamó para que se callara. Era muy temprano aun y no había nadie cerca, una capa de neblina inclusive envolvía el hostal- baja la voz ¿Para qué iba a esperar a que te despertaras, aparte?
-Para saber dónde estabas, idiota, cuando desperté no había nadie y pensé que…
-¿Y pensaste qué?- preguntó viendo que la chica no continuaba.
-No importa. Parece que estas mejor ya.
-Lo estoy, no me molesta montar en lo absoluto- explicó volviendo al caballo- así que ahora me marchare a Noxus.
-¿Qué?- preguntó sin comprender- ¿Qué quieres decir?
-Eres particularmente lenta cuando despierta, me iré a Noxus ahora- explicó sin mirarla.
-¿Querrás decir… "iremos"?- preguntó aun sin entenderle. La pelirroja suspiro y volvió a dirigirse a la maga.
-No, no "iremos" a Noxus- explicó intentando ser clara- tu no vienes conmigo, tú te quedas- pero al observar a la chica una expresión de burla apareció en su rostro.
-Ja… bromeas ¿Verdad?
-¿Parezco que bromeo?
-Deberías ¿Enloqueciste o es que estas más enferma de lo que pensé?
-Baja la voz.
-¿Por qué? ¿Te duele la cabeza aun?
-No, es solo que no quiero que alertes a todo el mundo.
-¿De qué? ¿De la idiotez que estas por hacer?
-No es una idiotez, y tampoco algo para discutir, yo me voy, tú te quedas. Inteligentemente me esperas sin llamar la atención de alguien que te quiera arrancar la cabeza, fin de la historia.
-No, no, no, la historia esa termina contigo muerta al lado del camino y conmigo degollada en este pueblo de mala muerte ¡Gracias a tu brillante plan!
-Oh y estoy segura que tú tienes un plan mejor porque siempre sales con alguno que casi termina matándote todo el tiempo.
-¡¿Mis planes casi terminan matándome?! ¡¿Qué hay de tus ideas brillantes en las que siempre estas a punto de ser cortada por la mitad, aplastada o ahogada?!
-Nada de eso paso, así que punto para mis ideas brillante.
-¡Si nada de eso paso fue porque "yo" evite que te pasara!
-¡Oh vamos! ¡¿En que mundo imaginario "tu" me salvas "a mi"?!
-¡En el real!
Katarina ya elevaba la voz casi tan fuerte como Lux, ya sin importarle otra cosa que conseguir la razón en la discusión que tenían, y perdiendo los estribos a medida que los reclamos molesto de la rubia se hacían para ella más ridículos, pero lejos de causarle gracia, la frustraba cada vez mas.
-¿Por qué tienes que ser tan idiota y cabeza dura? Recién estas mejorando de algo, que no sabemos que fue, pero te tuvo en cama realmente mal ¡¿Qué te hace pensar que no te pasara de nuevo mientras viajas?!
-Ya te lo dije ¡Estoy bien!
-¡Estas mejor, que no es lo mismo! ¡Recién mejoras!
-Es lo mismo, ya puedo montar, es lo único que necesito y…
-¡No estas escuchándome!
-¡Tu no me estas escuchando!
-¡Porque lo que estas planteando es idiota! Lo que vivimos en los últimos días me demuestra que es peligroso toda esta zona y tú misma me dijiste antes que el viaje dura días…
-Conozco bien el camino.
-¡Eso no te servirá de nada si vuelves a enfermar como antes!
-¡Pues no me abrazare a un cubo de hielo de nuevo! ¡¿Sabes?!
-¡¿Yo soy un cubo de hielo?! ¡¿Esa es tu razón para dejarme aquí?!
-¡Mi razón para dejarte aquí es que te mataran si pisas Noxus!
-¡Tú vas a matarte si viajas ahora como estas y sola!
-¡No tengo otra opción, por Dios! ¡Entiende de una vez y deja de discutirme! ¡Eres insoportable!
-¡Tú eres insoportable! ¡Y terca! ¡E idiota! ¡Te vas matar por idiota! ¡Idiota!
-¡Tú eres más idiota! ¡¿A ti que te importa que yo me mate?! ¡Debería darte gusto!
-¡Pues no! ¡No quiero que…!- pero interrumpió su reproche al notar lo que estaba por decir.
-¿No quieres "que"?- preguntó con impaciencia la pelirroja aun molesta por todo lo que se le gritaba, veía la cara molesta de la maga en frente suya y sabía que aun tenia cosas para decir.
Lux se había estancado en sus ideas, y aunque se sentía molesta y su respiración estaba tan exaltada como la persona en frente suyo volvió a intentar hablar.
-No quiero…- intentó pero ya su voz no sonaba como reproche, más bien confundida. Pero cuando vio como los ojos verdes que tenía en frente dejaban de mirar los suyos y se desviaron por un instante a sus labios sintió como su corazón dio un profundo y pesado latido y el aire en sus pulmones pareció congelarse.
Katarina dio un paso hacia atrás y se tapó la frente con la mano, refregando con sus dedos su cien y cerrando los ojos como si se hubiera mareado.
Lux también se alejó unos pasos, pero esta se tapó la boca desviando su mirada a la entrada del establo.
-Mira- habló finalmente la asesina luego de que ese "momento" pasara- nunca fue mi idea que tú nos acompañaras a Noxus- intento explicar con paciencia, intentando evitar una nueva confrontación entre ambas- es imposible que entres a la capital o siquiera a las fronteras con una máscara y sin que alguien te note. Son muy desconfiados y hay mucha seguridad, y eso está bien. Somos una nación que a lo largo de los tiempos recibió muchos atentados y traiciones. No hay forma que puedas entrar ¿Entiendes?
La rubia aun miraba la entrada tapándose la mitad de la cara, pero la pudo ver asintiendo.
-Desde el primer momento fue mi plan que te quedaras en una de las ciudades o pueblos cercanos a Noxus y esperaras allí. Como bien presientes, inclusive este pueblo es peligroso para alguien como tú, pero la seguridad y la desconfianza de la gente no es tan grande. Si no haces nada para llamar la atención podrías pasar varios días desapercibida.
-Podría escaparme- comentó finalmente ahora mirando hacia el lado contrario de la puerta, pero sin mirar a la mayor en ningún momento, esta sonrió de lado.
-Eso no es inteligente, ya te encuentras en dominios noxianos, transitar las rutas implica dar con soldados que las cuidan y no todos son fáciles de vencer con luces. Transitar rutas alternas implicaría perderte y morir. Es un territorio muy amplio, y estas realmente lejos de alguna ciudad aliada para ti.
-Quizás… pero me dejas con mucho dinero ¿Sabes? Podría pensar en algo.
-"Quizás"- repitió la asesina aun con gracia- pero no creo que tengas grandes oportunidades si lo intentas, así que mejor usa ese dinero para lo que necesites aquí e intenta en lo posible no salir del hostal.
Espero que la maga contestara algo, pero no lo hizo, suspiro y se cruzó de brazos, dejando que algunos segundos pasaran mientras contemplaba la mañana.
-Conociendo el camino, me llevara día y medio llegar a la capital… quizás lo pueda hacer en menos. Debo atender los asuntos que se me presenten allí y volveré tan pronto me dejen en paz, volver me tomaría lo mismo, supongo. Puedes pensarlo tanto como quieras, pero créeme cuando te digo que tus oportunidad de vivir es bajo mi órdenes y esperando a que regrese.
-¿Y si no regresas?- la interrumpió finalmente mirándola- ¿Si te mueres en lo que viajas o decides en Noxus que no valgo tanto como para regresar?
-Oh, tu vales mucho, tengo planes hasta para tu cabeza en el caso que decida matarte- comentó poniendo aun gracia al asunto- y por favor ¿Morirme? ¿Yo?- pregunto riendo por lo bajo- quizás, sí, algún día, pero me lo imagino más bien en un campo de batalla luego de haber matado un buen puñado de inútiles, llena de gloria, y no en un viaje rumbo a mi casa.
-Sí, que patética forma de morir seria esa ¿No?- pregunto Lux en tono neutro sin sumarse a su humor.
-Ahora me entiendes. De verdad, deberías estar más preocupada por ti en este pueblo mientras estoy lejos y no puedes venir a llorar por mi ayuda ¿Sabes?
-Claro…
Las respuestas eran tan vagas que a la mayor se le quitaron las ganas de seguir con su tono altanero y sarcástico.
Volvió a tomarse su tiempo para respirar profundamente el aire matutino y el frescor que podía sentir.
Sabía que debía llevar el rostro cubierto mientras saliera de las proximidades, y que luego, en los caminos, le convendría ponerse su capa y dejar sus cabellos sueltos para que los primeros soldados que la divisaran la reconocieran y ayudaran.
Comenzó a vendarse el rostro bajo la atenta mirada de la rubia y sin demorarse más subió al caballo. Al pasar a la par de la chica esta ya no la miró, en actitud molesta y aun en desacuerdo por lo que estaba por hacer.
-Estaré bien- le dijo sin saber porque lo hacía- volveré pronto por ti, solo… no te metas en problemas ¿Sí?- preguntó pero la maga no se movió ni dijo nada- en la bolsa hay cosas que compre que creí que te serian útil… para que no tuvieras que volver al pueblo tan pronto en caso de…
-Yo también estaré bien ¿Sabes?- la interrumpió en tono molesto, aun si mirarla- Ya vete y no te preocupes por mí.
La pelirroja no dijo nada y solo le dedico una última mirada con su ojo descubierto, miro luego al frente y no perdió más el tiempo, dirigiendo a su caballo a la salida y tomando velocidad a medida que se alejaba del hostal.
La rubia miro la bolsa que le habían dejado y luego la salida, suspiro asimilando la nueva realidad que tendría que vivir en los días siguientes. Ya no se sentía preocupada pero sabía que la sensación le duraría poco.
De repente recordó la mirada que había recibido de la pelirroja mientras discutían y nuevamente su corazón dio un salto, solo que esta vez siguió golpeando aceleradamente, haciendo que su cara tomara color.
Entre atontada y confundida llevo una de sus manos a su pecho y comprobaba que su latir era fuerte tal y como creía escucharlo.
Sacudió su cabeza alejando el recuerdo y se dirigió a la bolsa, tomándola entre sus brazos y entrando al hostal.
"¿Morirme? ¿Yo?" recordó las palabras y creyó que no había otra persona en el mundo que pudiera haber dicho eso con un tono tan soberbio y seguro como Katarina.
Nadie que se lo creyera tanto…
Nadie que hubiera logrado hacérselo creer tampoco.
Nota del autor:
Como llevo un tiempo sin actualizar, escribí mucho XD
Review si les gusto, si no les gusto, si lo leyeren… si no lo leyeron XD ok, no u.u
No veo las horas de escribir las partes #zukulentas de este fic, ya no falta mucho *.*
Quiero agradecerles, porque este fic paso los 100 review en el ultimo capitulo, y estoy realmente muy feliz por eso, por todo su apoyo aqui y en wattpad (en wattpad tiene muchas estrellitas tambien) y decirles que yo amo escribir, y siempre pongo mucho de mi en esto, y ver que responden tan bien me llena de energia siempre. Yo escribiria asi nadie me contestara de hecho, pero ver que lo hacen es realmente genial chicos, muchas gracias, de verdad :)
