AMAME SIN CONDICIONES
CAPITULO 11
SAKURA
Ya habían pasado varios meses desde la partida de Tomoyo, la extrañaba tanto aunque no la había visto si habíamos hablado mucho por teléfono, y por correo, según me había contado estaba en Londres y para distraerse había decidido crear su propia marca de bolsos y zapatos, pero estoy segura que le ira muy bien ella siempre ha tenido mucha creación y talento para la moda, pero aun así su voz sonaba un poco triste, sin poder darle más animo la felicite por su nuevo proyecto y le prometí que nos veríamos en navidad en casa de tía Sonomi, en parís para la cual ya faltaba muy poco.
Mi relación con shaoran iba bien, hasta que recibió una llamada que le informaba que su prima vendría a visitarlo, desde entonces ha estado algo distante y más serio de lo normal, intente animarlo y quise emocionarme por fin podría conocer algo más de él, pero su expresión ante mis comentarios, me dejaron claro que algo andaba mal, así que sin querer seguir indagando mas en el tema decidí aumentar mis practicas de ballet, se había programado una presentación para la apertura de las fiestas navideñas, interpretaríamos el lago de los cisnes, yo tendría el papel principal, el de Obed. Yo sé ya no ciento la misma emoción que antes por el ballet y lo estaba utilizando como excusa para olvidar aquel sentimiento que me estaba produciendo el distanciamiento de shaoran.
Me encontraba sentada en el teatro de la escuela donde siempre venía a practicar, pero hoy no tenía fuerzas para hacerlo, los largos entrenamientos me tenían adoloridos los pies y más que eso ya no sentía ni las uñas , hace poco había perdido una y había sangrado mucho, no sé si me estaba excediendo o no, incluso había perdido peso, estaba analizando mis pies cuando sentí una gentil caricia en mi mejilla, sorprendida y un poco asustada dirigí mi mirada hacia aquello que me había tocado y allí, sentado enfrente mío, mirándome con esos grandes ojos ámbares estaba el, aquel que producía que mi corazón fuera a mil por hora, aquel que con un gesto podría entristecer, acelerar, saltar y mil y un sentimiento mas de mi corazón y mi alma.
-Hola, estas bien?- me dijo él mientras me miraba atentamente, yo no podía responder sus ojos me tenían atrapada
-Hola, si- dije con un hilo de voz y era que me había quedado mirándolo, estos días había estado tan distante, que yo decidí practicar mas y mas, que hacía varios días que no lo había visto, que el sentirlo y verlo tan cerca hacía que mi corazón quisiera llorar de felicidad.
Entonces sin decir nada más se fue acercando más y más, hasta que sus cálidos labios tocaron los míos, empezó con un beso dulce y tierno, yo me quede inmóvil sintiéndolo, extrañándolo tanto y aun sin creer que estaba ahí, tuvimos que separar nuestros labios para poder respirar, pero sin separar nuestros rostros.
Te amo, te amo tanto- me dijo él con un hilo de voz
Apenas pude respirar y tomar aire tome su rostro entre mis manos y volví a iniciar el beso, pero este fue más apasionado, con más fuerza y necesidad, nos seguimos besando apasionadamente que no supe en qué momento termine acostada contra el piso del teatro y a shaoran encima mío, pero en ese momento no podía pensar en nada mas, solo podía seguir este sentimiento que me pedía con más fuerza estar mas y mas cerca de él.
Sus besos se volvieron mas y mas exigentes y empezaron a salir de mis labios y recorrer mis mejillas, mi frente, y empezaron a bajar por el cuello, a cada momento que pasaba tenía un encuentro de sentimientos que nunca había sentido, tenía miedo y nervios por lo que sabía iba a pasar si seguíamos así, pero al mismo tiempo me gustaba lo que estaba pasando amaba a shaoran mas que a nada y estar tan cerca producía en mi algo indescriptible, llego un momento en que se detuvo y nos miramos fijamente, y en silencio, el me miraba como pidiéndome permiso a seguir, su rostro era tierno y podría decir que también esta sonrojado, yo la verdad no sabía qué hacer así que tome su rostro y volví a empezar el beso y dio por entendido mi permiso a seguir adelante, empezó a desabotonarme la camisa del colegio hasta que me la quito, y volvió a besarme en los labios, y beso mis mejillas, orejas y empezó a bajar por mi cuello llenándome de pequeños besos hasta que llego a mis busto, sentía como me ardía el rostro, y me gustaba, pero al mismo tiempo sentía un poco de vergüenza con él, entonces paso un brazo debajo de mi espalda dispuesto a desabrochar mi sostén, pero en ese momento sonó el celular, pero lo dejo pasar, el problema fue que quien llamaba era muy insistente, entonces shaoran se detuvo y contesto, su rostro antes tierno, se volvió duro, arrugo su ceja , empezó a hablar en chino, lo que provoco que no pudiera entender lo que hablaba, cuando colgó me pidió disculpas y se fue, dejándome hay acostada, sin camisa y sin una explicación aunque sea.
Me senté, tome mi blusa, me la puse, acerque mis rodillas y de un momento a otro de mis ojos empezaron a caer lagrimas, no sé porque después de que lo había sentido tan cerca, ahora estaba tan lejos.
Decidí que las cosas no podían seguir así, que decidí enfrentarlo de una buena vez, tome valor y me dirigí a su departamento, timbre, en ese momento un chica muy bonita,que tenía un cuerpo de infarto y con un porte muy elegante abrió la puerta, ella tenía rasgos chinos, yo la verdad no sabía que decir y me quede mirándola de arriba abajo creo que algo en mi interior sintió como si una flecha diera directo en mi ego
-Quien eres y que quieres?- me respondió la sexy extraña
-Oye está dormida, borracha o drogada responde niña no tengo todo el tiempo del mundo para estar parada en la puerta como una tonta- me volvió a hablar muy bruscamente sacándome de mi pensamiento críptico sobre aquella chica
-Si hola, soy Sakura y busco a shaoran-
- No está- sin decir más me cerró la puerta en la cara dejándome con la palabra en la boca
Sin decir más y un poco sorprendida por lo sucedido Salí analizando la situación y me dirigí a mi casa, donde inmediatamente me puse a hornear galletas con chispas de chocolate, yo sé es un habito un poco extraño, por un suceso igual de extraño, pero era costumbre cuando algo me perturbaba lo único que hacía era hacer postres, en ese momento sonó el timbre, cuando me dirigí y abrí la puerta allí parado se encontraba shaoran, Me miro fijamente y me beso
-Sakura prométeme que pase lo que pase, y digan lo que digan nunca creerás en nadie más que en mí. Por favor-su voz estaba llena de preocupación y frustración
-Si te lo prometo, pero- no me permitió hablar más y me volvió a besar y sin una palabra más se volvió a ir dejándome con un montón de pensamiento e interrogantes.
Al día siguiente llegue al colegio un poco cansada la verdad es que no había podido dormir de solo pensar que estaba sucediendo, entonces el maestro llego, todos nos sentamos, shaoran fue el ultimo de entrar y no pudimos hablar, entonces el profesor Terada presento a una nueva alumna
-Buenos días chicos, ella es Li Meiling, ella es una estudiante de intercambio y viene de Hong Kong
La verdad me quede muy sorprendida, aquella era la sexy chica arrogante que me había abierto la puerta en el departamento de shaoran, de un momento a otro empecé a sentir escalofríos muy extraños y la sexy chica empezó a mirarme como si quisiera dejarme calva, y la verdad no sé por qué.
Desde la llegada de esta chica las cosas se empeoraron shaoran se la pasaba más cerca de mi pero en un tono un poco sobreprotector y reservado, de lo que había pasado en el teatro no había vuelto a pasar y mucho menos a hablar, cada vez que la recién llegada intentaba hablarme shaoran se acercaba con gesto furibundo y ella inmediatamente se me alejaba pero me miraba con ira cosa que me producía la piel de gallina, cansada de esta situación, me preocupaba mas, y más en la presentación, decidí ir al estudio de ballet, cuando entro la instructora a darnos una noticia
-Buenas tardes, señoritas hoy les voy a presentar una nueva integrante ella es Li Meiling, y será la bailarina sustituta de Sakura, si a Sakura le sucede algo será Meiling quien la remplace- yo no podía responder nada a esto, me tomo tan de sorpresa, no sé porque desde la llegada de esta chica sexy me hubiera caído un tarro de sal.
-Hola Sakura como estas- me pregunto la recién llegada, cosa que me sorprendió mucho
-Bien y tu como te ha ido en tomoeda-le pregunte intentando ser amable
-Mal no me gusta este pueblo, y menos me parece que una gordita como tu Kinomoto pueda tener el papel como principal- dijo pero lo ultimo no supe si era consciente de lo que me estaba diciendo o hablaba para ella misma
La clase acabo cosa que me dejo más agotada que nunca cuando Salí del estudio, shaoran me espera afuera recostado contra su automóvil
-Hola- me saludo con una sonrisa
-Hola- respondí con una sonrisa mirando aquel rostro que volvía a mirarme con amor y ternura
-Quiero que vengas conmigo- me dijo seriamente
-¿A dónde?- pregunte
- Ya lo veras- me dijo con una sonrisa picara y abriéndome la puerta del automóvil- Yo subí inmediatamente dejándome llevar, el cerro la puerta del coche y camino hacia el otro lado, mientras me ponía mi cinturón de seguridad, mire por mi ventana y hay parada en la puerta mirándome con ironía, rabia y odio estaba Meiling
-Sakura, que miras- pregunto shaoran
-es Meiling-
-que pasa con ella, te hizo algo- dijo con una voz con un tono alterado
-no nada solo que es un poco extraña y- me quede callada la verdad es que no sabía cómo preguntarle porque estaba en su departamento
-Ella es mi prima Sakura, y es alguien al que no deberías acercarte-
-¿Por qué?- quise saber pero él no quiso responder
- solo no te acerques a ella- no siguió hablando y empezó a conducir, aunque mi curiosidad aumento no pude seguir preguntando aquel tema no sé porque producía una reacción agresiva en el.
No pronunciamos palabra alguna por el camino, cuando nos detuvimos pude ver por la ventana que habíamos llegado al jardín botánico cosa que se me había hecho extraña, entonces él se bajo y abrió mi puerta, cuando Salí el cerro y puso un pedazo de tela que parecía ser en seda y me tapo los ojos
-Que haces- pregunte con incertidumbre por no poder ver
-No te preocupes solo confía en mí- y entonces me tomo de la mano y empezamos a caminar y el empezó a guiarme
Cuando llegamos estábamos en un recinto de cristal como un invernadero y si no estaba mal era aquel son estaban las rosas, de todos los colores y tipos, y en el centro había una mesa, se veía tan hermoso, mire a shaoran y este me sonrió y me guio hasta la mesa donde nos sirvieron una cena deliciosa, el se levanto, y se acerco a mí y me invito a bailar, fue un momento tan romántico, hacia tanto que no estábamos así, de un momento a otro empezaron a salir muchas mariposas monarcas morfo azules, me que de muy sorprendia y muy feliz me concentre en verlas cuando una se paro en mi palma
-Hay una leyenda que cuenta que si le dices a una de estas mariposas un mensaje a la persona que mas amas ella lo encontrara por ti, en donde quiera que este y le entregara el mensaje- entonces yo acerque la palma con la mariposa y le di un beso, ella inmediatamente voló y se poso en su hombro.
El día paso rápido la cena y el baile acabaron y shaoran me dejo en mi casa y nos despedimos con un beso tierno, pero dentro de mí había muchas dudas
-Te gustaría ir al cine mañana- me pregunto
- Si, si me gustaría-
-Entonces nos vemos mañana- me dijo con una gran sonrisa
Nos despedimos, baje del auto, y entre a casa, en ese instante sonó el teléfono era mi hermano, me llamaba para decirme que venía mañana a visitarme y que solo podía estar mañana, cosa que me complico las cosas yo quería tanto verlo, pero tenía ya una cita con shaoran, como hace tiempo no me veía con mi hermano solo tenía una opción, pero no podía decirle de touya a shaoran, así que lo llame y le dije que no podríamos ir al cine porque tendría ensayos para el recital, el afortunadamente lo entendió y quedamos en ir otro día.
Al otro día, fui a recoger a mi hermano al aeropuerto este como siempre me empezó a molestar y a llamarme mostro, pero no importaba habían cosas me afectaban de estar tan sola en tomoeda y mas desde que Tomoyo había partido, y eran ellos mi familia lo extrañaba tanto, pasamos todo el día juntos al final del día fuimos a comer helado me comento como estaba papá, Yukito y cómo iban las cosas en la empresa, habían iniciado la construcción de una isla artificial muy cerca a una de las costa francesas, el tiempo desafortunadamente paso muy rápido cuando salimos de la heladería me nos abrazamos muy fuerte y me beso la frente, subió a un taxi y nos despedimos.
Al otro día llegue un poco nostálgica al colegio me senté en mi puesto habitual, meiling llego temprano más que de costumbre, ella se sentaba en el puesto que era antes de Tomoyo que estaba al lado mío, me miro y dirigió hacia mí una sonrisa llena de maldad y descaro
-Hola Kinomoto, practicaste mucho ayer verdad, pero no bajaste de peso será que comiste mucho ayer- y empezó a reír no sabia y no entendía aquel comentario estaba dispuesta a responder, cuando llego shaoran, así que decidí olvidar a meiling y le dedique una de mis mejores sonrisas, pero su mirada mostraba algo raro estaba enfadado, siempre miraba así a meiling, pero esta vez no la miraba a ella, me miraba a mi
-Hola- lo salude pero él no respondió, meiling empezó a reír exageradamente, el timbre sonó y el profesor entro y inicio la clase, cuando esta acabo shaoran me tomo muy fuerte de la muñeca y me jalo muy fuerte hasta el teatro
-suéltame- quite muy fuerte la mano
-Ayer practicaste mucho- pregunto con sarcasmo
-si el recital es mañana- le respondí un poco nerviosa no sabía si él se había enterado de algo, pero no podía decirlo
-dime la verdad- me dijo mientras me apretaba muy fuerte los hombros
- es la verdad-sin decir más me pidió disculpas y me abrazo, pero ese abrazo se sintió distante frio
La obra comenzó todo iba muy bien, empecé a mirar hacia los asientos a ver si encontraba a shaoran, pero él no se encontraba presente, eso me entristeció, pero cuando seguí mirando vi allí en primera fila con gafas de sol y un sombrero, intentando pasar desapercibido estaba mi padre y mi hermano, cosa que calmo mi corazón mucho, la obra empezó, llego una escena un poco difícil, en esta escena salía con mas bailarinas que deberían ser cisnes y meiling era uno de ellos, no supe en qué momento yo me pare en puntas, me fui acercándome hacia el borde de la tarima, cuando me callo de encima un baldado de pintura roja, y por aquella pintura di un mal paso y resbale haciéndome caer por fuera y todo se volvió negro, cuando desperté estaba en el hospital, tenía la pierna rota, desde la rodilla para abajo, los dedos del otro pie también estaba rotos, y muchas cosas más estaban rotas el punto era que me dolía todo, entonces me di cuenta que mi padre estaba allí conmigo y tenía cara de preocupación, le sonreí y le dije que todo estaría bien que no se preocupara, volví a dormirme cuando desperté mi hermano, y me padre estaban allí en la habitación entonces entro el médico entro a revisarme
-buenos días, como estas- me pregunto mientras me revisaba
-bien, ya quiero salir de acá- le dije con una media sonrisa
-si sigues mejorando pronto lo harás-
-que paso- pregunte aun tenía dudas de lo que había pasado
-te callo pintura, y resbalaste tienes muchas fracturas, y por el exceso de entrenamiento tenias muy frágiles los dedos y te los rompiste- respondió el médico, pero no sé porque su respuesta me daba un dolor extraño como si algo no estuviera bien.
- pero se van a sanar y podre volver a bailar verdad- vio los rostros de los presentes, pero eso no era felicidad era tristeza, cosa que aunque no me dijeran algo de mí lo podía entender
- no- dijo el medico - no podrás volver a baila ballet-
-no te preocupes hija visitaremos los mejores especialistas ya veras, pronto podrás volver a bailar- a pesar del dolor de ese momento quise no llorar y tomar las esperanzas que mi padre estaba poniendo para darme valor a seguir adelante
- Hola sakurita- saludo en ese momento Yukito entrando por la puerta con un gran oso
-Bien gracias Yukito- dije con gran valor para no ponerme a llorar
- ya supieron el nuevo chisme – dijo como intentando alegrar el ambiente y cambiando el tema
-No- respondió mi padre
-El heredero de los Li, nuestros socios en el viñedo se va a casar-
-Ese mocoso se va a casar-
-si todos los noticieros lo están anunciando- yo había escuchado esta noticia, pero no podía creer en ello, el me lo había pedido así que estuve tranquila
Yukito prendió el televisor y hay estaba dando una entrevista donde el mismo anunciaba su matrimonio con su prima Li Meiling, eso sí se sintió como algo dentro de mí se rompía, y empecé a llorar, los presentes se alarmaron de mi llanto, pero yo no era la que lloraba sola, era mi corazón roto, mi alma, era como si algo me lo hubiera arrancado
ESTE FRAGMENTO PERTENECE A UN LIBRO QUE ME GUSTA MUCHO ESPERO QUE LES GUSTE, QUIERO QUE REPRESENTE ESE DOLOR QUE SIENTE NUESTRA QUERIDA SAKURA
A orillas del río Piedra me senté y lloré. Cuenta una leyenda que todo lo que cae en las aguas de este río —las hojas, los insectos, las plumas de las aves— se transforma en las piedras de su lecho. Ah, si pudiera arrancarme el corazón del pecho y tirarlo a la corriente; así no habría más dolor, ni nostalgia, ni recuerdos.
A orillas del río Piedra me senté y lloré. El frío del invierno me hacía sentir las lágrimas en el rostro, que se mezclaban con las aguas heladas que pasaban por delante de mí. En algún lugar ese río se junta con otro, después con otro, hasta que —lejos de mis ojos y de mi corazón— todas esas aguas se confunden con el mar.
Que mis lágrimas corran así bien lejos, para que mi amor nunca sepa que un día lloré por él. Que mis lágrimas corran bien lejos, así olvidaré el río Piedra, el monasterio, la iglesia en los Pirineos, la bruma, los caminos que recorrimos juntos.
Olvidaré los caminos, las montañas y los campos de mis sueños, sueños que eran míos y que yo no conocía.
Me acuerdo de mi instante mágico, de aquel momento en el que .un «sí» o un «no» puede cambiar toda nuestra existencia. Parece que sucedió hace tanto tiempo y, sin embargo, hace apenas una semana que reencontré a mi amado y lo perdí.
A orillas del río Piedra escribí esta historia. Las manos se me helaban, las piernas se me entumecían a causa del frío y de la postura, y tenía que descansar continuamente.
—Procura vivir. Deja los recuerdos para los viejos —decía él.
Quizá el amor nos hace envejecer antes de tiempo, y nos vuelve jóvenes cuando pasa la juventud. Pero ¿cómo no recordar aquellos momentos? Por eso escribía, para transformar la tristeza en nostalgia, la soledad en recuerdos. Para que, cuando acabara de contarme a mí misma esta historia, pudiese jugar en el Piedra; eso me había dicho la mujer que me acogió. Así —recordando las palabras de una santa— las aguas apagarían lo que el fuego escribió.
Todas las historias de amor son iguales.
PAULO COELHO
GRACIAS Y PERDON POR LA DEMORA PROMETO PUBLICAR EL SIGUIENTE CAPITULO ESTE DOMINGO
