Disclaimer: El mundo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling. El de Hana Yori Dango tampoco es mío.
Capítulo 11.-
Noviembre pasó sin mayores incidentes, sólo un par de bromas que Granger no se molestó en responder, supuestamente indiferente. Y, aunque por dentro se moría por ponerle una patada a Malfoy donde cargaba a sus futuros herederos, recordaba las sabias palabras de Ginny sobre cultivar un bajo perfil y se aguantaba. "Definitivamente es mucho más fácil decirlo que hacerlo".
Todo iba bien hasta que llegó el primer partido de quidditch: Gryffindor v/s Slytherin, el más esperado de la temporada.
A pesar de que los de la casa de Gryffindor se comportaban como dóciles gatitos en los pasillos y frente al actuar del S4, en la cancha demostraban por qué pertenecían a la casa de los leones. Ver este juego era emocionante y lo más cercano al quidditch profesional, ya que el nivel exhibido era muy superior en comparación al de las otras dos casas. Y si bien hace 4 años que no ganaban una copa, cuatro años que coincidían con el ingreso de los S4 al equipo de las serpientes, se sentía muy bien obtener el segundo lugar y el hecho de que en cada partido los "4 intocables" bajaran a la tierra (no literalmente, ya que estaban todo el tiempo sobre sus escobas), al nivel de los meros mortales, y que se comportaran como el resto de los jugadores, por lo que si les llegaba una bludger o un empujón no habrían represalias (eso sí nadie se arriesgaba, después de todo su casa era conocida como la de los valientes pero no la de los estúpidos).
Sonó el silbato de Madame Hooch, que daba la señal de partida a ambos equipos. El estadio se encontraba ocupado a su máxima capacidad; la convocatoria este año sin excepción había sido alta. Hermione Granger se encontraba en las gradas con un banderín alusivo a su casa y utilizando los colores de esta, demostrando su apoyo a su mejor amiga que jugaba en la posición de cazadora por segundo año consecutivo.
Luna Lovegood, una peculiar chica de Raveclaw, era la encargada de relatar los partidos, aunque nadie se explicaba por qué había sido elegida puesto que su voz, soñadora y calmada, no hacía más que restarle emoción al juego.
"Después del silbato, ambos equipos comenzaron a moverse rápidamente. Harry Potter está dando vueltas alrededor de la cancha en busca del anhelado destello dorado mientras que el buscador de Gryffindor hace lo mismo. Ambos equipos se ven muy animados, aunque los leones demuestran más nerviosismo y no es para menos, puesto que hace 4 años que no ganan un partido en contra del actual equipo de las serpientes." Y aunque el último comentario le costó unos puntos a su casa de parte de una enfadada Minerva McGonagall, siguió como si nada hubiese ocurrido.
-"Ginny Weasley tiene la quaffle, se la entrega a Johnson, Johnson avanza y le hace un pase a Bell, Bell se acerca peligrosamente a la zona de tiro pero es interceptada por Theodore Nott. Se dice que ambos tuvieron un romance fugaz durante el verano, ¿será por eso que Katie vaciló antes de lanzar hacia los aros? Oh, Weasley recuperó la quaffle y la golpea con toda la fuerza que puede…¡Gryffindor acaba de abrir el marcador! Lo que no desespera a las serpientes, puesto que tienen fe en su equipo ganador compuesto por los apuestos S4 más Crabbe y Goyle como bateadores, quienes dejan bastante que desear en el departamento de belleza". Lo último no fue formulado por la rubia sino que, fue un pensamiento colectivo que cruzó la mente de casi todos los espectadores.
El partido siguió su emocionante curso, con anotaciones de parte de ambas casas y atajadas monumentales de parte de ambos guardianes, hasta que Potter divisó cerca de las gradas de la casa de los tejones, la snitch sobrevolando a nivel de suelo. Sabía que el buscador del equipo contrario no le había sacado los ojos de encima por lo que, a una señal de este, los brutos bateadores, que poseían una asombrosa puntería, concentraron todos sus tiros hacia el otro buscador, quien no tardó en perder la concentración. Potter aprovechó el momento para lanzarse lo más rápido posible hacia la snitch, antes de que su par de Gryffindor lo viera. Y aunque así fue, ya era demasiado tarde. Luego de casi más de una hora de vuelo, Ginny Weasley pensó amargamente "Eternos segundones", segundos después de que Luna Lovegood anunciaba que Potter había atrapado la snitch.
Mientras los miembros del equipo de las serpientes se felicitaban unos a otros, Draco divisó a Hermione en las gradas del equipo contrario y frunció el ceño. Luego, colocándose su falsa sonrisa característica, se acercó a la chica en su escoba y la increpó.
-"¿Qué se siente apoyar a los perdedores?, preguntó sardónicamente, ya que por dentro le dolía el hecho de que la leona no lo animase a él.
-"¿Qué se siente ganar no por méritos sino por dinero?" le respondió antes de pensar en las consecuencias de su respuesta. Y, aunque Draco estaba listo para contraatacar, las piernas de Hermione fueron más rápidas y escapó antes de que el chico pudiese decir nada.
Estudios Muggles, 9:00 am
Clase de carácter obligatorio para magos provenientes de familias Sangre Pura y electivo fuertemente recomendado para el resto del alumnado; la clase de Estudios Muggle tenía alumnos de las 4 casas. Charity Burbage, la profesora que impartía esa materia, hacía mucho tiempo que había dejado de darle importancia a la falta de atención de sus alumnos, dedicándose a dar sus cátedras sin parar de hablar, emulando el estilo del profesor Binns.
-"…Y bueno alumnos, como sabrán, o debiesen saber, el sistema de transporte muggle…"
-"Recuérdame nuevamente, ¿por qué estamos en esta clase?" le preguntó Daphne Greengrass a Cho Chang quien, a diferencia de ella, tomaba notas, aunque más por costumbre que por interés.
-"Yo pensaba que nos enseñarían sobre moda y maquillaje muggle, que es lo único que vale la pena de ellos. Bueno, algunos de sus músicos y actores también, pero sólo los que son guapos", añadió Lavender.
-"Gracias Lav, por tu aporte", le respondió Daphne sarcásticamente, aunque la aludida no lo notó y le dedicó una deslumbrante sonrisa.
-"Es un curso electivo, pero obligatorio para nosotras sangre puras" respondió Cho escueta, sin elaborar aún más su respuesta. Daphne, que esperaba un comentario irónico pero divertido de la asiática, suspiro y se dirigió a Lavender.
-"Ok, baile de navidad. ¿Qué te pondrás?"
-"Pues estaba entre rosa amaranto o rosa magenta"
-"Definitivamente amaranto. El magenta es tan de la temporada pasada"
-"Tienes razón. ¡No puedo dejar que Theo me vea así! Sobre todo después de la vergüenza que nos hizo pasar Gengar frente a los S4."
-"Es Granger, querida, pero tienes razón. Y hace tiempo que no sabemos de ella, debiésemos hacerle una visita de cortesía. Cho, ¿en qué clase está?"
-"Periodo libre, posiblemente en la biblioteca o cerca del lago", respondió mecánicamente, sin siquiera pensarlo ni dejar de tomar apuntes.
Hermione venía de la cancha de quidditch, luego de ver y animar a su amiga Ginny durante el entrenamiento de Gryffindor, mucho más cautelosa que otras veces puesto que sabía que en cualquier momento la vendetta no tan sorpresiva y si muy esperada de la serpiente rastrera Malfoy podría dejarse caer. Tenía claro que la humillación que le hizo pasar al chico le costaría bastante caro, de seguro involucrando un par de humillaciones públicas, alguna sustancia de dudosa procedencia difícil de sacar de su túnica o peor: que Malfoy consiguiese que la expulsasen de Hogwarts. Además, estaba el asunto sobre sus caricaturas, aún no localizadas, las cuáles debía recuperar sin importar los medios. La verdad es que ya no se encontraba tan nerviosa por éstas, después de la conversación con la menor de los Weasleys, pero aun así necesitaba asegurarse por completo que nadie más supiese su secreto (no podía seguir borrando memorias como con Colin). Con varita en mano y atenta a cualquier ruido que delatase la presencia de un posible atacante, a paso ligero divisó la entrada del castillo.
De súbito, la expresión seria que llevaba segundos antes cambió a una de desconfianza cuando no una sino 3 serpientes rastreras (una honorífica), aparecieron ante ella, cortándole el paso.
-"Granger, que bien te ves, ¿quién te asesora, un dementor?"
-"Si Greengrass, ya que los elfos domésticos estaban ocupados contigo"
-"¿¡Cómo te atreves sangre sucia!? Aún no aprendes cuál es tu lugar"
-"¿Y cuál es ese, según tú, Chang?"
-"En Azkaban, por reiterados crímenes contra la moda, feíta" le respondió Lavender con una sonrisa ufana. Daphne y Cho se miraron sorprendidas por la atinada respuesta de su amiga, pero intervinieron antes de que arruinase el momento.
-"En todo caso, sólo veníamos a decirte que te vez patética tratando de llamar la atención de Harry. Después de todo, él es el novio de Lyra", dijo la serpiente con voz maliciosa, recalcando la palabra novio.
-"Acéptalo, una piojenta vagabunda como tú no tiene oportunidades con un príncipe. Esto no es una película de Disney". Cho Chang se enorgullecía de ella misma cada vez que aplicaba lo aprendido en esa horrenda clase muggle.
-"Si tuvieses dignidad nos ahorrarías tu triste visión" le dijo Lavender y remató con un empujón que hizo que Hermione cayese al suelo. A lo que las 3 chicas respondieron con una risotada que fue interrumpida por un espectador inesperado.
-"Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí?" la inconfundible voz de Draco Malfoy irrumpió en el momento de decadencia de la leona, quien estaba segura que su situación comenzaría a empeorar con él allí.
-"Tres chicas guapas ¿Ensuciándose con una impura?" Hermione le dedicó una mirada que podría haberlo petrificado si es que ella fuese un basilisco. Las tres chicas sólo atinaron a reírse como tontas y a jugar con su cabello.
-"Por favor, dejen que yo me encargue del resto", les dijo con un tono tan demandante que no permitía segundos pensamientos al respecto, por lo que las chicas no dudaron en alejarse sin antes dedicarle una sonrisa de victoria a Granger.
-"¿Estás bien? No te lastimaron, ¿Cierto?", dijo Malfoy ofreciéndole la mano para levantarla. Hermione, desconcertada por el abrupto cambio de humor del chico iba a aceptar la mano pero, a último momento cambió de parecer y le rechazó con un golpe.
-"¿¡Cuál es tu problema!? ¿¡Vine hacia ti, arriesgando mi buen nombre y posición social, te salvé de esas 3 locas y es así como me agradeces!?
-"¿Quieres saber cuál es mi problema? ¡Pues tú lo eres!"
-"¿Qué está mal conmigo? Soy lo más cercano a la perfección"
-"No me gusta tu estupidez, ni ese peinado tan extraño que llevas ¿No te llegó el memo? Ya no estamos en los años 20. Tampoco me gusta tu forma de caminar, tan altiva y orgullosa, como si fueses el dueño del mundo, creyéndote mucho más de lo que eres"
-"¿Algo más?"
-"Pues ahora que lo preguntas, no me gusta que te preocupes más que una chica de su imagen, ni que abuses del resto. ¡No me gusta nada de ti!"
Malfoy se tardó unos segundos en procesar la información, como no creyendo (o no queriendo creer) que existiese alguien que lo odiase tanto.
-"¿¡Qué dices!? ¡Nadie en este colegio se había atrevido a hablarme de esta forma! Debieses seguir el ejemplo del resto y respetarme."
-"No te respetan Malfoy, le temen a las acciones que tu padre podría tomar en contra de ellos y sus familias", respodió Hermione algo menos exaltada, aburrida de que todas las "conversaciones" (más bien griteríos y peleas) con el chico terminaran en el mismo tema.
-"No tienes idea de lo que estás hablando", siseó un Malfoy muy enojado.
-"Tal vez tengas razón Malfoy. De lo que sí estoy segura es que eres aburrido. Adiós". Sin esperar respuesta del chico, lo dejó una vez más con una frase a punto de ser articulada.
Se encontraba en la torre de astronomía, exhaustivamente revisada tanto visualmente como con hechizos del tipo Homenum Revelio para cerciorarse de que estaba completamente sola, reflexionando sobre lo tonta que había sido por no responderle al trío de arpías, cuando de pronto una idea irrumpe en su cabeza: "Definitivamente me está afectando el dormir cerca de la tonta de Lavender".
Se acercó al balcón, lamentándose por qué no se le había ocurrido antes, y pronunció el encantamiento de la manera más específica posible que la sacaría de al menos uno de sus problemas.
-"Accio pergamino perdido de Hermione Granger" Aunque algo largo, el hechizo fue efectivo ya que, al cabo de unos 15 segundos, vio cómo se acercaba volando una hoja de papel hacia donde ella estaba. La sonrisa de alivio se transformó en una mueca de horror cuando notó que tras el pergamino venía alguien volando en escoba directo hacia ella.
-"Harry Potter" pronunció en un susurro de voz a lo que el chico, con el mismo tono por ella utilizado, le respondió "Hermione Granger".
-"¿Qué est-ás ha-ha-ciendo a-a-a-quí?
- "Oh nada, estaba sobrevolando el campo de quidditch cuando el pergamino que tenía en mi poder salió volando en dirección contraria al viento por lo que decidí seguirle para recuperarlo"
-"Ah", fue lo único que pudo articular la chica. No podía simplemente decirle que el pergamino no le pertenecía a él, puesto que le preguntaría cómo podía estar tan seguro de ello.
-"¿Sabes algo? Es divertido como las caricaturas son una manera burlesca de expresar la imagen que uno tiene de ciertas situaciones… o personas"
-"No lo había visto de esa forma" mintió Hermione, quién estaba tan pálida que se apreciaban las venas más superficiales de su rostro.
-"¿En serio? A mí me parece que es exactamente como tú lo has visto y lo has expuesto con Aude". Con esto, Potter le mostró la caricatura que tenía en la mano. A su vez, Granger tratando de alcanzar el pergamino, se apoyó sobre la baranda del balcón, perdiendo el equilibrio y cayendo de éste. Harry, con rápidos reflejos de buscador, no perdió el tiempo y, soltando el pergamino, se lanzó en picada para atrapar a la chica quién, sigilosamente y sin que Potter lo notase, tomó el pergamino y lo hizo desaparecer.
-"Granger, ¿¡cómo pudiste arriesgar tu vida por un papel!?" le espetó Potter, furioso.
-"No era sólo un papel. Tu bien sabes lo que me harían si alguien llegase a creer que yo estoy detrás de esta publicación" Ya no valía la pena ocultar o seguir negando su implicancia con Aude, pero tampoco pensaba aceptarlo.
-"Podrías haber muerto, ¿no te importa?"
-"No seas dramático, sabía que me atraparías y, en el peor de los casos, podría haber conjurado algún tipo de amortiguamiento que minimizase el impacto a sólo un par de huesos rotos".
-"Hermione, a esa altura tendrías que haber reaccionado muy rápido y con magia que no está a nuestro nivel para resultar con sólo un par de huesos rotos" y viendo que su discurso caía en oídos sordos, le espetó enojadamente "Supongo que es demasiado pedir el que tengas noción de tus actos y probables consecuencias".
Con esto, el salvador de Granger, Harry Potter, volvió a montar su escoba y desapareció, dejando a una pensativa Hermione con la mirada perdida y el rostro sonrojado.
-"Harry James Potter se preocupa por mí."
