PERDONEN LA DEMORA.
Los personajes de Saint Seiya The lost canvas no me pertenecen.
Problemas.
Degel no sabía que decir, mientras Sage le increpaba por el libro que estaba prohibido y claramente le pertenecía a él. Su credibilidad ante el patriarca estaba momentáneamente puesta en duda. Se revisaría toda la biblioteca de Acuario para garantizar que el caballero no tuviera algún otro libro prohibido en su poder. Una parte de Degel estaba enmudecida, mientras que otra comprendía que todo esto tenía escrito el nombre de Regulus de Leo por todos lados.
Ahora si el santuario se quedaría sin caballero de Leo una vez más. Fuera o no importante para el futuro, mataría al minino.
Casa de Sagitario, dos horas después
-¡SISIFO! -El caballero entro molesto a la habitación del caballero- ¿Pero qué diablos? -El caballero no estaba solo, estaba con UNA criada morena, que según creía trabajaba en Escorpio, y UNA criada rubia que bien sabía trabajaba en Acuario. Las chicas tomaron sus prendas y salieron corriendo del cuarto. Sísifo le miro con molestia, al parecer había estropeado un buen momento.
-Más vale que se esté acabando el mundo ahí afuera, porque te juro que no existirá lugar en el mundo en que te puedas esconder.
-Tu sobrino... -comenzó, el caballero, saliendo de su aturdimiento momentáneo.
-Vete a quejar con el padre.
-Pero está muerto. -Le miro confundido.
-Yo no pienso solucionar ningún problema que este emparejado con mi sobrino.
-Me metió en problemas con el patriarca. -Acuso molesto ¿Acaso Sísifo no pensaba intervenir?
-¿Y? -Sísifo se sorprendió un poco por eso, pero se había prometido no meterse en nada que estuviera que ver con Regulus.
-No sé por qué cuerno vengo a hablar contigo, como tu andas de libertino es claro que el chico va a andar haciendo cualquiera. -Espeto Degel, antes de salir dando un portazo.
-Quisiera saber por qué arma tanto alboroto- Hizo una ligera mueca- si Defteros ya había dicho que me andaba acostando con dos criadas al mismo tiempo. -hablando del gemelo endemoniado... ¿Cómo diablos se enteró que me acostaba con dos?
Casa de Escorpio.
Kardia dormía profundamente, cuando Degel entro a su habitación y lo saco de la cama jalándolo de la pierna. A pesar de caer pesadamente al suelo, el caballero abrazo la almohada y siguió en el profundo sueño.
-¡KARDIA! ¡DESPIERTA! -Sacudió a su amigo y este abrió los ojos.
-Degel... ¿Tienes idea de que hora es?
-Sí, es la mañana. -Dijo mientras ponía los brazos en jarra.- Tendrías que haberte levantado con el alba...
-¿Qué pasa? -Pregunto el escorpiano mientras salía arrastrando los pies de su habitación.
-Regulus arruino mi imagen ante el patriarca -El caballero de Escorpio le miro más dormido que despierto, sus ojos se cerraban poco a poco. -Mejor tomate una jarra de café y té explico que hizo tu querido amiguito.
-¿Amiguito? -Kardia abrió los ojos y sonrió de medio lado- ¿acaso estas celoso de Reg?
-No.
-Degel, te conozco desde que éramos niños. No mientas, es claro que estas celoso del niño, pero no lo admitirás nunca- Bostezando se dirigió a la cocina.
-Sísifo se estaba dándose un revolcón con una de tus criadas. -Informo, dado que dudaba que su amigo se fuera a encontrar con café caliente y era mejor buscar otro método para despertarlo.
-Sí, se acuesta con Josefina, todo el santuario lo sabe. -Siguió caminando sin darle mucha atención a su amigo. - Con Manigoldo nos aseguramos de sonsacarle información a Defteros una vez que estaba borracho -Replico en un bostezo- Como nos costó que el bastardo se embriagara... -Se estiro y dejo sonar sus huesos- ¿Por qué no vas a hablar con Regulus y listo?
Escaleras entre Escorpio y Libra.
Murmurando varios insultos hacia el guardián de Leo, Degel descendía las escaleras. Estaba tan lleno de rabia, que no presto atención al extraño siseo que endulzaba sus oídos lentamente. En un momento se detuvo y sacudió la cabeza. Había sentido algo extraño, pero luego continuo bajando las escaleras más calmado que antes.
A la distancia Agashura de Serpiente miraba sonriente al caballero, en su mano tenía una piedra incolora que lentamente se fue teniendo de un color verde azulado. Ahora tenía el espíritu de Degel en su poder, podría manipular sutilmente al caballero.
No cometería los mismos errores que antes. La manipulación de voluntades psíquicas era fácil de notar, pero robar un espíritu... Para él era todo un arte.
Templo, Bosque de los Sabios, India.
-¿Que tienes para mi Agashura? -pregunto sonriente Shukra, mientras el guerrero ponía en sus manos la piedra que tenía colores danzantes. El verde y el azul intentaban imponerse en ese extraño objeto- Curioso, con esto, podemos anular el cosmos del guerrero y obtener la información que deseemos de él.
-Son muy orgullosos los humanos idiotas -Comento el guerrero de voz sisiante. -Cualquier estupidez, le ciega... Cuando están molestos, es cuando son más débiles.
-El cosmos de Virgo está débil -Informo una serena voz. Un hombre se acercó al trono y se arrodillo al lado de Agashura- Podríamos sacar provecho de esa situación, mi señor.
-No mientras la traidora a la sangre lo cuide... -Espeto Agashura, mientras una serpiente metalizada abandonaba su armadura. -Pero hay otros métodos para deshacernos del único santo de oro que puede herir al señor Shukra.
-Señor... -Un tercer guerrero se hizo presente.- Si me permite, esta pasividad nuestra le dará ventaja a nuestros rivales. Deberíamos matar a la santa y al niño, como así también al caballero de Virgo.
-Mandare a los pajaritos a averiguar los movimientos del caballero de Virgo -Miro fijamente los hombres- él es prescindible, no como ustedes mis leales hermanos -Sonrió cruelmente, mientras dos figuras se hacían presentes, para luego ser cubiertas por una armadura gris moteada y una de un azul brillante y verde esmeralda. -Noctus. Ave del paraíso. Traerme la cabeza de Virgo.
-Sí, amo. -Respondieron las dos al mismo tiempo.
-Yo iré a supervisar que eso pase... -Informo Agashura sonriente. -Si puedo, le daré de cenar a mis pequeñas al niño...
-Trae a nuestra hermana renegada -Pidió Andhaka, el demonio ciego, en un tono sublime- Ella debe saber dónde está la llave que estaba en poder de los santos.
-Eso intentare, tratare de no matarla -Comento, antes de alejarse seguido de los jóvenes silenciosos.
-Puloman... Demonio despiadado, ven aquí. -Pidió Shukra con un tono armonioso, el solicitado se apareció frente a él- Hay que golpear a esos santos, en donde se genera su desbalance... Asegúrate que no puedan operar juntos. -Comento mientras seguía jugando con la piedra verde azulada.
-Si se me permite, señor, desearía traerme un recuerdo de ese lugar... Mejor dicho, de uno de ellos.
-Procura, que esta vez no te quemen... -Comento Andhaka, en un tono sereno y por detrás ligeramente burlón.
-No me provoques, hijo maldito de Visnú. -Gruño el otro, al entender el chiste que le había realizado el ser.
Casa de Leo.
-Ahí viene Degel, vayan antes que te incluya en su lista. -Yato salió corriendo de ese lugar, seguido por Tenma.- Sé que fue algo extremo, pero era por la seguridad de Shion y Dohko.
-No te preocupes Regulus. -Replico el caballero, cuando paso cerca de él. Regulus se esperaba miles de insultos, en francés y en todas las lenguas conocidas por el onceavo guardián.
-Degel.
-Fue una buena jugada, no puedo culparte por ello. -Comento el hombre, en un tono sumamente calmado y siguió su camino. Yato y Tenma se acercaron a su amigo. Miraron con ligera sospecha al caballero de Acuario, muy calmado sin duda.
-Pensé que me insultaría.
-Con Yato apostamos que te metía mínimamente un puñetazo.
Casa de Géminis, esa misma tarde.
Estaba lloviendo y alguien aprovechaba para chapotear a pesar que su padre y su tío le estaban ordenando (todo el tiempo) que dejara de hacerlo y se metiera.
-Octavio- Llamo por enésima vez Aspros, en un tono cansado- Métete.
-Mamá me dejaba. -El niño se detuvo y miro a su padre. -¿Alguna vez jugaste en la lluvia? -Defteros observo de reojo a su hermano, ninguno de los dos había jugado bajo la lluvia.
-¿Qué? -Aspros miro sorprendido a su hermano, cuando este lo empujó hacia fuera del umbral entendió de que hablaba esa silenciosa mirada...
-Ve a jugar con tu hijo. -Le ordeno, porque eso era. Una orden. -Hay cosas que pasan una vez en la vida y hay que disfrutarlas.- Aspros observo a su hijo.- Las pequeñas cosas son lo que hacen que la vida valga la pena. -Aspros sonrió y se fue a jugar con su hijo. -Dioses, porque me dieron a un hermano tan duro... -Se quejó mientras se dirigía adentro, tendría que ir a decirle a las criadas que preparan un baño bien caliente.
Sala de Géminis.
Defteros tuvo que recargarse en uno de los muebles, de golpe le había entrado sueño... Logro arrodillarse junto al objeto de pulida madera, no paso mucho hasta que sus ojos se cerraron y cayó en un profundo sueño. La mujer de armadura dorada y plateada se acercó al hombre.
-Nada mal... -Comento Agashura, mientras expandía su sonrisa y una piedra (similar a la que tenía el espíritu de Degel) se teñía de un color aguamarina/azul marino claro- Que extraño... -Observo el color de la piedra. -Tendría que ser de otro color... -Amplio su sonrisa- No importa... -Miro a la mujer. -Vamos por el maldito rubio, que tu hermano atrape al niño.
Bosque, Islã deAchill, Connacht, Irlanda.
-Defteros. -La mujer se detuvo y miro por encima de su hombro. Estaba sola, pero había sentido algo... Comenzó a correr. Ella no tenía los dones de Defteros, pero contaba con los propios.
Casa de Virgo.
-Hará un pozo. -Comento la joven sin dejar de meditar- Debería de estar calmado.
-No puedo estar calmado, sabiendo lo que se... -La joven miro con duda a Asmita- Un amigo vino a decirme algo... y no entiendo.
-Todas las dudas son buenas...
-Veo que no entiendes la gravedad de la situación.
-Si no me la dice, no poder entenderla... -La chica se paró de golpe poniendo tenso a Asmita.
-¿Que sucede? -pregunto poniendo sus sentidos alerta.
-Creo que hay problemas.
Casa de Géminis.
-¿Octavio? -Aspros observo a su hijo, el cual ahora estaba completamente quieto, hacia un momento estaban jugando con su capa y la lluvia. -¿Qué pasa?
-Hay alguien. -Susurro, mientras se acercaba a su padre.- Tengo miedo.
-¿Donde? -Aspros miro hacia todos lados- ¡Defteros! -Si le quiere gastar una broma al niño, le pegare.
-No es el tío... -El niño se aferró de la pierna derecha de su progenitor.- Es Zen...
-¿Quién es Zen? -Observo la figura que apareció delante suyo, casi aparecido de la nada- A él- Era prácticamente un niño, tranquilamente tendría la edad de Regulus (si no era más chico). Aunque cuando vio los dos puntos, tradicionales de la cultura lemuriana, sintió un ligero gusto amargo en la boca ¿No había dicho Defteros que un lemuriano había sido el último santo con vida en la India? ¿Acaso ese niño era quien había salvado a su hijo?- Veo que eres un títere, así que no tendré piedad contigo...
-Y yo tampoco -Comento el joven en un tono ausente.- Solo quiero al niño, tú puedes morir. Eres desechable, como todos los guerreros de este santuario.
-Papá... -Octavio se aferró a su pierna- Zen pelea.
Aspros miro de reojo a su hijo ¿Que quería decir con eso de "Zen pelea"? Los santos no eran guerreros o eso le habían dicho todo el tiempo. Aunque...
¿Acaso su hijo no tenía espadas? Si no fuera entrenado para el combate ¿Por qué tendría espadas su armadura?
-¿Quién habrá sido el idiota que dijo que no eran guerreros? -Murmuro ¿Dónde estaba Defteros a todo esto?
Casa de Libra.
-¿Eh? -Se acercó a la entrada y trato de localizar a Virgo en medio de la tormenta que comenzaba a aumentar. -¿Qué diablos pasa ahí?
Casa de virgo.
Por un lado del corredor estaban Asmita de Virgo y Iaksi de Vulpécula enfrentados a ellos estaba Agashura de Serpiente y Yin de Ave del paraíso.
-No estás en condiciones de pelear...- gruño la morena.
-Me he visto en peores. -Replico sereno el rubio.
Continuara.
Nota:
Zen:
El zen es una escuela del budismo mahāyāna.
La palabra zen es la pronunciación en japonés de la palabra china chan (禪), que a su vez deriva de la palabra sánscrita dhiana, que significa 'meditación'. Apartándose del conocimiento teórico o intelectual, el zen busca la experiencia de la sabiduría más allá del discurso racional.
Yin.
El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción
