Capítulo 11: La "ruptura" y aquella promesa

Kaho esperaba pacientemente a Eriol, tenía que hablar y aclarar lo más pronto posible su situación.
Por su parte Eriol caminaba a casa pensando e intentando despejar su mente. Desde aquel día en que la memoria y el sello de Tomoyo fue liberado, Eriol estaba confundido, quería de manera especial a Tomoyo, su mejor amiga, pero ese sentimiento cada vez se iba haciendo más fuerte.

Pero antes, cuando inició su situación con Kaho no sabía que El siempre había estado enamorado de Tomoyo, ¿Cómo iba a decírselo a Kaho ahora que por fin se había dado cuenta?

Y al llegar a casa Kaho lo abordó diciendo:
-Eriol, ¿Recuerdas aquella promesa?

INICIA FLASHBACK

Era un día nublado, Kaho estaba triste pues había tenido que dejar de ver nuevamente al amor de su vida; desde que ella conoció a Touya por primera vez aseguró que jamás lo sacaría de su corazón, pero por azares del destino tuvo que irse muy lejos, tiempo después lo volvió a ver, sin embargo el destino los alejó. Kaho en verdad amaba a ese chico, sin embargo la vida le presentaba más oportunidades sin el amor de Touya.

Eriol por su parte quería un amor verdadero, pero al revelarle Clow que Él sería padre de una descendencia poderosa sólo pudo imaginar que sería con Kaho, y así comenzó esa relación que no era otra cosa más que el puro acompañamiento.

Cuando Eriol compartió el mensaje de Clow con Kaho ella sólo le dijo:

-Te pido un favor
-El que sea Kaho
-No te puedo amar completamente, mi corazón ama con todo su ser a Touya, el destino se ha encargado de separarnos, prométeme que si las circunstancias nos vuelven a reunir no vas a sufrir por alguien como yo
-Te prometo tu libertad

Y así iniciaron ese camino de apoyo y cariño, el verdadero cariño de unos amigos, aunque ellos creyeran y aparentaran otra realidad.

FIN FLASHBACK

-Otra vez me encuentro con Touya, y de verdad lo amo pero...
-Shh, nunca fuimos realmente nada... Sólo vemos lo que queremos ver... Además, te prometí tu libertad, así que se libre y lucha por tu amor.
Eriol se había dado cuenta de que Él también merecía ser feliz, sin importar otra cosa más que el amor que sentía por Tomoyo, sin importarle en ese momento su magia...
-En este mundo no existen las coincidencias, sólo lo inevitable; ahora sí podré amar a la persona que en realidad quiero.