SECRETOS OCULTOS

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Cologne le miro unos instantes y luego se giró hacia otro estante donde había una serie de dagas – ¿Por que hasta ahora querida Samanta?

La pregunta le tomó por sorpresa, no la esperaba, de hecho ni siquiera se la había hecho a sí misma, pero pensándolo bien y analizando la respuesta, sabía el por que, y lo tenia muy claro –Por cobarde…-soltó casi en un suspiró- creí que podía olvidar, alejarme de todo y de todos y con ello borrar lo acontecido, pero últimamente le he visto en mis sueños –ante esto la anciana se giró para verla- el está vivo –miró con dejes de esperanza, la que se había extinguido hacia 10 años, y ahora a sus 32 años nuevamente nacía en ella.

Cologne movió lentamente la cabeza negando lo dicho por la chica- No linda, esta prácticamente muerto, y no esta muerto completamente ya que este chico es la conexión entre el inframundo y el mundo real que el demonio que ustedes liberaron utiliza para permanecer en este mundo –termino de decir antes de volverse nuevamente a su búsqueda.

-¡No! Ryu esta vivo –elevo ligeramente su voz la cual sonaba desesperada- me dice que me aleje, pero yo siento que está vivo.

-Después de diez años lo sientes –dijo tranquilamente la anciana sin dejar de realizar la tarea de buscar aquella arma- tal vez debas hacerle caso

-Cologne usted no puede decirme eso –le miraba entre asustada y asombrada- yo estaba resignada a su muerte, por eso me alejé y prácticamente desaparecí esos largos diez años,…pero estos sueños me han brindado una esperanza, el teme por mi, pero yo le debo la vida, y no le voy a dejar solo –finalizó con determinación- no otra vez.

-Bien –se giró- esperaba escuchar eso –sonrió ligeramente- si en tu corazón no hay seguridad, será muy difícil que logres tu objetivo linda –le acercó a ella llevando en sus manos la daga y el libro, Samanta simplemente le miró.

Colocó el libro sobre el mostrador y la daga se la mostró a Samanta- esta daga…-su garganta se cerró lo cual la hizo toser un poco-

-¿Se encuentra bien? –Samanta le miró con preocupación-

La anciana llevó su delgada mano a su pecho – si...-logró decir a duras penas- solo deja me siento un poco –dijo débilmente mientras tomaba asiento ayudada por Samanta.

-Shampoo ¿sabe...? –intentó terminar la pregunta pero la anciana levanto su delgada mano moviéndola en negativa.

-Ella tiene mayores preocupaciones que yo querida…-sonrió ligeramente.

Samanta notó la evidente tristeza de la anciana, jamás había sabido por que habían reñido ella y su nieta, solo sabía que después el incidente Shampoo había regresado a su aldea, tenia el derecho de hacerlo si con ello le daba la espalda a la deshonra de su tribu, la cual era su abuela, aun no entendía la crueldad de las leyes de las amazonas, una deshonra tan solo por no casarte con el hombre que te vence en combate y preferir al amor verdadero, ese había sido el único error de la anciana, quien quiso y crió a Shampoo a falta de sus padres, si tan solo yo hubiese tenido esa suerte, haber tenido a un familiar más, ante el prematuro fallecimiento de mis padres, pensó, no se podía quejar, había conocido a una familia que prácticamente la trataron como a un miembro más y realmente les quería como si fuesen su sangre, de eso no cabía duda, sin embargo no hubiese estado mal el contar con una abuela o un abuelo, tal vez una tía que le platicara de su papá o de su madre, pero el caso era que no sabia de ninguno de sus familiares, según sus informantes sus padres eran hijos únicos y sus abuelos ya habían fallecido y otro pariente cercano no habían encontrado, en fin, el hecho era que no entendía a su mejor amiga de la universidad, solamente le quedaba esperar verle alguna vez, hablar con ella y saber que sucedió.

-Lo sabrás pronto...-dijo la anciana quien ya se había recuperado- bien…-al captar la atención de Samanta continúo- esta daga –se la mostró- tiene una gemela –Samanta le miro con atención- estas dagas hermanas han sido legendarias y utilizadas para acabar con seres del mal, deja decirte mi niña que todo lo sucedido estaba predestinado –los ojos de Samanta denotaron una gran sorpresa.

-¿Usted sabía lo que haríamos? –su mente empezó a confabular sobre los posibles hubieras, si ella sabía por que no les había advertido, Ryu aún estuviera aquí...

-No sabía que ustedes serian los que lo harían –negó la anciana- pero la leyenda es muy clara, además deberías saber que todos tenemos un destino que cumplir desde el momento en que se nace querida, el chico por el cual sufres ya estaba destinado a padecer esa tragedia, cada uno de ustedes –se puso de pie, dejo la daga sobre el mostrador y se acercó al librero de donde sacó un libro de pasta verdosa, del cual se leía en la portada "Secretos Ocultos" camino hacia la joven y se lo mostró- Sabes querida niña, las amazonas no solo somos guerreras, también estamos dotadas de magia, no creas que yo soy la única, cada una de nosotras nacemos con un don mágico, este libro es prueba de ello y fue escrito por amazonas videntes quienes plasmaron cada suceso de este mundo en él, -acarició la pasta lentamente- este libro era el mayor tesoro de la tribu. –guardo silencio y se deleito en mirar el libro que mantuviera en sus manos.

-¿Y como es que usted lo tiene? – decidió tomar asiento en un pequeño banco acojinado oscuro-

-Happy mi difundo esposo lo robó –sonrió- era un poco cleptómano y no fue lo único que robo –rió a carcajada abierta.

-Vaya…-coloco las manos sobre sus rodillas-

-Pero el punto aquí es mi niña, que en este libro hay una premonición que anuncia lo que pasó hace diez años –abrió el libro y empezó a ojearlo estando segura de la pagina en la cual debería detenerse –justo aquí –señaló con su casi esquelético dedo-

Samanta se inclinó para ver y leer lo señalado por la anciana y empezó a leer en voz alta cada una de las letras, al parecer escritas en mandarín, en ese momento agradecía al cielo el haber tenido interés por estudiar ese idioma-

El día planeado está,

Uno es el que hace el pacto,

El otro armará el plan

Y ese será al que van a liberar,

5 serán los que en noche de luna llena

Rodeada de un evento especial,

Se reunirán por decisión,

Cada uno un deseo,

Y solo uno vera más allá de la razón,

Dos se sacrificarán por un amor

Y solo uno permanecerá en el eterno terror,

Un ser será liberado,

Nada es coincidencia,

Nada esta a prueba,

Todo esta manipulado,

El día tuvo una fecha destinada,

El fin tiene otra resguardada,

Solo los elegidos podrán terminar,

Lo que ciegamente se esmeraron en liberar,

El tiempo debe ser similar,

Más nuevos dentro del círculo estarán,

Misma sangre, mismo sitio

Sangre llama sangre, eso servirá,

Quien quiera detener el infierno que se aproxima deberá pensar,

En como romper el pacto y sellar

Al demonio en la dimensión de la cual fue ayudado a escapar.

Quien lea estos versos debe saber

Que nada fácil va a ser

Habrá más dolor

Más sufrimiento

Pero el sacrificio

Ayudará a dar fin al tormento

Solo el círculo tendrá éxito

Las armas solo servirán si están

En mano derecha de quien ve lo no visto desde corta edad

En mano izquierda de quien medio corazón se obligó a sacrificar

La voz que pronuncie los versos que ha de sellar

Tendrá que ser de boca contraria al que dio principio

Y recibió beneficio del sacrificio

Sea hombre o mujer quien lea esto no se ciegue al saber

Más Secretos ocultos tendrás que resolver

Y solo con ello se disolverá la falsedad

Y logrará vencer a la maldad

Y así el pasado en el futuro no influirá más.

Finalizó la lectura con un sin fin de preguntas que no sabía como responder, a algunas les había encontrado lógica, pero había otras que la dejaban confundida, no aparto su vista de las letras.

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No se había levantado de su cama desde hacía rato, había intentado dormir, pero las ideas de lo sucedido no le dejaban relajarse y conciliar el sueño, para colmo las lágrimas no dejaban de fluir, era todo un desastre, justo estiraba su brazo izquierdo para tomar otro pañuelo desechable cuando escucho la puerta de la entrada abrirse, esto le hizo levantarse con rapidez de su cama, sentía algo de temor, con rapidez tomó de su closet el boken que fuese un regalo de su difunto prometido, y salió de la habitación con sutileza, camino lentamente y se asomó con cautela tras la pared que al girar diera a la sala, vio una menuda figura y sin detenerse a identificar se lanzó al ataque.

-¡Kya! –con boken en mano ataco a la figura desconocida, la cual en un movimiento rápido, salto, elevándose por sobre la cabeza de Akane y cayendo a su espalda, sin darle tiempo de reacción a la joven y sintiendo como tras un toque en su nuca por parte del extraño su vista se nublaba y con ello la perdida de la conciencia llegó.

La persona que no era mas que una chica, tomo en brazos a la joven y la colocó sobre el sofá, le vio el rostro con atención, ella no era Samanta, se dijo mentalmente, por primera vez desde su llegada observo la estancia, había fotos de esa chica y conocidos de ella, supuso, definitivamente no era la decoración que ella recordaba, ¿se había equivocado tal vez de dirección?, rápidamente negó con su cabeza haciendo que su cabellera púrpura se moviera ligeramente, no podía haberse equivocado, seria mejor esperar a que la chica despertara y hacer las preguntas, tomó asiento en el sillón contiguo al que hubiese acostado a la joven, sacó un libro de su mochila y se limitó a leer con atención y tranquilidad.

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-Esta leyenda, visión de las amazonas, es la más exacta de todas las que contiene el libro –hablo pausadamente Cologne-

-Hay una frase que contiene el titulo del libro, ¿tiene algo que ver? –Levanto su verdosa vista para ver a la anciana.

-Claro, por este presagio se titulo al libro querida, como te digo esta es la visión mas completa y la que causo más temor entre las sabias de mi tribu.

-Entonces necesito analizar este presagio –dijo con determinación a lo que la anciana solo procedió a extender el libro.

-Solo es un préstamo querida niña –le miró directamente a los ojos- pronto todas esas dudas quedaran disueltas Samanta –sonrió ligeramente para de nuevo ponerse de pie y caminar hacia el mostrador para tomar la daga y mientras se aproximaba a la joven habló- es una pena ocultar verdades y convertirlas en secretos creyendo que con ello se lograra algo –movió negativamente la cabeza y finalmente suspiró- pero en fin mentir está en nuestra naturaleza –le entregó la daga cual si fuera el objeto con más valor para ella- cuídala por que es tu única esperanza jovencita.

Samanta quien tenia el libro sobre sus piernas, tomo la daga y la observó analíticamente, un arma con incrustaciones de piedras con tonalidades oscuras, y en el proceso de observación estaba cuando recordó algo importante- ¿pero…y su gemela? –miró a la anciana quien sonreía-

-No la tengo...-dijo tranquilamente-

-¡Que! -no pudo evitar que el tono de su voz fuese elevado, por lo cual rápidamente se avergonzó y se sintió apenada- lo...siento…pero entonces ¿sabe donde está? –Le miró con desesperación-

La anciana se dispuso a acomodar una velas rojas que tuviese en una caja junto al mostrador – Happy en su prisa solo robo una –trató de acomodar lo mas estéticamente posible-

-Entonces tengo que ir a…-empezó a decir, siendo interrumpida por la vieja mujer-

-No, la daga ya no se encuentra ahí –sonrió haciendo que las arrugas en su añeja piel se notasen aún más.

-¿Qué debo hacer? –Colocó la daga sobre la gruesa contra portada del libro-

-Buscarla querida – dijo esto cual si fuera en tono de burla, su sonrisa se amplio, y esto empezó a sacar de sus cabales a Samanta-

-Eso ya lo se, ¿pero en donde? –le miró exasperada-

-En donde la otra parte de tu corazón se encuentra –la seriedad volvió al rostro de la anciana- una guerrera cometió un error, vive aún pero su otra mitad no, búscala a ella y lograras dar con su gemela, analiza la leyenda y recuerda no toda imagen es cierta aunque lo parezca –finalizó su recital para nuevamente regresar a su tarea de acomodar las velas aromáticas-

"Rayos por que todo tiene que ser en verso" pensó exasperada, ya de por sí lidiar con el pasado era difícil, ahora traducir entre líneas lo complicaba aún mas- Bien –dijo no muy segura, pero confiada en que se las arreglaría-

-Es toda la ayuda que te puedo dar niña –le dijo Cologne sin verle-

-Y se lo agradezco –guardo la daga y el libro en su bolso, el cual contuviese el otro libro.

-A propósito el hechizo que buscas no está en ese libro…-habló la anciana con una tonalidad cada vez menor a cada palabra.

Para cuando Samanta dirigió la vista de su bolsa a la anciana, esta había desaparecido- ¡Cologne...! –le llamo varias veces pero ella no respondió, toco el timbre del mostrador por alrededor de diez minutos y nada, se sentó por otros quince minutos en el banquito acojinado en el cual estuviese sentada antes, pero la anciana no apareció, decidió irse, tal vez no aparecería aunque pasara la noche en ese lugar, ahora tenia otro problema encontrar el hechizo que sellara y enmendara aquel grave error que habían cometido años atrás, caminó de regreso por el centro comercial pasando entre infinidad de gente, la cual parecía tranquila, normal, sin enterarse ni llevar una carga tan pesada como la que ella cargaba y que cada vez era mas pesada.

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-¡Esta completamente seguro de lo que me dijo! –casi gritaba por la desesperación, tenia cinco minutos que estaba en una cabina telefónica, por obvias razones en su casa no tenia privacidad para hacer ese tipo de llamadas, y el demandar la comprobación a sus dudas no podía esperar, tenia años que había contratado una persona con cierto talento especial, la misma que le había dado la información que su madre se resistió a darle, y la cual necesitaba completar, el rompecabezas en su historia aun no estaba completo, el diario de su hermano había sido de ayuda, pero no le brindaba la información completa, tenia que encontrar a la mujer que había sido causante de la muerte de su único hermano.

-Mis visiones no son muy claras y específicas pero no mienten –dijo la voz que denotaba ya avanzada edad- mi visión muestra una mujer que frente a tu antigua casa vivió y en ella ahora vive, pero no debes dejar llevarte por la apariencia, su infancia esta ubicada en tu ciudad natal, y el destino logro llevarla a donde ahora estás, pero no confundas…-hizo una pausa- la maldición terminará cuando la iniciadora o su sangre forme parte del ritual de liberación.

-Rayos...-murmuró Ranma pegando su frente al cristal de la cabina, sujetando con fuerza el auricular – ¿ha tenido algún dato más? –un trueno más se escuchó, lo que no inmuto al joven.

- El momento está a punto de llegar muchacho, observa bien, tal vez lo que crees que es no es…-la voz se escuchaba más alejada- encontrarás...-la voz se entrecortaba por interferencia.

-Encontrar que –grito Ranma-

-Tu hermano… -el hombre no termino de hablar, ya que tras un trueno más intenso, el teléfono quedo muerto, Ranma en su furia aventó con fuerza el auricular el cual se estrello contra la repisa de metal y quedo colgando, provocando un movimiento circular en el espacio.

-¡Rayos y mil veces más rayos! –gritó saliendo de la cabina y azotando la puerta de metal – Todo coincide, Akane vive hoy en esa casa, ella debe ser, hermano por que solo hablabas de ella en tu diario con adjetivos , solo me diste el dato de su pelo…rojo como el fuego… un momento…igual a.. – de pronto recordó a la chica de la fotografía que abrazaba a Akane – no cabe duda, son hermanas…-sus ojos miraban a la nada- y ese lazo era lo que le dolía, ya que si la hermana de Akane estaba desaparecida posiblemente muerta por lo que sabía, la sangre de ella era la elegida para deshacer la maldición –llevo su mano a su frente masajeando con su dedo pulgar y medio su cien- si quería liberar a su hermano tendría que sacrificarla –ante esta conclusión sintió un pinchazo en su corazón –sacrificar a la mujer de la cual se había enamorado…- se sorprendió por ese pensamiento- pero si, era la verdad, se había enamorado, terriblemente enamorado, como un loco, a sus 22 años, y de quien no debía, realmente era tan torpe…, se encaminó hacia su coche, completamente empapado, sus ropas casi congeladas por la infinidad de gotas de lluvia que aterrizaron sobre él, se introdujo al interior del auto con movimientos mecánicos casi por inercia, colocó las manos sobre el volante, y permaneció en esa posición unos minutos más perdido en su pensamiento- Akane...-susurró casi como un leve murmullo- como puse ser tan idiota –dejó caer su frente al volante- ojalá te hubiese conocido en otra vida –levanto su cabeza mirando al frente- en la que ningún pasado nos uniera de esta forma- sonrió con nostalgia mientras encendía el coche e iniciaba el camino de nuevo a su hogar.

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El teléfono sonaba desde hacia bastante, mas sin embargo para la recién llegada la cual no se había movido ni un milímetro de su posición, era como oír simplemente la lluvia.

Guardo el libro que hubiese leído antes y se limitó a observar a la chica que varios minutos antes, la hubiese dormido con una antigua técnica de las amazonas, no la recordaba de nada, ¿seria familiar de Samanta?, pero no se parecían mucho, se contesto a si misma, más sus especulaciones fueron interrumpidas, cuando sus oídos captaron el sonido de llaves que abrían la puerta de entrada, rápidamente se puso de pie y se colocó a un lado de la puerta, y al momento de esta ser completamente abierta y de entrar la persona, la amazona apresó al nuevo intruso colocando su brazo derecho alrededor del cuello de aquella persona, no ejerció mucha fuerza, solo quería respuestas, por lo que no se preparó para prever que la persona a la que sujetaba la tomara del brazo y de un movimiento la hiciera girar hasta dar en el suelo.

-¡Auch! –dijo la voz chillante de la amazona, quejándose por el dolor sin embargo feliz pues sabía aún sin verle la cara a la persona frente a ella, que era la que buscaba.

-¿Shampoo?- expreso con sorpresa Samanta quien minutos antes hubiese sentido un poco de miedo, y que agradecía al cielo los años de entrenamiento en las artes marciales.

-Chica sarcástica seguir siendo fuerte – bromeó como antes y sonrío por primera vez mirando a Samantha.

Samanta extendió su mano para que su amiga la tomase, y al quedar a la misma altura la pelirroja cuestionó-¿Leíste mi carta?

Con esa pregunta la sonrisa de Shampoo se desvaneció instantáneamente- Si –su mirada se endureció- y lamento decir que no estoy aquí por eso.

La sorpresa de Samanta fue bastante evidente y justo iba a formular su siguiente pregunta, pero el quejido de una voz bastante familiar para ella se hizo escuchar, por lo que se apresuró a ir hacia donde surgía aquel sonido, siendo seguida por Shampoo.

-Dios… ¿que me pasó? –recién había despertado Akane, a pesar de no sentir un dolor intenso, tenia un ligero dolor de cabeza, además claro de estar bastante confundida.

-Akane –le miró preocupada Samantha y rápidamente fue a sentarse junto a ella - ¿Estás bien? –su preocupación no aminoraba.

-¡Samy! -al ver a su amiga se recuperó de inmediato y sonrió con alegría, no perdió tiempo y se lanzo a abrazarla- ¡te extrañe mucho!

-Yo también querida hermana –sonrió Samanta ya más tranquila-

La escena fue interrumpida por un ligero carraspeo derivado de la persona que se había mantenido al margen de todo el encuentro familiar.

Akane fue la primera en levantar al vista y con rapidez se separó de Samanta y encaró a la extraña frente a ella- ¡¿Quién eres tú?! –Se colocó en posición de defensa-

-Akane tranquila –le dijo con tranquilidad Samanta

-¡Pero ella me atacó! –Le renegó Akane- ¡no creo que quiera nada bueno! –dijo molesta-

Samanta suspiró y con parsimonia se puso de pie- Akane te presento a Shampoo –dijo extendiendo su mano derecha hacia el lugar donde se encontraba la tranquila amazona- es una de mis mejores amigas, con las que estudie parte de mi carrera –sonrió ligeramente.

-Vaya...tu amiga...-dijo a media voz- pero…-su ceño empezó a fruncirse de nuevo- ¿por que me atacó?

-Yo solo me defendí ante un ataque ventajoso- dijo sin expresión alguna

-Bueno tampoco era que te iba a recibir con una fiesta, siendo una extraña, y entrando prácticamente un ladrón a mí casa –expreso sarcasmo y molestia en su frase, sin poder controlarse.

Shampoo rió ante esto- Siento haberte asustado, pensé que Samanta seguía viviendo aquí, y pues como yo conocía su escondite para su llave extra, pues no dude en utilizarla –dijo como si eso fuera lo más normal- sin embargo, te repito nuevamente que me disculpo por todo –hizo una ligera reverencia.

Ah…-así como la molestia había llegado, así de rápido se fue- bueno…en ese caso…-se acercó a Shampoo- yo soy Akane –sonrió ligeramente mientras le extendía la mano a la chica quien aún sin expresión correspondía al ademán- hermana de Samanta.

-Bien, hechas las presentaciones –interrumpió Samanta- si no es por la carta Shampoo, ¿que te trae por aquí? –preguntó arqueando ligeramente su ceja izquierda.

-Una hermana de mi tribu vino a arreglar un asunto que dejamos pendiente en el pasado –miró fijamente a los ojos de la pelirroja- la gemela de ella, sin mi consentimiento y a espaldas mía vino, y desgraciadamente ese asunto le resulto mortal, por ello su gemela decidió vengarla y vengo a impedirlo-sorprendenmente para Samanta la voz de su amiga seguía tal cual, ni tristeza, ni coraje, solo frialdad.

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Pasaban de las 6 de la tarde, y la lluvia no desaparecía, Hatsuke se encontraba alistándose para ir a hacer una revisión a la Universidad, la última y después de eso, se despediría de ese trabajo al menos por mas de 24 horas, tomó sus llaves y salió de su pequeña oficina, pulcramente limpia y con un toque femenino en su decoración, siendo culpable por esto, su pequeña hija, se giró antes de cerrar la puerta y observo las cuatro paredes en las que más de 25 años había sido prácticamente su segundo hogar, solo fueron unos minutos, pues rápidamente retomó su camino, se dirigió a la entrada principal y justo al abrir la puerta de cristal, escuchó quejidos provenientes del interior de la institución, sonido que no hizo más que erizarle cada bello de su piel, su viejo corazón empezó a latir con rapidez, mas no por ello desistió, con sigilio se adentró en la Unidad y siguió el sonido de los lamentos, subió las escaleras y casi al llegar al primer piso, observó con terror el cuerpo de una joven- Madre mía…- exclamó casi en un susurro, el cuerpo estaba completamente mal herido y aparentemente desangrada, por su posición era obvio que la chica se había arrastrado hasta ahí, semiinconsciente, se quejaba por el dolor de cada herida, con rapidez, mas procurando ser cuidadoso, se apresuró a tomar a la joven en brazos, manchando su pulcra camisa blanca, bajo los escalones a prisa, salió de la unidad y seguidamente se adentró en su oficina, coloco a la joven en un sofá y con nerviosismo y con mano temblorosa, se dispuso a marcar un numero telefónico, el sonido de llamado sonó tres veces, después de eso, la persona a la que buscaba contestó.

-A pasado de nuevo –dijo con rapidez- pero esta vez alguien sobrevivió….-tomó con ambas manos el auricular y en ese momento su vista se dirigió a la joven mal herida que ahora respiraba con dificultad en su sofá –tengo que llamar a una ambulancia señorita para…-su explicación fue tajantemente cortada por la voz del otro lado de la línea.

-No Hatsuke…espera unos minutos, yo misma voy y llevo a esa persona a un doctor particular…-el tono fue frío, sin migas de preocupación.

-Pero señorita Mitsuki, la joven está muy mal y…

-Nada, si llamas a una ambulancia habrá un escándalo, y eso a la escuela no le beneficiaría, así que haremos las cosas como yo diga, espera que justo salgo para allá.

Sin darle tiempo a replica, corto la comunicación, dejando al anciano, con un revuelto entre ansiedad, miedo, preocupación y desesperación, estaba seguro que la vida de esa joven peligraba, y justo lo que más le comía la cabeza era saber, como se había salvado, tal vez ella tenia la solución a toda esa desgracia…si había salido viva, eso quería decir que tenia las respuestas que ayudaran a desaparecer la maldición de la que era presa la Universidad y con ella el mismo.

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Notas de la Autora:

Bien ¡un capitulo más! Que espero de corazón que guste, y pues sincerarme con ustedes y decirles que ahora si que estoy muerta del cansancio, aunque feliz de hacerles una entrega más, realmente estas dos semanas han sido bastante difíciles, y las que siguen serán peor, estoy a final de semestre, así que estoy envuelta en trabajos pesados, por lo que odio anunciar que la siguiente actualización tardará un poco más, escribiré en mis ratos libres que no serán muchos, pero tengan por seguro que lo seguiré haciendo…y por ello espero contar con su comprensión.

Y pues pasaré a mi parte favorita, los agradecimientos, lo cuales son para: jAckesukA, Zizlila, a quienes les digo que aprecio infinitamente que me sigan apoyando y sigan ahí conmigo pendientes de la historia, a Nani-Inuyonaka y Encadenada, les rindo mi gratitud, por interesarse en la historia y por dejar su tan bien recibido comentario, espero siga logrando captar su interés y pues que más que decir, que gracias a todas.

Atte.

Aredna-R