Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi

Capitulo 11

Hacía más o menos una hora, su hermana y su amiga habían dejado el departamento de Ranma saotome, quien, en compañía de la soledad, simplemente se acostó a dormir un rato más.

Pero los acontecimientos de la noche anterior se aparecían ante sus ojos una y otra vez.

La figura de Akane entre sus brazos, sus labios tomando todo de los de ella, esa sensación de vacío que lo acompañaba diariamente, en ese momento había desaparecido.

Ella le había propuesto hacer de cuenta que no pasó nada, él aceptó sin rechistar. Era eso o arriesgarse a perderla y tener como único recuerdo un beso y la playera con la que durmió. Que, por cierto, guardó en su armario tal cual la dejó la chica. Aún conservaba su aroma.

Y aunque los dos prometieron olvidar el incidente, la verdad es que ninguno podía olvidar aquel momento. Ella lo hacía con culpa y a la vez nostalgia, pues estaba segura de que si no estuviera en una relación, en ese instante, estaría fantaseando con el pelinegro. Y él atesoraba ese instante compartido como su más preciado tesoro.

Habían pasado unas semanas, Akane volvió con Shinnosuke, pero era más bien una especie de experimento para ella. Quería saber si lo que sentía por su actual novio era realmente amor o solamente costumbre.

Por otro lado, su relación con Ranma se iba afianzando. A su lado, se sentía protegida. Estaba segura que podía contarle lo que quisiera, incluso si le decía que había matado a alguien y necesitaba de su ayuda para esconder el cadáver, estaba 100% segura de que el pelinegro la ayudaría y jamás diría una palabra.

Se habían vuelto muy amigos, tanto que algunas veces salían en compañía de Ranko, Shampoo y Mousse, que poco a poco iba olvidando a Mei Ling, pero aún no quería comenzar una relación con la chinita, que dicho sea de paso, no perdía las esperanzas.

La banda, por su parte, llevaba algunas semanas en el estudio de grabación. Ya estaban grabando lo que sería su nuevo material y estaban ansiosos por terminar, editar y sacar a la venta.

Literalmente su vida se había convertido en un viaje de dos lugares, de sus casas al estudio y del estudio a sus casas.

Ranma había desaparecido de la casa de sus padres, por mucho que eso le molestara, no tenía demasiado tiempo para ir de visita. Por ahí se escabullía a ver a su madre y a su abuela, pero solo por unos pocos minutos. Estaban metidos de lleno en la grabación.

Por alguna cosa rara que no lograban resolver, Ranma no había podido componer ni una sola canción. Hasta ese momento, tenían dos a medio terminar y solo una lista para ser grabada, además de varias ideas y melodías para otras más, pero ninguna era obra del pelinegro. En su cabeza había una especie de bloqueo.

Sí ayudaba con los arreglos y alguna que otra cosilla técnica. Pero ni una sola letra, ni una sola frase, ni un arpegio, nada. Estaba nulo y eso era bastante raro. Sus compañeros estaban algo preocupados, si bien la esencia de su música no había cambiado, le faltaba ese toque que Ranma le daba.

Cierto día, sus compañeros y Taro lo abordaron bombardeándolo a preguntas. Que qué le pasaba, si se sentía bien, si necesitaba ayuda, en qué podían ayudarlo. Hasta que el chico perdido dio en la tecla sin saberlo

-Tal vez esté enamorado y su cabeza ha dejado de funcionar.. propongo que lo devolvamos a su fábrica de origen y compremos uno nuevo. Uno que no se enamore -dice de brazos cruzados burlándose del pelinegro

-Cierra la boca Ryoga -expresó enojado el ojiazul

-Aah, veo que tocamos una fibra sensible ahí ¿Cierto? -continúa Taro

-Te lo tenías bien guardado Ranma.. ¿Quién es? -pregunta el de la pañoleta- ¿Es alguna de las chicas de la fotografía?

-¿¡Que!? -grita nervioso el ojiazul

-Parece que sí -pica Mousse

-Tú cállate cegatón, nadie te ha dicho nada de tu novia la pegajosa

-¡Hey! -grita el de cabello largo que ese día lo traía atado en una coleta- ella no es mi novia

-Da igual -voltea-

-Ya, Ranma, no te enojes solo estábamos bromeando -dice Ryoga

-Tú cállate, ¡Te burlas de mí pero eres el peor, siempre detrás de una mujer que jamás se fijará en ti! -explota el pelinegro

-Ranma, Ranma, tranquilo, cálmate -dice Taro tomando al ojiazul de los hombros- era solo una broma ¿Porqué te alteras tanto?

-No molestes Taro -sale del estudio enojado dando un sonoro portazo.

-¿Qué le ocurre? -pregunta Ryoga

-No lo sé, pero déjenlo solo unos minutos así se tranquiliza un poco

En la calle, un alterado Ranma entró en su auto. Estaba sumamente enojado. No, estaba furioso.

Primero la chica de sus sueños lo besa, luego, le pide que sean amigos, después, ella sugiere hacer de cuenta que ese beso "jamás pasó". Ahora el idiota de Ryoga se pasó la mañana molestando.

¡Demonios Akane! -gritó dentro de su auto tratando de sacar todo el enojo y frustración que sentía.

Quiso llamarla y decirle un par de cosas. Pero no sería bueno. Mejor un mensaje. No, tampoco, es de cobarde no enfrentar sus sentimientos.

Amaba a esa chica, pero también la detestaba ¿Cómo podría olvidar ese beso que tanto esperó?

Jamás había sentido lo que sintió cuando sus bocas se unieron. Ni siquiera con Azusa. Bueno, tampoco es que sintiera algo por ella realmente. Esa relación fue más bien como estar enamorado de la idea de estar con alguien, según le dijo textualmente la muchacha.

Pero esto era distinto. No era un chico saliendo de la adolescencia. Era un hombre de 27, casi 28 años. No quería ser como esos tipos que se la pasan de fiesta en fiesta, emborrachándose y acostándose con cuán mujer se le cruzara. Él no era de esos.

Si era cierto que lo hizo algunas veces, según él para descargar la tensión. Pero ni la mujer más voluptuosa y hermosa logró llenar ese vacío constante. Ese mismo que pareció llenarse la noche anterior y que ahora era, incluso, más profundo.

Y a pesar se sentirse así, no podía odiarla. Podía estar enojado, podía maldecir, pero no odiar.

Estaba molesto. Frustrado. Triste.

Y la única razón era que Akane Tendo lo había mandado deliberadamente a la tan temida y odiada Friendzone.

Era la primera vez que estaba en esa zona. Jamás lo habían friendzoneado. Es más, creyó que nadie viviría nunca para verlo.

Pero así fue.

Estaba en medio de un auto-sermón a sí mismo, cuestionándose y retándose cuando su teléfono comenzó a sonar. Por un segundo quiso desviar la llamada pero cuando vió el número de su casa, supo que algo no estaba bien.

-¿Diga? -contestó receloso

-¿Ranma? -pregunta su madre. Se oía angustiada y su voz entrecortada

-¿Mamá? ¿Qué ocurre? -estaba seguro que algo malo había pasado. Su madre jamás lo llamaba en ese horario a menos que sea por algún problema serio, como ese.

-Es-es la abuela Kimiko. La estamos llevando al hospital

-¿Qué ocurrió?

-No lo sabemos. La encontré desmayada en su habitación con un corte en su cabeza y ahora está inconsciente

-Voy para allá

-Avísale a Ryoga. Su madre no se puede comunicar con él

-De acuerdo. ¿Dónde la llevan?

-Estamos rumbo al hospital de Nerima.

-Está bien. Adiós, nos vemos enseguida

El pelinegro salió de su automóvil como alma que lleva el diablo.

Genial. Ahora además de estar enojado y frustrado, estaba preocupado

¿No había algo más que pudiera pasarle hoy?

Entró nuevamente en el estudio buscando a su primo

-¿Dónde está Ryoga?

-Ranma, si estás buscando pleito, no quiero entrar en eso -dice defendiéndose el del colmillo

-No, idiota. Acaba de llamar mi madre. La abuela tuvo un problema y la están llevando al hospital

-¿Y? -preguntó el de la pañoleta sin prestarle mucha atención creyendo que no era tan grave

-Ryoga, se desmayó y se golpeó la cabeza. Estaba sangrando e inconsciente

-Mierda -escucha el ojiazul susurrar a su primo y salir corriendo de la sala de ensayo

El muchacho de ojos verdes salió corriendo directo al hospital, olvidándose de su propio auto.

Era tal el amor y cariño que tanto él como Ranma le profesaban a la anciana, que no pensó en subir a su vehículo. Tres cuadras más adelante, su primo lo alcanzó en su Hyundai y juntos, se encaminaron a ver a su abuela

-Debo llamar a mamá -dice de pronto

-Ya lo sabe. Mi madre le avisó y ninguna de las dos se podía comunicar contigo -dice el pelinegro sin quitar la vista del frente

-Y ¿cómo iban a encontrarme? -se dice a sí mismo Ryoga- olvidé mi teléfono en casa.

-Ay, Ryoga, de verdad, eres el peor

-¿Lo dices por Ukyo? -retoma el tema anterior que interrumpió su primo cuando salió enojado de la sala de ensayo

-No Ryoga, no lo digo por ella. Pero igual ¿Porqué sigues insistiendo con ella? ¿Sabes que no está interesada en ti verdad?

-Si, lo sé

-¿Entonces? ¿Porqué sigues lastimándote a ti mismo?

-Por que aunque no quiera saber nada conmigo, prefiero estar con ella así a tener que alejarme. -suspira- tu no lo entenderías. No has estado enamorado. Por muy buenas que sean tus letras, no valen más que las otras. Jamás sentiste nada de lo que escribes -reflexiona

-Te equivocas. Sí se de lo que hablas. Que no me hayas visto con alguien, no quiere decir que no me haya enamorado.

-¿Acaso?.. -dice dejando la pregunta flotando en el aire

-Si -responde y con eso, el chico perdido se da por contestado y se termina el tema

Al llegar al hospital, se encuentra con sus padres y su hermana en la sala de espera

-¿Qué pasó? ¿Ya dijeron algo los médicos? ¿La vieron?

-No hijo -dice Nodoka con los ojos rojos y llenos de lágrimas- aún no sabemos nada

-¿Recobró el conocimiento? -pregunta su sobrino abrazándola al tiempo que la saluda

-No, cuando llegamos había dejado de sangrar, pero seguía inconsciente. El médico que vino hace rato nos dijo que le harían unos estudios para descartar algún coágulo o fractura en la cabeza. Pero hasta ahora no sabemos nada más. Tampoco nos permiten pasar, no hasta que venga algún médico

-¿Has hablado con la tía? -cuestiona el pelinegro

-Está en camino, llegará en la noche

-Bien -contesta al tiempo que abraza a su hermana, que hasta ese momento se había mantenido callada a un costado- ¿Cómo estás Ranko?

-Rogando que no sea nada malo -dice limpiándose el rostro con un pañuelo descartable.

-Tranquila, debe ser por la edad

-Lo sé. Lo sé Ranma

Pasada una hora, la familia Saotome y el joven Hibiki vieron a un doctor acercarse a ellos

-¿Familiares de Kimiko Kato? -interroga

-Sí, somos nosotros, yo soy su hija -toma la palabra Nodoka- ¿Cómo está mi madre doctor?

-Bueno, por dónde empezar -contesta el galeno sopesando las palabras- es una mujer bastante fuerte para su edad. A simple vista no parece tener más de una contusión en la zona lateral de la cabeza, donde se produjo el golpe, pero no es nada grave. ¿Tiene algún antecedente o enfermedad de la que debamos saber? -finaliza

-Si, tiene problemas de presión, pero está controlado y un problema en el corazón. No recuerdo como se llama, pero es cuando el órgano aumenta su tamaño

-Cardiomiopatía dilatada -corrige el médico

-Eso, pero también lo tenemos controlado, está medicada y hemos cambiado su estilo de vida para mejorar su condición -dice Nodoka

-Perfecto, ¿Cuándo fue su último control?

-Hace seis meses

-Bien, seguiremos haciendo análisis, porque encontramos una mancha en sus pulmones. Bien podría ser neumonía o agua debido a la cardiomiopatía de la que hea dicho. A pesar de ello, la abuela se encuentra en perfecto estado. Eso sí, la tendremos en observación hasta mañana o quizá pasado, pero no se preocupen, es solo rutinario, más teniendo en cuenta su edad

-Muchas gracias doctor -dice Genma hablando por primera vez

-¿Podemos verla? -pregunta Ranma ansioso

-En unos momentos más podrán ingresar, solo tres personas por habitación, pero esperen a que la señora sea trasladada allí, mientras tanto, necesito que alguien venga conmigo a llenar unos papeles para su internación.

-Sí doctor, voy con usted -sigue la señora Saotome al joven galeno

-Bueno, chicos, iré a llamar a Naoko para que sepa que su madre está bien, seguramente ya está en camino, pero la noticia aliviará un poco su pesar. Así estará más tranquila.

Los tres primos se quedaron en silencio, esperando que les dieran permiso de entrar a ver a su amada abuela.

Ya había caído la noche en Nerima, la familia Saotome se encontraba aún en el hospital. La madre de Ryoga había llegado con su esposo, el señor Hibiki y luego de una extensa charla, decidieron que esa noche Nodoka, su hermana Naoko y Ranko se quedaran en el hospital a cuidar de la anciana abuela. Ranma pasó una "noche de chicos" junto a su padre, su tío y Ryoga, aunque a decir verdad, solo se dedicaron a entrenar, cosa que al pelinegro no de desagradó pero tampoco le causó un mayor interés.

A la mañana siguiente, bien temprano, cuando llegaron las mujeres, los dos nietos quisieron ir a suplirlas para que su dulce abuela no estuviera sola, pero al encontrarse fuera de peligro, pidió que fueran solamente a la hora de la visita y que esa noche no se quedaran allí, debido a que le darían el alta al otro día.

Durante el transcurso de la tarde. En el hospital, la abuela se había dado cuenta de que a su nieto le ocurría algo. Y si no se equivocaba, parecía un mal de amores.

-Hijo, ¿qué te ocurre? -preguntó cuando quedaron a solas

-Nada abue ¿Porqué preguntas?

-Por que te veo triste. Cabizbajo. Me animaría a decir, enamorado

-Ay, abue ¡Qué cosas dices! ¿Yo, enamorado? No me hagas reír -dice con sarcasmo

-Ranma, te conozco desde que saliste del vientre de tu madre. Puede que lo ocultes a los demás. Pero no me lo podrás negar a mí. Estás enamorado. Lo sé -lo mira con suficiencia- ¿Acaso me equivoco?

-No -responde de alguna manera, cansado-

-¿Quién es? ¿La conozco?

-No abue.. espera, tal vez sí.. -dice recordando que Akane pasó varias noches en casa de sus padres- ¿Recuerdas a la amiga de Ranko?

-¿Cuál de todas hijo? ¿La de cabello violeta? Si es ella, no quiero saberlo -hace una mueca de desagrado

-No, abuela, es Akane

-¡Akane! Esa chica es un ángel

-Lo sé

-¿Y porqué esa cara entonces?

-Por que lo nuestro no podrá ser.

-Dame alguna buena razón

-Está en pareja -su abuela levanta ambas cejas-

-Te dije que me dieras una buena razón, no una excusa

-Y ¿Cuál sería para ti una buena razón?

-Que le hayas dicho lo que sientes y ella te haya rechazado -él la mira con tristeza- oh, mi cielo. ¿Te ha cortado las alas? ¿Dijo que no te amaba?

-No exactamente. Nos, nos besamos hace unas semanas, pero hicimos de cuenta que eso no pasó

-¿Y eso porqué?

-Porque ella tiene novio y además..

-¿Además?

-Estábamos ebrios..

-Hijo, sabes que los niños y los ebrios suelen decir verdades?

-No esta vez abue

-Ah, ya verás mi chiquitín, la abuela Kimiko no se equivoca en temas del corazón. Ella es una chica dulce y tierna y tú eres maravilloso. No bajes los brazos, ya sabes lo que dicen.. Persevera y triunfarás.

-Gracias abue -la abraza

-Vamos, ahora ve, que ya casi es hora de mi siesta -dice la anciana retando cariñosamente a su nieto

-De acuerdo, nos veremos mañana entonces, en casa

-En casa -afirma ella

Ya estando fuera, encuentra a su hermana maldiciéndose a sí misma

-Hey, pequeña, qué ocurre?

-¡Nada! ¿¡Qué va a ocurrir!? Había quedado con Akane para salir, pero ahora tendré que cancelar y encima me olvidé de que esta noche, los tíos se quedan en casa. Si ellos ni estuvieran, iríamos a dormir allí. Ahora debo llamarla y decirle "oh, no, lo lamento Akane. No podremos salir hoy, no tenemos donde dormir

-Vengan para mi departamento -dice él encogiéndose de hombros- sabes que tengo la habitación de más y que puedo ir a buscarlas a cualquier hora.

-Es que.. -dice de repente con real nerviosismo- como la abuela está aquí, habíamos decidido no salir y quedarnos en casa -dice avergonzada

-Oh.. bueno, en ese caso, si ella está de acuerdo, en casa siempre tengo cervezas y hace poco abrieron un local nuevo de pizzas que he querido probar y esta parece ser una buena oportunidad -propone, aunque su hermana pensó que con esa "buena oportunidad" había querido decir que la aprovecharía para intentar hacer algo con su amiga de cabello largo

-Bien.. supongo que no se enfadará.

Pero la chica no se enfadó. Al contrario, cuando la pelirroja le comentó su cambio de planes, estuvo tentada a declinar la oferta pero eso la dejaría más en evidencia.

Era obvio que ya no amaba a Shinnosuke. Pero no encontraba algún motivo para abandonarlo, este último tiempo se había comportado como lo hacía cuando recién empezaban a salir.

El chico se estaba esforzando, pero simplemente, el amor ya se había evaporado y él no sabía, o no quería, que fuese así.

¿Qué más da? Solo pasaremos una noche de chicas, y las cosas con Ranma no están tan mal, se recuerda la morena mirando la última conversación que tuvo con el ojoazul hace unas horas, cuando le preguntó sobre el estado de su abuela, por que su amiga no le contestaba.

Quedaron en que Ranma iría a buscarla, ya que su hermana estaba preparando su casa para cuando llegasen sus tíos junto a sus padres del hospital.

Un rato después, suena el timbre de la casa Tendo. Kasumi, con su vientre de casi seis meses a penas abultado, recibió al pelinegro, que se presentó como hermano de Ranko. Akane todavía no estaba lista, según su hermana mayor, estaba bañándose, así que lo invitó a esperarla en el pequeño saloncito. Allí se encontraba también el señor Tendo, con quién entabló una larga charla sobre artes marciales y el dojo en el que el hombre mayor solía dar clases.

-¡Vaya! ¿Eras tú aquel muchacho? -pregunta el patriarca cuando el chico frente a él le contó que compitió durante dos torneos a los catorce y quince años

-Si, entrené mucho para esa vez. Ya no quería seguir compitiendo, estaba enamorado de la música así que me costaba bastante poder concentrarme

-Míra que pequeño es el mundo, Ranma -dice Kasumi sirviéndole te al muchacho- Nabiki, nuestra hermana del medio, era muy fan de su banda -dice refiriéndose a sus compañeros- y Akane, de las artes marciales

-Es cierto. Se podría decir que de una u otra forma estuviste siempre en esta casa jajajaja

-¿Ranma? -pregunta la ojimarrón cuando lo ve sentado en el salón

-Hola Akane -sonríe- estabamos charlando con tu padre sobre artes marciales, no sabía que a él le gustaran -dice con una sonrisa viéndola y voltea de nuevo al señor Tendo- debería conocer a papá, él también es un gran fanático del arte del estilo libre

-Sería muy buena idea, Ranma -completa Kasumi

-¿Ya estás lista? -pregunta a la amiga de su hermana- Ranko dice que estará en casa más o menos en media hora, si nos apresuramos, tal vez lleguemos juntos -sonríe de nuevo

-Sí, déjame ir por mi bolso -dice subiendo las escaleras- ya bajo y nos vamos

-De acuerdo

Mientras la menuda joven iba por sus cosas, el señor Tendo se despidió de Ranma alegando que iba a darse un baño y que había sido un placer charlar con él

-Cuando quiera señor Tendo

-¡Ah! Llámame Soun -dice el padre de Akane estrechando la mano con la del muchacho sin saber que su hija estaba escuchando detrás de la puerta. Jamás le pidió a Shinno que lo llamase por su nombre, piensa.

Una vez que recogió sus cosas, se dedicaba a bajar las escaleras cuando se cruza a su padre que subía con una sonrisa

-Hasta luego Akane, te cuidas ¿Si?

-Sí, papá

-Bien. -asiente a la mujer- Qué buen muchacho es ese Ranma -lo oyó decir por lo bajo cuando ella siguió su camino, cosa que la hizo sonrojar.

Ya en la puerta, el ojiazul la esperaba para ir a su departamento de una vez por todas.

En la entrada se despidieron de Kasumi y entraron al auto del pelinegro, que ese día había decidido llevar su cabello suelto.

Cuando llegaron, se encontraron a Ranko en la puerta de la calle esperándolos

-¡Akane! -gritó la pequeña pelirroja abrazándola-

-¡Hola Ranko! ¿Hace mucho que nos estás esperando? -pregunta

-No, acabo de llegar. Jejeje -ríe-

-Bueno, se van a quedar allí o van a entrar? -dice Ranma llegando por detrás de la chica Tendo

Una vez dentro del departamento, el pelinegro puso música en volumen bajo para que no interviniese en las conversaciones que se pudieran dar.

-¿Qué banda es? -pregunta Akane sobre la música que sonaba

-Imagine Dragons, no tengo idea de donde son

-¿te gusta una banda que no sabes de donde son? -se burla la chica al tiempo que colocaba frituras sobre un plato para llevarlas al living

-Es que en realidad, no me gustan. Solo esa y otra canción más. Es un mix de varias bandas

-Oh.. Spotify?

-Pff, no, que va, no me gusta esa aplicación. Debo ser un espécimen en extinción, porque descargo lo que escucho de un servidor de internet

-¿Sabes que puedes pagar para no tener publicidad en la aplicación cierto?

-¿Pagar? Para qué si puedo tenerlo gratis de internet

-Eso se llama piratería

-¿Tu no lo has hecho nunca -la chica se sonroja

-Bueno, si -desvía la mirada

-¿Ves?

-Y ¿Qué más tienes? ¿Que otras bandas te gustan?

-Aahm.. tengo bastante material de Queen, guns 'n' roses, Bon Jovi, Red hot chilli pepers, Oasis.. tengo un amplio repertorio

-¿Así que Queen?

-Si

-Acaso eres de esos millenial que hay ahora?

-¿Lo dices por el boom de la película? -ella asiente- No, siempre escuché a la banda. Seas quién seas y tengas la edad que tengas, todo el mundo conoce a Queen. Son como los Beatles.

-¿Te gustan los Beatles?

-No mucho. Alguna que otra canción -en ese momento suena una canción en un idioma diferente al japonés y al inglés- y eso que suena qué es? -pregunta nuevamente

-Mago de öz, son españoles

-¿Entiendes algo de lo que dicen?

-Absolutamente nada, pero la música es genial -sonríe contagiando a la chica- ven, llevemos esto, toma la bandeja, yo llevaré las cervezas

-¿Cervezas otra vez? -rezonga Ranko cuando los ve llegar al living nuevamente

-Lo lamento enana, no tengo otra cosa.

-Está bien, tendré que soportarlo por ti mi amiga -dice mirando a la ojimarrón que no entendió lo que la pelirroja le quiso decir

Ya habían pasado al menos dos horas y el pelinegro no cabía en sí de la alegría. Sin siquiera proponérselo, la chica que le robó el corazón estaba nuevamente en su departamento. Aunque se habían vuelto buenos amigos, debido a lo ocurrido la vez anterior, ninguno quería hablar de que ocurrió la última vez en ese mismo departamento.

De un momento a otro, los hermanos Saotome estaban enfrascados en un juego de cartas. El ganador o ganadora, jugaría contra Akane, que observaba los movimientos de ambos con ojo crítico. Mientras Ranko se tomaba el tiempo para analizar su jugada, Ranma hacía lo que creía correcto, perdiendo estrepitosamente la partida de desempate

-¡No se vale! ¡Quiero la revancha! -decia el chico de ojos azules- hiciste trampa Ranko -reprocha

-¡Oye! Yo jamás hago trampa

-Mentirosa -dice por lo bajo acusándola

Si bien no habían bebido mucho, la noche se estaba poniendo cada vez mejor, según el pelinegro, que se encontraba sentado en el suelo jugando una nueva mano de cartas con su hermana, mientras Akane peinaba su cabello, que llevaba largo hasta la altura de los omóplatos. Todavía se preguntaba como era que habían terminado así, pero no le disgustaba nada.

-¿Con qué te lavas el cabello? -pregunta de repente

-He.. no tengo idea. Cuando compro los shampúes y acondicionadores no me guío por la marca

-Él se fija en el envase -explica la colorada

-¿El envase?

-Si, primero mira que envase compró la última vez y luego compra otro distinto -sigue diciendo su hermana

-¿Osea que cambia la marca todo el tiempo?

-Si -responde el chico

-Quizá por eso se mantiene sedoso y suave -comenta Akane sin pensar y Ranma se pone de colores- igual no entiendo porqué siempre llevas el cabello atado con una trenza.

-Es por la banda

-¿Qué tiene que ver la banda?

-Nos llamamos "Polaroid" -dice el chico como si fuera algo obvio

-Ilumíname un poco más -pide la pelinegra

-¿No sabes el significado del nombre?

-No creo que tenga mucho significado. Es una cámara de fotos instantánea

-Exacto

-¿Y?

-Espera, tal vez esto ayude -el joven se levanta y se dirige a su habitación, de allí regresa con una fotografía instantánea y se la tiende. La chica mira la foto, luego a él

-¿Eres tú? -pregunta señalando un niño de camisa china roja y trenza. Está sonriendo con los ojos cerrados

-Sip. Esos son Ryoga y Mousse -la chica los observa y nota que los tres están con las mismas ropas, pero mucho más pequeñas, que las que usaban en sus shows

-¡Qué pequeños! -exclama la ojimarrón

-Si, eso fue para una fiesta de Halloween en la primaria, teníamos unos .. ocho o nueve años.

-Es la misma ropa que usaban en los recitales

-Si, por eso el nombre de la banda

-Explícate mejor Saotome -dice su hermana

-Cuando comenzamos con la banda, no teníamos nombre. No se nos daba bien eso de buscar algo que nos identifique. En ese entonces no nos importaba mucho el no tener uno. Pero luego vino el contrato y ahí, por razones obvias, nos lo exigían.

No sabíamos que hacer. Nos quemamos la cabeza buscando algún nombre decente, pero no se nos ocurría nada. Hasta que apareció tía Naoko con una foto de nosotros tres disfrazados -Akane señala la que tenía en sus manos- si, esa misma.

Mamá había dicho que estábamos iguales, que a pesar de pasar por la pubertad, seguíamos teniendo esos rostros de aniñados, así que eso nos dio la idea de llamarnos "fotografía" -al ver la expresión de akane como diciendo no puede hablar en serio, sacudió la cabeza pensando que sabía lo que pasaba por la mente de la chica- pero era un nombre malísimo. Hasta que preguntamos por el papel de la foto, no era como los de las que se sacan con las cámara de rollo como en ese momento. Ella nos dijo que la sacó con una cámara vieja, una Polaroid.

De ahí viene nuestro nombre, según mi madre seguíamos siendo como en la fotografía así que usamos ese concepto para llamarnos como el aparatejo -finaliza

-Si, pero al público se lo explican más resumido -bromea Ranko

-Por supuesto, no ibamos a ir por todos lados contando la historia con todo y detalles. Con que sepan que es por la foto que nos sacaron y estábamos igual en ese entonces, es suficiente

Durante el relato de Ranma, Akane siguió jugando con su cabello e hizo dos trenzas a penas perceptibles en uno de los lados de la negra cabeza del muchacho, quien disfrutaba con demasía del tacto femenino.

-¿Y eso? -preguntó Ranko cuando las notó

-Oh, ¿Te gustan? Las hice mientras Ranma contaba la historia del nombre de la banda

-Pero casi no se ven

-Es la idea, cuando lo lleve suelto, las trenzas no se van a ver

-Pareces un chico malo hermanito -la de cabello color fuego da un par de palmadas en la espalda del mayor cuando pasa junto a él de camino a la cocina a buscar más bebida

-Oigan, quieren cenar algo? -pregunta el pelinegro que sentía su estómago crujir de hambre

-¿Probamos esas pizzas de las que hablaste hoy? -recuerda su hermana

-Bueno, si quieren ..

Mientras comían, charlaban de varias cosas, entre algunas de ellas, Ranma contaba que se encontraba bloqueado en cuanto a lo que de composición se trataba. Aunque le daba un poco de miedo que las chicas se dieran cuenta fel porqué de su mal.

-Son etapas Ranma, a veces pasa -consuela la pelirroja de cabello atado en una cola alta

-Si, lo sé, pero es raro. Me siento incómodo con Mousse y Ryoga haciendo casi todo el trabajo

-¿Entonces porqué no escribes sobre eso? -piensa Akane- sobre la frustración de no poder hacer lo que quieres

-Esa es una buena idea -secunda Ranko señalándola con la mano en la cual tenía una porción de pizza- piénsalo Casper, mucha gente se sentiría identificada -dice mirando de reojo a su amiga que bebía un trago de su botella de cerveza

-Podría ser.. -contesta el ojiazul a la vez que en su mente se van formando solas las frases de lo que podría ser una posible canción

-Y bien, Ranko, ¿Cómo vas en la facultad? Ya empezó la época de finales? -pregunta la pelinegra

-No, todavía no, faltan los parciales y luego de dos semanas comenzarán a tomar los finales, pero hay algunos valientes que ya se anotaron para dar alguno. Yo me anoté para dar ese bendito final de psicología 1

-¿La de primer año? -pregunta su amiga

-Esa misma

-¿Ya están las carpetas para anotarse a los finales?

-Síp

-Entonces debo darme prisa y anotarme -dice Akane

-¿Vas a anotarte a TODOS los finales? -pregunta Ranma

-Es la idea -le contesta la chica

-Eso suena a mucho por estudiar -dice sonriendo y la pelinegra contesta moviendo su cabeza afirmativamente sonriéndole de regreso

A todo esto, Ranko había quedado estática en su sitio. Para cuando la ojimarrón la miró, su amiga le devolvió una atónita mirada

-¿Qué sucede Ranko? -pregunta la chica

-¿Eso quiere decir que volverás? -su amiga asiente- ¡Ay Akane! ¿A qué se debe este cambio tan brusco?

-Bueno, primero que nada, no estoy segura de ejercer cuando me gradúe, pero quiero terminar y recibir mi título, no quiero sentir que he dejado un asunto pendiente y arrepentirme cuando sea tarde.. además -mira al ojiazul- un amigo me dijo que "tal vez en las residencias encuentre una respuesta real a mi pesar y no solo suposiciones" -repite las palabras que el muchacho le dijo hacía un tiempo.

Él reconoció al instante la frase y le sonrió con orgullo estirando su brazo derecho y palmeando a la chica, que estaba ahora en el suelo comiendo cerca de él.

-Te felicito pecho plano, eres una chica fuerte

-Gracias Ranma -contesta ella sonrojada

-Y bien -comienza Ranko, que ya intuía que si las cosas seguían ese curso, esos dos terminarían a los besos en cualquier momento- ahora qué hacemos?

-Me imagino que no harán una pelea con almohadas ¿Cierto? -pregunta el pelinegro-

-Pss claro que no ¿Qué crees? Me parece que viste muchas películas hermanito -se burla la menor de los Saotome

-Ja ja ja, que graciosa -ríe con sarcasmo-

-¿Vemos una película? -propone Akane

-Uuuyyyy ¿De terror? -contesta su amiga- amo las de terror

-De acuerdo -contesta la pelinegra

-Bien, vamos a ver que hay en Netflix de terror

-¿Estará "La monja"? Dicen que es una buena..

-Mm.. no creo.. es muy nueva.. a ver.. que les parece "El conjuro?

-Ya la ví -dice la ojimarrón

-También yo -secunda la ojiazul

-Si, yo también.. -remata el muchacho- vieron la segunda parte? -las dos chicas niegan- bien, les parece esa?

-Por mí está bien -dice la chica Tendo

-Si, pon esa Ranma -exclama su hermana

Justo antes de darle "play" suena el timbre de abajo, el pelinegro se acerca al portero eléctrico y pregunta quién es, puesto que no esperaba visitas

-Ahm..chicas.. alguna de ustedes pidió helado? -pregunta confundido

-¡Si! ¡Yo! -grita Ranko

-¿En qué momento lo pediste? Pregunta Akane buscando su billetera-

-Cuando bajé a buscar las pizzas jejejeje-

-Está bien, deja que lo pago yo, ustedes pagaron la cerveza y las pizzas, dejame el helado a mí

-¿Segura? Akane, eres la invitada. No es necesario -dice el pelinegro

-No, en serio, quiero al menos, pagar el helado

-Bien, como quieras. Ranko, bajas tú?

-Voy yo, no se preocupen -vuelve a decir la menuda joven de cabello largo

-De acuerdo, ten, aquí están las llaves de la puerta de abajo -Ranma le entrega un juego de llaves

-Bien, ya vuelvo -sale del departamento

-¿Cuándo piensas decirle lo que sientes? -pregunta Ranko cuando pasan unos minutos desde que su amiga abandono el lugar

-¿De qué hablas? -dice su hermano haciéndose el desentendido

-Ya sabes, no te hagas

-Sabes que tiene novio -afirma

-¿Y? Eso no te detuvo con Azusa

-Si, pero esto es distinto -se cruza de brazos

-¿Porqué?

-Por que a Azusa no la amaba. No realmente

-Entonces amas a Akane

-¡Yo no dije eso! -grita colorado como trasero de mandril

-Ya, Ranma, no hace falta que finjas, te conozco casi desde que naciste

-Te recuerdo que soy mayor que tú -regaña

-No cambies de tema Saotome -se cruza de brazos- si la amas, ve y díselo. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué te rechace? Tendrás otra cosa de la que escribir una canción.

-Dime ¿qué quieres que haga? ¿Que la acorrale y le grite que la amo? -dice sin pensar y de inmediato se sonroja

-¡Aja! ¡Sabía que estás enamorado! -grita Ranko acusadora señalándolo- se te nota demasiado Casper

-¿Qué cosa se le nota? -pregunta Akane desde la puerta con el helado

-Que es un muy mal perdedor -dice su amiga, sin el más mínimo indicio de nervios

-¡No soy un mal perdedor! -grita el ojiazul a su hermana parándose y yendo hacia la joven que acababa de entrar para ayudarle con las bolsas del postre

-¿Entonces porque pediste la revancha?

-Porque eres una tramposa -responde siguiéndole la corriente

-¿Qué no ibamos a ver "El conjuro 2"?

-¡Cierto! -continúa la pelirroja- será la próxima Casper jejeje -se acerca a la cocina y le susurra al pelinegro en voz baja- esta vez te salvé, pero es la última. ¡Ya declárate!

Los tres se sentaron en el sofá a mirar la película, mientras comían helado y bebían cervezas. Cuando el filme culminó, encendieron las luces mientras comentaban lo que habían visto

-Pues no me dio tanto miedo -comenta el ojiazul

-Porque ya la habías visto -dice su hermana arrastrando las palabras en una clara señal de que estaba al borde de la borrachez

-¿Por qué la pusiste si ya la habías visto? -reclama una Akane algo mareada

-Pues, porque ustedes no la vieron -responde de encogiéndose de hombros en igual estado que la pelinegra

-¿Qué hora es? -pregunta Ranko

-Casi las dos de la mañana -contesta el de ojos claros

-Pff que temprano -se queja la menor

-¿Y hora qué hacemos? -cuestiona su amiga

-¡Ya se! -exclama Ranko y mira a su hermano mayor- Ranma, ¿todavía tienes el Twister al que jugábamos cuando éramos niños?

-Creo que sí.. ¿Porqué?

-Tengo una idea.. -dice la voluptuosa chica entrecerrando los ojos y mirando a los dos restantes

Esto no va a terminar bien..

Uuff, si que me costo escribir este capítulo xD

Estén atentos a lo que se viene. No voy a decir nada más jejeje

Gracias a todos por leer la historia, ya sea dejando o no review, me encanta que les guste lo escribo.

Especiales gracias a SakuraSaotome, Akanitacuri, yeka453, halethN, Haruri Saotome, Jorge Eleria, livamesauribe, Andy-Saotome-Tendo y Marisol rdzNos vemos la próxima!