La conquista
Por Mandragorapurple
El cap. de esta semana. La pasada no hubo pues me decidí a actualizar "Machigai" el fic abandonado.
ADVERTENCIAS: AU, Yullen, Arekan, AllenxRoad, AllenxLena o… bueno que sea una supuesta sorpresa.
DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece (¡pero ya quiero el cap. siguiente! I love Noahs!)
Y ahora que la serenidad vuelve a mi… el cap. 11 (reverencias al público)
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La idea le había parecido sospechosa a Lavi y a Alma le entusiasmo porque hacia mucho que no iba a una fiesta. Pasaron algunas semanas y no había hablado con Tyki, seguramente pensaba que no hacia falta más que su palabra de que estaría en la fiesta de su hermana. Y así fue aunque tal como dijo Lavi a él también le parecía que el pago era mucho más grande que el favor, no creía que se armara un alboroto por pelearse con un asistente de fotógrafo, ni siquiera su manager lo regañó. Como sea, ya lo había prometido y justo ahora tenía en casa a Alma y a Lavi. Había estado ensayando la canción de cumpleaños para Road y se daban un descanso antes de alistarse para ir a su "presentación privada".
—¡nooooooooo! — Alma se tiró en la alfombra cuando estuvo irremediablemente acorralada en el juego de video. Llevaba un buen rato tratando de subir de nivel en la consola de Allen.
—a ver —Lavi se sentó su lado y tomó el control — yo lo hago — y comenzó de nuevo teniendo a Alma embobada con los movimientos casi expertos y sus consejo sobre el juego.
La alarma de Allen sonó. Después de algunos chequeos y al haberle comentado al médico sus "alucinaciones" o recuerdos borrosos, decidieron que sería mejor aumentarle la dosis del HHG. Se levantó y fue a su habitación por la medicina con un vaso de agua en la mano. El botecito lo esperaba en su mesita de noche lo tomó y abrió, sacó la pastilla de la tarde y la escondió dentro de su almohada por un orificio casi imperceptible que le había hecho a las costuras, cuando Lavi no estuviera cerca para sospechar la tiraría en el retrete, puede que fuera una medida paranoica pero así se sentía más tranquilo. Había decidido no tomarlas más, nadie le sacaba de la cabeza que al dejarlas por un tiempo podía recordar algunas cosas de su infancia. Tal vez no estaba midiendo las consecuencias de lo que sucedería si le faltaba el HHG pero lo intentaría, tanto como pudiera resistirlo. Por supuesto aquel encuentro con Kanda le había orillado a tomar determinación, se puso a pensar si realmente quería recordar lo perdido por reanudar su amistad con Kanda y descubrió que no sería posible; ya la relación estaba perdida, quizá se había roto desde antes de perder la memoria y si verdaderamente deseaba acercarse a Kanda debía comenzar de cero. Por lo tanto haría esto por él, no por Kanda, no por Tiedoll, sino por él, después de todo sería el único beneficiado pues su ex-amigo había demostrado desde el inicio no tener ganas de colaborar en su labor de reconstrucción de los hechos o renovar tan famosa amistad.
Bebió el agua y salió rumbo a la sala con naturalidad, no le gustaba mentir pero en ocasiones tan especiales como esta podía hacer un sacrificio moral.
—¡eh! Allen, ¿que prefieres? ¿pizza o china? — Alma volteó un momento para preguntar
—pizza — dijo Allen rápidamente
—¡siempre es lo mismo con ustedes! — se quejó Lavi demostrando que votaba por la comida china y puso "pause" para llamar a la pizzería. Allen y Alma se sonrieron, era una pequeña manera de molestar a su manager.
Allen tomó el lugar de Lavi y a pesar de ser advertido para no arruinar el juego quitó la pausa y siguió.
—Allen… — llamó Alma y él asintió con un sonido — tú… sabes … ¿sabes donde encontrar a Kanda? — Allen tardó en procesar la información y cuando lo logró volteó hacia la chica
—no… — por el rostro de Alma se esperaba alguna razón romántica
—¿podrías buscarlo? — Alma no se apenaba con frecuencia, no era tímida para nada
—Alma, no creo que sea buena idea — el juego seguía progresando sin que Allen se diera cuenta que le estaban acomodando una paliza
—por la pelea — exacto, no hacía falta explicar más, Alma sabía que no era buena idea y aun así tenía que intentarlo — pero lo único que quiero es su mail, o número de móvil o alguna cosa pequeñita — juntó sus dedos índice y pulgar para hacer un ademán de "poco"
—lo siento pero no tengo nada de eso — no mentía pero Alma no se iba a quedar tan tranquila, ya no pudo volver la vista al juego aunque lo intentó
—no seas malo… son amigos, ayúdame, jamás te pido nada — rogó explicitando el interés romántico hacia Kanda
—no creo que sea lo indicado… — había un beso entre ellos de por medio y una declarada preferencia por los hombres
—¡lo ves! Sabes donde esta pero no quieres decirme porque es tu amigo y no crees que yo sea buena para él — vociferó haciendo que Lavi se asomara desde la cocina
—no es eso, jamás pensaría tal cosa. No he conocido mejor chica que tú — dijo Allen dejando el control a un lado, ella se sonrojó un poco — es él quién no es bueno para nadie — Lavi se apresuró con la orden y volvió a asomarse
—es misterioso, interesante, callado y seguro tiene una inteligencia que impacta… — la niña tenía idealizado a Kanda
—no… — dijo Allen entre risas, ese maldito simplemente era antipático. Alma arrugó la frente con molestia por ser contradicha sobre su amor platónico — déjalo, ya te gustará alguien más — ella torció la boca en desacuerdo
—¿soy bonita…? — dijo de repente — eres bisexual y por eso puedes darme una opinión mucho más completa — lo miró con una seriedad que el tema no ameritaba
—lo eres — contestó seguro
—¿entonces por qué no habría de gustarle a Kanda? — y de nuevo con lo mismo. Pero por el bien de Alma y además por que no tenía el derecho, no le diría a la niña que su amado era homosexual.
—¿y si no le gustan las mujeres?— dijo Lavi apareciendo. Allen no lo diría pero Lavi tenía suficiente suspicacia para imaginarse todo un teatro.
—¡claro que no! — dijo Alma tomándolo como una improbabilidad universal, tal hombre sería una perdida para el mundo heterosexual
—¿qué dices Allen? Ampara a esta pobre niña, ayúdala o decepciónala porque no te la podrás sacar de encima de otra forma — Alma le enseñó la lengua a Lavi y el rió, después de todo también tenía curiosidad por saber la verdadera relación entre ambos chicos desde que vio salir a Kanda con la ropa de su pequeño Allen.
—no la ayudaré, independientemente de las razones simplemente no puedo porque no tengo ni su número ni su mail ni se donde vive el tipo ese —
—ahí tienes niña, asunto terminado, toma, te toca ir a recibir las pizzas — Lavi se estiró para darle un billete pero ella no atendió, miraba a Allen tan fijamente que daba miedo
—¿Alma…? — llamó Lavi poniendo el dinero frente a su rostro, ella le dio un manotazo para que se apartara y pudiera seguir fulminando a Allen
—no seas grosera… — regañó Allen
—¡TE GUSTA! — gritó Alma levantándose —¡POR ESO NO QUIERES AYUDARME! — apretó los puños con molestia y dio unos saltitos de berrinche
—¡¿qué? — Allen se trató de levantar pero sentía que al ponerse a una altura correcta Alma buscaría ponerle un golpe — ¡claro que no! — negó con la cabeza, las manos, la mirada, el gesto, con todo lo que le fue posible negar
—¡MENTIRA! — Alma entrecerró los ojos con sospecha — Allen Walker… desde hoy somos rivales en el amor y te advierto que NO TE LO QUEDARÁS — después de tal sentencia salió corriendo hacia la terraza con una vuelta dramática.
Ambos hombres se quedaron de un palmo y con un signo de interrogación, menudas conclusiones a las que podía llegar una chica. Allen esperaba que se le pasara pronto el estado teatral.
—¿es cierto? — Lavi se sentó en el sillón como si acabara de soltar una carga enorme
—por supuesto que no — Allen se levantó y apagó la consola, hacia un buen rato que el "GAME OVER" estaba en la pantalla
—amigo, te haz metido con un tema candente, espero le puedas sacar esa idea de la cabeza o en verdad habrá guerra — Lavi miró hacia el rumbo en que Alma había huido
—¿qué puedo hacer? No se razona con ella cuando se pone así — la conocía bien y nadie en su sano juicio la perturbaría hasta que se le bajara el humor unos 5 niveles.
A excepción de pedir una servilleta Alma no había cruzado palabra con Allen en lo que restaba de la tarde, ahora que iban camino a la casa de Mikk las cosas tampoco mejoraron. Allen estaba preocupado, Alma jamás se había enojado con él y esperaba que a pesar de su berrinche lograra comportarse a la altura. Quedaron de acuerdo en como comenzarían y que canciones tocarían si se daba la ocasión peor fue más una plática hacia Lavi como intermediario que entre ambos.
—Bienvenidos — dijo Tyki quien ya los estaba esperando en la entrada para esconderlos hasta el momento sorpresa.
—¡wow! Su casa es increíble — Alma echó un vistazo rápido a la mansión (no podía llamarla de otra forma), imponente y fantástica.
—gracias — dijo bastante acostumbrado a que su casa causara ese efecto — yo no vivo más aquí, tengo un departamento en la zona sur de la cuidad pero siempre es bueno volver, en cuanto pase la función me encantaría mostrarles el jardín… — Tyki seguía hablando hasta que los dejó en un salón de té bastante discreto pero elegante.
Estar escondidos no les entusiasmaba, pero incluso para ellos había bocadillos y bebidas mientras esperaban. Alma acudió de inmediato a probar la refrescante ensalada de frutas del platón central, escogió las frutas que más le gustaban y se sentó.
—¿no comerás nada? — dijo extrañándose de no ver saltar a Allen sobre una mesa llena de comida. Él negó con la cabeza y dijo no tener hambre, eso pasaba cuando dejaba las medicinas, también su apetito disminuía.
Lavi y Alma disfrutaron de la comida, fuera del salón se escuchaba a la gente pasar. La fiesta parecía grande y animada, por la casa debían suponer que la familia de Tyki era acomodada, entonces eso explicaba la cantidad de gente.
La puerta se abrió de golpe y una chica entró corriendo al salón, frenó de inmediato cuando vio al trío en el lugar y ellos se quedaron congelados tratando de volverse invisibles para conservar.
—Lena… Lena…— pronunció Allen tratando de recordar lo que le faltaba del nombre
—Lenalee — dijo ella volviendo a respirar —debo decirle a Road… — dijo retrocediendo — no se vayan por favor —
—¡espera! — paró Allen y tomó a Lenalee del brazo
—somos el regalo de Road — dijo Alma
—Tyki Mikk los ha traído para sorprenderla — Lavi se levantó y fue hasta la chica — soy el manager — extendió la mano y Lenalee la estrechó aun embobada — por favor no digas nada, en un momento tocarán los chicos — pidió Lavi con una de sus sonrisas y Lena miró a Allen sin saber que hacer
—¿podrías hacernos ese favor? Tyki de verdad quiere que sea sorpresa — Allen tomó el hombro de la chica y ella asintió por fin a punto de derretirse — gracias — y le sonrió
—Lenalee, ¡muchas gracias! — dijo Alma tomándola de la mano y jalándola hacia la mesa de comida — deberías comer algo, esta delicioso, toma lo que desees — Lenalee la siguió
—en realidad no puedo quedarme, Road me pidió que viniera por su móvil, dice que lo dejó aquí… — recorrió el lugar con la vista — es púrpura y tiene mil cosas colgadas — trató de describir el teléfono con nervios, tenía tan cerca a Allen y las piernas se le hacían de gelatina
—¿esto? — Lavi movió un cojín y salió un manojo de figuritas, mini peluches y diversos que tenían colgado un celular de un púrpura imperdible de vista.
—¡Ese! — Lenalee lo tomó, hizo una reverencia y agradeció la ayuda — espero puedan quedarse en la fiesta — agachó la cabeza, no podía sostener la mirada a Allen cuando le sonreía de un modo tan amable
—¿no dirás nada? — preguntó Alma tomándola de las manos con confianza
—no — aseguró Lenalee muy sorprendida del trato tan cercano que le daba Karma
—¡nos vemos luego entonces! — la soltó y agitó la mano en despedida. Lenalee salió del lugar con el corazón saliendo por su garganta. ¡Oh Dios! ¡Qué afortunada era!
Corrió hasta el salón donde sus amigas y la cumpleañera estaban, su rostro pálido estaba radiante ahora. Allen sería su secreto, un poco, unos minutos pero secreto al fin. En la mesa más pomposamente decorada estaba Road cruzada de brazos haciendo una rabieta pues hace un momento Tyki se había aparecido y cuando le preguntaron por el regalo de cumpleaños se había hecho el loco.
—no lo he perdonado por no decirme de la sesión de fotos y ahora se atreve a jugar conmigo — dijo Road con la mirada fija en su hermano, él estaba inconsciente del odio con que era mirado pues charlaba con una chica amiga de la familia.
—tal vez no puede darte el regalo ahora — dijo Lou Fa tratando de mediar — ¿qué tal si tiene otra sesión con Alma y Allen y quiere llevarte de sorpresa? — Road no se iba a conformar con especulaciones
—¡mira! Ahí viene Lenalee, seguro que ella piensa lo mismo — dijo Emilia. A veces Road escuchaba únicamente a Lenalee.
—tu móvil — Lena entregó la colección de chucherías que era ese celular — ¿qué pasa? — la cara de Road estaba roja y esa expresión era de enojo, sin duda.
Las demás le contaron lo sucedido y Lena recordó ese encuentro con Allen. Se mordió el interior de la mejilla para no decir nada.
—Tyki te quiere mucho, seguro estará preparando algo tan grande que no puede decirte — abrazó a la chica
—ahí tienes — dijo Lou Fa
—no me convencen — seguía enfurruñada pero su rostro y brazos se habían relajado un poco gracias a los mimos de sus amigas. Ojalá Tyki tuviera una buena excusa para contentar a Road…
Las luces se volvieron tenues y se concentraron en la mesa donde Road estaba sentada, todos murmuraron sorprendidos pensando que había algo malo con la luz pero de inmediato se comenzó a escuchar una voz:
—Ureshii na kyou wa, tanoshi na kyou wa, Tanjoubi Omedetou, outa o utaimashou… — una chica se acercó a la mesa cantando a capela, las chicas abrieron la boca con sorpresa sin poder decir nada, las luces subieron para dejar ver al piano que se encontraba ocupado por un conocido y comenzó a tocar — Ureshii na kyou wa, tanoshi na kyou wa, Omedetou Road-chan, Tanjoubi Omedetou…(1) — Alma terminó de cantar y sonrió a la festejada
—Felicidades Road — la niña se levantó de inmediato para recibir el abrazo de Alma. Todos los presentes estaban en stand by, conocían a esos que le habían cantado "feliz cumpleaños" a Road.
—Feliz cumpleaños Road — Allen había dejado el piano y también abrazó a la chica. Cuando al fin pudo destrabarse gritó emocionada y dio saltitos de alegría abrazando a ambos famosos con todas sus ganas.
—¿te gustó mi regalo? — Tyki la tomó por los hombros para evitar que su hermana asfixiara al dueto
—¿tu los trajiste? — la niña volteó con ojos brillantes y conmovidos
—¿quién más? — ella lo abrazó con la misma fuerza de antes y dijo "gracias" mil veces
—Tyki nos dijo que te gustaba nuestra música, gracias — Alma y Allen hicieron una reverencia — ahora va nuestro regalo — dijo Allen sonriendo y volviendo al piano
Soshite bouyaha nemurini tsuite
Ikizuku haino nakano hono o hitotsu, futatsuto
Ukabu fukurami itoshii yokogao
Daichini taruru ikuseuno yume, yume
Ginno hitomini yuragu yuruni umareochita kagayuku omae
Ikuo kuno tositsukiga
Ikutu inoriwo tsuchihe kaeshitemo
Watashiha inoritusukeru
Mou kakonnokotoni aiwo tsuna idateni kisuwo(2)
Alma terminó al canción y ahora si todos los presentes aplaudieron. El grupo de fans gritó emocionada.
—¡AMO A TU HERMANO! ¡ESTO ES LO MÁS GENIAL DE LA VIDA! — dijo Lou Fa y todas asintieron con ganas de besar a Tyki. Definitivamente ya estaba perdonado.
La fiesta siguió con otras canciones más, todas a petición y orden de la festejada y sus amigas. El dueto fue invitado a sentarse en al mesa principal donde el pastel se sirvió, Road estaba feliz como pocas veces se le miraba y hablaba animadamente con Alma y Allen preguntando sobre sus preferencias y tomando fotografías para presumirlas.
Allen no podía acostumbrarse a que su presencia causara tales reacciones, y seguro jamás lo haría. Miró a Lenalee y movió los labios en un "gracias" pro haber conservado el secreto. Las amigas de Road y ella eran agradables, podrían parecer locas fans pero quizá ellas los respetaban más que los periodistas o conductores que los entrevistaron, incluso Alma se veía contenta, era aun una chica de instituto y pocas veces tenía la oportunidad de convivir de esta manera con gente de su edad. Las charlas se prolongaron, algunos invitados comenzaron a irse y Road debió ir a despedirlos, no se levantó de su asiento hasta que ambos le prometieron que cantarían su canción favorita de nuevo.
Lavi había permanecido apartado todo el rato, era el momento de sus niños y hacía todo lo que buen manager debe: disfrutar desde atrás.
—gracias — dijo Tyki acercándose a él — sé que te pones quisquilloso con estos favores… —
—ni lo digas — Lavi interrumpió — ellos no se negarían, son buenos chicos —
—¿sin rencores entonces? — Tyki extendió la mano para estrecharla con Lavi — el instituto fue hace mucho —
—nuestros problemas se extienden más allá de eso — Lavi no tomó la mano
—qué se le va a hacer — recogió su mano — pero no dejaremos de encontrarnos, aunque quiera ya no puedo alejarme — Tyki encendió un cigarrillo y salió hacía el jardín. Lavi no tomó sus palabras en serio… pero debería.
Lenalee se preguntaba si tendría la oportunidad de hablar con Allen a solas, Road lo tenía acaparado y aunque Alma había resultado ser una chica muy agradable y bastante normal (para ser famosa) sus deseos no eran más que estar con Allen. Después de que Emilia recibiera el mensaje de un chico que le pedía verse con ella todas comenzaron a hablar de los chicos que les gustaban, incluso Alma comentó que creía estar enamorada de un chico japonés que había conocido hace algún tiempo y que recientemente había vuelto a encontrar. Comenzaron a darse consejos mutuamente y Alma parecía una más de ellas.
Road tuvo que levantarse para acompañar a sus invitados y agradecer su presencia, entonces Allen se quedó sólo y no quiso entrar a esa conversación amorosa. Lou Fa trató de hacerlo participar pero el únicamente pudo responder apenado que no tenía novia y no estaba enamorado. Lenalee se emocionó contra de si misma al escuchar tales cosas, no tenía una oportunidad pero aquellos encuentros debían ser una señal de los dioses; primero en el hospital gracias a su accidente y ahora su amiga Road lo tenía en casa. Cambió de lugar para hacerle compañía a Allen en un arranque de coraje que no podía explicarse y la hacia autodesconocerse.
—han hecho muy feliz a Road — dijo tímidamente arrepintiéndose por su atrevimiento ¿ahora que diría?
—me alegra — y de nuevo hizo esa sonrisa que la derretía — pero ¿ya te encuentras mejor? — ella se sorprendió que la recordara y se avergonzó de la razón
—si, gracias — tomó una orilla de mantel y comenzó a jugar con ella, estaba muy nerviosa — por cierto, las flores estaban hermosas, hasta mi hermano se puso celoso — ahora si estaba roja — ¡pero esta bien! El se disculpa por su arranque — había olvidado por completo la infortunada presentación entre su hermano y Allen. Él rió, al principio se había asustado peor luego le apreció divertido ver aquel complejo de hermana tan marcado.
—esta todo olvidado, es buen hermano, te cuida — Allen era un sueño, sonrisa, ojos, voz, palabras…
—¡ya volví! — Road abrazó a Allen por detrás con un sonrisa que no cabía en su rostro, el se sorprendió y se puso tenso.
—¡Road! — llamó Tyki y la miró con represalia al tiempo que movía su índice de lado a lado para demostrar que ese comportamiento era incorrecto, ella lo soltó con un bufido.
—¡es mi regalo! — apeló
La fiesta terminó bien, Alma estaba encantada y no quería dejar a sus nuevas amigas pero después de otra ronda de canciones el dueto tuvo que irse.
Al día siguiente Allen despertó tarde, tiró la píldora de la mañana en el retrete y se dio un baño. Sentado frente al piano pensó que hoy sería el día en que podría escribir un poco de la pieza que tenía en ideas desde hace unos días, pero el timbre sonó. Pensando que tal vez era Lavi con más trabajo tardó en ir a la puerta.
—buenos días — Tyki estaba frente a él
—buenas… — recorrió sus recuerdos imaginando la razón de su visita pero no la encontró
—Road dijo que te gustaban los pasteles así que… — Levantó una caja de una pastelería fina
—ah… —
—es para agradecerte por el favor, me aproveché un poco pero si no lo hacía mi hermana no me lo hubiera perdonado — Allen se hizo a un lado para dejarlo pasar, Tyki atravesó la puerta y le entregó el pastel.
—no era necesario — lo tomó y evaluó, al parecer había revelado su debilidad con las personas equivocadas, jamás rechazaría un postre
—no es nada, un pretexto más bien — se sentó en uno de los sillones — ¿te molesta? — le mostró su cajetilla, él negó
—¿quieres algo de beber? — ofreció caminando a la cocina
—café por favor — Allen regresó a la sala con dos cafés, luego con platos y partió el pastel. Tyki ya estaba fumando, él acercó el cenicero que jamás había usado para que Tyki lo estrenara
Tomó un bocado y tuvo una epifanía con aquellos sabores tan delicados y texturas que se deshacían en su boca.
—es delicioso — dijo satisfecho al ver su cara — de la pastelería favorita de Road —Tyki tomó un poco, no era un fanático de los postres pero podía soportarlo
—¿Cómo está ella? —
—aun salta por la casa. Quiere invitarlos de nuevo, pero no me atrevería a pedirte otro favor — tiró la ceniza — espero parar otra pelea tuya para tomar la oportunidad — dio una calada
—no volverá a pasar — su carrera en peleas callejeras con Kanda había terminado
—qué lástima, se me acabarán las excusas — Tyki lo miró fiamente
Allen siguió comiendo. Tyki se decepcionó un poco al ver ignoradas sus indirectas.
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—¿qué le pasa? — Daisya murmuró al ver a Kanda encogido en el sillón. Había dormido toda la tarde.
—le duele el estómago — Marie asaba las pechugas que harían crecer sus músculos mucho más — le dije que tomara algo pero se negó, se ve bastante mal ¿no? — echó un vistazo
—ni de que preocuparse, tipos como él disfrutan del dolor — Daisya robó un pedazo del pollo ya cocido y se sentó en un banco de la barra
Kanda se levantó, les dirigió una mirada fastidiada y se fue a su habitación. Era una maldita porquería la vida. Incluso su organismo se estaba encargando de hacer cosas que el recordarán al moyashi, con ese dolor de estómago y ganas de vomitar le recordaron una escena de su infancia:
—¡no! ¡Sabe feo! — dijo Allen volteando la cabeza para que aquel bocado de arroz al vapor no entrara
Kanda le tapó la nariz y cuando abrió la boca para respirar le metió los palillos con velocidad y precisión. Allen masticó haciendo gestos, Kanda volteó los ojos harto de esa expresión, solo quedaba la mitad del bowl pero la otra había costado valioso tiempo de su vida. Pero su amigo estaba mimado y se ponía peor cuando estaba enfermo. El estómago era el puñetero punto débil de Allen, era la fuente de su energía, el depósito de todas las porquerías que comía y si este sufría todo el niño se ponía insoportable por no poder comer sus cochinadas. ¿pero porqué un niño de diez años debía cuidar a otro?
Listo, estaba fastidiado, dejó los palillos en al charola y tomó su shinai(3), no faltaría a su entrenamiento por el moyashi quejica.
—espera, ¡no te vayas! — Allen hizo a un lado la comida y se levantó con los palillos en las manos, Kanda se puso la funda de la shinai al hombro y abrió la puerta — al menos dame un tenedor ¡yo no se usar estas cosas! — se quejó lanzándole los palillos en al espalda
Kanda lo empujó enojado, ya había tenido suficiente de "moyashi" por hoy y seguro tendría más porque se estaba quedando en su casa. Allen se tambaleó, apretó su abdomen y vomitó en los zapatos de Kanda.
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NOTAS:
(1)Ureshii na kyou wa…: es el "happy birthday" en japonés
(2) Soshite bouyaha nemurini tsuite…: es la canción que Allen toca en el piano cuando controla el arca
(3)shinai: espada de bambú que se usa en kendo.
AGRADECIMIENTOS: Lamento no agradecer individualmente todos los reviews pero estoy corta de tiempo. Gracias a todos los que leen y dejan review, a los que hacen alertas y a los que solo leen ;D, sin ustedes este fic estaría en el olvido GRACIAS!. Nos leemos luego.
Atte: Mandra.
