Hola de nuevo! Esta vez les traigo un one-shot a petición de Hermana Kunoichi. Este one-shot está situado luego del episodio de El Ataque de Mega Destructor, en el que Rafa se esguinza el tobillo. Espero que les guste :)

LA FRACTURA

Rafael yacía sentado en su cama. En sus manos, sostenía su celular y mientras tanto, estaba atento de lo que pasaba en la pequeña pantalla, ya que se encontraba viendo el final de temporada de su serie favorita, The Walking Dead. Impresionado por lo que iba a pasar y lo que la serie le acababa de revelar, acercó la pantalla del celular a su cara, cuando de pronto, vio los créditos de la serie.

- ¿Qué? – Susurró. - ¿Eso es todo? – Exclamó molesto.

Puso los ojos en blanco y dejó su T-Phone en la mesa junto a su cama. Después de dar un suspiro con enojo, tiró su cuerpo en su cama en frustración. Acto seguido, levantó la cabeza ligeramente y miró hacia su pierna izquierda. Podía ver el yeso cubriendo su pantorrilla y dejando ver solamente sus tres dedos del pie. Volvió a tirar su cabeza en la cama.

¿Por qué le tenía que pasar eso a él? Todo iba bien hasta que en esa tonta pelea con Bebop y Rocksteady se lesionó el tobillo. Luego, Donnie le había dicho que sólo era un esguince y que tenía que descansar, haciendo que el Maestro Splinter les ordenara a él y a sus hermanos que no salieran hasta que él se mejorara, pero para su suerte, su hermano Leonardo había decidido que iba a salir solo a encontrar uno de esos gusanos controla-mentes esa noche, desobedeciendo a Splinter. Lo próximo que supo fue que Leonardo y Miguel Ángel habían desaparecido a la mañana siguiente, a lo que Abril, Casey, Donnie y él respondieron desobedeciendo a su maestro, al igual que sus hermanos, y saliendo a buscar a Leo y a Mikey, a quienes encontraron peleando con un mutante enorme. Después de que la gran pelea había terminado y sus hermanos estaban a salvo, Rafael había notado que su tobillo estaba aún peor. Le dolía mucho más, estaba hinchado y morado y ya ni siquiera lo podía mover.

Cuando regresaron a las alcantarillas, Splinter los recibió con enojo, el cual creció al ver que el tobillo de Rafael estaba mucho peor. Luego de un regaño y un castigo sin salir ni ver a Abril y a Casey por una semana, le ordenó a Donatello que volviera a revisar el tobillo de Rafael, y fue ahí cuando le reveló que era una fractura.

Rafael llevaba solamente dos días. Dos días castigado, sin salir, y además ni siquiera podía moverse sin alguien que lo ayudara, ya que nadie había podido conseguir unas muletas y sólo tenía un viejo palo de madera para sostenerse. Lo peor de todo es que eso nada más era el comienzo, ya que, aunque sus hermanos salieran del castigo, él se tendría que quedar en la alcantarilla descansando por un mes hasta que Donnie le pudiera quitar el yeso.

Además de todo, sus hermanos no tenían nada que hacer, así que en lo único que pensaban era en la fractura de Rafael y en cómo podían ayudar. Ya era un milagro que lo habían dejado solo por los 45 minutos que duraba el episodio. De pronto, sin aviso alguno, la puerta de su habitación de abrió.

- Rafa… - Pudo ver a Donnie parado en el marco de la puerta.

- Donnie, ¿Qué te dije de tocar? – Interrumpió molesto.

- Lo siento, pero es hora de tu pastilla para el dolor. – Respondió entrando al cuarto, con un vaso de agua un una mano y la pastilla en la otra.

- Olvídalo, ya no voy a tomar esa cosa. No la necesito.

Donatello lo miró con frustración. Esto iba a tardar.

- Sí la necesitas Rafa. Ni siquiera puedo tocar tu tobillo sin que te quejes.

- ¿Y eso qué? Prefiero soportar el dolor a tomarme otra de esas estúpidas pastillas. – Respondió Rafa, sentándose en su cama.

- Rafa, de verdad no quiero hacer esto a la fuerza.

- ¡Donnie, haz lo que quieras, pero sal de mi cuarto si no quieres que yo te saque!

- Como si pudieras… - Susurró Donnie, dándose la vuelta.

- ¿¡Qué dijiste!? – Gritó Rafael.

- Olvídalo, inválido. – Respondió Donnie con enojo, haciendo que Rafa se molestara aún más.

- ¿Inválido? ¡Inválido te voy a dejar si me vuelves a llamar así! – Exclamó, aventando uno de sus muñecos de acción hacia la cabeza de Donnie, quién después de ser golpeado, azotó la puerta tras de él.

Rafa volvió a tomar su celular, tratando de pensar en algo más que hacer sin levantarse de la cama.

Antes de que se le pudiera ocurrir algo, volvió a ver su puerta abriéndose, solo que esta vez, Leo y Mikey se encontraban con Donnie, quien de nuevo traía la pastilla y el vaso con agua en sus manos.

- ¡Argh! ¡Te dije que no me voy a tomar esa cosa! – Gritó.

- Yo te advertí que no me hicieras hacer esto a la fuerza. – Respondió Donnie.

- ¿A esto llamas fuerza? – Se burló, señalando a Leo y a Mikey. – ¡Yo podría acabar con los tres juntos de un solo golpe!

- Podrías, pero estás fracturado. Sólo tómate la pastilla Rafa, no hagamos esto más grande. – Ordenó Leo. No podía creer que se estaba peleando con Rafael por una tonta pastilla. Actuaba como si tuviera seis años.

- ¿Por qué no te la quieres tomar? – Preguntó Mikey extrañado.

- ¡¿Por qué?! – Rafa parecía estar ofendido por la pregunta de su hermano. – Esa cosa es más grande que mi garganta, ¡¿Quieren que me ahogue?! ¡Además, ya me la tomé ayer y sabe a caño!

- ¡Rafa, se supone que estas pastillas se tragan, no las tienes que saborear! – Respondió Leo.

Rafa estaba a punto de abrir la boca para decir algo más, pero luego decidió no hablar.

- No te sabes tomar las pastillas, ¿verdad? – Lo cuestionó Mikey, soltando una pequeña carcajada.

Rafa, sin saber que responder sin que sus hermanos se burlaran, siguió callado. Después, el silencio fue interrumpido por las fuertes carcajadas de sus tres hermanos.

- ¿De verdad no sabes tragarte una pastilla? – Rió Leo.

- ¡Con razón ayer que te la di tardaste diez minutos! – Carcajeó Donnie.

- ¿Cómo puede ser que nunca hayas aprendido? – Se burló Mikey. Apenas podía respirar por la risa.

- ¡Cállense de una vez y salgan de aquí antes de que les dé una paliza!

- Rafa, no nos vamos a ir de aquí hasta que te tomes esta pastilla… si es que puedes claro. – Respondió Leo, mofándose.

- Bien, si ustedes no se van, ¡Entonces yo me voy! – Gritó, rodando de su cama hacia el suelo, luego escabulléndose entre las piernas de Mikey y arrastrándose hacia el pasillo. De pronto, sintió como Leo lo jalaba de la pierna que no tenía lastimada, haciéndolo retroceder antes de que pudiera escapar.

- ¡Rafa, sólo terminemos con esto de una vez por todas! – Le gritaba Donnie.

Mikey sólo los veía, carcajeándose. Antes de que Donnie lo pudiera sujetar también, Rafa le lanzó una patada a Leo y logró soltarse. Apoyando su pie lastimado en el suelo, logró levantarse y aunque sintió el dolor agudo de la fractura, se paró y comenzó a alejarse de sus hermanos dando saltos en un solo pie.

Mientras tanto, Leo, Donnie y Mikey, lo veían sin poder parar de reír, ya que su hermano se veía completamente ridículo saltando hacia la sala.

- ¡Rafa, solo tómatela! – Exclamó Leo entre risas.

- Ya les dije que no. Además, no veo por qué les importa tanto, si al que me duele es a mí.

- ¡La verdad esto dejó de importarme hace un rato, pero es muy divertido! – Se carcajeó Mikey.

Las tres tortugas se empezaron a acercar a su hermano, quien pudo divisar el celular de Leo en frente de la tele. Dando unos ridículos brinquitos llegó a este y lo tomó.

- Les advierto, si se acercan un paso más, hago que esta cosa se autodestruya.

Antes de que terminara su amenaza, pudo ver a sus tres hermanos dejando de acercarse, ahora tratando de aguantarse la risa sin mucho éxito.

- ¿Ahora que les pasa? Bola de descerebrados. - De pronto, Rafa sintió una mano en su hombro y al darse la vuelta, pudo ver a su Sensei detrás de él.

- ¿Cómo los llamaste, Rafael? – Preguntó Splinter molesto.

- Uh, no importa. – Respondió Rafa con una sonrisa apenada, dejando el celular de Leo en el suelo de nuevo.

- ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué no estás descansando?

- Rafa no se quiere tomar la pastilla porque no sabe tomárselas. – Rió Donnie.

Antes de que Rafa pudiera contestar algo en su defensa, su maestro comenzó a hablar.

- Pues tendrá que aprender, ya que Donatello ordenó que se tomara la pastilla por una semana.

- Pero Sensei…

- Dije que te la tomaras Rafael. No querrás más castigos.

Rafael puso los ojos en blanco mientas Donnie se acercaba y le entregaba la pastilla y el vaso con agua. Rafa suspiró y luego metió la pastilla a su boca. Enseguida le dio un gran trago al vaso.

- Ten cuidado Rafa, podrías ahogarte. – Se burló Mikey.

Después de fallar tragándose la pastilla múltiples veces, la pastilla terminó deshaciéndose en su boca, soltando su asqueroso sabor en la lengua de Rafa. Ya que se la había tomado, Splinter decidió volver al Dojo, dejándolo solo con sus tres hermanos, que rieron a carcajadas durante todo el proceso.

Rafael decidió comenzar a dar pequeños saltitos hacia su cuarto, no sin olvidarse de desquitar su enojo con sus hermanos.

- ¡Solo para que lo sepan, son una bola de idiotas y cuando mi tobillo esté bien, lo único que va a quedar de su triste existencia va a ser…!

Antes de terminar su frase, Rafael, sin darse cuenta, dio un salto que cayó arriba del celular de Leo que había dejado en el suelo, haciendo que su otro tobillo se doblara. Rafa gritó con dolor y cayó al suelo, mientras que sus hermanos no sabían si preocuparse o reír.

- ¡Me lleva la…!

Donnie corrió a revisar el tobillo de Rafa.

- Bien hecho Rafa, ahora tienes un esguince en el otro tobillo. – Le dijo Donnie.

- ¿Es en serio? ¡¿Es en serio?! – Gritó con enojo.

- Tranquilo Rafa, creo que Donnie tiene suficientes pastillas para el dolor como para otro esguince. – Se carcajeó Leo, haciendo que Mikey y Donnie comenzaran a reírse de nuevo mientras que Rafa gritaba con enojo.

Eso fue todo. No olviden dejar review con su opinión y peticiones si quieren que haga un fic de algo en especial :)

Gracias por leer 3