Pasaron pocos minutos desde que salí de la guarida cuando oigo que alguien sube por el sendero.
Señor.- llama Bárbara
John.- llama Margaret.
¿Señor porque tardo?, usted mismo dijo que nos veríamos en el punto de encuentro en el ocaso.- dijo Desmond.
Ya pasa del ocaso, así que vinimos a buscarte.- habla Margaret con un tono de preocupación en su voz.
Lamento la tardanza quería seguir buscando un poco más.- les digo.
¿Pudo recordar algo de lo que paso señor?- pregunta Bárbara.
Un poco, recuerdo que cuando se fueron la sombra estaba a punto de golpearme pero logre esquivarlo, esa sombra portaba una especie de amuleto que le protegía de algo, se lo quite como pude y avente esa sombra a las llamas de la fogata que quedo. Luego que empezaron a venir varias bestias y tuve que refugiarme en una cueva un poco lejana, por desgracia no sé dónde queda la cueva.- dije.
Me alegro señor.-alude Bárbara.
Será mejor que acampemos aquí, ya es muy tarde como para volver a la base.- añadió Desmond
Bien pero esta vez no haremos guardia, usaremos el camuflaje de campaña y rastreadores de movimiento. No quiero repetir lo de la vez pasada.
Pero John.- cuestiono Margaret.
Estoy muy cansado solo quiero dormir.- dije mientras sacaba una capsula de campaña con camuflaje y me adentraba en ella.- nos vemos mañana.
Ya pasaron un par de horas y todos estaban durmiendo, aprovecho para escabullirme del campamento y dirigirme hacia donde Amy.
Al fin llegue a la guarida, me dispongo a ir a la habitación en la que se supone se encuentra Amy, volteo a ver la mesa en donde había dejado las provisiones y me doy cuenta que hay restos de comida y hay una botella vacía de seguro comió cuando me fui. La encuentro en la cama, parece que está durmiendo. Me aproximo hacia la cama sigilosamente y me siento a su lado, mis sospechas son ciertas, está durmiendo. Se ve tranquila y serena. Paso una de mis manos acariciando delicadamente su rostro.
Mph.-se queja Amy mientras abría sus ojos.- ¿John? ¿Eres tú?- pregunta todavía somnolienta.
Si, como lo prometí.- le dije al oído tomándola por los hombros.- y bien ¿cómo te sientes?
Mejor, gracias por ayudarme y por haber traído lo que trajiste.- me dice con una sonrisa marcada en su rostro.- no creí que fueras a venir.
Entonces he de suponer que te habrás vestido ¿o sí?-dije con picardía.
Ante mi comentario Amy se sonroja y pone cara de enojo.-eres un atrevido.-trata de darme una bofetada, pero se lo impido tomándola por la muñeca, igual con la otra y me pongo frente a su rostro a un par de centímetros lejos del mío dejándola aún más roja.
Descuida, solo estoy bromeando. ¿Necesitas alguna otra cosa?, tengo hasta el amanecer.
No… por el momento no.- responde todavía sonrojada.
¿Y que me dices de algo de compañía?- dije con un poco de seriedad.
Sí, me vendría bien algo de compañía.- responde.
Entonces me acuesto a su lado abrazándola con ternura a lo cual provoco que se sonroje.
¿John? ¿Que estás haciendo?- pregunta con ingenuidad.
Necesito a alguien con quien hablar.- le confieso.
¿Hablar sobre qué?- vuelve a preguntar.
De ti. ¿Quién es Amy Rose?
Bueno ya te dije parte de quien soy y de dónde vengo, ¿Qué más quieres saber?-vuelve a preguntar.
Tengo curiosidad en saber ¿cómo es que eres tan diferente de como tebeo a cómo te ves en la foto?
Eso es fácil, es un efecto que producen los portales dependiendo en que dimensión te encuentres, son pocos los casos en que el cuerpo cambia su forma física.
Entonces, ¿si yo viajara a tu dimensión me convertiría en algo como tu?
Es lo más probable, aunque también varia.- me advierte
¿A qué te refieres?
En algunos casos depende de la actitud que tengas o simplemente es al azar.
Ho… bien, ahora dime ¿Quiénes son los que te acompañan en la foto?- pregunto
Ellos son mis amigos. El de Azul se llama Sonic, se podría decir que el es o fue mi amor platónico, siempre que podía iva tras el persiguiéndolo por mucho tiempo, el es inalcanzable.
¿Metafóricamente?
No, literalmente, el puede correr a la velocidad del sonido.- Alude
Eso me es difícil de creer.
