¡Aclaración!: Los personajes de Dragon Ball, Z y Gt NO ME PERTENECEN EN ABSOLUTO, el señor Akira Toriyama es su dueño.

Tuya por siempre

Destino escrito

Guardó las demás fotos en el cajón y se sentó a observar nuevamente aquella fotografía, aquel niño, pensó en la posibilidad de que pudiese ser su hijo del futuro, pues era la imagen viva de su padre. De pronto sintió unos pasos, de inmediato guardó la foto en su bolsillo de su pantalón y la puerta se abrió.

Mirai lo miró curiosamente.

— ¿Sucede algo? –-Preguntó secamente.

— Mamá me pidió que buscara la cápsula que contiene la máquina del tiempo para echarle un vistazo. Disculpa, no te avisé.

— Descuida. No hay problema —Abrió un cajón de su armario y sacó la cápsula—. Aquí la tienes.

— Gracias. —Trunks la tomó e intentó salir, pero Mirai lo interrumpió.

— Espera, Trunks, ¿Haz visto algo del futuro que no debías?

— No… nada —Mintió mientras tomaba con más fuerza la cápsula que llevaba en la mano y echó un último vistazo a Mirai—. Una pregunta, ¿en dónde te habías metido?

— Estaba en la casa de Pan, me invitó a cenar —Sonrió a medias y se cruzó de brazos—. Pero mamá ya sabía, ¿no te lo contó?

— No dijo nada —Trunks estaba furioso, ¿por qué estaba con Pan? Todo el día se la había pasado con ella, estaba celoso, demasiado, pero era muy orgulloso como para admitirlo, se fue cerrando la puerta de un golpe.


En las últimas dos semanas, los guerreros Z habían entrenado día y noche, ya sea en la Sala del Tiempo o en cualquier lugar. Habían incrementado su fuerza de forma muy buena. Bra era una excelente guerrera, en muy poco tiempo había alcanzado buenos poderes, había enorgullecido a sus padres, más a Vegeta que, pudo sobrepasar el nivel tres e iba a ir por el cuatro. Trunks y Goten habían entrado a la sala y también habían alcanzado aquel nivel tres, con gran esfuerzo pudieron lograrlo. Mirai entrenaba junto con Pan, ambos habían obtenidos nuevos poderes muy potentes, estaban seguros de sí mismo pero por aquello no iban a dejar de entrenar, Pan alcanzó el nivel dos de súper saiyan y Mirai se sorprendió. Mirai Pan sólo había alcanzado el nivel básico pero aún había sido una guerrera muy poderosa. Mirai Trunks sorprendido de sus nuevos poderes decidió no mostrarlos hasta que la batalla no comenzara.

Desde semanas Trunks no había podido hablar con Pan que, siempre se encontraba entrenando con Mirai. Esto le seguía molestando a Trunks pero no quería dejarse llevar por los celos. Su orgullo no se lo permitiría.

Sobrevoló guiado del ki de Pan y la encontró entre las montañas entrenando como de costumbre contra su contraparte del futuro. Trunks se sentó en una roca no muy cercana y la observó desde allí. Se veían tan preciosa luchando, su cabello negro azabache danzaba en el aire al compás de cómo se movía el cuerpo de Pan. Sus movimientos eran perfectos.

Mirai sintió el ki de Trunks y fue sin que Pan se diera cuenta hacia la roca dónde su parte del presente estaba sentando. Él hizo lo mismo y lo saludó. Ambos miraron hacia el frente mirando hacia la joven que aún seguía con las patadas y puñetazos.

Trunks recordó la foto que había encontrado en el cuarto de Mirai y no pudo evitar preguntarle:

— Mirai… respóndeme algo —Trunks sacó la foto—. ¿Él es tu hijo?

— ¿Qué diablos haces con eso? No lo deberías haberlo visto nunca —Mirai estaba enojado y Trunks pudo notarlo.

— Cuando estaba buscando la cápsula encontré fotos y en una de ellas estaba ésta. Lo siento, pero no pude evitar mirarla. Es obvio que ese es tu hijo… no me puedes engañar.

— Sí, es mi hijo.

— O sea que él será mi hijo —Trunks sonrió.

— No si pierdes a su madre… —Mirai se levantó rápido de la roca y lo enfrentó—. Eres un idiota, ¿lo sabes? Pensé que al venir al pasado me encontraría a un Trunks más inteligente que yo, pensé que aprenderías a valorar todo lo que tienes cuando conoces exactamente bien mi historia. Odio decir esto pero me equivoqué… y bastante. Creí que ibas aprovechar cada instante de lo que tenías pero haces todo lo contrario… sólo lo desperdicias.

— La madre de este niño, la conozco, ¿no es cierto? —Estaba cada vez más convencido de quién era la madre del niño. Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro.

— Sólo quiero decirte que estás más cerca de perderla. Imbécil.

Mirai Trunks no quería pelearse con él, pero no soportaba saber que Trunks estaba dejando ir a la chica que amaba. Sabía que Trunks era inteligente pero, lo había decepcionado completamente. Volvió dónde Pan estaba entrenando y continuó sin echarle un último vistazo a Trunks.


Al día siguiente era la fiesta de cumpleaños de Bra, cumpliría veinte y dos años pero al haber estado en la Sala del Tiempo festejaba sus veinte y tres años. Como todos los años se celebraría en la Corporación Cápsula a lo grande. Muchos de los compañeros de Bra habían venido y también contaban con la presencia de los guerreros Z.

Pan había llegado junto con sus padres, abuela y su tío Goten, quien llevaba en sus manos un enorme obsequio.

— ¡Feliz cumpleaños! —Pan la abrazó fuerte dándole un beso en la mejilla, luego le dio su regalo.

— ¡Pan, es precioso! —Maravillada le pidió a Pan que colocase aquella cadenita de oro en su cuello. ¡Era perfecto!— ¡Muchas gracias, amiga!

— No hay de qué —Se acercó a su oído—. Y espera a ver el regalo de Goten.

Bra quedó sorprendida y ambas miraban dónde se encontraba Goten, saludando a su mejor amigo y a los demás Guerreros Z. Pan fue a saludar a todos los demás y Goten se acercó a Bra.

— ¡Muchas felicidades, Bra! —La abrazo y le dio un beso en la frente.

Sonriéndole le entregó su obsequio. Ella le sonrió y abrió el paquete. ¡Ella no podía creer lo que tenía en manos! Era el último conjunto deportivo que había querido desde que empezó a entrenar, se lo iba a comprar pero Goten se le había adelantado. Le agradeció y lo abrazó.

La fiesta transcurría sin ningún tipo de problemas, todos la estaban pasando bien, excepto Mirai.

Hoy no era un día agradable para él.

Se cumplían cuatro años de casados Mirai Trunks junto con Mirai Pan. Su recuerdo le dolía en el alma, era un dolor que no se lo deseaba ni por broma a nadie. No podía superarlo. Se echaba la culpa de lo sucedido, Ella murió mi culpa… no habría pasado nada si yo estaba allí con ella cuidándola. Él pensaba.

Vegeta se acercó a su hijo y se sentó junto con él contra el árbol.

—Me duele muchísimo mirarla a los ojos —Mirai levantó la vista y miró de lejos a Pan—, pero a la vez me reconforta. Me da una paz más allá de lo que te puedas imaginar. Ella es la bella y fuerte Pan, pero no mi Pan —Su voz quebró notablemente—. No sabes como se siente perder el amor de tu vida…. Ella era especial, era única e inigualable. No se por cuanto tiempo más podré aguantar… esto se está yendo más allá de mi alcance.

—Nunca te conté que yo también pasé por aquello. A tu madre de este tiempo también la perdí, cuando el chicle rosa de Bu la mató pude sentir… el maldito dolor de perder a alguien que… amaba —Mirai miró a su padre y él no tenía ni una sola expresión en su rostro. Sonrió para sus adentros, cada vez más notaba como había afectado el paso del tiempo en su padre. Se sintió feliz de haber contribuido en algo para que su padre se quedara aquí en la Tierra con su madre, Trunks y haber ayudado en la existencia de su pequeña hermana. Su padre podría parecer un terrible orgulloso saiyan pero dentro de aquella faceta, aguardaba un hombre con gran corazón.

—Es la primera vez… en estos dos últimos años, que siento que me comprenden. Me hubiese gustado mucho que estuvieras en los momentos que más te necesitaba en el futuro. Sin dudas lo peor fue pasar todo ello sin ti a mi lado.

— Ya no sigas más, Trunks.

— Llámame Mirai. Trunks es tu hijo.

— Tú eres mi hijo al igual que el otro mocoso. Son las mismas personas.

— Estás equivocado… puede que nos parezcamos físicamente pero de acá —Señaló su cabeza—. Somos totalmente diferentes, yo pienso, él no.

— Ahora, ¿qué diablos sucede entre tú y él? —Gruñó Vegeta.

— Pregúntale a él.

Pan se acercó a ellos y les ofreció una bandeja de deliciosos copetines. Vegeta tomó todos y Mirai no había respondido, esto hizo que la joven se preocupara por él y lo tomó de la mano.

— Ven, vamos allá y podemos hablar.

Vegeta vio como su hijo era arrastrado por Pan hacia un rincón del jardín.

Ella se sentó sobre una banca mientras él lo hacía a su lado. Nadie decía nada pero, Mirai no podía quitarle la vista de encima.

Quería a Pan pero, no la amaba. Él amaba a su Panny.

Ella también lo miraba fijamente. En estas últimas semanas él se había portado de maravilla con ella, la había protegido, escuchado. Mirai era todo un caballero con ella y eso le agradó. Le gustaba pasar el tiempo con él, los entrenamientos, las salidas, todo. Lo quería mucho… mucho que comenzó a confundirse.

Él la hacía confundir. Pan recordaba como Trunks se había comportado con ella que también era un buen hombre pero la había hecho sufrir mucho, en cambio, Mirai le hacía bien.

Él se estaba dando cuenta de la nueva mirada que Pan le daba. Conocía esa mirada y eso le asustó. Debía decírselo en cuanto antes de que ella cometiese una locura, por eso, le dijo:

— No te enamores de mi, Pan.

Ella sorprendida bajó la vista al instante y luego lo miró— ¿Quién dijo que me enamoraría de ti? Es estúpido.

— Nadie lo ha dicho, pero se que te estás enamorando de mi.

— Estás loco… —Negaba la cabeza.

— No, pero puedo verlo Pan —Él se acercó más a ella—. Reconozco esa mirada. Estás confundiendo tus sentimientos, de verdad a mi no me amas… tú amas a Trunks.

— Basta, yo no te amo ni amo al idiota de Trunks.

— Mientes, Pan… —Quería contarle que la conocía, que ella era el amor de su vida. Quería contarle absolutamente toda la verdad, quería que ella supiese lo que significaba para él—. Trunks se equivocó, recuerda que es mitad humana, todos cometemos errores, pero sé que lo hizo por tu bien.

— No sabes lo que pasó —Del rostro de Pan comenzó a empaparse con sus lágrimas.

— Pero me lo imagino — ¡Maldita sea!.. Ya no aguantaba.

— ¡Ya detente! A ti no te importa lo que haya pasado entre él y yo.

Sus ojos estallaron en llanto, furiosa se marchó al instante. Odiaba meterse en las relaciones pero esta sin duda era importante, Pan y Trunks debían estar juntos, era su destino…

Mirai lo sabía más que nadie. Su destino estaba escrito.


Pan estaba buscando a Bra, quien se despedía de sus invitados, todos se habían marchado a casa y sólo los guerreros Z aguardaban en la mansión pero, pronto, comenzaron a levantarse.

— Hija, ya nos vamos. Ven —Gohan le ordenó.

— ¡No, Gohan! —Saltó Bra con una sonrisa—. Me gustaría que esta noche Pan se quede en casa a dormir, por favor.

— Claro, no hay problema. Entonces te veremos mañana, Pan —Gohan le dio un beso en la frente. Videl le siguió con un abrazo.

Sus padres se fueron y Pan se volvió hacia Bra confundida por su reacción.

— ¿Por qué hiciste eso? —Le preguntó.

— ¿Acaso no puedo tener una pijamada con mi mejor amiga? Vamos, Pan. La pasaremos bien.

— No traje ropa, Bra.

— Sabes que mis armarios están abiertos cuando los necesites, sólo saca lo que quieras y listo. Iré a despedir a los últimos, tú ve arriba… iremos a la habitación de huéspedes.

Pan extrañada subió las escaleras y se dirigió hacia la habitación de huéspedes, mientras que Bra había ido no con la gente sino con su hermano que se encontraba hablando junto con Goten.

— Ven un minuto Trunks —Arrastró del brazo a su hermano y lo llevó a un rincón—. Tengo a Pan arriba, esta es tu oportunidad para ir y hablar con ella. Es ahora o nunca hermanito.

— Creo que llegó el momento de hablar. Gracias, hermanita.

Asintió con la cabeza a Goten quien sabía que iría hablar con Pan. Éste sonrió. Aunque le doliera que su pequeña sobrina quisiera a Trunks, debía aceptarlo.

Goten también guardaba un secreto que, por ahora lo mantenía oculto, pero pronto, tendría que revelárselo a su mejor amigo.

Trunks fue hacia la habitación de Pan y la encontró sentada en la cama observando la vista de la ventana, en cuanto ella sintió el ki del semi-saiyan y de inmediato se levantó. Él estaba parado en la puerta, ella miró el suelo inconscientemente.

— Pan, necesito que hablemos, de hecho yo soy el que te debe explicaciones.

— Trunks, no quiero escucharte, por favor. Déjame sola.

— No lo haré, quiero que me escuches… al menos finge hacerlo —Pan cruzó sus brazos—. Pero vamos a otro lugar, por favor, sígueme.

Pan abrió la boca para protestar pero se vio interrumpida al ver que Trunks salió volando por la ventana. Ella quería ir pero, su orgullo no se lo permitía. Maldijo por debajo y se acercó hacia la ventana. Él la estaba mirando mientras la esperaba. Quería saber por qué Trunks había hecho lo que hizo entonces, sin más, salió por la ventana y Trunks la guió hasta un valle que se encontraba por las montañas no muy lejos de la Capital del Oeste. Había un enorme lago allí y una cascada que descendía de las más altas montañas. Trunks pisó tierra y se volvió hacia Pan. Había llegado el momento, debía hablar entonces, él empezó:

— Quiero decirte que si te abandoné fue, porque estaba confundido. No quería lastimarte estando a tu lado fingiendo que todo estaba bien, tampoco quise lastimarte dejándote. No sabes lo difícil que fue alejarme de ti, Pan —Él se acercó hacia ella y la miró decidido a decirle toda la verdad—. Nunca mentí diciendo cuanto te quería, siempre fui sincero. Yo no quería engañarte, ni siquiera a mí mismo con estar a tu lado sin quererte de la misma manera que tú lo hacías conmigo. Me amabas y yo no podía hacer lo mismo contigo, porque no sentía aquello, yo sólo te quería. Lamento haberte decepcionado. Lamento no haberte amado como has querido. Lamento si no fui lo que esperabas. De repente todo lo que yo sentía por ti, cambió.

— ¿Estabas confundido por quererme? ¿Luego ya no me querías? —Ella se mantenía firme y fuerte, pero en su interior gritaba del dolor que sentía al pensar que el ya no la quería.

— Nono, fue un cambio que jamás en mi vida pude sentirlo y luego de un tiempo me he dado cuenta de lo que significaba aquello. Pan… yo nunca antes me había enamorado. Jamás pude sentir esa sensación, nunca antes nadie me había dejado así como tu. No quiero dejarte ir por segunda vez. No me lo perdonaría.

Ella se estaba quebrando, no sólo por dentro sino que también por fuera, comenzó a sollozar en silencio. Ella lo miraba y, podía ver en sus ojos la verdad. Él estaba siendo sincero con ella, podía sentirlo.

Lo quería tanto, tanto que por aquello llegó amarlo.

Amaba a Trunks y por más que ella lo intentase, jamás iba a poder olvidarlo. Él fue el primer chico que la aceptó tal cual era y no temía de su fuerza. Trunks era el hombre con el que deseaba vivir por el resto de su vida a su lado.

Él la había hecho sufrido tanto.

La lastimó pero fue por su bien. Él no la sentía de la misma forma que ella lo amaba y por eso se apartó, para no engañarla a ella ni a sí mismo.

Pero, ¿por qué no le había dicho todo desde el principio? ¿Por qué tuvo que terminar así?

Quizás… tan solo quizás ella lo hubiera entendido. Ella lo hubiese esperado.

Quedaron los dos mirándose fijamente.

Nadie dijo nada.

Él no podía aguantar un minuto más sin ella y la besó lleno en su boca. La trajo para sí sosteniendo su delicada y delgada cintura, ella se dejó caer en sus fuertes brazos y le correspondió con fervor el beso colocando sus brazos alrededor de su cuello mientras acariciaba su cabello lila.

Él la aferraba más a sí mismo, no dejaría que se escapara de sus brazos, quería mantenerse así de por vida. Él la amaba y aún debía decírselo. Estaba nervioso pero no dejaría que los nervios arruinaran aquel momento especial.

Trunks cortó el beso. Mirándola a los ojos, le sonrió. Lentamente fue acercándose al oído de Pan mientras seguía sosteniendo con sus brazos su cintura.

— Te amo, Pan.

Su susurro fue como un eco en el oído de Pan. Ella quedó sorprendida. Él había dicho que la amaba, sólo lo abrazó y le susurro "te amo" en su oído. Trunks buscó sus labios y volvió a besarla pero esta vez de manera más apasionado.

Pan se abalanzó hacia él y comenzó a desabrocharle la camisa dejando en descubierto su magnífico cuerpo. Ambos cayeron a la hierba seca. Él le siguió aún besando, sólo que en su cuello mientras le ayudaba a sacarse su vestido. Ambos se habían dejado llevar por su amor. Él iba a demostrarme que la amaba, iba a protegerla, nunca más se iría de su lado.

Pan gimió cuando Trunks bajó por su cuerpo besando cada parte de ella. Sus pechos rozaban contra el suyo, haciendo que ella se estremeciera. Llegaron a sacarse hasta la última pieza de ropa quedando completamente desnudos. En ese momento, Pan se veía reflejada por la luz de la luna llena que iluminaba el lugar vigorosamente.

Él buscaba su mano para entrelazarla junto con la de ella, seguía besándola con pasión, saboreando los finos y rojos labios de la morena.

Ambos habían caídos embriagados de uno y del otro.

Trunks la miró una vez más a los ojos.

— Te necesito por el resto de mi vida a mi lado, Pan. Cásate conmigo —Él la besó—. Sé que no es la forma ni el momento adecuado pero, no puedo más. Te amo.

— Juntos hasta el final, Trunks. Claro que quiero casarme contigo —Ella lo abrazó mientras las lágrimas caían en su rostro y su dibujó una sonrisa—. ¿Qué esperas, Trunks? Hazme el amor.

Trunks acarició su rostro mientras sobre su frente le daba un dulce beso. Acarició su cabello negro mientras besaba con intensidad el cuello de Pan. Y finalmente se coló entre las piernas de la joven y entró en ella.

Más tarde ambos cayeron en el sueño quedando ligeramente dormidos.

Mirai lo sabía más que nadie. Su destino estaba escrito.

Continuara


Nota de la autora:

Hola a todos! Primera actualización del 2011! Jajaja, ¿Como lo han pasado? Hoy como se darán cuenta es un capítulo largo a comparación de los anteriores, es que, se me fue la mano. Empecé a escribir y de forma mágica se me vinieron muchas cosas, es más esta semana tuve miedo de no poder alcanzar hacer el capítulo porque rompí mi computadora pero por suerte la arreglaron en un día. Espero que lo hayan disfrutado porque no van a leer aproximadamente de acá a 3 semanas. Si, ahora en dos días me voy de viaje y no vuelvo hasta el 19 de enero así que, esa semana voy a tener la cabeza en otro lado y no voy a poder concentrarme en el fic pero, voy a usar el viaje para refrescar mi imaginación.

Estaba nerviosa y asustada por el "lemon" no sé si alcancé a ser lemon pero, es la primera vez que escribo algo como eso ajaja. He leídos muchos pero no soy fanática de ese tipo, muchos son muy... no de mi gusto y he estado buscando en internet acerca de como hacerlo y me ayudo algo pero más que nada salió de mi imaginación ajaja, espero que les haya gustado :)

Comenten acerca de lo que les ha parecido, por favor, es importante.

En fin me despido y nos vemos en tres semanas. Saludos!