Capítulo 11.


"Te amo" le dije. No pensé en las palabras antes de decirlas, ni siquiera me di cuenta de que las había dicho, no al menos en voz alta. Hasta que vi la cara de Edward; tenía los ojos abiertos de sorpresa, las pupilas dilatas y la boca entreabierta. Quizá había hecho mal en decírselo, quizá aún era muy pronto. Quizá Edward no me quería igual que yo a él, quizá él no me amaba.

El celular de Edward empezó a sonar justo en ese momento, él tardo en poder atender la llamada, ni siquiera podía sacar el teléfono del bolsillo de su pantalón, era como si lo que le acababa de decir hubiera bloqueado su mente.

"¿Si?" respondió. "¿Qué Alice? Ah, ¿que quieres? Está bien voy para allá" Edward terminó la llamada y se quedó de espaldas a mí con su mirada fija en el suelo. Cuando se giró pude notar en su mirada confusión y un poco de susto. Yo no sabía que hacer, si le pedía que me respondiera quizá no me iba a gustar su respuesta, pero tampoco podía pedirle que se olvidara de la declaración que había hecho, lo amaba era un hecho y no me arrepentía de hacerlo, así que no tenía porque retractarme de mis palabras.

"Eh, Bella. Algo sucedió en casa y debo ir de inmediato. Creo que, nos vemos luego" se despidió y sin más salió de la casa. El resto del día fue como si simplemente le hubieran borrado horas al reloj puesto que mi mente había estado completamente en blanco, casi se me había quemado la cena de Charlie, y cuando éste me preguntó si no lo acompañaría a cenar solo atiné a darle las buenas noches y marcharme a mi recamara. Solo pensé un poco en que haría sin Edward, en lo mal que me sentiría si él no volvía a estar a mi lado, después las lágrimas brotaron a cantaros y así me quedé dormida.

La mañana siguiente Charlie y Alice fueron considerados conmigo pues me dejaron dormir hasta tarde, mi papá se preparó solo de desayunar y no fue si no hasta la tarde que Alice llegó a molestar. No se como, pero en cuanto vi sus ojos supe que ella intuía (porque obviamente no podía saberlo con exactitud) lo que había pasado con Edward. Así que apenas me tendió sus brazos, me solté a llorar más aún que la noche anterior.

"Oh, Bella. ¿Qué ha pasado? Algo te hizo ese idiota, ¿verdad?"

"En realidad fue mi culpa, Alice. Dije algo que nunca debió salir de mi estúpida bocota"

"¿Pues que tan grave pudiste haber dicho para que estés así?"

"Y-yo le dije que lo amaba" le respondí rápidamente, pues me avergonzaba de contarle a Alice lo tonta que había sido. Ella me apartó de su cuerpo para poder verme.

"¡Bella! ¡Lo amas, amas a Edward! Que feliz me hace saberlo, siempre supe que así era como pasaría" Alice daba saltitos arrodillada en la cama. ¿Es que acaso no había escuchado lo que acababa de decirle? ¿Por qué estaba tan contenta por el mismo motivo por el cual yo vivía en la desgracia? ¿Acaso había entendido algo de lo que le dije? Porque yo no tenía idea de que le pasaba.

"¿Alice?"

"Bella, no me veas con esa cara. Estás exagerando por una acción que es de lo más normal. Le dices a tu novio que lo amas, eres correspondida y viven felices por siempre"

"Eso es lo que dices tú, pero debiste haber visto su cara. Estaba tan confundido y aterrado, se quedó en blanco sin saber como responderme. Es tan bueno que seguro no me dijo que él no sentía lo mismo solo por no herirme. No sé como podré verlo de nuevo a la cara" entonces fue cuando al parecer, Alice entendía la situación.

"Por eso lo vi tan preocupado" susurró Alice.

"¿Cómo dices?"

"Que por eso estabas tan preocupada. Entonces él no te respondió"

"Es lo que paso" contesté con evidente desesperación.

"Pero no te preocupes tanto, seguro él aún no se ha dado cuenta de que también te ama. Solo dale tiempo"

"¿Tiempo? ¿Crees que para mañana su mente se haya aclarado? Porque hoy obviamente no podré verlo"

"¡Hoy! Demonios, es cierto. Tenemos la cena."

"Creí que para eso habías venido"

"Sí, sí. Anda, vete a bañar que nos tenemos que ir a casa a arreglarnos" me dijo jalándome fuera de mi habitación.

"Pero si todavía faltan muchas horas para la cena, ni siquiera he almorzado"

"Allá en casa mamá nos preparará algo, tenemos que hacerte la manicura y también los pies. Hay que maquillarte y peinarte, y sabes que es todo un reto domar ese cabello tuyo."

Después de bañarme y medio vestirme, Alice casi me arrastró escaleras abajo, subimos a su coche y salimos hacia su casa. Usualmente no me eran muy agradables su sesiones de belleza con Rosalie pero ésta vez aceptaría de buena gana esperando que con ello, consiguiera distraerme un poco de todo el asunto de Edward, sabía que iba a doler un poco –la belleza cuesta-; pero quizá sufriendo físicamente mi corazón sentiría tantito alivio.

Las horas se iban volando y después de todo no me la estaba pasando tan mal. Los bocadillos de Esme habían estado exquisitos, como siempre. Mis veinte uñas habían quedado rojas y brillantes, era un poco llamativo para mi gusto, pero se veían muy bien, al igual que el sencillo peinado que me habían hecho. Para mi buena suerte, Alice accedió a maquillarme muy ligeramente. Y el vestido se me veían muy bonito después de todo, el cielo había escuchado mis plegarias pues no quería enseñar de más. Ese tono de azul se me veía muy bien y el vestido era lo suficientemente recatado sin dejar de ser moderno y juvenil. Cuando me vi en el espejo pensé que todo ese atuendo era como para ir a una boda, no comprendía porqué Alice había insistido tanto en hacer que me viera tan deslumbrante para una cena en la que ni siquiera íbamos a salir de la casa. Además cuando había preguntado por Emmett, me informaron que se habían ido a vestir a casa de Jasper, alegando que no se arriesgarían por mi enorme curiosidad y que arruinaría la sorpresa. No podía imaginar de qué sorpresa hablaban, si bien ver a Emmett vestido como Dios manda era algo inusual y sí, muy sorprendente, yo ya lo había visto así muchas veces. Pero siempre era mejor no insistir con Alice.

Aún faltaba casi una hora para que dieran las ocho, que era la hora en la que se cenaba en casa de los Cullen. Como Alice y Rose no habían terminado de arreglarse, decidí bajar a ver si podía ayudar a Esme en algo. Antes de entrar a la cocina la observé preparando algún platillo y agregándole especias y otras cosas, estaba silenciosa y se le veía muy seria, como preocupada por algo. Quizá tenía algún problema, podía entrar y ofrecerle mi apoyo, o podía darme la vuelta y darle un tiempo a solas. Sin embargo, antes de que pudiera decidir, ella me vio y me invitó a hacerle compañía.

"Bella, te ves más hermosa que lo usual"

"Gracias, pero no es para tanto. ¿Necesitas ayuda?" dije abriendo el horno para que pudiera meter la gran charola llena de verduras.

"¿Podrías ayudarme a picar estas nueces?"

"Claro" respondí empezando mi tarea. Esme siempre tarareaba mientras cocinaba, era una de las razones por las que me encantaba ayudarla cuando venía a comer aquí, solo que esta vez no lo estaba haciendo. Definitivamente algo pasaba.

"Esme, sé que no debo entrometerme pero veo que algo te preocupa. Sabes que si necesitas mi apoyo, lo tienes"

"Cielo, no te preocupes, sé que tus intenciones no son más que buenas. Y sí, algo me preocupa, mi hijo"

"¿El Neoyorkino?" Esme rio ante el sobrenombre.

"Él. Ha estado viendo a una chica aquí en Forks, aunque no me ha dicho quien es, claro que tampoco le he preguntado, sabes que respeto si no me quieren contar algunas cosas. Tampoco sé que clase de persona sea esta muchacha, pero sí sé que algo pasó entre ella y mi hijo" explicó.

"¿Algo? ¿Quieres decir que tienen una relación?" Vaya, este tipo no pierde el tiempo.

"No lo sé exactamente. Creo que a mi hijo le gusta mucho esta chica, desde que la ve he notado que ha ido cambiando. Está muy alegre todos los días, siempre anda sonriendo y cantando, su mirada tiene un brillo especial y además por lo que he escuchado, se la pasa componiendo canciones. Es maravilloso verlo así, hasta podría decir que está enamorado"

"¿Y cual es el problema, Esme? ¿No se supone que estar enamorado debe ser bueno?"

"Claro que lo es, es algo hermoso que todos deben experimentar. Aunque solo es hermoso cuando es correspondido" Las palabras de Esme hicieron que mi mente volviera a sacar el asunto de Edward a la superficie, y estaba totalmente de acuerdo con ella, no era para nada bonito si tu amor no era correspondido.

"Llevas razón"

"Creo que ese es precisamente el problema. Ayer cuando Eddie salió de casa iba muy contento, incluso me dijo que tenía planes con la chica y que iba a ser un día especial, se le veía tan feliz. Pero al volver solo un rato después, estaba deshecho. Su rostro no me mostraba más que preocupación y tristeza. Incluso ignoró a Alice, y hoy cuando se fue con su hermano no mostraba ni el más mínimo entusiasmo. ¿Sabes? Creo que le confesó su amor a la chica y ella no le respondió" no podía creer que el antipático hermano de Alice estuviera en la misma situación que yo, el mundo era tan deprimente a veces.

"Me dolió tanto verlo así" siguió hablando Esme. "Es que él es tan bueno, Bella. Es tan respetuoso, y amable y honesto. También es muy bondadoso, inteligente y sobretodo talentoso, además de guapo. No sé si sepas que en realidad no somos sus padres biológicos, lo adoptamos siendo muy pequeño pues sus padres murieron. Pero eso no hace ninguna diferencia. Adora a sus hermanos y sé que a Carlisle y a mí nos ama, no siente timidez en decírnoslo" Esme hablaba de su hijo con tal amor que sentí que quizá el tal Eddie no podía ser tan malo. "Él incluso abraza a Emmett a la fuerza y le dice que lo ama, parecen niños pequeños tratando de quitarse al otro de encima, pero aunque lo niegue, sé que a Emmett le fascina jugar así con su hermano pequeño. Y que te puedo decir de Alice, ella es su adoración. Desde que nació ha sido su protector. Aún es muy joven, pero sé que quiere casarse y formar una familia. Sé que en verdad es muy pronto, pero debo confesar que incluso me emocionó la idea de que podía hacerlo con esa chica, puesto que vive aquí era probable que no se fueran a vivir a otro lugar. Pero después de esto… Esa jovencita es muy tonta, ¿sabes? Ella no tiene idea del maravilloso hombre que pierde". Está bien, el neoyorkino era un buen tipo.

"Bueno, no sé si es porque es tu hijo pero así como lo pintas, parece el chico perfecto. No me malinterpretes, es solo que no lo conozco realmente, pero si es al menos la mitad de lo que dices de él, en verdad ella es una estúpida. Aunque si él la quiere tanto, no se debe dar por vencido"

"Nunca podemos seguir nuestros propios consejos, ¿verdad?"

"¿Perdón?"

"Nada, cariño. ¿Podrías ayudarme a poner la mesa? Los chicos están por llegar y temo quedarme sin casa si no cenamos en seguida" comentó sonriendo levemente. Creo que Esme había dado por zanjado el tema, así que era mejor no seguir intentando hablar al respecto y solo hacer lo que debía, poner la mesa y actuar lo más normal posible.

Al acabar de poner todo sobre la mesa, parecía lista para la cena de acción de gracias y no para una simple cena de fin de semana. Bueno, alguna razón debían tener. Quizá habían querido hacer algo especial para el hijo prodigio, después de todo pasaba más tiempo al otro lado del país que en su propia casa. Además eran los Cullen, ¿cuando algo que ellos hicieran iba a ser simple? Solo esperábamos a que llegaran Jasper, Emmett y don perfecto, así que cuando escuché el motor del jeep me levanté del sillón en el que estaba sentada y pretendí dirigirme al comedor, pero antes fui atajada por Alice para un 'retoque'. Francamente a mi no me interesaba dar una buena primera impresión, y tampoco era como que fuésemos a recibir al rey de Inglaterra, así que no entendía cual era el punto de Alice.

"Alice, ¿Por qué no me habías dicho que tu hermano era el presidente del país?"

"¿Presidente?" preguntó confusa, entendió después de ver como rodaba los ojos. "Vale, Bella. No seas una amargada, ya te dije que confíes en mí. Después de hoy, querrás hacerme un regalo. Podría ser una tarjeta de descuento en zapatos" Sabía que era mejor no preguntar, sobre todo sabiendo que no iba a obtener respuesta, pero esto ya estaba pasando el límite de misterio por día.

"Basta, Alice. Sé que algo estás tramando, y presiento que yo estoy involucrada y ni siquiera estoy enterada de que se trata"

"Vamos, Bella. No te hagas la importante. Me choca cuando arruinas las sorpresas" respondió realmente molesta. Era yo a quien le ocultaban cosas y Alice se molestaba. Salió de la habitación alisándose la corta falda del vestido y haciendo resonar los tacones en la madera. Dirigí una última mirada al espejo y seguí el camino de Alice. Podía escuchar las atronadoras risas de Emmett y a Rosalie reprendiéndolo a saber por qué. Carlisle estaba en un sillón platicando tranquilamente con Jasper, el cual estaba abrazando a su novia. Sé que no estaba enojada, la conocía lo suficiente como para saber que en realidad me estaba evadiendo. Al único lugar a donde sería bienvenida era a la cocina donde Esme seguramente necesitaba una mano. Ayudé a llevar algunas bandejas con comida, al vernos, Carlisle se apresuró a poner sobre la mesa un par de botellas de vino y Emmett no dudó en sentarse y colocarse la servilleta sobre el regazo, lo que hizo que se ganara un pellizco por parte de su madre.

"Emmett, lamento romperte la ilusión, pero ya eres un adulto así que debes saber que hay que esperar hasta que todos estemos sentados. Si no ayudas, mínimo eso espero de ti" Todos reímos ante la cara de niño regañado que puso. Jasper ayudaba a Carlisle pasándole las copas y Rosalie y Alice se entretenían encendiendo algunas velas. Olvidemos lo de la cena de acción de gracias, esto era más que la cena de navidad. Con todos colaborando, pronto todo estuvo listo. Solo faltaba que el príncipe se dignara en hacer acto de presencia.

"¿Dónde está tu hermano, Emmett?" preguntó Carlisle.

"Subió a cambiarse la chaqueta, Alice dijo que no combinaba y supongo que también lo obligó a plancharla" ambos padres le lanzaron una mirada acusadora a su hija.

"¡Es que en serio no combinaba!"

"Está bien, ¿alguien puede subir a decirle que baje ya?"

"Ahora vuelvo" gritó Jasper mientras salía corriendo de la habitación.

Todos tomaron su lugar en el amplio comedor. Quedaba un lugar frente a mí y otro a mi izquierda, y no fue si no hasta que Alice se sentó al otro lado de la mesa cuando me di cuenta de que tendría a Eddie a mi lado por lo menos las dos horas siguientes. Oía un par de voces conversar desde el pasillo, dirigiéndose hacia nosotros, una de Jasper y la otra del chico desconocido, solo que su voz me era demasiado familiar, de hecho podría jurar que era la voz de…

"Hijo, ven acá que te presento a Isabella" dijo Esme alegremente al tiempo que se levantaba de su silla y se dirigía mis espaldas, donde el chico se hallaba parado. Seguí su ejemplo y me levanté de mi lugar, me giré y lo vi.

"¿Edward?"

"¡Bella!" dijimos al unísono.

"¿Pero qué..?"

"Edward, ¿Qué estás haciendo tú aquí?"

"Lo mismo digo"

"Espera. Esme, ¿acaso lo haz llamado 'hijo'?" pregunté casi sin voz.

"Así es Bella. Él es Eddie, mi hijo. ¿Me pueden decir que pasa?" Todos estaban callados, con la duda marcada en la cara. Todos menos Alice.


Sé que ha pasado mucho, muchísimo tiempo, y no puedo pedir perdón porque en verdad tengo mis buenas razones para no haber actualizado antes (la universidad por nombrar solo una). Solo diré que en verdad lamento haber tardado y el hacerlas esperar, aunque supongo que para el tiempo ya hasta se habrán olvidado de que leían esto. Solo quiero dejar claro que no abandonaré nada de lo que publico aquí, y que tengo en proceso el siguiente capitulo y el epilogo. Espero por lo menos, que les haya gustado un poco. Un abrazo!