Capitulo 11

Alice Cullen había sentido la muerte tan cerca como aquella vez de su transformación, una sensación poco agradable; su pequeño cuerpo se encontraba paralizado ante la imagen que percibían sus ojos, aquel hombre murciélago que minutos antes le tenía entre sus garras, estaba ahora chillando y aullando adoloridamente mientras el lobo enorme le mordía los brazos, había demasiada sangre, pero no una que ella apetecía.

El enorme murciélago dejo de chillar, y el lobo al ver que su presa ya no luchaba, levanto su enorme hocico al cielo y aúllo, era como si estuviese indicando que su cometido había sido llevado a cabo. Alice retrocedió torpemente mientras el miedo la consumía, nunca antes había visto criaturas así, y fue entonces cuando los enormes ojos zafiros del hombre-lobo se clavaron en ella, y comenzó a avanzar poco a poco, salvando la distancia entre ellos.

Espera… no… me ataques

Pidió Alice con la voz entrecortada mientras el extraño ser se acercaba a ella, entonces vio como el lobo se erguía sobre sus patas traseras, que eran muy parecidas a las piernas de un hombre, el hombre lobo se acerco un poco más a ella, y se detuvo en seco, sin apartar su vista de la inmortal. Alice respiro aliviada.

¡Oye tú! ¡Déjale tranquila!

Grito Jacob Black mientras corría hacia donde estaba Alice y el gigantesco hombre lobo, a sus espaldas iba Edward con la angustia plasmada en su rostro. Entonces se percato de que esto no había acabado, la otra criatura se alejaba del sitio, llevando a cuestas a la que el lobo había derrumbado, en la confusión, se habían escapado.

El hombre lobo volvió su rostro hacia Jacob y Edward y los miro detenidamente, hasta que el primero se abalanzo sobre él, tomando su forma de lobo en el salto, pero el hombre lobo no cayó al suelo, y mantuvo entre sus fuertes brazos al lobo marrón.

Yo lo acabo de salvar… ¿Por qué me atacas?

Todos se paralizaron, inclusive a Alice el miedo se le esfumo, y la incredulidad invadió el cuerpo de todos, aquel enorme humano-animal había hablado, su voz era tenue, como la de un joven de no más de 16 años, pero…

El lobo… hablo

Pensó Jasper mientras se acercaba con cautela hacia donde este yacía de pie, sujetando a Jacob del torso, era muy fuerte, así que Jasper se acerco lo más que pudo al enorme hombre lobo y con un gesto de la mano le saludo.

Hola… señor

La voz de Jasper sonó firme, inmutable, lo menos que se podía esperar de un buen soldado como el joven Hale. El lobo bajo la mirada hacia él y contesto.

Hola, veo que tenéis muy mal criado a su perro guardián

Los presentes no pudieron contener una leve risa, mientras Jacob dejaba escapar un gruñido de desaprobación al comentario. El enorme hombre lobo dejo a Jacob en el piso, no se llevaban por mucho tamaño. Jasper se acerco a Alice y la abrazo con dulzura, mientras ella se aferraba a su amado, escondiendo la cara entre su pecho.

Perdona si te asuste, es que tenía que ver si te habían mordido

Aclamo el hombre lobo, mientras inclinaba la cabeza como en señal de pedir disculpas, entonces inspecciono a todos los presentes con la mirada, y se detuvo en la joven Fátima.

Así que aquí estabas

Aclamo el lobo, mientras se acercaba a Fátima muy lentamente, Carlisle le miraba intrigado y un poco desconfiado, así que se mantenía cerca de la joven.

No sé de qué me hablas, ¿Quién eres tú?

Aclamo ella, mientras retrocedían unos pasos.

No me recuerdas…dios ese maldito sí que te golpeo duro, Fati… ¿en verdad no recuerdas nada?, mírame bien… tu me conoces, soy Mike

La joven de oscuros cabellos movió la cabeza de derecha a izquierda, no recordaba a aquel extraño ser, mitad lobo, mitad hombre, pero por alguna razón, aquel nombre: "Mike", si le sonaba muy familiar. Entonces la amable voz de Carlisle se hizo presente.

Bueno, si lo que pasa es un caso de amnesia, lo mejor será que ella lo empiece a recordar por sus propios métodos; y cambiando el tema, te agradezco que hayas venido a ayudarnos.

No hay que agradecer, la verdad es que creo que les he dado más miedo que esas cosas

Alice movió la cabeza en señal afirmativa, estaba aterrada y bien sujeta a su amado, que le acariciaba el cabello, tratando de calmarla.

En verdad lo siento

Todos se calmaron al ver que este extraño sujeto no parecía el enemigo, Carlisle entonces trato de poder hacerle algunas preguntas al recién llegado, pero el que un lobo con forma de hombre te hable es muy raro.

Am, oye… bueno me preguntaba si pudieses hablar con nosotros, pero… am… como…

¿Qué se supone que eres?

La voz de Jacob sonó enfadada y con más ímpetu que la de Carlisle. El enorme lobo se volvió hacia él y noto que este estaba en forma de humano, entonces aclamo.

Pues podría decir que soy como tú, pero me ofendería a mi mismo; yo niño soy un hombre lobo

Jacob lo miro desafiante, la verdad es que este tipo le caía como una roca en las tripas, y sobre todo cuando enfatizo en la palabra Hombre. Los vampiros soltaron una leve risa, y entonces Alice logro juntar el valor suficiente para acercarse al lobo y preguntar.

¿De dónde vienes?, ¿Cómo supiste de esas cosas?

Vengo de Inglaterra, soy de allá, pero bueno, es una larga historia. Verán yo vivo en un sitio llamado el Refugio, está en México, allí un grupo de seres "sobrenaturales", vivimos como una familia, bajo el mando de Fati… bueno al menos así era hasta que un vampiro de nombre Vircal apareció y le rapto, desde hace tres meses la hemos buscado.

Las miradas se fijaron en Fátima y ello sintió como un fuego en su interior le quemaba las entrañas, algo en su mente parecía aflorar, y comenzaba a recordar algunas cosas, imágenes, voces, y rostros.

Bueno-continuo el lobo- ese tal Vircal, se la pasa de región en región buscando nuevos candidatos para sus experimentos, y supimos que por estos lugares había capturado a una joven vampiriza, por eso venimos, bueno, yo y un amigo. Si no les importa, preferiría cambiarme antes de continuar.

Todos asintieron mientras sus mentes se remontaban a aquel día de lluvia, donde habían perdido a Bella, estaba claro ahora, ese tipo le había hecho algo. Edward miro el cielo estrellado, y sintió ganas de echarse a llorar, de gritar o de patearle el trasero a alguien, pero sabía que por más que quisiera, no sabía dónde estaba ella.

Pero tal vez el si

Pensó mientras su mirada se dirigía hacia donde el lobo se había encaminado, y entonces lo sintió, había otro vampiro con el lobo. Todos se tensaron al presenciar aquella energía y aguardaron hasta que de entre los arbustos se asomo un joven de cabello semi largo, ondulado y color castaño, estaba muy blanco, pero aun así, ese no era el vampiro.

Disculpen, pero ha venido un compañero

Aclamo el joven mientras se dirigía hacia ellos a trote, entonces fue cuando le vislumbraron a la perfección, era delgado, pero con los músculos marcados, sin duda era un chico que se la pasaba haciendo ejercicio, sus cabellos estaban polvorientos y sus ojos… eran del mismo color que los del lobo, era el hombre lobo.

Valla, cambias mucho

Susurro Esme mientras el joven se acercaba hasta ellos, y les dedicaba una amplia sonrisa, que dejaba al descubierto sus dientes perfectos y blanquecinos, por un momento Carlisle pensó que aquel joven parecía más un ángel que un licántropo, a pesar del polvo en su cuerpo.

Si, cambio demasiado, ¿pero quién no lo haría, si se transforma en un mitad animal?, bueno hay alguien a quien quiero que conozcan, y que a lo mejore recuerdes.

Aclamo Mike, con la última frase dedicada a Fátima que le miraba intrigada, entonces de entre los arbustos salió otro joven, de la misma estatura que Jasper, y de hecho se le parecía demasiado, a excepción de que este joven tenía los cabellos cortos, y los ojos de un color azul cielo.

El joven avanzo lentamente hasta ellos, observándolos a todos cuidadosamente, y aunque sus ropas decían que era un chico común y corriente, su manera de andar y su porte, indicaban que era un vampiro, y no uno cualquiera, de este emanaba también una extraña energía, era perturbador.

El joven llego entonces al lado de Mike, y con una voz tranquila pero autoritaria aclamo

Mi nombre es Zethafrous, pero me pueden decir zeta

Y una sonrisa resplandeciente apareció en sus delgados labios, mientras sus ojos azul cielo brillaban bajo la luz de luna.

¿Qué clase de chupa sangre es este tipo?

Aclamo Jacob en su fuero interno mientras observaba anonadado al recién llegado, si era cierto que el parentesco con Jasper era bastante, pero su manera de mirar, y aquella energía que le rodeaba indicaba que no era un vampiro como los demás.