Declaimer: ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Solo la historia y algunos personajes son de mi persona.

Aclaración: algunas canciones que voy a utilizar no coinciden con la época en la que se desarrolla la historia, pero me gustan a sí que no las voy a sacar

CAPITULO X

Faltaba una semana para San Valentín y el amor se sentía en el aire. Los pasillos estaban decorados con la temática, las hormonas de los adolescentes se sentía en el aire.

Lizzie caminaba con tranquilidad, hasta que fue alcanzada por un integrante del club audiovisual, el chico se puso en frente suyo, pero estaba tan nervioso que no hablaba.

- ¿te ayudo en algo? – preguntó con amabilidad, el chico le entregó una bolsa de caramelos típicos de san Valentín, de esos con las frases "se mía", "sé mi Valentín", "Bésame", etc. La castaña la recibió algo extrañada - ¿gracias? – no sabía muy bien qué decir.

- ¿quieres salir conmigo? – preguntó finalmente el chico, Lizzie lo vio parpadeando sin entender.

- no nos conocemos – puntualizó finalmente – además me gustan las mujeres.

- podría remediar eso… - aquello había molestado notablemente a Lizzie, apretó los dientes antes de responderle.

- mejor aléjate antes que te pierda la paciencia y patee tus genitales tan fuerte que tendrás una adolescencia deprimente… bueno, más deprimente – pidió frotándose la frente, el chico se fue corriendo y ella siguió con su camino hacia su casillero. Buscó unas cosas sin prestar atención a su alrededor pero no pudo evitar notar la presencia de otro chico, esta vez un jugador del equipo de baloncesto masculino.

- hey Prescott – dijo con una sonrisa seductora.

- Davis – respondió ella ignorándolo para ir a sus clases, pero él la siguió.

- mis padres estarán fuera este fin de semana, ¿no quieres pasarte a hacerme compañía? – preguntó en un tono sugerente.

- mira Davis lo único que tenemos en común es que jugamos baloncesto y que a ambos nos gustan las mujeres – respondió Lizzie fingiendo una sonrisa, se apresuró a entrar al salón, no quería escuchar a otro idiota más. Pero no tuvo suerte, ya que en su camino hacia la cafetería un jugador del equipo de hockey se paró en frente suyo interrumpiendo su paso – es que no voy a tener un día tranquilo – murmuró con fastidio - ¿qué quieres? – le preguntó con los brazos cruzados.

- chicas como tú solo necesitan saber lo que es un hombre de verdad – dijo arrinconándola contra la pared – dame solo una noche y vas a ser la chica más heterosexual del instituto – estaba tan cerca que Lizzie tuvo que girar el rostro, apretó los puños con enojo. A unos metros Puck vio la escena, se acercó con rapidez, pero no esperaba que la castaña levantara la rodilla golpeando con fuerza los genitales del chico, quien se tiró en el piso quejándose, ella lo pisó para poder alejarse – eres una perra – quiso levantarse para golpearla, pero Puck de un golpe lo dejó en el suelo.

- no te atrevas a acercarte a mi sexy basquetbolista – le dijo con enojo dándole una patada, por suerte no había nadie por los pasillos. Cuando el jugador se fue, se acercó a Lizzie, y la sujetó por los hombros - ¿te encuentras bien? – preguntó con preocupación viendo que Lizzie estaba con la mirada gacha.

- sí, gracias Puck – agradeció intentando sonreír, el chico la abrazó con cariño, ella correspondió – este es uno de los motivos por los que odio San Valentín – comentó mientras iban a la cafetería – los chicos heterosexuales creen que es el momento perfecto para "enderezarme" – hizo las comillas con las manos.

- son unos idiotas – la abrazó por los hombros, suspirando, la chica lo vio con curiosidad, el chico no solía ser muy cariñoso – estoy enamorado de Lauren Zizes – admitió.

- buena suerte con eso amigo – dijo Lizzie riendo – Lauren no es una chica fácil – explicó al ver el rostro del joven – deberás usar todas tus tácticas, hasta las que nunca utilizaste, es una chica que debe ser cortejada – Puck asintió tomando nota – oye ¿cuál es la temática de esta semana en el club Glee? – preguntó.

- canciones de amor – respondió riendo al verla girar los ojos - ¿necesitas ayuda con la canción? – Preguntó – yo ya tengo pensado que cantarle a Lauren – sonrió con orgullo. En la cafetería se acercaron a Rachel, quien los estaba esperando.

- no le digas nada de lo que acaba de pasar a Rachel – pidió con una mirada suplicante, el chico asintió comprendiendo – tengo en mente una canción, me vendría bien un poco de ayuda con la música – comentó Lizzie – voy a cantar – susurró en el oído de Puck – no le digas a Rachel.

- descuida, conozco la canción, así que tocaré contigo – dijo guiñándole un ojo.

- ¿de qué hablaban ustedes? – preguntó Rachel al verlos llegar.

- de mujeres – respondió Puck, la morena vio con curiosidad a Lizzie.

- Puck me va a ayudar con la canción con la que audicionaré esta tarde – comentó Lizzie riendo al ver la emoción de su amiga.

- ya quiero oírla – aplaudió con entusiasmo Rachel.

Esa tarde, antes que empiece la clase del club Glee, Rachel y Lizzie se acercaron hacia la oficina del señor Schue.

- ¿señor Schue? – preguntó Rachel llamando la atención del profesor.

- si Rachel ¿qué sucede? – preguntó viendo a ambas, ella miró a su amiga.

- bueno – carraspeó – me preguntaba si podía audicionar para unirme al club Glee – dijo Lizzie rascándose la nuca, siempre hacia eso cuando estaba nerviosa o avergonzada por algo.

- claro – dijo el profesor tras salir de su asombro – si tienes la canción estaremos entusiasmados por escucharte – le dedicó una sonrisa alentadora.

- de hecho si tengo la canción, y creo que es apropiada con la consigna de la semana – comentó.

- perfecto, ahora está por comenzar la clase – la invitó a pasar desde su oficina – bien hecho Rachel – felicitó en voz baja a la morena, ella solo sonrió con un encogimiento de hombros. Uno a uno fueron entrando los integrantes del club, mirando con diferentes reacciones a Lizzie, ella simplemente afinaba su guitarra, Puck se acercó con una guitarra acústica.

- ¿lista? – le preguntó.

- por supuesto – contestó guiñándole un ojo.

- buenas tardes chicos – saludó el profesor – hoy comenzamos con una audición, alguien quiere formar parte del club – apoyó la mano sobre el hombro de Lizzie – cuando quieras – se alejó para tomar asiento.

- hola, soy Lizzie y voy a cantar Across The Universe de The Beatles – dijo la castaña, empezó a tocar la guitarra en compañía de Puck y los integrantes de la banda.

Words are flowing out like endless rain into a paper cup, (Las palabras fluyen como lluvia dentro de una taza de papel)

La voz de Lizzie quedaba a la perfección en esa canción, y muchos de los chicos lo notaron.

they slither while they pass, they slip away across the universe. (se deslizan al pasar se desvanecen a través del universo)

Puck sonreía mientras tocaba, dándole su apoyo, Lizzie sonrió sin dejar de tocar ni cantar.

Pools of sorrow, waves of joy are drifting through my open mind, (Charcos de tristeza, olas de felicidad pasan por mi mente)

possessing and caressing me. (dominándome y acariciándome)

Rachel junto a Mercedes, Tina y Brittany cantaron la frase que da pie al estribillo.

Jai guru de va om

nothing's gonna change my world, (Nada va a cambiar mi mundo)

nothing's gonna change my world, (Nada va a cambiar mi mundo)

nothing's gonna change my world, (Nada va a cambiar mi mundo)

nothing's gonna change my world, (Nada va a cambiar mi mundo)

Con un poco más de confianza, Lizzie caminaba por el salón, cantando cerca de Rachel, cosa que pareció molestar a Finn.

Sounds of laughter (Sonidos de risas)

shades of earth are ringing (sombras de la tierra)

through my open views (vienen a mi mente)

inciting and inviting me (incitándome e invitándome)

Limitless undying love which shines around me like a million suns, (Infinito e inmortal amor que brilla a mi alrededor como un millón de soles)

Will asentía mientras escuchaba a la joven, tenía talento.

it calls me on and on across the universe (que me llaman y me llaman a través del universo)

Para el último estribillo casi todos unieron sus voces.

Jai guru de va om

nothing's gonna change my world, (Nada va a cambiar mi mundo)

nothing's gonna change my world, (Nada va a cambiar mi mundo)

nothing's gonna change my world, (Nada va a cambiar mi mundo)

nothing's gonna change my world, (Nada va a cambiar mi mundo)

Lizzie finalizó de cantar y se descolgó la guitarra, el profesor se paró al lado de ella mientras Puck volvía a su lugar.

- ¿y bien? – preguntó el señor Schue a sus alumnos.

- ¿no es obvio? – Cuestionó Puck – está dentro.

- un momento – intervino Finn – como capitán del club digo que puede cantar pero como sabemos si baila.

- bueno, mejor que tu debo hacerlo Hudson – contestó Lizzie cruzándose de brazos.

- a mí me agrada – opinó Santana riendo al ver el gesto de Finn.

- Finn tu eres el co-capitan – recalcó Rachel mirando al chico – como capitana digo que Lizzie canta muy bien y sabe bailar, quizá necesite algo de ayuda – la aludida asintió de acuerdo – pero para eso somos un equipo – al mariscal de campo le pareció raro que Rachel no esté de acuerdo con él.

- de todas formas la última palabra la tengo yo – indicó el señor Schue – y digo que Lizzie es parte de New Directions – varios festejaron al escuchar aquello.

- siéntate conmigo – Rachel tiró del brazo de Lizzie para que se siente a su lado – cantaste realmente bien.

- gracias por defenderme Rach – agradeció la castaña.

- cuando quieras – le dedicó una sonrisa y prestó atención a lo que decía el profesor.

- señor Schue ¿puedo decir algo? – preguntó Finn.

- claro, adelante – respondió el profesor dando lugar al chico.

- quiero hacer notar que no revimos un granizado desde hace dos semanas – sus compañeros festejaron – creo que el hecho que haya llevado al equipo de fútbol americano al campeonato tiene algo que ver con ello – varios hicieron muecas al escuchar eso – el caso es que soy lo más cercano a una celebridad que ha podido tener el coro hasta ahora – Lizzie y Mercedes lo vieron con incredulidad.

- no puede estar hablando en serio – murmuró negando con la cabeza.

- y precisamente como atleta famoso quiero ofrecerme para un acto caritativo para ustedes chicos – siguió diciendo Finn – así que estoy preparando una cabina de besos – Rachel lo vio sin poder creer lo que decía, mientras que Santana y Lizzie hacían un gesto de desagrado – un dólar por cada beso, voy a donar las ganancias al coro para pagar el transporte…

- no trates de actuar como si estuvieras tratando de ayudar al coro – interrumpió Mercedes – tu solo quieres besar a muchas chicas – Tina rió junto a su amiga.

- he besado a Finn – agregó Santana – no vale un dólar – le restó importancia con la mano – pero por otro lado pagaría cien dólares por sacudir uno de sus pechos – el profesor negó con la cabeza algo cansado.

- ¿algunas vez te has cansado de molestar a las otras personas? – le preguntó Finn.

- no, en verdad no – contestó ella.

- pareciera que estás entremetiéndote en los asuntos de todos los demás – opinó negando con la cabeza.

- oh por favor ustedes me aman – indicó Santana – mantengo los pies sobre la tierra y soy graciosísima.

- en realidad eres solo una perra – contradijo Lauren.

- lo siento pero tú has puesto los ojos en mi hombre – dijo Santana mirando a Lauren.

- no soy tu hombre – aclaró Puck.

- y Finn tiene razón – siguió Quinn – todo lo que haces siempre es insultarnos – Santana volvió a acomodarse cruzando sus brazos – hace tres semanas dijiste que estabas decepcionada de que no tuve un bebé lagarto.

- hace cinco minutos dijiste que el señor Schue pertenecía a algún programa de doce pasos…

- espera ¿qué? – el profesor interrumpió a Tina mirando a su otra alumna.

- eres adicto a los chalecos – comentó Santana, el profesor se miró a sí mismo.

- la verdad es Santana que lo puedes repartir pero no tomarlo – indicó Rachel – y tal vez tengas razón, estoy destinada a hacer el papel de Willow en Broadway pero el único trabajo que tendrás es estar apoyada en un poste – aquellas palabras sorprendieron a todos, varios vieron a la morena con asombro.

- soy una terrible influencia para ti – opinó en voz baja Lizzie mirando a su amiga impresionada.

- de acuerdo – dijo Santana tomando sus cosas para salir del salón.

- Santana – la llamó el profesor, pero la chica no se dio la vuelta, Brittany se levantó y se apresuró en alcanzarla.

- no imaginé que habría tanto drama – opinó Lizzie.

- bienvenida a la jungla – le dijo Mercedes dándole una amigable palmada en el hombro.

Por la tarde, después del ensayo de The Warblers, Blaine y Kurt fueron hacia Lima Bean por un café, como ya se les hacía costumbre. La cafetería estaba toda decorada con el motivo de San Valentín.

- estoy a favor de las decoraciones – comentó Kurt antes de hacer su pedido – pero estas decoraciones de San Valentín son demasiadas cursis, quiero decir ¿qué diablos se supone que es esto? – tomó en sus manos un peluche con dos perros uniendo sus narices.

- es claramente amor entre cachorros – respondió Blaine optimista – vamos, son adorables – se lo quitó de las manos sonriendo, el peluche empezó a sonar diciendo "te amo". Kurt volvió a dejarlo en su lugar.

- es solo una excusa para mandar caramelos y cartas de felicitación en una festividad falsa – opinó Kurt.

- la gente ha estado festejando el día de San Valentín por siglos – señaló Blaine – y llámame romántico sin esperanza pero es mi festividad favorita.

- ¿en serio? – preguntó el castaño sin creerlo.

- creo que hay algo realmente genial sobre ese día, donde tú te atreves a poner todo sobre la mesa y decirle a alguien "estoy enamorado de ti" – dijo lo último mirando a Kurt, él casi se queda sin aliento – y este año quiero hacer algo radical, y necesito tu opinión – divagó por unos segundos – hay un chico que me gusta, y lo conozco hace poco, pero quiero decirle que creo que mis sentimientos están empezando a ser más profundos – sonrió con un dejo de timidez – así que quería preguntarte ¿crees que es demasiado estúpido cantarle a alguien por el día de San Valentín? – preguntó algo inseguro.

- claro que no – contestó Kurt, el moreno asintió y se acercó para hacer el pedido.

- ¿qué puedo ofrecerte? – le preguntó la barista.

- uh, un café trip medio y otro descremado grande para este chico y quizá podría pedirle que me dé una de esas galletitas de cupido – pidió sacando su billetera.

- ¿conoces mi orden de café? – preguntó Kurt.

- claro – respondió como si fuese obvio.

- son $8,40 – Kurt intentó sacar dinero para pagar pero Blaine lo detuvo.

- ni siquiera te molestes tontito – le dijo mientras pagaba él – quédese con el cambio – se alejó para recibir su orden, Kurt se acercó a la barista.

- creo que tengo una nueva festividad favorita – dijo sonriendo con felicidad.

Al otro día en Dalton.

Kurt estaba garabateando en una libreta la frase "Blaine+Kurt" junto a un corazón y una flecha atravesándolo.

- ¿qué haces? – le preguntó Blaine acercándose un poco.

- nada, sueño despierto – contestó cerrando la libreta.

- ven, no querrás perderte esto – le indicó que se pusiera de pie – convoqué una reunión de emergencia con el concejo de los Warblers, necesito pedirles un favor – ambos entraron en la sala donde los estaban esperando sus compañeros.

- esta reunión de emergencia comienza – golpeó el martillo para que hagan silencio – miembro de segundo año Blaine Anderson la reunión es suya – el chico se puso de pie.

- miembros del concejo seré breve – suspiró antes se continuar – estoy enamorado – sus compañeros lo felicitaron – no soy bueno para hablar de mis sentimientos – siguió diciendo – soy mejor cantándolos, pero necesito un poco de ayuda - hizo una pausa – por eso quería pedirles si me podían ayudar con la canción ara este individuo cantando… fuera del campus – eso último generó un revuelo entre sus compañeros.

- ¿fuera de la escuela? – preguntó con incredulidad uno de los miembros del concejo - ¿en serio?

- sé que lo que estoy pidiendo es algo inusual – dijo Blaine intentando calmarlos.

- los Warblers no han actuado en un evento informal desde 1927 – planteó West – desde que es espíritu de St. Louis chocó con el Tarmac y aró a siete Warblers durante una improvisada versión de "Welcome To Ohio, Lucky Lindy".

- ¿por qué estamos siquiera considerando lo que pides? – cuestionó otro de los integrantes del concejo.

- ¿puedo decir algo, por favor? – pidió la palabra Kurt levantando la mano, ante la indicación del concejo de puso de pie – con respeto, creo que Blaine tiene razón – el moreno lo miró con atención – los Warblers están muy preocupados por la imagen y la tradición – planteó – a veces siento que perdemos la oportunidad de salir de nuestra zona de comodidad – mientras hablaba hacía gestos con las manos – cuando estaba en McKinley actuábamos frente multitudes hostiles cada vez que teníamos la oportunidad, en lugares como centros comerciales, tiendas de colchones, incluso me lanzaron un gato una vez – algunos de los hicos hicieron gestos extraños – pero el punto es que eso nos mantuvo relajados y nos dio confianza – terminó de hablar y volvió a sentarse.

- ¿en dónde sería la actuación? – preguntó West.

- en el almacén Gap en el centro comercial North Hills – contestó Blaine – me gustaría llamarlo el ataque a Gap de los Warblers – terminó de decir sonriendo.

- ¿por qué en el Gap? – preguntó sonriendo Kurt.

- porque el chico que me gusta es gerente menor allí – respondió Blaine borrando la sonrisa de Kurt.

- bien, ¿todos a favor? – preguntó el concejo, todos levantaron la mano estando de acuerdo.

Esa noche, en casa de Rachel, estaban en una noche de divas, el chico les contaba a sus amigas la situación con Blaine.

- ¿dijo alguna vez que estaban saliendo? – preguntó Rachel mientras peinaba a Mercedes.

- bueno, no con tantas palabras – contestó Kurt con un trozo de pizza en la boca.

- bueno ¿él hizo algún movimiento? – preguntó esta vez Mercedes, ambas miraron a su amigo.

- no, pero siempre estábamos cantando dúos, y él siempre me sonreía – las chicas se vieron entre ellas y luego vieron a su amigo – oh por dios, me lo inventé todo en mi cabeza ¿verdad? – terminó dándose cuenta con una mirada de horror.

- mira, todos hemos estado allí – lo confortó Mercedes – o por lo menos yo… contigo – le recordó.

- sé exactamente a lo que te refieres – dijo Rachel – quiero decir, si Finn en serio cree que va a poder alejarse de mi vida se equivoca – volteó para ver a ambos – porque voy a ir al puesto de besos mañana con un billete de cien dólares que no va a ser capaz de cambiar por lo que va a tener que darme cien besos – hablaba con su característica seguridad – y cuando nuestros labios se toquen no va a ser capaz…

- no se supone que debemos ayudar a Kurt – interrumpió Mercedes deteniendo el monólogo de su amiga, ella asintió – sin embargo vas a ir a lo de Gap ¿cierto? – preguntó al chico.

- no lo sé ¿debería? – preguntó con algo de dudas.

- claro que sí – dijo Mercedes – investiga la competencia, mira que le gusta, saben, ustedes dos están tan locos por los chicos – ambos la vieron – mírenme a mí, no tengo cita para San Valentín y eso podría importarme menos – Kurt asintió – nosotros tres somos divas – Rachel sonrió – miren a nuestros ídolos, Whitney, Barbra, Patti LuPone – señaló a cada uno – todas se convirtieron en estrellas estando solas, tomaron todo ese dolor y soledad y lo volcaron en su música, aprovechando todo ese dolor se convirtieron en leyendas.

- ¿cómo no se me ocurrió antes? – preguntó Rachel como si hubiese tenido una revelación.

- en lo que a mí respecta creo que está bien volar solo por un tiempo – concluyó Mercedes.

- es agradable estar con chicas para variar – opinó Kurt.

- oh ven aquí – los tres se acostaron abrazándose entre risas. Disfrutaron de su noche de divas pero tuvieron que dormirse temprano debido a que tenían clases.