Bueno, si... Me he tardado, lo siento D: He estado bloqueada un MUY MUY LARGO RATO! Pero, hey! Me inspire, y saben por que? Porque tengo planeado hacer una novela visual! (yaoi, hell yeah) Asi que tengo que terminar rapido mis fics para comenzarla! Estoy emocionada yndfkjsdfd eso me ayudara a escribir mas rapido c:

En fin, perdon por tardar! Espero que este capitulo (corto, por cierto) les guste uwu Es todo muy tenso...


La sangre le hirvió. Tuvo que morderse el labio inferior y apretar los puños para no lanzarse contra aquel hijo de puta. Deseaba asesinarlo, pero no podía hacerlo… en frente de toda esa gente. No, más bien, no debía. Sí, nada de asesinatos o actos ilegales. Era abogado y tenía que mantener su reputación. Desvió la mirada de aquel imbécil y miró a Eren. Estaba igual o más furioso que el mismo Rivaille.

–¡Qué mentira más asquerosa! –gritó Eren, levantándose de su asiento.

–¡Orden! –le respondió firmemente el juez –Licenciado Lance Corporal, controle a su cliente o pospondremos la sesión –le advirtió y el susodicho asintió, para luego tocar el hombro del menor y sentarlo de regreso en su silla.

–Eren, sé que no lo hiciste. Tenemos testigos. No te alteres y compórtate –gruñó y Eren asintió a regañadientes.

–Puede continuar, Mark Letucce –le dijo el juez y el hombre asintió.

–Como decía… Eren Jaeger solía dejarme su número escrito en servilletas del restaurante donde le conocí. Era discreto, pero era notable su interés por mí… Yo no sabía que era tan menor a mí. Si lo hubiera sabido…

–Objeción –dijo Rivaille –Obviamente este hombre sabía la edad de mi cliente y…

–Si no tiene pruebas de eso, a lugar –le interrumpió el juez y Rivaille chasqueó la lengua. –Continúe de nuevo…

–Sí… Incluso me invitó a su departamento, me decía que vivía solo y que podía ir cuando quisiese a "pasar el rato"… –continuó el hombre.

–Ahora sí lo mato… –susurró Eren, inaudiblemente para todos, menos para su abogado.

–Compórtate, mocoso… –le dijo Rivaille con un murmullo.

Tuvieron que soportar la sarta de mentiras que aquel sujeto estaba diciendo como si fuese la verdad suprema de aquel juicio. Estaban hastiados de aquello, pero antes de que se dieran cuenta, ya había pasado más de media hora. Hubo un receso de cinco minutos y se prosiguió con el juicio.

Eren tuvo que testificar las dos apariciones de Mark Letucce en su departamento. La primera, donde se había presentado con un ramo de rosas, y la segunda, cuando irrumpió en su hogar y… sucedió aquello. El jurado le vio con ojos interrogativos y, después de Eren, Jean, su mejor amigo, subió al estrado y testificó que, cuando iba por Eren al restaurant, para que no estuviese solo después del trabajo, veía al acosador en las esquinas o fuera del mismo negocio. Nunca se les acercó cuando Jean estuvo cerca de Eren, pero siempre les veía desde lejos. Jean era un testigo de que Mark Letucce llevaba meses acosando a Eren… pero fue el turno del abogado del acusado para interrogar. Éste, de aire frío, calculador y astuto (justo como Rivaille, pero con un aire más formal), se aclaró la garganta y colocó sus manos detrás de su espalda, entrelazando sus dedos.

–Así que… Joven Kirschstein; ¿podría describirnos en pocas palabras a Eren Jaeger? –preguntó con una voz calmada.

–Él es… una persona enfocada, decidida, a veces toma decisiones precipitadas pero, bueno, es… una buena persona…

–Ya veo… ¿Y hace cuánto lo conoce?

–Hace… poco más de tres años –contestó él, ya irritado por estar ahí tanto tiempo, siendo que era obvio que Mark Letucce era culpable.

–¿Nos podría decir cómo ha sido su relación en el tiempo que llevan conociéndose?

–Objeción, señoría –interrumpió Rivaille –¿Esto qué tiene que ver?

–Es necesario para llegar a mi punto, señoría –comentó el otro abogado defensor y el juez asintió.

–A lugar –le dijo a Rivaille y éste gruñó y volvió a sentarse. –Continúe.

–Gracias –sonrió ligeramente y volvió su vista a Jean –¿Entonces?

–Bueno… Al principio nos odiábamos. Luego nos hicimos buenos amigos…

–¿Y eso es todo?

–No entiendo qué quiere que diga… –susurró Jean, incómodo.

–Que me diga todo lo que ha sucedido entre usted y Eren Jaeger.

–Objeción, señoría –repitió Rivaille –Está acosando al testigo.

–Tiene razón –dijo el juez –Reformule la pregunta o retráctese –miró al otro abogado y éste sonrió ligeramente.

–Claro, entonces… ¿Usted y Eren Jaeger han tenido una relación amorosa?

–Algo así… –dijo seriamente.

–¿Sería tan amable de ampliar su respuesta?

–Estuvimos en una relación complicada… clandestina. Pero eso terminó hace mucho.

–De acuerdo, entonces… ¿han tenido algo últimamente?

–Objeción –Rivaille levantó la voz, algo irritado –No entiendo cuál es el punto de preguntar todo esto.

–Es necesario. Estoy por terminar, su señoría –le dijo al juez el otro abogado y asintió.

–A lugar, licenciado Lance Corporal. Adelante –le dio la palabra al sujeto y éste sonrió.

–Gracias… ¿Entonces?

Jean guardó silencio y miró a Eren, quien estaba pálido y tieso como una roca. Rivaille se había tensado, pero no miraba a Eren. Quizá no quería hacerlo y esperar a la respuesta de Kirschstein.

–¿Joven Jean? –apremió el abogado y el susodicho asintió lentamente.

–Sí.

–¿Podría especificar su respuesta, por favor?

–Actualmente estoy en una relación sentimental. Eren y yo… tuvimos relaciones sexuales hace aproximadamente un mes y medio… –contestó con un frío creciendo en su estómago.

–Entonces, ¿podría decir que Eren Jaeger está, obviamente, interesado en los hombres?

–Supongo que sí… Sí.

–En ese caso, ¿qué pensaría de un chico adolescente que vive solo, notablemente interesado en personas de su mismo sexo y que mi cliente acusa de insinuársele?

Obviamente, el abogado daba a entender que era Eren, el activo homosexual, el que seducía a Mark Letucce y que era "obvio" que tomó la oportunidad para demandarlo. Que Eren había sido el primero en dar a entender lo que "quería"… Y obviamente, eso a muchos, sobre todo a Rivaille, no gustó…

–¡Objeción, señoría, es retórica y está sometiendo al jurado a una insinuación! –interrumpió Rivaille y el juez miró a ambos hombres.

–Abogados; a mi tribuna… –gruñó y los susodichos obedecieron. –Esto es una corte, no una pelea en el jardín de niños. Hagan las preguntas adecuadas e interrumpan cuando sea indicado. A sus lugares –susurró molesto.

No hubo más palabras por parte de ninguno.

–Es todo, jurado –sonrió el abogado defensor de Letucce.

A continuación, el gerente del restaurant donde trabajaba Eren subió a testificar. Era un hombre un tanto regordete, con las mejillas rosadas y ya muchas canas notables en su cabello corto y su barba también corta.

Esta vez, fue el turno de Rivaille para interrogar. Ni siquiera miró a Eren una sola vez. Cuando se postró frente al lugar donde se encontraba el hombre, lanzó una mirada fugaz al jurado y suspiró.

–Señor, Faustus… ¿Reconoce al demandado, Mark Letucce?

–Sí… Iba constantemente a mi restaurant, cuando Eren Jaeger trabajaba para mí…

–Oh, ya veo… Entonces, ¿podría decir que a Mark Letucce le gustaba mucho la comida de su restaurant?

–Eh, bueno, no… Normalmente sólo pedía un café.

–¿Qué tipo de café sirven en su restaurant?

–Objeción, señoría. No tiene sentido este interrogatorio –gruñó el otro abogado.

–A lugar –levantó la voz el juez. –Prosigan.

–¿Y bien? –apremió Rivaille.

–Instantáneo.

–Uhm… Así que realmente ese tipo de café podría comprarse en cualquier otro restaurant o en algún café ambulante, ¿cierto? No tenía nada de especial.

–No, yo diría que no.

–Bien, bien… Entonces. ¿Por qué cree usted que Mark Letucce visitaba tan a menudo su establecimiento?

–Al principio observaba mucho a mis empleados… y luego noté cómo su atención se centró en Eren; él era un joven muy apuesto, así que no me sorprendió mucho. Sin embargo… comenzó a ser más notorio y… estoy seguro que sólo iba para ver a Eren.

–Ya veo… ¿Alguna vez vio algún comportamiento extraño por parte de su antiguo empleado, mi cliente?

–¿Eren? No, no… Al contrario. Siempre intentaba evitar pasar cerca de ese hombre, pero… a veces el mismo hombre pedía que Eren le atendiese. Normalmente estábamos atiborrados de clientes por las mañanas, así que tenía que hacerlo, aunque no quisiese.

–¿Alguna vez hubo algún problema o alboroto cuando Eren atendía al acusado?

–¿Alboroto…? Bueno… no realmente. Una vez se cayó el vaso de café del señor Letucce, así que Eren tuvo que limpiarlo, pero eso fue todo.

–Uhm, ya veo… Gracias. Es todo –les dijo al jurado y al juez.

Después de un rato más, fue tiempo de que el jurado tomase una decisión. ¿Quién era el verdadero culpable? ¿El chico abiertamente gay, sexualmente activo, que vivía solo y tenía la oportunidad de acostarse con quien quisiese y tenía récord de acostarse con alguien más a pesar de que esa persona ya tenía pareja? Era muy, muy probable que fuese Eren el que estuviese "jugando" en todo aquello. Mintiendo para que su imagen no se viese manchada. ¿O el hombre que se dejó "seducir" y sólo había seguido con el juego del joven?

Era complicado, sin embargo, la respuesta se dio. Después de tomarse un receso, el jurado llegó a una conclusión. Obviamente…

–Culpable –dictó el representante del jurado y Eren lloró disimuladamente, aliviado.

Rivaille no le dijo nada. Ni siquiera le miró. Sólo suspiró más tranquilo y se pasó la mano por el cabello. La sentencia fue de dos años por acoso sexual, tres por allanamiento de morada y doce por agresión sexual, tomando en cuenta que hubo penetración bucal, además de que tendría que pagar una multa elevada y, en caso de que Eren asistiese a sesiones con un psicólogo, Mark Letucce tendría que pagarlas. Habían logrado reducirle tres años, pues habían sido veinte en un principio, pero retiraron los cargos por agresión física, al no haber pruebas suficientes de eso. Rivaille estaba furioso… él quería que ese sujeto se pudriera dentro de la prisión, pero sólo había conseguido encerrarlo diecisiete años. Era más de lo que podría haber pedido legalmente, pero aun así se sentía insuficiente. Quería encerrarlo por toda su vida…

Volvieron al departamento después de un largo rato tedioso entre papeles y cámaras de amateurs. El camino había sido silencioso y muy incómodo, aunque sentían que todo estaba mejorando.

Cuando entraron al piso, Rivaille cerró la puerta principal y se dirigió a su habitación sin decir una palabra, cerrando también la puerta de ésta. Eren miró en silencio cómo se alejaba… Y sabía por qué su actitud estaba siendo tan sombría. Para comenzar, estaba molesto por no poder encerrar más tiempo a Mark Letucce, y en segunda… porque Eren le había ocultado lo que tuvo con su mejor amigo… hacía tremendamente poco. ¿Estaba molesto, cierto? Y cómo no estarlo… Sin embargo, ¿qué podía hacer? No había palabras que pudiese transmitirle en ese momento. Sólo se quedó ahí, sentado en el sofá, comiendo en silencio. Quería dormir; había sido un día excesivamente largo y muy pesado mentalmente. Se sentía agotado y con ganas de llorar por tantos sentimientos encontrados. Tristeza, desesperación, alivio, culpabilidad, seguridad, felicidad… Era todo muy confuso. Demasiado.

Suspiró al terminar de limpiar sus platos y se encaminó hacia la habitación de huéspedes. No tenía las agallas para entrar a la de Rivaille y acostarse a su lado. No era noche, pero su cuerpo y su mente no soportarían mucho más. Cerró la puerta y se metió en las sábanas, luego de cambiarse de ropa.

Sin soportarlo más, comenzó a llorar y, esta vez, no supo por qué fue. ¿Estaba llorando por sentirse mal o bien? Intentó no hacer ruido y que sus gemidos se ahogaran lo más que se pudiese, pero no era muy bueno en reprimir su llanto. Aun así, moderó su volumen y creyó que no le había escuchado Rivaille; las paredes eran gruesas y su puerta, estando cerrada, sofocaría los sonidos del interior. En ese momento, lo único que le importaba, es que Rivaille no le oyese llorar. Eso era todo…


FUE MUY DIFICIL ESCRIBIR ESTE CAPITULO!

Tuve que investigar mucho sobre como procede un juicio, cuales son las sanciones, las multas, condenas... Fue muy dificil encontrar lo que necesitaba y aun asi creo que no lo hice muy bien que digamos, pero no sabia que mas hacer y HBAJFBJAD NO ME ODIEN XDDD

AL FINAL TODO SALIO BIEN! Planeaba que el juicio se pospusiera, pero a como se dieron las cosas, era alo sencillo de resolver, asi que lo deje asi...

Espero que les haya gustado ! Nos leemos uwu