CAPÍTULO 11: ¡NIÑOS Y BEBÉS POR DOQUIER!

Desconsoladamente, un niño lloraba en un columpio mientras veía cómo todos sus compañeros del orfanato se iban con sus padres adoptivos, quedando él sólo en aquel siniestro lugar desde que tenía cinco años:

-¡Vamos a casa! ¡Mamá te va a preparar una cena para chuparse los dedos!

-¡Pero que niña más guapa tengo!

-¡Estoy orgulloso de que seas tú mi hijo!

Esos comentarios eran los que oía repetidamente aquel niño de cabello negro y ojos azules gélidos. Él deseaba con todas sus fuerzas cada año que alguna familia se interesara en él, pero todos parecían huir de él por algún motivo que aún no comprendía.

-¡Mírale! ¡Se ve que nadie le quiere!-le decía una chica a su amiga.

-¿Quién querría tener a ese niño como hijo?

-¡Yo no, por supuesto! ¡¿Es que no sabes quién es?!

-¡Claro que lo sé!

Secándose las lágrimas, el niño se ajustó su bufanda amarilla y se bajó del columpio para agarrarse a aquella valla por donde se veía cómo los niños se iban felices con su nueva familia. Aquella valla que muchas veces intentó romper con sus propias manos para ser libre, ¡para no ser un pájaro enjaulado que poco a poco se marchitaba en aquel lugar! Aquel niño desesperado hubiera hecho cualquier cosa para escapar de aquel lugar, incluso vender su alma al demonio… Cualquier cosa… Pero todo cambió cuando una mujer se presentó en aquel orfanato buscándole expresamente a él. Parecía que Arceus había oído sus plegarias e, inocentemente, cogió la mano de aquella señora provocando así el principio de su fin…

-¡Ascuas y Látigo Cepa!

Una voz femenina sacó a Aza de su subconsciente, una voz que nunca quiso volver a oír, pero que ahora se alegraba de que estuviera ahí. Cuando se incorporó en aquel agujero que había caído, pudo ver a aquella entrenadora que hace unos momentos se había amarrado como una posesa a su brazo para ganar el reto del Solar de los Sueños. Luchaba valientemente contra los dos Liepard que los esbirros del Equipo Plasma habían mandado tras su persecución. En aquel momento se sentía el ser más inútil de toda Teselia… ¡Era la segunda vez que un novato salvaba a un Alto Mando! Cuando consiguió subir por el agujero, pudo ver a los dos Liepard debilitados siendo guardados en sus pokéballs y vio cómo, por segunda vez, los del Equipo Plasma se escapaban.

-¡Y no volváis!-chillaba White con el puño en alto.

Después de guardar a sus dos pokémon felicitándolos, se dirigió a Aza, que seguía sumido en sus pensamientos.

-¿Cómo estás? Vi a esos dos energúmenos persiguiéndote y pensé que necesitarías ayuda.

-¿Por qué necesitaría yo ayuda de alguien como tú?-preguntó mosqueado Aza de que siempre se encontrara con esa chica.

-Bueno… Pues porque pareces muy fuerte y en ningún momento te he visto sacar a tus pokémon. Por eso supe que tenías problemas.

-Piensas bien cuando quieres…

-¡Ah! ¡Fue gracias a este pokémon!

Y de su pokéball se materializó un pokémon rosado con un estampado de flores moradas…

-Me encontré a este Munna cuando volvía a Ciudad Gres. Al parecer, esos energúmenos querían su Humo Onírico o algo así… ¡Y se ha encariñado de mí por salvarle! ¿Lo ves?

El Munna se lanzó contra su entrenadora y la dio lengüetazos mientras ella se reía. Después, se posó en su cabeza:

-Al parecer, Munna se comió mi sueño de ser Campeona de la Liga y me dejó la mente en blanco. Con la mente en blanco, pude llegar aquella conclusión. ¡Alucinante, ¿no crees?!

Y, sin mediar palabra, Aza se giró y se fue a la salida. Al ver esto, White le siguió con el Munna en sus brazos:

-¡Oye! ¡Un "gracias" habría valido! ¡Y una pregunta! ¿Quiénes eran esos tipos tan raros?

-No son nadie de los que debas preocuparte…

-¡¿Cómo que no?! ¡Casi te hacen daño! ¡Y casi hacen daño a este Munna!

-¿No tienes una medalla que debes ganar?-intentó cambiar de tema Aza.

-¡¿Cómo puedes pensar en eso ahora?! ¡Teselia podría estar en peligro! ¡Yo me voy a buscarles!

Y como si corriera una maratón, desapareció en aquel frondoso lugar. Por su parte, Aza sólo suspiró sin preocuparse por aquella chica ya que, por fin, se la había quitado de encima. En aquella tarde no había conseguido la relajación que tanto buscaba y, mirando al cielo estrellado, pudo ver cómo una brillante luna llena mandaba en el firmamento:

-La Luna sólo brilla gracias al Sol…-recordó aquellas palabras que Mirto le solía decir cuando protestaba con Lotto.-Ahora mismo, ese saco de músculos estará pensando que llave de lucha hacerme por llegar tarde…

(Centro Pokémon)

-¡GOOOOOL!-chilló Lotto desde el sofá mientras veía un partido de fútbol en la televisión.

Al lado suyo estaba Catleya, quien intentaba por todos los medios coger el mando que Lotto tenía en su mano y cambiar de canal:

-¡Cambia de canal, por favor! ¡Hay un especial de "Los Romances de Amanda" y me lo estoy perdiendo!-se quejaba Catleya mientras se agarraba al brazo musculoso de Lotto intentándole inmovilizar en vano.

-¡No puedo cambiar! ¡Es la final que enfrenta al Real Teselia contra el Zafiro Hoenn! En este partido se decide quién es la mejor región del mundo pokémon.

-¿En serio? ¡Por este partido tan inútil me estoy perdiendo un gran capítulo! ¡¿A quién le importa qué región es la mejor en fútbol?! Si fuera la Liga, lo entendería…

-¡¿Cómo que partido inútil?! Para tu información, se está jugando en el Estadio de Ciudad Mayólica-explicó Lotto con aires de profesional.

-Ah, bueno. Si ya es en Ciudad Mayólica, entonces me callo…-dijo sarcásticamente Catleya levantando las manos.-¡Se acabó este juego! ¡Dame ahora mismo el puñetero mando! ¡Lotto!

Mientras ocurría esto, Aza abrió la puerta para encontrarse a Catleya colgada del brazo del Lotto dándole patadas y Lotto poniendo la mano en la cara de la As del Palacio Batalla para quitársela de encima.

-Ains… Vuelta a la realidad y al desasosiego…-suspiró Aza mirando a ambos energúmenos.

-¡¿Y TÚ DÓNDE ESTABAS?!-gritaron al unísono ambos Alto Mando al verle entrar por la puerta.

-Dando un paseo por Ciudad Gres mirando los puestos y cosas por el estilo-mintió el ex-croupier.

Después se fijó cómo dormía Anís en la gran cama e inspeccionó a sus compañeros.

-La chillona duerme y vais vosotros y gritáis… Vaya panda…

-¡Es que yo quiero ver "Los Romances de Amanda" y Lotto quiere ver ese deporte donde 22 personas corren en pijama tras un balón!

-¡Se llama uniforme!-la increpó Lotto.

-¡Yo lo llamo como me sale de las narices!

Aza suspiró ante la inmadurez de sus dos compañeros y vio cómo una lámpara empezaba a levitar… ¡Estaban en problemas!

-¿Y por qué no lo decidís a cara y cruz?-preguntó Aza sacando una moneda de su bolsillo intentando tranquilizar a Catleya.

Ambos entrenadores se miraron y dejaron de hacer lo que estaban haciendo. Aza les lanzó la moneda y bostezó:

-Hacedlo vosotros solitos a ver si sois capaces. Yo me voy a dormir…

Catleya cogió la moneda y miró a Lotto decidida a ganar:

-No voy a perder. Elijo cara.

-Yo cruz-respondió resignado Lotto.

Catleya lanzó la moneda al aire y ambos esperaron el resultado impacientes, pero con lo que no contaban era con la fuerza sobrehumana que podía desatar Catleya cuando estaba furiosa…

(Al día siguiente)

Los Pidove piaban anunciando el principio de la mañana y, perezosamente, Anís se estiró todo lo que pudo en la cama y cogió sus gafas para después lanzar un grito…

-¡AAAAAHHHHH! ¡¿Pero qué ha pasado aquí?!

-¡CHICA! ¡No grites tanto!-se levantó de la cama de al lado Catleya malhumorada.

Por su parte, Lotto entró como una bala en la habitación al oír el grito de Anís.

-¡¿Qué ocurre?!-gritó quitándose los auriculares que lleva puestos cuando va a correr por las mañanas a primera hora.

-Contigo no gastamos en despertador…-se levantó Aza mientras se estiraba en la cama de al lado de Lotto.

-¡¿Qué le ha pasado a la televisión?!-preguntó Anís asustada mientras se colocaba a su lado.

Los dos que estaban en la cama se incorporaron y se acercaron.

-No me lo puedo creer… Decidme que esto es un sueño-dijo Aza tapándose la cara con una mano.

Por el contrario, Catleya se giró disimuladamente y Lotto miró la puerta intentando pasar del tema. Anís inspeccionó la televisión… Aquella televisión malherida… ¡Aquella televisión de plasma con una moneda clavada en medio de la pantalla!

-Yo… Intenté hacer el truco que me enseñaste… El de hacer que salga cara… Pero… Se me fue la mano y acabé clavándola en la tele…-intentaba explicarse Catleya mientras miraba hacia otro lado.

-¡Ah! ¡¿Y encima planeabas hacer trampas?!-saltó Lotto.

-Alucinante…-inspeccionaba la tele Anís asustada.

Sabía que debía tener cuidado con Catleya cuando su pelo empezaba a moverse, pero no contaba con la fuerza sobrehumana que podía llegar a sacar… Por su parte, Aza se acercó y arrancó la moneda de la pantalla con un hábil juego de dedos que lo caracterizaba.

-¿Entonces no llegasteis a ver nada?

-Yo escuché el partido por la radio-enseñó su radio de bolsillo Lotto.

-¡¿Tenías radio y no me dejaste ver mi serie?!

-¡Pero si era repetición!

Con aquello, Cateya enmudeció… Ambos habían perdido la batalla y una televisión… Tras varios minutos contemplando la tele y pensando la excusa que pondrían, a Aza se le encendió la bombilla:

-Dejadme lo de la tele a mí… Tengo un plan…

-Vaya… Pero si a ti no te gusta meterte en los problemas de los demás…-le intentó picar Catleya.

-Tengo un asunto pendiente…-sonrió pícaramente Aza.

Tras cambiarse y desayunar como si no hubiera ocurrido nada, recogieron sus cosas y dejaron la habitación. Después se dirigieron al mostrador para dar la mala noticia a la Enfermera Joy.

-Disculpe, Enfermera Joy-se acercó educadamente Aza-. Ayer la dije que estaba muy mareado y con fiebre, ¿se acuerda?

-Sí. ¿Se encuentra mejor?

-Descuide, ya no tengo nada. Lo malo es que, antes de irme, estuve jugando con una moneda y le di a la tele.

La Enfermera Joy estaba atónica ante la declaración del Maestro Siniestro.

-Verá… Cuando me encuentro mal suelo jugar con las monedas. Es algo que se me antojó al ser croupier. Tiene una pequeña muesca la pantalla-dijo mientras sacaba su cartera-. Se la puedo pagar ahora mismo.

-¡No! ¡No hace falta! En parte es culpa nuestra por suministrarle tanta anestesia. ¡Nosotros nos encargamos de todo!

Los tres restantes miraban aquella presentación alucinados. Aza estaba manejando los hilos de aquel diálogo a la perfección, pero… ¿Qué buscaba en realidad con todo aquello?

-Tiene usted toda la razón…-suspiró mientras se guardaba la cartera-Si ese Audino no se hubiera pasado, yo no habría roto la tele, ¿me equivoco?-intentó zanjar ya el asunto llegando al clímax.

-¡Por supuesto! ¡El cliente siempre tiene la razón!

-Me alegro-sonrió Aza de oreja a oreja-. Es un honor haber conocido a una enfermera tan buena como usted-se despidió con un reverencia.

La Enfermera Joy enrojeció al ver a aquel joven tan sonriente y tan bien educado, sin saber que era una de las trampas favoritas de Aza. Tras despedirse y encontrarse con el famoso Audino, abriéndoles la puerta con una gran sonrisa, dejaron el Centro Pokémon para poner rumbo a la próxima ciudad.

-Eres alucinante… Lo que querías era vengarte del Audino-le dijo Lotto.

-No me deis las gracias.

-¿En serio planeabas pagar la tele si llega a salir mal?-preguntó con curiosidad Anís.

-No-respondió rotunda Catleya-. El monedero de Aza está casi vacío. Sólo tiene unas cuantas monedas.

Anís quedó sorprendida ante aquel dato. Era evidente lo astuto y lo manipulador que podía llegar a ser Aza en situaciones como ésta. Seguramente, todo lo tenía calculado en su cabeza, todo error tiene una solución como dice Anís. Mientras pensaba en esto, una voz les hizo volverse:

-¡¿YA SE MARCHAN?!-chilló Zeo desde la otra punta de la calle con sus dos hermanos al lado.

-Les hemos preparado esta comida para el camino-se acercó Maíz dándoles una fiambrera a cada uno.

-Muchas gracias-respondió Lotto ante tal gesto.

-¡Espero que vuestros ingredientes se mezclen algún día en armonía y se conviertan en la mejor de las comidas!-saltó Millo con sus típicas palabras.

Catleya, Lotto y Aza le miraron algo molestos entendiendo que algún día lucharían unidos y Anís se acercó a abrazar a los trillizos llorando de alegría:

-¡NUNCA OS OLVIDARÉ! ¡PROMETO VOLVER Y ECHAROS UN COMBATE!

-¡Y nosotros te esperaremos!-gritaba Zeo mientras se le caía el moquillo.

-Nos alegra mucho haberte conocido-lloraba silenciosamente Maíz.

-¡Nos gustará volver a degustar tus nuevos ingredientes!-lloraba desconsoladamente Millo.

Tras esta emotiva despedida en la plaza que marcaba el final de Ciudad Gres, los miembros del Alto Mando partieron rumbo a la Ruta 3 dejando tras de sí las aventuras que vivieron hace unos días en la ciudad francesa… Ciudad Gres…

(Ruta 3)

La Ruta 3, hasta ahora la más larga en el recorrido de un entrenador novato, era conocida por su guardería, tanto de pokémon como de niños, y por su Cueva Manantial, que provisiona a toda Teselia con agua potable procedente del agua de la lluvia.

Catleya iba mirando las mangas de su chaqueta rosada, Lotto movía los brazos para ir estirándolos, Aza iba con las manos en los bolsillos y con los ojos cerrados y Anís, como no, observando todos los pokémon que se le cruzaban: hermosos Pidove piando, Purrloin lamiéndose las patas, Patrat atentos buscando una madriguera… Y dos jóvenes que buscaban ayuda desesperadamente:

-¡Perdonen! ¡Tenemos un grave problema en la Guardería y necesitamos gente fuerte para que nos ayuden!

-¿Y de qué se trata?-preguntó Lotto preocupado.

-Verá, nos hemos quedado sin agua potable y no podemos dejar solos a los niños.

-¿Y para qué queréis a alguien fuerte para cuidar unos niños?-preguntó Catleya.

-Para que nos ayuden en la labor de desatascar la Cueva Manantial. Siempre son problemas de Rogenrrolas que se ponen en grupo en la desembocadura. Pero últimamente han aparecido Boldores por la zona y nos preocupa que no los echemos.

-¡Deberíamos ayudarlos!-gritó Anís a sus compañeros empuñando sus manos con determinación-¡Somos cuatro, así que dos se quedarán con los niños y los otros irán con los cuidadores!

-Es llegar y ponerte a dar órdenes…-se quejó Catleya-¿No te acuerdas la prisa que tenemos?

-¡Pero debemos ayudar a los demás, ¿no?!

-En eso tiene razón-se acercó Lotto a Catleya.

-Pues decidido. Catleya y la chica se quedarán con los niños y el saco de músculos y yo iremos a ayudarles-planeó Aza.

-¡Un momento! ¿Piensas que las chicas no somos capaces de luchar?-se sintió discriminada Catleya-¡No sólo cuidamos a niños, ¿sabes?!

-Es un prototipo-sonrió Aza.

-¡Lo que os pasa es que los hombres no sois capaces de cuidar a unos niños, ¿me equivoco?!

Lotto y Aza la miraron molestos por aquel comentario. Ahora eran ellos los que se sentían discriminados y su ego no les permitía perder contra una chica.

-¡De acuerdo!-saltó Lotto-¡Aza! ¡Cuidaremos a esos niños! ¡Os demostraremos que los hombres podemos hacerlo!

-De acuerdo-se rio Catleya-. Y nosotras os demostraremos lo buenas que somos luchando.

Y dicho esto, ambos grupos se separaron rumbo hacia sus destinos…

(Guardería)

-Muy buena idea, cavernícola… Ahora estamos rodeados de caca, pis, mocos de niños…

-¿A ti no te importa que te insulten de semejante manera?

-No. No me gusta caer en los piques de otros. No me gusta perder ante nada.

Y nada más abrir la puerta, un pañal fue a parar a la cara de Aza y varios niños se lanzaron contra Lotto. Con suma asquerosidad, Aza se quitó el pañal de la cara:

-¿Cuánto tiempo debemos estar aquí?-preguntó malhumorado.

-Creo que una hora-le respondió mientras intentaba quitarse los niños de encima.

-¡Tengo caca!-chilló uno a Lotto.

-¡¿Y A MÍ QUE ME CUENTAS?!

Aza suspiró sabiendo lo que les esperaba y miró dentro. La sala emanaba un olor a vómito y caca que no había pokémon que pudiera entrar sin envenenarse… Lotto se levantó y miró el interior, donde 20 niños aguardaban impacientes a sus cuidadores.

-¡Queremos salir a jugar!

-¡Eso!

-¡Yo tengo caca!

A punto de perder la paciencia, Lotto entró con una sonrisa forzada.

-A ver niños… Os voy a decir que…

-¿Y para qué sirve esto?-preguntó un niño tirando del cinturón de Lotto, dejándole con la camisa abierta.

-¡Oye!

Lotto salió corriendo detrás de los niños que le habían robado el cinturón. Viendo esta escena, Aza se rio al ver a su compañero correr como nunca desesperado por encontrar su querido cinturón mientras que su pantalón se caía. De pronto, notó cómo algo tiraba de su bufanda y lo ahogaba por momentos. Al girarse, vio a cinco niños tirando de la bufanda.

-¡Queremos esto!

-No… Esto no…-intentaba no ahogarse Aza.

-¡Lo queremos! ¡Lo queremos!

Y de un tirón, los niños le quitaron la bufanda y salieron corriendo. Aza los siguió hasta una esquina:

-Dádmela ahora mismo.

-¡Es nuestra!-le dijo un niño sacándole la lengua.

Aza ya estaba al borde de pegarles un grito, pero supo que no había algo que les gustara tanto a los niños como eso…

-¡Sal, Liepard!

Y el gran leopardo morado se materializó delante de los niños, dejándoles asombrados. Rápidamente, dejaron la bufanda en el suelo y acariciaron a Liepard:

-¡Halaaa! ¡Un pokémon!

-¡Yo quiero uno!

Suspirando y viendo que su plan salía a la perfección, cogió su bufanda y se la puso. Una niña tiró de su pantalón para llamarle la atención:

-¿Tiene más, señor?

-Sí. Pero aquel-refiriéndose a Lotto-tiene más. Os los enseñará si le dais su cinturón.

Al oír eso, los niños rodearon a Lotto y le dieron el cinturón para que el gran luchador sacara un pokémon. Éste, viendo la estratagema que tenía entre sus manos su compañero, sacó a su Mienshao. Todos los niños le rodearon para rascarlo y tocarlo dejando en paz a los dos Alto Mando.

-¿Cómo se te ha ocurrido?

-Yo también fui un niño y lo que más ansiaba era ver y tocar un pokémon. Por eso pensé que estos niños también quieren uno.

Aunque no lo dijera, Lotto admiraba la rapidez con la que pensaba Aza en momentos de crisis, pero decírselo sería un punto más para Aza en la eterna lucha que mantienen desde que se conocieron. Otro tirón del pantalón hizo que Lotto viera a un niño con muchos mocos:

-Tengo caca.

Ambos se miraron asqueados esperando que uno de los dos accediera.

-Hazlo tú.

-No. Tú-le respondió resignado Aza.

-¿Cara y cruz?

-No tengo monedas.

-¡Mentiroso!

-Pero alguien tiene que cambiarlo…-dijo Aza mientras ambos miraban al niño.

(Cueva Manantial)

-¿Crees que estarán bien?-preguntó preocupada Anís.

-Como mínimo podemos encontrar la Guardería destruida…

Al oír eso, ambos cuidadores enmudecieron. Pero aquella charla se paró al ver a varios Rongenrrolas, liderados por tres Boldores, taponando la ría.

-¡He aquí el problema!-saltó Anís mientras sacaba a su Jellicent.

-Acabemos con esto de una vez-dijo Catleya sacando a su Gotithelle.

-¡No me lo puedo creer! ¡Es el Gotithelle de la As del Palacio Batalla! ¡¿Puedo tocarlo?!-saltó Anís al verlo.

-¡A lo que vamos, chica!-la centró Catleya-¡Yo voy a por los Boldores y tú a por los Rogenrrolas!

-¡De acuerdo!

-¡Psíquico, Gotithelle!

-¡Pistola Agua, Jellicent!

Gotithelle dio de lleno a los Boldores y los empotró contra la pared y el Pistola Agua se cargó a medio grupo de los Rogenrrolas. Tras no haber usado un ataque de tipo fantasma, Catleya se la quedó mirando:

-Pistola Agua es un ataque de tipo agua que nunca nos ha enseñado-pensaba la Alto Mando-y según Aza, ella sólo sabe movimientos de tipo fantasma… Quitando a Chandelure que sabe Vendetta, un ataque tipo siniestro… ¿Cuándo lo ha aprendido?

En ese momento se la vino a la mente el entrenamiento con los trillizos en Ciudad Gres y supo que ahí estaba la respuesta a su pregunta…

-¡Ciudado, Catleya!-la gritó Anís.

Un Boldore se había levantado y había usado Roca Afilada contra Gotithelle.

-¡No me subestimes! ¡Hipnosis!

La Roca Afilada dio de lleno en Gotithelle, pero el Hipnosis hizo su trabajo durmiendo al Boldore. Gotithelle se levantó y se sacudió el polvo:

-Necesitará más para ganarnos.

-¡Por supuesto! ¡Como nosotras somos del…!

Pero con unos reflejos asombrosos, Catleya tapó la boca a Anís antes de que soltara su secreto más preciado. Los cuidadores las miraron confusos:

-¿Sois del…?-intentó seguir la frase uno.

-Del Pueblo Hojaverde de la región de Sinnoh-intentó salir del apuro Catleya mientras se reía.

Después, agarró del brazo a Anís y se la llevó más lejos de los cuidadores:

-Vamos a ver… ¿Qué parte de no decir a nadie que somos del Alto Mando no entiendes?

Viendo que había metido la pata, o casi la mete, Anís se tapó la boca sorprendida.

-¡Lo siento!

Catleya suspiró y, con todas sus fuerzas, deseaba tirar a Anís a la ría la próxima vez que se la fuera a escapar, pero su gran educación la conseguía controlar:

-Seguro que les irá mejor a los otros dos…

(Ruta 3)

Los entrenadores luchaban entre ellos en esta ruta que conectaba dos Gimnasios, pero lo que no contaban era ver a diez niños agarrados a un cinturón negro presididos por una persona musculosa y con cara de pocos amigos en ese momento y otros diez agarrados a una bufanda amarilla liderados por una persona flacucha y que no paraba de jurar a los legendarios en voz baja. Ambos iban manchados de pintura de arriba abajo.

-Muy buena idea la tuya…-se acercó Lotto a su compañero-Llevarles a dar un paseo agarrados a nosotros en fila…

-Tu idea de pintar con acuarelas acabó en una batalla campal entre ellos y nosotros-dijo mientras se miraba las mangas, que en aquel momento era de todos los colores menos negra.

-¡¿Y qué querías que hiciera?! ¡Nos estaban atando a un palo como si fueran indios! Por cierto… ¿A ti quien te enseñó a pintar tan bien? Casi nos haces una Gioconda…

-Camus se enseñó a saber mezclar los colores cuando éramos pequeños.

-Muy amigos sois vosotros-le daba con el codo sonriendo para picarle.

-¿Has vuelto a hablar con Brega, la Líder de Ciudad Rocavelo?-contratacó Aza.

-¡¿Y a ti que más te da?!

Después de un largo paseo, llegaron a la Guardería, para desilusión de los niños.

-Bien niños-sonrió Lotto forzosamente-, ahora es hora de la siesta. Así que sacáis vuestras mantitas y os dormís.

-¡No queremos!

-¡Queremos jugar con pokémon!

Lotto estaba a punto de explotar y más viendo a Aza riéndose a escondidas.

-Podrías ayudar un poco, ¿no?

-Se te olvida que son niños…-intentando no reírse-Observa al maestro. Bien niños, el que más duerma, gana.

-¡Queremos pokémon!

Ahora era Lotto quien se reía a carcajadas al ver el fracaso de Aza.

-¿Y si os cantamos una nana?-preguntó Lotto riéndose.

-¡Pokémon!

-¿Y un cuento?

-¡Pokémon! ¡Pokémon!-gritaban todos al unísono.

Ambos vieron cómo los niños se ponían en contra de ellos y aquello no era bueno, ya que acabarían llenos de papilla otra vez…

-Sólo nos queda por hacer algo…-concluyó Aza.

(Cueva Manantial)

-¡Pistola Agua otra vez!-gritó Anís.

Los Rogenrrolas restantes cayeron vencidos al mismo tiempo que Gotithelle y Catleya hacían lo mismo con los Boldores de un Psíquico.

-¡Lo conseguimos!-gritó abrazando a su Jellicent.

-No chilles mucho, no vaya a ser que se nos caiga la cueva encima…

-¡Cada vez estoy más cerca de conseguir mi reto!

-¿Tu reto?

-¡Sí! ¡El de luchar unidas!

Catleya recordó aquella charla en la Calle Victoria y la promesa de Anís de luchar algún día todos juntos como Alto Mando que eran. Pero para aquello aún quedaba mucho, quedaba muchas aventuras por recorrer…

Los cuidadores se acercaron a ellas para darlas las gracias por su trabajo de desatascar la ría y se dirigieron a la Guardería.

-Es extraño no haber visto por el camino a los bomberos o a la Agente Mara-decía Catleya sin saber que así metía miedo a los cuidadores.

-Ahora mismo es la hora de la siesta… ¡Sin nosotros no saben dormir! ¡Y dentro de poco vienen sus padres!

-Seguramente estén colgados del techo escapando a ellos-sonrió Catleya imaginándose a Lotto quitándose niños de encima y Aza subido a una viga como un gato.

Por fin llegaron a la Guardería y, cuando Anís empujó la puerta, todos ellos quedaron sorprendidos…

-No puede ser…-exclamó un cuidador mientras Catleya se quedaba con la boca abierta.

Todos los niños estaban dormidos junto con Lotto y Aza que… ¡También estaban dormidos! Unos niños dormían encima de Lotto, quien yacía en el suelo dormido boca arriba con los brazos abiertos y roncando; otros dormían tapados con una manta con Mienshao en medio también dormido abrazándolo; unos cuantos más dormían apoyados en Liepard dormido tapados con la chaqueta de Aza; y los últimos dormían apoyados en Aza, dormido de lado, tapados y agarrando la bufanda amarilla. Aquella escena era tan dulce de ver que Catleya deseaba con todas sus fuerzas sacarles una foto.

-Bueno… Por dentro se dice que también los chicos son unos críos…-se rio Anís.

-Nunca habíamos conseguido esto…-dijo alucinado un cuidador.

-¡Vamos a despertarles!

-No-la paró Catleya-. Déjales dormir un rato más…-sonrió Catleya viendo a sus dos compañeros dormir pacíficamente…

(30 minutos después)

-¡Muchas gracias por vuestra ayuda!

-¡Os estamos eternamente agradecidos!

Los cuidadores y los niños se despedían del Alto Mando en la puerta de la Guardería.

-¡Volved con más pokémon!-gritaban los niños.

Unos niños se acercaron a Lotto y a Aza, que no paraban de bostezar y rascarse los ojos, y los abrazaron:

-Queremos que volváis…

-Os queremos…

A Lotto se le saltaban las lágrimas. A pesar de ser unos diablillos que se las habían hecho pasar canutas a los dos, les había cogido mucho cariño.

-¡Volveremos! ¡Os lo prometemos!-les rascó la cabeza a los niños mientras sonreían.

-¿Volverás, no? Porque yo no pienso volver…-dijo Aza mirando maliciosamente a Lotto.

-¡Qué insensible eres!

Los niños les soltaron y se fueron con su grupo. Ya daban las dos de la tarde cuando el grupo emprendió la marcha por la Ruta 3. Disimuladamente, Anís se giró y vio cómo Aza se giraba de vez en cuando para ver a los niños que los despedían y volvía a mirar al horizonte mientras sonreía:

-Volverá… Seguro-pensó Anís sonriendo.

Por fin se veía Ciudad Esmalte al fondo y Anís, toda emocionada, salió corriendo por el puente que daba al paso fronterizo para encontrarse por fin con su hogar. El hogar que dejó el mes pasado. Aquella ciudad llena de almacenes y pintores vanguardistas, sin olvidar el museo Esmalte, sede del segundo gimnasio de Teselia, y con su gran biblioteca llena de libros, libros que la vieron crecer y madurar…

-Hay que seguirla-refunfuñó Catleya siguiéndola-. Si se nos pierde, nos la cargamos.

-¿Te habrás lavado las manos después de cambiarle el pañal, no?-preguntó riéndose Lotto viendo a su compañero examinarse la mano.

-Déjame en paz…

DESPUÉS DEL ESPECIAL DEL CAPÍTULO 10, RETOMÓ LA HISTORIA PRINCIPAL CON ESTE CAPÍTULO GRACIOSO (PARA MÍ) XD

NO PUDE DEJAR DE REÍRME CON LA MONEDA CLAVADA EN LA TELE XD ME LO IMAGINÉ SOBRE LA MARCHA Y ESTO QUEDÓ XD TAMPOCO ME PUEDO CREER, Y ESO QUE ES MI HISTORIA, QUE AZA SEA TAN VENGATIVO CUANDO ALGO LE SALE MAL (AUNQUE LO HICE UN POCO BASÁNDOME EN EL MANGA, EN EL CUAL SE LE VE CÓMO SE ENFADA CUANDO UNA PARTIDA O ALGO NO LE SALE BIEN XD) NO ME GUSTARÍA SER ESE AUDINO...

PONER A AMBOS CHICOS EN LA GUARDERÍA ERA LA IDEA PRINCIPAL EN ESTE CAPÍTULO :D TODO UN DESASTRE... LO QUE ME PUDE REÍR MIENTRAS LO ESCRIBÍA XD PERO LUEGO LE METÍ ALGO DE TERNURA EN LA PARTE DE LA SIESTA :3 YA SE SABE QUE LOS NIÑOS COPIAN TODO LO QUE HACEN LOS ADULTOS... (ME DISCULPO SI A ALGUIEN LE MOLESTÓ)

MEIMEI11: ME ALEGRA MUCHO QUE TE GUSTASE EL ESPECIAL! LA VERDAD ES QUE LO DE LOS HUESOS ME OCURRE SIEMPRE CON EL POLLO Y EL PESCADO, ASÍ QUE DECIDÍ INCLUIRLO XD ME ENCANTA QUE CONSIDERES ESTA HISTORIA UNA DE LAS MEJORES QUE HAS LEÍDO DE POKÉMON :D Y ESPERO QUE ESTE CAPÍTULO TE GUSTE!

BELLE-BW03: MUCHAS GRACIAS POR LEER MI HISTORIA! NO ESPERABA QUE FUERAS TAN RÁPIDA EN EMPEZAR A LEERLA... LOS PERSONAJES SE BASAN EN CÓMO ME LOS IMAGINÉ CUANDO LUCHÉ CONTRA ELLOS POR PRIMERA VEZ Y CUANDO LOS LEÍ EN EL MANGA :D LO DE LA COPA DE GRIMSLEY SE ME OCURRIÓ INCLUIRLO PORQUE SIEMPRE QUE BUSCO FOTOS SUYAS, APARECE CON UNA COPA DE VINO. ME GUSTA LA VERDAD PONER ALGO DE PSICOLOGÍA EN MIS HISTORIAS Y CHOCAR VARIAS VECES LAS PERSONALIDADES DE LOS PERSONAJES, PERO BUENO... GRACIAS POR LOS COMENTARIOS Y ESPERARÉ TU CAPÍTULO PARA COMENTARLO :D

DARK RAKZO: ME ALEGRO DE QUE TE GUSTASE EL ESPECIAL! LA VERDAD ES QUE TIENES RAZÓN, LAS HISTORIAS DE LOS POKÉMON FANTASMA SIEMPRE SON LOS MÁS INTERESANTES :D TAL Y COMO DICES, HAGO MENCIÓN DE LOS PASADOS DEL ALTO MANDO PORQUE SON COMO "LA CLAVE" DE LA HISTORIA... Y SOBRE EL PASADO DE AZA AÚN HAY MUCHOS CABOS QUE UNIR EN ÉL, PERO TE SORPRENDERÁ AL FINAL AL IGUAL QUE LOS DEMÁS :D ESPERO VOLVER A LEERTE Y NO TE PREOCUPES SI NO PUEDES COMENTAR!