Summary: Encontrar una niñera no está siendo una tarea fácil para Edward Cullen hasta que una hermosa y joven camarera se muestra dispuesta a ayudarlo. Todos Humanos.

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Capitulo 11: Compras

- Hola, mi niña! - Esme se detuvo en la puerta del comedor y sonrió a su nieta.

Divertido, todo parecía divertirlo últimamente, Edward se levantó y alzó el brazo en señal de bienvenida, señalando una silla vacía a su lado.

- ¿Te gustaría cenar con nosotros?

Esme miró a su alrededor, como si disfrutara de la visión de la familia sentada a la mesa, pero sacudió la cabeza.

- No, gracias, querido. Solo venía para agradecerte. Tu padre está realmente ilusionado por la fiesta de Emmett y Rosalie desde que cenaron. Está mas… alegre.

- Me alegro - contestó Edward con una mirada chispeante.

Esme se volvió hacia Bella.

- Y quiero darte las gracias, Bella

Bella estaba un poco confundida. Ella no había hecho nada.

- ¿Por qué… exactamente?

- Oh, por todo en realidad, pero especialmente por haber convencido a mi hijo de que hiciera las paces con su padre. Nunca había visto a Carlisle tan emocionado. Has ayudado mucho a tu padre, Edward.

Edward inclinó la cabeza y se aclaró la garganta.

- Sí, bueno, parece que se va suavizando con la vejez.

Esme echó la cabeza hacia atrás y soltó una carcajada.

- No le diremos lo que has dicho! Y ahora, terminen de cenar. Ya solo me queda abrazar a mi nieta hermosa y marcharme.

Cuando llegó al lado de Nessie, esta se puso de rodillas en la silla y le susurró algo al oído.

- ¿Ah, sí? ¿Eso hizo? - se echó a reír y le susurró algo en respuesta.

Bella se puso roja como un tomate. Tenía muy pocas dudas sobre el secreto que Nessie acababa de compartir con ella. Esme besó a Nessie, se acercó a Bella y la miró con aprobación.

- Carlisle dice que has hecho un milagro - le dijo delicadamente - Y creo que tiene razón.

Y, para total asombro de la joven, le dio un beso y la abrazó.

- Bueno, ahora tengo que marcharme. Que disfruten la cena, queridos - palmeó el hombro de Edward - Te llamaré un día de estos.

- De acuerdo. Te acompañaré a la puerta.

- Oh, no - protestó Esme - Termina de cenar - les tiró un beso y le guiñó el ojo por última vez a Nessie.

Bella miró a Edward.

- La has hecho muy feliz.

- ¿Yo? Has sido tú la que ha hecho el milagro.

- No digas tonterías.

- ¿Quién está diciendo tonterías? Nadie sabe mejor que yo todo lo que has hecho por esta familia. Me has cambiado, has sido capaz de señalarme lo que todos parecían saber, pero nadie era capaz de decirme. ¿Y quién me ha ayudado a descubrir qué era lo que realmente me interesaba? ¿Y quién me ha enseñado que el afecto sincero es bueno para el alma? ¿Y quién nos ha salvado a mi hija y a mí del caos?

- Creo que te valoras muy poco. No te ves como realmente eres.

Edward sonrió y volvió a prestar atención a la cena.

- En realidad, estoy deseando asistir a esa fiesta. Lo vamos a pasar muy bien.

- Sí, estoy segura de que disfrutarán mucho.

- Y tú también, Bella. No pensarás que voy a ir sin ti ¿cierto?

Bella estaba atónita.

- Pero Edward, es… bueno… algo familiar. Estoy segura de que tu madre no pretendía incluirme en ningún momento, y la comprendo perfectamente.

- Por supuesto que pretendía incluirte, y si no lo hubiera hecho ella, lo habría hecho yo.

- Pero Edward, no puedo...

- Claro que puedes. Además, supongo que no quieres desilusionar a mi madre. Y le caes muy bien a Emmett, te aseguro que estará muy feliz de verte. Además, Alice es mi hermana pequeña y la conozco muy bien. Estoy seguro de que estará deseando verte entre la multitud.

- Por supuesto, tú tienes que ir. Pero yo no formo parte de la familia. Edward.

- De todas formas irás, porque no pienso ir sin ti. Y no voy a seguir discutiendo. Quiero que vayas conmigo y mi mamá espera que asistas. Y, a menos que mi imaginación me falle, también mi papá.

- Edward, no tengo nada que ponerme.

- Por eso no te preocupes, iremos de compras.

Edward descartó el problema inmediatamente, pero para Bella no era un problema menor. No quería avergonzar a Edward delante de su familia y no le gustaba tener que gastar el dinero de Edward en algo tan frívolo como un vestido de fiesta. Se preguntó si habría ahorrado lo suficiente para comprarse algo apropiado.

- Sí, supongo que podría - se le ocurrió que podría llamar a Alice o incluso a Esme para pedirle consejo.

Sin duda tendría que ir a Port Angeles a comprar algo. Volvió a asaltarla el temor de que James pudiera encontrarla, pero luchó contra él.

Edward le tomó la mano, sacándola de sus pensamientos.

- Hey, no pasa nada. Nadie va a morderte. Excepto yo... - se llevó la mano hasta su boca y la mordisqueó suavemente.

- Bésala otra vez, papá! - gritó Nessie sonriendo.

Edward soltó la mano de Bella bruscamente. La joven se sonrojó y Nessie se llevó las dos manos a la boca mientras estallaba en carcajadas. Edward le dirigió a Bella una mirada de disculpa y, por debajo de la mesa, le palmeó la rodilla.

- Terminen de cenar - Edward ordenó, y les guiñó el ojo. Se inclinó hacia Bella y le susurró al oído - Dejaré los besos para más tarde.

La anticipación hizo cosquillear todas las terminaciones nerviosas de Bella.

***

Bella decidió que llamar a la madre de Edward podría hacerle pensar que estaba intentando ganarse su "aprobación", por lo que reunió valor para llamar a Alice. El vestido con el que Bella soñaba habría hecho palidecer de envidia a la mismísima Cenicienta y Alice como fiel copia de hada madrina hizo parecer su sueño algo posible.

- Oh, Bella! Hiciste muy bien en llamarme – comentó Alice con alegría – tengo muchas tiendas que recomendarte! Me alegra que hayas pensado en un vestido…

Bella se sonrojó al pensar en lo mucho que había pensado en la fiesta. A pesar de su prudencia, estaba completamente cautivada por la idea de aparecer con Edward en una fiesta familiar, con un vestido maravilloso. Alice le sugirió tres tiendas diferentes en las que Bella podría encontrar lo que estaba buscando, pero se disculpó por no poder acompañarla al estar ocupada solucionando los últimos detalles de la fiesta. Esta vez su rol de organizadora de fiestas era mas poderoso que su rol de consejera de modas.

Para disgusto de Bella, Edward rechazó las propuestas de Alice, diciendo que él tenía en mente una visita a otras tiendas.

- Quiero comprarle también algo a Nessie - le explicó - Tenemos que darle a Emmett y a Rosalie la mejor fiesta posible.

Volvía a incluirla en el plural. Y cada vez que lo hacía, Bella experimentaba una desagradable sensación. Sabía que estaba jugando con fuego, pero cuando Edward la miraba con aquel brillo en los ojos, se olvidaba completamente de las llamas.

Puesto que Edward también quería comprar ropa para la niña, Bella asumió que iría con ellos a Port Angeles, pero Edward la sorprendió llamando a su madre para que se quedara cuidando a la pequeña.

- Supongo que quieres algo deslumbrante - le dijo Esme a Edward después de escrutar sonriendo a Bella con la mirada - Con su aspecto, lucirá hermosa hasta con un saco!

Edward sonrió con sus ojos brillando mientras se encaminaba hacia la puerta

- Ella ya es suficientemente deslumbrante.

Esme se cruzó de brazos y sonrió misteriosamente. Su mirada parecía indicar que pensaba que a él ya lo había deslumbrado.

Una vez en el coche, Edward volvió a sorprenderla poniendo Claro de Luna. Bella era una fanática de Debussy, pero había dejado todos sus discos en Phoenix. Hasta ese momento, no se había dado cuenta de lo mucho que los echaba de menos. Edward la descubrió siguiendo con el dedo el ritmo de la melodía, como si fuera un director de orquesta.

- Es hermosa ¿verdad? - le preguntó.

- Es una de mis favoritas - contestó Bella riendo

- A Tanya le gustaba más la música pop. Pero a mí me gustan las cosas un poco más... desafiantes. Y tú eres un desafío, Bella.

A Bella comenzó a latirle con fuerza el corazón. Clavó la mirada en su regazo y pensó cuidadosamente lo que iba a decir.

- No pretendo serlo. Pero supongo que me asusta un poco.

- ¿A que te refieres?

Bella se encogió de hombros e intentó expresar lo que pensaba soltando un suspiro.

- Esta es la vez que más cerca he estado de conseguirlo todo, Edward. Y es... demasiado bueno para ser verdad.

- ¿A qué te refieres con "todo"?

- Una familia, un hogar...

- Pero eso no tiene que darte miedo, Bella. Eso es seguridad. Es amor.

Amor. Aquella palabra quedó flotando entre ellos. Infinitamente lejos e infinitamente cerca al mismo tiempo. ¿Se desvanecería si intentaba agarrarla? Bella no tuvo el valor de intentarlo.

Continuaron en el coche, rodeados por la música de la orquesta y envueltos en unos pensamientos demasiado frágiles para decirlos en voz alta. Casi sin darse cuenta, Bella se encontró de pronto alzando la mirada hacia un edificio resplandeciente que, pronto descubrió, contaba con mozos para aparcar y ayudantes personales en los ascensores. Bella tuvo la sensación de que aquello estaba muy por encima de su alcance incluso antes de que apareciera la dueña de una lujosa tienda. Era una mujer de mediana edad mucho mejor vestida que Bella que los condujo a un despacho, los invitó a sentarse y comenzó a entrevistarlos.

Bella advirtió que el apellido Cullen significaba mucho tanto en Forks como en Port Angeles, quizás en todo Washington. La mujer le dirigió una dura y casi desaprobadora mirada, mientras Edward le explicaba que Bella necesitaba un vestido especial.

La mujer se volvió hacia Bella y le indicó que se levantara. Tras mirarla largo rato, le pidió una serie de vestidos a su ayudante. Bella no había visto ropa tan bonita en su vida, pero ninguno de aquellos vestidos era el adecuado y lo sabían tanto Edward como ella. Al cabo de casi una hora, Edward se levantó, llevó a la dueña de la tienda a un lado y le susurró algo al oído. La mujer dió una palmada y todos aquellos vestidos desaparecieron.

Segundos después, comenzó un desfile de modelos, quienes fueron mostrándoles un vestido tras otro. Bella, incapaz de elegir, dejó de hacer el esfuerzo de imaginarse a sí misma con cada una de aquellas creaciones y estaba empezando a disfrutar del espectáculo cuando de pronto Edward exclamó.

- Ese es!!

Bella quedó sorprendida. No estaba segura de cuál era el modelo que le había gustado, pero tenía la certeza de que ninguno le quedaría tan bien como a las modelos. Sin embargo, la vendedora sí lo sabía. Invitó a una de las jóvenes a adelantarse y, al verla, Bella se quedó boquiabierta. Se trataba de un vestido bordado, sin tirantes, ajustado hasta la cintura y luego caía libre y suavemente hasta los tobillos.

- Ese es el vestido. Pero lo llevaremos en… rosado - decidió Edward, renunciando al color azul del vestido.

- Una excelente elección. Supongo que no habrá que arreglarlo - se volvió hacia Bella y añadió - Sígame.

Bella la siguió vacilante y fue conducida hasta un probador que estaba lleno de gente que comenzó a desnudarla y vestirla. Cuando terminaron, Bella pensó que la hacía lucir muy delgada y sin curvas, pero cuando señaló su desagrado, la mujer solo respondió.

- Dejaremos que eso lo decida el señor Cullen.

Bella salió del probador, tambaleándose sobre unos tacones de cinco centímetros y le dirigió a Edward una mirada de disculpa.

- Odio las medias. Y si tengo que caminar un metro más con estos tacones, voy a romperme el cuello.

- Cámbiele los zapatos.

Bella tenía ganas de patear a la dueña de la tienda, que se rendía ante cualquier petición de Edward. La hicieron regresar al probador, donde le pusieron unas medias y unos zapatos de solo tres centímetros de tacón.

Edward hizo un sonido de aprobación cuando volvió a verla, pero Bella advirtió la duda en sus ojos.

- Quiero probarme el azul - anunció, pero la mujer no movió una pestaña hasta que Edward asintió.

Sin embargo, Bella no iba a permitir que continuaran tratándola como si fuera una muñeca. Insistió en ver una selección de zapatos y medias y, tras una rápida mirada, eligió unos zapatos del mismo tono que el del vestido. El color no era idéntico, pero una ayudante susurró que podían teñírselos en cuestión de horas. Bella se metió sola en el probador y salió minutos después con la confianza de saber que el modelo le quedaba perfectamente.

Edward lo aprobó con alegría y eligió también un abrigo, un par de pendientes y un brazalete, ignorando las protestas de Bella.

Cuando volvió al probador, una de las ayudantes la aconsejó sobre un posible peinado y sobre la mejor forma de maquillarse. Bella le agradeció los consejos y sonrió a la imagen que le devolvía el espejo. Sí, le encantaban el vestido, los zapatos y el peinado propuesto. Y, costaran lo que costaran, los pagaría, con tal de que Edward pudiera sentirse orgulloso de ella.

Sin embargo, las cosas no iban a salir como pensaba. Y lo comprendió en cuanto vio los precios de algunos artículos para niños. El vestido de Nessie era extremadamente costoso. Después de elegir el vestido de la pequeña, Edward la llevó al departamento de hombres, donde se compró un tradicional esmoquin. Fue muy divertido, sobre todo cuando Bella se burló de Edward, al permanecer con los brazos y las piernas extendidas mientras tres sastres revoloteaban sobre él y le prometían con fervor que todos los cambios estarían terminados para el final del día.

Edward invitó a Bella a comer en un lujoso restaurante y para cuando regresaban a casa, la joven se sentía más relajada y feliz que en toda su vida.

- Tengo que pedirte un favor - susurró.

- Pídeme lo que quieras - respondió Edward mirándola intrigado.

- Eres extremadamente generoso, lo sé, pero esto es muy importante para mí.

- Dime lo que es.

- Quiero que me dejes pagar mi propia ropa.

- Hecho. A partir de ahora, cuando quieras comprarte algo, lo pagarás tú.

- Me refiero a la ropa que hemos comprado hoy.

- Bella, cariño, no creo que sea una buena idea.

- Edward, por favor, estaba hablando en serio cuando he dicho que esto es importante para mí.

- Pero, cariño, no te das cuenta. No estoy seguro de que puedas. Confía en mi, Bella, este no es el mejor momento para que demuestres tu independencia. La próxima vez...

- La próxima vez dirás lo mismo. Edward, quiero que te sientas orgullo de mí, pero...

- ¿Es que alguna vez has pensado que podría sentirme avergonzado de ti? - la interrumpió Edward.

- Bueno, no exactamente...

- Eso es imposible!

Bella sentía que el corazón le iba a estallar de alegría.

- Edward… He luchado tanto para no enamorarme de ti – suspiró - Ahora necesito que sepas que no es del dinero, ni del trabajo, ni, por supuesto, de tu apellido de lo que me he enamorado – sonrió mientras se ruborizaba - Suceda lo que suceda, quiero que sepas que has sido tú, por como eres, el que... ha conquistado mi corazón.

- Bella, mi Bella - le pasó el brazo por los hombros y la estrechó contra él - Nunca sabrás lo que eso significa para mí. Has iluminado mi vida como nada lo había hecho hasta ahora – suspiró mientras tomaba su mano y la besaba dulcemente - ¿Qué habría hecho si tú no hubieras aparecido?

- Bueno… no habrías tenido que comprarme ese vestido - bromeó

Edward rió suavemente.

- Págame ese maldito vestido si eso es lo que quieres. Pero recuerda que yo te compraría cualquier cosa para tenerte a mi lado.

Bella no le dijo que se quedaría a su lado, pero en el fondo de su corazón sabía que solo había una cosa que podría obligarla a marcharse. James.

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Hola!

Se los prometí y como pueden ver pude actualizar hoy! =) Espero que les haya gustado este capitulo. Se que no hay mucho drama, tragedia, pasión, acción... pero me gustó, y ojala a ustedes tambien XD Se que hay algunas que estan impacientes para que aparezca James, o Bella le diga todo a Edward, pero deben tener paciencia, no quiero que ocurra todo tan rapido u.u solo quiero que todo.... fluya XD

Como es tradición, quiero agradecer todos sus reviews :D Me hace muy feliz saber la gran aceptación que ha tenido la historia. Sus comentarios realmente me motivan a seguir con ella y se los agradezco enormemente =) Son las mejores ñ.ñ Y lo siento mucho por no subir tan seguido como lo hacía con la otra historia, pero de verdad he tenido que estudiar mucho :/ La universidad está consumiendo mi vida! jajajaja

Un abrazo a todas y NO OLVIDEN DEJAR SUS REVIEWS!!!!

Nos vemos en el proximo capitulo...mmm... ¿el lunes quizas? Esta vez no prometo nada! jajaja

PollyCox99