Ñam Ñam…. ¡¿Cuánto tiempo sin leernos?! Lo siento, sé que ha sido mucho pero la escuela me absorbe…. Por fin, no es que por fin este de vacaciones o algo por el estilo… haha pero tenía tantas ganas de escribir que estoy asustada de la hora y de todos los deberes que aún me faltan por hacer D: deséenme suerte.

Igual les deseamos un buen inicio de semana ¡!

En esta ocasión les traemos algo especial… esperamos que lo disfruten!

Hika & Cerebrodormido-chan!


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Alguien nos vigila Parte I

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El silencio era abrumador, una noche calmada que ayudaba a sus planes.

¿Estaba completamente seguro de lo que estaba haciendo?

Recordó las constantes imágenes y noticias televisivas que había estado viendo y fue suficiente para asegurarse de que lo hacía. Estaba en lo correcto.

Tenía que destrozarlo.

Tenía que acabar con sus esperanzas.

Sabía que estaba en el hospital, sabia en que habitación, se había encargado de que estuviera en un lugar apartado de los demás pacientes, había apagado las cámaras de seguridad y su imagen le ayudaría a llegar a donde quisiera aun si alguien se atravesaba en su camino, si ocurría simplemente lo eliminaría.

Y sin duda alguna él no se lo esperaría.

Ya casi llegando a la puerta empezó a hacer ruido al caminar para alertar al joven, para que supiera lo que ocurriría después.

Paso a paso disfruto cada segundo y se llenó de excitación cuando escucho un ruido sordo y sonidos metálicos causados probablemente por el joven al intentar levantarse de la cama al sentirse amenazado.

Pero sabía que no podría hacer nada, conocía la condición del chico y la usaría a su favor.

Abrió la puerta con lentitud y sonrió al escuchar un jadeo, se adentró con cuidado al interior y se aseguró de quedar oculto por las sombras, su rostro no podía ser revelado, aun.

Con satisfacción comprobó que el joven detective no se encontraba en cama, sino que en el suelo, podía verlo desesperado, intentando arrastrarse por el suelo sin mucho éxito.

Llevo una de sus manos al interior de su bata y con un botón el sonido de una pistola al ser cargada resonó en la habitación y el joven se quedó estático por completo, sabiendo que no podría hacer nada, su destino ya estaba sellado.

Pero pasaron varios segundos, un minuto, más y nada ocurrió.

Supo que era suficiente, encendió las luces de la habitación y sonrió ante la cara temerosa del joven.

-¿Se puede saber que estás haciendo, Ren?

Sintió la mirada completamente confundida y rencorosa de Ren y supo que realmente lo había engañado, realmente lo había hecho creer que moriría.

-¡Makoto-san! La pregunta va para usted.

-No Ren, no es bueno preguntarle a un hombre que tiene bastantes preguntas sin responder, pues si quieres una respuesta tendrás que darlas tú también.

Oh, valla que se divertida, era divertido pero a la vez muy preocupante.

La verdadera pregunta era: ¿Qué tanto podía decirle? ¿Qué tanto para evitar que el joven lo sacara de su vida?

Sabía muchas cosas, muchísimas más de las que Ren podría imaginarse. Tantas cosas que se preocuparía y enseguida se alejaría. Tantas cosas que sabía más de lo que el propio joven podría saber.

Pero debía de esperar y aguardar, rogar en la oscuridad de que la próxima vez que los enfrentara todo estuviera bien.

Sabía que el chico conocía que él era consciente de su lucha, que él sabía que se enfrentaba a una organización en sus tiempos "libres" pero Ren no sabía que tan al corriente estaba. Ren creía que él pensaba que se trataba solo de un grupo de pandilleros comunes, como con los que comúnmente peleaba de joven pero no sabía que en realidad conocía que luchaba contra una de las más grandes mafias que posiblemente hubiera existido.

Por supuesto que lo sabía, había estado ahí cuando todo había ocurrido.

El había estado ahí para ver a Kuu, para verlo completamente asustado, Kuu también lo había engañado haciéndole creer que su hijo había muerto en un accidente. Valla sorpresa se llevó cuando esa mujer había llegado con un Kuon transformado en Ren. Viendo como la inocencia de un niño era usada para hacerle creer en una vida que no le correspondía junto a una persona con la que no compartía ningún lazo sanguíneo.

Aunque por supuesto que le agradecía a la mujer, ella se había encargado de cuidarlo y de protegerlo solo como una madre sabría hacer y solo hasta el final ella le había dicho la verdadera identidad del niño que siempre llevaba con ella.

Cuando ella falleció vio como ese temeroso niño de cabellos negros y alborotados se transformaba en una masa de odio, como su inocencia se había perdido y el brillo de su mirada había dejado de existir.

La siguiente vez que lo vio quedo aterrado, sus ojos brillaban, claro que lo hacían pero no era con la blancura de la felicidad sino con el rojo del odio y de la sed de sangre. Era la primera vez que un niño le aterraba y le dolía pensar que se trataba del hijo de su mejor amigo.

Con el tiempo lo había visto deteriorarse, siempre manteniendo una fachada alegre y caballerosa a los demás mientras que internamente se consumía poco a poco por la culpa de las muertes que había causado, de las que habían sido por su propia mano y de las que tendría que causar en el futuro; una carga pesada para un simple muchacho. Un muchacho víctima de las circunstancias, al igual que sus padres, moriría con una carga que no le correspondía pero de cierta forma lo habían adoptado como su lucha. Pero no lo permitiría.

Cuando perdió a Kuu perdió una parte importante de él y se prometió que lo protegería, protegería al hijo de su amigo, a Ren, sin importar el precio a pagar aun si se tratara de su cordura o su vida.

Lo daría todo por el chico.

-¿Es que solamente se me quedara viendo mientras trato de levantarme?

Se agacho para quedar a la altura de Ren y colocando las manos entre sus brazos consiguió que el chico se pusiera en pie aunque todo el peso él lo cargaba. Lentamente y con pocas dificultades Ren volvió a terminar recostado en la camilla.

-Sabias que no podrías pararte ¿Qué intentabas al tirarte al suelo sin más? En tu estado es peligroso que hagas algo así, además tu cuerpo aún está demasiado débil para moverse, no deberías de intentarlo.

-No lo hubiera hecho si alguien no me hubiera asustado. Fue muy astuto de su parte lo de la pistola, ¡no me diga que realmente lleva una pistola entre su bata! ¡Makoto-san! Las pistolas y los hospitales no se llevan bien, usted más que nadie debería de saberlo.

Intento no soltar la carcajada pero no lo consiguió, rio un poco al mismo tiempo que le daba un ligero golpe con la mano en la cabeza a Ren y este protestaba.

-¿Sabes chico? A pesar de ser demasiado inteligente a veces eres todo un idiota a menos de que finjas serlo…. Existen algo llamado celulares y también existe algo llamado sonidos para descargar…

Maldijo por lo bajo cuando vio en el rostro de Ren posarse una casi imperceptible sonrisa de satisfacción, había caído en su juego.

-Eh….¿Así que lleva un sonido de una pistola para cuando se dé la ocasión o este fue un momento en particular?

Bien, Ren lo había descubierto, no era momento de dar marchar atrás.

-¿Sabías que el video de la explosión ha estado circulando por las redes y la televisión? Yo me preocuparía por los posibles fans que tendrás a salir del hospital, por el momento hemos podido controlar a los medios cuando estos se enteraron de que estabas despierto y consciente…

Dejo que su voz se pagara cuando vio el rostro de Ren transformarse, vio como palideció y sus manos temblaron ligeramente.

Eso se lo confirmaba, la explosión realmente había tenido que ver con "ellos". Quiso golpear la pared y gritar de frustración. ¡Había tenido que ver con "ellos" y era suficientemente grave para que Ren se olvidara por un momento que hablaba con él para mostrar una expresión así!

Pero el momento duro poco, así como el rostro de Ren había cambiado volvió a hacerlo mostrando en esta ocasión una sonrisa falsa.

-Valla, parece que tendré que pedirle que me permita quedarme más tiempo en el hospital…. Sabe mejor que yo como odio a los medios.

El sonrió y le siguió el juego, siguieron hablando de cosas sin importancia pero ya no tenía sentido. El había dado su mensaje y era Ren el que debía de interpretarlo.

Estaba en peligro.

Más que nunca estaba en peligro.

Porque ellos sabían que Ren había estado en la explosión, tal vez el había visto o escuchado algo que ellos considerarían preocupante. Y "ellos" no tienen preocupaciones. "Ellos" acaban con sus preocupaciones antes de que sus preocupaciones acaben con ellos.

"Ellos" eliminan sin piedad.

Destruyen, asesinan. BORRAN.

Así que los siguientes días estuvo muy atento y aumento la seguridad del lugar porque igual que como el había entrado algún otro podría hacerlo y dejo el cuidado de Ren estrictamente a las personas de mayor confianza.

Vio como el chico día a día se recuperaba y temía el día en que fuera inútil seguir reteniéndolo en el hospital pues su protección para el chico desaparecería.

Día con día lo veía en la rehabilitación y veía su interacción entre Yashiro y Ren, a Ren lo veía más frio que de costumbre y le sorprendía verlo ser grosero con la pequeña niña que siempre estaba con ellos.

Nunca lo había visto actuar así y supo lo que estaba haciendo, se estaba preparando para alejarlos de él, probablemente para siempre.

Esa misma tarde volvió a visitarlo por la noche, no lo había asustado como la primera vez, sino que se había asegurado de todo lo contrario, le había avisado que iba y habían quedado en una hora en específico.

Cuando llego el chico leía con tranquilidad un libro que le había pedido sobre medicina.

-Parece ser que realmente estas tomando en serio lo que te dije.

-¿Qué debía de dejar de ver la televisión y ponerme a hacer algo productivo?

-No, que te prepararas para suceder a tu padre en el trabajo.

Enseguida una sombra cruzo el rostro de Ren, sabia como atacarlo en los momentos específicos.

-Sabe que rechazare su oferta como siempre lo he hecho.

-No lo entiendo chico. Nunca ha existido ninguna oferta, todo esto es y siempre ha sido tuyo desde el principio.

-No, yo no he puesto mi esfuerzo en esto, este hospital es algo que usted ha hecho crecer y permítame decirle Makoto-san que ha hecho un excelente trabajo, es usted quien merece el título del hospital al igual que Yashiro.

-Pero tu padre fue el que me dejo el lugar para que supervisara y eso es lo que he hecho, solo lo he manejado hasta que tu estés preparado para heredarlo como siempre debió de ser.

-No, además aun no estoy seguro de querer ejercer como tal la profesión… por el momento quiero seguir trabajando con el inspector Takarada.

-Ren ¿Por qué no lo dejas? Lo de ser detective, es algo arriesgado, es la segunda vez que estas en el hospital por heridas que son todo menos sencillas, casi has muerto en más de una ocasión. No permitiré que eso pase chico, no quiero que eso pase. No me preocupes, podrías vivir bien simplemente estando lejos del hospital.

-Pues podría estar lejos del hospital y seguir siendo detective, nadie depende de mí para preocuparme por ello.

-¿Y la pequeña niña que siempre está contigo? Por lo que me contaste aún no han encontrado a sus padres y por cómo se comportó mientras no despertabas asegura que hará todo lo posible por estar a tu lado.

-Ella sabrá que hacer si algo me ocurre…. ¿Y qué es eso de "mientras no despertaba"? Yashiro me dijo que había estado muy preocupada por mí pero no dijo nada más.

-Intentaron llevarla a una casa hogar pero la pequeña dejo de comer y cuando se desmayó la volvieron a traer contigo, por lo que sé fue inseparable de ti hasta que Yashiro pudo traerte al hospital. Parece ser que la pequeña te ha agarrado afecto y es bastante sorprendente, es una niña bastante lista.

-Sí, lo es.

-Lo ves, alguien depende de ti Ren, no hagas algo arriesgado, aun si ellos dos no están contigo seguirán preocupándose y seguirán aferrados al deseo de tu seguridad. Te doy una opción chico, decide si la aceptas o la rechazas, no me importa, no sé qué cosas decidas en el futuro, pero lo que si se es que esos dos te seguirán sin importar a donde vallas.

Era su advertencia.

Esa noche no había podido dormir, cada que cerraba los ojos recordaba los de Ren completamente tristes ¿Lo dañaba al obligarlo a quedarse o lo ayudaba?

Su soledad siempre seria infinita sin importar cuantas personas lo rodearan, así era Ren.

Cuando por fin Ren pudo empezar a caminar veía en su rostro la desesperación por salir de ahí. Sabía que lo vigilaba y siempre que estaba cerca Ren se aseguraba de poner una cara de anormal aburrimiento y trataba indiferente a la niña y a Yashiro pero sabía que cada que se daba la vuelta volvía a ser frio con ellos. Ren había tomado su decisión, había elegido apartarlos.

Y supo que lo había logrado cuando vio a la pequeña niña salir corriendo del lugar en donde hacia la rehabilitación Ren, la niña llevaba las manos en sus ojos y cuando chocó contra una pared supo que estaba llorando.

Intento seguirla pero rápidamente la perdió entre la multitud.

Frunció el ceño y se sintió desolado, Ren lo había hecho, había hecho que la niña se fuera. Volvería a ser el Ren de unos años, completamente frio e indiferente a los demás.

Sintió tanta impotencia que nuevamente en menos de un mes quiso gritar y en su garganta se implanto un nudo de frustración.

Escucho un estruendo metálico y cuando bajo la mirada abrió los ojos sorprendido.

Ahí estaba Ren, tratando de ponerse en pie para seguir, tratando de correr de forma inútil con las muletas. Con el rostro en un extraño gesto de culpabilidad y preocupación.

Ren continuo con su extraña marcha y lo vio salir por la puerta principal sin preocupación de que aun llevaba el pijama del hospital o que afuera caía una tormenta de lluvia.

Pero eso a él tampoco le preocupo. Sintió tanta dicha que tuvo que agarrarse a una pared para sostenerse. ¡Ren había salido! ¡Ren había ido a buscar a la niña! O lo sabía, claro que lo sabía.

Completamente contento fue a su oficina a empezar a llenar papeleo rutinario.

Ralamente no sabía quién era la niña pero ella había abierto una brecha que ni el mismo había conseguido traspasar. Ren no había podido deshacerse de ella porque le preocupaba, lo había visto en su mirada desesperada por seguir corriendo.

Sabía que todo estaría bien.

O eso pensaba hasta que unas horas después un Ren completamente empapado había entrado a su oficina.

En sus ojos se leía la desesperación mientras sostenía entre bazos a la pequeña niña que parecía no moverse, que parecía que no respiraba.

Sin perder tiempo llamo a mas doctores y arrebato a la niña de los brazos de Ren, le tomo el pulso y vio que era débil pero no seguiría más tiempo así.

-Sálvala… ella… cuando llegue… ella no … su corazón no funcionaba…

Asintió mientras apartaba al muchacho del camino y se adentró a una habitación para hacerle un chequeo general a la pequeña.

La ayudaría y ella ayudaría a Ren, de cierta forma al salvarla el también salvaría a Ren.

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Por si no lo recuerdan… hahaha Makoto—san es el padre de Yashiro….

Bueno… como hoy no tengo nada más que decir…. Me voy… (Ya me gustaría decir a dormir) a acabar unos deberes!

Espero que lo hayan disfrutado!

Nos leemos luego!

Pronto entrare de microvacaciones así que espero leerlos pronto!

Hika & Cerebro-chan ¡!