CAMBIOS, CAMBIOS, Y MÁS CAMBIOS, NUESTRA BELLA POR FIN REGRESA A AFRONTAR SU PASADO…

PARA PENSAR

"NACEMOS PARA VIVIR, POR ESO EL CAPITAL MÁS IMPORTANTE QUE TENEMOS ES EL TIEMPO, ES TAN CORTO NUESTRO PASO POR ESTE PLANETA QUE ES UNA PÉSIMA IDEA NO GOZAR CADA PASO Y CADA INSTANTE, CON EL FAVOR DE UNA MENTE QUE NO TIENE LÍMITES Y UN CORAZÓN QUE PUEDE AMAR MUCHO MÁS DE LO QUE SUPONEMOS."

FACUNDO CABRAL

CAPITULO X

BELLA POV

Cuatro años… Cuatro largos años han pasado desde la última vez que estuve en Seattle, no me lo puedo creer, quién diría que el tiempo pasa tan rápido y la vida te cambia de la noche a la mañana.

Me fui de aquí hace tres años, y aquí estoy, nuevamente de regreso, en el mismo aeropuerto que fue mi vía de escape hacia una nueva vida, dejando atrás la vida hasta como la conocía hace tres años, y ahora me encuentro acabando de bajar del avión hace unos minutos, que me trajo de regreso hasta esta, la ciudad que alguna vez consideré mi hogar definitivo, y que por asares del destino tuvo que abandonar para rehacer mi vida.

Definitivamente muchas cosas habían cambiado, YO había cambiado, y desde que Leah falleció todo cambió mucho más, al principio se hizo complicado, Jake se deprimió mucho, y era comprensible, amaba demasiado a mi prima, se había abandonado asimismo y supongo que si yo no hubiera estado con él quien sabe qué habría sucedido, tuve que hacerme cargo de la empresa en su totalidad, hasta que él fue capaz de sobreponerse y tomar el mando nuevamente, le costó tiempo pero aun así lo hizo, volvió a ser el mismo con el paso del tiempo, y sobre todo con la ayuda de todos quienes le queríamos y mucho más de su bebé, nuestra princesa, nuestra adoración.

¡CIELOS! Cómo los extrañaba, no habían pasado más que unas horas y ya los extrañaba, sobre todo a mi pequeña Leah de ya tres añitos de edad, Jacob al principio cuando ya pudimos llevarla a la casa no sabía cómo cuidarla, cómo atender sus necesidades, así que por esas razones pactamos en vivir en un mismo departamento y cuidar a la bebé mutuamente, para mí no fue un sacrificio, quería a esa preciosidad como si fuera mía y puedo decir que en la actualidad lo es, mi pequeña Leah Isabella Black… Aun puedo recordar nítidamente ese momento…

FLASHBACK…

Estaba llegando a la casa, Jake hoy había tenido una reunión a las afueras de la ciudad así que él se había encargado de ir a recoger a Leah a la guardería, estaba un poco cansada así que me apresuré.

Pero cuál fue mi sorpresa cuando entré al departamento y me encontré a Jake sentado en el sofá con mi princesa en sus brazos, pero lo que me sorprendió no fue eso, puesto que Jake era un padre sumamente amoroso y complaciente, sino el ver a mi pequeña abrazada fuertemente a él y con sus ojitos rojos, estaba llorando, me alarmé y me apuré a llegar a lado de ambos, Jake me miró con una sonrisa un tanto triste pero no me dijo nada. En eso mi pequeña levantó su cabecita y al verme se abalanzó a mí y empezó a llorar nuevamente. Así que me preocupé más.

-Jake qué pasa, qué tiene mi pequeña – pregunté inmediatamente.

-La encontré así cuando llegué a la guardería – suspiró y dirigió su mirada al piso y continuó – Claire, la encargada, me dijo que uno de los niños de ahí dos añitos más grande que ella la había estado molestando toda la tarde, - luego levantó la cabeza y su mirada se posó en su hija – me dijo que lo último que el niño hizo fue burlarse de ella, porque no tenía mamá. – y volvió a bajar la mirada al piso un rato.

-Oh! Mi amor – dije tomando el rostro de mi pequeña entre mis manos y levantando su carita para que me mirara, me partía el corazón verla así – mi pequeña, tu papi y yo comprendemos lo que sientes, nosotros también extrañamos mucho a tu mami, pero sabes que tu mamita tuvo que irse y que ella desde el cielo cuida de nosotros, lo entiendes ¿verdad? – mi pequeña asintió, era una niña muy inteligente, pero también muy sensible – así que no le hagas caso a ese niño sí, porque tu mamita siempre está contigo cuidándote, ella es tu angelito de la guarda.

Cuando terminé de decirle eso, la abracé y ella me agarró fuerte del cuello, y así estuvimos un rato hasta que se fue calmando y ya solo salían sollozos.

Jacob se levantó del sofá y se dirigió a la ventana, sonrió un poco, y luego me miró.

-Cuando llegamos aquí estuvimos hablando – me dijo señalando a la niña – y me dijo que quería pedirte algo. – al terminar volteó su mirada a la ventana nuevamente. Y yo la posé en el rostro de mi pequeña que me veía con esos ojitos achocolatados, anhelantes y avergonzados al mismo tiempo.

-Dime pequeña – dije cariñosamente y a pasando mi dedo por su mejilla – qué quieres pedirme, ¿quieres que vayamos de compras por otro hermoso vestidito, para que te veas como la princesita que eres, o por un helado? – le pregunté, para ver si así podía animarla un poco. Sentí la mano de Jacob sobre la mía. Pero en eso mi pequeña bajó su mirada y empezó a hablar.

-Tía Belly – dijo con su tierna vocecita y le puse toda mi atención- tu sabe que yo quiedo a mi mamita Leah, - no continuó así que con mi mano levanté su carita y la miré para que continuara – peo tamien quiedo una mami aquí comigo – dijo mi pequeña con su carita triste, y lo siguiente que dijo me descolocó por completo – tu quiedes ser mi mami de la tieda? Te puedo deshi mami a ti? Si?

Al principio no pude responderle, me tensé enseguida, mi pequeña empezó a llorar nuevamente, y yo solo pude abrazarla contra mi pecho más fuertemente, al escucharla preguntarme eso, mi corazón se llenó de una inmensa calidez que me era desconocía, me emocionaba y me asustaba al mismo tiempo.

Pero al no recibir respuesta enseguida, mi princesa se removió de mis brazos y como pudo se fue corriendo a su habitación llorando, no sabía qué hacer, yo amaba a esa niña pero no quería ocupar un lugar que no me correspondía, miré a Jake y él también me miraba triste.

-Ella te lo dijo – pregunté en un susurro, él asintió y suspiró – y qué le dijiste?

-Le dije que tenía que preguntártelo a ti – me contestó también en un susurro – sabes cuánto me duele ver a mi pequeña triste, y que no le puedo negar nada, - me apretó la mano un poco más – también sé cuánto la amas tú, y estoy seguro que a Leah no le molestaría, al contrario, estoy seguro que hasta le alegra la noticia, donde sea que esté – dijo mi amigo con una voz que nunca le había escuchado, era llena de esperanza, tristeza y alegría al mismo tiempo – y creo que sé lo que puedes estar pensando, a mí no me molestaría, si eso hace feliz a mi pequeña, y sé que tu nunca has querido reemplazar a su mamá, pero creo que te has ganado el derecho Bella, la cuidas, las amas, la proteges, estoy seguro de eso, como de que no dejarás que ella olvide a su mamá.

Dicho estoy Jake se levantó nuevamente, para dirigirse a su cuarto, supongo que dándome y dándose espacio para pensar… pero yo no tuve que pensar mucho, no quería que mi pequeña sufriera, y Jake no se equivocó, yo nunca permitiría que mi princesa se olvidara de su mamá, así que me levanté y fui a su cuarto, estaba acostadita en su camita boca abajo, me acerqué y la abracé.

-Sabes que te amo, verdad mi cielo – le dije en un susurro, ella asintió – y que lo que más quiero es verte feliz – tomé su pequeño y hermoso rostro nuevamente para que me mirara a los ojos – así que yo sería muy feliz si tú me empiezas a llamar mamá de ahora en adelante mi pequeña.

Su carita se iluminó con una inmensa sonrisa, y me abrazó con toda la fuerza que su pequeño cuerpecito le daba.

FIN DEL FLASHBACK

Desde ese día cada que la escuchaba decirme mamá mi corazón se alegraba enormemente, cuando salíamos los tres juntos a pasear todos nos confundía con una familia feliz, y realmente lo somos, Jake cuida de mi y de mi pequeña, yo cuido de ambos, y mi pequeña nos alegra la vida, aunque debo recalcar que mi pequeña es una celosa en potencia,

Pero bueno, volviendo a la realidad, me había tocado viajar primero que Jacob para finiquitar todo para la apertura de nuestras nuevas sucursales, después de un período largo de análisis, Jake y yo creímos que abrir nuestras sucursales en Seattle y Washington, nos ayudarían bastante al crecimiento de la empresa, porque sí, después de tanto pelear con Jake, el muy testarudo me había hecho socia de su empresa por más que le insistí que no era necesario, no me hizo caso, como casi siempre.

La suerte es que ya teníamos más que asegurado a nuestro primer cliente. Yo misma de encargué de elaborar el proyecto que nos solicitaron junto con mi equipo de trabajo, mmmmmm Ian, sin duda se había entristecido bastante cuando le comenté que me adelantaría, para concretar todo, y si es que firmábamos contrato con Stryder's Enterprise les tocaría viajar a ellos para trabajar conmigo. Puesto que como era mi proyecto lo ejecutaría con mi equipo, no es que no confiara en las habilidades de las personas que iban a trabajar en las sucursales de aquí, es solo que ya con ellos conocíamos nuestras formas de trabajar.

Tan concentrada estaba en mis pensamientos, cuando sentí que un par de fuertes brazos me rodeaban y me levantaban.

-Hermanita, por fiiiiiiiiiiiiin, cuanto te extrañé – gritó mi hermano Emmett en mi oído mientras me daba vueltas.

-Hola hermano oso – dije abrazándolo más fuertes, los había extrañado tanto. En cuanto me soltó dirigí mi vista hacia donde estaba mi otro hermano y corrí a abrazarlo también.

-Yo también te extrañé pequeña – dijo mi hermano reafirmando sus palabras con su abrazo – no sabes cuánto me alegra que estés de regreso. – dijo soltándome un poco para que lo mirara, y viera en sus ojos el reflejo de la alegría que sentía de que nos volviéramos a ver.

-Los extrañé tanto, a todos ustedes, no saben cuánto – y pequeñas lagrimas empezaban a salir de mis ojos, pero eran lagrimas de alegría, entonces me percaté que me estaban viendo fijamente ambos - ¿Qué pasa?

-¿Estás mejor? – preguntó Emmett, y supe de inmediato a qué se referían.

-Lo estoy Emmett, he cambiado mucho este tiempo, pero sí, estoy muchísimo mejor – dije sinceramente, y ambos sonrieron.

Después fuimos por mi equipaje salimos del aeropuerto y nos dirigimos al auto de Emmett, una Hummer H3, sin duda mi hermano era un amante de este tipo de carros.

Fuimos charlando todo el camino, aunque nos comunicáramos de vez en cuando por mails no era lo mismo, así que nos fuimos poniendo al día, yo les conté de mi vida en Londres y todo lo que había sucedido, se sorprendieron y alegraron al principio cuando les conté de Jake y Leah y luego se entristecieron de su fatal desenlace, antes no les había hablado de ellos porque no me pareció correcto, no sé por qué, así que les pedí de favor que no mencionaran nada, porque Jake aun se ponía triste cuando se recordaba lo sucedido.

Ellos me comentaron que les iba de maravillas en su empresa, de la cual Edward ya no era socio, aunque tampoco profundizamos mucho en ese tema, también me dijeron que a Alice le iba mejor que nunca con sus diseños, lo cual no dudaba y Rose le seguía ayudando, tanto como modelo como al brindarle ideas para sus nuevas colecciones. Y que juntas habían abierto una boutique en uno de los centros comerciales más reconocidos y más grande de la ciudad y que estaban en proyectos de abrir otra en California.

Poco a poco fui recordando las calles que tan familiares me eran antes, hasta que por fin llegamos a nuestro destino, miré la hermosa casa que tenía en frente, no le habían cambiado nada, mis hermanos aún la mantenían totalmente en pie, nunca quisimos venderla, y eso si que fue una suerte, puesto que ahora será nuestro hogar provisional, a mi pequeña le va a encantar este sitio. Así que me bajé del auto.

-Bienvenida a casa pequeña – me dijo Emmett pasando su brazo por mis hombros y en la otra mano llevaba una de mis maletas.

-Todo sigue igual que la última vez – dije en un susurro. Mis hermanos asintieron.

-Así es, sabes que esta casa es especial para nosotros, y que ninguno la quiere vender, pero ha estado bien, ahora la ocuparán ustedes. – dijo Jasper que venía detrás de nosotros, con el resto de mi equipaje. Mi hermano Emmett abrió la puerta y entramos.

Ellos aprovecharon para dejar mis maletas en la que era mi habitación mientras yo miraba a todos lados recordando, cuando bajaron me observaban como solo mis hermanos podían hacerlo, una mirada llena de amor infinito, orgullo, protección,

-A mi pequeña le va a encantar este sitio – dije alegremente y con la certeza de que así sería, más que todo el jardín trasero.

-Hemos instalado unos cuantos juegos en el jardín de atrás para que la pequeña pueda divertirse – dijo Emmett sonriendo, yo les sonreí devuelta.

-Sin duda ustedes se encargarán de malcriarla – les dije – ya los puedo imaginar.

-Y qué esperas hermanita – dijo Emmett haciéndose el ofendido – si es nuestra sobrina favorita.

-Es su única sobrina – dije en un falso tono de indignación – no les parece que ya es hora de que ustedes me den sobrinos para poder malcriarlos.

-Bueno hermanita – dijo Emmett haciéndose el serio – no comas ansias que yo lo estoy fabricando para que salga perfecto, como el padre jajaajaja.

-Creo que saldrá perfecto solo si se parece a Rose – dije para molestarlo y enseguida me miró entrecerrando los ojos y se volvió a reír.

Seguimos hablando, a las chicas no las vería hasta mañana porque andaban ocupadas en los preparativos para la celebración del aniversario de bodas de Esme y Carlisle, dejarían terminado todo para mañana poder acompañarme a mí y comprar todo lo que nos hacía falta para terminar de adecuar la casa de mis padres, según me dijo Jasper.

-La reunión será el sábado – dijo Jazz, mirándome como con recelo - ¿Irás?

-Claro que irá – dijo Emmett como si fuera lo más obvio, yo lo miré interrogante – no me veas así, que si por mí fuera no te lo toparías más nunca en la vida, pero estoy segura que ni mi Rose ni Alice permitirán que dejes de ir, además que serás una enorme sorpresa para Esme y Carlisle.

-¿No saben que estoy de regreso por un tiempo? – les pregunté, ambos negaron.

-Así lo decidieron las chicas – dijo Emmett encogiéndose de hombros, pero mirándome fijamente – por eso te digo que no se detendrán hasta llevarte.

-Mmmm bueno pero ya sabes hermano oso, que ese día llegan Jacob y mi pequeña, así que tendrás que irlos a recoger a la hora que te indiqué, porque deduzco que Alice me va a secuestrar ese día… - dije riéndome un poco, es que ya me la podía imaginar. . . – y luego los traerás para que dejen las maletas y de ahí llevarlos a casa de Esme.

-No te preocupes que eso lo tengo cubierto – dijo mi hermano, acto seguido se levantaron.

-Bueno hermanita, nosotros nos vamos, para que puedas descansar bien, duerme temprano porque te aseguro que mañana tendrás a una pequeña duende molestándote desde bien temprano – dijo mi hermano Jazz.

-Si te escucha llamarla así, te masacra, no importa cuánto te ame… jejejeje – dije mirándolo divertida.

-Lo sé, pero ella sabe que la amo, además, solo a mí me permite decírselo sin sufrir mucho, jajajaja – dijo dándome un beso en la mejilla de despedida. Luego se me acercó Emmett.

-Sabes que lo vas a ver ese día ¿cierto? – me preguntó serio, y yo asentí nuevamente – si no quieres que se te acerque solo es cuestión de que me lo digas y no lo permitiré – sabia que decía la verdad, le acerqué mi mano a su rostro y acaricié su mejilla.

-Gracias por preocuparse tanto por mí y por querer protegerme, pero en serio les digo, estoy bien, estaré bien, así que no se preocupen por mí si… - dije tratando de aliviarles el momento.

-Eso es algo que no podemos dejar de hacer – dijo Emmett dándome un beso en la mejilla el también, despidiéndose, Jasper asintió también dándole la razón - siempre nos vamos a preocupar por ti.

Cuando se fueron, me di una ducha y me acosté, sin duda estar aquí iba a ser mi prueba de fuego y esperaba poder superarla y salir victoriosa…

USTEDES QUÉ CREEN? PODRÁ BELLA SUPERAR ESTA, SU PRUEBA DE FUEGO, O TANTO TIEMPO PASADO NO HABRÁ SERVIDO DE MUCHO?

SE NOS HACERCA EL GRAN DÍA DEL REENCUENTRO… QUÉ PASARÁ?