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Va de nuevo, Naruto sigue sin pertecerme, así como tampoco Iruka, Kakashi, Anko ni Kurenai, aunque a ellas para ser sincera se las puede dejar el que las quiera.

Yo en este momento me conformaría con un tazón de ramén del que sale en la serie, porque cada vez que veo donde alguien se lo toma me muero de ganas de comer uno yo también.

¿A alguien más le pasa lo mismo?

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Emociones en el verano de Konoha.

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Capítulo 11.

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Es mejor no meterse donde no lo llaman

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Anko decidió que como presidenta del club era necesario, no, no necesario, obligatorio e indispensable, hacer algo al respecto para evitar que el dulce Iruka-kun se involucrara más con el bestia de Hatake y saliera herido por eso.

Por lo tanto arrastró a Kurenai con ella para hablar con el ingenuo maestro y hacerle ver los terribles peligros a los que estaba expuesto por relacionarse de manera tan cercana con el copy-nin, del cual hasta ese momento nunca había oído comentar ni siquiera que fuera bi y por lo tanto podría no estar tomando en serio al ingenuo chunin.

Durante el camino su amiga había insistido en decirle que era mejor dejar que los dos hombres se las arreglaran solos y que no creía que Iruka-kun fuera a necesitar o siquiera agradecer su ayuda.

Sin embargo inicialmente pareció que había tenido razón en sus sospechas y que se estaban materializando sus temores pues al irse acercando al apartamento de Iruka ambas escucharon provenir de ese sitio los sonidos de golpes y objetos cayendo.

Los sonidos inconfundibles de una pelea.

Temiendo lo peor las dos mujeres corrieron hacia el lugar y ante el evidente peligro en el que se encontraba el objeto de su deseo Anko abrió la puerta de una patada.

La escena frente a ella dejó una cicatriz en su memoria para siempre.

Ambos hombres se encontraban en el suelo con las manos entrelazadas, el copy-nin de espaldas a la puerta sobre Iruka, sin embargo apenas escucharon el ruido de esta abriéndose se medio voltearon con la ropa desarreglada, jadeantes y ruborizados, quedando el jounin sentado a horcajadas sobre Iruka y este boca arriba completamente acostado en el piso.

Anko tuvo la impresión de que el copy-nin había estado muy inclinado sobre el chunin pero al escucharlas se había erguido un poco.

Iruka se medio sentó cuando las mujeres entraron corriendo en su sala, quedando con el copy-nin sentado sobre su regazo con las piernas del jounin abiertas a cada lado del cuerpo del maestro.

Hatake pareció darse cuenta de repente que había sido descubierto en una posición algo comprometedora y que ponía muy en duda su fama como macho dominante y al distinguir a Kurenai que se asomaba sobre el hombro de la otra mujer pareció acongojarse tanto que por fin pudo coordinar sus movimientos lo suficiente como para quitarse de encima del chunin.

Kurenai supuso que lo que acababan de presenciar sería suficiente evidencia como para convencer a su amiga de que Iruka podía hacerse perfectamente bien cargo de la situación con Kakashi, cualquiera que esa fuera, por lo que trató de disculparse con los dos hombres por la intromisión y la cerradura rota al mismo tiempo que le metía un codazo a Anko para hacerla reaccionar, pues la jounin no dejaba de dar bocanadas de aire cual si fuera un pez fuera del agua tratando de recuperar su voz por lo que Kurenai supuso, correctamente, que no le quedaba otra opción que inventar ella una excusa para que ambas pudieran irse de allí lo más rápidamente posible y ahorrarse más verguenzas;

-Eh, buenas noches, perdón por molestarlos, es que pasábamos por aquí y oímos algo y nos pareció que estaban en problemas, pero ya vimos que no, así que mejor nos vamos, buenas noches, vamos Anko-chan.

Y tomando a Anko del brazo empezó a arrastrarla fuera del apartamento.

Kakashi se acercó a ellas viéndose preocupado mientras trataba de convencer a las mujeres que las cosas no eran lo que parecían;

-No, Kurenai-chan, Anko-chan, no es lo que parece, es que íbamos a comer y le hice el comentario a Iruka-kun de que se le había pasado la sal en la sopa y eso lo enfadó y me atacó. Estaba tratando de inmovilizarlo mientras se calmaba cuando ustedes llegaron, ven, no era nada.

Kurenai, que de las dos mujeres era la única en condiciones de decir algo dado el estado de shock en el que se encontraba su amiga, iba a aceptar cortésmente la explicación de Kakashi e insistir en la retirada cuando Anko, liberándose de la mano de la otra jounin pareció que debido al enojo por fin pudo encontrar su voz, la cual salió algo chillona y dando un paso hacia Kakashi dijo;

-¡Cómo si eso fuera posible, Iruka-kun es el mejor cocinero de Konoha, eres un jounin deberías mentir mejor!

Kakashi no se amedrentó ni en lo más mínimo ante la furia de la mujer y mas bien pareció ofendido y molesto ante la duda;

-¡Es cierto, deberías probar la sopa si no me crees!

Luego de que el copy- nin dijo eso Iruka apareció detrás del hombre y asomándose sobre su hombro les dijo a las dos mujeres mientras sonreía ruborizándose de manera encantadora, con la cabeza algo ladeada y los ojos semicerrados;

-Si, Kakashi-kun tiene razón, podrían quedarse a cenar también, hay suficiente para todos.

Acto seguido cerró los ojos hundiendo cariñosamente la cara en el hombro del jounin mientras suspiraba.

Si las dos mujeres no hubieran estado tan concentradas en las acciones del chunin posiblemente hubieran podido notar la expresión de horror de Kakashi que dio un salto hacia un lado apartándose de Iruka.

Kurenai de nuevo habló:

-eh, no gracias es que Anko-chan quedó de ayudarme con una cosa y ya se nos está haciendo tarde.., ¿verdad Anko-chan?

Dadas las circunstancias Anko dijo lo más inteligente que se le ocurrió;

-¿uh?

Kurenai trató de aclararle las cosas;

-Aquello de lo que te había hablado más temprano, en aquel lugar, para eso que te conté...

Sí claro, muy sutil, como que todos los jounin necesitaban un refrescamiento en el curso básico de engaño y traición.

Hmp.

Como sea, después de medio despedirse, de nuevo logró tomar por un brazo a su amiga que se encontraba otra vez en un estado casi catatónico luego de la sorpresa por el comportamiento del maestro y la arrastró lejos de allí.

Al desaparecer de la escena las dos mujeres Iruka cerró entre carcajadas a como pudo la medio destruida puerta.

Luego el chunin se dirigió a la cocina sin dirigir la mirada al copy-nin y sirvió la sopa en dos platos hondos, poniendo luego estos sobre la mesa.

Kakashi no parecía muy feliz, pero de todos modos se sentó a la mesa con los brazos cruzados sin decir palabra ni hacer ningún intento por probar la sopa, Iruka por su parte sin que pareciera que eso le preocupara en lo más mínimo sentándose en su silla tomó un sorbo de ella sin esperar al otro hombre.

Lo que descubrió lo dejó atónito.

Se le había pasado la sal.

Mucho.

Mucho.

Mientras tocía escuchó la voz del jounin que le hablaba con tono un poco más grave que el que usaba habitualmente;

-Se lo dije.

Iruka a pesar de la vergüenza que sentía levantó la vista de su plato para dirigirla al hombre que a su vez lo miraba de manera muy seria.

El chunin reconoció esa mirada, era la mirada que le decía que se le había pasado la mano en una broma y que estaba a punto de pagar por ello.

Por alguna razón regresó a su memoria el vergonzoso recuerdo de estar boca abajo sobre unas rodillas recibiendo unos azotes mientras el jounin continuaba hablando;

-También le dije que no quería que hiciera que la gente pensara que las cosas eran como obviamente están pensando que son.

Si, era cierto, él concientemente estaba haciendo casi todas las cosas que específicamente Kakashi le había pedido que no hiciera, por lo que no tenía derecho de reclamarle al copy-nin el que hubiera hecho otro tanto con las flores y además lo había atacado por decirle la verdad acerca de su sopa.

Y el copy-nin no le había devuelto los golpes como se habría merecido sino que tan solo lo había inmovilizado mientras se calmaba.

Se había comportado como un idiota.

-Si, me lo dijo, he sido un imbécil, lo siento, le prometo que mañana arreglaré el malentendido.

El jounin seguía mirándolo de la misma manera sin añadir nada por lo que el maestro se puso de pie;

-Kakashi-sensei, por favor, déjeme tratar de compensar este nuevo error y espere un momento mientras cocino otra cosa, sé que no es justificación pero estaba muy molesto porque usted también había hecho lo que yo específicamente había pedido que no hiciera y no creí lo de la sopa porque jamás ningún platillo me había quedado tan mal, ni siquiera cuando estaba aprendiendo a cocinar, no se que más decirle para que me perdone, dígame que puedo hacer para demostrarle que lamento lo que sucedió.

Kakashi estudió por un momento al chunin, ya lo había visto en acción y le daba la impresión de que empezaba a distinguir las sutiles diferencias en su cuerpo cuando mentía, a pesar de lo fácilmente que parecía poder engañar a la demás gente no era un buen mentiroso, al menos no tanto como para engañar a alguien que supiera que signos buscar, era más bien culpa de esas personas que se dejaban engañar al subestimarlo por darse cuenta de lo ingenuo y honesto que era y suponer que no tendría el valor o el ingenio para tratar de engañarlos.

De hecho era de las personas más transparentes que hubiera visto nunca y aunque su arrepentimiento en ese momento parecía sincero era conciente de que necesitaba tenerlo cerca un poco más de tiempo como para poder sentirse seguro de que había aprendido a reconocer e interpretar sus gestos correctamente.

A pesar de que lograra enojarlo por momentos también era la persona más interesante que hubiera conocido en mucho tiempo, tanto así que desde que había empezado a relacionarse más con Iruka no había vuelto a sentirse aburrido.

-Bien Iruka-kun, creía que habíamos quedado en no usar más el "sensei" y si quieres compensarme, además de que te asegures de aclarar el malentendido mañana, quisiera dormir aquí de nuevo hoy.

El jounin vio donde el otro hombre abrió los ojos con sorpresa mientras se rascaba su cicatriz.

Debía estar nervioso.

-Lo que usted quiera Kakashi-san, pero hoy yo duermo en el sillón, no es justo que duermas incómodo dos días seguidos.

¡No!, eso no era lo que Kakashi quería, el sillón era el mueble más cómodo que hubiese conocido nunca, pero esa cama se veía como una pesadilla, ¡para esa gracia mejor se iba a dormir a su casa!;

-De ninguna manera, soy yo el que elige y elijo el sillón y no se diga más.

Por su parte Iruka se sentía muy agradecido, después de todo el jounin estaba siendo muy benevolente a la hora de castigar su falta, no solo le daba dos oportunidades más de probar sus habilidades culinarias al quedarse también para el desayuno, sino que además se quedaba en su apartamento siguiendo con su acuerdo para cobrar la apuesta así fuera durmiendo en el horrible sillón.

A pesar de lo mal que había empezado esa noche el resto de esta estuvo muy bien, de nuevo Iruka encontró que disfrutaba mucho de la conversación con Kakashi, el cual inclusive se ofreció como ayudante de cocina pues bromeando dijo que ya no estaba dispuesto a no ser tomado en cuenta en la elaboración de los alimentos, pues después de todo iba a ser la victima del resultado final de lo que fuera que saliera de ese experimento culinario, esta vez Iruka no se molestó por el comentario, tan solo volteó los ojos mientras dejaba salir un resoplido, después de todo se lo merecía y el tiempo de nuevo pasó volando entre bromas y maquinaciones de que harían para seguir asombrando a toda Konoha.

Kakashi le informó también que tras muchas semanas de reposo obligatorio y luego de haber hecho de todo para probarle a Tsunade que ya estaba totalmente repuesto, de nuevo le habían asignado una misión que lo alejaría de la aldea por unos pocos días.

No entendía porqué la Hokage se había vuelto tan sobreprotectora con él de repente.

Pero se lo decía ya que era mejor que estuviera enterado de porque no andaría por la aldea en caso que alguien preguntara, pues eso era lo que la gente esperaría que sucediera en una relación real.

Al final de la noche mientras Iruka estaba su habitación mirando las manchas en su cielorraso antes de dormir, decidió recibir a Kakashi con un obsequio cuando regresara de su misión.

Pensando que sería lo que más le agradaría al copy-nin, se prometió alegremente tomar parte de sus ahorros para demostrar su agradecimiento y aliviar la incomodidad del jounin cuando se quedara durmiendo en su apartamento en ese mes y por lo menos hacer que su estadía fuera más confortable comprando un nuevo sillón.

No podía esperar para ver la expresión de Kakashi la siguiente vez que se quedara a dormir allí y se diera cuenta de que el viejo mueble había desaparecido para siempre.

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Si, voy a hacer que Iruka se deshaga del sillón, jeje.

Enigmatek, que dicha que estás de vuelta y que te sigue gustando este fic, no te preocupes, se que las clases a veces no dan oportunidad más que para leer los fic en carrera y te agradezco que saques tiempo para eso.

Crushia, si, pobre Tsunade pero con su suerte se nos acababa el mundo si apostaba en esta, espero que este capi te haya divertido también.

ale-are, como viste supongo que después de esto Kakashi va a tener más cuidado cuando critica la cuchara de alguien, gracias por dejarme saber que te gusto el capítulo.

Zaeta-Ketchum, me encantan tus comentarios, siempre me hacen reir, dale mi agradecimiento a Krystal y Dragon Phantom también y que bueno que notaste lo buenos amigos que son Asuma y Gai, a veces uno no sabe si las partes en las que uno más se esmeró fueron tomadas en cuenta por alguien.

Muchísimas gracias a todas, sus comentarios me motivan a seguir esta loquera, y también gracias a los que me han leído aunque no hayan comentado, por lo menos no me dejaron flames.

Hasta la próxima.

Besitos, XimeB.

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