Hola chicas, muchas gracias por todos los comentarios que me dejan y espero que les siga gustando mucho una historia... Aquí les dejo este nuevo capitulo y se lo dedico a MiluxD muchas gracias por tu regalo de San Valentin esta muy hermoso y a Gatita Andrew por todos tus comentarios tan lindos y a todas por sus comentarios
Capítulo 11
Albert llevo a Candy a un hermoso jardín, llegaron a un pequeño quiosco adornado de hermosas rosas blancas (había habido una boda y la orquesta seguía ahí), entrando al quiosco Albert abrazo a Candy, ella seguía llorando y correspondió el abrazo con mucha fuerza
-Tranquilízate princesa
-Es… que… no… puedo… Albert
-Claro que puedes princesa, vamos respira lentamente y deja de llorar (limpiándole las lágrimas con la llama de sus dedos, Candy suspiro calmándose un poco) – ¿Te sientes mejor?
-Si Albert, gracias
-¿Qué fue lo que paso Candy? ¿Qué te dijo Elisa?
-Es que intento humillarme una vez más, pero esta vez no me deje y le dije sus verdades, ella me dijo que era una huérfana becada y que aunque me vistiera de seda mona me quedaba y también me dijo que yo no merecía un novio como tu
-¿Enserio te dijo eso? Que estúpida, y tu ¿Qué le contestaste?
-Le dije que si era huérfana porque mis padres murieron dejándome sola y que me sentía orgullosa de ser becada por esta universidad, que yo no necesitaba que mis papis millonarios me pagaran una universidad que ella ni aprovechaba porque solo andaba en busca de un marido millonario… (Albert sonrió antes las palabras de Candy) y… y… le dije que claro que yo merecía un novio como tú, porque yo no te había conquistado por andar en babydoll como ella trato de hacerlo y tratar de seducirte y como no lo consiguió esparció el rumor que ya sabemos, que ella fue una vulgar cuando se te insinuó y que tú eras un caballero que no se dejaba seducir por "señoritas" como ella – Discúlpame Albert pero no soporte que dijera todo eso
-No te preocupes, se lo merecía y ¿Qué paso después?
-Bueno ella quiso darme una bofetada pero le detuve la mano y le dije que no se atreviera a ponerme una mano encima porque ya no me iba a dejar humillar por ella… y… y… (Candy empezó a llorar) y fue cuando ella con su otra mano jalo de mi cadena, la rompió y me la quito, me dijo que si me habías regalado tan cara joya para pagarme los favores que te hacia (Albert frunció el ceño enojado) fue cuando yo la solté y le di una bofetada tirándola al piso y le quite la joya de sus manos y le dije que jamás volviera hacer eso o le sacaba los ojos y que si tú me regalaste la joya era porque soy tu novia y no por andar pagando favores, que yo no era como ella… y al final le dije que… que… yo no tenía la culpa de tener un novio más popular y apuesto que el suyo, que si eso le dolía que se aguantara y me salí de ahí con las chicas.
-Albert sonrió muy complacido ante las palabras de Candy, en verdad esa pecosa llorona se había hecho fuerte y era capaz de defenderse ella misma y defenderlo a el –Tranquila Candy todo lo que le dijiste estuvo muy bien, ella misma se lo busco, ya no llores princesa (Abrazándola y dándole un tierno beso en la frente)
-Es… es… que, lloro de coraje, ella me pudo haber hecho y dicho muchas cosas a mí, yo lo hubiera aguantado, pero…. Pero… me quito tu mayor tesoro y lo rompió – Candy tenía la joya en sus manos y se la mostro a Albert – Eso no lo pude permitir, sé que es muy preciada para ti y mira apenas tenía unas horas con ella y… y… no supe cuidarla (Candy lloraba aún mas)
-Albert tomaba la joya de las manos de Candy y la revisaba- Princesa no llores, no es tu culpa, fue Elisa quien rompió esta joya Candy, así que no llores, no me gusta verte llorar y esto tiene arreglo princesa
-¿Enserio?- Candy lo vio directo a los ojos y sonrió al escuchar que tenía arreglo
-Si princesa mira, solo se rompió por la fuerza con que la tomo Elisa, ¿No te lastimo?, Reviso el cuello de Candy y vio una pequeña marca roja en su cuello – princesa, esa loca te lastimo
-No es nada Albert, no me duele – Me duele más lo que hizo con tan hermosa joya
-No te preocupes ya te dije que tiene arreglo, la mandare con un joyero para que la arregle y después te la devuelvo (guardando la joya en su saco)
-No Albert, ya no me la regreses, es mejor que la conserves tú, yo solo la tuve muy poco tiempo y mira lo que paso
-No princesa, esta joya es tuya, yo te la regale y te la voy a regresar en el momento indicado ¿Si?
-Está bien Albert y gracias por todo
-No me agradezcas princesa, me alegra que te hayas defendido muy bien de la loca de Elisa y gracias por defenderme a mí y darle una buena lección, te aseguro que lo pensara dos veces para meterse contigo (Albert sonreía divertido)
-Pues eso espero, porque la tonta que soportaba sus humillaciones ya no está y no me voy a dejar humillar por ella ni por nadie
-Esa es la Candy White que me gusta, aparte de hermosa y sexy (guiñándole el ojo haciendo sonrojar a Candy) – Ya te sientes mejor verdad princesa
-Si Albert ya me siento mejor, ¡Oh! Mi maquillaje se arruino (tocándose la cara)
-Muy poco, pero así eres hermosa, no necesitas maquillaje princesa, ¿Bailamos?
-Pero Albert aquí no hay música
-Y eso que importa, anda vamos a bailar, la tomo de la cintura y empezaron a bailar muy pegaditos, Candy poso sus manos alrededor de su cuello y recargo su cabeza en el hombro de Albert, respiro profundo y se impregno del perfume de Albert, en verdad ese hombre siempre olía muy rico, bailaban muy felices cuando empezaron a escuchar una música muy suave, los dos se vieron a los ojos y sonrieron (La orquesta que estaba ahí empezó a tocar una canción)
-¡Albert! La canción
-Si princesa, es la canción, tal parece que esa canción nos sigue
-Si ya que es la canción favorita de los dos (la orquesta tocaba la canción My Heart Will go on)
-Bueno entonces desde ahora en adelante será nuestra canción princesa
-Me parece muy bien
Terminaban de bailar y Albert tomo una hermosa rosa blanca y se la dio a Candy
-Una hermosa rosa, para una hermosa mujer
-Gracias, es muy bella
-No tanto como tu princesa… (Le sonrió muy coqueto), Vamos las chicas deben de estar preocupadas por ti o ¿Quieres irte a tu casa?
-No, vamos, es una linda noche y no se arruinara por la tonta de Elisa
-Muy bien dicho vamos princesa (le ofreció su brazo y caminaron al salón de baile)
En el camino se toparon con Niel Leegan
-Hola William, hola Candy
-Hola Niel - Albert un poco dudoso
-Candy hermosa, mis respetos para ti, hasta que alguien puso en su lugar a mi hermana (le dio un beso en la mano y Candy le sonrió) – Pórtate bien con ella William o el siguiente puedes ser tu (dijo muy divertido)
-Jajaja de eso estoy seguro Niel
-Bueno sigan, yo voy a invitar a bailar a Susana tiene rato que la veo sola, con su permiso
-Pensé que me diría algo feo (dijo Candy algo sorprendida)
-Bueno Niel no es como Elisa, pero tampoco es una blanca palomita no te fíes mucho de el princesa
-Candy asintió con la cabeza
Llegaron a la mesa donde estaban todos tomando bebidas
-Gatita, ya te sientes mejor
-Si Archí, muchas gracias
-De nada gatita y me alegra mucho como pusiste en su lugar a la creída de Elisa (Candy sonrió un poco apenada)
-Todos en el baile ya saben que le diste su merecido Candy (decía Anthony muy divertido)
-Sí y además lograste que el rumor del tío se disipara y que Elisa quedara como una ofrecida (Stear rio muy divertido)
-Tío ten cuidado con la gatita no vayas a ser tú el próximo en probar sus bofetadas si te portas mal con ella (decía Archí guiñándole un ojo y todos empezaron a reír)
El resto de la noche paso muy tranquila, todos estuvieron muy contentos bailando mucho y Candy no dejaba de sonreír
Terry no había apartado su mirada de la pecosa y a cada minuto que pasaba la deseaba más y más, ya se estaba volviendo una obsesión para él, una tentadora obsesión… su único problemita seria Albert, ya que vio como la cuidaba y protegía mucho, pero si Albert no había luchado por Elisa entonces tampoco pensaba que el luchara por Candy White –Esta apuesta ya la tengo ganada – dijo con una sonrisa torcida
Albert llevo a Candy a su departamento
-Princesa muchas gracias por esa hermosa velada
-Gracias a ti Albert y también por este lindo vestido esta hermoso
-Bueno es que no solo es el vestido, si no quien lo porta (guiñándole un ojo)
-Jajaja ya basta Albert, me haces sonrojar
-Está bien princesa, descansa mucho y el domingo paso por ti para ir al picnic, mañana tendré mucho trabajo en la oficina
-Está bien Albert, nos vemos el domingo (dándole un beso en la mejilla entro al departamento)
-Candy entro y cerró la puerta y dio un saltito y tres vueltas, estaba tan feliz, el juego apenas empezaba - Candy White vas muy bien
…..
El día del picnic había llegado, Candy vestía unos jeans que le delineaban muy bien su cuerpo, un top blanco con aplicaciones de cristales swarovski, zapatos bajos y llevaba una canasta llena de deliciosos sándwiches, frutas y algunas sodas
Albert vestida jeans azules, con una camisa negra, botas negras, el cabello más desalineado de lo común dándole un toque rebelde, con una chaqueta de piel, paso por Candy en su motocicleta Harley
-Candy salía de su edificio y vio la hermosa motocicleta – Pero… Al... Albert yo jamás me he subido a una motocicleta
-Jajaja no te preocupes princesa, manejo muy bien ¿Confías en mí?
-Siempre
-Bueno entonces sube, traigo un casco para ti (Candy se subió a la motocicleta y acomodo la canasta de víveres y abrazo a Albert por la cintura - ¿Estas Lista princesa?
-Sí, Estoy lista
Llegaban al parque nacional de chicago, alado de un hermoso lago acomodaron las cosas, las demás chicas también habían llevado comida y frutas
Candy puso una hermosa manta y se sentó en ella, Albert se sentó en el pasto
-Candy traje mi nuevo invento que te parece si lo probamos
-¡Stear! Otro invento no por favor, no quiero terminar mojada como siempre
-Jajaja que graciosa Candy, pero esta vez no es nada para que termines mojada, vengan vamos
Candy y Albert se levantaron, todos estaban alrededor del invento de stear, era un hermoso globo que manejaba a control remoto, cuando el globo se elevó le dio el control a Candy y le dijo:
-Candy cuando te diga presionas el botón rojo (El globo seguía elevándose muy alto)
-Ahora Candy (ella presiono el botón rojo y el globo exploto y dejo caer hermosos pétalo de rosas por todo el lugar donde estaban las chicas)
-¡Oh! Stear es hermoso, mira todos esos pétalos
-Mira un poco más (de repente empezaron unos hermosos fuegos artificiales)
Todos aplaudieron ante tan hermosa vista
-Vaya stear hasta que uno de tus inventos funciona
-Jaja, bueno es que en este si invertí mucho tiempo Anthony
-Es hermoso stear y lo que más me gusto es que no termine mojada (Candy hacia un lindo puchero)
-Jajaja como crees Candy mi tío no me perdonaría que por mi culpa te mojaras y te enfermaras (todos empezaron a reír)
Las chicas se encargaban de servir la comida en lo que todos los chicos jugaban un poco de soccer.
Chicos ya está listo todo vengan a comer- cada uno se sentaba alado de su novia y empezaron a comer los ricos sándwich, fruta, sodas y unos caramelos que Candy había llevado.
Después todos empezaron a jugar un poco de soccer, Candy corría y estuvo a punto de caer pero Albert la abrazo fuerte y cayó encima de él, sus bocas quedaron muy juntitas a punto de darse un beso, se veían a los ojos, los dos se sonrojaron y de inmediato se levantaron algo apenados.
-Di… disculpa Candy (decía Albert tartamudeando)
-No, fue mi culpa, no te preocupes
Annie y Patty se vieron entre si y sonrieron, así pasaron un rato más jugando soccer, después cada uno se fue con su novia a dar un pequeño paseo alrededor de lago… Albert estaba acostado cerca del lago con sus manos detrás de su cabeza y Candy llego con él y se sentó en el pasto.
-Mira Albert alcance a rescatar un Sándwich, solo quedaba uno en la canasta, pero no importa podemos compartir (Candy partió el Sándwich en dos y le dio la mitad a Albert)
-Candy que lindo es compartir algo entre dos, porque no lo hacemos nuestra costumbre, déjame compartir tus problemas y tristezas ¿Quieres Candy?
-¡Eh! Si Albert (a Candy se le llenaron sus ojos de lágrimas)
-Desde hoy seremos más unidos Candy
-Si Albert me gustaría mucho (viéndolo directo a los ojos, esos hermosos ojos azules como el cielo)
Los dos comieron su sándwich y se quedaron observando el hermoso lago
-Albert, yo no sé casi nada de ti y tu si sabes mucho de mi
-Bueno Candy yo también estoy solo y soy huérfano, mis padres murieron cuando tenía 12 años, me quede solo con mi hermana y mi tía Elroy cuido de nosotros, después mi hermana se casó y tuvo a Anthony. Yo me quede en la mansión con mi tía, para no dejarla sola, aunque tengo mi propio departamento, pero no me gusta dejar sola a la tía, ella es como mi segunda madre para mí, después los padres de Stear y Archí se mudaron a Chicago y yo pude compartir más con mis sobrinos… Pero también tengo la gran responsabilidad en mis hombros ya que herede todo lo que mis padres tenían y tanto como mi hermana, mi tía y mis sobrinos dependen de esa fortuna, ellos también tienen algunas acciones que están a mi cargo, por eso desde muy chico empecé a relacionarme con todo lo de la empresa y tu Tío George fue mi guía desde que yo tenía 12 años, él ha cuidado de mi como si fuera mi padre y yo lo quiero como tal, él me ha enseñado todo lo que sé, pero un año me le escape jaja y fue cuando viaje con mi mejor amigo por todo el mundo, ya te había platicado un poco de eso (Candy asintió)
-Y este… este… ¿te has enamorado alguna vez? (preguntaba Candy un poco nerviosa)
-Albert cambio su semblante y se puso algo serio- Si Candy, pero fue una mala experiencia, ahí fue donde perdí a mi mejor amigo (Albert hablaba con mucha tristeza en sus ojos)
Candy le iba a preguntar qué había pasado cuando fue interrumpida
-Ey parejita ya nos vamos por que está anocheciendo, ¿Se quedan?
-¡Eh! No, ya nos vamos también (dijo Albert) ya es un poco tarde, vámonos princesa (ayudo a levantar a Candy y se marcharon
Albert llegaba al departamento de Candy y la despidió en la puerta
-Te veo mañana princesa, paso muy temprano por ti para ir a la universidad y no se te olvide ir más hermosa de lo que ya eres
-Si Albert, pero con que no sea en la motocicleta por que mira como quedo mi cabello (tocándose su cabello algo esponjado)
-Jajajaja, no como crees, vendré en mi auto y tu cabello aun esponjado es hermoso (acariciando el cabello de Candy) – hasta mañana princesa (dándole un beso en la mejilla)
-Candy entro al departamento y suspiro recargándose en la puerta
-¿Y ese suspiro?
-¡Dorothy!
-Jajaja Candy deberías de ver tu cara ¿Qué te pasa?
-Eh, nada Dorothy y mi tío ¿Dónde está?
-Fue a comprar unas cosas, yo no quise acompañarlo tengo un poco de nauseas
-Ah, ya veo
-y dime ¿Cómo te fue en tu picnic?
-Muy bien Dorothy, me divertí mucho pero me quede con una duda
-¿Qué duda Candy?
-Bueno Albert y yo estuvimos hablando un poco de su vida, me conto de su familia, de su trabajo, de su viaje por el mundo, pero cuando yo le pregunte que si se había enamorado, el me respondió que sí, pero que fue algo doloroso y que fue ahí cuando perdió a su amigo, pero Archí me interrumpió y ya no me pudo decir nada más… pero yo lo vi como si se pusiera muy triste, debiste de ver como cambio su cara.
-Bueno Candy lo que pasa es que el joven William ha sufrido mucho por una mala mujer
-Dorothy tú dices que conoces desde hace mucho a Albert, me podrías decir que fue lo que paso con esa mujer
-No se Candy, es algo muy triste y no sé si deba de contártelo
-Por favor Dorothy, tú sabes que yo quiero ayudar a Albert y si se puso triste quisiera saber cómo puedo ayudarlo
-Está bien Candy pero esta platica solo quedara entre nosotras dos si, ni William, ni tu tío debe de enterarse que te conté la historia ¿de acuerdo?
-Si Dorothy yo no diré nada, cuéntame (tomando asiento en la sala)
-Bueno todo paso cuando el joven William tenía 18 años, él tenía un amigo, bueno casi casi se podía decir que eran como hermanos, se conocieron desde jardín de niños y siempre fueron muy amigos e inseparables, el joven Alexander Robinson apreciaba mucho al joven William, antes de que el joven William entrara a la universidad, Alexander lo convenció de viajar por todo el mundo por un año completo y el joven William acepto, viajaron mucho hasta que un día en ese viaje los dos conocieron a una hermosa mujer, la conocieron en Londres y resulto que esa mujer era también de chicago, su padre era un famoso empresario, de inmediato se hicieron amigos y el joven William quedo impresionado con la belleza de la chica, ella también viajo con ellos y en el viaje se hizo novia del joven William y muy amiga del joven Alexander. Llevaban meses de novios cuando tuvieron que regresar y el joven William entro a la universidad y el joven Alexander también, pero el entro a otra universidad y la señorita Katherine iba a la universidad donde el joven Alexander entro a estudiar, paso casi media año después, el joven William se veía muy feliz y muy enamorado, por eso nunca le conocieron ninguna novia en la universidad, él tenía a la señorita Kate, cuando termino su primer semestre paso algo que lastimo mucho al joven William…
-¿Qué paso Dorothy?
-Pues el joven William fue al departamento de su amigo Alexander y fue cuando ahí lo encontró… en la cama… con… su… novia, estaba en la cama con la señorita Kate. El joven William no dijo nada, solo se fue de ahí y se fue a la mansión, se encerró en la biblioteca y empezó a romper todo, la señora Rosemary y la señora Elroy no podían calmarlo, fue George quien lo saco de ahí, estaba ahogado de borracho y llorando, todo fue tan doloroso. Al siguiente día el joven William desapareció, se fue de la mansión sin decirle nada a nadie de su paradero y ese mismo día que William desapareció, llamaron los padres del joven Alexander y dijeron que su hijo había muerto de un paro cardiaco, nadie podía encontrar al joven William, casi una semana después George junto con la señora Rosemary fueron a Lakewood ya que la nana del joven William aviso que él estaba ahí y que después de leer una carta que le llego se encerró en la biblioteca de la mansión de Lakewood llevaba días tomando y rompiendo todo lo que estaba a su paso, su nana se preocupó mucho. George y Rosemary trataron de hablar con él pero no tenían mucho éxito, hasta que George rompió la puerta de la biblioteca y ahí lo encontró inconsciente, estuvo una semana hospitalizado, ya que no quería comer ni beber nada… Kate lo fue a visitar al hospital pero no la dejaron pasar, los sobrinos del joven William no se lo permitieron diciéndole muchas cosas feas… una vez que salió del hospital el joven William no quería ver a nadie, entro al nuevo semestre de la universidad y era muy reservado, fue cuando yo también renuncie a trabajar en la mansión Andrew y entre a la cafetería de la universidad, él se limitó a tener pocos amigos y aunque las chicas lo seguían mucho el jamás les hizo caso, nadie en la universidad supo de lo que paso menos el joven Terry y eso que se volvió muy amigo del joven William y pues eso es todo lo que se de lo que paso
-Candy lloraba al escuchar todo lo que sufrió Albert- Pero que estúpida mujer, como se atrevió a engañar a Albert y con su mejor amigo
-Si Candy, te imaginas al joven William ver a la mujer que amaba y con su mejor amigo, fue un dolor muy grande para él, perder a las dos personas más importantes para él y el joven William no sonreía desde ese entonces, hasta que…
-¿hasta qué Dorothy?
-Hasta que llegaste a su vida Candy, el joven te aprecia mucho y lo sé por cómo te defiende, él te quiere mucho Candy
-Candy se sorprendió- Si, lo se Dorothy y yo también lo quiero mucho es un muy buen amigo
Dorothy rodo los ojos y estaba por decir algo a Candy cuando George las interrumpió
-Miren a mis dos hermosas señoritas juntas… ¿Cómo te fue Candy?
-Muy bien tío, me divertí muchísimo
-Que bien mi niña, traje algo de cenar
-Uhmmm que rico ya tengo hambre, vamos a cenar
…
Lunes por la mañana Albert paso por Candy muy puntual como siempre, era el primer día de la nueva Candy en la universidad, iba con un hermoso vestido azul como los ojos de Albert, entallado, arriba de las rodillas, zapatillas altas, muy poco maquillaje, sus rizos los llevaba muy bien definidos le llegaban a media espalda y con un hermoso bolso grande donde llevaba sus libros de la universidad. Llegaba de la mano de Albert, como todos los días
Aun eran objetivo de todas las miradas curiosas, todos veían el gran cambio de Candy, Albert sonreía muy feliz y orgulloso de llevar de la mano a la chica más hermosa de la universidad
-Estas hermosa Candy, robas muchas miradas
-Jajaja, bueno tú no te quedas atrás, soy la envidia de todas las chicas de la universidad
Candy llego a su locker y estuvo un rato ahí acomodando sus libros, Albert se fue directo al suyo que no estaba muy lejos de ahí
-Terry llego al pasillo y vio a la pecosa, se veía realmente hermosa y sexy, se acercó muy rápido ya era hora de empezar a conquistarla – con paso muy seguro llego hasta donde estaba Candy
-Hola Candy, buenos días, déjame decirte que estas muy bonita
Candy al escuchar esa voz se tensó un poco, tenía que ignorarlo como Albert le había dicho
-Ah, Hola, Eres tu Terry
-¿Pues a quien esperabas hermosa?
-A mi novio Albert
-Bueno Albert no está aquí pero yo si (guiñándole un ojo a Candy muy coqueto)
-No, gracias, se volteo ignorándolo por completo
(Terry se molestó ante la negativa de la pecosa, ¿Cómo era posible que lo ignorara?) – Si quieres puedo acompañarte hasta tu salón de clase
Candy cerro su locker, lo vio de abajo para arriba y sonrió de lado, se fue dejándolo ahí parado y sin ninguna respuesta… se fue directo al Locker de Albert
-¿Estas bien princesa? ¿Te estaba molestando?
-No Albert, al parecer todo está resultando como dijiste, ya se dio cuenta de que existo y está sacando sus mejores piropos, me dijo que me acompañaba a mi salón y que me veía muy hermosa
-Bueno en eso no se equivocó, porque realmente te ves muy hermosa (guiñándole el ojo), pero sigue así ignorándolo y veras que pronto, estará loco por ti, si te llega a insinuar algo dile que para eso tiene a Elisa ¿Si?
-Ok Albert, bueno me acompañas a mi salón de clase
-Claro que si princesa, ahora menos te voy a dejar sola, para que toda esta bola de tontos de coman con la mirada, no señor, tengo que cuidar a mi novia, vamos.
-Jajaja Albert que celoso eres
-Solo un poco princesa (guiñándole un ojo), si te ven conmigo nadie te faltara al respeto
Terry veía con rabia a su amigo de como la tomo se la mano y se la llevo, a él solo lo ignoro por completo no que la pecosa moría por él, porque la chica que vio ahí ni siquiera se le movió un pelo por el
-Jajaja esa fue una de muchas ¿Verdad Terry? (Niel reía muy divertido)
-Cállate estúpido, ya te dije que esa pecosa va a caer
-Jajaja, claro si tú lo dices o si William te lo permite… ya me veo, ya me veo manejando ese deportivo
-Cállate estúpido aún tengo mucho tiempo y de que caerá, caerá, esa pecosa será mía junto con tu carro
-Tan soberbio eres Terry, en fin pues yo le apuesto todo a Candy, sé que ella no caerá ante un tonto como tu
-Ya te dije Niel, a Terry Granchesterd no hay mujer que se le resista
-Si tú lo dices, aunque yo ya vi lo contrario jajaja, bueno me voy a mi clase te dejo con tus propios demonios
Terry quedo más enojado de lo que estaba por las palabras de Niel Leegan
-Pecosa revoltosa, te estás dando a desear eh… mmm eso me gusta más, es un reto más para mí y de que estarás en mi cama, lo estarás o dejo de llamarme Terry Granchesterd.
En la hora de la comida, Candy estaba en la barra sirviendo un poco de ensalada, cuando Terry llego y se formó atrás de ella
-Hola hermosa, creo que estamos destinados a encontrarnos mucho verdad (poniendo su mejor sonrisa y muy coqueta)
-No sabía que la barra de alimentos fuera un oráculo del destino (termino de servir su comida y estaba por irse)
-Espera, si quieres puedes sentarte conmigo para comer ¿Qué dices?, muchas matarían por comer conmigo
-Candy sonrió cínicamente y dijo:
-Pues yo no mataría ni a una hormiga para sentarme con alguien tan engreído como tú y tengo mejores gustos (levantando su nariz respingada y se fue de ahí dejándolo humillado)
Terry fue tras ella, cuando la pecosa fue interceptada por Albert
-¿Todo bien?
-Si Albert, todo bien, es que solo es un engreído, piensa que me muero por sentarme a comer por el (Albert frunció el ceño algo molesto)
Terry llego donde estaba Candy
-Terry amigo ¿Qué pasa?
-Eh, no nada Albert solo quería acompañar a tu linda novia a su mesa para que no esté sola
-No te preocupes Terry, ya estoy aquí para protegerla de cualquier tonto que quiera pasarse de listo con ella, así que con tu permiso (tomo la cintura de Candy y se fueron a su mesa)
-Terry, Terry, estas quedando en completo ridículo jajajaja
-Cállate idiota, Si Albert quiere guerra, guerra tendrá
-No, no, amigo jajaja te estas obsesionando con la pecosa, ten cuidado William no permitirá que le faltes al respeto
Terry se quedó parado con la bandeja de comida en medio de la cafetería, en definitiva esa pecosa era el mejor reto que tenía, un reto que estaba dispuesto a superar y una apuesta que ganar.
