Capítulo 11

Elsa se encontraba sobre su caballo, mientras era seguida por Sven que llevaba a Olaf, además de su fiel mayordomo mayor, Kai que iba en otro corcel, la reina de las nieves hacia galopar lo más rápido a su caballo con dirección al Bosque de Hielo, aquel bosque donde vio por último vez a Kristoff, y su hermana desapareció.

La reina llevaba prisa en ir a aquel lugar, era su prioridad llegar antes del amanecer, mientras en su memoria recordaba el último sueño que tuvo.

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- ¡Anna! – Elsa no dejaba de gritar el nombre de su hermana, mientras corría sin cansancio en dirección a sus padres, los reyes, mientras seguían caminando con Anna, mientras más corría, más lejos los veía, lo cual poco a poco ese miedo volvió a ella, y a diferencia de otros sueños, esta vez notaba que estaba empezando a congelar el piso de aquel lugar tan oscuro, finalmente se detuvo - Mamá, Papá, por favor, no se lleven a Anna... yo… yo los extraño mucho, y tal vez no he sido una buena hija o hermana al no a ver ido con Anna cuando más me necesitaba… cuando ustedes partieron para siempre, pero se los pido por favor, no me alejen de Anna – Elsa finalmente se quebró y cayó de rodillas sobre el piso congelado, mientras era acompañada de unas cristalinas gemas trasparentes correr por su rostro, ella simplemente cerro sus ojos para evitar seguir viendo como se alejaba su familia, mientras ella nuevamente se quedaba sola.

- Elsa… - un susurro de una voz femenina hizo que la joven reina abriera nuevamente sus ojos – Elsa… todo va a estar bien – la reina de las nieves finalmente levanto su cabeza a la voz que se había hecho más clara, y no pudo evitar abrir más los ojos por la sorpresa de ver a los difuntos reyes de Arendelle de pie frente a ella, el Rey Harald y la Reina Agnes. Todo el ambiente negro que acompañaba aquella pesadilla se había vuelto blanco, acompañado del suelo congelado y unos pequeños copos de nieves que caían con delicadeza.

- Papá, mamá… - Elsa se levantaba con ayuda de las manos de su padre, mientras ambos le sonreían, ella sentía un calor en su pecho que hizo que los abrazara como nunca antes lo hubiera hecho, después de aquel encierro en su propio dormitorio y el temor de congelarlos, había olvidado lo que era abrazar a sus padres, hasta ese momento, los sentía tan reales que por un instante deseo que no fuera un sueño, sino la realidad, una realidad donde ellos estuvieran vivos.

- Elsa, perdónanos por todo el daño que te hemos causado antes y ahora – su padre fue el primero en dirigirle la palabra.

- Ustedes lo hicieron por mi bien, no se preocupen, no hay nada que deba perdonarles…

- Hija mía, hay algo que debes saber, hemos estado con Anna por un día, ella está muy feliz y orgullosa de ti, y también sabemos que te extraña mucho – comento el rey.

- No te preocupes por ella, ya que siempre estuvo protegida por Kristoff, y nuestros otros yo – agrego su madre.

- ¿Otros yo?

- Sí cariño, pero estoy segura que Anna te lo contara, más bien ve, corre a ella, está esperando que la recibas.

- Ve hija, despierta y ve con ella – comento el rey Harald.

- Papá… mamá… - Elsa les dio un último abrazo para después tomar sus manos – Gracias. Los amo.

- Nosotros también hija mía, siempre las cuidaremos a las dos… - la reina Agnes termino de hablar cuando una luz con un brillo muy fuerte ilumino todo el ambiente, para luego despertar a Elsa de aquel sueño.

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Anna se encontraba sobre la nieve, pesadamente abrió sus ojos, tenía un dolor en su cabeza y por un momento pensó que estuvo soñando, pero se dio cuenta que su mano derecha estaba siendo sostenida por Kristoff, quien también se encontraba tirado sobre la nieve, aunque él aún no despertaba, entendiendo que realmente todo lo que vivió no fue un sueño.

- Kristoff, Kristoff – Anna repetía su nombre con suavidad mientras con su otra mano empujaba delicadamente al joven – Valla, y realmente luego a mí me dice dormilona – la joven no evito soltar una pequeña risa por aquel comentario que ella misma se había hecho, aunque para su fortuna, el joven rubio abrió sus ojos y con la misma pesadez que Anna, sintió un dolor en su cabeza.

- ¿Anna?

- ¡Oh Kristoff, hemos regresado a Arendelle! – la joven del impulso salto sobre él para darle un abrazo, estaba muy emocionada que finalmente pudieran volver a casa.

- Tranquila ¡Auch! Parece que me ha dado un dolor de cabeza – mientras el joven correspondía el abrazo de la princesa, no pudo evitar soltar aquel comentario, mientras se levantaba y ayudaba a la joven.

- Creo que debe ser efecto de la magia, yo también siento dolor en mi cabeza.

- Y hablando de magia… ¿El collar?

- ¡Es cierto! – Mostrando el collar el cual aún tenía un pequeño brillo, el cual poco a poco iba desapareciendo hasta quedar nuevamente como un simple collar de forma de copo de nieve – Parece que se acabo su magia.

- Es un alivio escuchar eso, realmente no más aventuras relacionadas a la magia por un buen tiempo.

- Pero debes admitir que de alguna manera nos hemos divertido.

- Tal vez algunas cosas…

Anna solo sonrió mientras veía a Kristoff cruzar sus brazos y voltear su rostro, debía admitir que esta vez la princesa había ganado.

- Es mejor regresar a casa, aunque será un camino largo desde aquí – el joven rubio miro que ya estaba amaneciendo así que sabían que tenían ventaja con la luz del día para evitar cualquier otro peligro.

De repente el sonido de caballos aproximándose los hizo ponerse alertas, y voltear en dirección a donde escuchaban aquel sonido, al acercarse más pudieron notar que Elsa, acompañada de Sven, Olaf y Kai, se acercaba a ellos en caballo.

La reina al notar la figura de su hermana y su amigo, detuvo su caballo para bajar y correr hacia ellos, Anna fue la primera en ir a su encuentro mientras un fuerte abrazo las unió por un largo momento.

Aquel encuentro fue muy emotivo para todos, Olaf extendió sus dos pequeños brazos para darle un abrazo a la joven princesa y su fortachón acompañante, Sven no dejaba de saltar del gusto de volver a verlos, mientras Kai recibía un fuerte abrazo de Anna, ya que al igual que Elsa, él significaba tanto en sus vidas junto con Gerda, realmente todas las pesadillas de Elsa habían terminado al ver a su hermana sana y salva, al igual que su amigo.

Ya de regreso al castillo de Arendelle, todos quienes trabajaban ahí los recibieron con alegría de saber que se encontraban bien Anna y Kristoff, este último algo apenado porque aún no sé acostumbraba a aquellas atenciones, Gerda fue una de las primeras en emocionarse hasta las lágrimas de verlos de regreso. Anna realmente había regresado a su hogar, a su verdadero hogar.

Elsa por su parte mando a hacer un banquete especial por su retorno, sobretodo que abundará el chocolate, el preferido por las hermanas.

El desayuno fue muy especial, Anna le contó toda la experiencia que vivieron en aquel mundo, al igual que el encuentro con sus "padres", lo cual Elsa entendió finalmente el último mensaje que le dejaron los reyes en sueños; por otro lado le sorprendió escuchar sobre toda la "maravilla" que había en ese tiempo, e incluso por una parte le alivio saber que desde un mundo distinto, la historia de su familia se repetía aunque de manera normal, sin ser reyes o tener poderes mágicos, simplemente siendo personas normales, y que en un futuro tendrían a su propia Elsa, y lo más seguro que en unos años más, también a Anna, una sonrisa se dibujo en el rostro de la reina al imaginar un futuro prometedor en aquella pareja que cuido a su hermana y a Kristoff durante ese tiempo.

- Elsa – Anna finalmente interrumpió del ensueño momentáneo en que se encontraba.

- Dime Anna.

- Te quería entregar esto… Papá y mamá me lo dieron antes de que partan sus espíritus – Anna finalmente le entrego un sobre que tenía el nombre de la reina. Elsa cogió con delicadeza aquel sobre, después de voltearlo por ambos lados, cerró los ojos y recordó lo que hablo con Kristoff después que desapareció Anna.

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"- Agradezco que me digas la verdad, y te doy mi palabra que no se lo contare a Anna, pero creo que ella merece saberlo también…

- Te doy mi palabra que así será… pero en el momento apropiado, tengo miedo que eso también la termine lastimando – comento algo angustiada Elsa.

- Anna es fuerte, y sobretodo comprensiva, sé que lo entenderá.

- Gracias Kristoff."

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- Anna, sé que es algo repentino, pero podemos ir a mi despecho.

- Claro.

Anna observo a Kristoff que estaba a su lado en el comedor, y con una ligera sonrisa Kristoff entendió lo que la reina quería hacer, así que le dijo que no sé preocupara por él, que justo iría a pasar un tiempo con Sven en el establo, ya que necesitaban tiempo para los dos. Anna se despidió con un beso en la mejilla de su encantador enamorado y paso a seguir a su hermana a las afueras del comedor, en dirección al despacho de su hermana.

Al entrar, pudo notar como su hermana dejaba la carta que le entrego minutos antes sobre la mesa, y a su vez como ella se cogía los brazos con algo de nerviosismo.

- Elsa, tranquila, si es algo malo no tienes porque ponerte nerviosa, recuerda que "el amor es la solución" – Anna le sonrió a su hermana mientras le cogía los brazos para ayudarla a calmarse.

Elsa le devolvió la sonrisa al gesto de su pequeña hermana, tenía razón, no tenia porque ponerse así, ya había aprendido a controlar sus poderes, y ahora como reina también tenía que controlar sus emociones, aunque era algo que no podía evitar por la verdad que estaba a punto de decirle.

- Anna, hay algo que no te he contado hasta ahora, es sobre el motivo de mi encierro por años.

- Elsa, pero eso ya me lo has dicho, ha sido por temor a lastimarnos a todos.

- Más que eso Anna, ha sido más por el temor a volverte a lastimar a ti.

- ¿Volverme a lastimar?

- Anna, la verdad es que cuando éramos niñas, tú sabías de mis poderes, pero un día mientras estábamos jugando, tu saltabas de las colinas de nieve que hacía, pero llego un momento en que ya no podía hacer más colinas y por evitar que te cayeras de una gran altura, me resbale y no pude controlar mi poder, y un rayo de hielo te cayó en la cabeza… aún recuerdo que te quedaste inconsciente y te ponías cada vez más fría… tenía miedo de perderte, fue por eso que con la ayuda del troll más sabio al que recurrimos, es que tuvimos que aceptar que cambiaran tus recuerdos sobre mí para salvarte… tenias que olvidar sobre mi magia y lo que hacíamos antes de aquel incidente… todo esto de lo ocultamos mis padres y la gente más cercana del castillo, sobretodo yo... tenía miedo de lastimarte y por eso siempre te mantenía alejada de mí – En ese momento Elsa se le empezó a quebrar la voz de recordar aquellos sentimientos del pasado que tuvo en su encierro – pero sabía que si no te lastimaba con mis poderes, te lastimaba con mi indiferencia… y a la vez me sentía mal por no poder estar contigo… oh Anna, perdóname – finalmente la reina se quebró en llanto mientras colocaba ambas manos sobre su rostro. Anna que había escuchado atentamente todo lo que su hermana le dijo, entendió muchas cosas, el porqué Elsa la trato así por años, también por aquel mechón blanco en el cabello que tenía hasta antes de que Elsa descongelara su corazón, y de alguna manera, también en su mente vino Kristoff, cuando le comento que hace muchos años había visto una situación similar donde Gran Pabby curó a otra persona, que ahora más que nunca tenía la seguridad que se trataba de ella. Anna observó a su hermana, aquella que siempre se mantenía firme como una excelente soberana, pero que ahora estaba con otro semblante que le acongojaba el corazón, sin pensarlo Anna le dio un abrazo a Elsa, lo cual detuvo el llanto de la reina y paso a un rostro de sorpresa ante la acción de su pequeña hermana.

- Elsa, no tienes porque ponerte así, después de todo, eso es el pasado, y las acciones que tuviste que hacer no son tu culpa y de nadie, aquel incidente tampoco es tu culpa, siempre he sido un poco descuidada… y aunque nos hayamos perdido los mejores años de nuestras vidas como niñas, ahora más que nunca nos tenemos la una a la otra, y somos las mejores amigas – Anna dibujo una sonrisa en su rostro mientras veía que su hermana hacia lo mismo – y tenemos muchos años más para poder seguir disfrutando de poder estar juntas nuevamente.

- Anna… muchas gracias.

- Nada de agradecer, después de todo soy tu hermana.

- Tienes razón – Elsa nuevamente sonrió mientras terminaba de secar sus lágrimas con un pañuelo, Anna sin más tomo la mano libre de su hermana y la saco de su despacho, diciéndole que ese día si o si tenía que descansar, porque era el día en que las dos tenían que divertirse.

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Ya han pasado 5 meses desde el última aventura que vivieron Anna y Kristoff, eran mediados de Otoño, y todo Arendelle estaba cubierto de colores rojizos, amarillos y anaranjados, la gente del pueblo ya andaba con ropa livianamente abrigadoras, ya que empezaban a correr los vientos helados de las montañas, que de vez en cuando hacia volar las hojas sueltas de los arboles. En aquella época del año se realizaba siempre el festival de la cosecha, y el baile de disfraces, tanto los nobles como el pueblo lo festejaban a su manera, por ello, la corte real se encontraba más ocupada que nunca con los preparativos, Anna en esta ocasión se había puesto de meta ayudar a su hermana en este trabajo, así que ella se encargo de los preparativos del baile, mientras Elsa, además de las invitaciones, las reuniones y los pápelos de siempre, iba de cuando a cuando a visitar el pueblo y tener noticias sobre la cosecha, ese trabajo en realidad podían haberlo hecho sus mensajeros, pero Elsa quería tener la oportunidad de acercarse más a su gente, si bien hacia las pistas de patinaje de vez en cuando en la entrada del castillo, también veía la necesidad de crear aún más una conexión con la gente que confiaba en ella como su soberana. Kristoff en cambio iba y venía de las montañas con provisiones de madera y hielo, teniendo cerca el festival era necesario llevar mercadería al pueblo, y eso le demandaba más trabajo, y menos tiempo con la princesa, muy al pesar de ambos, pero el tiempo en que se veían, lo disfrutaban los dos juntos al máximo, sino era en el castillo, era paseando fuera del pueblo, aun nuestro rubio fortachón no se acostumbra mucho a las atenciones que ahora recibía en el pueblo por ser novio de la princesa Anna.

A pesar de las obligaciones de todos durante ese tiempo, Kristoff en ese día en especial, se encontraba manejando el trineo que Anna hace tiempo atrás ya le había obsequiado, y junto a Sven se encontraban llevando no solo a Anna y a Olaf, quien iba sobre la joven princesa, en esta ocasión Elsa también se encontraba en el, mientras atrás de ella eran seguidos en caballos, Kai, Gerda y algunos guardias y consejeros del reino, ese día en especial, todos vestían de ropa negra y se encontraban yendo a dirección a las tumbas de los reyes. Era otro año más del día de su fallecimiento.

"Querida hija Elsa

Te hemos escrito esta carta, pidiéndote perdón por todo lo ocurrido en el pasado, por la desesperación de ese entonces no supimos ver la mejor manera de poder ayudarte a controlar tus poderes, solo te generamos más dolor y miedo, a pesar de todo, y de aquel momento en que ya nos pediste no acercarnos a ti, si bien nos dolió mucho, nunca dejamos de amarlas a las dos, eran y siempre serán nuestra motivación, alegría y orgullo, y sabes hija, al ver a Anna tan feliz y saber cómo han solucionado las cosas, nos sentimos felices y aliviados de saber que ya no tendríamos que vivir más con esa angustia con las que partimos de este mundo, aquella angustia de que nunca las volviéramos a ver juntas. Sabemos que estás haciendo un excelente trabajo en el reino, y estamos seguros que será así siempre, tienes un corazón muy grande y cálido, fuera de todo lo que digan más allá, y las decisiones que tomes, sabemos que serán las adecuadas. Si sientes un día tener algún problema, recuerda ser tu misma, recuerda el amor de tu hermana, y sobretodo el amor que te tenemos nosotros.

Rogamos que con el tiempo, aquel amor que tu hermana finalmente encontró, también puedas encontrarlo de la misma manera, no queremos que te quedes sola o con temor a evitar a pretendientes, pero sabemos a la vez que el tiempo y tu corazón sabrán cuando llegue aquel momento.

Te deseamos todo lo mejor hija, tienes todas nuestras bendiciones.

Atte. y con amor de tus padres.

Rey Harald II de Arendelle y Reyna Agnes de Arendelle.

PD: Estamos dejando dos cartas más, una es para Anna, y otra es también para ti Elsa, pero rogamos que por favor, la carta de Anna se lo entregues el día de su boda, y la tuya Elsa, cuando finalmente encuentres a tu amor con total seguridad."

Elsa abrió los ojos al frente de la tumba de sus padres, en su mente tenía el recuerdo de aquel día que leyó la carta, y recordaba cada palabra escrita por sus padres, aquellos que ahora tenían de morada dos tumbas.

Anna y Elsa se encontraban juntas, había un silencio que fue seguido por una pequeña oración, Kristoff se encontraba junto a Sven quien observaba como ambas hermanas finalmente cumplían algo que anhelaban desde hace tiempo, estar juntas frente a sus padres.

Mientras Anna y Elsa, veían cumplir la promesa que se hicieron ambas, y se tomaban de las manos, un viento suave golpeo el rostro de todos los presentes, a lo que ambas hermanas se miraron una a la otra mientras sonreían levemente, sabían en su corazón que acababan de recibir una caricia de amor de sus padres. Finalmente y como nunca, la familia se encontraba completa nuevamente.


Hola a todos, mil disculpas por el retraso, pero tuve complicaciones en la semana x3, ya tenia avanzado el capítulo hasta la mitad, pero por otras obligaciones ya no pude seguir escribiendo sino recién hasta ahora, bueno espero que les guste este cap, creo que es el más largo que he hecho hasta el momento x3, pero al menos voy aclarando algunos puntos que quizás no se entendió en anteriores caps :3, espero que puedan disfrutar de este penúltimo capítulo, y ahora si me disculparán, pero tal vez me tome tiempo traer el último capítulo, el porque... bueno la buena noticia es que ya tengo trabajo x3, soy profesora de primaria, en realidad estudie para profesora de kinder, pero lo bueno es que puedo subir a primaria :P, así que por ello tardaré algo más en traerles el último capítulo, y también la secuela de este fic x3

Madison Luna Marie Ross: Como siempre agradecerte tus comentarios Madison *-* Me hacen muy feliz, y si, llenemos Fanfiction de full Kristanna power xD, y sobre el capítulo, si es algo emotivo x3, y respecto a tu duda, si efectivamente, Agnes del otro mundo, esta embarazada de Elsa, se repite el ciclo :3, aunque parte de ello en este capítulo también se explica, y quienes tomaron "posesión" del cuerpo de Agnes y Harald del otro mundo, son los verdaderos reyes de Arendelle, por eso todo el asunto de la preocupación de ellos x3, ya tenían una comunicación entre sueños :3, este cap si bien no tuvo KristAnna, el siguiente si es solo y exclusivo de ellos x3, wiiii espero que te guste este cap x3, y descuida, yo también cuando como muchos dulces, también digo cosas random x3

Emily Paulina: Muchisisisimas gracias por tu comentario, me alegra que te haya generado esos sentimientos x3, y sobretodo que captaste lo del embarazo de Agnes, siiiii el ciclo se repite en el otro mundo :D y finalmente conoceran a Elsa, a su Elsa :), y sobre tu idea de un posible capítulos... ME ENCANTÓ *-* aunque me temo que no saldría en este fic :( , pero tenlo por seguro que lo pondré en la secuela, paciencia x3, gracias nuevamente por todo el apoyo, me haces muy feliz *-*

AntoParawhore5: Gracias por tu comentario Anto, y sí, tranquilo, aquí dejo el sigueinte cap, más bien disculpa la tardanza x3

Muchas gracias a todos por tomarse el tiempo de leer mi fiction, y dejar sus comentarios, los cuales me hacen muy feliz, y antes de irme, les deseo que hayan pasado un feliz día de la madre (aquí en Perú hoy es el día de la madre) x3, gracias a todos y no se olviden de comentar ;)