Buenas!
Aquí traigo la nueva actualización! Sigo de examenes, aunque mientras estudio, cuando hago los descansos, voy escribiend poco a poco,para no dejarlo tan colgado como me paso hace dos actus.
Muchas gracias como siempre a todas las que me leeis!
Espero que este capítulo os gusto mucho, es un capitulo de transición,para lo que va a pasar... =)
Este capítulo se lo dedico a Klaudia T , Kanna White y Pauli de Cullen ¡ muchas gracias por las reviews !
Chicas seguid haciendo Reviews, que así se que os gusta! =)
sin más os dejo con la actualización ...a disfutar!
CAPÍTULO 11EL ENTRENAMIENTO
BellaPOV
Salí de la habitación de Chelsea.
Me encantaba hablar con ella, si entraba disgustada iba a su cuarto, salía sonriente. Tenía soluciones para todo.
Ahora mismo lo más importante era que Edward y Piero no estuvieran juntos en la misma habitación, Chelsea se encargaría de eso, ahora tenía que ir a hablar con Aro sobre el juicio de Demetri.
Caminé por el pasillo hasta llegar a la puerta que iba a dar al Gran Salón donde Aro me esperaba. Dos guardias custodiaban las enormes puertas.
"Aro me espera" dije con mi habitual voz de mando.
Me abrieron las puertas y entré. La disposición del salón era muy sencilla. Los tres tronos al frente y todo el resto del salón diáfano, decorado tan solo por las altas columnas que llegaban al techo coronado con una magnifica cúpula renacentista.
"Querida mía ya estás aquí" dijo Aro desde su trono. Asentí en señal de reverencia hacia Aro, Marcus y Caio.
"Bella, quería hablarte del juicio de esta noche ... Jane me pidió ser ella la que ejecutara a Demetri y quiero saber si estás de acuerdo, ya sabes que al ser tú la implicada tienes derecho a ser quién lo haga" dijo Aro con total normalidad.
"¿Jane? " exclamé extrañada. No éramos amigas y generalmente procura no hablar conmigo, a pesar de que llegamos juntas y en las mismas condiciones a Volterra.
"Si querida ... no te extrañes, aunque no seáis amigas ella entiende esta situación, debido a lo que os sucedió" dijo Aro.
"Si está bien , no hay ningún problema ... Aro ¿podrá estar presente? Sé que no es lo normal y que a los Guardias Vulturis de alto rango se les permite tener una muerte digna estando solos con su verdugo, pero necesito ver como desaparece" dije fríamente.
"Oh mi pequeña, por supuesto que te daré el gusto. A media noche te espero aquí con los demás, una vez termine el juicio, Jane y tu podréis quedaros a solas con él". Sentenció Aro.
"Muchas gracias Aro" contesté. Incliné de nuevo mi cabeza en señal de respeto a los tres y me dispuse a irme.
"Bella, espera, quería pedirte un favor" dijo Aro.
"Claro" contesté dándome la vuelta para mirarle.
"Debido a que ascendí a Piero, me gustaría que trabajaras con él, quiero que entrené con su nuevo poder y tu eres la mejor, serás una buena tutora" dijo sonriendo.
Una vez salí del salón después de aceptar la oferta de Aro, me dirigí a buscar a Piero a por el palacio.
No me hacía nada de gracias tener que enseñarle. Lo de ser niñera con Edward no había salido demasiado bien, ya que ahora le quería, y la verdad no pensaba que ser tutora de Piero fuera a mejorar mi situación.
Pasé primero por el salón común donde la guardia se reunía en sus ratos libres. Piero estaba allí sentado con otros guardias. Le miré desde la puerta y me acerqué.
"Piero, puedo hablar contigo" asintió, al ver que no se movía le dije " a solas".
El resto de guardias que le acompañaban emitieron un sonido muy masculino, solo comparable a los toros en celo. Desde luego daba igual que ahora fueran vampiros, todavía guardaban comportamientos humanos y primitivos, que dejaban bastante que desear. Ser mujer y tener un alto cargo, era un problema siendo humana ,pero desde luego también siendo vampira.
Levanté mi cabeza, les miré desde mi posición y recordé que estaban por debajo de mi en el escalafón Vulturi. Cualquier falta de respeto a un superior podía traer graves consecuencias.
"¿Algún problema? " dije. Una pequeña risa salió de unos de los integrantes de la mesa.
Le agarré por el cuello sin dificultad y lo lancé contra el suelo haciendo que toda la sala se sumiera en un silencio sepulcral.
Me giré de nuevo hacia Piero "Tú, levántate ,tienes que empezar a trabajar" y me di la vuelta, sabiendo que esta vez Piero me seguiría.
Una vez fuera y con Piero caminado tras de mí, puse rumbo a un patio que solo usábamos para entrenamientos la guardia personal de Aro, Marcus o Caio y dado que yo tenía que entrenar a Piero, me pareció un buen sitio.
"Bella yo ..." dijo Piero tras de mí.
"Mi nombre es Isabella, si tan difícil te resulta recordarlo, te lo haré tatuar en la frente" dije sin parar de caminar ni mirar hacia atrás.
Piero resopló sin necesidad " Está bien Isabella ..." dijo.
"No creo haberte dado permiso para hablar, sigue caminando y cállate." Contesté con brusquedad.
No es que de repente hubiera decidido volver a ser fría y seca con él, que me había salvado la vida, pero tenía una ligera sospecha que lo que acababa de pasar en la sala común, los cuchicheos, la risita de aquel pobre guardia eran solo consecuencia directa de que Piero les había contado que me había besado.
Una vez llegamos al patio, me paré girándome para mirarle.
" Lo siento Isabella ... y-yo ..."comenzó a decir él, pero yo le corté.
"Cállate y escúchame. No me gusta estar en boca de nadie, hago mi trabajo y se acabó, lo que pasó en el coche está fuera de lugar, nunca me tendrías que haber besado y desde luego jamás deberías de haberlo contado. Soy tu superior, estás a mis órdenes, el resto está fuera de lugar" dije.
"Como sabes que se lo he contado?" contesto Piero.
"Llevo demasiado tiempo en esto como para saber cuando hablan de mi a mis espaldas y ahora vamos a empezar a trabajar que es para lo que estamos aquí" contesté
Y sin mediar más palabras me situé tras de él en un rápido movimiento desconcertándolo, levanté mi pierna y le di con ella en la espalda haciéndolo caer.
"Aro quiere que te enseñe a luchar y que aprendas a usar tu poder, lamentablemente para ti soy tu tutora y esto no va a ser fácil" sentencié.
Seguía en el suelo de rodillas apretando los puños contra el duro suelo. Parece que había herido su orgullo.
"Sabes, ya sé que no quieres hablar de ello, pero el beso ... no solo participe yo" dijo levantando su mirada. Sus grandes ojos se chocaron con los míos y una sonrisa brotó de sus labios.
"Ahh! ... ¿insistes, quieres hablar de ello? Muy bien hablemos" me acerqué a él dispuesta a patear su trasero, pero antes de que me diera tiempo a hacerlo se giró sobre si mismo todavía en el suelo, empujándome con las piernas hacía la parte más cercana a la pared.
Choqué contra el muro cayendo a el suelo.
"Yo también se algo de lucha ... quizás no tanto como tú, Isabella, pero no olvides quien te salvo en París" dijo situándose delante de mí y tendiéndome una mano.
Cogí su mano, le elevé y haciéndole girar sobre mi cabeza, dejé que cayera.
"Primera regla, no se le da la mano al adversario para ayudarle" contesté
Comenzó a levantarse "Creía que eras mi tutora ... no un adversario" se situó frente a mí, muy cerca, entrando en mi espacio personal y continuó " los dos sabemos que tú también me besaste, si no quieres reconocerlo abiertamente ...estupendo...pero lo hiciste"
Estaba agotada de tener que pensar en estas cosas " escucha Piero ... me gustaría que no volviéramos a hablar de esto...es más nunca ha pasado, graba eso en tu memoria y por favor deja de pensar en ello" dije.
"¿qué pasa... no quieres que tu novio raro come-animales se entere?"
Le miré atónita. Sabía lo de Edward.
"¿Co-como sabes tú ...?" dije.
"Estaba andando por el pasillo y vi al Doctor Cullen hablar por teléfono...estaba teniendo una acalorada discusión con una tal Alice y el hecho de que tú le gustarás a Edward ... en fin una telenovela ... sabes que conmigo sería más fácil, no?" contestó.
¿me estaba proponiendo algo? No podía ser. Con lo fácil que era todo antes de que Edward estuviera dentro de mi vida y encima ahora tenía que lidiar con esto.
"Escucha Piero... simplemente me gustaría que olvidaras el tema y sí, te pediría por favor que no pensaras en el beso estando cerca de Edward o que simplemente te esfumes cuando él esté delante" ... me gire para irme no tenía fuerzas para seguir con esta conversación.
"Bella" tocó mi hombro haciéndome girar "Escucha, yo lo voy a hacer por ti, pero quiero que sepas y que seas consciente de que yo voy a seguir aquí incluso cuando él se haya ido, sé que hay algo entre nosotros ... conectamos. Y que desde luego siempre será más fácil estar conmigo que con el come-animales". Concluyó.
Y sin más abandoné el patio de entrenamiento sintiendo que lo que acababa de decir era verdad.
EdwardPOV
Estaba en la habitación recogiendo y vistiéndome para esta noche, aunque no pudiera asistir a la ejecución, iba a acompañar a Bella en el juicio.
Estaba inmerso en mis pensamientos cuando llamaron a la puerta.
"Adelante, está abierto" dije.
"Hola Edward" dijo Chelsea.
"Hola Chelsea" dije yo.
"Vengo para decirte que luego poco antes de media noche vendré a buscarte para acompañarte al juicio, ¿vale?" dijo Ella.
"Pero ¿y Bella? ... quiero decir que pensé que como ella ya había vuelto de la misión ..." contesté titubeante.
"Oh... bueno, ya sé que era tu niñera" rió " pero Aro la asignado a un guardia que acaba de ascender para entrenarle ... así que te he tocado yo" dijo ella sonriendo.
"¿Y puedo ir a ver cómo es el entrenamiento? Nunca he presenciado ninguno" dije yo.
"Pues ... la verdad es que no, porque es algo privado " estaba nerviosa como si escondiera algo " ... no es que sea privado... quizás debería preguntárselo a Bella porque es algo personal ... es decir que suele ser bastante duro y suele ser mejor que no haya nadie presente... bueno Edward se lo preguntaré y si ella quiere te lo haré saber" contestó Chelsea nerviosamente.
Había algo raro en su forma de contestarme, conocía poco a Chelsea, pero no solía dudar de esa manera, pero al intentar leer su mente, algo pasaba ... y me era bastante familiar porque mis hermanos lo hacían, había levantado un muro de pensamientos banales para que no escuchara lo que realmente estaba pensando.
"¿Chelsea estás bien?" pregunte sonriendo.
" Si, claro ... " dijo Chelsea.
Y claramente algo pasaba.
"Está bien pues si quieres nos encontramos a medio noche en la entrada del salón, ¿vale?" ella simplemente asintió "si me permites, tengo que ir a ver a mi padre".
Salí de mi cuarto dejando a Chelsea en él.
No sabía el que ,pero algo pasaba, así que había decidido ir a buscar a Bella, además no podía esperar a verla ... tenía muchas ganas de estar con ella. Chelsea me había contado que tenía que entrenar con un nuevo guardia... ahora solo me faltaba saber donde.
Me encontré por palacio con un guardia, le pregunté por Bella y por el sitio donde ella entrenaba. Me indicó varios lugares. El primero quedaba descartado ya que era en el bosque de Volterra, pero Bella no podría haber salido ahora porque aún brillaba la luz del sol, así es que quedaba el patio de entrenamiento situado en la primera planta.
Bajé las escaleras y me dirigí hacia el patio, antes de cruzar por el siguiente pasillo que me llevaría a dicho patio, escuche unos pasos fuertes y rápidos no muy lejos de donde yo me encontraba, justo saliendo de la zona de entrenamiento ... cerré los ojos concentrándome para oír los pensamientos del vampiro que avanzaba hacia mí. Cuál fue mi sorpresa al no oír nada... no podía ser nadie más que Bella.
Me aferré a la pared, esperando el momento oportuno para asaltarla a besos. Sí ... era ella, su aroma ya me invadía. Un poco más y ...
Salté hacia ella levemente agarrándola por la cintura. Lo siguiente que pasó fue demasiado rápido, pero termine empotrado contra la pared, donde antes me escondía para verla pasar.
"¡Bella ... Bella! Soy yo ... Edward ...tranquila" le dije mientras me sujetaba por el cuello.
"Oh ... Edward, lo siento mucho... yo-yo ... lo siento, iba tan ofuscada, que no te sentí ... ¿qué haces aquí?" dijo ella soltándome y retrocediendo.
"Quería verte y hablar contigo pero ... ¿por qué estás enfadada y vas como loca por el pasillo?" dije yo acercándome a ella y quitándole un mechón de pelo de su cara, colocándolo suavemente.
Bella suspiró sin necesidad " un mal día es todo ..." dijo ella.
"¿Un mal día? Pensé que lo habíamos empezado bien" sonreí acercándome a su cuerpo y posando mi nariz en su cuello.
" Sí, lo empezamos muy bien, pero luego fui a ver a Aro y me encargó entrenar al nuevo Guardia de alto rango y no le soporto" contestó Bella apoyando su cabeza contra mi hombro y apretando sus puños.
Tomé su cabeza entre mis manos y la besé.
Despacio. Haciendo que el tiempo se detuviera. Sintiendo como su lengua se abría paso entre mis labios.
El beso fue largo. Nuestros cuerpos se apretaban entre sí, contra la pared. Pude sentir como el placer recorría cada parte de mi cuerpo.
De repente algo cambió. Ella se separo de mi. Se volvió fría. Como odiaba no poder leer sus pensamientos y escuchar que pasaba por su cabeza para poder entenderla mejor.
"¿Bella que pasa?" le pregunté.
Ella giró la cabeza intentando obviar mi pregunta.
"Si no me dices que ocurre no puedo ayudarte" insistí.
"Edward ... no pasa nada, de verdad, es solo un mal día, un mal momento ..." susurró Bella.
"Bella se que está pasando algo, no puedo leer tus pensamientos, pero si puedo interpretar tu cuerpo ... tus gestos ... hasta Chelsea está rara, ha bloqueado sus pensamientos con tonterías para que no pueda escuchar lo que realmente está pensando ... ¿hay algo que quieras contarme?" le dije.
"Edward tengo que ir a prepararme para el juicio y la ejecución, después hablamos ... te lo prometo, te contaré todo, responderé todas tus preguntas y no guardaré ningún secreto." Contestó Bella.
Me besó dulcemente. Y comenzó a andar en la dirección que llevaba antes de que yo la asaltara. Me sentía muy abrumado, si antes no entendía nada, ahora menos.
"Edward" levanté la cabeza al escucharla "si después de lo que te cuenta esta noche quieres irte y no verme nunca más lo entenderé" y sin decir más, se fue.
