GRACIAS A KimeShuga PORQUE SU FIC ME INSPIRÓ PARA UNA ESCENA DE ESTE FIC (ME REFIERO A CORAZÓN CON VENDA XD) CONTINUAMOS :D
POV AMY
Usando la súper-carretera logramos llegar a Seaside Hill en menos de dos días, Sally se ha encargado de nuestro alimento… ¡vaya que es buena actriz! Por lo mismo desconfiaré de ella más tarde porque jamás me hube imaginado en un inicio que ella supiera que Rouge había entrado a las instalaciones hace poco más de una semana, mucho menos hubiera imaginado que había atestiguado mi navidad a pocos metros de distancia de mí. Algo similar sentí cuando me topé con Sonic por primera vez y le vi la capucha… ¿acaso él fue el que me vio desnuda en el lago? ¿él era el chico del whiskey? Por algún motivo el sólo pensarlo me da un poco de temor, no uno cualquiera, sino uno distinto, algo que antes jamás experimenté, el destino puede jugar más fuerte de lo que uno cree, hacer malas jugadas.
-Ya está –dice Sally mientras nos sirve un plato de sopa de… ¿ardilla? Wow, a esta chica sí que le gusta sufrir, primero ayudarme a estar con Sonic y después ver a los suyos ser tragados por gente como nosotras –espero les guste, fue un golpe duro para mí.
-Gracias, Sal –dice Rouge mientras mira el plato con un poco de desprecio, pero lo acepta y se lo traga.
Por mi parte, yo no tengo hambre, ni siquiera un atisbo… puedo durar días sin comer. No es por ser malagradecida, pero antes prefiero que Wave me haga los almuerzos. He comido los platillos de Sally y... son venenosos para mi paladar, la última vez creí que vomitaría hasta el cerebro, después me vieron la cara asqueada y un poco enferma, Knuckles me confesó que la comida de Sally no era muy buena y que incluso él la evitaba, por lo que decidí seguir su ejemplo… "si me dieran a elegir desechos radioactivos o su comida… me voy por los desechos" aseguró el equidna ese día, por lo que ahora descarto la opción de que me quiera envenenar, Rouge, al probarlo, hace mueca de asco y entonces siento que quiero reír, pero no me lo permito porque Sally es sencillamente amable y muy maternal.
-¿Cuánto falta para llegar? –pregunto a la ardilla y ésta saca una computadora de bolsillo llamada "Nicole", eso es tenerle cariño a la tecnología. La computadora responde en voz alta que sólo faltan diez kilómetros de camino en línea recta mientras despliega un mapa holográfico sumamente notorio y de colores muy vivos.
-Bien, eso es lo que hay que recorrer –sentencia la chica y entonces se pone de pie, me mira preocupada y con un ligero reproche –Amy, sé que mi comida no es exactamente la mejor, pero será bueno que tragues algo.
-Está bien, mamá –respondo y eso la divierte un poco, destensándonos a todas. Trago la sopa un poco aturdida por el sabor amargo y espeso que tiene; los trozos de ardilla no le sientan bien a mi estómago, pero ha servido para llenarme de energía para seguir caminando –bueno, creo que ya es hora.
Caminamos a toda velocidad, casi corriendo y Rouge volando a poca altura para no perdernos de vista. Volteo ligeramente hacia las pistas a un lado, a varios kilómetros de distancia y no lo puedo creer ¿nos complicábamos tanto la vida? Veo ciclos de resortes, subidas, bajadas, terrenos empinados, llanos y algunos casi imposibles de recorrer, subidas y bajadas apoyadas de aparatos a los que sujetarse y vueltas de trescientos sesenta grados… de lejos todas esas carreteras parecen ser simples montañas, pero ya estando en ellas se siente diferente, son pistas de obstáculos inmensas… ahora agradezco que hayan construido estas autopistas para llegar al destino más rápido, los otros escenarios ya casi nadie los usa, siendo a veces únicamente atractivo turístico.
Llegamos justamente cuando la tarde se está acentuando con sus rayos naranjas. La ciudad está hecha un caos, los edificios y demás estructura se encuentra sana, pero los pobladores están temblando del miedo, esperando el siguiente golpe. No puedo evitar pensar en cómo lo están llevando las familias, algunas de ellas ya incompletas por los estragos de esta guerra, la que parece sentirse más aquí que en ningún otro lado. Las bellas playas ahora están hechas de cenizas y las aguas se llevan distintas vetas de polvos grises, tan grises que imagino palidecen cuando el sol asecha con rozar todos estos sitios. Los niños no juegan como recuerdo que lo hacían y las casas se encuentran vacías, los robots de Eggman forman filas para después romperlas y caminar a través de todas las calles sucias y malolientes, algunos parecen incluso soldados de verdad puesto a que cometen abusos y atrocidades contra la gente. Sally no ha pasado por alto este detalle y me toma el hombro con suavidad, por ende y como reacción a la que ya estoy acostumbrada, lo destenso y sé que he puesto una cara tan abrumadora que cualquiera pudiera asustarse con ella… incluso llego a pensar que sólo me falta operarme quirúrgicamente los dientes para que parezcan colmillos y así dar aún más miedo. Quiero acabar con esos robots, quiero machacarlos con mis propias manos… quiero salvar a esa señora a la que le van a arrebatar a su bebé, quien está llorando por no ser separado de su madre y única fuente de alimento dado que apenas es un lactante. Respiro con dificultad y entonces noto que empiezo a jadear por la furia que me carcome los huesos.
-¡Amy, siquiera piénsalo antes! –me pide la ardilla, pero no le hago caso… no me importa y me alejo hacia los robots con mis espadas en mano (logré sacar algunas antes de irme de Green Hill) -¡Amy! –exclama y entonces me recuerda a la voz de Tails hace cinco años, cuando se quejaba de que Sonic no le prestaba atención a sus indicaciones e incluso puedo verla bufar un poco con decepción.
Me acerco a los robots y súbitamente les corto la cabeza sin darles opción a que me vean, a que sepan que estoy aquí, lo que provoca una alarma a los demás y se me acercan apresurados, como si de verdad se apoyaran los unos a los otros. Tomo al bebé de las manos metálicas y lo entrego a su madre "Que los cielos se lo paguen" es lo único que me dice y se va corriendo. Pronto me veo rodeada de más de cinco robots, Sally me ve con un poco de miedo y pena e intenta sacar una pistola láser que lleva con ella… pero antes de que siquiera apunte ya he acabado con los atacantes. Me ve impactada, al parecer jamás hubo visto esa destreza antes… no espero que me sonría y entonces me obliga a alejarme de ahí junto con Rouge, quien se palmea la cara con decepción.
-Más estúpida no podrías ser, Rose –me dice y yo me extraño…
-¿Acabé con ellos o no? –le espeto y siento que tiene ganas de ahorcarme.
-Sí, pero ya tienen tu rostro grabado… es muy probable que ya estés en sus sistemas de seguridad registrada como amenaza –y me da un golpe bajo en el ego, nunca consideré esa opción. Abro los ojos de golpe y sé que por algún motivo he cometido un error. Escucho murmullos ir y venir mientras que también veo algunas sombras en el lugar, bueno, estamos en un callejón, lo que lo hace aún más común. Instintivamente subo mi guardia.
Los murmullos no cesan y les pido a mis amigas que bajen la voz…
Se escucha un golpe seco y cae Sally, siendo la primera aunque de ella no me extraña, pues no sabe defenderse bien; después cae Rouge, ok, eso sí es preocupante si es que ella no los ha podido escuchar… rematan conmigo y entonces sólo escucho cómo mi cuerpo cae pesadamente no obstante me han pegado en puntos muy pequeños, casi invisibles sin embargo letales. Caigo inconsciente después de un rato, todo se torna negro y al final como última imagen veo cuatro pies, dos blancos y dos negros enfrente de mí mas no puedo distinguir las siluetas.
Despierto sobresaltada nuevamente en una enfermería… ¿qué nunca voy a dejar de visitar estos sitios? Me pregunto fúrica mientras salgo y tomo una jeringa entre mis manos. Veo que la habitación está sola, dos camillas extras se notan recién destendidas, extiendo una mano y las siento calientes aún… no ha pasado mucho tiempo. Salgo lentamente y escucho detrás de una puerta dos voces familiares, femeninas, dulces y serenas… ¿Sally, Rouge? Entro rápidamente y entonces descubro que no están solas.
-¿Qué está pasando aquí? –pregunto confundida al verlas sentadas en distintas sillas alrededor de una mesa redonda de color marfil. Rouge ha enarcado una ceja y Sally se ve un poco lamentada, pero lo que me llama la atención son las otras figuras que están con ellas: un erizo color blanco cuyas púas brillan como la plata, a pesar de eso sus guantes llevan algunas líneas de color verde mar y sus ojos ambarinos me miran fijamente con extrañeza; la otra figura me da la espalda, pero reconozco su silueta: fuerte, grande y negra con vetas de un color granate brillante. Supe de su alianza hace mucho tiempo y no creí que fuera a durar tanto.
-Relájate, cuchillitas –me dice el erizo blanco, a quien conozco perfectamente… sé que es él, lo sé por cómo me miran sus ojos amarillos, casi tan amarillos como el oro en lingotes. Silver, debí imaginar que lo vería aquí… ¿cuchillitas? Debió haber hablado con Rouge –y escúchame –me toma por los hombros y me incomoda su proximidad, pues sólo estoy vestida con una bata de hospital, nota esto y entonces me libera momentáneamente. Le sonrío de lado, porque a él no le tengo resentimiento alguno; sin embargo, Shadow no se limita ni a voltear… veo que estos dos no han cambiado no obstante la edad.
-¿Qué es lo que debo escuchar? –pregunto desafiante y con mi jeringuilla en mano, la que me arrebata Silver con su telequinesis… había olvidado por completo su cualidad –ok, soy toda oídos –digo ligeramente intimidada… por sus aptitudes jamás podré ganarle en un combate real, sólo detendría mis cuchillas y me las regresaría sin opción de fallar.
-Créenos, te conviene, Amy –dicen las chicas y entonces la curiosidad me ha carcomido los huesos… ¡hablen! Sé que la razón es rescatar a Blaze… pero no entiendo por qué me podría convenir.
-Entonces hablen antes de que mate a alguien con mis propias manos –digo intimidando a las chicas y voltea Shadow a mirarme con sus pupilas de sangre.
-Quisiera verte intentarlo –me dice y sólo subo la mirada, pues he notado que me está analizando –vaya… has madurado, niña –inmediatamente me sonrojo por el comentario porque sé que no se refiere a mis actitudes impulsivas… sino que habla de dos razones increíblemente notables cuando alguien me mira de frente.
-Como sea –interrumpe Silver restándole importancia a lo que ha acontecido –Como bien saben, Blaze fue secuestrada hace algunos meses y queremos que la salves –me repite –pero como no te encontré, me vi en la necesidad de mandar a Rouge a buscarte –eso no me lo espero… ¿Rouge enviada? ¿Rouge trabajando? ¡¿Rouge obedeciendo órdenes?! En ese instante la fulmino con los ojos y desvía su mirada de zafiro al suelo, Sally no dice nada, pero tampoco se ve impresionada –Amy… no le confiaría esta misión a nadie más.
-Te equivocaste de número –digo mientras la veo con mirada asesina –no creo que sea yo la más apta… ¿por qué no enviaste a tu vampírica amiga? –ante el comentario, Rouge se indigna y me devuelve la mirada asesina.
-Lo intentó… no pudo. Blaze llegó a Seaside hace algún tiempo, eso lo debes saber muy bien, Amy –añade y ahora no puedo sostenerle la mirada ¿por eso se fue? Entonces creo que he sido muy egoísta –y cuando llegó a Seaside, cuando la recibí con los brazos abiertos –sonroja un poco –empezó a trabajar con la resistencia, con nosotros… esperaba que te unieras, pero no lo hiciste –me vuelven a dar otro golpe bajo… en esos momentos pienso que todos conspiraron para algo que yo no conocía –pero no hace mucho, secuestraron a la chica… lleva cerca de seis meses y no hemos encontrado manera de salvarla. Eres impetuosa, poco discreta y a veces letal –no sé si tomar ese comentario como un halago, pero sigo escuchando –lo que nos podría servir para que la buscaras en las bases de Eggman, pues él la secuestró –algo empieza a conectarse en mi cerebro y entonces entiendo una cosa… si libero a Blaze… probablemente pueda también concretar una parte de mi venganza… si Eggman no hubiera hecho lo que hizo, no hubiera vivido sumida en ese dolor. Sonrío lentamente y entonces sé que Silver me ha entendido la señal, que he aceptado su misión sin importar nada. Entre nosotros, después de habernos conocido, hubo siempre cierta complicidad, un apoyo mutuo increíble, innegable, por lo que sé que sabe que siempre supo lo que ambos sabemos… ok, ni yo me entendí. Pero nuestra relación es siempre así. Mientras que Shadow y yo no siempre fuimos unidos, cuando era yo chica, pensé que él era un poco intolerante a mi actitud… era cierto, no toleraba que persiguiera al azul y me consideraba fastidiosa, pero ahora que me mira con… ¿curiosidad? Creo que podemos empezar a llevarnos bien –qué bueno que colabores con nosotros –dice y me lleva a un cuarto de preparación, donde tengo armas y un traje ceñido al cuerpo de color negro, uno que debo admitir me sienta bien. El erizo azabache no ha parado de mirarme desde que salí con eso puesto y debo admitir que no me incomoda que me vea, pues según él, he madurado. Rouge me va a acompañar y entonces Silver nos desea suerte a ambas.
No ha sido difícil, con Rouge hackeando cualquier sistema de seguridad debo admitir que la tarea es sumamente sencilla, y mi agresividad con las espadas nos ayuda a evitar problemas posteriores con los guardias, pues no dejo ni siquiera un centímetro de metal sin hacer trizas. Llegamos a las catacumbas, donde suponemos está Blaze y buscamos hasta llegar a la última celda.
-¿Amy? –pregunta con su voz ligeramente rasposa, ronca por habernos visto… después descubro que no ha tomado agua en casi un día entero.
-Tranquila, te sacaremos de aquí –digo y entonces le sonrío… jamás creí que verla de nuevo fuera a hacerme tan feliz, pues cumplió su meta y me alegro mucho por ella –ok, ya está listo –he cortado los barrotes y éstos han caído, dejando salir a una débil Blaze por la falta de líquidos. Hemos salido del lugar con algunas dificultades, pero vivas finalmente.
Silver nos espera en una nave y nos lleva de vuelta a su base. La feliz pareja que hacen el plateado y la lila se ha reunido nuevamente, pero ahora veo que se expresan su amor con tiernos besos en los labios, algo que nunca vi antes de hoy. La noche ha caído lentamente y salgo al patio trasero con un par de cuchillos. El patio está rodeado de espesas arboledas poco ralas y sumamente gruesas, por lo que es difícil discernir algo, en especial a estas horas. Rouge me ha dejado sola y entonces siento que todo me vuelve a caer encima y al ver a esa pareja (Blaze y Silver) aún junta después de tanto tiempo y tantas cosas me hacen creer que jamás voy a tener algo así, recuerdo a Sonic con pesades y siento que quiero llorar, aún le amo, aún le quiero, aún lo siento cerca de mí, tal vez más que nunca y es cuando me arrepiento de las palabras duras que le proferí y de cómo lo he tratado… casi podría tener la rabia para mí por mi comportamiento. Estoy afuera jugando con mis dos cuchillas usando únicamente una pijama de dos piezas bastantes chicas, pues sólo es una playera que cubre únicamente mis senos, pero a pesar de eso deja ver la línea entre ellos; la parte inferior no es mejor, sólo es un short sencillo que cubre la mitad del muslo e inicia en la cadera. Tengo algunos tatuajes de los que nunca hablo en la cadera, algunos en el área pélvica, la luz ilumina sólo un lado mío, dejando ver a los bosques una silueta, por lo que soy irreconocible. Vuelvo a escuchar murmullos y a los árboles moverse… no entiendo cómo es que puede haber alguien aquí afuera siendo que todos están adentro, volteo rápidamente y veo más y más movimiento entre las copas, las hojas se caen lentamente. El sonido se concentra en un solo punto y fijo mi vista en él… cuando hago eso no hay vuelta atrás y lanzo mi cuchilla para acallar lo que sea.
-¡Hey! –exclama una voz gruesa y sale de la espesura de los árboles una figura que me parece familiar. Me estremezco en un inicio creyendo que pudiera ser él, pero cuando la luz le toca la piel suavemente e ilumina algunas vetas suyas, me doy cuenta rápidamente de que no puede ser, de que nuevamente le he confundido "¡bravo, Amy…!" me reprendo a mí misma y entonces sé que me he equivocado radicalmente como cuando en Prison Island –casi me dejas manco.
-Neeh –digo y entonces volteo al suelo, sabiendo que lo último que dijo de verdad no me interesa, por mí le hubiera volado la cabeza.
-Veo que ya no eres la misma cabezota que conocí en esa prisión –me dice y trato de no inmutarme ante su comentario.
-Sí… era muy cabezota.
-¿Eras?
-¡Soy! ¿feliz? –contesto, sabiendo que lo necia jamás se podrá quitar, al menos tengo de mi lado la madurez física, de la que me percato al ver mi pijama.
-Un poco –dice jocoso y entonces entiendo que quiere hablar conmigo… por primera vez en su vida –cuando te vi en la sala de juntas no te reconocí, creí que ibas a matar a alguien con esa jeringa y pensarlo de ti me resulta difícil –admite con cierta pesadez y veo que no está orgulloso por ese cambio –eso me hace extrañar un poco a la niña fastidiosa que perseguía al faker hace cinco años –volteo la cabeza a un lado y esquivo sus ojos escarlata –lo siento… creo que he…
-No es tu culpa –digo con sutileza y entonces me sonríe con un poco de ternura, una ternura que me hace querer derrumbar lágrimas porque sé que de Sonic jamás obtendré ese gesto. Empiezo a llorar un poco –lo siento.
-No es tu culpa –me repite y me abraza contra él, contra su fuerte tórax y lo abrazo con fuerza ¿es idea mía o me está acariciando la cabeza? –tranquila, Amy.
-Es que… creo que tengo el corazón hecho añicos… -confieso y me siento un poco libre del peso que he llevado adentro desde hace más de cinco años, me suelta poco a poco y me vuelve a mirar.
-¿Cómo? Siendo tú una chica tan… bella –admite con cierta incredulidad –vaya que ahora te ha de quedar chica la ropa que usabas… ahora das miedo –admite y siento que quiero reír un poco, eventualmente lo hago y por algún motivo siento que se ha conmovido un poco con mi risa. Cierro los ojos y esbozo una media sonrisa de lado, me toma por los hombros y alza mi barbilla –no llores por alguien que no vale la pena –me dice y creo que ha dado en el clavo, sabe que estoy llorando por aquel erizo al que le dice "faker" –no lo vale –me vuelve a acomodar el pelo y me abraza otra vez, pero es un abrazo distinto… poco a poco me dejo llevar y le correspondo el gesto que ha tenido conmigo… brazos, brazos de macho que pocas veces me han abrazado, dejo que me acaricien la mayoría de la piel que llevo al aire y entonces lo uno poco a poco más a mí. Ha sido demasiado el tiempo que llevo sin probar bocado, sin tener aquello que tanto he anhelado –creo que tengo debilidad por las chicas de ojos claros –dice y entiendo que también habló por María, la prima de Eggman, la chica que murió en ARK. Me sonrojo un poco y por un momento creo (y espero) ha pasado por alto mi cuerpo y los tatuajes… vuelve a mí un atisbo de una sensación que no recordaba que tenía… hace demasiado tiempo que la sentía perdida. No deja de abrazarme.
-¿Eso cómo lo debo de interpretar? –pregunto con cautela y me vuelve a abrazar, viendo en mí mi debilidad… a lo mejor él también necesita un poco de consuelo… jamás creí que pudiéramos tener ambos eso en común.
-Como se te dé la gana –me toma el rostro y me besa con ternura inicial, la que se vuelve fuerza por mi parte con un poco de pasión… entonces entiendo qué era ese atisbo de ese "je ne sais quoi"… era deseo. Quizás si cumplo ese deseo… mis dolores se apaguen, sería sacar un anzuelo con otro. Entonces mis jugueteos con las manos se vuelven incesantes y siento sus dedos recorrer mis tatuajes de la cadera.
POV SONIC
He tardado dos DÍAS en cruzar la antigua ruta hacia Seaside Hill… ¡Dos días! Maldita sea, todo por mi mala memoria. No hubiera tardado tanto de saber bien qué camino tomar, pero resultó que me equivoqué en algunas pendientes y las bajé hacia la izquierda y derecha para volver al punto inicial, después terminé en Emerald Hill y tuve que regresar, pero estaba ya cansado, así que Tails y Knuckles me obligaron a dormir por la fuerza.
-No son estúpidas, seguramente habrán tomado la ruta de la autopista, Sonic –me dice Tails y yo me niego por creerle, sería demasiado fácil hacer eso… conozco a Amy, le gusta complicarse la vida –no nos interesa lo que pienses. Amy ya cambió –me espeta en la cara Tails y creo que debo aceptar la verdad. Honestamente jamás creí verla tan cambiada, jamás creí que pudiera tomar tal forma. La vi en el bar y me impresionó la belleza de sus piernas; cuando con el pequeño castor me impactó aún más su figura y en el ataque debo admitir que se veía simplemente perfecta salvo por el rasguño que le hice en la mejilla. No creí que su figura se vería severamente alterada, los pequeños bultitos que llevaba siempre bajo el vestido rojo ahora crecieron de manera exuberante y su cadera creció para acentuar su cintura tan delgada y su rostro se vio increíblemente cambiado, más estético… más femenino. Debo admitir que en ese lago su figura me llamó mucho la atención. Debo dejar de lado la imagen mental de una Amy Rose chica, necesito olvidar esa faceta de su vida y admitir que mi niña dulce de doce años ahora tiene dieciocho y es una persona completamente distinta, ya no es una niña –debemos ir por la autopista –aunque su idea es del todo acertada, ya extrañaba esa sensación de ir a toda velocidad en un terreno que no es del todo llano y ralo, quiero volver a poner mis pies sobre esos pavimentos, que me lancen al aire esos resortes, correr por esas pendientes y sobretodo seguir mi camino a pesar de que haya vueltas completas que me obliguen a usar toda mi velocidad. Amaba correr así, amo correr así, es lo único que me despeja de todo.
-Pero… -quiero protestar nada más porque quiero sentir el viento en mi cara, pero… no me lo permiten.
-Sin peros, Sonic… debemos llegar a Seaside ¡ya! –grita enojado Knuckles… vaya chico, su actitud no ha cambiado nada. Y con la presencia de esa murciélago, dudo que vaya a querer estar de buen humor todo el día.
Accedo y empiezo a extrañar la pista, odio correr sin obstáculos, mas es la única solución que encuentro lógica a todo este ajetreo y volvemos a nuestra ruta. Llegamos poco después del anochecer, pues retomamos ruta antes de la media tarde. El desolado paisaje puede hacer que cualquiera caiga en depresión, los robots de Eggman tienen toda la ciudad controlada, o al menos lo intentan, las señoras, las familias, los niños sin madre, las calles desoladas siendo vigiladas por soldados metálicos, todo esto es simplemente horrible… si así es controlar la situación, no quiero imaginarme cómo es no tenerla controlada. Veo los destrozos de unos robots de metal, cinco para ser preciso y distingo los cortes. No son finos y de hecho lucen muy agresivos… automáticamente los relaciono con la chica rosa y veo que hay una madre con un lactante en brazos.
-Disculpe, señora –voltea la aludida y me sonríe tiernamente. La imagen en sí misma es devastadora -¿sabe quién hizo esto? –señalo los restos del robot y el niño empieza a reír, como si de algo bueno se tratara.
-Oh, sí señor, sé quién lo hizo –pero no dice más, sólo se queda muda, mirándome a la vez que amamanta a su bebé.
-¿Me lo puede decir? –pregunto exasperado y me vuelve a mirar.
-Una eriza de color rosa, llevaba dos espadas y no tenía un humor muy amable –contesta y entonces me doy cuenta de que no estoy tan lejos de ella.
-¿Cuánto tiempo lleva el ataque? –vuelvo a preguntar.
-Como quince minutos –responde y le agradezco mientras palmeo la cabeza del bebé, me dice "por nada" y me voy con Knuckles y Tails.
-Las chicas llevan aquí no más de quince minutos –digo muy seguro y ellos se me quedan mirando incrédulos –me imagino que habrán llegado a media tarde –vuelvo a ver sus miradas, las que me susurran un "ríndete" y entonces me imagino que eso es lo que quieren.
-Sonic… -me dice Tails con ese tono de reproche tan característico, que sé que a lo que viene no voy a hacerle caso –de verdad ¿quieres que maten a Amy por tu intervención? –pregunta y considero sus palabras.
-Tiene razón, ahora hay que ser discretos –recalca Knuckles –no podemos hacer absolutamente nada que llame la atención de estos gorilas.
-Gorila tú con tu tamaño –respondo enojado y resoplo mientras Knuckles me quiere ahorcar con sus propias manos, enfadado por el comentario.
-Entiende, Sonic –me dice Tails nuevamente –no hay que sobrepasarnos con… -se escuchan dos golpes, uno que noquea a Tails y el que provoca al caer al suelo, lo mismo Knuckles y al final yo caigo con ellos al piso… ¿de verdad esos golpes fueron más rápidos que yo? Analizo los pies que tengo enfrente y veo cuatro de ellos, dos plateados y dos negros… "Shadow, Silver" pienso y entonces me desmayo. ¿Serán ellos? Es mi pregunta, la que me carcome de curiosidad.
No tardamos en despertar mucho tiempo en una enfermería justamente a un lado de un cuarto de juntas, en el que empiezo a escuchar tres voces femeninas muy familiares. Me decido por levantarme de la camilla y agarro un bisturí para defenderme de… ¡quien sea! Odio esta clase de cosas, odio tener que usar objetos filosos a pesar de que puedo huir cuando yo quiera y después noquear como yo quiera… libertad, hasta en eso soy libre.
Sus voces son extremadamente familiares hasta el grado en el que creo que Amy ha hablado… ¿Amy, Sally, ROUGE? Genial, esa vampiresa que ha pasado a arruinar todo lo que había apenas logrado y que ha alcanzado a mover las fibras de Knuckles. El aludido se levanta y le pido absoluto silencio, entonces entro y veo una mesa de color marfil, sillas vacías, una ventana y por último a… no lo puedo creer. Es el mismo chico de los pies negros… esa silueta, esas vetas, ese cuerpo, esas púas…
-Faker –es lo único que me dice y entiendo que no está impresionado por verme ahí –tienes el sueño pesado ¿sabías? –me dice y siento que sus palabras son venenosas para mis oídos, quiero matarle, enterrarle el bisturí, pero sé que no servirá de nada, gracias a sus zapatos es más rápido que yo, sin mencionar que es fuerte… el arma perfecta, el arma suprema.
-¿Qué quieres, Shadow? –pregunto con frialdad y un poco de desdén, verlo es lo último que quiero hacer… por algún motivo, el que haya compartido aunque sea esta habitación con Amy me pone de nervios, me pone ansioso… ¿celoso? Sí, y mucho.
-Nada… solo saber por qué la rosa es ahora tan letal –dice escupiendo cada palabra y confirmo todo… se ha encontrado con Amy –esa chica cree que con una jeringa puede acabar con el mundo, que el mundo puede irse a la mierda –me enoja oírlo hablar así –y sobretodo, quiero saber por qué ahora es tan… ¿atractiva? –esa fue ahora la gota que derramó el vaso…
-Te has topado con ella –afirmo y bajo la mirada, conteniendo mis deseos de matarle a golpes.
-Por decirlo así –dice y sé que si habla nuevamente así de ella, voy a ponerle un "hasta aquí" –es agresiva, creí que con sólo mirarme me iba a matar… ha cambiado mucho, ha madurado… me pregunto si esa madurez tiene que ver con el sufrimiento que le hiciste pasar.
-Ella no ha sufrido –miento, más que nada para creerlo yo.
-Sigue diciendo eso –dice y sé que sabe algo más –habla entre sueños ¿sabías? –me dan más celos que nunca –creí que eso podría ser un dato interesante para ti. No para de hablar sobre lo mucho que ha sufrido desde lo de el tren, precisamente por tu culpa.
-¿Y qué tiene que ver esto contigo? –pregunto ya cabreado por todo lo que está diciéndome… ¿qué gana él con esto? -¿por qué te interesa tanto?
-Por favor… sé que puede ser fastidiosa, pero eso no significa que merezca estar triste –responde y ahora entiendo que ha pensado en María –no creo que merezca las cosas por las que la has hecho pasar.
-¿Y qué tiene que ver esto contigo? –pregunto nuevamente sin entender.
-No quiero que sufra –responde y desde luego que no le creo… lo último que le ha interesado en su vida es el bien de Amy… ¿por qué querer cambiar ahora? –además, ahora está chula –dice y siento que ya ha salido el peine de todo esto, me quiere exasperar… sí, eso es lo que quiere.
-¿Y eso qué te importa?
-¿Celos, faker?
-Sí, y muchos –reconozco y entiendo que no debí hacerlo.
-Ella no sería feliz contigo… moriría de la depresión, y no lo digo sólo yo, ella lo garantiza en sus sueños –eso me llama la atención y me pregunto cuánto tiempo ha pasado entonces –la harías sufrir más… y no se lo merece, no merece sufrir por culpa de un tarado como tú.
-¿Por qué te importa ahora Amy?
-Porque en ella ahora veo algo que tú nunca podrás –reconoce y sé que debo cuidarme de él –ahora vete, que no querrás que te mate con lo débil que estás.
-Quisieras matarme –digo con petulancia, pero no parece sucumbir, así que me retiro y siento un nuevo odio renacer en mí, uno por ese chico de vetas rojas a quien no había visto en más de cinco años. Regreso a mi camilla en la enfermería en cuanto siento un dolor punzante en mi espalda, todo empieza a darme vueltas y doy tumbos cuando estoy llegando a la puerta. Giro la perilla con pesadez y vuelvo a destender mis sábanas. Esto no me parece en absoluto agradable… ¡lo único que me faltaba! Que Shadow compita conmigo por Amy… aunque ya no tiene que competir porque parece que me odia. Entonces empiezo a sentir que la odio y que odio a todos los que la aman, por eso la, porque la amo en demasía y eso me lleva a odiarme a mí mismo. Duermo pensando en que mis palabras no tienen lógica absoluta, que son más bien un juego estúpido de palabras y me duermo pesadamente.
-Sonic –me intenta despertar una voz amable y tierna del otro lado del mundo de las fantasías –Sonic –repite y siento que tiembla todo -¡Sonic! –me grita y ahora sé que es Sally, sólo ella me grita así.
-¿Qué quieres, Sal? –pregunto y ella me ayuda a levantarme, porque he caído bruscamente de la camilla al piso -¿no veías que dormía?
-¿Bajo somníferos? –me preguntó sorprendida y entonces recuerdo que empecé a dar tumbos por el pasillo –bueno, no importa -¿no? ¿desde cuándo Sally se volvió tan indiferente hacia mí? ¡Ah, sí! Desde que conoció a Amy… su presencia ha llegado a afectarnos a todos -¿quieres ver a Amy? –me pregunta y siento que quiero ahogarme en un mar de monotonía… sé que me va a recibir con una mala reacción.
-No –contesto y vuelvo a mi camilla aún aturdido.
-La respuesta a esa pregunta sólo es un sí rotundo, no puedes quedarte dormido –me dice y me toma por los brazos, entiendo que lo que quiere está bien para ambos; para ella es evitar sufrir, para Amy sería dejar de mostrar odio y para mí sería ser feliz al fin; salgo con ella y entonces veo a Silver con Blaze abrazados y con detenimiento veo esa escena… una que nunca podré tener con Amy si sigo haciendo estupideces con ella o si ella sigue mostrándome indiferencia.
-¿Silver? –pregunto asombrado de verle, porque debo admitir que no esperaba que él me secuestrara -¿qué…?
-Quería enviarles un mensaje, pero me sorprendió verlos en el callejón, igual me agradó no tener que gastar en cartas –añade con alegría, Blaze se sienta a un lado de él y de pronto les tengo envidia –Sonic… lo que va a pasar aquí es sumamente serio –me dice y arqueo una ceja –Eggman planea destruirlo todo.
-Dime algo que no sepa, lo hemos tenido a raya mucho tiempo.
-No, Sonic… esto es diferente –me dice y vuelvo a arquear las cejas –lo que él ha hecho hasta ahora es hacernos pelear entre nosotros adentro… ¿no te has dado cuenta?
-Francamente no –digo con mis pensamientos enfrascados en un único pensamiento, entonces ese dolor en mi morada costilla regresa, su codo de nuevo en mi cuerpo, Sally me ha golpeado –ok, continúa.
-Lo que ha hecho hace tan sólo un par de días fue horrible… mató a varios niños en un orfanato haciendo creer a todos los pocos dentro de la resistencia que fuimos nosotros –clavo mi mirada en él y no puedo creer lo que escucho –usó una nave que hurtó hace más de una semana y dejó caer las bombas. Nos hizo quedar como a los malos de la historia y todavía peor, obligó a varios de los nuestros a argumentar que lo hicimos por la existencia de "bunkers subterráneos" ubicados bajo el orfanato, cuando se buscó comprobar el argumento, no hallaron nada… estamos solos, Sonic –dice y no le puedo creer ¿solos? No parece tener sentido. Entonces enciende un televisor y veo las noticias, las que reclaman severamente a la resistencia tales actos, después se ve en el aparato cómo la gente se pelea entre ella al igual que varios robots –lo supimos nada más porque Blaze me lo acaba de decir, tuve que reducir el número de la resistencia y ahora es que te pido ayuda.
-¿Y Amy? –pregunto retadoramente.
-A ella le pedí algo distinto –voltea a ver a Blaze y no entiendo absolutamente nada –gracias a Amy ahora Blaze está con nosotros, sé que ella no trabaja en la resistencia, así que espero tenerla como aliada, es fuerte según el testimonio de mi gatita lila –argumenta con cariño y se toman de las manos… bola de cursis –bueno, el punto es que ahora estamos solos gracias a la jugada de Eggman… nuestro fallo fue no vigilar a Eggman desde su base, su cerebro y nos concentramos únicamente en sus soldados ubicados aquí. Eso ayudó a que ambos bandos termináramos como idiotas, pues varios de ellos (equipo de Eggman aquí en Seaside) no sabían lo que iba a pasar, no te equivoques, los soldados robots son una cosa ¿pero pensaste en sus controladores? Ellos cuidaban el orfanato por órdenes estrictas de Eggman, lo que nos dejó a nosotros aún peor como resistencia gracias al argumento de los sobrevivientes –si lo que dice Silver es cierto, entonces Eggman es inteligente. Si mata a gente del mismo pueblo, del cual una parte considerable es parte de la resistencia, haciéndole creer a los pobladores que los suyos habían planeado sacrificar vidas inocentes para cumplir su meta, y a eso se le añade el hecho de que ni siquiera los miembros del equipo de Eggman en Seaside Hill conocían su jugada, significaría un abandono claro por parte de todos los que tuvieran al menos una fuerte lealtad a la resistencia, lo que acabaría con un punto clave para conquistar Green Hill.
-¿Qué piden entonces? –pregunto analizando todo, esperando una respuesta que confirme mis pensamientos.
-Aliados –responde y entonces sonrío de lado, sé que él no puede hacerlo todo por su cuenta, así que accedo a su petición y le digo que pronto tendrá más ejército de su lado pensando en los alumnos de Knuckles, quien, por cierto ha entrado a la habitación, lo sé por la gran sombra que proyecta sobre mí.
-Imagino que Amy está dentro de tus planes –digo con un semblante preocupado por lo que vaya a decir.
-Sí, pero respetaré tu decisión sobre ella –responde y no lo creo… antes de tomar cualquier decisión arcaica, quiero consultarlo con ella. No quiero hacerle daño dos veces.
-¿Dónde está? –pregunto.
-La vi salir al patio con dos cuchillas –responde Blaze un poco asustada –¿dónde aprendió a manejarlas? Ahora asusta.
-Es una larga historia –respondo porque ni siquiera yo conozco esa faceta de su vida. Decido salir al patio y esconderme entre los árboles para pensar un poco y la veo sentada en las escaleras del patio trasero.
Sé que he llamado su atención porque voltea varias veces hasta que al final se posan sus ojos sobre mí a pesar de que no me distingue. Sé que mira algo en mi dirección, volteo varias veces y no lo veo. Finalmente lanza su cuchilla tan rápido que no la distingo y ésta termina a pocos centímetros de mi rostro. A mi lado sale Shadow y se acerca a ella para primero platicar aunque al principio finge indignación, pero después su charla se vuelve un poco más que frívola para pasar a ser deprimente. Amy se ve de verdad sexy con ese conjunto tan chico y ceñido a su cuerpo. Me recorro por la espesa arboleda y veo poco a poco que ella empieza a llorar y él la abraza. Siento que la sangre me hierve con tal fiereza que no lo puedo controlar.
Me ha matado, y de una forma tal directa y clara que sé que no podré moverme en mucho tiempo. Me quedo en mi lugar, viendo todo a mi alrededor, pero en especial a esa Amy Rose siendo sujetada de la cabeza y besada en los labios por ese erizo negro… ¡la está besando! Siento que el corazón se me hace añicos, aún más de lo que ya estaba y creo que de verdad moriré en ese instante, pero no puedo hacer nada, porque al parecer… a Amy le está gustando eso. Sally mira todo desde la ventana y veo un poco de decepción en su rostro para volver a cerrar las cortinas. Shadow la está cargando de las piernas y la mete a la base, cuya apariencia es la de una casa común y corriente por encima del resto de la estructura subterránea. Si antes no morí… creo que ahora lo puedo hacer, no sólo tomó mi corazón y lo partió en dos, sino que cortó los trozos por la mitad para volverlos a romper; tirarlos, quemarlos, pisotearlos y bailar sobre las cenizas. Aunque creo que lo merezco, alguna vez hice exactamente lo mismo.
¡AH, VERDAD! NO SE ESPERABAN ESO VERDAD? XD COMENTEN A VER SI LES HA GUSTADO XD
