Advertencias: Acción, Tortura Mental, Física, Violación, palabras fuertes, Gore (Más bien diría un intento de ello =w=) sadismo (?)
Rating: M
DGM: No es de mi pertenencia es de la gran Hoshino, yo solo tomo a sus personajes para crear algo de entretenimiento sin fines de lucro.
Capitulo 11. La oscuridad del vacío II
Komui se puso en pie no dando crédito a lo que sus ojos veían en aquellas imágenes, Lenalee siguió con sus sollozos mirando espantada cada golpe que le daban, Lavi estaba en completo mutismo con su único ojo clavado en las frías imágenes, se mordía el labio inferior, pensaba que Allen había resistido mucho pero no era todo, aun faltaba más por venir, Kanda como siempre callado erguido en la usual postura manteniendo su vista clavada en Tim quien aleteaba lento manteniendo su boca abierta dejando salir esas imágenes.
De pronto vieron como el Noah de nuevo sacaba la daga de su hombro, llevándose la fina punta de ella a su boca sacando su lengua, acercándola, llegando a rozar el filo, probando la sangre del exorcista, deleitándose con ese dulce néctar metálico que era.
-Hum~- gimió bajo- deliciosa- siguió pasando su lengua en la daga hasta dejar limpio el filo, el albino miraba horrorizado aquella escena- que pasa shonen- le dijo- sin dejar de pasar su lengua.
-…-no articulaba palabras simplemente no podía la escena le había quitado las palabras de su garganta.
Lanzó la daga a un lado que se clavo en el suelo.
-Bien creo que es suficiente de usar esto ahora pasaremos a otro punto shonen.
Acercándose de nuevo, sonriendo de manera siniestra, dejando ver en sus ojos amarillos como el oro fríos como el hielo, la emoción que desbordaba a cada centímetro que se acercaba al albino.
-Tease- llamó.
Una mariposa negra llegó volando ante ellos, aleteando alrededor del albino quien le miraba con recelo, la mariposa revoloteo mas parándose en la mano del Noah.
-Mi pequeña preciosa- expreso de nuevo.
Salió de la palma del moreno para seguir revoloteando, de pronto sucedió algo inesperado la inocencia de Allen se había parado regresando su brazo a la normalidad, el albino miro con horror su brazo teniendo la clara pregunta de por qué.
-Has llegado a tu limite shonen.
-Inocencia- tartamudeando- Inocencia-repitió-¿por qué?-le preguntó, implorándole que no lo dejara solo, pero esta respondió dejando de brillar apagándose lentamente, sin dejar rastro del brillo que poseía.
Todos se quedaron atónitos ante este hecho se preguntaban por qué la inocencia había reaccionado así, dejando solo a su portador, pensaron en las posibilidades pero ninguna era acertada.
Con el temor en su rostro miraba su brazo.
-Parece que después de todo siempre estaré solo- expreso a la inocencia.
-Inocencia- dijo el Noah- te ha dejado solo shonen tú que tanto confiabas en ella al final de cuentas te ha dejado solo.
-Cállate
-No es más que un trozo de mentira algo efímero llevándote siempre al extremo dañando tu cuerpo restándote la vida.
-…
-Obligándote a pelear
-Ya basta…
-Quitándote la oportunidad de vivir con normalidad.
-...
-Convirtiendo tú brazo en ese pedazo de miembro inhumano…
-…
-De aspecto asqueroso, repugnante.
-¡Cállate!
-Convirtiéndote en un monstruo
-Cállate…cállate…
-Duele verdad, duele que te diga la verdad, esa inocencia que tanto quieres para salvar al mundo no es más que una hipócrita, una cruel mentira, haciéndote creer que con ella salvaras al mundo, cuando la verdad lo único que hace es destruir, destruir todo lo que toca, destruir lentamente a quien la posee…
-….-
- Que cuando su poseedor se ha perdido en el abismo se aleja para que no le encuentre, para que se pierda en la infinidad de la oscuridad, viendo como se hunde y pierde en el averno, dejándolo que vague en el limbo de la desesperación…
-Cierra la boca…- bramó.
-Que cuando ve que ya no eres útil te deja caer, desechándote, enterrándote en el sepulcro de la miseria convirtiéndote en basura, matándote hasta que ya no quede conciencia alguna, desintegrándote, sin dejar rastro alguno de tu presencia.
-….
-Esa es la verdadera Inocencia shonen
-Tú no sabes nada
-Se que no me equivoco.
-…-
-Como sea el punto ahora es que debo de aprovechar esta única oportunidad.
-…- su rostro estaba en alerta mirando alrededor, buscando algún medio que le ayudara a salir de esta.
-Que buscas shonen, acaso esperas que alguien venga ayudarte, es eso, pues me temo que eso no será posible ya que estas solo, estas solo en este mundo.
- Maldito
-Ni la inocencia te acompaña, estas completamente solo.
-Eso no es verdad
-Piensa lo que quieras pronto te darás cuenta de la verdad.
Se acerco de nuevo a él, tomándolo de las muñecas juntándoselas dolorosamente, una mariposa se acerco a ellas, deformándose convirtiéndose en un hilo de textura como el alambre adornado con púas, enredándose en ellas enterrando las finas puntas en su piel, rasgándosela delicadamente.
Siseo de dolor cerrando un ojo, su ojo izquierdo aun seguía activado, el Noah vio ese ojo divertidamente, saco otra Tease que se convirtió en una fina cuña oscura formando un ángulo diedro filoso, peligroso, lo acerco a su cara, rozando la punta en la mejilla acariciando la piel con el filo de manera delicada, subiéndola, bajándola, a través de ella formando círculos peligrosos.
Allen le miraba fijamente con cierto temor por lo que fuera hacer. El silencio reino. Fue roto por su grito de dolor al sentir como la punta de esa cuña entraba en su ojo partiéndolo delicadamente, adentrándose en su globo ocular rompiendo la barrera de su cornea atravesando su pupila llegando hasta su cristalino deslizándose húmedamente por el brotar de la sangre partiendo su vítreo hasta topar con su nervio.
Apretó sus manos por el dolor, el noah que vio esto, lo tomo de las muñecas alzándolo con una fuerza desconocida, fuera de lo normal para un humano, colocándolo a su altura con su mano derecha golpeo la cuña hundiéndola más, provocando un alarido de dolor, acaricio con su dedo índice delineando la base, tomándola con sus finos dedos, sacándola de tirón, viendo como la sangre tibia emanaba del rostro frente a él escurriéndose lentamente deleitando sus pupilas.
Acerco su rostro al peliblanco, olfateo su cabello, sacó su lengua, probo cada gota que salía de la cuenca de su ojo perforado, lo lamio sin descaro, pasando la punta de su musculo en cada fibra de piel blanca, que se estremecía al sentir ese fino musculo rozando, humedeciendo su piel con la asquerosa saliva de ese ser, viendo como se extasiaba al probar su sangre.
Ladeo su rostro, no quería que siguiera probándolo, el Noah lo tomo del mentón, obligándolo a que lo mirase, recibiendo una mirada llena de furia con temor escondido, sonrió, sacó su lengua alargándola, extendiéndola hasta rozar su punta en la cuenca sangrante.
Delineo suavemente rozando las pestañas, inclinándose más para tomar ese sabor metálico que le encantaba, que lo sumergía en un profundo éxtasis de placer, adentrando mas su lengua en esa cuenca enterrándola profundo sintiendo el salado y viscoso sabor, moviéndola en círculos, escuchando los gemidos de dolor que salían del albino, viendo como enterraba las uñas en su propia piel.
Deleitándose con ese sabor, apretó mas las muñecas del albino, sintiendo como temblaba de dolor, continuo metiendo mas su lengua quería llegar más profundo, quería probar más de él, lo topo contra el árbol, su lengua llego al límite de longitud, dos círculos más bastaron para que la comenzara a retirar de manera lenta sintiendo la blanda y resbalosa textura, dejando un hilo de baba carmesí colgando.
Se relamió los labios expresando satisfacción por el manjar recién dado.
-Exquisito-pasando su lengua en su comisura- eres verdaderamente una delicia shonen- pasando el pulgar debajo del ojo del albino tomando una dedada carmesí, llevándola a su boca, pasando su lengua degustando el sabor metálico.
-Eres un miserable.
-Eso es lo que piensas de mi shonen- dijo divertidamente- hey tú- señalo al akuma negro quien se acerco a ellos rápido.
-Si Noah-sama.
-Quiero que me ayudes con esto- mostrando las muñecas del albino atadas con la Tease- cuélgalo- dijo en una orden.
El akuma obedeció sacando hilos de materia oscura enredándolos en la rama más cercana, se acerco a ellos sacando mas de sus hilos enredándolos en las muñecas del albino, el Noah lo soltó para que quedara colgado como un muñeco de trapo preso ente ellos.
Estando colgado el Noah se acerco no escondiendo la satisfacción de tener así el pequeño exorcista, que estaba mirándolo con los ojos llenos de miedo pero no queriéndose dejar doblegar ante ellos juntando su orgullo para lanzar una mirada de furia, el Noah haciendo uso de su tease la formo en una garra de metal, gruesa pero fina con un brillante filo.
Llevo esa garra hasta la espalda del albino, pasándola de arriba abajo rasgando la ropa, haciendo más tirones de ellas, llegando a rozar la piel con la punta, lacerándola un poco.
-Sabes shonen esto se conoce como uñas de gato- mostrando la garra de metal- es muy interesante el poder usarla en alguien- pasándola de nuevo por la espalda.
El albino que solo miraba temeroso se removió un poco tratando de zafarse pero no lográndolo pues el akuma lo había apretado mucho, el Noah paso más esa garra deteniéndose por completo para dirigir su mano hasta los botones de la camisa desabrochándolos uno por uno.
-Que pretendes hacer.
-Eso muy pronto lo sabrás siguió con su tarea de quitar los botones hasta el último, haciendo uso de su poder logro quitarle la camisa por completo junto con el abrigo que ya no era servible a estas alturas, dejando al descubierto su espalda se puso atrás mirando, admirando cada musculo sobresaliente de ella.
-Lindo- expresó.
-Bastardo.
Sonrió, pasó su dedo por esa blanca espalda, desde la nuca hasta la parte baja recorriendo toda su columna, haciéndolo estremecer ocasionándole que su piel sintiera escalofríos ante eso, acerco su boca llevando sus labios a tocar esa piel.
El solo abrió los ojos ante la sorpresa del acto, pero los cerró de inmediato al sentir como su piel era succionada por la boca del Noah, sintiendo como su piel era jalada, sintiendo después como una fila de dientes se restregaba lentamente en ella, sintiendo dolor cuando esos dientes se enterraron hasta hacerle sentir que le arrancaban la piel.
Gimió, un débil pero audible gemido de dolor salió de sus labios tomándolo por sorpresa.
-Hum parece que eres sensible shonen- hablo con la voz ronca sin dejar de tener esa piel entre sus dientes.
-Maldito- es lo que pudo articular.
El Noah siguió probando mas de esa espalda, dejando marcas visibles, llevo la garra a la parte derecha hundiéndola levemente, arrastrándola hacia abajo, cortando, haciendo brotar un poco de ese liquido carmesí que lo hacía extasiar, no perdió la oportunidad de probar mas, degustándose con el sabor siguió lacerando la espalda del albino cada vez más profundo.
Se detuvo para mirarle, quedando un poco complacido por el color de las heridas, llevo su dedos a ellas, delineo suave el contorno de ellas, poco a poco fue metiendo sus dedos en ellas sintiendo la carne viva, el calor que desprendían, lo resbaladizo que se sentía por la humedad de la sangre, restregando sus dedos sin control. Sin piedad. Enterrando sus uñas sintiendo en ellas la blanda carne de Allen.
Las saco, probo cada uno de sus dedos quedando maravillado por el sabor, la textura que se había encajado entre sus uñas al lacerar la carne del albino. Pero quería más. Mucho más. De nuevo la garra de metal se enterró en la espalda del albino quien soltó un gutural sonido de dolor, que parecía para el Noah la más bella prosa que esa voz pudiera emitir. Paso cinco veces más rasgando la carne haciendo tirones de ella, dejando finos retazos de piel colgada.
Ardía, dolía es lo que decía el rostro del albino al sentir como su piel, su carne colgaba dando el aspecto del más exquisito manjar para un necrófago. Mordía su labio inferior el dolor era cada vez mayor la brisa fría del bosque se infiltraba hasta lo más profundo de sus heridas brindándole más ardor en ellas, la sangre que escurría se fue tornando marrón, el olor de ella adentrándose hasta las profundidades de sus fosas nasales ocasionándole la sutil sensación de nauseas.
-Esto es divertido pero ya me canse- dijo el noah que tiro la garra que reboto en un árbol haciendo un profundo eco al caer al suelo. Dio vuelta al albino para colocarse frente a él y que le mirase con odio profundo- Veamos que mas podemos hacer shonen- una mueca macabra se formo en su rostro.
Se relamió los labios en un gesto de lujuria, su mano se dirigió al rostro del exorcista con su dedo recorrió desde la barbilla hasta la base del cuello, bajando mas hasta una de sus tetillas, la cual hizo presa con su índice y dedo medio.
-Linda- expreso al presionarla con ellos.
-Deja de hacer eso maldito- dijo entre dientes debido al dolor que poseía su cuerpo al tener la carne viva expuesta, pero su fuerza le dio para darle una patada al noah, quien solo se soltó a reír a lo alto dejando que los ecos de su risa mezquina resonaran por todo el bosque.
Jalo mas fuerte ese pezón, hasta provocar que el albino bramara de dolor, con su uña delineo su contorno logrando estremecerlo, haciendo que la piel reaccionara poniéndose dura. Siguió jugando con él hasta pasar al otro en donde hizo lo mismo hasta dejarlo rojizo.
-Que lindos son- exclamo- poseen un delicado tono pomelo- No dejo que le contestara pues había aplicado más presión a uno de ellos.
-No me toques más pervertido.
Bajo su mano acariciando la piel del exorcista.
-Que es lo que hare primero shonen.
-¿Qué acaso no has tenido suficiente?
-No- fue su simple respuesta.
Su mano traspaso el estomago de Allen, quien abrió los ojos en sorpresa y terror al sentirlo. Removió su brazo hasta dejar solo su mano dentro, movió sus dedos dentro de él, logrando tocar con ellos algunos de sus órganos internos, rozándolos con sus uñas lacerándolos un poco.
Removió mas sus dedos sintiendo lo ligoso del interior del exorcista, quien estaba aterrado y con dolor por qué ese loco estaba arañándolo por dentro. Satisfecho tan solo un poco saco su mano de la manera más dolorosa, lamio sus dedos probando cada gota del líquido carmesí del albino.
-Tienes un par de costillas quebradas de seguro que eso debe de doler- exclamo mientras terminaba de relamerse los dedos.
-Eres repugnante - con el dolor en su rostro.
El noah termino de lamerse los dedos cuando poso su mirada en el peliblanco. Rio de nuevo. Coloco sus manos sobre el cinturón del exorcista de manera lenta quito sus pantalones bajándolos, recorriendo con su vista y dedos las blancas piernas del albino.
-Suéltame maldito ¿qué es lo que pretendes hacer?, ¿qué esperas lograr con todo lo que me has hecho?
-¿Lograr?- repitió desde abajo pues se había agachado para quitarle las botas junto con los pantalones- solo un poco de diversión eso es todo shonen.
Aventó los pantalones lejos de ellos junto con las botas, recorrió con su dedo una de las piernas de albino sintiendo el erizar de los bellos.
-Posees una bellas piernas podías ser la envidia de muchos y muchas.
-No me interesa tu halago- removiéndose para que lo dejara de tocar.
El noah prosiguió deleitándose con las piernas del albino, acariciándolas a cada centímetro, acercó sus labios sosteniendo bien al chico, las rozó delicadamente sintiendo la suave piel de ellas, empezó a besarlas, a saborearlas, humedeciéndolas con su saliva, mordiendo despacio para ir aumentando la presión de sus dientes hasta enterrarlos dejando marcas visibles y dolorosas.
Siguió besándolo, hasta llegar a su entrepierna la cual salto para ir a su estomago el cual beso y lamio sin descaro alguno dejando visibles chupetones por doquier. Recorriendo una línea invisible llego hasta el cuello en cual saboreo en todo su esplendor. Con su mano libre aprovecho para sostener de la cabeza al albino y jalársela para que le diera más oportunidad de probar su piel. Dio una larga lamida.
Dejo al albino de nuevo ahí colgado, se alejo un poco para contemplarlo.
-Lindo.
-Imbécil.
Otros dos pasos le bastaron para llegar al menor quien le miraba con profundo rencor, sus manos se extendieron para tocar el cuerpo presente frente a él, sus dedos recorrieron cada parte de la anatomía del albino, llevo sus dedos para acariciarle los labios recibiendo como respuesta una mordida que lejos de causarle un malestar le causo placer.
-Hum~ shonen muerdes delicioso- el albino que se espanto ante lo que dijo aquel le soltó de inmediato pues no quería darle satisfacción a ese loco.
El noah que seguía recorriendo el cuerpo del menor llego hasta la parte de sus nalgas las cuales estrujo fuerte, sacándolo más de balance, con la punta de sus dedos recorrió la ropa interior por el borde delineándola, metió sus dedos, poco a poco comenzó a quitarla, el albino se removió mas, no quería que lo desnudara por completo demasiado humillante era estar así frente a ese. Retorciéndose más fue fuertemente detenido por un par de manos que se pusieron en sus rostro tomándole de las mejillas.
-Shhh tranquilo shonen- acerco su rostro y beso su frente- ya falta poco para que llegue la buena diversión no seas impaciente.
-De que clase de diversión hablas demente- mientras se retorcía violentamente siseando del dolor pues sus heridas aun le dolían.
El noah lo desato del árbol con una facilidad incomparable dejándolo caer de bruces al suelo coloco su pie en la espalda del albino restregando un poco la suela de su zapato en aquellas heridas, provocando que el menor sintiera más dolor, logrando que estas soltaran más sangre.
Se agacho un poco para tomar el brazo de Allen, retorciéndoselo en un ángulo imposible, escuchado quejidos de dolor. Haciendo uso de nuevo de su poder traspaso el brazo del menor tomando con sus dedos algunos de los tejidos. Fricción. Es lo que hizo con sus dedos ahí dentro logrando crear una llama de dolor en el albino. Desbaratando cada uno de los nervios logrando inutilizar el movimiento del brazo.
-¿Duele?- pregunto sin dejar de dañar los nervios lanzándole una mirada divertida.
-No. Acaso no puedes notar que me retuerzo de gusto.
Siguió desgarrando los músculos lentamente. Sonrió.
Con la vista en el brazo posterior del albino removió su mano aun dentro sintiendo las fibras de sus músculos rasgando el tendón debajo de su tríceps braquial. Bajando lentamente causando el mayor dolor posible; se detuvo en el codo donde rasguño su hueso. Bajo mas dilacerando su antebrazo hasta llegar a la altura de su muñeca. Apretó. Estrujo con fuerza cada uno de los tendones que iban interponiéndose en su camino.
El albino se removía utilizando sus pocas fuerzas para tratar de alejarse de ese demente sádico.
El noah no permitió que se alejara ni un centímetro coloco su rodilla en la espalda enterrándola profundo sin dejar de desmoronar los tendones con su mano. Bajo mas reventando una vena. Rio. No pudo contenerse el gesto de dolor que había visto en el exorcista albino cuando lo hizo lo alegro. Deshizo los tendones restantes rápidamente.
No quiso seguir con más así que retiro su mano que se encontraba manchada de sangre, la sangre que se regaba en el interior del albino. Soltó el brazo que cayó como una pesada piedra al suelo; el dolor era insoportable para el exorcista que no hizo otra cosa que morderse el labio inferior reteniendo sus gritos, agarro su hombro sintiendo su brazo que colgaba como el de un muñeco de trapo.
-¿Que pasa shonen?- divertido- no pensé que fueras tan frágil.
-Maldito sádico- entre jadeos de dolor.
-¿¡Ah! ¿Sádico?- señalándose con el índice embarnizado de carmesí- quizá solo un poco- jugueteo con su voz- ¿pero me gustaría averiguarlo?
Lo pateó.
Con la fuerza de su patada logro voltearlo para verle la cara con los cabellos blancos manchados de tierra y sangre pegados a su frente. Puso su pie en el pecho recargando su peso apretando su tórax amenazando con quebrar su esternón. Se agacho un poco para tomarle de la muñeca en donde rozo sus dedos en la cris de la inocencia.
La dobló.
Sin piedad la doblo hasta escuchar el crack de los huesos.
-Ahora si ya está completamente inútil, ya no me dará más problemas.
-…- no pudo contestar en su interior luchaba para no soltar un alarido de dolor que desgarrara hasta las entrañas.
-Hey tu- llamo de nuevo al akuma negro- dame mas de tu hilo- exigió.
El akuma obedeció sacando metros de su hilo oscuro, tan oscuro que se hacía transparente a los ojos de los humanos. Pero no para ellos que podían percibir la energía oscura que emitía. Tomo el hilo que lo enrollo en las muñecas del albino ignorando el dolor que pudiera sentir cuando lo hacía, las ato, apretó fuerte posicionándolas a la altura de su estomago, paso más de ese hilo ahora tomando los tobillos del albino, los junto de nuevo apretando el amarre, para tomar el restante del hilo. Lo subió hasta el cuello en donde le dio vueltas amenazando con ahorcarlo. Unas vueltas mas bastaron. Hizo un nudo final con delicadeza.
-Listo- exclamo poniéndose en pie para almiarar la adorable postura que había dejado al exorcista.
Se encontraba atado de manos y tobillos sumándole la atadura de su cuello sentía que conforme pasaban los segundos el dolor iba en aumento, pues la postura no era la más cómoda en la que había estado; contaba con una buena flexibilidad pero el dolor de su brazo y muñeca mas las heridas del resto de su cuerpo hacían que soportara menos el estar en esa humillante postura. Además se encontraba completamente desnudo.
El enemigo lo volteo dejándolo más en humillación; su trasero estaba al descubierto. El Noah lo miró complacido.
-Vaya tienes un lindo culo shonen- dijo de manera divertida- además- lanzando una mirada lasciva sin descaro- posees un lindo ano.
Frunció el ceño completamente enfadado aun con el dolor en presente.
-Cierra la boca, tus palabras me causan asco.
-Porque si es la verdad.
-Demente pervertido.
Abrió los ojos cuando el Noah poso la mano en el muslo posterior derecho.
-Suave al tacto- su dedo recorría en líneas verticales toda la extensión del muslo. Bajando hasta su rodilla posterior bajando más hasta lograr acariciar su pantorrilla. Lentamente la subió hasta llegar a una de las nalgas la cual acaricio, la pincho y pellizco. La miro observando que se encontraba adornada de finos vellos no visibles a simple vista retocados con la sangre que brotaba de la espalda. Dándole la vista más exquisita que pudiera apreciar.
Avanzo su mano tocando más arriba sin brincar las heridas hasta llegar a la nuca se inclino para tomar con sus labios un poco de esa blanca piel apreciándola con su boca. Mordiendo. Su mano izquierda que se encontraba libre busco algo que hacer. Afiló sus uñas las paso en el costado izquierdo de chico. Las enterró. Logró colar sus dedos a través de las heridas que habían sido hechas por el akuma morado. Palpó las costillas quebradas fuera de su lugar. Escuchó los bajos quejidos de dolor.
-Shonen si no gritas no es divertido.
-Lamento arruinar tu diversión- con sarcasmo en la voz aguantando lo más que podía el dolor.
Enterró mas sus dedos en el costado o dejando de tocar una de las nalgas. Su izquierda dejo de torturar al menor para ir a su pantalón. El ruido de la bragueta al bajar resonó. Alertando al albino.
-Quítate…- aterrado.
Saco su miembro pasándolo por la nalga. Acariciando la delgada línea que dividía esas dos carnosidades.
-Para… ya…- con voz quebrada.
Con su derecha le abrió las nalgas separándolas hasta dejar al descubierto la entrada.
-Por… favor…- suplicó.
Acaricio la entrada con la punta de su pene.
-¡Ahg!- su boca se abrió ahogando un grito de profundo dolor.
-Muy estrecho shonen.
Su rostro se humedeció con las finas lágrimas que comenzaban a formarse en sus orbes plateadas.
-Hum~ aprietas rico.
Movió su cadera enterrando mas su miembro hasta que todo estuviera adentro. Lo sacó. Estoco de nuevo fuerte sintiendo la cálida estrechez que se resbalaba por el líquido carmesí que emanaba. Tomó un ritmo suave pero fuerte a cada remate un gemido de satisfacción salía de sus labios. Le tomo de los cabellos jalándolos hacia si pudiendo apreciar el terror con dolor en el rostro del albino; se encontraba con la boca ligeramente abierta ahogando gemidos de dolor.
Llevo su mano izquierda hasta la boca. Delineó aquellos labios. Metió uno de sus dedos acariciando la lengua sintiendo la saliva que empezaba a florecer que terminaba resbalándose por la comisura bajando hasta la barbilla. El ritmo de sus embestidas no disminuyo en ningún momento. Sacando. Metiendo. Todo su miembro.
Bramaba de placer.
Las respiraciones entrecortadas se hicieron presentes una por placer la otra por dolor.
Dejo la boca del albino para posar sus afiladas uñas en el cuello cortando los hilos. Quería más. Necesitaba sentir más. Tenía que tomarlo por completo. Hacerlo como se le diera en gana.
Tiro los hilos a un lado, liberando el cuello y manos. El rostro del albino lejos de sentir alivio por eso se hundió más en el dolor. Humillación. Termino por desatarlo de los tobillos, sacó su pene. Lo volteo le vio el rostro lleno de dolor. Sonrió. Lo tomo de la barbilla acercándolo más a su cara.
-Te miras como una puta.
-…- no podía contestar estaba sumergiéndose en dolor. Desesperación.
Se acomodo sentándose por la raíz de un árbol, jalo al albino lo abrió de las piernas acomodándolo a los lados, lo alineo sobre su miembro; no hacía nada, era como una marioneta. Una marioneta dañada.
Lo sentó de un solo sobre su pene enterrándolo todo, lo agarró de las caderas hundiendo sus dedos. Arañando. Dejando marcas visibles de color rojizas. Arriba. Caída. Ese ritmo es el que marcaba. Los movimientos aumentaron en intensidad y velocidad. Siendo acompañados por gemidos.
El cuerpo frente al Noah no era más que algo perdido, sin rastro de vida.
Comenzaba a estremecerse las empaladas que hacía con el albino lo estaban llenando de un inmensurable placer. Un fuerte gemido escapo de sus labios al descargar su semen en el interior llenándolo por completo derramando hasta la última gota. Miro complacido al que tenía sentado sobre su miembro.
-Sin duda el mejor orgasmo que he tenido.
-…-
-Esperemos…
Fue cortado el sonido semejante al de un teléfono resonó. El Noah busco con la mirada de donde provenía el singular timbre, vio al golem negro con una tease lo atrapo y contestó.
Komui sabía que ese había sido el momento cuando hablo para saber cómo había llegado el albino; pero jamás se imagino que estaría así. Sentado. Ultrajado. Herido por el enemigo.
Al terminar la conversación destrozo al golem hasta dejarlo hecho polvo. Se quito de encima al chico botándolo como un juguete recién estrenado. Se acomodo sus ropas hasta dejarlas en su lugar. Le tease voló a su alrededor, la tomo llevándola a la espalda baja del albino; que no se movía. La presiono contra esa blanca piel hasta dejarle una marca.
-Para que no me olvides shonen, aunque dudo que lo hagas algún día si es que sobrevives- una carcajada, saco un cigarrillo junto con un encendedor. Volteo a ver a los akumas -Suelta eso- señalo con la mirada al golem dorado- Y tú- mirando al exorcista- en verdad deseo que sobrevivas me gustaría volver a repetir.
El akuma soltó al golem que no revoloteo y salió disparado escondiéndose entre la maleza; observando un poco más.
Dio la orden vestir al albino.
-Déjenlo ahí- señalo un árbol- no le quiten los restos del hilo se verá mucho más lindo que lo encuentren así.
Tomo su sombrero de copa negro.
-Se quedaran a recibir.
Se acomodo los guantes blancos tranquilamente. Camino lento. Desapareció entre la oscuridad.
Todos estaban en completo silencio. Mirando. Observando. como esos ojos platas alegres, inocentes, radiantes de un brillo descomunal reflejaban desesperación, dolor, humillación. Hundiéndose, adentrándose a la oscuridad llenándose de vacío.
El sonido del metal contra el frio piso resonó.
Continuara…
Notas: bueno pues aquí estuvo la continuación. Pido disculpas por eso. Tengo la esperanza de no haberles decepcionado con la acción, la tortura, violación mas el intento de gore y las palabras que puse en el capitulo, es la primera vez que escribo tortura, violación y demás en un fic, en cuanto a la acción pues esa si he escrito pero no se sabe cuando se te puede ir una XD, en fin espero que este fic de para mas ya que podría decir que hemos llegado a la mitad ¡por fin!
Gracias por sus Reviews
Agradecimiento especial a mi amiga noda (cho-chan/kotoko-noda) muchas gracias amiga sin ti creo que Allen hubiera estado calladito XD porque he de confesar que escribir desde la perspectiva de Allen me es difícil aunque no lo creas me ayudaste con lo que me dijiste me diste la idea de que poner, u.ú, pero no sé por qué el ticky sádico se me hizo relativamente muy fácil al igual que manejar a Kanda me resultan menos complicados no entiendo el porqué o.0? si yo soy buena mas buena que el pan dulce -w- (coro celestial) bueno si sobrevivo a este capi y quieren que lo continúe nos veremos a la próxima :)
owó
Gracias Bakanoda! Por la dedicación en tu fic TT^TT hiciste muy feliz a esta loca "esperen ¬¬ no estoy loca solo un poco descolocada -w-"
*saca una caja de zapatos* Reviews *extiende las manos con la caja*
