Naomi-chan reportándose (*o*)/
Hola hermosa(o)s lectores!
Aquí hago entrega de la nueva actualización
Disfruten de su lectura
Capítulo 11. Guardando secretos y sentimientos al descubierto.
-Lo sabía…- esa fue la frase que la pequeña Kanako susurró antes de lanzarse a sus brazos y con cariño estrechar con sus pequeñas manitas a su tan amado hermano mayor el cual siempre había cuidado de ella desde que era una bebe, sus finas lágrimas de alegría recorrían su rostro mientras una sonrisa lo adornaba -"Lo sabía… por fin… por fin mi Nii-san lo ha aceptado"- expresaba en su mente -"Mamá… Mamá… mi nii-san… está enamorado… está enamorado"- concluyó en un fuerte pensamiento.
Morinaga observaba la escena con una cálida sonrisa, ver a su amante abrazando a su pequeña hermanita le parecía bastante tierno, eran pocos los momentos en los que se podía admirar a Souichi mostrando ese tipo de afecto a su familia, sin duda alguna su amante adoraba a su familia inmensamente, la protegería con uñas y dientes de todos los peligros, sin embargo sabía perfectamente que el contacto físico no era muy común en él, quien no estaba acostumbrado a ser tan físicamente afectuoso con los demás, los abrazos, las caricias, las palabras tiernas entre hermanos no eran muy frecuentes y cuando estas se daban eran momentos memorables que el chico de cabello azul debía atesorar en la memoria de su celular -¡Que lindos se ven!- pensaban feliz mientras capturaba aquella imagen en una foto para el álbum que había iniciado hace varios meses atrás el cual estaría lleno de los momentos más emotivos de su amante.
Los hermanos Tatsumi al fin se separaron, Souichi acariciaba con ternura la cabecita de su hermana quien lo miraba atenta, deseando con todas sus fuerzas que su hermano le contará su gran historia de amor, sin embargo la pequeña Kanako no esperaba que eso sucediera realmente, lo conocía muy bien y que él hablara de eso sería algo completamente irreal, la mirada que su hermano ahora le ofrecía le indicaba que estaba muy preocupado, pues su rostro relajado desaparecía poco a poco y su entrecejo se frunció lentamente mientras tomaba aire para pronunciarle una sincera petición.
-Por favor Kanako "NO" le vayas a contar nadie lo que has visto- expresaba Souichi muy nervioso mirando una expresión de duda en el rostro de la pequeña -Pero… Nii-san… ¿Por qué no? Tomoe nii-san, Masuda-san, onii-san y papá deben de saberlo también… ellos no te juzgarían mal… porque ellos te…- la pequeña replicaba al pedimento que le hacía su hermano mayor -Por favor… yo mismo se los diré… pero aún no estoy preparado… - solicitaba Souichi poniéndose aún más nervioso -Pero… pero…- la niña aún no comprendía el porqué de guardar aquel secreto cuando ellos eran demasiado obvios a su vista.
-¡Kanako-chan! Por favor… Yo también te pido que guardes el secreto por un tiempo… por favor- escuchó la suave voz de la persona que era dueña de esos tranquilizantes ojos verdes que brillaban de manera intensa observándola con ternura y luego devolvía la vista a aquellas orbes doradas que brillaban con la misma intensidad frente de ella, regresó a ver aquellas esmeraldas y pudo notar una cálida sonrisa dibujarse en sus labios, aquel gesto le hizo tranquilizar un poco su corazón emocionado por haber descubierto el más receloso secreto de su hermano mayor, sin embargo sintió un nuevo golpecito en su corazón al recordar un anuncio hecho algunas horas atrás por su adorado Morinaga onii-san.
-"… ellos decidieron darme un contrato permanente en la sede principal… la más grande… la sede principal de Farmacéuticos S que se encuentra en Canadá… así que Canadá es la ciudad a donde partiré dentro de unas semanas para comenzar a trabajar de ahora en adelante"-
-"Canadá"- expresó internamente la niña mientras volvía a mirar a su hermano quien se comenzó a preocupar pues los ojitos de su hermanita se humedecían a paso veloz -¡Kanako!- la llamó Souichi preocupado al ver nuevas lagrimas recorrer su rostro -¡Nii-san!- la pequeña expresó ahora con tristeza abrazando con fuerza de nuevo su cintura llorando sin recato.
-¡Kanako-chan!- expresó preocupado Morinaga quien se dirigió a ellos -¡Oi kanako!- de nuevo Souichi volvía a llamarla pero la pequeña seguía llorando, su pequeño corazón ya había recibido muchas emociones en un solo día, se enteró que su preciado Morinaga onii-san se iría al extranjero a trabajar en pocas semanas dejando solo a su hermano, ahora también descubría que ambos tenían una relación de pareja muy fuerte, su relación ya no era parte de sus inocentes fantasías era una completa realidad, se amaban en demasía aunque ante sus ojos siempre fue así, pero ahora ellos se separarían por cuestiones profesionales y eso era algo que no podía entender aún.
Morinaga le acaricio su cabello y se agacho para hablarle tiernamente -Escúchame Kanako-chan… ¿Recuerdas lo que te dije en el restaurant? ya no llores, no me gusta verte así… Vamos… Kanako-chan siempre es tan alegre… sonríe… tu y yo tenemos una plática pendiente… por favor espera que regrese de Hamamatsu… te llevaré a comer ese helado que tanto te gusta en el centro comercial- la pequeña limpiaba sus lágrimas y miraba con una sutil sonrisa a Morinaga, le tenía mucho cariño a ese chico que siempre cuidaba de su hermano y que le demostraba siempre estar muy enamorado de él -Está bien Morinaga onii-san guardaré el secreto- la alegría regresaba poco a poco a su rostro, en segundos se repuso y tranquilamente le comentaba a su hermano mayor -Nii-san no te preocupes por favor no les diré nada, yo lo único que más deseo es que estés muy felizmente enamorado ju ju ju ju- Souichi estaba asombrado por la bipolaridad de su hermanita y su rostro se tranquilizó viendo a su hermana salir del balcón lentamente, sin embargo cuando estaba a punto de entrar a la habitación se giró mencionándole con una risueña sonrisa -Nii-san lamento haber interrumpido tu tierno beso- le giño su tierno ojito y salió corriendo entre risas y saltos.
-KANAKO TATSUMIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII- Souichi repeló con fuerza apretando los puños y erizándose como gato en segundos, Morinaga reía por lo bajo al ver como aquella niña le gustaba pisar suelo peligroso haciendo emberrinchar a su amado cada que tenía la oportunidad, en realidad esos hermanos se querían mucho y no podía negar que habría deseado que Kunihiro y él se llevaran de esa manera cuando eran niños, en fin por ahora estaba tranquilo porque la relación con su hermano mejoró en tan pocos meses y contaba con su apoyo incondicional. Después de que la pequeña y efusiva Kanako los dejara de nuevo solos, Souichi suspiró pesadamente mientras pensaba -"Definitivamente esta niña no tiene remedio, siempre apareciendo en los momentos más inoportunos"- volteo a ver a Morinaga quien se encontraba con un apacible rostro, estaba recargado sobre sus brazos en la barda, admirando la vista nocturna que ese balcón ofrecía.
Souichi camino bastante tenso hasta llegar al lado de Morinaga quien se percató de su nervioso avance, en cuanto estuvo relativamente cerca de él, una dulce sonrisa se dibujó en el amable rostro de su amante que en cuando sus ojos color ámbar se cruzaron con esos verdes esmeralda sintió que una gran paz lo envolvía, sabía muy bien que Morinaga causaba muchas emociones en él cuando lo miraba tan intensamente, desde hacerlo sentir vulnerable hasta hacerle sentir completamente tranquilo.
Llego hasta su lado un poco más tranquilo, recargó pesadamente sus brazos en aquel balcón se encorvó un poco mientras cerraba los ojos y suspiraba una y otra vez, frunciendo un poco su característico ceño, a razón de que su mente comenzaba a pensar demasiado, el hecho de haber sido descubierto por su pequeña hermana, en ese intenso momento con Morinaga le causo un revuelo de emociones internas que lo dejaron totalmente exhausto -"¿Porque esta niña tuvo que llegar en ese preciso momento?, ¿Acaso tiene tanta suerte que siempre tiene que ver esas cosas?, quería que me tragara la tierra, ¡Ah! ¿Cómo voy a verla a la cara de nuevo?, de seguro ahora me fastidiará más y me preguntará tantas cosas ¡No! ¡No! ¡No! ¡No! Pero no le diré nada, ¡Ah! Pero la conozco no se detendrá hasta que este satisfecha ¡AAAHHH!"- internamente su mente estaba colapsando de nuevo su tranquilidad, sabía lo que había hecho en ese instante, besó a Morinaga porque así lo había deseado y no se arrepentía de eso, no sé arrepentiría de nuevo de expresar sus sentimientos, no cuando el tiempo era su peor enemigo en estas semanas -¿Souichi?- Morinaga le llamó al ver las expresiones que se dibujaban en su rostro y miro su cuerpo comenzar a temblar -¿Souichi?- le volvía a llamar pero su amor estaba dándole demasiadas vueltas a la situación, así que habría de intervenir sutilmente en ese conflicto interno.
-¡Souichi! ¡Detente por favor!, ¡Todo estará bien!- con una dulce y suave voz Morinaga pronunciaba aquellas palabras mientras lo abrazaba por detrás con tranquilidad -¡Eh!- Souichi abrió sus ojos de inmediato mientras seguía escuchando a Morinaga quien lo ajustaba un poco más fuerte y recargaba su barbilla en su hombro rozando su mejilla sutilmente -¡Souichi! tranquilo… Kanako-chan es una tierna niña, además es bastante madura para su edad y sobre todo muy confiable- le hablaba tan cerca de su oído que Souichi comenzó a sentir esa calidez de los brazos de Morinaga envolviéndolo por completo, sus mejillas se sonrojaron y comenzó a relajarse de inmediato -¡Déjalo ya! Mori… - intentó separarse pero eran sólo esos reflejos que su cuerpo a veces tenía cuando de contacto físico se trataba, se ponía nervioso pero de cierto modo aquel contacto le agradaba bastante -Yo hablaré tranquilamente con Kanako-chan cuando regrese de mi viaje, sé que estas muy preocupado porque ahora sabe lo de nosotros, y piensas que no sabrá manejar la noticia, crees que estará más insistente ahora que lo sabe je je je pero yo sé que podemos confiar en ella te quiere mucho y es una buena niña, ¿Está bien? Así que por favor estate tranquilo… por favor- concluyó girando muy despacio al pelilargo acariciando sus brazos, Souichi quien se veía bastante sonrojado estaba desconcertado, mirando al piso ¿Cómo era posible que Morinaga conociera sus pensamientos? ¿Acaso leyó su mente? o simplemente era que lo conocía tan perfectamente bien como para darle la respuesta que deseaba.
Solicitarle a Kanako de manera tranquila que le guardara el secreto, jamás pasó por su mente, pues siempre creyó que nunca los descubriría pero ya había sucedido, los vio en un momento muy íntimo al menos para él y conocía muy bien a su hermana quien siempre lo fastidiaba con querer saber detalles de su relación como amantes, aún antes de que en realidad lo fueran, la amaba pero sobre todo confiaba en ella, sería una tumba guardando su secreto, pero no estaba de más tomar más precauciones y sabía que si existía alguien a quien Kanako obedecía más que a él era a Morinaga su adorado onii-san -"Hermanita traidora de seguro al él le harás más caso que a mí"- pensaba con algo de molestia que se esfumo de inmediato cuanto recordó verla llorar de esa manera, primero en el restaurante y después hace unos instantes a causa del nuevo trabajo de Morinaga -"Ella ahora lo sabe"- pensó levantando lentamente la mirada para ver al chico que estaba delante de él -"Dentro de poco tú…"- le decía en pensamientos a ese gentil chico quien le sonreía esperando la aprobación a su sugerencia antes mencionada -"A mí también me duele Kanako… no sabes cuánto"- concluyó en un último pensamiento a su hermana a quien no se lo diría cara a cara -sí… está bien… haz lo que quieras- le contestó aparentando molestia aunque en realidad sintiera una gran pena por dentro; desvió la mirada provocando ternura en Morinaga quien le abrazo de nuevo, hundiendo su rostro entre sus cabellos a la altura de su hombro subió un poco y dejó un rápido beso en su cuello susurrándole -¡Te amo!-
-¡Morinaga…!- susurró con las mejillas rojas por completo, se miraron de nuevo y sus ojos se expresaban demasiadas cosas en un lenguaje silencioso, no eran necesarias las palabras habían aprendido a comunicarse de esa manera así que, Morinaga de nuevo trato de realizar un acercamiento peligroso hacia sus labios pero Souichi salió de su trance rápidamente, después de lo que paso hace unos instantes no se arriesgaría de nuevo, al menos no con su familia tan cerca, en un instante rompió la burbuja de amor de su Morinaga diciéndole -¡idiota!… quieres que toda la familia se entere de una vez! No te basto que Kanako nos viera… te dije que te esperaras hasta que estemos en el departamento… ¡idiota!- refunfuño normalmente provocando una graciosa risa en su amante quien amaba todas sus facetas -¡Ah! je je je, ¡No claro que no!... Seré paciente… esperaré hasta el departamento… me alegro que vuelvas a ser el mismo… Souichi- le expresaba entre cálidas risas -¡Eh! ¡Cállate!- el pelilargo se sonrojo y le dio un ligero empujón para ordenar enseguida -¡Vámonos a casa! Avísale a Kunihiro y al rubio ese- Souichi inicio a caminar rápido le fastidiaba un poco que Morinaga reconociera su estado de animo de inmediato, pero era inevitable pues aquel vinculo que los unía se hacía más y más fuerte ambos se conocían completamente, miro de reojo y vio a Morinaga detrás de él siguiéndole obedientemente entre risas, iniciaban a bajar las escaleras cuando el chico de cabello negro azulado lo paso de largo y le expresó emocionado -je je je ¡Souichi! Te prometo que seré muy paciente… esperaré con alegría el día en que se lo digas a toda tu familia- dicho esto Morinaga bajo rápidamente las escaleras buscado a su hermano y a Masaki quienes estaban muy entretenidos con los demás; mientras tanto el chico de anteojos se quedó un momento parado siguiéndolo con la mirada dibujando una sutil sonrisa mientras le contestaba en su pensamiento -"Lo sé idiota sólo dame tiempo… te aseguro que lo haré"-.
Pasaban más de las once de la noche cuando los cuatro estaban por llegar al conjunto departamental en donde vivían desde hace dos años, los hermanos Morinaga junto con Masaki habían estado todo el camino hablando amenamente de varios temas, pero uno muy específico había sido su nuevo trabajo en el extranjero, Souichi no había vuelto a hablar desde que salieron de casa de Masuda-san y no por que no quisiera hacerlo, sino porque cierto chico de ojos azules que los acompañaba y quien tenía la palabra en esos momentos le ponía los nervios de punta -"Tetsuhiro esto, Tetsuhiro aquello ya deja de llamarlo por su nombre rubio idiota… Además ¿Por qué le miras así?… ¿Que acaso no estas con Kunihiro?... ¡No lo toques maldición!... si no fuera porque Masuda-san ya no tiene habitaciones y el viejo propuso nuestro departamento JAMAS los hubiera invitado… Bueno creo que… creo que yo fui al final quien lo hizo… ¡AH! Grrrrr ¡Lo tocaste de nuevo!"- Souichi repelaba mentalmente todas la acciones que Masaki realizaba trataba de controlarse pero ciertamente no podía hacerlo, el hecho de que su amante y ese chico tuvieran un romance en su adolescencia significaba que entre ellos habían sucedido demasiadas cosas, antes no lo consideraba tanto, es más sólo lo veía desde el punto en que llego a sentir mucho rencor hacia él por el simple hecho de lastimar a Morinaga, pero ahora otra razón le molestaba y era que SU AMANTE, SU MORINAGA hubiera tenido ese "tipo" de relación con él -"No lo comprendo… porque me empieza a molestar esto… ya es pasado… además Morinaga ahora está conmigo… esto es muy complicado… porque me siento de esta manera… no lo comprendo"-.
Subía las escaleras con rapidez una vez que cruzó el portón principal del conjunto departamental deseaba encerrarse en la habitación de Morinaga y no salir hasta que esos dos se hubieran marchado el día de mañana, llegó al departamento antes que esos tres, rebusco en los bolsillos de su ropa pero no las encontró por ningún lado y expresó con desgano -"¡Maldición! olvide las llaves de nuevo… maldita suerte"- sin otro remedio esperó a que los demás llegarán y Morinaga se dio cuenta de lo que había sucedido al míralo serio y cruzado de brazos recargado en la fría pared, esperando que él abriera la puerta del departamento -"je je je las olvido de nuevo"- pensó divertido realizando la acción de inmediato expresando con una dulce sonrisa -Permíteme-.
Morinaga abría la puerta con tranquilidad, invitando a pasar a sus invitados, Souichi entro de manera rápida al departamento -¡Estoy en casa!- expresaba por costumbre quitándose los zapatos en segundos, atravesó la sala rápidamente mientras se dirigía a su habitación para sacar algunas pertenencias y llevarlas a la habitación de Morinaga, regresó y preparó todo para que los visitantes se acomodaran sin problemas en su habitación, a pesar de la molestia que le ocasionaban Souichi era un joven muy noble, sabía que aquel joven de cabello castaños y ojos esmeraldas era el hermano de su amante así que pensándolo un poco Kunihiro Morinaga entraría tarde o temprano al círculo de su familia o al menos ya era un poco parte de el -Sin embargo una cosa es el hermanito idiota que al parecer ya ha tomado el papel de hermano mayor que le corresponde, pero otra cosa es ese maldito rubio que tiene como pareja… porque precisamente el grrrrrr- gruñía terminando de acomodar su habitación.
Mientras tanto en la sala Morinaga les explicaba que dormirían en la habitación de Souichi y que ellos dormirían en su habitación -Tetsuhiro será mejor que nos prestes unos futones, estaremos bien aquí en la sala, no queremos ocasionarles inconvenientes, bastante hacen con darnos hospedaje- expresaba Kunihiro muy seriamente ocasionando en Morinaga una cara de asombro -je je je je Nii-san pero que estás diciendo no es molestia alguna, además Souichi fue quien lo solicito de esta manera- expresaba el menor de los Morinaga -¡Eh! Entonces ese sujeto fue quien lo decidió- mencionaba Kunihiro asombrado -¿A quién demonios le llamas sujeto? Mi nombre es Souichi Tatsumi- el pelilargo llegaba a escena cruzándose de brazos y mirando fijamente al mayor de los Morinaga quien con una expresión muy graciosa en su rostro se preguntaba una y otra vez que tenía este sujeto que traía a su hermano completamente enamorado.
Masaki y Morinaga soltaron unas leves risitas al ver las miradas que se daban sus respectivos amantes mismas que se detuvieron en el acto cuando ambos les vieron con cara y ojos de pocos amigos -¡Uh!... ok entonces Kunihiro es mejor retirarnos a descansar es algo tarde y mañana nos iremos en el primer vuelo así que… Tatsumi-san siento las molestias y agradecería que nos prestaras tu baño para tomar una ducha- expresaba Masaki mirando a Souichi directamente -¡Eh! ¡Ah! Si, pueden utilizar el baño a su antojo ahí hay toallas y todo lo necesario- le comentaba el chico de lentes con seriedad -Ok muchas gracias… vamos Kunihiro démonos prisa que ellos igual querrán tomar una ducha después para dormir tranquilamente… ¿Verdad Tetsuhiro?- le mencionaba al chico de cabello azul mientras le giñaba el ojo, tomo a Kunihiro del brazo y lo levanto del sofá para arrastrarlo al pasillo de las habitaciones en donde Morinaga les mostraba la habitación y la ubicación del baño, al pasar de nuevo junto al pelilargo Masaki le ofreció una sonrisa un tanto pícara acto seguido ambos tomaron sus maletas y se dirigieron al baño.
Souichi se quedó en Shock -"¿Que fue eso? Maldito rubio"- pensó con indiferencia, pero al verles entrar juntos al baño –"¡Eh! Espera… ellos… que ¿Que están haciendo? Acaso ellos… ellos… ¡EEEEEEEEEEEEH!"- los colores se le subieron al rostro se dirigió como rayo a la habitación de Morinaga quien se estaba quitando el saco y lo colgaba en su respectivo gancho guardándolo en el closet, estaba por desanudarse la corbata cuando escucho a su amante entrar, cerrar la puerta y casi en un susurro decirle muy alterado -Oye Morinaga… Acaso esos dos… ¿Se van a bañar juntos?- Morinaga observó su expresión y le sonrió divertido -Sí bue… bueno… parece que eso harán- expresó un poco sonrojado desanudándose la corbata y colocándola en la silla de su escritorio -¡EEEEEEEEEH!- Souichi se tensó un poco -Souichi no te preocupes por eso… es algo normal ahora ellos dos son una pareja formal… además… el baño les relajará… están cansados del viaje… tienen que levantase temprano… así que dormirán muy bien je je je- le comentaba llegando hasta él con la camisa entre abierta para mirarle con deseo y profundidad -Eso quiere decir que tendremos una noche completamente a solas en esta habitación ¿Verdad?- le comentó seductoramente quitándole los anteojos lentamente acto seguido fue tomándolo suavemente de la cintura y lo atrajo fuertemente hacia él -¡Morinaga!-.
-Vamos… Souichi no me digas que no quieres hacerlo- le decía mientras sus labios daban pequeños roces en ese cuello haciendo temblar al Tatsumi quien tenso sus brazos -Vamos… Quiero hacerlo… me dejas- expresaba acariciando suavemente su delgada espalda con sus cálidas manos atacando el otro lado de su cuello -¡Morinaga!- semanas antes de que Souji llegará con ellos habían tenido unos meses de mucha actividad consensual, formalizar su relación había provocado diversos cambios en Souichi y uno en particular era el despertar del deseo que sentía por aquel chico de hermosos ojos verdes -¡Morinaga!- ciertamente con Souji en casa era casi imposible besarse, mucho menos tener sexo, así que debería aprovechar que su padre estaba en casa de su tía y dar rienda suelta a sus sentimientos -"Idiota claro que quiero hacerlo… pero… pero ¡Ah!"- se estremeció cuando Morinaga mordía con suavidad su oído -¡Ah! Es… espera… ¡Ah!- aun así no tenía confianza de hacerlo con el hermanito idiota y el rubio estúpido en el mismo departamento -Deten… te… espe… ¡Ah!- ambos cayeron con torpeza en la cama, Morinaga encima de él le miraba intensamente y descubrió que el rostro de Souichi estaba completamente colorado, sus ojos fuertemente cerrados y su cuerpo demasiado tenso, le beso tiernamente la frente y acaricio su mejilla acostándose de lado junto al él, sus dedos enrollaban su cabello en ellos mientras le susurraba con ternura -Tú en verdad no puedes estar relajado, si no estamos completamente solos ¿Verdad?... No te preocupes… no te forzaré a hacerlo- el corazón del pelilargo palpitaba a mil al abrir los ojos y escuchar a su amante decir esas palabras lo vio levantar su mano y besar sus cabellos cerrando sus ojos -¡Morinaga!-.
Su momento de intimidad se acabó cuando Masaki tocaba aquella puerta avisándoles que el baño estaba libre -"Disculpen el baño está desocupado, ahora pueden tomar su baño"- Morinaga le sonrió y se levantó de la cama para abrir la puerta y despedirse de ellos -Gracias Masaki-san por avisar, espero que pasen una excelente noche, si necesitan alguna otra cosa no duden en decirme- el menor de los Morinaga se despedía de ellos con una sonrisa desde la puerta de su habitación -Estaremos bien Tetsuhiro que pasen una buena noche, despídeme de Souichi-san- decía Kunihiro con tranquilidad llamándolo por primera vez por su nombre y el honorífico correspondiente -Sé lo diré buenas noches nii-san- respondió Morinaga con una enorme sonrisa.
Regreso dentro de la habitación y vio a su amante tomando un cambio de ropa de la que había traído de su habitación así como su muy amada pijama -Disfruta tu baño- le comentó mirando que Souichi se veía molesto por algo -¡Eh! ¿Qué pasa Souichi?- su amante no le respondió nada paso de lado saliendo de la habitación y se encerró en el baño rápidamente -¡Y eso que fue! Y ahora yo que hice… ¡Aaaah! Espero que con el baño se tranquilice… aunque en realidad si insistiera en hacerlo está noche, Souichi me dejaría hacerlo… pero no quiero forzarlo y hacer que se sienta incomodo… a mí no me importaría pero él es diferente… a él en realidad le gusta la privacidad… ¡Cuánto lo amo!- el chico comenzaba a rodar por la cama tapándose el rostro con sus manos imaginándose como sería hacerlo y que sus visitantes los escucharan -je je je je soy un pervertido, pe… pero en realidad quiero hacerle el amor antes de irme a Canadá… será que exista alguna posibilidad de estar completamente a solas- pensaba más seriamente -falta muy poco… no debería estar tan ansioso… pero me iré al extranjero… no es como si pudiera regresar enseguida… ¡Dios ayúdame! tengo que ser fuerte o esto no funcionará… sólo quiero que él no sienta tanto dolor como el que yo estoy sintiendo… en mi corazón en estos momentos- Morinaga tomó una de sus almohadas y la estrecho con fuerza, hundió su cara en ella deseando ya no pensar más, era evidente que ninguno de los dos estaba tranquilo, la tan dolorosa despedida se acercaba, dentro de dos días viajaría a Hamamatsu para firmar su contrato laboral, conocer de ser posible a sus superiores y conocer a fondo todo lo relacionado con el nuevo empleo así como recibir todas las indicaciones de su estadía y residencia en Canadá.
Mientras tanto en el baño Souichi había terminado de bañarse pero llevaba un buen rato bajo el agua, estaba molesto pero no con Morinaga si no con él mismo, en verdad debía de tomar oportunidades tan valiosas como esas, -"¡Maldición! Podemos hacerlo esta noche… lo sé bien… me daría igual si esos dos nos escucharan… pero… por que no pude tomar la iniciativa… creo que aún no soy lo suficientemente sincero con mis emociones y el idiota se está conteniendo más de la cuenta creí que me forzaría, sólo al inicio… sólo para desaparecer mis temores y perderme con él… pero no lo hizo ¡Maldición! el viejo regresará mañana y él tiene que viajar pasado mañana a Hamamatsu… así que tiene que ser hoy… esta noche… nosotros… yo también quiero estar contigo… Morinaga"- concluyó cerrando la llave del agua, se secó tranquilamente, se colocó su pijama, encendió la secadora y comenzó a secarse su largo cabello mientras se miraba ante el espejo, miraba su reflejo detenidamente y se vio a si mismo sonrojado estaba muy nervioso el sólo pensar en lo quería hacer con su amante le estaba generando demasiada ansiedad, termino con su laborioso trabajo salió del baño muy despacio dirigiéndose a la habitación en donde su amante se encontraba, se detuvo en la puerta con el corazón acelerado, respiro profundamente y entro sin vacilar con todo su coraje sin embargo sus ilusiones se vinieron abajo cuando vio al causante de su estado dormir plácidamente abrazado a su almohada, tenía puesta su pijama y estaba debajo de las sabanas, observó rápidamente el reloj de la mesa de noche -"¿Qué? Las 2 am"- pensó sobresaltado se había tardado demasiado en el baño, además habían llegado tarde a su hogar, Moringa había tenido un día agotador con la ceremonia de graduación en la Universidad, después la celebración que su familia le organizó, al final se había rendido al sueño.
Le miraba tranquilamente acomodándose a su lado en aquella suave cama, se sentía tranquilo y completamente relajado, cuando salió del baño su departamento se encontraba completamente silencioso -"supongo que ellos también deben de estar rendidos, por el viaje y todas las actividades del día"- pensaba mientras se recostaba de lado frente de su joven amante, se arropó con las sabanas y mientras también le arropaba con cuidado de no despertarlo le volvía mirar con mucha atención grababa en su memoria la imagen de aquel chico quien reflejaba una expresión de completa paz al dormir y por alguna razón deseó acariciarlo y besarlo así que puesto que su amado idiota dormía plácidamente lo hizo -"Me alegro que hayas disfrutado tú día al máximo"- su mano acaricio sus oscuros cabellos y le beso inocentemente en los labios -Buenas noches Morinaga- susurró tiernamente acercándose más a su lado para dormir tranquilamente.
La mañana se hizo presente y los cuatro jóvenes disfrutaban de un rico desayuno que el menor de los Morinaga había preparado -Vaya parece que te has superado en la cocina Tetsuhiro, tenía tiempo que no probaba algo hecho por ti- le comentaba amablemente Masaki sintiendo un escalofrío recorrerle el cuerpo -"Parece que este chico realmente me odia"- expresaba el rubio en su mente mirado de reojo los ojos afilados con los que el Tatsumi le miraba -Es verdad sabe delicioso, desde pequeño a Tetsuhiro le gustaba preparar sus propios alimentos, raras veces yo también los probaba, era un niño muy quisquilloso en cuanto a los alimentos no le agradaba mucho la comida de nuestra madre y no lo culpo, ya que siempre la compraba preparada y la dejaba en la nevera para nuestro consumo diario, nuestros padres siempre trabajaban y no los veíamos hasta por la noche sólo un momento, así que solíamos estar en casa bastante tiempo a solas, pero yo siempre me inscribía en clases de reforzamiento y comía en la calle, para no estar en esa inmensa casa- Kunihiro explicaba seriamente un fragmento de su infancia, sentía mucha culpa pues en aquellos días era muy egoísta, a pesar de ser el mayor nunca le tomo importancia el cuidar de su pequeño hermano, siempre deseaba escarpar de esa atmosfera en la que eran criados -Lo siento Tetsuhiro… siempre te deje sólo… discúlpame- Morinaga recordó aquella etapa pero era demasiado generoso para sentir resentimiento por algo así, eran niños y cometían muchos errores -¡Nii-san! No… no te preocupes por eso, el pasado fue muy difícil pero éramos niños al fin y al cabo, además acordamos empezar de cero nuestra relación de hermanos ¿Verdad?- el chico de cabellos castaños sonrió al ver la madurez que Tetsuhiro siempre mostraba -¡Eh! Claro esta vez será diferente- Masaki sonreí con ternura al ver a su amante hablar de esa manera, en verdad Kunihiro cambiaba radicalmente su anterior forma de ser.
-Al menos ya te diste cuenta de tus errores, será mejor que empieces a comprender las responsabilidades que tienes- el pelilargo expresaba directamente al castaño y se refería en sí, al apoyo que debía existir entre hermanos -¡SOUICHI!- replicaba Morinaga siendo silenciado por la mano su hermano -Sí lo hecho, no voy a excusarme, abandoné a mi hermano por mucho tiempo, pero no tuvimos una infancia normal fuimos educados con mano estricta e ideas demasiado anticuadas, ambos tuvimos que crecer en soledad, cuando lo comprendí ya era muy tarde, pero Souichi-san no volveré a cometer el mismo error dos veces- Souichi y Kunihiro se miraban fijamente como analizándose detalladamente, ciertamente su primer encuentro no fue muy amable, pero ambos tenían que reconocer que algo había cambiado entre ellos, una convivencia más abierta y sincera se llevaba a cabo poco a poco, pues tenían una persona especial en común que era su hermano y su amante ese joven risueño que ahora los uniría -Bueno me parce que ya lo has comprendido Kunihiro- expresó Souichi con su característica voz dejando en claro que había aceptado al nuevo hermanito idiota -Sí lo he hecho Soui… Soui…chi- Kunihiro trató de ser informal al llamarlo sin honores pero sinceramente no se le daba muy bien, causando una cara cómica en el pelilargo y unas risas amenas entre Masaki y Morinaga. La conversación continuó en todo el desayuno con temas no tan relevantes, algunos sarcasmos de Souichi a las anécdotas del castaño, reclamos por parte de Morinaga y palabras de consuelo de parte de Masaki, rabietas del pelilargo al ver ciertas confianzas entre ellos e intervenciones de parte de Kunihiro cuando lo notaba, aun así la confianza aún no era muy bien establecida, como para abarcar ciertos temas emocionales pero tarde o temprano crecería mucho más hasta el punto en que ambas parejas se verían muy involucradas en una situación emocionalmente relevante…
Después de esa breve convivencia matutina Kunihiro solicitó por teléfono el servicio de taxis del aeropuerto para que pasara a recogerlos, alistaron sus pertenencias y Morinaga se ofreció a acompañarlos pues él tendría que comprar sus pasajes también para su viaje de mañana y algunas cosas que necesitaba para su semana de estadía en Hamamatsu, Souichi no tenía pensado ir a despedirlos pero en cuanto oyó el itinerario de Morinaga se alistó para pegarse a él ese día por completo. Llegaron al aeropuerto de inmediato y se registraron, pasaron algunos minutos y por fin su vuelo era anunciado -Bueno Tetsuhiro prometo volver a verte, antes de que te marches a Canadá te traeré algunos regalos que te serán de utilidad para que no extrañes tanto Japón- Masaki le abrazaba con cariño despidiéndose de su joven amigo -¡Gracias Masaki-san!- Morinaga correspondía aquella muestra de afecto provocando un poco de molestia y un raro sentimiento en Souichi pues nuevamente el asunto del viaje al extranjero era mencionado, el tiempo avanzaba a paso veloz eran unas cuantas semanas más para que cierta persona tan amada por él se marchara; sin embargo Morinaga al ver la expresión que mostraba su amante se separaba rápidamente bromeando con el rubio un poco.
Kunihiro aprovechando la distracción de esos dos se acercó a Souichi para mencionarle algo importante -Souichi-san mi hermano está rebosante de felicidad, ahora que ustedes tienen un vínculo tan fuerte, eso le da la motivación y confianza para seguir avanzando, muchas gracias por lo que has hecho hasta ahora… así que por favor te pido sinceramente que sigas cuidando de él- aquellas palabras sorprendieron al Tatsumi sin embargo las comprendía perfectamente -No tienes por qué pedirlo- le respondió bastante serio cerrando sus ojos y cruzando sus brazos, para Kunihiro aquello parecía una afirmación un poco confusa pero poco a poco el mayor de los Morinaga iba conociendo al joven rebelde del que su hermano estaba tan enamorado, sonrió de lado mientras se acomodaba sus anteojos y le volvía a mencionar más tranquilamente -¡Gracias Souichi-san!.-
Morinaga despidió a su hermano con un abrazo emotivo deseándole buen viaje y agradeciéndole el haber venido a su celebración -Tersuhiro nuevamente felicidades por tus logros conseguidos, estaremos en contacto, si necesitas algo no dudes en llamarme, vendré a despedirte dentro de dos semanas, hasta luego- le respondía Kunihiro con una sutil sonrisa ese era su hermano tan serio por naturaleza, con bastantes defectos como cualquier persona, pero aun así le demostraba que lo amaba como el hermano mayor que siempre deseo ser; camino hasta su amante de ojos azules y mientras se dirigía con él hacía la puerta de abordaje Masaki se despedía de Souichi de manera rápida pero formal, ellos aún no interactuaban de modo ameno algún día tendrían que aclarar sus diferencias; sin embargo el chico de ojos azules no reprochaba la conducta del pelilargo pues era una prueba de que aquel chico de feroces ojos color miel, amaba y protegía a Morinaga de cualquier daño -"Algún día nos llevaremos bien Tastsumi-san… algún día"- pensaba divertido al ver el rostro molesto de Souichi.
La pareja Morinaga-Tasumi observaba partir aquellos dos sin complicaciones, ahora ambos se miraban más tranquilos y relajados ellos estaban creando lazos con sus familiares debido a su romance, estaban iniciando grandes amistades y acumulando amigos que un día sin duda necesitarían…
Una semana después…
Había pasado una semana eternamente larga y estresante en compañía de toda su familia y un "arrimado" como le llamaba de manera despectiva al joven Isogai quien se había pegado a ellos como una real babosa, tuvo que aceptar a la fuerza la petición que su pequeña hermanita le hizo por una obvia amenaza que decía lo siguiente… "Nii-san no le mencionaré a nadie lo que mis dulces ojitos vieron cierto día en el balcón de la casa de Masuda-san, a cambio de eso a Tomoe nii-san, Kurokawa onni-san, Isogai y yo déjanos pasar esta semana a lado de papa en tú departamento, además también es por ti, Morinaga onni-san se fue el día de hoy así que te sentirás solito ¿Verdad que me dirás que si?" recordaba la armoniosa vocecilla de su hermana y los ojitos de borreguito inocente, imaginándose que por dentro seguro se estaba riendo por su insolente amenaza.
-"Traidora chiquilla chantajista, ya sabía qué harías cosas como estas"- renegaba el pelilargo en su mente mirando como Tomoe, Kurokawa y Kanako miraban divertidos una de las tantas películas que el bastardo de Isogai había comprado para una semana en familia; mientras tanto en la cocina su padre e Isogai preparaban otra de sus grandiosas cenas jumbo pues seguramente cenaría y volvería a ver ese maldito televisor que rara vez de utilizaba.
Esa semana había sido muy amena al principio, cuando los invitados llegaron se instalaron como se les dio la gana, Kanako, Tomoe y Kurokawa se encargaba de las labores de la casa, Souji se encargaba de la cena con ayuda de Isogai quien se encargó de abastecer la despensa de nuevo, ya que Morinaga con tantos deberes no había tenido tiempo de hacerlo sin embargo él desconocía por completo la presencia del rubio en el departamento, Souichi sólo le había comentado que sus hermanos y ahora cuñado pasarían esa semana con él y su padre, por lo cual Morinaga quedo bastante tranquilo al saber que su amante tendría la compañía de casi toda su familia y eso fue porque Masuda-san prefirió quedarse en su casa -"Si Morinaga se llega enterar que el bastardo de Isogai está aquí también, me haría una de sus fastidiosas escenas, empezaría con sus suposiciones raras, sus lloriqueos absurdos y se regresaría en el acto dejando sus deberes sin terminar, es mejor que no lo sepa"- pensó en su momento el pelilargo.
La semana se hacía más y más pesada con el paso de los días él seguía con sus deberes en el laboratorio diariamente se levantaba temprano y mientras se alistaba para salir a su amada Universidad escuchaba los ajetreos de todos por todo el departamento, el ruido que hacia su viejo en la cocina, las voces y conversaciones de Tomoe, Kurokawa e Isogai en la sala, su hermana cantando desde muy temprano en el baño alistándose también para ir al colegio -"¡Aah! Extraño tanto el silencio y la tranquilidad de antes"- expresaba en pensamientos recordando que lo único que escuchaba en las mañanas era a su amante tararear mientras cocinaba el delicioso desayuno para ellos dos -"Sólo tú y yo"- suspiraba mientras leía una y otra vez todas las conversaciones que tenía con Morinaga en las noches a través de su celular; ese había sido el medio de comunicación por excelencia que Souichi había optado para estar en comunicación con su persona especial.
La convivencia familiar había sido muy amena, debía reconocer que amaba y extrañaba la cercanía de su familia, pues así había sido criado, dentro de un ambiente amoroso y muy unido, conversar con su padre y hermano, escuchar las historias divertidas que Kanako le platicaba, escuchar inclusive a kurokawa hablar sobre su empleo y planes con Tomoe a futuro, todo eso estaba bien pero durante casi dos años su estilo vida había cambiado rotundamente y estaba muy acostumbrado a él.
Rentar ese departamento con su ayudante, convivir con él día a día, tener su espacio propio, estar en soledad era agradable, tener peleas, reconciliarse, comenzar a conocerse más y más, llevar una relación sentimental abierta con él, formalizarla, compartir su espacio, guardar su secreto de su familia era sin duda la situación más difícil, comportarse como normalmente lo hacía era complicado pues él había aprendido a expresar sus emociones cuando de Morinaga se trataba.
Las cosas se complicaban cuando Isogai le hacía bromas de mal gusto y lo sacaba de sus casillas con el tema de la relación con su amante -Y dime Souichi-kun ¿Ya hablaste el día de hoy con Morinaga-kun? ¿Cómo se encuentra? De seguro lo extrañas mucho je je je- aquellas bromas ocasionaban que Tomoe y Kurokawa lo miraban atentamente, pues al menos Souichi sabía que Kurokawa sabía lo de ellos pero Tomoe aún no o al menos eso pensaba el chico de cabello largo quien cambiaba el rumbo de la plática hábilmente -¡Cállate! no sé de qué hablas, mejor dime tú celular no es ese que está en el lavabo mojándose- No sabría con qué cara mencionarle a su hermano la relación amorosa actual que tenía con su ex kohai, cuando él hizo hasta lo imposible por entrometerse en la suya -"Tarde o temprano tendré que hablar contigo Tomoe pero ahora no, aún no"- pensaba nervioso saliendo de la situación peligrosa que Isogai creaba.
Su linda hermanita no se quedaba atrás -Nii-san… Nii-san… Nii-san… ya dime ¿Cómo se te declaró Morinaga onii-san? ¿Cómo fue tu primer beso? ¿Tú lo besaste primero? ¿Cuándo comenzaron a ser novios? ¿Eres cariñoso con él? - siempre acosándolo con peguntas que lo hacían sentir muy avergonzado cuando estaba sólo en su habitación, lo bombardeaba con infinidad de cuestionamientos que la verdad jamás contestaría, sin embargo otras series preguntas lo hacían temblar por dentro -¡Oh! Nii-san dime ¿En verdad quieres que Morinaga se vaya a Canadá? ¿No te sentirás solo? ¿No te sientes triste? ¿Lo extrañaras? ¿Qué pasará con ustedes? ¿No piensas detenerlo?- la pequeña no tenía malas intenciones al preguntarle todo aquello simplemente estaba muy preocupada por él.
Ciertamente Souichi pensaba y analizaba con detenimiento cada cierto detalle en cuanto a su situación una vez que Morinaga se fuera al extranjero, sin embargo no se podía imaginar ese momento aún o al menos él mismo trataba de resistir pensar en eso, pues su corazón de aceleraba y su cuerpo comenzaba a temblar desmedidamente -Contrólate Souichi… No piense en ello… simplemente no pienses… cálmate- se susurraba una y otra vez aquellas frases dándose valor y ocultando sus sentimientos en lo más profundo de su ser, ¿Cuánto más soportaría? No quería averiguarlo aún…
Y para rematar su estado anímico de sentimientos encontrados su padre quien casi no se metía en su vida privada le cuestionaba algo nuevo que jamás le había mencionado antes -Sou-kun he estado pensando mucho en esto y bueno ahora que Morinaga empieza esta nueva etapa, con su nuevo trabajo, su vida en el extranjero, conocerá a más personas, se desarrollará profesionalmente y pues quien sabe tal vez conozca a alguien y pues formalice algo, una vez me comentó que no tenía pareja aún, pero bueno muchas cosas pueden pasar ja ja ja en fin, me preguntaba ¿Tú que camino vas a tomar? a parte de la investigación que tanto te apasiona ¿No tienes planeado o pensado en formar una familia? ¿Comenzar a salir con alguien? Debes de tener muchas jovencitas tras de ti y bueno no todo en la vida es trabajo, también están los sentimientos, las relaciones, el amor y bueno cada quien toma su propio camino hijo- Souichi se había quedado sin habla al escuchar a su viejo hablar, ya que el hombre mayor desconocía por completo sus sentimientos y su actual situación junto con Morinaga, aquellas sinceras palabras eran el reflejo de la preocupación de un padre -tus hermanos ya están tomando sus propios caminos, Tomi-kun ya se realizó en lo profesional y también en lo sentimental je je je ya lo he asimilado y no tengo quejas pues él es muy feliz, Kana-chan es pequeña aún pero dentro de algunos años crecerá y también tomará sus propias decisiones, tú ya cumpliste con cuidar de ellos y te lo agradezco pero no quiero que mi hijo mayor este sólo-.
Souichi no respondió nada conciso y Souji no lo presionó a hacerlo pues conocía como era el carácter de su hijo mayor, quería que lo analizará con calma y que se sincerara un poco con su viejo pues una de las mayores dichas que aquel hombre mayor podría tener, era saber que su hijo mayor amara con devoción a alguien que no fueran sus experimentos e investigaciones.
La agotadora semana por fin terminaba y como era costumbre para la familia Tatsumi un día tan especial llegaba -"El aniversario de mama es mañana, por fin podremos ir a visitarte todos juntos"- expresaba cierto pelilargo en su mente mientras escribía a toda velocidad un mensaje a Morinaga indicándole las actividades que tendrían el día de mañana, se encontraba en el silencioso pasillo de las habitaciones, pues el sonido y vibración del celular podría despertar a su viejo que dormía plácidamente después de un día fructífero con su amada familia.
Toda esa semana a muy altas horas de la noche se comunicaba con Morinaga de esa manera pues en el día con toda su familia a su alrededor era imposible hacerlo, se pasaban mensajeando una hora antes de descansar, contándose todos los detalles de su día, el Tatsumi se sentía muy feliz en ese momento pues de alguna manera sentía que su amante estaba cerca de él -¡Morinaga!- suspiraba esperando su tan añorada respuesta, de repente el sonido a nivel mínimo de su celular se dejó escuchar, leyó el remitente y abriendo la tapa de inmediato comenzó a leer.
-Así que mañana… mañana por fin regresas… siempre es una larga espera ¡Aaaaaah!- suspiró con fuerza apretando su celular en su mano mientras su ojos brillaban leyendo una y otra vez el mensaje que su amante le había mandado tan solo unos segundos atrás…
-"Buenas Noches Souichi:
Mañana muy temprano regresaré a Nagoya, tengo muchas cosas que contarte sobre el nuevo trabajo, trataré de llegar al cementerio a la hora acordada, me encuentro arreglando todo el papeleo de mi transferencia a Canadá, no pude encontrar aún residencia cerca, así que creo que tomaré la primera opción que me habían ofrecido, compartir un departamento con un colega, bueno te contaré los detalles en cuanto nos veamos. Te extraño tanto amor… perdona por tardar en contestar el mensaje, tal vez ya estés dormido… no importa si no contestas… sólo quería avisarte… que descanses amor mío…
TE AMO… Morinaga."-
No se dio cuenta que Isogai lo había seguido al pasillo de las habitaciones y que venía caminando despacio como una víbora detrás de él, estaba tan concentrado en la pantalla del móvil y comenzaba a responder el mensaje suspirando de nuevo, cuando una voz detuvo todas sus acciones.
-Souichi-kun ¿Tanto así extrañas a tú pequeño amante?- la voz que formulaba esa pregunta hizo que un escalofrío recorriera su espina dorsal y que sus labios casi soltarán un grito que logro acallar con increíble autocontrol.
-¡ISOGAIIIIIIIIIIIIIIII!- Souichi miraba a Isogai con ojos afilados, estaba realmente molesto, todo el bendito día estuvo acosándolo y ahora cuando creyó que todo el mundo estaría dormido y él por fin podría conversar aunque sea por medio de mensajes de texto con su amante, es interrumpido súbitamente.
-Perdona… perdona no quise espantarte… es que te vi tan emocionado y te escuché suspirar tan fuerte que supongo que es un mensaje de Morinaga-kun- dijo sarcástico acercándose ágilmente a su lado y tratando de mirar la pantalla del móvil con sumo interés.
-¡Eh!... por qué dices eso- Souichi cerró con rapidez la tapa del móvil evitando que Isogai siquiera pudiera leer una bendita palabra de ese mensaje, sin embargo su nerviosismo y su reacción le confirmaban a Isogai su teoría.
-Bueno pienso eso por… por la tierna escena que Kanako-chan y yo vimos la semana pasada en casa de Masuda-san- con un giño de ojo y una voz susurrante Isogai le confesó aquello mostrándole una sonrisa de lado mirándolo fijamente a los ojos.
-¡QUEEEEE!- sin pensarlo dos veces exclamo con fuerza, pero recordó donde estaba y con velocidad se tapó la boca esperando que ni su padre, ni su hermana pequeña, ni su hermano lo hubieran escuchado.
-ja ja ja ja Souichi-kun estabas tan anonadado por ese beso, que no te diste cuenta que yo estaba ahí también ja ja ja ja- la risa escandalosa de Isogai hizo que Souichi lo tomara con fuerza del brazo y lo arrastrara lejos de ahí, atravesó la sala en donde Kurowaka dormía y roncaba perdidamente, caminaron a la puerta principal en donde salieron al pasillo fuera del departamento.
Eran altas horas de la noche casi entrando a la madrugada, era un edificio con inquilinos muy tranquilos a esa hora todos por lo regular estarían dormidos y nadie andaría por ahí, ese lugar era el indicado para aclarar aquello dicho por ese maldito rubio que enfrente de él le miraba divertido y esperando con ansias escuchar las excusas que diría aquel tirano a quien apreciaba bastante -pe… pe… pero… Kana… Kanako fue la única… que… que nos vio esa… no… noche, ¿Ella te lo contó verdad?- comentaba y cuestionaba nerviosamente Souichi haciendo conjeturas equivocadas sobre su pequeña hermanita -Ella siempre está contándote cosas sobre nosotros, ahora si me… me va a oír esa niña no tiene límites- refunfuñaba apretando sus puños fuertemente mirándolo con molestia.
-¡No!, por supuesto que no, Kanako-chan no me dijo absolutamente nada sobre eso- le dijo con voz seria haciendo callar a Souichi quien le miraba confundido -Lamento informarte que yo también estaba presente en ese momento, me encontraba fumando muy tranquilamente en ese balcón mucho antes de que ustedes dos llegarán, hablarán y se pusieran de tortolitos enamorados- comentó divertido recargando sus brazos sobre el barandal mirando hacia la avenida.
-… … …- Souichi se quedó sin palabras, mirando al suelo tratando de hacer memoria sobre esa noche cuando había besado a Morinaga en casa de Masuda-san, pero lo único que recordaba a parte de haberse besado intensamente con su amante fue el grito de felicidad de su hermanita dio cuando los descubrió y el trabajo que le costó calmar su gran euforia.
-Cada vez me sorprendes más y más… jamás pensé que fueras "tan sincero"… bueno si se trata de Morinaga-kun creo que todo es posible- escucho a Isogai y sus ojos temblaron al mirarlo, haciendo que un sonrojo comenzara a teñir sus mejillas, no le gustaba para nada que Isogai tuviera la maldita suerte de ser espectador de esos momentos tan íntimos con su ahora amante.
-¿Dime a quien se lo dijiste?- cuestionó lo más calmado que pudo, mirando fijamente a Isogai, tratando de descubrir en su respuesta verdad o mentira.
-¡Eh!- Isogai volteo su rostro y le miro sorprendido pues no esperaba esa reacción -A nadie- contestó honestamente, pues se esperaba un mar de ira avecinarse sobre su persona o incluso una lluvia de golpes de parte del pelilargo pero lo único que obtuvo fue una pregunta de manera tranquila y directa.
-… … … - Souichi lo analizaba detenidamente, no descubría sarcasmo o mentira en su respuesta, sin embargo no se confiaba pues aquel tipo sin duda era un zorro muy astuto.
-¡Ah ya entiendo! Mira yo…. Escucha es verdad Souichi-kun… podré fastidiarte todo el tiempo… solo a ti… lo admito me encanta molestarte pero... pero nunca develaría un tema tan delicado como este, no soy ningún idiota- lanzó un suspiro fuerte mientras regresaba su mirada tranquila al paisaje que tenía frente a él -Hablar de ese tema sólo les corresponde a ustedes dos… aunque me atrevería a decir que sólo a ti… ya que si fuera por tu noviecito todo el mundo lo sabría ya- le mostró una sonrisa sincera imaginándose a un Morinaga siendo amenazado con un arma militar.
-Morinaga, ha cumplido su promesa de guardar el secreto… así que por favor no le digas a nadie, ya bastante tengo con lidiar con Kanako… no quiero que nadie más de mi familia se entere- Souichi le respondía con tranquilidad apretando fuertemente el barandal del pasillo con sus manos.
-¿Y por qué no?- le cuestionó mirándolo con sorpresa -¿Cuándo serás lo suficientemente honesto para hablarlo con ellos?- le sostuvo la mirada con real interés, esperando la respuesta a su cuestionamiento.
-¡Eh!- Souichi le miro con el entrecejo arrugado, para él era mucho mejor mantenerlo en secreto, era un tema delicado y aún no sabía de qué manera lidiar o hablar de su relación con Morinaga, era cierto que se había enamorado, era verdad que ese chico era lo más importante y especial para él, estaba consiente que él había establecido su relación y durante casi cuatro meses de convivir como amantes se sentía feliz y tranquilo, pero aún no estaba listo para confesarlo a su familia.
-Souichi-kun tienes una maravillosa familia, todos ellos son tan buenas personas, comprensibles, de amplios pensamientos, sin tapujos de moral… sin duda ellos comprenderían tu relación y es más la aceptarían sin criticarte siquiera. Tu familia conoce y aprecia mucho a Morinaga-kun, ese muchacho es un libro abierto con todo el mundo, sincero y devoto a ti, por Dios Souichi todos se han dado cuenta de eso… a Morinaga-kun no le incomoda expresar su gran amor por ti… yo que sé lo de ustedes desde hace tiempo y me es más fácil identificar lo mucho que ese chico te ama y soy consciente que me odia por completo ya que piensa que yo quiero algo contigo ja ja ja ja ja- expresa con sinceridad Isogai riendo a causa de la última frase dicha.
-¡Que dices!- Souichi exclamo a las palabras dichas por Isogai, le hablaba con toda confianza como un buen amigo apoyándolo a decir la vedad al mundo, además aquel rubio sabía ciertos detalles y la molestia que Morinaga mostraba con él era una de ellas.
-Souichi-kun sabes muy bien que si hay alguien que ponga de nervios a tu lindo ex kouhai ese soy yo, simplemente con el hecho de hablarte se pone realmente celoso ja ja ja ja ja- Isogai reía tranquilamente recordando todas las caras de molestia que le mostraba aquel chico de ojos verdes cuando se hacia el chistoso con su amado Souichi.
-Celoso…- Souichi susurró más para él que para Isogai -Morinaga es un idiota… sigue desconfiando de mi- exclamaba sincero, tal vez pensaba en voz alta o es que simplemente quería compartir aquello con Isogai, pues aquel escuchaba su voz y dibujaba una sonrisa en su rostro mientras le respondía.
-ja ja ja ja Idiota sí, lo es ja ja ja ja… pero te equivocas en algo… no desconfía de ti… ¿Aun no te queda claro?… ese joven confía en ti con los ojos cerrados por que te ama… en quien no confía ni siquiera un poquito es mi ja ja ja ja- era divertido saber que él era una amenaza para aquel amable joven de cabellos negro azulados y se divertiría haciéndole emberrinchar todo lo que fuera posible, Morinaga-kun le agradaba mucho debía reconocer que ese chico había transformado de una manera increíble al chico de cabello largo que ahora estaba enfrente de él, había conquistado su corazón al grado de hacerle comprender la relación de su hermano menor, aceptar a su amigo Kurokawa como parte de su familia, incluso con él ahora mostrarse tan enamorado y sincero, tal vez lo hacía inconscientemente, pero siempre que podían hablar tranquilamente Isogai lograba de alguna manera hacerle expresar a Souichi sus sentimientos y emociones pero aquello sólo era posible porque Souichi sentía un fuerte amor por Morinaga.
-Tú tienes la culpa… por siempre andar haciéndome estúpidos comentarios y bromas de mal gusto- ahí estaba su primer reclamo, Souichi era consciente de que él era la causa de los celos de Morinaga.
-ja ja ja ja ja lo sé muy bien… pero te confieso que me divierte mucho hacerlo ja ja ja ja ja- y ahí estaba su sarcástico comentario que lo hacía divertirse a lo grande, sería divertido mientras durará pues llegaría el día en que él no sería ningún problema más, para la relación de esos dos.
-Cállate idiota… tú no tienes que estar soportando los lloriqueos de ese idiota- le encantaba escuchar los reclamos de Souichi y ver las expresiones de su rostro, sin duda le gustaría en un futuro entablar una amistad sincera con él.
-ja ja ja ja ja no eso sólo te toca a ti ja ja ja ja ja- aunque en estos momento para Isogai aquel tirano ya era su amigo y como tal lo ayudaría a poder expresar un poco más aquel gran secreto que guardaba recelosamente en su corazón.
-… … …- Souichi lo miraba como ojos asesinos, veía a aquel cínico reír despreocupado a sus costillas, en verdad aquel rubio se divertía fastidiándolo a más no poder.
-Bueno ya, regresando a lo que hablábamos antes ¿Cuándo le dirás a tu familia que tienes un amante?- Isogai se tranquilizó limpiándose las lagrimillas de sus ojos cuestionándole con más seriedad.
-¡No somos amantes!- Souichi negó con fuerza, erizándose como un felino él bien sabía que aquello era mentira, pero no se lo iba a confesar a aquel idiota primero, eso jamás lo haría o al menos eso creía.
-¡Eh! ja ja ja ja ja si como no….- mencionaba con burla acercándose a Souichi muy despacio mientras le susurraba de manera pícara cerca de su oído -Entonces… ¿Así es como ustedes se despiden? Abrazándose, acariciándose y besándose con pasión… esas muestras de amistad no las conocía ja ja ja ja- terminaba su comentario muerto de risa.
-¡MALDITO BASTARDO!- Souichi temblaba de ira estaba saliéndose de su autocontrol y en cualquier momento se le lanzaría a golpes.
-Souichi por favor se honesto… ya antes te había visto besándote con Morinaga-kun y fui testigo de otras cosas… aunque en aquella ocasión en verdad me sorprendí y quedé en shock… ya que conocía tu anterior forma de ser y en verdad no podía creerlo- expresaba seriamente Isogai haciendo remembranza de hechos anteriores.
-¿Anterior?- cuestiono Souichi con una ceja levantada y cruzado de brazos.
-Sí… anterior- le respondió son el dedo índice levantado y ojitos brillosos -Aquella vez Morinaga-kun te besaba con pasión y deseo… y en plena calle… Tú te resististe al principio pero debido al calor del momento cediste inconscientemente y no sólo fueron besos "que picaros"… sí que fueron extremos… corrieron con suerte de que nadie más los viera ja ja ja ja no puedo olvidarlo tenía una excelente vista para mirar ja ja ja ja- le mencionaba primero con ojos afilados y una cínica sonrisa, para después cambiarla por una cara completamente impactada colocando sus manos en sus mejillas como recordando cada pequeño detalles de lo visto esa primera vez, Isogai era un excelente actor las expresiones faciales se le daban de maravilla.
-... ... ...- Souichi iniciaba la cuenta regresiva comenzando por el 10 al llegar al 0 aquel Idiota en verdad necesitaría de una ambulancia si quería sobrevivir.
-Pero lo que vi hace unas semanas fue diferente… fue a dos personas demostrándose amor mutuo, la forma en que se hablaban y se miraban me dejo impresionado, pude notar que ya existe más comunicación y confianza entre ustedes… pude ver que ya no le eres tan indiferente en cuando a las muestras de amor se refiere, incluso eres participe de algunas… además tú Souichi iniciaste ese… tierno y majestuoso beso- cambio el tono de su voz, mirándolo detenidamente mientras le expresaba con seriedad y tranquilidad su reacción al recordar aquel momento tan tierno que presencio esa noche en el balcón de la casa de Masuda-san, al terminar sólo le sonrió con amabilidad.
-¡… … …!- Souichi sabía que no había ninguna burla en aquellas palabras, no había reclamos o sarcasmo alguno en ese cometario, el idiota de Isogai había visto en primera fila aquel momento intimo entre ellos dos, él había sido honesto con Morinaga y era verdad él lo había besado efusivamente y lo había provocado en ese momento, la reacción lógica de su amante fue responder y sabía cómo lo haría, una ola de emociones caería sobre él, pero no le importaba esos eran los pequeños momentos en que ambos eran honestos y sólo les pertenecían a ellos, el tiempo y el mundo desaparecían y se dejaba arrastrar en segundos, no le importaba nada ni nadie, él era feliz en ese momento teniendo a Morinaga a su lado.
Aunque a veces tenían que ser muy precavidos ya que los accidentes suelen suceder y siempre pueden ser descubiertos por las personas menos esperadas, como la efusiva Kanako que grito y los trajo a la realidad de golpe o como Isogai que se escondió para no perderse la escena por nada del mundo -Fue lindo verlos, además él te correspondió como debía, ¿Morinaga sabe guiarte muy bien verdad?… ambos se desconectaron del mundo por completo, fue una linda despedida para tu ex kouhai... aunque… unas horas de SEXO hubieran sido mucho me…- en vedad Isogai tentaba a su suerte con ese tipo de comentarios y este no fue concluido a causa de un par de manos que súbitamente evitaban con fuerza el paso de aire a sus pulmones.
-¡Mu…e…re…te… Mu…e…re…te… Mu…e…re…te!- la cuenta regresiva que se había puesto en pausa continuo, a causa de esa palabra que Isogai remarcó con fuerza haciéndole terminar su conteo a Souichi quien le miraba como un asesino psicópata, sin embargo por mucha fuerza que ese lindo tirano aplicará, para su desgracia Isogai tenía técnicas muy efectivas para liberarse de aquel demonio antes de entregar su alma al más allá.
-cof cof cof ¡Vamos Souichi-kun! cof cof no te enojes… ¡Ey! Sólo piénsalo bien… Souji ha estado casi un mes con ustedes de seguro… no han podido jugar como se debe- agitadamente trataba de llenar sus pulmones de aire nuevamente, mientras seguía provocando a su suerte -Pienso que Morinaga y tú no han tenido un momento completamente a solas desde que llegamos- jadeaba y normalizaba su voz comentándole aquello con toda la tranquilidad del mundo -Tú y el deben de estar algo frustrados ¿Cierto?- Isogai le giño el ojo remarcando aquella frase con tanto cinismo que Souichi no quiso seguir parado en ese lugar se giró en dirección al departamento e inicio a caminar de manera pronta.
-¡VETE AL DIABLO MALDITO BASTARDO!- no sin antes maldecirlo a todo pulmón como de costumbre.
-Souichi-kun espera… espera- Isogai le llamó con una sonrisilla en su cara mientras lo tomaba del brazo para evitar que entrara al departamento -Es totalmente normal y natural desear a tu pareja, solo déjate llevar y disfrútalo- le susurró con suave voz en su oído una vez que le dio alcance -¡Que mierda dijiste!- Souichi se puso rojo hasta las orejas girándose con velocidad para hacerle frente, aquella cínica frase que el rubio le había dicho era vergonzosa o por lo menos para él, quería golpearlo, patearlo, lanzarlo por barandal del departamento, lo pescó del cuello de su extensa playera que traía puesta para dormir y lo miro con ojos asesinos de nuevo, no podía hacer escándalo Souji estaba en su habitación descansando, su linda hermanita en la habitación de Morinaga junto con Tomoe y el idiota de Kurokawa en la sala si armaba alboroto ahí a fuera todos saldrían a cuestionarles la razón, odiaba en sobre manera no poder sacar su rabia, pero ahora las visitas en su casa eran su freno a tratar de controlarse un poco más -Vamos, vamos… Souichi-kun sabes que tengo razón… los dos somos hombres, sabes bien a lo que me refiero con eso… cuando estás enamorado de alguien y la relación ha avanzado a una convivencia mucho más íntima y con ello me refiero a tener "SEXO", el distanciamiento y el no poder convivir con esa persona libremente, te genera una sensación de ansiedad y frustración- Isogai había tomado sus muñecas con sus manos con mucha calma mientras decía aquello desprendió las manos de Souichi de su pijama y las descendió suavemente mientras continuaba hablando -quisieras poder tenerla a tu lado, acariciarla con libertad, tomar sus manos, su rostro, abrazarla, sentir su calor junto al suyo, acariciar su cabello, decirle lo que sientes y piensas, escuchar su voz, reflejarte en sus ojos… besar sus labios- segundos después lo sujeto de los brazos y le miraba fijamente a los ojos concluyendo sus directas palabras -En pocas palabras estar siempre a su lado-.
-¡CALLATE IDIOTAAAA!- grito para callarlo, agachando su rostro al piso, su cuerpo comenzó a temblar apretó sus puños y ojos con fuerza para no verle la cara, sin embargo para su desgracia era cierto todo lo que Isogai le dijo, antes de que ellos llegaran de vista, Morinaga y él había tenido tres meses de relación como amantes formales y la intimidad entre ellos mejoró bastante, los besos y esos encuentros íntimos se repetían continuamente por voluntad de ambos, Souichi había experimentado ese cambio en su convivencia diaria, mirar, acariciar y besar a Morinaga de manera consiente se le hizo completamente natural, le gustaba mucho hacerlo aquel chico le atraía bastante pero jamás lo razonó tan abiertamente, él era en cierta manera demasiado inexperto en todo aquello que le sucedía, jamás había tenido una relación sentimental tan íntima con nadie, Morinaga sería su primera vez en todo lo que viviría de aquí en adelante, aprendía sobre la marcha dejándose guiar por su amante, poco apoco descubría cosas nuevas y las aceptaba por aquel sentimiento llamado AMOR que invadía totalmente su corazón. Recordaba aquellas tranquilas pláticas en su habitación, en el laboratorio, el restaurant familiar, cuando caminaban por las calles, recordaba los gestos, ademanes y reacciones de Morinaga, al conversar sus manías al mover sus manos, sus labios, sus ojos al mirarlo, sus caricias, el calor de su cuerpo cuando lo refugiaba en un abrazo, las noches que dormían tranquilamente juntos sin ninguna connotación sexual y lo que más le gustaba sus diversas sonrisas.
Souichi cayó de golpe a la nueva realidad que estaba por enfrentar dentro de poco tiempo, el estar fingiendo ante los demás que entre ellos no pasaba nada le causaba zozobra, el no tener la oportunidad de estar a solas incluso para hablar un momento le generó en ese momento un sentimiento en el pecho que no conocía, levantó su rostro para mirar a Isogai con asombro -"ansiedad"- pensó terminando su autoanálisis -"no, no es posible… yo no me siento ansioso… eso es ridículo… porque tendría que estarlo… Morinaga ha estado aquí conmigo… él ahora está de viaje pero… regresará mañana y todo volverá a la normalidad… mi familia se ira y Morinaga… Mori… Morinaga… también se… ira"- sus ojos temblaron al abrirse completamente, la partida de su amante hacia el extranjero le atravesó el pecho sin miramientos, Morinaga se iría a trabajar muy lejos, dentro de una semana ellos ya no estarían juntos, su cuerpo tembló más fuerte haciendo preocupar a Isogai quien lo llamo preocupado.
-Souichi-kun… Oí Souichi-kun ¿Estás bien? Souichi-kun… Oí…- Isogai no dejaba de llamarlo sin embargo Souichi seguía callado con la vista perdida en el suelo, sin embargo sus hermosos iris dorados temblaban y se cristalizaban rápidamente.
-¡NO ESTOY BIEN MALDICIÓN!… ¿POR QUE TENIAS QUE DECIRME TODO ESTO?- Souichi gritó sincero con gran molestia y tristeza combinadas en su voz, se soltó bruscamente de su agarre y se separó dos pasos hacia atrás para verlo directamente a la cara con sus manos temblantes en puño, sus ojos no pudieron contener aquellas lagrimas que se resbalaron por sus mejillas sin poder evitarlo, rápidamente las limpio con una de sus manos en un movimiento bastante brusco.
-¡EH! Souichi-kun que…- Isogai se sorprendió mucho con su comportamiento, de manera audaz relacionó todas las situaciones habidas y por haber entre esos dos y cuando descubrió la razón no pudo pronunciarla primero, debido a que Souichi se deshago gritándosela.
-¡MORINAGA SE VA A IR A CANADÁ EN UNA SEMANA!- Souichi exclamaba con dolor en su rostro, fruncía su ceño con total frustración -Él tiene una plaza en la sede de la Farmacéutica S… ese lugar está en el extranjero… muy lejos de aquí… cubrirá un puesto estable por tiempo indefinido… un año, dos, tres… no lo sé… se marchará en una semana… en una semana… ya no… ya no… viviremos juntos... me quedaré solo… aquí yo… viviré solo…- sus finas lagrimas mojaban su rostro rápidamente sin vergüenza, el limpiarlas de su rostro no era de ayuda pues esas emociones contenidas deseaban salir de su sistema en forma de agua salada, su cuerpo temblaba tan fuerte que se abrazó así mismo y concluyó con un grito nuevamente -¿TIENES ALGUNA MALDITA IDEA DE CÓMO ME SIENTO IMBECIL?- Souichi respiraba agitado estaba muy molesto odiaba confesarle sus sentimientos a Isogai, se sentía muy vulnerable al pronunciarle aquellas palabras sus emociones se revolvían, se sentía tan frágil y triste que no podía controlarlo. No quería pensar en su separación con Morinaga, había dejado el tema de lado hasta que fuera necesario afrontarlo, pero en ese momento Isogai dijo todo aquello y Souichi se descontrolo por completo, su vista estaba perdida en el suelo, sus largos cabellos tapaban su rostro, trataba de controlar el temblor de su cuerpo, así como el llanto que no quería detenerse se sentía muy avergonzado.
-Ya veo… así es como realmente te sientes Souichi-kun- exclamó tranquilamente Isogai mientras se giraba un momento de nuevo a observar la vista nocturna buscando en su pantalón sus cigarrillos, saco uno y lo colocó en sus labios, dejo la cajetilla en el barandal, buscando ahora su encendedor y poder prender su cigarrillo con delicadeza, dejó igualmente el encendedor de metal sobre la cajetilla, se recargo de espaldas en aquel barandal frio, dio varias caladas al cigarrillo, mientras mantenía silencio como tratando de analizar la situación en ese momento y dirigirse a ese chico de la mejor manera posible, suspiro con fuerza y comenzó a hablar tranquilamente -Souichi-kun voy a responder a tu pregunta… la respuesta es sí… si tengo idea de cómo te sientes… si la persona que yo amará con tanta fuerza se fuera por tiempo indefinido muy lejos de mi lado por el motivo que fuese… estaría fatal, mis emociones estarían muy revueltas entre ira y nostalgia, es imposible no sentir eso cuando amas tanto alguien- miraba con ternura a Souichi quien lentamente levantaba su rostro y miraba esos ojos irritados por el llanto -Souichi-kun… tú estás muy enamorado de Morinaga-kun eso es bastante claro para mí, han estado juntos por más de 6 años y si no me equivoco ya tienen más de dos años viviendo juntos, ¿Morinaga-kun logró conquistarte cierto? Tú te enamoraste perdidamente de él, Son amantes ahora ¿Verdad?- Isogai cuestionó directamente a un Souichi completamente vulnerable quien lo miraba con asombro y desviaba su mirada hacia un lado sonrojándose levemente -je je je supongo eso fue un sí- rio amistosamente mientras volvía a dar una calada a su cigarrillo -Bueno entonces… mis sinceras felicidades Souichi-kun… tienes un joven amante de diez… Te lo dije hace tiempo, tienes mucha suerte al conseguir un novio como él- Souichi se sonrojaba aún más, su temblor había desaparecido, ahora respiraba con normalidad, seguía mirando hacia otro lado, pero lo más curioso es que no reclamaba ni negaba ninguna palabra dicha por Isogai quien le miraba muy sonriente -Debes decírselo a tu familia- aquella frase le hizo voltear con velocidad hacia Isogai -¿Crees que ellos te juzgarán? ¿Crees que no aceptarían a Morinaga-kun como tu amante?- le cuestionó mirándolo directo a los ojos -Toda tu familia de verdad aprecia a Morinaga-kun, Kanako-chan lo adora incluso le llama Onii-san ja ja ja ja ella lo sabe perfectamente eso es muy notorio, Masuda-san se preocupa mucho por él lo ve como a un sobrino más ya que ha convivido mucho con ustedes estos años, Kurokawa tiene sospechas sobre su relación pero se mantiene a raya mi amigo es muy prudente, sin embargo se preocupa por los sentimientos de Morinaga y bueno Tomoe-kun y Souji-san aún que no tienen ninguna idea de su relación, están encantados de ver que cuida muy bien de ti, te apuesto que si se los dices será una agradable gran sorpresa, pero nadie los juzgaría… sólo mmm…- le decía mientras terminaba su cigarrillo y miraba a la calle con una mirada pensativa -¿Sólo que?- cuestionaba Souichi nervioso -Creo que sólo te harían única pregunta… tu respuesta sería lo realmente importante… y lo único que les importaría a todos ellos- le regreso la mirada al joven de cabellos largos que rápidamente cuestionó -¿Qué pregunta?- Isogai le sonrió sincero y le cuestionó enseguida -¿Eres feliz Souichi?-.
Souichi abrió los ojos a todo lo que daban, sus labios se entumecieron, su garganta no podía pronunciar ningún sonido y ahora si su sonrojo inundaba hasta sus orejas, pero no desvió su mirada, Isogai comprendió su respuesta al ver esos dorados ojos brillar intensamente -¡Ah ya veo! así que tu respuesta es…- no termino su oración cuando inesperadamente escucho la voz más tranquila y sincera de aquel chico de larga cabellera -Soy muy feliz Isogai… amo a Morinaga más de lo que imaginaba… él es mi amante desde casi 4 meses- Isogai tenía los ojos abiertos como platos jamás se imaginó que un día escucharía hablar así a ese chico tirano frente a él, pestañaba varias veces pues sus ojos no creía lo que veían Souichi sonrió sutilmente por unos segundos, al tiempo que suspiraba y caminaba lentamente hacia el brandal cerca de Isogai mientras le comentaba sutilmente -Morinaga y yo hicimos un trato… yo se lo contaría primero a mi familia… y después juntos hablaríamos con ellos… pero por ahora… no puedo hacerlo… sé muy bien que no es justo para Morinaga… pero… pero yo necesito tiempo… mucho más tiempo- llegaba la barandal y colocado sus brazos en ellos recargo su barbilla mientras seguía hablando -Sí hay algo que me agrada de ese Idiota es que siempre cumple mis caprichos… aunque si por él fuera no solo lo sabría mi familia… el mundo entero se hubiera enterado- de nuevo otra sonrisa se dibujaba en el rostro de Souichi quien miraba la vista que ofrecía la noche, en su pensamiento solo podía ver a Morinaga sonriendo como idiota y eso le hacía sonreír a él también, se incorporó estirando con fuerza sus brazos hacia arriba, tomó sin permiso la cajetilla de cigarros de Isogai, cogió y encendió uno a prisa, dándole una profunda calada, dejo escapar el aire con lentitud mientras suspiraba con fuerza y le comentaba a Isogai con los ojos cerrados -¡Aaaaah! Ahora ya lo sabes todo bastardo… siempre consigues que te cuente mis problemas… así que ya déjame en paz de una maldita vez…- la voz que ahora el joven Taichirou escuchaba era aquella grave y gruñona que el joven tirano solía usar siempre, esa que le indicaba que volvía a ser el mismo de antes, estaba muy emocionado en esos momentos Souichi se había sincerado por unos momentos con él, pudo darse cuenta de la situación emocional por la cual atravesaba, ahora conocía los detalles más importantes de esa relación, consideraba a Souichi como su amigo y Morinaga no le era indiferente, al contario admiraba aquel chico de gran tenacidad y paciencia por haber enamorado y hecho cambiar el carácter a Souichi Tatsumi el terrible hermano homofóbico de Tomoe-kun y esposo de su mejor amigo Kurokawa.
Si bien era cierto Souichi Tatsumi seguía siendo el mismo tirano de siempre, la misma esencia se mantenía intacta en él, lo que lo caracterizaba su mal carácter y poca paciencia seguirían presentes siempre, pero en pensamientos había que admitir que se mostraba más flexible que hace mucho tiempo atrás, era la tercera etapa cambiante que Isogai lograba descubrir en Souichi, la primera había sido cuando descubrió la relación con su Kouhai por primera vez y la negación rotunda de Souichi, la segunda cuando Kanako le comentó que su hermano mayor estaba muy triste y preocupado por una pelea con Morinaga y aquella vez Isogai había podido hablar con él descubriendo que Souichi estaba sufriendo por la separación que en ese momento tenían, aconsejándole en ese momento que hablaran tranquilamente los dos sobre sus sentimientos y ahora confirmaba casi un secreto de estado… Morinaga Tetsuhiro y Souichi Tatsumi eran amantes, AMANTES eso eran palabras mayores y también sentía nostalgia que esos chicos que por fin consolidaban su relación sentimental tendrían que separarse de nuevo y esta vez por un tiempo indefinido… parecía que el destino cruel les ponía nuevas pruebas a superar -"Así que Canadá eso es bastante cruel… pero… pero… lo importante de todo esto es saber si… ¿Este amor será lo suficientemente grande para lidiar con la distancia?"- Isogai pensaba seriamente mientras miraba con bondad el rostro de Souichi y su mente analizaba con rapidez toda la situación y deseaba por el bien de su amigo conocer esa respuesta.
Continuará…
Espero que hayan disfrutado de este capítulo ^^
Aprecio sus comentarios que me apoyan a seguir escribiendo y mejorando
Esperen nuevas sorpresas!
La(o)s quiero apreciados lectores
