Capitulo 11.- el regreso
Mis ojos se sienten tan pesados, ya no se si es de dia o de noche no entiendo porque me tiene aquí, puesto no me aun hecho daño, tampoco escuchado que llamen a mi padre por dinero y la verdad eso me angustia quiero salir, que me dejen en paz. Puedo escuchar pequeños murmullos y un terrible estruendo se escucho no puedo evitar temblar tengo miedo, mucho miedo
Naruto …
Estoy esperando a que llegue Sakura, cuando hable con ella se oía muy rara la verdad tengo miedo que haya cometido una locura o por aun que nos haya delatado, no sé qué pensar.
Pasaron unos minutos y la puerta se abre, veo que es Sakura su rostro muestra decepción, dolor y mucha tristeza no se lo que ocurrió pero se que algo malo paso, mis miedos se incrementan.
Naruto, Sasuke ya sabe que tenemos a Hinata – Sakura {las lagrimas empiezan a derramarse pues su mente la a torturado con el rostro de Sasuke al oir mencionar el nombre de aquella cautiva}
Se lo dijiste – Naruto [el temblor de su voz delato su miedo e inseguridad]
Como fuste capas de traicionarme dime – Naruto
Naruto, yo…
Nada eres una traidora lárgate no quiero verte mas – Naruto [en ese momento tomo una de las sillas que se encontraban atrás de el y la arrojo con todas sus fuerzas, estrellándola contra la pared]
Por las palabras duras y con mucho reproche de parte de Naruto, Sakura salió corriendo, no quería verlo así, ella estaba consciente del daño que le había hecho a su amigo, pero las cosas no pueden ser de otra forma ella regresaría en la tarde cuando el no este y convencería a Sai para regresar a Hinata, pues ella la esta consiente que Hinata y Sasuke se casarían pues él la ama aunque no está segura de lo que la oji luna sienta por el Uchiha.
Naruto escucho aquel grito proveniente de aquel angel cautivo se amarlo, por lo que corrió hasta ella la tomo en brazos y por primera vez desde que estaba enclaustrada escucho una voz, ella solo volvió a pronunciar su nombre en susurro, con miedo a que esa sensación de seguridad y el calor que ella conocía desaparecieran, él la abrazo y beso sus labios para callar sus susurros.
Al terminar el beso ella solo pido que la desatara el obedeció puesto su mente estaba nublada, no estaba muy consciente de lo que hacía o de las consecuencias que traería este momento de debilidad.
Naruto viniste por mi – Hinata [que al esta libre de las manos solo lo abrazo, no quería separarse de él, de su calor, de su aroma, de su protección, sollozo y las lagrimas corrían por sus mejillas a estrellarse contra la piel de Naruto]
El no supo que decir, ella creía que el la rescato, se sentía miserable no podía aprovecharse de esto, pero su cuerpo reacciono por sí mismo y la presiono más a su cuerpo.
Pasaron varios minutos así, donde ella por fin se desahogo, las dudas se quedaron en el olvido, aquel ojinegro desapareció y aquel cielo brillante y radiante la volvió a cautivar, no había nada más solo ellos, Hinata en susurros suplicaba por que salieran de aquel lugar, mientras caía dormida pues era poco lo que había dormido.
El solo la obedeció y la llevo hasta su automóvil y se dirigí a su apartamento el lugar que compartían, donde se amaban y entregaban, él la recostó en la cama y la vio dormir, con una sonrisa, con las marcar de sus actos en sus muñecas, con los ojos hinchados por el llanto pero con una expresión de tranquilidad.
Naruto se trato de alegar de ella pero ella abrió los ojos y con estos le suplicaba que se quedara junto ella, el se acostó y la abrazo, cubrió sus cuerpos con una manta y dejaron que el tiempo se consumiera mientras ellos compartían su calor, su dolor y sus penas.
Sasuke estaba desesperado pues Sakura no le había hablado y Hinata todavía no regresaba, por lo que decidió ir a buscarla y la encontró saliendo de su camino opto por seguirla y de esta forma llegar a donde esta Hinata. Por un largo tiempo el se dio cuenta que estaban frente a un lugar desconocido, entraron aquel lugar y se sorprendió cuando escucho que la peli rosa gritaba con desesperación, el miedo lo impulso a entrar aquel lugar y se dio cuenta que había un poco de desastre y se sorprendió mas cuando vio a Sakura saliendo de una habitación con la duda marcada en su rostro, el terror fue la siguiente expresión que se reflejo en el rostro de la joven al observar que enfrente tenía a su amor imposible y el prometido de su cautiva.
Ella no sabía que decir, como reaccionar, solo sentía el impulso de huir pero su cuerpo no le respondía, en cámara lenta vio como aquel azabache se le acercaba como una fiera hambrienta, así que solo pudo cerrar los ojos para evitar esa mirada que la dañaba pues había muchos sentimientos que ella nunca deseo ver aquellas perlas negras.
Donde esta? – Sasuke [quien la sujeto de los brazos con una fuerza desmedía ocasionando que la joven gimiera de dolor y que su cuerpo temblara de terror pues era reacción muy inapropiada de él]
Contesta, donde demonios esta?, que le hicieron? – Sasuke
No se, ella ya no esta – Sakura
Como que no está? quien más sabe del lugar?, dime quien mas? – Sakura
Na…Naruto- Sakura
Maldito dobe – Sasuke, quien sujeto a Sakura del antebrazo y la arrastro junto al pues el tenia la clara intensión de recuperarla, si para eso necesitaba lastimar a quien se le pusiera enfrente lo aria y mas al saber que ella podría estar con su rival los celos se incrementaron.
En aquel departamento dos corazones lastimados dormían tratando de curara sus heridas y encontrar de nuevo la luz, recuperar la distancia que las circunstancias y las malas decisiones los habían separado.
En eso se escucho mucho ruido a las afuera del departamento, por lo que los jóvenes despertaron la oji luna se exalto y su respiración empezó acelerarse y su compañero la abrazo y acariciar su cabello para tranquilizarla, pero los golpes hacia su puerta lo alertaron de que algo malo estaba pasando, decidió pararse y abrir pues no quería que su musa se alterara, pues todo lo que le hizo pasar en esos días la tenían muy nerviosa.
En cuanto abrió la puerta vio unos ojos rojos que lo intimidaron en un principio pero después de reaccionar e identificar aquel hombre de mirada terrible, como su amigo y rival, se dio cuenta de que todo estaba mal muy mal, así que trato de salir hablar con él para que su mujer no escuchara la conversación, pero su intento de salir fue interrumpido por el Uchiha quien lo empujo dentro del departamento e ingreso.
Después de cerrar la puerta se volteo y golpeo el rostro del rubio con tanta fuerza que provoco que su labio inferior se abriera y unas cuantas gotas de sangre se asomaran, el rubio no contesto a la agresión pues el sabia que la merecía, el daño y solo por egoísmo no se preocupo por su bienestar, no solo se preocupo por la posibilidad de perderla, todo el coraje que el azabache tuviera podía ser desquitado contra su cuerpo y el no respondería.
Sasuke golpeo a su amigo hasta que su mente volvió a ser clara y se dio de cuenta del daño que le causo al rubio pues su rostro y ropa estaba manchada de sangre, al ver sus manos la sangre también se hacía presente, así que solo se quedo quieto mirándolo, sintiendo la frustración desvanecerse, pero la mirada volvió a cambiarle cuando un pequeño grito de terror lo alerto.
Permanecí recostada mientras veía como aquel hombre que se adueño de mi alma se alegaba, trate de que darme tranquila pero el ruido de respiraciones agitadas y de uno que otro golpe me altero mas por lo que me levante y me dirigí hacia el lugar donde se escuchaban los ruidos y mi sorpresa fue enorme cuando vía a un Naruto con el rostro en sangrentado y a Sasuke con las manos batidas de aquella sustancia roja, no puede evitarlo un grito salió de mi garganta los dos voltearon a verme, Sasuke trato de acercase a mí y yo me aleje de él, quedo paralizado y aproveche su distracción para acercarme a Naruto, trate de tocar su rostro, acariciándolo y sus ojos me mostraban un dolor más grande que el físico por lo que obtuve el valor después de aquella impresión de hablarle a Sasuke.
Que demonios te ocurre – Hinata
No sabía porque había dicho esas palabras pero el ver a Naruto de esa forma, tan dañado con aquel dolor reflejado en aquellas orbes le provocaron un coraje y resentimiento por aquel azabache que no sabia que decir, solo quería que respondiera, que le explicara porque lo lastimo de esa forma, que le pasaba, pues en los ojos del Uchiha pudo ver odio, vio odio y coraje, resentimiento, pero también miedo y tristeza, había tantas cosas en aquellos ojos que no sabía qué hacer pues esos dos hombres despertaban sentimientos confusos en ella, uno le robo el corazón y el otro le arranco el alma.
El ambiente de aquel departamento era muy tenso, solo se escuchaba la respiración agitada y dificultosa de un rubio, las dudas que tenía cada uno eran demasiadas lo que evitaba que hablaran, querían respuestas pero también querían escapar pues sabían que uno de los tres saldría más lastimado del alma.
El silencio fue roto por el ojinegro que deseaba saciar su curiosidad y sobre todo quería largarse con su mujer de ahí, pues eso es lo que estaba buscando a su mujer, a su prometida, su felicidad y su luz. Por eso es que no estaba dispuesto a irse de ese lugar sin lo que había venido a buscar.
Vine por ti – Sasuke
Estoy bien Sasuke, pero dime que paso aquí – Hinata
Pregúntale a Naruto – Sasuke
Ah – Hinata
Ella volta a donde se encontraba el rubio parado, este solo agacho la mirada pues sabía que acaba de llegar el momento en el que debe decir pero no sabía cómo empezar, decir que era culpable de su sufrimiento, que tenía miedo de perderla por lo que cometió esa locura, como revelar la verdad sin perderla y entregarla a su amigo y rival.
Naruto explícame que pasa aquí – Hinata [ya estaba más que cansada no entendía nada, solo tenía la mente confundida, salir de un secuestro y cuando creyó que por fin estaba a salvo, llega Sasuke y golpea al hombre que la salvo de aquel infierno, así que saco el demonio que Hinata tenía en su cuerpo dormido]
Ya demonios hablen de una vez – Hinata
Hina, yo – Naruto
Dile imbécil de una vez que tú la secuestraste, que la querías alegar de mi – Sasuke [ya estaba cansado de que el callara]
Hinata no supo cómo reaccionar, eso no podría ser verdad, Naruto no pudo haberle hecho eso, el no él la salvo, él la ama, eso ¿el la ama verdad?
Siento mucho haberme demorado pero la recuperación de mi muñeca es muy tarda, pero en verdad espero que sea de su agrado y muchas gracias por esperarme, pero sobre todo por tomarse unos minutos y leer esta loca historia producto de mi creación.
