La discusión.

Del London Times,

La Brigada contra el Ladrón de Novias comunica que, con el fin de abarcar un territorio más amplio, piensa permitir que se incorpore a sus filas todo hombre que tenga una hija en edad de casarse. Quienes deseen unirse a la brigada deberán realizar una aportación monetaria a la recompensa que se ofrece por la captura del Ladrón de Novias.

Todos los planes de Asami en relación con lady Wolf quedaron frustrados a la mañana siguientes. –se le habían pegado las sábanas, algo nada propio en ella y que atribuyó a los excesos cometidos la noche anterior con sus hermanas-, entró Shiro de repente a su habitación. El alboroto del muchacho le despertó un infame dolor de cabeza, y se apretó las sienes con los dedos en un débil intento de mitigarlo.

Antes de que pudiera si quiera pronunciar palabra, su hermano le tendió un sobre sellado y le dijo algo emocionado:

- Acaba de llegar esto para ti. Se lo dio a Tahno en los establos un muchacho al que no había visto nunca.

- ¿De veras? –Su nombre aparecía pulcramente escrito en una letra que le resultó desconocida-. ¿De quién es?

- No lo sé, pero tal vez sea de ella.

La pelinegra se quedó inmóvil

-¿Quién?

- Lady Wolf. ¿No sería estupendo que esto fuera una invitación para usar de nuevo su Herschel?

La esperanza que vio brillar en los ojos verdes de su hermano la conmovió. Dejó la nota sobre la mesa, le tomó de las manos y le dio un apretón. Luego, escogiendo las palabras con cuidado, le dijo:

- No deberías hacerte la ilusión de que vaya a invitarnos otra vez, Shiro. Aunque fue muy amable...

- Oh, pero a mí me dijo que podía volver cuando quisiera.

- ¿En serio? ¿Cuándo?

- En el momento de marcharnos, mientras tú subías al carruaje. Dijo que lamentaba mucho que tuviéramos que irnos tan pronto, sobre todo porque yo no había terminado de tomar notas. Dijo que regresara a terminarlas cuando quisiera –Se le encendieron las mejillas-. Estoy deseando hacerlo, pero no me atrevo sin que ella especifique el día y la hora.

A la ojijade se le hizo un nudo en la garganta, y se lo tragó.

- Eso ha sido muy generoso por parte de la condesa.

- Es una gran dama–convino su pequeño hermano, cuya respiración se había recuperado-. Incluso con su título y su posición, se mostró... –Encogió sus estrechos hombros y desvió la mirada.

- Amable con nosotros –dijo la pelinegro con suavidad.

Se miraron a los ojos, y entonces se entendieron sin decir nada, dos personas más acostumbradas al ridículo que a la aceptación. La nuez de el joven Sato se movió en su cuello.

- Sí, creo que por eso me cae bien... además no porque tenga un Herschel. Si no porque fue amable contigo.

Querido hermanito. Espíritus ¿podría querer a aquel muchacho más de lo que lo quería ya? Volvió a apretarle las manos y le sonrió.

- Qué coincidencia. A mí me cae bien porque fue amable contigo.

Una sonrisa iluminó la cara del chico.

-Bueno, todo el mundo dice que tú y yo nos parecemos –Señaló la carta con la cabeza- ¿Vas a leerla?

- Por supuesto

Tomó la misiva mientras el pelinegro tomaba asiento y untaba con mermelada de fresa una gruesa rebanada de pan, a modo de segundo desayuno. Tras romper el lacre, extrajo dos pliegos de color marfil.

Estimada señorita Sato:

Me llamo Zhu Li Moon y vivo en un pequeño pueblo situado a una hora de caballo al norte de Tunbridge Wells. Aunque no nos conocemos, la escribo para pedirle, mejor dicho suplicarle, su ayuda. Me mueve una profunda desesperación. Cuando llegó a mis oídos la noticia de que había sido secuestrada por el Ladrón de Novias, comprendí que era usted mi última esperanza.

Mi padre ha dispuesto que me case con un hombre al que odio. Le he rogado y suplicado, pero él se niega a escucharme. Mi prometido es un hombre cruel y despiadado que incluso ha intentado forzarme. A cambio de mi persona, mi prometido saldará las enormes deudas de juego contraídas por mi padre. Me destroza pensar que mi propio padre sea capaz de venderme de este modo. No dejará el juego ni la bebida y, aunque yo no deseo verlo en prisión, no puedo casarme con ese hombre. Mi padre ha tomado su decisión y ahora yo debo tomar la mía.

Se lo ruego, señorita Sato, es usted la única persona que puede ayudarme. No tengo nadie más a quien recurrir. Mi madre ha muerto y no me quedan más parientes que mi padre. ¿Podría ponerse en contacto con el Ladrón de Novias y hablarle de lo desesperada que estoy y lo mucho que necesito su ayuda? Temo que existen muy pocas posibilidades de que el Ladrón de Novias llegue a enterarse de la gravedad de mi situación, pues mi padre ha organizado este compromiso en secreto, tal vez por temor a que, en efecto, pueda tener lugar un rescate. Estoy dispuesta a ir a cualquier parte, a hacer lo que sea, con tal de escapar de la pesadilla en que se convertirá mi vida si me obligan a casarme con ese hombre. Yo misma intentaría ponerme en contacto con el Ladrón de Novias, pero mi padre ha llegado incluso a encerrarme bajo llave en mi habitación y, aun cuando fuera libre, no sabría dónde encontrarlo. Rezo para que llegue a manos de usted esta nota.

Debo partir de viaje a la casa de mi prometido dentro de dos noches. Adjunto un mapa, dibujado por mí, que indica la ruta exacta que seguirá mi carruaje. Por favor, le suplico que haga llegar esta información al Ladrón de Novias para que sepa cómo encontrarme. Comprendo que es mucho pedir por parte de una persona desconocida, pero no habría abusado de su amabilidad si no estuviera desesperada. Por favor, ayúdeme a salvarme de una vida miserable,

Por siempre en deuda con usted : Zhui Li Moon

Había un pliego que contenía el dibujo de la ruta del carruaje. La ojijade depositó los papeles sobre la mesa y lanzó un tembloroso suspiro.

El joven Sato tenía los ojos nublados por un velo de preocupación.

-Hermana, te has quedado mas blanca que un muerto ¿Qué sucede? ¿Es una nota de lady Wolf?

- No –Y sin decir palabra, empujó la carta hacia el ojijade, sabiendo que no podría convencerlo de que no pasaba nada malo.

Shiro la leyó y después miró a su hermana por encima del papel con sus ojos verdes agrandados por las gafas.

- Pero esto es terrible

- En efecto. He de ayudar a esa pobre muchacha –Se levantó y comenzó a pasear por la habitación-. Es necesario que haga llegar esa información al Ladrón de Novias, pero ¿cómo?

El muchacho también se levantó y también se puso a pasear, al otro lado de la larga mesa de caoba.

- Si encontrásemos la cabaña a la que te llevó podríamos dejarle un mensaje. He examinado algunas muestras de cabello y de hojas que retiré de tu ropa la mañana siguiente a tu secuestro, pero...

Asami se paró en seco y lo miró con asombro.

- ¿Qué dices que has hecho?

El chico se ruborizó

- Buscaba pruebas que dieran pistas de su identidad. Por desgracia, lo único que logré determinar fue lo que ya habías dicho tú: que montaba un caballo negro y que habías cruzado el bosque.

- Pero ¿para qué querías conocer su identidad? ¡No estarías pensando en cobrar la recompensa que ofrecen por su captura!

- Naturalmente que no. Aunque no dudaría un momento si te hubiera causado algún daño. No; estoy de acuerdo contigo en que ese hombre es noble y lucha por una causa justa. Simplemente deseaba poner a prueba mi inteligencia contra la suya –Una tímida sonrisa curvó sus labios-. Ya sabes que no puedo dejar un enigma sin resolver.

- Sí, lo sé, pero en este caso debes dejarlo –la de tez blanca apoyó ambas palmas sobre la mesa y se inclinó hacia él-. No sólo podría ser peligroso para ti buscar la respuesta a ese enigma, sino también para él. Una vez que se conozca su identidad, estará acabado. Y es posible que tú salieras perjudicado también.

El chico extendió un brazo y acarició la mano de su hermana.

- No hay de qué preocuparse, Sami. Lo único que hice fue unos cuantos experimentos en la cámara, y no obtuve ningún resultado. Y aunque lograra descubrir su identidad, no se lo diría al magistrado.

Ella apreció la sinceridad que había en su mirada y asintió. Luego reanudó su paseo y dijo:

- En cuanto a lo de encontrar esa cabaña... es una buena sugerencia, pero podría llevarnos semanas o meses dar con ella, suponiendo que tengamos éxito. Estaba oscuro, y sin las gafas perdí completamente el sentido de la orientación. No; hemos de pensar en otra cosa –Se dio unos golpecitos con los dedos en la barbilla y continuó caminando.-Apliquemos la lógica. Necesitamos que el Ladrón de Novias se entere de la grave situación de esa joven. ¿Cómo llegan a su conocimiento los casos de las muchachas que rescata, que están a punto de casarse?

Shiro frunció el entrecejo y asintió pensativo.

- Eso ¿cómo llegan a su conocimiento? No parece probable que las conozca personalmente a todas.

- Exacto. ¿Y cómo se enteró de mi caso? ¿Cómo sabía que yo no deseaba casarme con el General Iroh? Aún no se había anunciado mi compromiso, y ni siquiera mamá se hubiese arriesgado a que surgieran habladurías antes de los arreglos formales.

Los dos se detuvieron y se miraron por encima de la mesa.

- Sólo existe un modo... –dijo Shiro

- Debió de filtrarse a través de...

- Los chismes de la servidumbre –dijeron ambos al unísono.

La pelinegro se retorció las manos.

- Sí, ésa es la única explicación lógica. No sé por qué no lo pensé antes.

- Seguramente porque no intentaban encontrar un modo de ponerte en contacto con tu secuestrador. La oijiverde recogió la carta y el mapa y rodeó la mesa.

- Los chismes sólo pudieron partir de nuestra familia o de la del General. –Tamborileó con los dedos sobre la mesa mientras su cerebro funcionaba a toda velocidad-. Debo hacer correr inmediatamente entre los criados la noticia de la situación en que se encuentra esa joven. Aquí en la casa y en la residencia del General. No hay un momento que perder si queremos que la noticia llegue a tiempo al Ladrón de Novias.

- Yo iré a ver al General –se ofreció Shiro-. Tengo cierta amistad con el hijo de su cochero. Pero Sami ¿y si el magistrado se entera del rumor y le tiende una trampa al Ladrón de Novias?

- Haremos todo lo posible para que el rumor no salga de estas dos familias... y rezaremos por que así sea. Es un plan peligroso, pero el Ladrón de Novias es muy listo y nosotros tenemos que intentar ayudar a esa joven.

- ¿Y si la noticia no le llega a tiempo?

La blanquecina arrugó la carta en sus manos, con el corazón encogido por Zhu Li Moon. Comprendía muy bien la desesperación de aquella pobre muchacha.

- Yo he tenido la suerte de poder librarme sola de un matrimonio no deseado, pero hay muchas mujeres que no pueden. Si el Ladrón de Novias no puede socorrerla, tendremos que idear otro plan.

- ¿Cómo?

Arrugó el ceño

- No estoy segura, pero ya pensaré algo.

Mientras su hermano se dirigía a la casa del General, Asami fue en busca de su madre, que era capaz de extender un rumor más rápido que un reguero de pólvora. Después de hablarle de la grave situación de la señorita Moon fue a la cocina y se lo contó todo a la cocinera. Segura de que la casa entera estaría al corriente al cabo de una hora, se echó encima un chal negro y se puso el sombrero. De camino al pueblo para la visita cotidiana, hizo una parada en los establos para contarle la historia a Tahno.

Mientras caminaba de regreso observando el sol de últimas horas de la tarde que se filtraba entre los árboles, elevó una plegaria para que su plan diera resultado y la noticia del matrimonio forzado de la señorita Moon llegara a los oídos del Ladrón de Novias... y no a los del magistrado. Al hacer correr el rumor, había una tensa cuerda entre la posibilidad de estar poniendo en peligro al Ladrón de Novias e intentar facilitarle la libertad a una mujer desesperada. Pero las situaciones críticas requerían medidas desesperadas.

Por supuesto, era sumamente probable que el rumor no alcanzara al Ladrón de Novias a tiempo para socorrer a la señorita Moon. No dudó de que ella la rescataría si conociera su situación, pero si no sabía nada, no podía hacerlo. Tenía que lograr que la señorita Zhu Li fuera liberada de la boda que se le venía encima. Pero ¿cómo?

Por su mente pasó una fugaz imagen del Ladrón de Novias, y entonces tuvo una idea como caída del cielo. Comenzó a darle vueltas, sopesándola desde todos los ángulos. Suponía un riesgo terrible, pero estaba en juego la vida de una mujer. Su mente la advertía de que había un centenar de cosas que podían salir mal, pero su corazón le decía que una podía salir bien: la señorita Moon sería libre.

Si el Ladrón de Novias no acudía a rescatarla, entonces la rescataría ella misma.

La morena miraba alternativamente a Naga, que pastaba junto al lago, y al camino que procedía del pueblo y se internaba en el bosque. Extrajo su reloj del bolsillo del chaleco y lo consultó con un gesto de impaciencia. Maldición ¿ya habría pasado? No parecía probable, ya que llevaba más de una hora esperándola. Tal vez aquel día no había ido al pueblo. Tal vez estaba enferma...

El crujido de una rama le hizo fijar de nuevo la vista en el camino. Cuando la vio, dejó escapar un suspiro que no creía estar reprimiendo, lo cual la irritó. Y aún la irritó más el súbito brinco que le dio el corazón. Por todos los diablos, estaba empezando a comportarse como una colegiala imberbe. Allí, de pie en el bosque, sosteniendo una jarra de miel se encontraba la ojiazul como su fuera una idiota embobada. "Y lo eres", le informó una vocecilla interior.

Apretó la mandíbula y mandó al carajo su irritante –por no decir acertada- vocecilla interior. No estaba embobada, sino simplemente...Frunció el entrecejo; no sabía qué demonios le pasaba, aparte de estar inexplicablemente irritada. Consigo misma por desearla, por ella por parecer tan...

Tan Asami.

Si no se sintiera tan nerviosa, se habría reído de sí misma cuando el deseo se le despertó al ver el sencillo vestido rojo y el chal negro que llevaba. La ojiazul no supo por que, pero ese atuendo y combinación de colores le quedaban a la perfección. Ella venía a paso vivo por el sendero, con aire resuelto y las cejas juntas, como concentrada en algo. El sombrero le colgaba de las cintas como si fuera una redecilla, y su cabello negro brillante parecía más despeinado de lo habitual. Con un gesto inconsciente, se ajustó las gafas, un ademán que desde luego no debería haber acelerado el pulso de Korra, pero que al instante evocó en ella una imagen en la que le quitaba las gafas y se perdía en esos bellos orbes jade.

Se le escapó un gruñido, y se pasó una mano por el rostro. No debería haber ido allí; no debería haberla esperado. ¿Por qué diablos lo había hecho? "Porque no puedes estar separada de ella".

Su grado de irritación aumentó un poco más ante aquella verdad innegable. Pero ¿cómo diablos iba a mantenerse apartada de una mujer que la fascinaba, que la cautivaba? Y todo eso sin una gota de coquetería ni esfuerzo por su parte. Una mujer que deseaba convertirse en su amante. No lo sabía, pero estaba claro que esperarla en el bosque desde luego no era el modo de apartarla de sus pensamientos.

Se limitaría a entregarle la jarra de miel. Se trataba de un acto de honor. Le había prometido la miel, e iba a dársela. Después se retiraría inmediatamente de su perturbadora presencia.

Sí, era un plan excelente.

Cuando ella se encontraba a unos metros de distancia, la condesa salió de entre las bajas ramas del sauce y se plantó en mitad del camino.

Ella se sobresaltó y lanzó una exclamación ahogada.

- Espíritus, lady Wolf. Me ha asustado usted.

- Perdóneme. No era mi intención.

Entre ellas se hizo el silencio más ensordecedor que la morena había oído jamás. La ojijade retorció entre los dedos las cintas de su sombrero, obviamente esperando a que la otra hablara, pero era como si su presencia la hubiera privado de todo raciocinio. Se limitó a mirarla, mientras aún retumbaba en su mente la pregunta que le había formulado el día anterior: "¿Tiene idea de lo cerca que he estado de hacerle el amor?".Y la excitante respuesta de ella: "¿Y tiene usted idea de lo mucho que yo deseaba que me lo hiciera?". Por todos los espíritus, ¿cómo se las había arreglado para dejarla marchar?

Al final, se aclaró la garganta y dijo:

- En fin, es un placer verla de nuevo, milady. Si me disculpa... –Inclinó la cabeza y se dispuso a continuar su camino.

Pero la ojiceleste la agarró por el brazo.

- Aguarde. Quería darle esto. –Le tendió la jarra de miel-. Se la dejó olvidada la otra noche.

Un súbito rubor tiñó las mejillas de la piel blanca, y la morena se preguntó si estaría pensando en el ardiente beso que ambas habían compartido en su casa.

La pelinegra tomó la jarra.

- Gracias. Me encargaré de que el señor Bumi reciba su crema. Y ahora, si me disculpa... –Intentó zafarse de su brazo, pero la castaña no se lo permitió. La miró con expresión interrogante-. ¿Hay algo más, milady?

Korra entornó los ojos y estudió su rostro. En sus ojos no había nada parecido al deseo. De hecho, ella la contemplaba con gesto de frío distanciamiento. Diablos, parecía haber perdido todo interés.

Maldita mujer caprichosa. Tan pronto deseaba ser su amante como quería alejarse de ella a toda prisa. Su sentido común le dijo que aquello estaba bien; pero el resto de su ser se rebeló. ¿A qué se debía aquel súbito cambio? Aunque había rehusado ser su amante, su deseo no había disminuido. En absoluto.

- ¿Ocurre algo malo, señorita Sato? Parece usted tener prisa.

- No, milady. Pero hay un... proyecto que necesito iniciar lo antes posible.

- ¿Qué proyecto es ése?

La ojiverde bajó los ojos, al parecer fascinada por lago que había en el suelo.

- Nada que pueda interesarle a usted.

La Wolf sintió una aguda punzada de pérdida. La mujer de labios rojos no quería compartir con ella los detalles, detalles de un proyecto que saltaba a la vista era importante para ella. Diablos, no había previsto que fuera a echar tanto de menos la cómoda camaradería que habían compartido.

Debería simplemente dejarla marchar. Pero no pudo.

Se situó delante de ella y le alzó la barbilla hasta que los ojos de ambas se encontraron.

- Respecto de lo que estuvimos hablando ayer...

La pelinegra se puso de un rojo carmesí.

- ¿ha cambiado de idea? .- pregunto la blanquecina con renovadas esperanzas

"Sí" .- pensó la Wolf excitada

- No –Frunció el entrecejo-. Pero abrigaba la esperanza de que pudiéramos seguir siendo... amigas.- Dijo la morena no muy convencida

Fuera cual fuese la reacción que esperaba de ella, desde luego no era la explosión de ira que vio en sus ojos jade.

- ¿Amigas? –repitió Asami, levantando las cejas-. Sí, supongo que podemos seguir siendo amigas. Espíritus saben que no tengo tantas como para rechazar una más.- mencionó la pelinegra en tono sarcástico.

- Sin embargo, está enfadada conmigo.

- No. Estoy decepcionada. No obstante, sí estoy enfadada por la situación en que me encuentro, la misma que la de miles de mujeres. Como no somos hermosas ni inteligentes ni ricas herederas, o por el motivo que sea, nos vemos obligadas a convertirnos en célibes solteronas. Obligadas a vivir nuestras vidas sin haber experimentado nunca el contacto de otra persona. –la ojiverde hablaba en tono mujer debería poder escoger. Santo Espíritu, es tan horrible como verse obligada a contraer un matrimonio no deseado.

La condesa se quedó inmóvil.

- No es lo mismo...

- Sí lo es. Es exactamente lo mismo. –Se soltó de un tirón de los dedos súbitamente relajados de la condesa y dio unos pasos para alejarse de Ladrón de Novias lo entendería.

Ella se puso en tensión.

- ¿El Ladrón de Novias? Menuda tontería. No es más que un delincuente común, que rapta a mujeres que...

"Que no tienen alternativa", pensó ella y dijo:

- Que se ven forzadas a llevar una vida que no desean –Le tembló la voz por la emoción-. les da una oportunidad, y les ofrece el regalo de la libertad. Eso es más de lo que tendrá nunca una mujer como yo.

Korra sintió una punzada en el corazón, ya que no podía negar la verdad que encerraban aquellas palabras. Las opciones de las mujeres eran de lo más limitadas. Ella misma, que no tenia que pasar por eso, se rebelaba ante aquella injusticia, pero de un modo que no podía relevarle a la señorita Sato .

Apretó los puños a los costados para no tocarla y dijo:

- Aunque efectivamente el Ladrón de Novias lo entendiera, usted no volverá a verlo nunca.

La mirada de determinación que ella le devolvió le provocó un escalofrío que le bajó por la espalda.

- Eso es lo que usted cree –replicó Asami con voz tensa. Y, antes de que la morena pudiera recuperarse, echó a andar apresuradamente por el sendero.

Korra se la quedó mirando, estupefacta. Seguro que no habían sido otra cosa que palabras acaloradas, pronunciadas en un momento de apasionamiento, algo muy típico en ella. Pero recordo: Asami Sato era la mujer más directa que había conocido jamás. No se la imaginaba capaz de hacer una afirmación semejante a menos que estuviera convencida de ella.

Estaba claro que tenía la intención –o como mínimo la esperanza-de ver de nuevo al Ladrón de Novias. Naturalmente, no podría llevar a buen puerto dicha intención sin la colaboración de la condesa, pero eso no lo sabía ella.

Sintió miedo. Miedo por ella. Y por sí misma.

Maldición ¿qué estas planeando Asami?

…..

Orale, esa Asami si que tiene las faldas bien puestas jajajajajaja

Muy bien chicos y chicas e aquí otro capitulo de ¨Ladrona de novias, en verdad les agradezco a todos y todas por su apoyo y animo que me han brindado hasta ahora en verdad es una gran alegría para mi saber que les gustara la adaptación.

AlexandraArcher.- Hola! y si esa Asami si que sabe manejar el rechazo convirtiéndolo en un reto personal jajajaja , asami tu puedes seduce a korrita. En verdad muchas gracias por comentar y brindarme tu apoyo y esperando que este capitulo sea de tu agrado saludos!

Rarie-Roo 07.- Muchas gracias la verdad se viene algo de intriga y misterio, espero que no se te hagan muy tediosos los capítulos. En verdad gracias por comentar y ojala que este capitulo te guste n.n

Elvimar.- jajaja si korra super celosa del ladrón de novias y eso que es la misma persona jajajaja, si a mi también se me hace raro que Asami pida consejos de cómo seducir cuando ella misma es la personificación de la pasión y seducción jajaja pero es bueno de vez en cuando salirse un poco del molde jejeje saludos! y muchas gracias por tus lindas palabras n.n

Love is a wild animal Danirock.- jajaja si yo también adoro al profesor Slughorn jajajaja todo un personaje, jajaj si esta korra es toda una damallera jajaja como no amarla? Jajaja y bueno este capitulo tiene un poco de drama espero te haya gustado y agradeciendo que te tomas un poco de tu tiempo en mandarme las hermosas palabras y ánimos, Saludos! n.n

Natkane.- Hola y bienvenida a esta historia, y muchas gracias por la palabras en serio son muy motivadoras n.n y si jejeje perdón por esos errores y pasones de dedo créeme que siempre trato de darle por lo menos unas diez releídas antes de publicar el capitulo y la verdad no falta que se me pase jejejeje y tratare de mejorar créeme, gracias por hacérmelo saber, muy agradecida que comentaras la adaptación en verdad que animan tus lindas palabras. Muchísimas gracias por leer y esperando que este capitulo te guste saludos!

NioFujuyima32.- jejeje si yo también amo a korra e imaginarla como toda una damallera es simplemente alucinante jjejeje bueno yo tambien cuando lei lo de las esponjas me quede así o_o jajajaja pero bueno me imagino que por ser de esa época las mujeres tenían muchas ideas raras sobre el sexo jajajaja y bueno aquí otro capitulo con un poco de intriga ojala y sea de tu agrado Muchos saludos y agradecida por tus hermosos comentarios.

Nobody knows.- jejeje si asami debe convencer a esa condesa tonta, mira que despreciar a un bombón como lo es asami jajajaja ojala y este capitulo te guste y gracias en verdad por comentar saludos!

Ruha.- Hola de nuevo jejeje las hermanas de Asami son geniales quieren emparejarla con korra ellas son fieles seguidoras del korrasami jajaja y si korra tonta mira que desperdiciar la suculencia de Asami jajajaja En verdad muy agradecida por tus hermosos comentarios n.n te mando muchos saludos y esperando que este capitulo te encantara n.n

Obini.- hola! Jajajaj si esa Asami no creo que se de por vencida tan fácilmente jajajaja aquí otro capitulo tiene un poco de intriga, esperando que este capitulo también te guste y en serio muy agradecida por comentar tus palabras en verdad que motivan. N.n

DjPuMa13g.- Hola! Jajaja esa korra y su extrema fuerza de voluntad jeje y esa hermanas son unos amores mira que dándoles consejos a asami de cómo hacer el amor con una mujer jajaja son la ley y bueno esa Asami es perseverante, me alegra que la adaptación te este gustando y gracias por tomarte un poco de tu tiempo en comentar gracias por lo ánimos y esperando que este capitulo lo disfrutes saludos n.n.